martes, 21 de mayo de 2024

Centenario de 'El caballo de hierro' (1924), de John Ford


Linterna Mágica rindió homenaje al gran John Ford en el centenario de ‘El caballo de Hierro’ (The Iron Horse) con la proyección de la épica película acompañada de la música compuesta e interpretada en directo por Dan Kaplan, Jerome Ireland y Juan Miguel Martín, en Cinesur Nervión Plaza.





The Iron Horse’ se considera uno de los mejores títulos de la época muda del director John Ford (1894-1973), uno de los más grandes directores de la historia del cine, con una carrera de más de cincuenta años, responsable de títulos como La Diligencia, Centauros del desierto, Las uvas de la ira, ¡Qué verde era mi valle!, Pasión de los fuertes, El hombre que mató a Liberty Valance, o El hombre tranquilo.


Con motivo del centenario de esta épica historia nuestros asociados junto a sus acompañantes, que abarrotaron la sala, pudieron disfrutar hasta el entusiasmo de una experiencia cinematográfica singular, en la que confluyó la magia del cine con la de la música interpretada en directo.


La partitura corrió a cargo del trío compuesto por Dan Kaplan, guitarrista, cantautor y profesor neoyorquino, el canadiene Jerome Ireland, viola de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla desde su creación, junto al compositor y bajista sevillano Juan Miguel Martín. Aunque los tres músicos comparten una importante formación y trayectoria en la música clásica, ha impregnado a esta banda sonora del necesario tono folk que un wéstern requiere, incorporando temas populares estadounidense, haciendo cantar a los obreros el tema 'Dril ye terriers, dril', combinando la guitarra o el banjo con la armónica aportan notas country a canciones como 'Blue skys', que nos evocan a Bob Dylan, además de crear atmósferas gracias a efectos sonoros en determinadas secuencias del filme.









© Fotografías de Claudia González 




En ‘El caballo de hierro’ Ford narra un hecho histórico, la construcción del primer ferrocarril transcontinental, que unía las costa Este y Oeste de los Estados Unidos, una hazaña de la ingeniería que requirió mucha mano de obra en un contexto duro y hostil. Dos empresas recibieron el encargo, la Union Pacific Railroad se encargó de construir la línea desde Omaha, Nebraska, hacia el oeste, mientras que la Central Pacific Railroad construyó la línea desde Sacramento, California, hacia el este. Los trabajos se desarrollaron durante seis años, desde 1863 hasta mayo de 1869, cuando las dos locomotoras confluyeron en Promontory Summit, Utah, y se puso el mítico “clavo de oro”, como vemos en la pantalla.


El rodaje de esta película se convirtió en algo casi tan grande como la propia historia que narra, siendo considerada una superproducción en su época, por el elevado número de figurantes y de localizaciones, la utilización de locomotoras de la época y la dureza de las condiciones en las que se rodó.



Madge Bellamy y George O´Brien 



Como en todas las cintas de Ford, hay aquí una magnífica representación del género humano en todas su facetas, desde el héroe, hasta el villano, pasando por el traidor y el asesino. En el argumento además de la historia épica, encontramos también una trama sentimental, la vivida por los dos jóvenes protagonistas Davy Brandon (George O'Brian), huérfano de un emprendedor topógrafo, que intentará cumplir el sueño de su padre, y Miriam Marsh (Madge Bellamy), hija de un rico contratista. Originarios de Springgield (Illinois), sus destinos se cruzarán de nuevo gracias a construcción del tendido ferroviario. Junto a estos indiscutibles protagonistas hay todo un elenco de secundarios que aportan otros matices a la narración, como los entrañables “tres mosqueteros”, amigos del protagonista, que lo mismo proporcionan el contrapunto cómico a la historia, como en la visita al dentista, que protagonizan las más emotivas escenas de camaradería.



'Los Tres Mosqueteros'


Presenta esta cinta muchos de los ingredientes del wéstern clásico: avance hacia el oeste, riñas de salón, chicas de compañía, diligencias, poni exprés, caza de búfalos, transportes de ganado, ataques de indios, duelos, juicios de dudosa legalidad, abusos de autoridad y peleas cuerpo a cuerpo. Pero también puede hacerse de ella una lectura política, pues muestra la grandeza de una nación que, por un lado, supo superar fractura de la Guerra de Secesión, poniendo a trabajar, codo con codo, a antiguos rivales en pro de un bien común; y por otro lado canalizó la mano de obra de numeroso extranjeros (irlandeses y chinos) que llegaron hasta allí en busca de una nueva tierra de promisión. No extraño, por tanto, que aparezcan en la pantalla importantes personajes históricos, figuras que han fraguado la identidad y el imaginario de la nación norteamericana, desde el mismísimo presidente Abraham Lincoln, que firmó la Ley de Ferrocarriles del Pacífico, como el mítico Búfalo Bill, o el aventurero y jugador Wild Bill HitcoK,


