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jueves, 1 de febrero de 2024

La tierra prometida (Nicolaj Arcel, 2023)

 


Tras su paso en 2023 por los principales festivales como Venecia, San Sebastián y Sevilla, llega a nuestras carteleras “La Tierra Prometida” un relato épico dirigido por el danés Nicolaj Arcel y protagonizada por el también danés Mads Mikkelsen, que ya trabajaron juntos en 2012 en otra producción de época, que muchos recordarán: “Un asunto real” que se desarrollaba en la corte del rey danés Christian VII.


Mads Mikkelsen y Nicolaj Arcel durante el rodaje

“La tierra prometida” también se desarrolla en la Dinamarca del siglo XVIII, y está basada en hechos reales. Es la historia de un veterano capitán del ejército, Ludvin Kahlen (interpretado por Mads Mikkelsen) que emprende, prácticamente en solitario, la dura misión de colonizar los despoblados páramos daneses de la península de Jutlandia, con el objetivo de establecer un núcleo de población permanente, para mayor gloria del rey y, a cambio, recibir un título nobiliario y experimentar el ansiado ascenso y reconocimiento social que este nombramiento conllevaría. La tarea no es fácil, el terreno es inhóspito y las condiciones climáticas no son las más adecuadas ni para el ganado, ni para el cultivo de unas tierras secularmente despobladas y baldías. No obstante, Kahlen es un hombre tozudo y tenaz que empeñará su vida en esta épica conquista de un nuevo territorio, un relato que comparte muchos de los ingredientes del western clásico: un héroe solitario y errante que se rebela ante la injusticia en un territorio agreste y "sin civilizar".




Nuestro capitán, por un lado, tendrán que enfrentarse al poderoso señor local, el tirano Frederik de Schinkel, un personaje violento y despiadado que será el gran antagonista de esta historia. Por otro lado, luchará contra la fuerza de la naturaleza, el frío y las plagas junto a la falta de mano de obra y los constantes boicots sufridos, que podrán en peligro la ejecución de su proyecto. De su lado tendrá a algunas personas: sus criados, el matrimonio formado por Johannes y Ann Barbara, antes empleados en la mansión de Schinkel, y la niña Anmai Mus, que aporta las dosis necesarias de humor y ternura en esta historia. 


Kahlen y De Schinkel

La interpretación de Mads Mikkelsen es una de las mejores bazas con las que cuenta esta cinta de algo más de dos horas de duración. Como cabía esperar, el galardonado actor por “La caza” u “Otra ronda” ejecuta aquí con habilidad el papel del capitán Kahlen con todas sus aristas, militar ambicioso, soldado feroz, hombre desarraigado, rudo y metódico, pero potencial amante y padre a la postre.

Entre los aspectos técnicos de este filme hay que destacar el diseño de producción, el vestuario y, sobre todo, la dirección de fotografía capaz de mostrar el territorio del páramo a lo largo del día y de las distintas estaciones del año. Precisamente actor, diseño de vestuario y fotografía han sido reconocidos justamente en los premios del Cine Europeo EFA 2023. 




"La tierra prometida", la propuesta danesa para el Óscar como mejor película internacional, se estrena en nuestra ciudad mañana, viernes 2 de febrero, os dejo aquí el trailer.







viernes, 26 de enero de 2024

Pobres criaturas (Yorgos Lanthimos, 2023)


 

Llega a las pantallas de nuestro país una de las películas más esperadas de 2023, 'Pobres criaturas' del griego Yorgos Lanthimos (1973). Ambiciosa, arriesgada, asombrosa, extraordinaria, generosa, creativa, radical, inteligente, divertida, delirante o deslumbrante son solo algunos de los adjetivos que han utilizado los críticos para definir esta película.

