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miércoles, 1 de mayo de 2024

Se necesitan maestros que prometan el mar



Retrato de Antoni Benaiges (1903-1936)

La historia del maestro Antoni Benaiges (1903-1936) ha sido rescatada del olvido en la última década gracias a una serie de trabajos de investigación que han dado pie tanto a publicaciones divulgativas, como a obras dramáticas, películas documentales, y al reciente largometraje 'El maestro que prometió el mar' que ha competido en cinco categorías en la última edición de los premios Goya 2024.

Antoni Benaiges Nogués, tarragonés de nacimiento, obtuvo el título de maestro en 1929 al graduarse en la Escuela Normal de Barcelona. Encadenó varios destinos en interinidad, siendo en la Escuela Graduada de Niños de Vilanova y la Geltrú en la que terminó de formarse como maestro freinetista, siguiendo la metodología pedagógica ideada por el francés Célestin Freinet, que parte de postulados como la autogestión, cooperación y solidaridad entre el alumnado, y se materializa, por ejemplo, en el uso de la imprenta en la escuela, la música y un método natural de aprendizaje de la lectura y escritura.

Al inicio de la Guerra Civil estaba destinado en el pequeño pueblo burgalés de Bañuelos de Bureba, donde había llegado dos años antes, tras haber ganado las oposiciones para maestro nacional. En aquella pequeña escuela rural, en un localidad de apenas 200 habitantes, Benaiges aplicaba la innovadora técnica Freinet basada en la participación de los alumnos y en el uso de una imprenta, que él mismo había comprado de su bolsillo. El 25 de julio de 1936 el maestro fue arrestado y poco después se dio por desaparecido, y se inicia una política de silencio, de borrado y olvido de su vida y de su obra. Durante 75 años prácticamente no se volvió a hablar de él, solo quedaba el recuerdo dejado entre algunos de sus antiguos alumnos y compañeros de profesión, mientras que la familia, por su parte, aún albergaba el deseo de recuperar sus restos.

Ahora se sabe que fue torturado, humillado públicamente, fusilado y enterrado en los montes de La Pedraja. Después de muerto fue sometido a la depuración que se practicó sobre muchos funcionarios que fueron apresados, fusilados, exiliados o, en el mejor de los casos, inhabilitatos para el ejercicio de su profesión. La depuración de los funcionarios afectó a toda la administración pública tras el golpe militar de 1936 consistió en un proceso de "limpieza ideológica" por el que se apartaba y privaba de su puesto de trabajo al personal que se consideraba contrario a los principios de nuevo estado

El propio Benaiges fue acusado por miembros de falange y por algunos vecinos del pueblo y en el expediente (que se aún se conserva, en el Archivo Histórico Provincial de Burgos) puede leerse como el alcalde y el cura párroco tildan su conducta de “antipatriótica, antisocial y mal vista por todo el mundo”.

 

Excavación de la fosa de La Pedraja, foto de Sergi Bernal

En el años 2010 se localizó y se exhumó una fosa común en el paraje de La Pedraja, cerca de Briviesca (Burgos), y de ella emergió la memoria del maestro desaparecido, al comentar un vecino de la zona que allí, entres aquellos restos, también podría estar enterrado el 'maestro de Bañuelos de Bureba'. Se inicia así una labor de investigación en la que, aunque no se localizaron sus restos mortales, si salió a la luz una historia única, emotiva, poética y casi al límite del olvido, la de una vida que ha podido ser recuperada gracias a los testimonios de los que lo conocieron u oyeron hablar de él, pero también a partir de documentos de archivo y de los propios textos escritos por el maestro o redactados por sus alumnos, que se editaron en aquella pequeña imprenta que él mismo estableció en su escuela.

Fruto de estas investigaciones en 2013 se editó el libro ‘Antoni Benaiges: El maestro que prometió el mar: Desenterrando el silencio’, publicado por el periodista Francesc Escribano, que incorpora fotografías del documentalista Sergi Bernal, testigo de la exhumación de la fosa, así como testimonios del antropólogo Francisco Ferrándiz y un texto de la historiadora Queralt Solé. Este libro incluye la reedición del texto escrito en su día por los alumnos de Benaiges titulado ‘El mar, visión de unos niños que no lo han visto nunca’.

