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viernes, 14 de julio de 2023

Houria (Libertad) (Mounia Meddour, 2022)


Título original: Houria (Freedom). Dirección: Mounia Meddour. País: Argelia. Año: 2022. Duración: 98 min. Género: Drama.

Guión: Mounia Meddour. Música: Maxence Dussere, Yasmine Meddour. Fotografía: Léo Lefèvre. Producción: Ink Connection, High Sea Production, Cirta Films, France 2 Cinema, Les Productions du Ch'Timi, Same Player, Scope Pictures, Shotinmars, Solar Entertainment. Distribuidora: Front Row Filmed Entertainment, Le Pacte, Wild Bunch.

Fecha del estreno: 30 Junio 2023 (España).

 

Reparto: Lyna Khoudri (Houria), Rachida Brakni (Sabrina), Nadia Kaci (Halima), Hilda Amira Douauoda (Sonia), Meriem Medjkane (Amel), Sarah Hamdi (Lamia).

 

Sinopsis:

Houria es una joven y talentosa bailarina. Para luchar por sus sueños y conseguir algo de dinero, participa en apuestas clandestinas. Pero una noche, tras haber ganado una fortuna, es atacada. Tras este inesperado acontecimiento, su mundo cambiará para siempre.

 

Comentarios: 

La intimidad es, por definición, inescrutable. Y filmarla es, por definición, complicado. No diremos imposible. Max Scheler hablaba del amor como un conocimiento transparente del otro que, en el momento de ofrecernos su intimidad, deja de ser, también por definición, alguien diferente a nosotros. Somos uno con la persona amada. Mounia Meddour lleva con estas dos películas, las dos con la proverbial actriz Lyna Khoudri de protagonista, empeñada en retratar la intimidad. Sin más. Se le puede añadir que su objeto de estudio es la intimidad femenina, pero se antoja redundante. Lo que le interesa a la directora de Papicha, sueños de libertad (2019) y ahora de Houria (Libertad) es ese momento extraño y casi milagroso en el que la cámara desaparece y el espectador se acerca a algo así como la intimidad transparente del cine. De repente, el espectador es uno con lo que se ve en pantalla. Puro amor. Puro cine.

Se cuenta la historia de una bailarina que para cumplir su sueño de bailar debe antes pasar una de esas pruebas que definen una vida. Y por ello pierde la voz y se fractura una pierna. En el fondo, como en su película anterior, se ve el paisaje de un país convulso donde a la mujer le cuesta ser mujer o simple ciudadana. Lo que sigue es una fábula sobre el poder de la danza para sanar. Pero también es un cuento sobre la solidaridad entre un grupo de mujeres por fuerza dañadas. Y ello sin renunciar a ser una radiografía de un mundo, el nuestro, dividido entre los que pueden y los que sueñan con poder. El resultado es un melodrama confuso en la narración y algo exagerado en las formas. Pero, y esto es lo que cuenta, detenido en algunos momentos de una claridad deslumbrante donde un grupo de mujeres se reconocen unas a otras hasta el punto de amarse. Y así hasta alcanzar la transparencia de la intimidad, la intimidad de los cuerpos y del propio cine. (Luis Martínez)

Recomendada.



jueves, 13 de julio de 2023

El caftán azul (Maryam Touzani, 2022)

 

Título original: The Blue Caftan. Dirección: Maryam Touzani. País: Marruecos. Año: 2022. Duración: 122 min. Género: Drama.

Guión: Maryam Touzani, Nabil Ayouch. Música: Kristian Eidnes Andersen. Fotografía: Virginie Surdej. Producción: Les films du nouveau monde, Ali n' Productions, Snowglobe Films.

Sección Oficial “Una cierta mirada” del Festival de Cine de Cannes 2022. Premio a la Mejor Actriz (Lubna Azabal) en el Festival de Cine de Valladolid (SEMINCI 2022).

Fecha del estreno: 10 Marzo 2023 (España).

 

Reparto: Saleh Bakri, Lubna Azabal, Ayoub Messioui.