‘Pobres criaturas’ es la increíble y fantástica historia de Bella Baxter, una joven victoriana, a la que da vida Emma Stone, que tras su suicidio es devuelta a la vida por un extraño y genial médico, el doctor Godwin Baxter, encarnado por Willem Dafoe, que, mediante prácticas poco ortodoxas, le implanta el cerebro de un bebé. La renacida Bella es una mujer completamente libre: posee el cuerpo de una adulta pero la inocencia de un bebé, y como tal se mostrará ávida de conocimientos y de experiencias. Su anhelo por vivir experiencias mundanas la lleva a escaparse junto a Duncan Wedderburn, un abogado astuto y libertino, interpretado por Mark Ruffalo, y vivirán aventuras vertiginosas a través varios continentes. Libre de los prejuicios de su época, Bella se mantiene firme en su propósito de defender la igualdad y la liberación, sin vergüenza ni de pudor.

 

Ruffalo, Stone y Dafoe

 

El responsable de películas como ‘Canino’, 'Alps', ‘Langosta’, ‘El sacrificio de un ciervo sagrado’ o ‘La favorita’, tan hábil en su forma de analizar la realidad, especialmente en el los momentos en que la realidad parece dejar de ser real, se adentra ahora en el mundo de lo fantástico, en una historia victoriana, con regustos de cuento gótico que supone un giro posmoderno y deslenguado del mito de Frankenstein, en el que el protagonismo lo tiene, en este caso, una mujer. El guion es la adaptación de la novela homónima ‘Poor Things’ publicada en 1992 por el escritor escocés Alasdair Gray (1934-2019), que fue editada en España por Anagrama en 1996 con el título ¡Pobres criaturas!.

 


La película se mantiene fiel al libro, desplegando una contundente, satírica y grotesca crítica al modo en que las sociedades modernas oprimen al individuo, en particular a la mujer y su sexualidad. Ambientada en Glasgow y en el Mediterráneo, en que se narran la vida de dos médicos y su relación con una deslumbrante mujer creada -al menos, en parte- por uno de ellos, mediante un experimento científico similar al realizado por el doctor Víctor Frankenstein en la novela de Mary Shelley. 

 Al recibir el León de Oro en Venecia Lanthimos tuvo palabras de agradecimiento para el autor de la novela, y para la actriz Emma Stone, que ha colaborado en la producción de este trabajo, afirmando que “esta película no existiría sin lo que Emma aportó delante y detrás de la cámara”. La colaboración entre Stone y Lanthimos arrancó en ‘La Favorita’ (2018), continuó con el cortometraje mudo ‘Bleat’ (2022), y con estas ‘Pobres criaturas’, teniendo previsto para el presente año 2024 el estreno de otro largometraje titulado ‘Kind of Kindness’.

 


Emma Stone, protagonista indiscutible

 


Este filme viene avalado por el León de Oro en Venecia, sendos Globo de Oro como Mejor película (comedia o musical) y Mejor actriz principal para Emma Stone (por la que muchos consideran la mejor interpretación de su carrera), once nominaciones a los premiso Oscar y otras once para los BAFTA.





lunes, 15 de enero de 2024

El rapto (Marco Bellocchio, 2023)

 

Título original: Rapito. Dirección: Marco Bellocchio. País: Italia. Año: 2023. Duración: 125 min. Género: Drama.

Guión: Marco Bellocchio, Susanna Nicchiarelli, Edoardo Albinati, Daniela Ceselli. Música: Fabio Massimo Capogrosso. Fotografía: Francesco Di Giacomo. Producción: Kavac Film, IBC Movie, Ad Vitam Production, Match Factory Productions, RAI Cinema, Emilia-Romagna Film Commission.

Sección Oficial del Festival de Cine de Cannes 2023. Mejor Guión en el Festival de Cine de Valladolid (SEMINCI 2023).

Fecha del estreno: 12 Enero 2023 (España)

 

Reparto: Filippo Timi (Cardenal Giacomo Antonelli), Fabrizio Gifuni (Pier Gaetano Feletti), Barbara Ronchi (Marianna Padovani Mortara), Paolo Pierobon (Papa Pio IX), Fausto Russo Alesi (Salomone Mortara), Enea Sala (Edgardo Mortara cuando era un niño), Leonardo Maltese (Edgardo Mortara cuando era adolescente).

