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| Alberto San Juán encarna con solvencia al diseñador vasco. |
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| Vistiendo a Belén Cuesta en el papel de Fabiola de Bélgica. |
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| Simplicidad de líneas y dominio del volumen en una creación de Balenciaga. |
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| Cristóbal Balenciaga (Guetaria 1895 - Jávea 1972) |
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| Alberto San Juán encarna con solvencia al diseñador vasco. |
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| Vistiendo a Belén Cuesta en el papel de Fabiola de Bélgica. |
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| Simplicidad de líneas y dominio del volumen en una creación de Balenciaga. |
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| Cristóbal Balenciaga (Guetaria 1895 - Jávea 1972) |
Cecil Beaton (1904-1980) fue el gran retratista del siglo XX. Fotógrafo oficial de la realeza británica y de la alta sociedad, del mundo de la moda y de las celebridades del Hollywood dorado, fue además corresponsal de guerra, diseñador de vestuario, escenógrafo de teatro, director artístico de cine y ganador de tres Oscar.
Nacido en Londres en 1904, en una familia burguesa, se formó en arte en Cambridge, aunque sin mostrar mucho interés por el mundo académico. La fue su más temprana pasión fue la fotografía, alentado por su niñera, que tenía una cámara Kodak con la que Beaton comenzó fotografiar a su madre y a sus hermanas, a las que vestía con historiados trajes y hacía posar en escenografías igualmente elaboradas. Lo que empezó siendo un hobby terminó convirtiéndose en su principal ocupación durante décadas. Sus retratos tenían tanto éxito que todo el mundo quería posar ante su cámara, desde la reina de Inglaterra hasta Salvador Dalí, pasando por Picasso, Mick Jagger, Jean Shrimpton, Twiggy, Andy Warhol y un largo etcétera.
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La reina Isabel de Inglaterra con las princesas Isabel y Margarita en 1942. |
Viajó a Estados Unidos en varias ocasiones, pasando temporadas en Nueva York y el Hollywood dorado de los años treinta, donde conoció y fotografió a todas las estrellas: Gary Booper, Buster Keaton, Grata Garbo, Orson Welles, Elizabeth Tylor, Marilyn Monroe, etc.
En América quedó fascinado por los estudios de cine y sus decorados, llegando a compararlos, por su belleza y grandeza, con la arquitectura de las catedrales europeas. Allí coincidiría también con la flor y nata de la industria de la moda, de Coco Chanel o Cristóbal Balenciaga, que también posaron para él. Fue entonces cuando comenzó a trabajar para Vogue y otras revistas como Vanity Fair y Harper´s Bazaar.
Durante la II Guerra Mundial Beaton recibió un encargo del Ministerio de Información británico para documentar fotográficamente los frentes del conflicto, tanto en la propia ciudad de Londres, tras los bombardeos alemanes, como viajando a otros paises. Su fotografía de la niña Eileen Dunne, herida, apareció en la portada de la revista Life en septiembre de 1940 y se usó en un póster americano para la captación de fondos.
Muchas de las miles de fotos que realizó para este proyecto las podemos ver en la web del Imperial War Museums https://www.iwm.org.uk/ como esta, tomada en Irak, en la que vemos a un soldado ante uno de los famosos toros o leones alados de la cultura asiria.
Tenía una gran pasión por el teatro, inspirada por las representaciones que vio y las actrices a las que conoció, y él mismo actuó ocasionalmente como en alguna función. Fue diseñador del vestuario y escenógrafo de numerosas obras teatrales recibiendo por ello cuatro premios Tony, para Broadway, por ejemplo, hizo “El abanico de lady Windermer” de Oscar Wilde, en la él mismo actuaba, y también en el ámbito de la ópera, se recuerda su producción de “Turandot” de Puccini. Su ojo escenográfico y su manera de entender la fantasía del teatro modelaron la fotografía de Beaton. Sus sesiones fotográficas a menudo se convertían en auténticos actos dramáticos, pues le gustaba situar a los personajes retratos en su ambiente de trabajo o con atributos propios de su profesión.