Para finalizar, insertamos aquí vídeo realizado por Manuel Bonilla Angulo como recuerdo de este día tan especial para nuestra Linterna Mágica:











sábado, 11 de mayo de 2024

Cate Blanchett, icono de San Sebastián 2024

 

Cartel protagonizado por Blanchett

Cate Blanchett, una de las intérpretes más relevantes de la cinematografía contemporánea, recibirá en septiembre un Premio Donostia en la 72ª edición del Festival de San Sebastián, al tiempo que protagoniza el cartel oficial. En esta misma edición se hará entrega del mismo galardón a Javier Barden, que no pudo recoger el que se le otorgó en la edición anterior del Festival a causa de la huelga de actores.

El póster del Festival sigue la nueva línea de carteles iniciada por el SSIFF en 2018 en la que se opta por la presencia de figura relevante de la cinematografía contemporánea. Isabelle Huppert, Penélope Cruz, Willem Dafoe, Sigourney Weaver, Juliette Binoche y Javier Bardem han precedido a Blanchett como imagen oficial, que este año ha sido creada por el diseñador gráfico donostiarra José Luis Lanzagorta a partir del retrato del fotógrafo Gustavo Papaleo.

Para la australiana esta será su primera visita a San Sebastián, aunque alguna de sus películas han sido proyectadas en el Festival como Babel (Alejandro G. Iñarritu, Perlak, 2007) o Veronica Guerin (Joel Schumacher, Sección Oficial, 2003), que compitió por la Concha de Oro.

El Premio Donostia, ya lo tiene otro intérprete australiano, concretamente Hugh Jackman, que recibió este importante galardón honorífico en 2013.

Blanchett acumula más de 200 reconocimientos y galardones, incluidos dos Oscar por Blue Jasmine y El Aviador (y otras seis nominaciones), dos Copas Volpi del Festival de Venecia, cuatro premios BAFTA y cuatro Globos de Oro, el César honorífico y el Goya Internacional en una trayectoria de más de tres décadas que combina el cine de autor con películas dirigidas al gran público. La intérprete y productora australiana ha trabajado con cineastas como Martin Scorsese, Terrence Malick, Steven Soderbergh, Steven Spielberg, David Fincher, Ridley Scott, Sally Potter, Wes Anderson, Alfonso Cuarón, Alejandro G. Iñárritu, Woody Allen, Gillian Armstrong, Taika Waititi, Peter Jackson, Todd Haynes, Richard Linklater, Jim Jarmusch, Guillermo del Toro, Adam McKay o Todd Field.

Entre los trabajos de Cate Blanchett como actriz de Blanchett se incluyen Tár, El callejón de las almas perdidas, No mires arriba, Ocean’s 8, Thor: Ragnorok, Carol, Blue Jasmine, I’m Not There, El curioso caso de Benjamin Button, Diario de un escándalo, Life Aquatic, Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, la trilogía de El señor de los anillos y El Hobbit, El buen alemán, El aviador, El talento de Mr. Ripley y Elizabeth

Además de actriz de renombre internacional, es productora, directora artística, filántropa y está muy implicada con el sector cultural.Junto a sus socios Andrew Upton y Coco Francini, es cofundadora y directora de la productora de cine y televisión Dirty Films, que acaba de lanzar Proof of Concept, un programa que ofrece apoyo financiero, tutoría y visibilidad a cineastas emergentes.

 

 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Se necesitan maestros que prometan el mar



Retrato de Antoni Benaiges (1903-1936)

La historia del maestro Antoni Benaiges (1903-1936) ha sido rescatada del olvido en la última década gracias a una serie de trabajos de investigación que han dado pie tanto a publicaciones divulgativas, como a obras dramáticas, películas documentales, y al reciente largometraje 'El maestro que prometió el mar' que ha competido en cinco categorías en la última edición de los premios Goya 2024.