 

Sinopsis:

Halim lleva mucho tiempo casado con Mina, con quien regenta una tienda tradicional de caftanes en la medina de Salé, una de las más antiguas de Marruecos. La pareja vive desde siempre con un secreto que Halim ha aprendido a ocultar, pero la enfermedad de Mina y la llegada a la tienda de un joven aprendiz amenazan con perturbar este equilibrio. Unidos por el amor, cada uno tratará de ayudar al otro a enfrentarse a sus miedos.

 

Comentarios: 

El debut hace tres años de la directora tangerina Maryam Touzani ya anunciaba una sugerente mirada capaz de adentrarse con sabiduría en las realidades ocultas de su país, Marruecos. Si “Adam” giraba alrededor del estigma de ser madre soltera en una sociedad retrógrada a través de tres personajes, una joven embarazada, una viuda y su hija, la nueva película de Touzani, “El caftán azul”, aborda la homosexualidad, latente y secreta en esa misma sociedad, también a través de tres personajes y con la misma sensibilidad e inteligencia de su anterior filme.

La estupenda actriz Lubna Azabal vuelve a ser el eje de un conflicto ajeno a su cuerpo, pero no a su mirada. Si en “Adam” su personaje regentaba con amargura una pastelería, ahora se trata de la dueña de una tienda de ropa y tejidos en la que su esposo y un joven ayudante confeccionan con mimo preciosos caftanes. Touzani se detiene en las tareas artesanas, en los bordados y en las delicadas y nobles manos masculinas que cosen esta típica indumentaria magrebí mientras la esposa se dedica a dar la cara en el comercio. La rutina de la pequeña sastrería oculta una realidad de la que no se habla pero que está presente en cada plano, la homosexualidad de un marido bueno y cariñoso que establece otro tipo de complicidades y afectos con una mujer acorralada por una enfermedad de la que tampoco se habla.

Pero “El caftán azul” es sobre todo la historia de un silencioso triángulo amoroso, un melodrama elegante que respira amor por sus tres personajes, que observa sus vidas a través de objetos y rituales, platos de comida, frutas e hilos dorados. Costumbres y tradiciones que se cuelan como la música por la ventana sin caer en la postal, sino con un conocimiento profundo y respetuoso de la sociedad que retrata. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




domingo, 7 de mayo de 2023

Harka (Lotfy Nathan, 2022)

 

Título original: Harka. Dirección: Lotfy Nathan. País: Francia,Túnez, USA, Luxemburgo, Bélgica. Año: 2022. Duración: 90 min. Género: Drama.

Guión: Lotfy Nathan. Música: Eli Keszler. Fotografía: Maximilian Pittner. Producción: Cinenovo, Kodiak Pictures, Beachside Films, Spacemaker Productions, Anonymous Content, Tarantula, Film Constellation, Detailfilm, Cinétéléfilms, Luxemburg Film Fund, Région Ile-de-France, Cinereach, Das Kleine Fernsehspiel, Belga Films Fund.

Premio a la Mejor interpretación (Adam Bessa) en la sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 28 Abril 2023 (España).

 

Reparto: Adam Bessa, Najib Allagui, Salima Maatoug, Ikbal Harbi, Mohamed Ouni, Khaled Brahem, Moez Hannachi.

 

Sinopsis:

Ali, un joven tunecino que sueña con una vida mejor, experimenta una vida solitaria vendiendo gasolina de contrabando en el mercado negro. Cuando su padre muere, tiene que hacerse cargo de sus dos hermanas pequeñas, que se ven abandonadas a su suerte en una casa de la que pronto serán desalojadas. Ante esta repentina responsabilidad y las injusticias a las que se enfrenta, la cólera y la rabia despiertan en Ali. Las de una generación que, más de diez años después de la revolución, sigue intentando hacerse oír....