 

Sinopsis:

Bolonia. Año 1858. Los soldados del Papa irrumpen en la casa de los Mortara para secuestrar a su hijo de siete años, Edgardo. La película sigue la lucha de la familia para tratar de recuperar a su hijo ante esta acción de la Iglesia Católica.

 

Comentarios: 

En el último tramo de la filmografía de Marco Bellocchio, la Historia es un sueño, o una pesadilla, de la que resulta difícil zafarse, siendo imposible distinguir en ella la realidad de la fantasía. He ahí una convicción que llegó a su cima en la serie Exterior noche (2022), sobre el secuestro y asesinato de Aldo Moro –un suceso que el cineasta ya había tratado en Buenos días, noche (2003)–, y que ahora culmina en El rapto, su último largo, sobre el caso real de otra sustracción, la de un bebé judío alevosamente arrebatado a sus padres por el Vaticano, siguiendo intrincadas razones políticas, a mediados del siglo XIX, y férreamente educado según la ideología católica. Desde el principio, Bellocchio se niega a filmar un drama de época o a construir una simple ‘película-denuncia’. Al contrario, el relato va y viene, evoluciona entre luces y sombras, en elaboradas secuencias en claroscuro, que incluyen momentos gloriosamente oníricos: la imagen de Cristo descendiendo de la cruz por su propio pie y paseándose como si tal cosa por una iglesia, desde el punto de vista alucinado del niño protagonista, constituye el más atrevido de todos ellos, una escena digna del Saura o el Fellini de los años setenta. Y todo ello forma parte de algo aún más amplio, de la fe y la religión vistas igualmente como un cúmulo de fantasías mentales, casi una sucesión de psicosis, que pueden (mal)formar la identidad hasta resquebrajarla, una estrategia que Bellocchio considera (acertadamente) mucho más subversiva que cualquier descripción realista.

El rapto se puede permitir así convertirse poco a poco en una película que transcurre en la mente de su protagonista, en sus dudas y tormentos, incluso cuando muestra lo que éste no puede ver o ni siquiera aparece en pantalla, y que inesperadamente acaba enlazando con los films de juventud de su director, de Las manos en los bolsillos (1965) a En el nombre del padre (1971), sobre todo en el estremecedor primerísimo plano con que (casi) se cierra: este es también el retrato de una identidad escindida entre lo simbólico y lo imaginario, que diría Lacan. (Carlos Losilla)

Recomendada.




domingo, 14 de enero de 2024

Saltburn (Emerald Fennell, 2023)

 

Título original: Saltburn. Dirección: Emerald Fennell. País: Reino Unido. Año: 2023. Duración: 127 min. Género: Drama, Thriller.  

Guión: Emerald Fennell. Fotografía: Linus Sandgren. Música: Anthony B. Willis. Montaje: Victoria Boydell. Producción: LuckyChap Entertainment, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), MRC Film, Media Rights Capital (MRC). Distribuidora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Amazon Prime Video.

2 nominaciones a los Globo de Oro 2023.

Fecha del estreno: 22 Diciembre 2023 (Prime Video)

 

Reparto: Barry Keoghan (Oliver), Jacob Elordi (Felix), Rosamund Pike (Elsbeth), Richard E. Grant (Sir James), Carey Mulligan (Pamela), Alison Oliver (Venetia), Archie Madekwe (Farleigh).

 

Sinopsis:

Mientras lucha por encontrar su lugar en la Universidad de Oxford, el estudiante Oliver Quick se ve arrastrado al mundo del encantador y aristocrático Felix Catton, que le invita a Saltburn, la extensa finca de su excéntrica familia, para pasar un verano inolvidable.

 

Comentarios:

A estas alturas, ya resulta indiscutible que Emerald Fennell se está convirtiendo en un nombre propio del cine actual. La joven cineasta británica encandiló al mundo y nos dejó con la boca abierta por su descaro con su poderosa ópera prima “Una joven prometedora”, una fascinante y tarantiniana gamberrada que provocó reacciones virulentas a favor (es mi caso y con devoción) y en contra, donde nunca cabe la indiferencia. “Saltburn” es un portentoso paso adelante en la carrera de Emerald Fennell porque consigue superarse con creces tanto en continente como en contenido creando un film imprescindible y gozosamente misántropo y cáustico, a medio camino entre Tom Ripley y Michael Haneke.