Antoni Benaiges Nogués, tarragonés de nacimiento, obtuvo el título de maestro en 1929 al graduarse en la Escuela Normal de Barcelona. Encadenó varios destinos en interinidad, siendo en la Escuela Graduada de Niños de Vilanova y la Geltrú en la que terminó de formarse como maestro freinetista, siguiendo la metodología pedagógica ideada por el francés Célestin Freinet, que parte de postulados como la autogestión, cooperación y solidaridad entre el alumnado, y se materializa, por ejemplo, en el uso de la imprenta en la escuela, la música y un método natural de aprendizaje de la lectura y escritura.

Al inicio de la Guerra Civil estaba destinado en el pequeño pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba, donde había llegado dos años antes, tras haber ganado las oposiciones para maestro nacional. En aquella pequeña escuela rural, en un localidad de apenas 200 habitantes, Benaiges aplicaba la innovadora técnica Freinet basada en la participación de los alumnos y en el uso de una imprenta, que él mismo había comprado de su bolsillo. El 25 de julio de 1936 el maestro fue arrestado y poco después se dio por desaparecido, y se inicia una política de silencio, de borrado y olvido de su vida y de su obra. Durante 75 años prácticamente no se volvió a hablar de él, solo quedaba el recuerdo dejado entre algunos de sus antiguos alumnos y compañeros de profesión, mientras que la familia, por su parte, aún albergaba el deseo de recuperar sus restos.

Ahora se sabe que fue torturado, humillado públicamente, fusilado y enterrado en los montes de La Pedraja. Después de muerto fue sometido a la depuración que se practicó sobre muchos funcionarios que fueron apresados, fusilados, exiliados o, en el mejor de los casos, inhabilitatos para el ejercicio de su profesión. La depuración de los funcionarios afectó a toda la administración pública tras el golpe militar de 1936 consistió en un proceso de "limpieza ideológica" por el que se apartaba y privaba de su puesto de trabajo al personal que se consideraba contrario a los principios de nuevo estado

El propio Benaiges fue acusado por miembros de falange y por algunos vecinos del pueblo y en el expediente (que se aún se conserva, en el Archivo Histórico Provincial de Burgos) puede leerse como el alcalde y el cura párroco tildan su conducta de “antipatriótica, antisocial y mal vista por todo el mundo”.

 

Excavación de la fosa de La Pedraja, foto de Sergi Bernal

En el años 2010 se localizó y se exhumó una fosa común en el paraje de La Pedraja, cerca de Briviesca (Burgos), y de ella emergió la memoria del maestro desaparecido, al comentar un vecino de la zona que allí, entres aquellos restos, también podría estar enterrado el 'maestro de Bañuelos de Bureba'. Se inicia así una labor de investigación en la que, aunque no se localizaron sus restos mortales, si salió a la luz una historia única, emotiva, poética y casi al límite del olvido, la de una vida que ha podido ser recuperada gracias a los testimonios de los que lo conocieron u oyeron hablar de él, pero también a partir de documentos de archivo y de los propios textos escritos por el maestro o redactados por sus alumnos, que se editaron en aquella pequeña imprenta que él mismo estableció en su escuela.

Fruto de estas investigaciones en 2013 se editó el libro ‘Antoni Benaiges: El maestro que prometió el mar: Desenterrando el silencio’, publicado por el periodista Francesc Escribano, que incorpora fotografías del documentalista Sergi Bernal, testigo de la exhumación de la fosa, así como testimonios del antropólogo Francisco Ferrándiz y un texto de la historiadora Queralt Solé. Este libro incluye la reedición del texto escrito en su día por los alumnos de Benaiges titulado ‘El mar, visión de unos niños que no lo han visto nunca’.

 

Libro "Antoni Benaiges"


En el mismo año 2013 se realizó el documental ‘El retratista’, dirigido por Alberto Bougleux, a partir de las investigaciones de Sergi Bernal. Este filme, disponible en Filmin, nos presenta el trabajo de un maestro que pretende educar a sus alumnos a través de la escritura y de la elaboración de sus propios textos, publicándolos en la pequeña imprenta escolar. Uno de esos escritos se llamó ‘El retratista’ y en el narran la experiencia vivida por los alumnos a ser retratados en 1936 por un fotógrafo ambulante que llegó hasta su escuela; otro, está dedicado a ‘El mar’ con la promesa de visitarlo. Cuenta además con testimonios de sobrinos y alumnos de Benaiges.

 

Documental "El Retratista"

En 2018 apareció publicada la novela ‘El mar será...’ obra conjunta del maestro Sebastián Gertrúdix y, de nuevo, el documentalista Sergi Bernal, que narra la experiencia pedagógica y vital de Benaiges que con sus propias palabras, a modo de diario, cuenta su etapa como maestro freinetiano en la escuela en Bañuelos de Bureba.