 

Comentarios:

En árabe, Harka significa “movimiento” (más concretamente, se refiere a un grupo de soldados que se han unido voluntariamente para luchar). La ópera prima del cineasta egipcio-británico Lotfy Nathan, Harka, presentada en la sección Un Certain Regard de Cannes 2022, retrata a un joven tunecino solitario que se esfuerza por alcanzar una vida mejor para sí mismo, tal vez aspirando a ese mismo sentido de comunidad. Ali (interpretado por el joven actor franco-tunecino Adam Bessa) es un auténtico marginado, un “hombre anónimo”, que representa esa figura alienada y desesperada que parece sacada directamente de la literatura existencialista clásica. Por otra parte, como telón de fondo, encontramos las protestas que evocan la exitosa revolución tunecina de 2011, que se encuentran en un punto de ebullición. Basándose en el precedente de Mohamed Bouazizi, cuyo martirio ayudó a desencadenar la revolución en el país (y la Primavera Árabe en general), Harka adopta una visión holística de esta lucha, mostrando cómo la terrible experiencia de Ali genera cambios positivos.

Harka es una propuesta cinematográfica robusta y segura de sí misma, que a menudo transmite una sensación de impulso y nunca se conforma con el realismo social amable y observacional, que suele ser el enfoque predeterminado para este tipo de obras. Sin embargo, también resulta un tanto esquemática y poco desarrollada, resignándose a retratar a Ali mientras busca dinero, venganza o su propia supervivencia, descuidando detalles con mucho potencial, como sus relaciones sociales y familiares, así como el trasfondo político, que aportarían a la película una mayor profundidad. Este es el primer largometraje de ficción de Nathan, después de dirigir el documental de motoristas 12 O'Clock Boys, que recuerda al estilo de Harmony Korine, y numerosos anuncios publicitarios. En ocasiones, la cinta transmite la sensación de ser una simple tarjeta de presentación: una película hecha para mostrar sus habilidades visuales y narrativas, aspirando a proyectos más ambiciosos y de mayor presupuesto.

Ali es un hombre en posesión de barriles de petróleo aguado, pero sin un lugar a donde ir. Esta es su única fuente de ingresos (ilegítimos), por la que recibe billetes desgastados que parecen a punto de desintegrarse al menor contacto, y que oculta en el muro de un edificio en ruinas. Se encuentra dividido entre las deudas de su difunto padre y el impacto que esto ha tenido en sus dos hermanas (Salima Maatoug e Ikbal Harbi), y el deseo de marcharse de Túnez y perseguir una vida más lucrativa en Europa, representada por su compañero de fiesta, que una noche alardea sobre el “dinero y mujeres” que tiene en Berlín (un comentario que Ali recibe con un ceño fruncido, logrando la empatía del público). A medida que la situación se vuelve más insostenible, con sus hermanas enfrentándose al desalojo de su hogar, el anciano taciturno del que obtiene el petróleo le pregunta, con una voz grave que evoca al cine negro, si "conduce". De esta forma, Ali se involucra todavía más en la cadena de suministro de contrabando, sumergiéndose en un territorio más inseguro, aunque no necesariamente violento, mientras transporta petróleo a través de la frontera.

Ali no es un antihéroe. El joven nunca se rebaja a cometer actos inmorales, lo cual obliga al público a animarlo en contra de su intuición. En realidad, está tratando de hacer lo "correcto" en todo momento, y solo al final vemos decaer su fuerza de voluntad debido a la creciente frustración e inmovilidad. A excepción de un momento clave hacia el final de la película, está completamente aislado de las demás personas frustradas que lo rodean, sin darse cuenta de que comparten una lucha justa contra la desigualdad y el poder estatal en el país. Desgraciadamente, sus caminos confluyen demasiado tarde, a expensas de Ali, pero su cruzada no es en vano. (David Katz)

Recomendada (con reservas).



lunes, 14 de noviembre de 2022

Una historia de amor y deseo (Leyla Bouzid, 2021)

 

Título original: Une histoire d'amour et de désir. Dirección: Leyla Bouzid. País: Túnez. Año: 2021. Duración: 102 min. Género: Drama.  