Desde sus créditos iniciales, en una tipografía maravillosamente setentera y con un gran plano secuencia, sabemos que estamos ante un film que ha nacido con vocación de perdurar en la memoria del espectador. Emerald Fennell se sabe superdotada y está dispuesta a demostrarlo a través de un brillantísimo ejercicio de estilo espectacular, creando planos de una belleza que corta la respiración y demostrando que en el mundo de la caligrafía visual aún queda espacio para la innovación. La película es una gozada para la vista del cinéfilo más exigente, que no sabe con cuál plano magistral quedarse conforme se van derrochando unos tras otros, gracias además a una épica dirección de fotografía de contrastados colores y juegos constantes de luces y sombras firmada por Linus Sandgren.

Pero que nadie vaya a pensar que estamos ante un mero virtuosismo visual. Lo mejor está en su contenido, en el espléndido guión de la propia Emerald Fennell que actualiza y rejuvenece a un nuevo Tom Ripley (con algunas escenas fuertemente provocadoras de clara inspiración en el cine de mi adorado Michael Haneke), tan despiadado y carente de escrúpulos como el original, que no tiene límites a la hora de introducirse y escalar posiciones en el seno de una familia británica riquísima que vive en un castillo y que interpreta como nadie más podría hacerlo en todo el mundo Barry Keoghan. Este joven actor nació para inquietar y atemorizar al espectador. Yo lo descubrí en una de las películas de mi vida, “El sacrificio de un ciervo sagrado” de Yorgos Lanthimos y, desde entonces, no ha hecho más que progresar e incidir en unos personajes malsanos, extraños, perturbadores, desagradables… Barry Keoghan quiere convertirse en el más grande y, qué duda cabe, va por el mejor camino posible para lograrlo.

Pero no está solo este aprendiz de Tom Ripley en este camino, porque el resto del elenco actoral trata de aguantarle el pulso interpretativo a Barry Keoghan, destacando especialmente para mí unas impresionantes Rosamund Pike como siempre y una estelar Alison Oliver como nunca en su papel de hermana del coprotagonista rico de esta extraña relación sentimental homosexual, magnífico Jacob Elordi.

La música de Anthony B. Willis acaba de cerrar el círculo del cine imprescindible en una partitura inteligentemente completada con bastante buena música electrónica que acaba aumentando la sensación de perturbación en el espectador. (Sergio Berbel)

Recomendada.



martes, 9 de enero de 2024

Yo, capitán (Matteo Garrone, 2023)


Título original: Io capitano. Dirección: Matteo Garrone. País: Italia. Año: 2023. Duración: 121 min. Género: Drama.  

Guión: Massimo Ceccherini, Matteo Garrone, Massimo Gaudioso, Andrea Tagliaferri. Fotografía: Paolo Carnera. Música: Andrea Farri. Producción: Archimede, RAI Cinema, Tarantula, Pathé, Logical Content Ventures, Proximus.

Premio del Público al Mejor Film Europeo en el Festival de Cine de San Sebastián 2023. León de Plata a la Mejor Dirección en el Festival de Cine de Venecia 2023. Nominada al Globo de Oro a Mejor Película de habla no inglesa 2023.

Fecha del estreno: 3 Enero 2024 (España)

 

Reparto: Seydou Sarr (Seydou), Moustapha Fall (Moussa), Bamar Kane  (Bouba), Issaka Sawadogo (Martin), Hichem Yacoubi  (Ahmed), Oumar Diaw.

 

Sinopsis:

Seydou y Moussa son dos jóvenes que abandonan Dakar para emprender camino a Europa. Una odisea contemporánea a través de los peligros del desierto, los horrores de los centros de detención en Libia y los peligros del mar.