 

Novela "El Mar Será..."

Poco después, en 2022, se estrenó la obra de teatro de Alberto Conejero ‘El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca’ en la que el dramaturgo de Jaén lleva a escena las expresiones, casi en verso, de los propios escolares, en las que narran cómo imaginan el mar, sus miedos y sus sueños. Dado que ninguno de los niños había visto el mar, el maestro les promete que aquel mismo verano los llevaría a Cataluña para conocerlo, aunque tristemente esta promesa del maestro no se llegó a cumplir.

Ejemplar de "El Mar" realizado por los alumnos de la escuela de Bañuelos de Bureba en 1936.
 

Representación de la obra "El Mar" de Alberto Conejero

 

La representación de esta obra dramática de Alberto Conejero, como algunos recordaréis, ha sido objeto de cancelación en varias localidades, por la censura impuesta desde varios ayuntamientos de nuestro país. Afortunadamente también ha sido editada en formato libro por Ediciones Antígona en 2023.

 

Libro "El Mar" de Alberto Conejero

Finalmente llegamos al maravilloso largometraje presentado en la Seminci 2023 ‘El maestro que prometió el mar’ dirigido por Patricia Font (ganadora del Goya por su cortometraje ‘Café para llevar’) protagonizada por Enric Auquer y Laia Costa en los principales papeles, que cuenta también con la siempre solvente Luisa Gavasa. El guion parte del ya mencionado libro de Francesc Escribano y articula la narración en dos épocas: la vivida por Benaiges en la escuela rural de Bañuelos en los años 30 del siglo pasado, y otra, más reciente, a principios del siglo XXI, durante la excavación de la fosa común en Briviesca, en la podría estar enterrado aquel maestro. A través de estas dos tramas se construyen un relato sobre la memoria y la importancia de no dejar en el olvido nuestra historia reciente, aunque a algunos no les guste nada esta idea. Esta película ya está disponible en plataformas como Filmin y Movistar+.

Película "El maestro que prometío el mar"

 

Así pues, en estos días en los que se niegan asesinatos, se blanquean dictaduras y se revisan las leyes de memoria histórica, se necesitan, más que nunca, maestros como Benaiges, maestros comprometidos con su trabajo y con sus alumnos, maestros que prometan el mar, aunque el mar esté lejos.



jueves, 25 de abril de 2024

El Apartamento (Billy Wilder, 1960)


 

"No diga más y juegue"

El final memorable de una a su vez memorable película de la historia del cine.

Comentario de Joaquín Carlos Martín Muñoz

 

Porqué comentar esta película:

Este film fue premiado en 1960 nada menos que con 5 premios Oscar: a la mejor película, a la mejor dirección, al mejor guión original, al mejor montaje y a la dirección artística. Tenía además 10 nominaciones a los oscar. Fue elegida también como mejor película del año, mejor actor y actriz protagonista tanto en los premios BAFTA como en los GLOBOS DE ORO. Billy Wilder escribió junto con I.A.L Diamond el que es considerado por muchos críticos y clasificaciones de películas como el mejor guion de la historia del cine.

Traemos a continuación algunos pasajes literales de la crítica que le dedicó en junio de 2010, en el diario El País, el afamado crítico Carlos Boyero (que por otra parte suele ser muy ácido con las grandes obras de reconocimiento universal):

Es el retrato más penetrante, duro y compasivo que se ha hecho nunca de un trepa patético e indigno al que un amor no correspondido transforma en un hombre digno, capaz de despreciar su escalera hacia el éxito si éste le exige el envilecimiento moral. Billy Wilder nos habla con lenguaje inmejorable de las eternas relaciones de poder, de un degradado y astuto ratón que presta su casa para los juegos sexuales de los gatos con la esperanza de que éstos le devuelvan el favor admitiéndole en su gremio, de cómo un Robinson Crusoe urbano puede recobrar la esperanza de huir de la soledad al descubrir unas milagrosas huellas en el asfalto, del permanente desencuentro entre lo que se anhela y lo que conviene…”

 No conozco ningún final tan emocionante (incluidos los de ese poeta del fracaso llamado John Ford) como el de la señorita Kubelik abandonando su inútil amor para entrar en el apartamento del eterno náufrago que pagó un precio muy caro por su redención, pidiéndole al comprensiblemente embobado que siga jugando a las cartas, que ya veremos lo que pasa. No conozco ninguna película tan romántica, realista, soñadora, triste, mordaz, sensata, cabrona y bonita como esta” (el realce con negrita es mío).