Guión: Leyla Bouzid. Fotografía: Sébastien Goepfert. Música: Lucas Gaudin. Montaje: Lilian Corbeille. Producción: Sandra Da Fonseca (Túnez/Francia: Blue Monday Productions, arte France Cinéma, CNC, Cinémage 14, Fonds Images de la Diversité).

Sección Oficial del Festival de Cine de Valladolid (Seminci 2021).

Fecha del estreno: 7 Octubre 2022 (España)

 

Reparto: Sami Outalbali, Zbeida Belhajamor, Diong-Kéba Tacu, Aurélia Petit, Mahia Zrouki, Bellamine Abdelmalek, Mathilde Lamusse, Samir El Hakim, Khemissa Zarouel, Sofia Lesaffre, Baptiste Carrion-Weiss, Charles Poitevin, Omar Khasb, Zaineb Bouzid, Céline Rotard, Morgane Hainaux, Nathalie Mesuret, Chakib Ali Daou, Bertrand Marchal, Bouraouia Marzouk, Amina Zouiten, Rabia Zerouali, Khalid Zerouali, Leïla Carpentier, Jaurel Bantsimba, Hussein El Azab, Elies Ghourabi, Lourdia Denis, Aysenur Travaci, Lucas Gaudin, Ghalia Benali. intervenciones de: Yassina Bendadda.

 

Sinopsis:

Ahmed, de 18 años, francés de origen argelino, creció en el extrarradio de París. En la universidad conoce a Farah, una joven tunecina llena de energía que acaba de llegar a la capital. Mientras descubre una colección de literatura árabe sensual y erótica que nunca imaginó que existiera, Ahmed se enamora perdidamente de Farah y, aunque se siente literalmente abrumado por el deseo, intentará resistirlo.

 

Comentarios: 

Es difícilmente discutible que el amor y el deseo existen por separado y pueden presentarse el uno sin el otro, pero también es difícil rebatir que cuando ambos se manifiestan juntos, se alimentan mutuamente y provocan uno de los estados más parecidos a la felicidad que puede vivir un ser humano. Sobre estos dos sentimientos, amor y deseo, indaga la joven francotunecina Leyla Bouziden su segundo largometraje que ha titulado de un modo tan explícito que título y sinopsis podrían intercambiarse: Una historia de amor y deseo.

Pero reducir el film a simplemente otra historia (iniciática) de amor sería quedarse en la capa más superficial de un film que profundiza en las raíces de su pareja protagonista a través del descubrimiento de la literatura (poesía fundamentalmente) sensual árabe. Una lengua en la que existen más de cien palabras para referirse a los sentimientos amorosos. 

Tunecina ella, Farah (Zbeida Belhajamor), francés de origen argelino él, Ahmed (Sami Outalbali), ambos inician su vida universitaria y coinciden en La Sorbona para estudiar Literatura en el aula de una profesora que comienza su primera clase hablando del deseo en la literatura amorosa. La conexión entre Farah y Ahmed es casi inmediata y una serie de casualidades (como siempre ocurre en las historias de amor) les llevará a conocerse, conversar e iniciar una relación en la que pronto será difícil caminar acompasados.

Ahmed, además de virgen, es profundamente tímido y no se encuentra preparado para dejarse llevar por el deseo e iniciarse en el sexo, Farah, menos marcada por la tradición religiosa intenta respetar los tiempos de Ahmed pero no siempre son capaces de entenderse cuando intervienen el orgullo, la vergüenza o la inseguridad. Y será precisamente a través de la literatura como ambos serán capaces de encontrar un medio para comunicarse. Ahmed se vale de una exposición en clase acerca de un poema árabe del siglo XII sobre la historia de “Layla y Majnún” para reconocer que quiere esperar y que él mismo es su propio obstáculo.

A partir de ahí se suceden secuencias de encuentro y desencuentro, paseos para conocer París, una Nochebuena en casa de Ahmed, una fiesta de Nochevieja con compañeros universitarios, los exámenes de la Universidad y, finalmente, de nuevo la poesía como modo de conectar, de acompasar las cadencias de sus sentimientos.