En el ámbito del cine, está acreditado como diseñador de vestuario en doce largometrajes, habiendo consiguió un Oscar por “Gigi”, en la que Leslie Caron protagonizaba una adaptación de un cuento de Colette dirigida por Vicente Minelli (1959); aunque sin duda su trabajo más celebrado es el realizado para “My Fair Lady”, la revisión del mito de Pigmalión de George Cukor (1964), con Audrey Hepburn y Rex Harrison, que le valió sendos premios Oscar en las categorías de diseño de vestuario y dirección artística. Aquí Beaton supo recrear la moda de la época eduardiana, dejando constancia de su dominio de los volúmenes y los colores, adquirido en su experiencia como fotógrafo; la adecuada iluminación y los tejidos utilizados le permiten obtener resultados sublimes, como por ejemplo el conjunto que lleva a las carreras de Ascot, el traje de noche del baile, o el de gasa color rosa que lleva Eliza Doolittle, en la escena final.
Finalmente, os vamos a recomendar el documental “Love, Cecil” (en España titulado "Te quiero, Cecil Beaton") de 2017, que resulta de gran interés para conocer la apasionante vida y la obra de este destacado fotógrafo y artista británico.
CaixaForum trae a Sevilla, tras su paso por Madrid y Barcelona, la Exposición “Cine y Moda. Por Jean Paul Gaultier” en la que se exhiben piezas de variada naturaleza, principalmente vestuario, carteles, fotografías y secuencias de películas que reflejan la simbiosis entre cine y moda. Una muestra imprescindible que podemos ver del 25 de noviembre hasta el 19 de marzo de 2023.
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| Prendas del vestuario de "La Máscara" del Zorro" (1998) y "Orlando" (1993) |
El cine y la moda se han relacionado a lo largo de los años para dar lugar a un fructífero intercambio creativo. Bajo la mirada de Jean Paul Gaultier, esta muestra señala la influencia mutua de ambas industrias, así como una aproximación a sus contextos sociales. El cine tiene la moda como un elemento indisoluble de su lenguaje: el vestuario forma parte de la puesta en escena y, en buena parte, define a los personajes. Al mismo tiempo la moda lleva interiorizado el cine: muchas colecciones se han inspirado en lo mostrado en la gran pantalla. La relación tiene carácter bidireccional y circular, formando una rueda sin salida en la que ambos, cine y moda, se retroalimentan. La mejor prueba de ello la tenemos en las “alfombras rojas” de los grandes festivales de cine o la entregas de premios como los Oscar que, desde hace años, se han convertido en las principales pasarelas de moda, con una repercusión global.
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| Izquierda: Romy Schneider con Channel. Derecha: Jeanne Moreau con Pierre Cardin |
El comisario de la exposición, Jean Paul Gaultier (1952), nació en un barrio periférico de París. Nunca pasó por una escuela de moda, el cine, las revistas y los mercadillos fueron su mejor aprendizaje. Con 18 años, cuando aún estaba en el instituto, Pierre Cardin le ofreció un trabajo a media jornada, y desde ahí, tras pasar por diversas casas de moda, hasta que en 1976 presentó en París la primera colección con su nombre. Tras 50 años de carrera, el diseñador anunciaba que su desfile en la alta costura de enero del 2020 sería el último que hacía al frente de la marca que él había creado.
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| Jean Paul Gaultier (1952) comisario de la muestra "Cine y Moda" |
Considerado durante décadas el enfant terrible de la moda francesa, con sus diseños abrió la industria a la sexualidad, cuestionó los roles imperantes hasta la fecha, y propició la diversidad étnica en la pasarela. El jersey marinero, la chaqueta entallada, la pulsera de lata o el vestido-corsé son algunas de sus aportaciones más emblemáticas al mundo del diseño de moda.
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| Espacio "Transgresiones" de la muestra "Cine y Moda" |
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| Madonna con dos de los corsés creados por Gaultier para ella |
En el cine destacamos su aportación en títulos como “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante” (1989), “La ciudad de los niños perdidos” (1995), “El quinto elemento” (1997) y, especialmente, sus creaciones para Almodóvar en “Kika” (1993), “La mala educación” (2004) y “La piel que habito (2011).
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| Almodóvar, Victoria Abril y Gaultier en una imagen promocional de "Kika" |
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| Figurines de Gaultier para "Kika" y "La mala educación" |
La muestra aborda los intercambios e influencias que se producen entre el cine y la moda, una relación creativa vista bajo la particular mirada de Jean Paul Gaultier, co-comisario y director artístico de la exposición. Más allá de la mitomanía, esta propuesta recorre los contextos de creación, tanto de los vestidos como de las películas, nos introduce a ideas de modernidad, futuro, transgresión y erotismo. Ofrece también un enfoque sociológico al abordar temas como los movimientos de emancipación, en especial de la mujer, y cómo estos tienen un reflejo en la moda y la filmografía de su tiempo.