Consulto fechas y descubro que Psicosis, esa genialidad sobre la incertidumbre y el horror, fue parida el mismo año que El apartamento. Mi idea más perfecta de la felicidad es ver este programa doble en un desaparecido cine de barrio, en una tarde de invierno, compartiéndolo con la persona amada. Pero también sería impagable en soledad. El gran cine la espanta. Es una droga irremplazable. Y no deja resaca”.

Mi opinión personal es que sin duda es una de las mejores comedias-drama de la historia del cine, tal vez la mejor. Acida y crítica con la jungla social en que nos movemos y sufrimos, y con los seres humanos que pueblan este cosmos social. Pero que merced al arte de un inconmensurable guión y del lenguaje cinematográfico consigue el giro en sus entrañables protagonistas, la restitución en sus vidas, despertando nuestra complicidad, nuestro cariño y nuestra sonrisa grande cuando los vemos encantados jugando a las cartas, en ese final memorable de la historia del cine: no diga más y juegue.

 A continuación, tras una breve introducción a la biografía y obra de su director, Billy Wilder, y tras la ficha técnica de la película, vamos a destacar en apartados independientes algunos de los aspectos sobresalientes del film.

 

Una breve reseña de su director: Billy Wilder:

Su verdadero nombre era Samuel Wilder; nació en Sucha, actual Polonia, en 1906. Murió en 2002 en Los Ángeles. Fue guionista, director y productor de cine. Cursó estudios en la Universidad de Viena. En 1929 codirigió el documental Menschen am Sonntag y posteriormente escribió varios guiones para películas alemanas y francesas. Teniendo ascendencia judía, la llegada al poder de Adolf Hitler en Alemania le obligó a exiliarse. Se trasladó a París, México y, finalmente, a Hollywood, donde trabajó como guionista y director de escena.


Billy Wilder

Tras la Segunda Guerra Mundial inició su actividad como director, destacando por su fina ironía y la gran calidad de sus guiones, escritos la mayoría en colaboración con A. L. Diamond. Entre su filmografía cabe destacar Perdición (1944), Días sin huella (1945), premiada con el Oscar, El crepúsculo de los dioses (1950), El gran carnaval (1951), Sabrina (1954), La tentación vive arriba (1957), Con faldas y a lo loco (1959), El apartamento (1960), que le supuso su segunda estatuilla, y Un, dos, tres (1961).

Hijo de un hotelero judío, Billy Wilder se licenció en derecho por la Universidad de Viena, aunque nunca ejerció de abogado. En 1926 se trasladó a Berlín, y fue introduciéndose en los ambientes teatrales de la capital y entró en contacto con la productora UFA, que le encargó la elaboración de algunos guiones para sus películas mudas. El reportero del diablo (1929) fue su primera película como guionista. Llegó a escribir en 1931 el guión de cinco películas. Al año siguiente siete de sus guiones fueron llevados a la pantalla. La llegada de Adolf Hitler al poder en 1933 supuso dada su condición de judío que se refugiase en Francia en 1934; pero su madre y la mayor parte de su familia acabarían siendo víctimas del holocausto judío. En París dirigió su primer filme, Curvas peligrosas, pero su estancia en la capital francesa fue breve. Al año siguiente se trasladó a Estados Unidos y se instaló en Hollywood, subsistiendo los tres primeros años con los ingresos obtenidos por guiones ocasionales. En 1938 comenzó su colaboración con el dramaturgo Charles Brackett, que se prolongaría hasta 1950 y produjo algunos de los guiones más brillantes del cine estadounidense: Ninotchka, Bola de fuego y Nace una canción.. En 1942 dirigió su primera película americana, El mayor y la menor.

Aunque destacado en el género comedia, no ignoró otros géneros. Así, en 1944 dirige la genial Perdición, considerada la primera película del cine negro. También se interesó por temas sociales, sobre los que realizó dos películas importantes: Días sin huella (1945), que fue premiada con los Óscar a la mejor película, mejor director y mejor guion, y El gran carnaval (1951). Y en estos años dirige el melodrama El crepúsculo de los dioses (1950), una amarga y extraordinaria obra sobre la grandeza y la decadencia, en el mundo del cine y en la sociedad en general. Es una ácida mirada al lado más trágico de Hollywood.