Bouzid situa esta historia (de amor y de deseo) en el centro mismo del relato, pero deja espacio en los márgenes para referirse a las renuncias personales y profesionales de las primeras generaciones de inmigrantes magrebíes en Francia, al peso de la tradición en las familias árabes con un machismo unas veces manifiesto y otras soterrado, a la importancia de la reputación en las familias, a la autosegregación a la que, en ocasiones, se someten no queriendo salir de los barrios y utilizando el término “parisino” como despectivo a quien se integra en la vida occidental o, incluso, a los ecos de la primavera árabe iniciada precisamente en Túnez diez años atrás.

Para todo ello Bouzid escribe un guion delicado y elegante que huye de los lugares comunes y de los clichés del género. Exactamente la misma delicadeza con la que ejerce una dirección que, a pesar de su potente carga literaria, no permite que ésta lastre el ritmo ni la cadencia de la narración cinematográfica.

La química entre la pareja protagonista es fundamental para dar solidez y credibilidad al film. La debutante Zbeida Belhajamor interpreta a Farah con todas sus contradicciones cargadas de autenticidad, sus momentos de vulnerabilidad y ternura son tan creíbles como los de fortaleza y seguridad en sí misma. Sami Outalbali por su parte recrea a un personaje marcado por la timidez y la introversión, en algunos momentos insiste demasiado en remarcar su ensimismamiento pero consigue hacer evolucionar a su personaje a lo largo de una película hermosa y empapada de poesía durante gran parte del metraje. (José F. Pérez Pertejo)

Recomendada.



miércoles, 4 de mayo de 2022

El hombre que vendió su piel (Kaouther Ben Hania, 2020)

 


Título original: L'Homme qui a vendu sa peau. Dirección: Kaouther Ben Hania. País: Túnez. Año: 2020. Duración: 104 min. Género: Drama.  

Guión: Kaouther Ben Hania. Fotografía: Christopher Aoun. Música: Amin Bouhafa. Montaje: Marie-Hélène Dozo. Producción: Cinétéléfilms, Tanit Films, Kwassa Films, Laika Film & Television, Twenty Twenty Vision Filmproduktion, ZDF/Arte.

Nominada al Oscar 2020 a la Mejor Película Internacional.

Fecha del estreno: 8 Abril 2022 (España)

 

Reparto: Koen De Bouw, Monica Bellucci, Husam Chadat, Rupert Wynne-James, Adrienne Mei Irving, Najoua Zouheir, Yahya Mahayni, Saad Lostan, Nadim Cheikhrouha, Dea Liane, Wim Delvoye, Montassar Alaya, Marc de Panda, Jan Dahdoh.

 

Sinopsis:

Sam Ali, un joven sensible e impulsivo de Siria, abandona su país poniendo rumbo hacia el Líbano huyendo de la guerra. Para poder viajar por Europa y vivir así con el amor de su vida, acepta tatuarse la espalda a manos de uno de los artistas contemporáneos más importantes que existen. Tras convertir su cuerpo en una prestigiosa obra de arte, Sam comprende poco a poco que su decisión implica todo lo contrario a lo que él deseaba en un principio: la libertad.

 

Comentarios:

"En nuestro mundo, las mercancías pueden circular mucho más libremente que los seres humanos", declara alguien en una escena de El hombre que vendió su piel haciendo gala de la misma falta de sutileza que el segundo largometraje de ficción de la tunecina Kaouther Ben Hania deja clara desde su premisa misma: un refugiado sirio acepta que un artista famoso le tatúe en la espalda una reproducción de un visado para ingresar en el espacio Schengen, convirtiéndolo así en una obra de arte andante -es decir, en un objeto- y, en consecuencia, proporcionándole libertad de movimiento por Europa.