CaixaForum ha reunido un importante conjunto de piezas heterogéneas, compuesto principalmente de indumentaria para el cine, carteles, fotografías y fragmentos de películas que provienen en su mayor parte de los fondos de la prestigiosa Cinémathèque Française, que se complementan con obras de otros prestadores nacionales e internacionales, entre las que destacamos las magníficas creaciones de alta costura de maestros de la talla de Pierre Cardin, Paco Rabanne, Balenciaga, Yves Saint-Lauret, Sybilla, Courrèges, Alaïa y, naturalmente, el propio Gaultier.
Como complemento a la muestra, CaixaForum ha programado una serie de actividades paralelas con conferencias, visitas guiadas, talleres y proyecciones de películas. En este sentido destacamos el Ciclo de Cine Prêt-â-regarder! una selección de moda y cine a cargo de Rossy de Palma integrada por cinco largometrajes en los que, según De Palma, la relación entre moda y cine resulta esencial.
Los títulos programados son: “Kika” (Pedro Almodóvar, 1993), “Prêt-à-porter” (Robert Altman, 1994), “¿Quién eres tú, Polly Maggoo?” (William Klein, 1966), “La dolce vita” (Federico Fellini, 1960) y “The Women” (George Cukor, 1939). Antes de cada filme contaremos con unos vídeos inéditos, donde la actriz y modelo nos contará el porqué de la selección, la relación con la moda, los fuera de cámara y mucho más. Recordemos que Rossy de Palma mantiene una relación de más de tres décadas con Gaultier, desde 1993, cuando coincidieron por primera vez en “Kika”.
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| Películas que integran el ciclo Prêt-â-regarder! |
Os dejamos imágenes de la única secuencia a color de “The Women” (Mujeres) de George Cukor que pudimos ver con Linterna Mágica en la sala Chicarreros allá por 2012 en la que asistimos a un desfile de alta costura, las prendas son obra de Adrian (1903-1960), el mítico diseñador de vestuario de la Metro-Goldwyn-Mayer, que despliega aquí todo su talento como creador. Vemos como algunas de las piezas muestran una clara influencia del surrealismo: broches en forma de mano, sombreros transparentes y guantes imposibles.
Más información en CaixaForum Sevilla
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| Pierre Cardin (1922-2020) |
En diciembre del pasado año falleció, a los 98 años, Pierre Cardin, un creador único, amante de la belleza en todas sus manifestaciones, y en especial de las artes escénicas, por lo que no es extraño que su famosa firma llegara también al mundo del cine.
Pietro Costante Cardini nació en Venecia en 1922, en el seno de una familia de agricultores que, buscando fortuna y huyendo del fascismo, se estableció en Francia a mediados de la década de los años 20. Cardin, con 14 años, se inició en el oficio de sastre en Saint-Étienne; luego pasó por la casa Manby, en Vichy, para terminar recalando en París, con la modista Jeanne Paquin. En esta última "maison" le facilitaron el despegue profesional. Después Cardin trabajaría brevemente para Elsa Schiaparelli y luego, durante tres años, para Christian Dior.
En 1950 abriría su propia casa de moda, que es hoy un verdadero imperio multinacional. Entre sus mayores logros está la idea del prêt-à-porter, del que fue pionero, conjugándolo con la alta costura. Pese a las críticas iniciales, desarrolló un modelo económico viable, en el que combinaba glamour y democratización de la moda. Eso fue una revolución, y provocó su expulsión del Sindicato de Alta Costura. Un paso más lo dará al aceptar la propuesta de una cadena de grandes almacenes para desarrollar una gama de productos. Pero sin duda su gran logro empresarial lo dará con las licencias, que suponen la creación y venta de productos con su marca, bajo licencia. Así el logotipo Pierre Cardin no se limitará ya a la ropa, sino que podemos encontrarla en más de 800 productos de lo más variados, desde automóviles hasta chocolates, pasando por muebles, perfumes, gafas, zapatos y todo tipo de complementos y accesorios. Su experiencia demostró que era más rentable vender corbatas o calzoncillos, bajo licencia, a una inmensa clase media, que trajes de alta costura a una clientela de élite.