 

Comentarios:

“Yo, que vosotros, no iría”. La frase, pronunciada por un mediador al final del primer acto de la película, resuena en el resto del relato. En el interior de los dos protagonistas, dos primos (e íntimos amigos) de 16 años, habitantes de Dakar, en Senegal, que sueñan con una vida en Europa y andan indagando, con la ilusión metida en las tripas y sus camisetas desteñidas del Barça y el Madrid, acerca de sus posibilidades económicas. Pero también retumba en el interior de los espectadores, sucesivamente sobrecogidos con el periplo de los chavales, heroico, desgarrador y criminal, que les lleva a través de medio continente africano hasta la costa italiana. Y en ese sentido, Yo capitán, regreso del excelente director que es Matteo Garrone a sus orígenes en el largo, a dos títulos sobre la inmigración que no fueron estrenados en cines españoles, Terra di mezzo y Ospiti, se configura como una película moral, casi aleccionadora. “Yo, que vosotros, no iría”.

Ahora bien, con una particularidad interesante. Por desgracia, Yo capitán, León de Plata a la mejor dirección en Venecia, premio del público en San Sebastián, nominada al Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa y probable candidata al Oscar, se verá en medio mundo, pero en el primer mundo; difícilmente en los cines de Senegal, Níger o Malí. Así, junto a la denuncia de las mafias que en cada estación del recorrido aprovechan para hacer dinero a costa de los seres humanos, del retrato de la pobreza, de la degradación y, por qué no, también de la ingenuidad, Garrone apuesta por el contraste además de por el aviso: los primeros minutos de su historia, ambientados en Dakar, en torno a una familia sin padre, con una madre vendedora de huevos en un puesto en el que ayuda el hijo migrante, son especialmente luminosos. En medio de unas calles deplorables, sin asfaltar, en una casa austera, pero en la que hay comida cada día, reina la espontaneidad, incluso la alegría en torno a la música, los partidos de fútbol y el carnaval.

El director no nos lo dice de un modo explícito, pero lo da a entender: mejor ese día a día en Dakar que el robo de su dinero en cualquiera de las fronteras, la cárcel en Níger en medio de la corrupción policial, la muerte en el desierto del Sáhara, la humillación en Libia o la letal sed en medio del mar rumbo a Sicilia. Frente al ansia de los chicos, ningún mafioso se pringa. Todos sacan provecho. No existe la piedad, solo el crimen y la puntual solidaridad entre los que están abajo. Garrone, magnífico narrador, más clásico que nunca en Yo capitán, lejos de la prosa cinematográfica navajera de Gomorra, Reality y Dogman, ha compuesto una obra emocionante y, pese a todo, cálida. Una crónica exhaustiva, aderezada con unas gotas de onirismo y un montaje templado por medio de elegantes encadenados que hacen que el relato, de unos meses, parezca abarcar toda una vida.

Desde América, América (Elia Kazan, 1963) hasta In This World (Michael Winterbottom, 2002), pasando por Lamérica (Gianni Amelio, 1994), son infinidad las películas que han narrado ese periplo desde el barro hasta el sueño del supuesto paraíso. Yo capitán es una más, y de las notables. El negocio de la inmigración no cesa ni cesará mientras haya sueños. Y, sobre todo, como nos viene a decir Yo capitán, mientras exista la crueldad humana. Yo, que vosotros, no iría. (Javier Ocaña)

Recomendada.

 


domingo, 7 de enero de 2024

Disco Boy (Giacomo Abbruzzese, 2023)

 

Título original: Disco Boy. Dirección: Giacomo Abbruzzese. País: Francia. Año: 2023. Duración: 91 min. Género: Drama, Bélico.

Guión: Giacomo Abbruzzese. Música: Vitalic. Fotografía: Hélène Louvart. Producción: Donten & Lacroix Films, Dugong Films, Films Grand Huit, DIVISION, Panache Productions.

Premio a la Contribución Artística Sobresaliente a la Fotografía en el Festival de Cine de Berlín 2023.