Es una base argumental que rebosa ideas e invita a numerosas discusiones morales, éticas y filosóficas sobre la frivolidad y la estupidez consustanciales al mundo del arte y sobre la explotación a la que Occidente somete a quienes buscan asilo, y Ben Hania se contenta con sugerirlas en lugar de explorarlas; la película, en otras palabras, evita adentrarse en territorios realmente oscuros y, en cambio, opta por convertirse en una historia de amor fundamentada en coincidencias e improbabilidades narrativas pero también absolutamente previsible, y resuelta en un desafortunado tercer acto que frivoliza el drama de los refugiados. Si a pesar de ello funciona realmente bien es, en buena medida, gracias a la destreza con la que Ben Hania adereza su justificada indignación con humor negro y sentido del absurdo. (Nando Salvà)

Recomendada.



martes, 20 de julio de 2021

Adam (Maryam Touzani, 2019)

 

Título original: Adam. Dirección: Maryam Touzani. País: Marruecos. Año: 2019. Duración: 98 min. Género: Drama.

Guión: Maryam Touzani, Nabil Ayouch. Fotografía: Virginie Surdej. Montaje: Julie Naas. Vestuario: Aida Diouri. Decorados: Pilar Peredo. Sonido: Nassim Mounabbih. Producción: Nabil Ayouch.

Sección Oficial “Un Certain Regard” del Festival de Cannes 2019. Sección Oficial de la Seminci 2019.

Fecha del estreno: 6 Noviembre 2020 (España)

 

Reparto: Lubna Azabal (Abla), Nissrine Erradi (Samia), Douae Belkhaouda (Warda), Aziz Hattab (Slimani), Hasnaa Tamtaoui (Rkia).

 

Sinopsis:

Abla regenta una humilde pastelería en su propia vivienda de Casablanca, donde vive sola con Warda, su hija de 8 años. Su rutina, dictada por el trabajo y las labores domésticas, se ve un día interrumpida cuando alguien llama a su puerta. Se trata de Samia, una joven embarazada que busca empleo y techo. A la pequeña le atrae la recién llegada desde el primer momento, pero la madre se opone inicialmente a acoger a la extraña en su casa. Poco a poco, sin embargo, la determinación de Abla va cediendo y la llegada de Samia les abre a las tres la posibilidad de una nueva vida.

 

Comentarios:

Con una mirada cuidadosa y precisa, a la marroquí Maryam Touzani le bastan tres personajes, una joven embarazada, una viuda al frente de una pastelería y su pequeña hija, para abordar temas tan complejos como el estigma de las madres solteras en Marruecos o la depresión y sus terribles efectos en la crianza. Una ópera prima sorprendente en la que su directora se adentra en diferentes formas del dolor y el abandono y en sus devastadoras consecuencias de cara a la maternidad. Los personajes principales están interpretados por Lubna Azabal y Nisrine Erradi, actrices cuya garra eleva a las dos mujeres perdidas que dan vida. El instinto de supervivencia, la amargura y la soledad que arrastran se contrapone con la mirada inocente de la hija de la pastelera y de forma más abstracta con el testigo mudo que está a punto de nacer.

Aunque toda la película gira alrededor de las dos mujeres, Touzani nunca se olvida del lugar de la niña ni del bebé. Son ellos quienes ponen a las dos adultas frente a un espejo agridulce. Dotada de una subterránea carnalidad, la película transita por un fondo muy oscuro que, gracias al respetuoso tono de su directora, huye de la sordidez para permitir que la película camine sin aparente esfuerzo, impregnada de una mirada íntima y cálida donde ni se juzga ni se impone nada, para dejar espacio a los sentimientos contradictorios que atrapan a los personajes.

Porque Adam habla de la amistad entre dos mujeres, de sus fantasmas y de sus heridas y, sobre todo, del combate interior que libran contra una sociedad que las aplasta. Una sociedad fuera de campo cuya sombra sentimos encima a través de la piel de ellas. Touzani, siempre pegada a los expresivos ojos de sus actrices, apunta a lo que las rodea sin necesidad de enseñarlo, desde una calculada distancia, inclusos a veces desenfocada y borrosa, que asoma desde esa simbólica ventana que representa el mostrador de la pequeña pastelería. Una sociedad opaca que castiga cualquier modelo familiar que no sea el tradicional y que deja huérfanas a las mujeres que avanzan solas. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




jueves, 29 de abril de 2021

Atlantique (Mati Diop, 2019)


Título original: Atlantique. Dirección: Mati Diop. País: Senegal. Año: 2019. Duración: 105 min. Género: Drama, Cine Fantástico.