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| The Beatles |
Otros méritos como diseñador son ser pionero en la creación de la primera colección de alta costura para hombres, presentada por estudiantes en 1960, así como la creación de prendas de ropa unisex. Cardin fue el creador de la imagen de los Beatles con sus chaquetas sin cuello ni solapas. Fue pionero también en experimentar y usar tejidos tecnológicos en sus creaciones futuristas, y también el primero en incorporar maniquíes de diferentes etnias en sus desfiles y catálogos. En este sentido hay que señalar a Hiroko Matsumoto, modelo y musa de Pierre Cardin, que fue la primera mujer asiática que desfiló en la alta costura occidental, abriéndole las puertas a muchas mujeres no blancas.
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| Pierre Cardin con la modelo Hiroko Matsumoto |
La primera incursión de un joven Pierre Cardin en el mundo del cine no fue en una película cualquiera, trabajó en el departamento de vestuario de “La bella y la bestia” (1946), la obra maestra de Jean Cocteau, que le encargó el vestuario y las máscaras para Jean Marais, el protagonista tanto en su rol de Bestia, como de joven príncipe. El éxito del filme lo puso en contacto con personajes como Picasso y le animó a seguir luchando y trabajando para dedicarse al diseño de ropa.
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| "La bella y la bestia" |
Una década más tarde, ya creada su propia firma, en 1956 empieza a mantener colaboraciones, ya de forma habitual, con el mundo del cine, en parte gracias a la mediación de Coco Channel, que lo recomendó para un trabajo que ella no podía atender, por falta de tiempo. Así realizó el vestuario de “El modisto de las damas” (Charles Boyer), con Fernandel y Suzy Delair, al ser el protagonista de la historia un diseñador de alta costura, el vestuario tiene mucha presencia en el filme. Realizó después el vestuario para una historia de época, “La princesa de Clèves” (Jean Delannoy, 1961) con guion de Jean Cocteau basado en la novela atribuida a Madame de La Fayete; el filme fue protagonizado por Marina Vlady y Jean Marais.
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| "La princesa de Clèves" |
Pero sin duda sus colaboraciones más importantes se encuadran en la nouvelle vague, y muy especialmente en su relación con Jeanne Moreau, Moreau sería su musa y su compañera sentimental durante algunos años. Entre ambos se estableció una relación basada en la mutua admiración, una sólida amistad que se se prolongó desde 1963 hasta la muerte de Moreau en 2017. En el reciente documental de 2019 “La Casa Cardin”, el modisto lamentaba que de su relación con Moreau no hubiera nacido ningún hijo.
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| Pierre Cardin y Jeanne Moreau: décadas de amistad y admiración |
Cardin trabajó como figurinista de Moureau en numeras películas. El primer título donde ella viste ropa de Pierre Cardin fue “La bahía de los ángeles” (Jacques Demy, 1963) rodada en blanco y negro. Narra un romance de verano en la Costa Azul al son la música de Michel Legrand.
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| "La bahía de los ángeles" |
Le siguieron “La estafadora” (Peau de banane, 1963 de Marcel Ophüls), donde Moreau comparte cartel con Jean-Paul Belmondo.
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| "La estafadora" |
En “Mata-Hari, agente H-21” (Jean-Louis Richard, 1964) Jeanne Moreau interpreta en la célebre y exótica espía, en una historia ambientada en el París de 1917.
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| "Mata-Hari, agente H-21" |
En “¡Viva María!” (Louis Malle, 1965) Cardin vistió tanto a Jeanne Moreau como a compañera de aventuras Brigitte Bardot, ambas protagonizan este atípico wéstern francés con altas dosis de comedia, ambientado a comienzos del siglo XX.
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| "¡Viva María!" |
Trabajó Cardin para François Truffaut en “La novia vestía de negro” (1968), vistiendo de nuevo a Moreau, la musa indiscutible de la nouvelle vague.
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| "La novia vestía de negro" |
Vistió de nuevo a Moreau en “Joanna Francesa” (Carlos Diegues, 1973) un drama romántico, de producción franco-brasileña, donde interpreta a Joanna, una bella y sofisticada mujer que entabla una relación sentimental con el cónsul francés en Sao Paulo.
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| "Joanna Francesca" |
Además de a Moreau, vistió a otras muchas estrellas en la gran pantalla, como a Elizabeth Taylor en “Hotel Internacional” (Anthony Asquith, 1963), un elegante romance con Richard Burton y Louis Jourdan, donde ella luce creaciones de alta costura.