 

Libro "Antoni Benaiges"


En el mismo año 2013 se realizó el documental ‘El retratista’, dirigido por Alberto Bougleux, a partir de las investigaciones de Sergi Bernal. Este filme, disponible en Filmin, nos presenta el trabajo de un maestro que pretende educar a sus alumnos a través de la escritura y de la elaboración de sus propios textos, publicándolos en la pequeña imprenta escolar. Uno de esos escritos se llamó ‘El retratista’ y en el narran la experiencia vivida por los alumnos a ser retratados en 1936 por un fotógrafo ambulante que llegó hasta su escuela; otro, está dedicado a ‘El mar’ con la promesa de visitarlo. Cuenta además con testimonios de sobrinos y alumnos de Benaiges.

 

Documental "El Retratista"

En 2018 apareció publicada la novela ‘El mar será...’ obra conjunta del maestro Sebastián Gertrúdix y, de nuevo, el documentalista Sergi Bernal, que narra la experiencia pedagógica y vital de Benaiges que con sus propias palabras, a modo de diario, cuenta su etapa como maestro freinetiano en la escuela en Bañuelos de Bureba.

 

Novela "El Mar Será..."

Poco después, en 2022, se estrenó la obra de teatro de Alberto Conejero ‘El mar: visión de unos niños que no lo han visto nunca’ en la que el dramaturgo de Jaén lleva a escena las expresiones, casi en verso, de los propios escolares, en las que narran cómo imaginan el mar, sus miedos y sus sueños. Dado que ninguno de los niños había visto el mar, el maestro les promete que aquel mismo verano los llevaría a Cataluña para conocerlo, aunque tristemente esta promesa del maestro no se llegó a cumplir.

Ejemplar de "El Mar" realizado por los alumnos de la escuela de Bañuelos de Bureba en 1936.
 

Representación de la obra "El Mar" de Alberto Conejero

 

La representación de esta obra dramática de Alberto Conejero, como algunos recordaréis, ha sido objeto de cancelación en varias localidades, por la censura impuesta desde varios ayuntamientos de nuestro país. Afortunadamente también ha sido editada en formato libro por Ediciones Antígona en 2023.

 

Libro "El Mar" de Alberto Conejero

Finalmente llegamos al maravilloso largometraje presentado en la Seminci 2023 ‘El maestro que prometió el mar’ dirigido por Patricia Font (ganadora del Goya por su cortometraje ‘Café para llevar’) protagonizada por Enric Auquer y Laia Costa en los principales papeles, que cuenta también con la siempre solvente Luisa Gavasa. El guion parte del ya mencionado libro de Francesc Escribano y articula la narración en dos épocas: la vivida por Benaiges en la escuela rural de Bañuelos en los años 30 del siglo pasado, y otra, más reciente, a principios del siglo XXI, durante la excavación de la fosa común en Briviesca, en la podría estar enterrado aquel maestro. A través de estas dos tramas se construyen un relato sobre la memoria y la importancia de no dejar en el olvido nuestra historia reciente, aunque a algunos no les guste nada esta idea. Esta película ya está disponible en plataformas como Filmin y Movistar+.

Película "El maestro que prometío el mar"

 

Así pues, en estos días en los que se niegan asesinatos, se blanquean dictaduras y se revisan las leyes de memoria histórica, se necesitan, más que nunca, maestros como Benaiges, maestros comprometidos con su trabajo y con sus alumnos, maestros que prometan el mar, aunque el mar esté lejos.



martes, 26 de abril de 2022

Christine Jorgensen en el Cine

 

“Nunca entendí por qué recibí tanta atención”. En 1986, convertida ya por entonces en un mito indeleble de la cultura del siglo XX y enfrascada en la lucha contra el cáncer, Christine Jorgensen seguía restando importancia a lo conseguido. Ella, defendía, solo era “alguien que había hecho lo que le había dado la gana” en un tiempo –principios de la década de los 50–, en el que nadie aspiraba siquiera a atreverse a pensar en sus anhelos. La neoyorquina se convirtió en la primera persona en someterse con éxito a una cirugía de reasignación de sexo y a una terapia hormonal, pero, sobre todo, se erigió en la imagen mediática por excelencia del colectivo trans para varias generaciones.

 

“Jorgensen ha sido, desde siempre, un icono de nuestra historia y una gran referente para el colectivo trans”, explica a S Moda Marcos Ventura, Coordinadora del Grupo de Políticas Trans de la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales). Ventura no solo reseña la importancia del éxito de su reasignación de género, que supuso un hito esperanzador para muchas personas, sino su visibilidad mediática, esencial para colectivos oprimidos y minoritarios. “No es lo mismo salir del armario como mujer trans cuando tu familia no tiene ni idea de qué significa eso, o la única idea que tiene de ello es la de personas que viven en la prostitución y la marginalidad, que hacerlo cuando tu familia puede vincular tu realidad con la de esa actriz tan famosa que sale en los medios de comunicación”, manifiesta.