Fotograma de El crepúsculo de los dioses

A medida que avanzaba su carrera, Billy Wilder fue decantándose por la comedia, con una técnica que se conocería como el estilo Wilder, mezcla de sutileza y acidez. En la creación de esta forma de hacer comedia tuvo mucho que ver su habitual colaboración con el guionista I. A. Diamond, quien compartía con él una visión crítica de la sociedad.

En 1954 rodó Sabrina, con Audrey Hepburn y un Humphrey Bogart desconocido en modo comedia. Al año siguiente dirige La tentación vive arriba, desarrollando todo el encanto de Marilyn Monroe en la cumbre de su carrera. En 1957 dio un nuevo giro para internarse de nuevo en el cine de suspense, creando una obra maestra de inesperado final: Testigo de cargo.

Dos años más t
arde filmaría otro de sus grandes éxitos: Con faldas y a lo loco. Con ella disfrutamos de una de las más famosas frases que cierran una película, cuando el millonario atraído por el Jack Lemmon “mujer” no parece decepcionado al enterarse de que es un hombre; y se limita a pronunciar la famosa frase: "Nadie es perfecto”.

En los años siguientes dirigiría películas míticas como El apartamento (1960), film objeto de este comentario. A esta etapa pertenecen Un, dos, tres o Irma la dulce. Su última gran obra fue Primera plana (1974), donde volvió a combinar con una excelente vena cómica a la pareja de Jack Lemmon y Walter Matthau.

Fotograma de Primera plana

 Ficha técnica: 

Título original: The Apartment; Año: 1960; País: EE.UU.; Dirección: Billy Wilder; Intérpretes: Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray, Jack Kruschen, Ray Walston, David Lewis, Naomi Stevens, Edie Adams, Joan Shawlee, Hope Holiday, Johnny Seven, Joyce Jameson; Guión: Billy Wilder, I.A.L. Diamond; Música: Adolph Deutsch; Fotografía: Joseph LaShelle; Diseño de producción: Alexandre Trauner.

Sinopsis:

C.C. Baxter (Jack Lemmon) es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista (Shirley MacLaine) que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento (Fred MacMurray) (FILMAFFINITY).

La doble llave:

Este recurso es uno de los principales hallazgos de la película: resumir toda su trama en algo tan pequeño como una llave. Se trata de la pequeña llave del apartamento que C.C. Baxter le deja a sus jefes, apartamento como picadero para amores clandestinos, para medrar en la empresa, lo que mueve toda la película. Pero esa llave que se pasea por la oficina, ocupando varias secuencias del film, es el símbolo de su decadencia moral. Es por esta llave y no por sus méritos por los que el jefazo, el Señor Sheldrake (Fred MacMurray) se fija en él, otorgándole diversas prebendas. Y o C.C. Baxter (alias “Buddy) le da esa llave al jefazo para que utilice el apartamento donde vive de picadero o lo despide. Finalmente, le dará al jefe su propia copia porque eso de dejarla bajo el felpudo era para los directivos inferiores. Y no es casualidad que el triunfo que pretendía el protagonista dejando su llave venga en forma de otra llave, la del aseo de directivos, como gran logro en la rígida pirámide jerárquica de la empresa...

Notablemente, es también con una simple llave con lo que la película simboliza como el amor por Fran Kubelik (Shirley MacLaine) ha devuelto toda su dignidad a C.C. Baxter. Sheldrake le pide de nuevo su llave, ya que se deshizo de la suya por si le salpicaba el escándalo del intento de suicidio de la joven, Baxter se niega y su jefe le responde: “se tardan años en llegar a la planta 27, pero solo unos segundos en estar en la calle”. Entonces Baxter le entrega la llave, pero no es la de su apartamento, sino la de ese aseo de directivos que tanto sacrificio infame le había costado conseguir. Con esto se transfoma ahora en un “Mensch” (palabra yiddish cuyo significado es ser un buen ser humano), un hombre de verdad como en una secuencia entrañable le ha reclamado ser su vecino, el Señor Dreyfouss, el amable doctor. En suma, por una llave dejó de ser un “mensch” y por otra lo volvió a ser. Aunque claro, el impulso ha sido la inconmensurable fuerza del amor.