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| "Hotel Internacional" |
Por su parte, Mia Farrow en “Sentencia para un dandy” (A dandy in aspic, 1968) un filme de Anthony Mann y Laurence Harvey, luce otras tanta creaciones icónicas de Cardin.
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| "Sentencia para un dandy" |
Trabajó también para televisión, en el vestuario la pareja de agentes secretos protagonistas de la serie británica “Los vengadores” realizada entre 1961 y 1969.
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| "Los Vengadores" |
Cardin hizo también alguna incursión como productor de cine, es el caso de “Tristan e Isolda” (Yvan Lagrange, 1974) un filme experimental, sin diálogos, que narra la antigua leyenda de Tristán e Isolda con acompañamiento musical operístico, fue presentada en Cannes.
Finalmente, Pierre Cardin ha sito también protagonista de algunos títulos, encuadrados siempre dentro del género documental, destacamos aquí los siguientes:
- La Casa Cardin (2019, documental)
- Pierre Cardin: el futuro (2020, cortometraje de animación)
- Pierre Cardin: la fábrica del futuro (2020, televisión)
- Pierre Cardin: la garra de la modernidad (2021, televisión)
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| La Casa Cardin (2019) |
En este aciago 2.020 han ocurrido pocas cosas positivas para el mundo en general y para el cine en particular. Dentro de estas cabe destacar los cien años que ha cumplido la Sastrería Cornejo, una empresa española de carácter familiar especializada en el vestuario para cine, televisión, teatro, zarzuela y ópera.
Su modelo de negocio se basa en el alquiler, por entre 100 y 300 euros, de prendas que ya existen en su stock. No obstante, cada año incorporan entre 1.200 y 1.500 trajes nuevos. Actualmente es la mayor sastrería de cine de España y la segunda de Europa. Aseguran que no tiran nada y los más de dos millones de prendas que esta empresa almacena en varias naves de Madrid y Guadalajara han vestido a miles de actores y actrices de todo el orbe. Los almacenes de esta sastrería guardan vestuario desde las primeras civilizaciones hasta la actualidad. Entre las prendas más antiguas destacan un vestido de 1.820, un chaleco de 1.807 y chaquetas de finales del siglo XVIII. Ha creado vestuario para películas nominadas y ganadoras de todos los grandes premios del cine (Oscar, Goya, Bafta, Cesar…).
Fue fundada en 1.920, en el barrio de La Latina, por Humberto Cornejo Arenillas con una pequeña colección de trajes que alquilaba para disfraces, etiqueta y zarzuelas. Rápidamente, empezaron a trabajar para varios estudios cinematográficos españoles.
Tras la guerra civil española continúan elaborando los trajes para películas nacionales como “Polizón a bordo” (1.941), “A mí la legión” (1.942) o “Eloísa está debajo de un almendro” (1.943).
Pero será a partir de las décadas de los 50 y 60 cuando comienza su gran expansión al empezar a trabajar para los estudios de Hollywood que desembarcan en nuestro país de la mano del productor Samuel Bronston. De esta forma, crean vestuario para “Rey de Reyes” (1.961), “El Cid” (1.961), “Lawrence de Arabia” (1.962) “55 días en Pekín” (1.963), “Por un puñado de dólares” (1.964), “Campanadas a medianoche” (1.965) o “Doctor Zhivago” (1.965), primera producción con la que ganarían un Oscar.
A finales de la década de los 90, Sastrería Cornejo tuvo otra gran expansión internacional elaborando vestuario para films como “Shakespeare enamorado” (1.998), “Gladiator (2.000), Piratas del Caribe” (2.003),”El reino de los cielos” (2.005), “Robin Hood” (2.010), “Los miserables” (2.012), “Exodus” (2.014) o “Maléfica” (2.014).
Igualmente han participado en producciones televisivas de tanto peso como “Fortunata y Jacinta” o “El ministerio del tiempo”, en España, y “Juego de Tronos”, “Los Tudor”, “Vikingos” o “Downtown Abbey”, en el plano internacional.
Esperemos que, como otros muchos negocios, Sastrería Cornejo pueda sobrevivir a la crisis que nos ha traído la pandemia que vivimos y pueda seguir contribuyendo a esta gran fábrica de sueños que es el cine.
Mª Carmen Santiago Rivas