 


Nacido en 1926, los adjetivos que Christine dedicaría a George Jorgensen, el hijo de un carpintero que creció en el seno de una familia de origen danés en el Bronx, fueron los de “introvertido, frágil y triste”. “Él nunca se identificó como un joven homosexual, sino como una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre”, confesó a la BBC el cineasta Teit Ritzau, autor de un documental sobre ella. Tras conseguir el graduado escolar se alistó en el ejército, sirviendo durante 14 meses en los estertores de la Segunda Guerra Mundial. Poco después, aquel soldado leería un artículo sobre los avances en terapia hormonal para reasignación de género por un doctor danés llamado Christian Hamburguer. Gracias a sus conexiones familiares con el país, viajó hasta Copenhague en 1950 sin que nadie supiera que su intención era regresar a Estados Unidos como una mujer. La transición comenzó con un año de terapia hormonal y continuó con una orquiectomía y una penectomía, que el Ministro de Justicia danés aprobó expresamente para su caso.

 

A su vuelta, el 1 de diciembre de 1952, se convirtió en toda una celebridad. “Exsoldado se transforma en belleza rubia”, sostenía en portada el New York Daily News, enfrentando el retrato del joven George con la Christine de 27 años y labios pintados de rojo. Su mediático aterrizaje en el aeropuerto fue visto tanto como un triunfo de la medicina moderna (en Estados Unidos se sometió a una vaginoplastia), como un episodio freak por parte de la prensa más sensacionalista. En aquella época, incluso decir la palabra homosexual estaba prohibido en televisión y las cadenas vetaron su presencia. “Estaban aterrorizados de mí. Llegué a la conclusión de que pensaban que iba a quitarme la ropa y correr desnuda hacia la cámara”, declaró en el programa de Gary Collins.

 


El documental de Netflix Disclosure: ser trans en Hollywood, rescata del olvido su increíble historia. Se trata de un documental producido por la actriz Laverne Cox (Orange is the new black) en el que decenas de voces de la comunidad trans analizan la (infra)representación y el impacto del colectivo en la industria cinematográfica y televisiva desde los inicios de la meca del cine. La obra arroja luz sobre el larguísimo historial de representaciones ofensivas, burlonas, ignorantes e incluso peligrosas, que han dado vida y forma a los prejuicios que la sociedad exhibe hoy en día, teniendo en cuenta que hasta un 80% de los estadounidenses afirman no conocer personalmente a ninguna persona trans. “Este documental tiene una importancia enorme para mejorar nuestras vidas”, defiende Ventura, convencida de que recuperar la historia y los referentes del colectivo en un medio de masas como Netflix es clave para “acabar con los prejuicios que sustentan nuestra discriminación”.

 


“No fue la primera persona trans, ni la primera en recurrir a hormonas o cirugías, pero sí fue la primera en ser mundialmente famosa por ello. Fue la imagen de la gente transgénero para toda una generación”, explica en Disclosure la historiadora Susan Stryker, que alaba que Jorgensen fijara las pautas de la conversación sobre la identidad trans. Ya en la televisión de los 80 pedía clínicas de orientación para transexuales y rechazaba que la cirugía fuera el centro del debate de una condición que va mucho más allá de la mera operación. “La cirugía es el anticlímax, se hace después de todo lo demás”, aducía. Stryker recuerda también cómo algunas de las reacciones más transfóbicas proceden precisamente del colectivo gay y tenían a Jorgensen como objetivo de serias amenazas. Una, en concreto, la instaba a “acabar el trabajo que empezó el médico” en una carta de un hombre que se identificaba como gay y que incluía una cuchilla.

 

Jorgensen trabajó como cabaretera y anfitriona en clubs de fiestas y, aunque estuvo prometida, no consiguió obtener la licencia matrimonial al ser calificada como “varón” en su certificado de nacimiento. Su mayor logro no fue el éxito de su transición, sino su constante trabajo activista para concienciar a la sociedad de la época sobre qué significa ser trans. Ofreció innumerables entrevistas, escribió varios libros y dio conferencias en universidades, sosteniendo que había hablado con más de 200.000 estudiantes a lo largo del tiempo.