Espaguetis en raqueta de tenis:

C.C. Baxter es un humilde soltero sin más aspiración que ascender en la empresa. Aparte de ser un trepa laboral, el resto de su vida es sencillo y triste. La película no duda en mostrarnos que su vida en el apartamento da bastante pena. La primera noche que pasamos con él le vemos hacer zapping en la televisión, buscando una película con mujeres atractivas, mientras come de una bandeja de congelados con las manos. Baxter no se ha preocupado por su vida más allá del trabajo, por eso su sacrificio de despedirse (precisamente cuando había conseguido subir en el escalafón) por amor es todavía más grande. Esta triste y solitaria vida es subrayada por las secuencias del film correspondientes a los dos días en que la señorita Kubelik se recupera en su apartamento, tras su intento de suicidio. Baxter cuanta que se pasó las anteriores navidades solo, jugando a las cartas. Por faltar, es la vecina la que tiene que darle servilletas para comer… Pero nada simboliza mejor el carácter de Baxter que la raqueta que utiliza para cocinar espaguetis. Convierte su pobre cocina en diversión para la joven que ama, transforma algo que podía haber sido ridículo en una comicidad que logra sacar una sonrisa de la deprimida joven. Y también de todos los espectadores que vemos encantados esta secuencia.

Pero como todas las grandes películas, esta logra evocar nobles sentimientos de los pequeños detalles. En plena mudanza y cuando ya cree todo perdido con Kubelik, ve la raqueta y en ella todavía queda un espagueti de esa cena que nunca pudo tener con ella, que para él fue en la que ella le besó aunque fuera en la frente… Fue en la frente, sí, pero es suficiente para recordar ese espagueti en esa raqueta como un preciado recuerdo.

 

Fotograma de El Apartamento


Una pistola de champán

Otro de los logros fundamentales de la película es que, pese a su engañosa sencillez, su magistral guion nos plantea anécdotas, que aparentemente pueden resultar gratuitas, pero que posteriormente van a tener una gran importancia. Eso ocurre precisamente cuando C.C. Baxter le cuenta a la Señorita Kubelik que él también se enamoró perdidamente de un imposible. Era la mujer de su mejor amigo y llegó a pensar en suicidarse por este imposible. Se compró una pistola y, cuando estaba pensando en hacerlo, un policía le llamó la atención por estar mal aparcado y acabó disparándose en la pierna: “Tardé un año en poder doblar la rodilla pero solo tres semanas en olvidar a la chica”. Con esta historia Wilder subraya el pasado de Baxter, nos da un trasfondo de su historial amoroso. Pero sobre todo, sirve de esperanza para Kubelik, recordándole que es posible olvidar.

Pero si ya de por sí esa historia del pasado era reveladora, Wilder vuelve a dar unos geniales giros de tuerca. Porque esa pistola reaparece en medio de la mudanza, C.C. Baxter la coge y la mira. Inmediatamente después vemos a Kubelik correr sonriendo hacia la casa de C.C.Baxter, decidida a dejar atrás al miserable de Sheldrake y darle una oportunidad a un hombre que la merece. Cuando ya está llegando al apartamento, oímos un disparo. Tanto ella como nosotros espectadores quedamos en tensión, incluso temiendo por ese ruido de disparo un final que hubiese convertido el desenlace de ‘El apartamento’ en uno de los más tristes de la historia del cine. Rápidamente Kubelik y todos nosotros respiramos tranquilos. El ruido era solo una botella de champán abriéndose. Ella, sin embargo, le pregunta por su rodilla, recordando la historia de Báxter del tiro en esa articulación. De modo que este sorprendente film nos ha regalado unas impecables escenas de suspense.

Y uno de los mejores finales de la historia del cine

Tras el intento de suicidio de Kubelik, reponiéndose en el famoso apartamento de Báxter, ella le confiesa que pese a todo sigue enamorada de Sheldrake y se pregunta: “¿Por qué nunca me enamoro de alguien como usted?”. En esa secuencia de la película nos queda claro que Kubelick no se siente atraída por C.C.Báxter. Pero sin embargo la historia de ambos sigue avanzando, por eso cuando ella se entera de que él ha dejado el trabajo por ella y sabe que si la quiere de verdad, va corriendo a su casa, ilusionada, sonriendo. Como todos nosotros, ilusionados y sonriendo. Y tras las geniales secuencias con suspense de “la pistola de champán”, asistimos al final. Tras llegar al apartamento ella no le besa, no le dice que le quiere porque sería mentira, ambos se sientan en el sofá y juegan a las cartas, repartiendo los naipes uno y otro, con este diálogo que pertenece a la historia inolvidable del cine:

 - ¿Qué ha sido del Señor Sheldrake?

- Le enviaré un pastel de frutas cada navidad. Corte.

- La amo Señorita Kubelik.

- Tres, Reina.

- ¿Ha oído Señorita Kubelik, estoy perdidamente enamorado de usted?. 