Guión: Mati Diop, Olivier Demangel. Fotografía: Claire Mathon. Música: Fatima Al Qadiri. Montaje: Ael Dallier Vega. Producción: Judith Lou Levy, Eve Robin (Cinekap, Frakas Productions, Les Films du Bal).

Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes 2019. Mejor Ópera Prima 2019 del Círculo de Críticos de Nueva York. 3 nominaciones en los Premios César 2019.

Fecha del estreno: 29 Noviembre 2019 (Plataforma Netflix)

 

Reparto: Mama Sane (Ada), Amadou Mbow (Issa), Ibrahima Traore (Souleiman), Nicole Sougou (Dior), Aminata Kane (Fanta), Babaka Sylla (Omar), Coumba Dieng (Coumba), Ibrahima Mbaye (Moustapha),  Diankou Sembene (Sr. Ndiave).  

 

Sinopsis:

A lo largo de la costa atlántica, una torre futurista que pronto será inaugurada se cierne sobre un suburbio de Dakar. Ada, de 17 años, está enamorada de Souleimane, un joven trabajador de la construcción. Pero ella ha sido prometida a otro hombre. Una noche, Souleimane y sus compañeros desaparecen en el mar. Poco después, regresan para atormentar a su antiguo vecindario tomando posesión de las novias que dejaron atrás. Algunos de los trabajadores han venido reclamando venganza y amenazan con quemar la torre si el desarrollador no paga sus salarios. Pero Souleiman ha regresado por Ada, para que puedan estar juntos por última vez.

 

Comentarios:

Venerada realizadora de cortos, mediometrajes y documentales como Mille soleils, así como reconocida actriz en films de Claire Denis, Antonio Campos y Matías Piñeiro, Mati Diop (nacida en Francia pero de origen senegalés) debutó en el largometraje de ficción con este film que la convirtió en la primera mujer negra en competir en la sección principal del Festival de Cannes y luego en ganar el Gran Premio del Jurado.

Inspirada en su propio corto documental de 2009 también titulado Atlantique, la directora narra la historia de amor (¿imposible?) entre una bella joven llamada Ada (Mama Sane) y Souleiman (Ibrahima Traore), un obrero de la construcción que -al igual que sus compañeros- lleva cuatro meses sin cobrar su sueldo. Hay un problema adicional, y no menor: en diez días ella se casará con Omar (Babacar Sylla), un ricachón por el que no siente absolutamente nada, pero que es el candidato ideal para su familia.

En principio, el film es otra épica romántica a-la-Romeo-y-Julieta que reivindica el amor genuino sobre los matrimonios arreglados en un drama de lucha, empoderamiento y liberación de la mujer. Nada que no se haya visto en múltiples oportunidades, sobre todo en el cine africano reciente.

En la segunda mitad el film -bellamente fotografiado y potenciando los fuertes contrastes entre la caótica Dakar y la omnipresencia del mar- apuesta por una veta más de género (la investigación de un joven policía interpretado por Amadou Mbow sobre la presencia o no de Souleiman durante un ataque incendiario) y por elementos fantásticos (o, mejor, fantasmales) que es mejor no adelantar.

El drama de los inmigrantes (en este caso emigrantes) ilegales a España también se cuela de forma tangencial en un relato que maneja varias líneas argumentales (varias de ellas inquietantes), pero que en la mixtura no terminan de ser siempre convincentes. De todas formas, hay en Mati Diop la suficiente creatividad, sensibilidad y talento como para que Atlantique encuentre varios pasajes fascinantes y, sobre todo, para esperar en el futuro cercano largometrajes aún más convincentes que este. (Diego Batlle)

Recomendada (con reservas).