 

“La aceptación es increíble en los campus universitarios, pero tengo que admitir que lo que hice solo lo hice por mí. No tenía ni idea de que iba a afectar al resto del mundo”, sostuvo en una entrevista televisiva en 1981. Para Ventura, que tanto jóvenes como adultos conozcan la realidad de las personas trans es el paso previo a una igualdad real que sigue sin materializarse. “Llegará cuando dejemos de ser para la mayoría social un ente abstracto y empecemos a ser seres de carne y hueso, personas con sentimientos y preocupaciones que tienen tanto derecho a la felicidad como las demás. Las charlas en primera persona son uno de los instrumentos más potentes que tenemos”.

 


Jorgensen murió en 1989 a los 62 años, después de una larga batalla contra los cánceres de vejiga y pulmón y es recordada como una de las pioneras y heroínas de la comunidad LGTB. Aunque se han producido avances indiscutibles en los últimos años, lo cierto es que la igualdad real sigue siendo una quimera. “En España, sin ir más lejos, las personas trans aún necesitamos ser acreditadas por profesionales sanitarios como enfermas mentales para poder acceder a los pocos derechos que tenemos”, corrobora la coordinadora, que concluye arrojando luz sobre la cruda realidad del colectivo: “Aún seguimos teniendo altísimas tasas de paro y exclusión social, aún nos siguen echando de casa por ser trans, y aún seguimos teniendo unos datos de suicidio intolerablemente elevados, reflejo de las consecuencias que tiene la transfobia en nuestro bienestar y salud mental. Y, todavía peor, sigue habiendo gente que se cree con derecho a discutir sobre nuestra realidad, sobre si existimos de verdad o no, sobre si merecemos dignidad y respeto”.

 

En 1970, el director Irving Rapper llevó al cine “The Christine Jorgensen Story”, una película biográfica sobre Christine. La premisa general de la película es bastante fiel a ciertos periodos de la vida de Christine, pero muchos detalles eran ficticios. La película se inspiró en la autobiografía de Christine Jorgensen, publicada en el año 1967, cuyo guió corrió a cargo de Robert Kent y Ellis St. Josephy.

 

Una de las frases promocionales más importantes de la película fue “El primer hombre en convertirse en una mujer”. De hecho fue una afirmación errónea ya que otros habían pasado por el mismo procedimiento en el pasado, y curiosamente esto es algo que se menciona durante la trama de la película. Sin embargo es cierto que fue la primera operación de cambio de sexo publicitada con todo detalle.

 

Edward Small produjo la película, para lo cual compró los derechos del libro en 1968. Escogió a Rapper para dirigir la película, alegando que su sensibilidad le convertía en el candidato ideal. Esto provocó algunos conflictos, pues tiempo después Jorgensen aseguró que el contrato le cedía el diez por ciento del total de los beneficios y el tres y medio del presupuesto. Años después, también intentó conseguir una orden para que los herederos de Edward Small no pudieran explotar la película. Aseguró que el productor había desviado cien mil dólares que la pertenecían, para uso privado. También se mostró preocupada ante la posibilidad de que United Artists explotara la película como una de serie B.

 


Eeste es uno de esos casos en los que hay que tener en cuenta el contexto histórico de la película. Lo principal y más importante es que la intención de Irving Rapper y los guionistas fue noble en todo momento. La historia muestra de una forma sensible la angustia de sentirse atrapado en el género erróneo, y cómo puede afectar a nuestra infancia y vida personal o profesional. No cabe duda de que se trata de una película muy osada para el año 1970, sobre todo porque no evita el momento más crucial en la vida de Jorgensen. El actor John Hansen fue un buen candidato para transmitir esa sencillez, angustia y dulzura, mostrando respeto en todo momento. La película tampoco duda en atacar la hipocresía americana al respecto, y aborda la importancia de la familia en el proceso de cambio sexo.

 



Por otro lado, en 1953, el denominado “peor director de la Historia del Cine”,  Ed Wood, realizó su ópera prima, inspirándose en la historia de Christine Jorgensen.

 

El productor George Weiss pretendía llamar la película Behind locked doors (Tras las puertas cerradas), pero Christine Jorgensen quería cobrar por los derechos y Weiss decidió cambiar algunas cosas para no pagar. El caso es que Ed Wood convenció a Weiss de que, debido a su travestismo, él era el director ideal para ese proyecto. Como quiera que fuese, Weiss se lo creyó y dejó que Wood dirigiera. La película se llamaría “Glen y Glenda”.