- No diga más y juegue.

 

Otro guion podría haber terminado la película con una potente declaración de amor mutua, incluso con un largo beso, pero entonces no sería una película de Wilder. Solo podemos creer que ella intentará amarle, y quizás lo consiga. Porque así de complicadas son las relaciones y aún más el amor, y por ello este es el final de esta película. Wilder cierra su film en una perfecta ambigüedad, sin que podamos llegar a atisbar de nuestra ya querida pareja ni su fracaso ni su triunfo. Pero acaba con ellos juntos, y por esto suspiramos aliviados y complacidos. Ambos han crecido juntos, ambos se han hecho “buenos”. Por ello: ¿qué más da?.

Por esto, ¡No diga más y juegue!

 

Fotograma de El Apartamento


 

lunes, 1 de abril de 2024

Tras la senda de los Lumière: Sevilla a Color

 



Podemos disfrutar, hasta el 15 de junio, en la Casa de la Provincia de la interesante exposición 'Tras la senda de los Lumière. Sevilla en color (1914-1929)' organizada por la Universidad de Sevilla, la Diputación Provincial y el Museo Albert Kahn, en la que se muestran las primeras fotografías a color realizadas en nuestra ciudad. La muestra reúne 73 fotografías a color fechadas en 1914, junto con libros, mapas, guías de viajes y otros objetos de la época. 


Estas primeras fotografías a color de Sevilla fueron tomadas por el fotógrafo francés Auguste Léon (1857-1942) entre el 23 y el 26 de junio de 1914, una etapa clave para la renovación urbanística y cultural de la ciudad, que se preparaba para la Exposición Iberoamericana de 1929. Lograr fotografías en color dejó de ser un anhelo gracias a la técnica del autocromo, patentada en 1903 por  los hermanos Lumière, y comercializada desde 1907, siendo el único procedimiento de fotografía en color disponible hasta el año 1935.


Visor de autocromo en la que aparece la calle e iglesia de San Esteban


Auguste Léon viajó por España, y otros países de Europa, para fotografiar las peculiaridades del país empleando esta nueva técnica del autocromo. Su trabajo se enmarca dentro de un ambicioso proyecto denominado Archivos del Planeta, promovido por Albert Kahn (1860-1940), francés alsaciano banquero, millonario, amante del arte, filántropo y mecenas que pretendió documentar, a través de la fotografía y del incipiente cinematógrafo, la diversidad multicultural del planeta, creando una enciclopedia visual del mundo, con imágenes totalmente nuevas, realizadas expresamente para este fin. Los fotógrafos que contrató realizaron un trabajo de campo por más de 50 países de todos los continentes, excepto Oceanía, buscando la realidad objetiva de cada lugar, con una perspectiva antropológica y cultural, pero huyendo de tópicos y estereotipos.



Sevilla (1914), Archivos del Planeta



Argelia (1909-1911), Archivos del Planeta



Estas imágenes, obtenidas a partir de los originales conservados en el Museo Albert Kahn de París, nos muestran la Sevilla de comienzos del siglo XX, una ciudad que salía de su parálisis decimonónica y se renovaba con una nueva imagen a partir del regionalismo y del proyecto de la Exposición Iberoamericana de 1929. Ello permitió ir modernizando una ciudad que abría avenidas y ensanches, construía estaciones de ferrocarril y hoteles, inauguraba el parque de María Luisa y se preparaba para acoger la cita internacional. El legado hispano-musulmán y la cultura y tradiciones populares fueron los principales objetivos de los cada vez más numerosos viajeros que, desde el romanticismo, habían situado a Sevilla entre los principales destinos de viaje. Se reproducen los principales monumentos, la Catedral, el Alcázar, el Museo de Bellas Artes, palacios como el de Pilatos y Dueñas, pero además se muestran las calles, interesantes panorámicas desde la Giralda y se retrata a los sevillanos, atrapados entre los diminutos granos de colores y la fragilidad del soporte de vidrio. 





La muestra también incluye las primeras filmaciones realizadas en la ciudad por los emisarios de los Lumière conservadas en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, junto a otras filmaciones más desconocidas, procedentes de la Filmoteca de Andalucía.


Fecha: De 23 de febrero a 15 de junio de 2024

Hora: De martes a sábado  de 10.00 a 14.00  y de  18.00  a 21.00 horas. Domingo de 10.00  a 14.00 horas

Lugar: Casa de la Provincia. Plaza del Triunfo, nº 1. Sevilla)