 

Lo que iba a ser la historia de Christine Jorgensen acabó siendo una especie de documental autobiográfico de Ed Wood (Al más puro estilo Zelig de Woody Allen, salvando las distancias). Escrito, dirigido y protagonizado por Ed Wood —esto último bajo el seudónimo de Daniel Davis— y con la colaboración de su novia, Dolores Fuller y de Bela Lugosi que colaboraba aquí por primera vez con Eddie. En definitiva, una película de culto de la Serie B, que se deja ver y tiene algún momento divertido. 

 

lunes, 11 de abril de 2022

Visita guiada a la exposición “Juncal”, en el Archivo General de Indias de Sevilla.



El naufragio del galeón Nuestra Señora del Juncal en 1631 como consecuencia de un huracán es una historia fascinante, tanto por la peripecia individual de los 39 marineros que se salvaron del hundimiento y que fueron procesados por ser sospechosos de amotinamiento, como por el cambio que marcó en la carrera de Indias en el contexto de la Guerra de los Treinta Años y que confirmaron las crecientes dificultades para el comercio ultramarino entre la metrópoli y Nueva España en las siguiente décadas por la amenaza de los holandeses.

Ambas historias, la que se escribe con mayúscula y la que se cuenta con minúscula, convergen en la exposición ‘La Flota de Nueva España y la búsqueda del galeón Nuestra Señora del Juncal’, en el Archivo General de Indias de Sevilla.



La muestra presenta con todo detalle el hundimiento de este galeón mercante convertido en buque de guerra y Nave Capitana de la Flota de Indias por las circunstancias históricas, desde su construcción en un astillero de Hondarribia hasta su hundimiento en el Golfo de México, mostrando aspectos como la geopolítica del siglo XVII y la rutas del comercio de ultramar de la Corona española, pero también las investigaciones de los gobiernos de México y España emprendidas desde los años 90 para su localización.

Un viaje a través de ochenta piezas provenientes de dieciocho instituciones diferentes que arranca con un retrato de Felipe IV del taller de Velázquez proveniente del Museo del Prado y que culmina con una recreación virtual con todo lujo de detalles de cómo puede estar actualmente el pecio, punto final de un recorrido que integran obras de arte, audiovisuales que recogen las diferentes rutas comerciales entre España y América, la recreación de la bodega del buque, una maqueta en madera a escala 1:32 del galeón realizada ex profeso para la exposición y en la que se basa la recreación virtual del pecio, mapas, grabados e, incluso, juegos interactivos para cargar de mercancías el navío.

Entre las pinturas, destacan los cuatro préstamos procedentes del Museo del Prado, entre ellos, una vista de Sevilla en el siglo XVI de autor anónimo. Además, se muestran planos y estampas del Archivo de Indias, como una del Puerto de Veracruz basada en una pintura de Adrian Boot de 1620. También sobresale en el recorrido un cañón rescatado del pecio del Nuestra Señora de Atocha, que formaba parte de la flota de Nueva España y que fue forjado en la Fábrica de Artillería de Sevilla, similar los que llevaba el Juncal.



Todas estas piezas se estructuran en un recorrido delimitado en seis capítulos en los que se suceden la explicación del contexto histórico en el que se produjo el naufragio, las rutas comerciales entre España y los territorios de ultramar, la construcción en Hondarribia del Nuestra Señora del Juncal, la peripecia que lo convirtió en navío de guerra y su viaje final. El recorrido se completa con la investigación científica entre México y España para su localización.

Porque otro de los ejes de la exposición es mostrar el entendimiento y la colaboración llevada a cabo por los gobiernos de México y España para localizar el galeón hundido, así como las investigaciones para delimitar la zona, a menos de cien metros de profundidad, donde pudo hundirse con un cargamento en el que había gran cantidad de plata en monedas y lingotes, así como productos de alto valor en el mercado europeo como grana, añil, seda y chocolate.

La visita a la exposición “La Flota de Nueva España: la búsqueda del galeón Nuestra Señora del Juncal”, ha sido guiada por nuestra compañera María Dolores Pérez Murillo. No solo ha ilustrado la exposición con sus conocimientos y ha contextualizado su contenido, sino que nos ha explicado diversos aspectos interesantes sobre la historia del Archivo de Indias. Todo nuestro agradecimiento para ella.