Fecha del estreno: 27 Diciembre 2023 (España)

 

Reparto: Franz Rogowski, Morr Ndiaye, Laetitia Ky, Leon Lucev, Robert Wieckiewicz, Matteo Olivetti, Michal Balicki, Wahab Oladiti, Salem Kisita, Mutamba Kalonji.

 

Sinopsis:

Tras un difícil viaje a través de Europa, Aleksei llega a París para alistarse en la Legión Extranjera francesa, un cuerpo militar muy selectivo que permite conceder el pasaporte francés a cualquier extranjero, incluso indocumentado. En el delta del Níger, Jomo lucha contra las compañías petroleras que amenazan la supervivencia de su aldea. Mientras tanto, su hermana Udoka sueña con escapar, sabiendo que allí todo está perdido.

 

Comentarios:

En Disco Boy, debut del director italiano afincado en Francia Giacomo Abbruzzese, hay al menos dos fuerzas mayores: la de la veterana directora de fotografía Hélène Louvart y la del cautivador e inquietante actor alemán Franz Rogowski. Ambos funcionan como un faro. Ella, por una apuesta visual absorbente que fue premiada en la pasada Berlinale; él, por un carisma que este año ya se ha comprobado con un personaje en las antípodas en Passages, de Ira Sachs. Sus luces guían al espectador por este oscuro, a veces demasiado confuso, pero sugerente filme sobre el colonialismo francés y europeo.

La historia cruza los caminos de un joven activista africano en defensa del ecosistema del Delta del Níger, y contra su explotación petrolífera, y el de un inmigrante bielorruso sin papeles que atraviesa Europa para enrolarse en la Legión Francesa y conseguir así la nacionalidad. El resultado es un drama bélico contemporáneo con el expolio de la riqueza de África de fondo que remite de forma directa al retrato de la legión de Claire Denis en Beau Travail (1999) y a su célebre final. Como un hermano pequeño, Disco Boy entronca con Denis en sus difusas formas narrativas y en la búsqueda del discurso del cuerpo.

Franz Rogowski, bailarín de formación, logra sacar adelante a un huérfano de la Europa de hoy con esa fisicidad suya tan particular y eléctrica. Si en Passages lograba, con un preciso estudio del personaje, capturar el ego de un narciso; aquí, sin apenas diálogos, ofrece un acercamiento más impresionista a un inmigrante del este, Aleksei, que circula sin pasado ni futuro por el subsuelo del sueño europeo.

Basta una secuencia, la de la legión cantando el Non, je ne regrette rien de Édith Piaf, para comprobar una vez más el talento del actor de Ondina (2020), de Christian Petzold, o del drama carcelario de Sebastian Meise Great Freedom (2021). Tanto los momentos del cuartel como la secuencia africana rodada con luces nocturnas ultravioleta —un alarde de expresión fluorescente de Louvart— están entre lo mejor de una película que confirma el año de Rogowski como uno de los rostros del cine europeo y a Giacomo Abbruzzese como un prometedor debutante. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



sábado, 6 de enero de 2024

Los que se quedan (Alexander Payne, 2023)

 

Título original: The Holdovers. Dirección: Alexander Payne. País: USA. Año: 2023. Duración: 133 min. Género: Comedia dramática.

Guión: David Hemingson. Música: Mark Orton. Fotografía: Eigil Bryld. Producción: CAA Media Finance. Distribuidora: Focus Features.

3 nominaciones a los Globos de Oro 2023.

Fecha del estreno: 3 Enero 2024 (España)

 

Voces Originales: Paul Giamatti (Paul Hunham), Dominic Sessa  (Angus Tully), Da'Vine Joy Randolph (Mary Lamb), Carrie Preston (Miss Lydia Crane), Brady Hepner  (Teddy Kountze), Ian Dolley  (Alex Ollerman).

 

Sinopsis:

Paul Hunham, un profesor cascarrabias de un prestigioso colegio americano, se ve obligado a permanecer en el campus durante las vacaciones de Navidad para velar por un puñado de estudiantes que no tienen a dónde ir. Contra todo pronóstico, la convivencia le llevará a forjar un insólito vínculo con uno de ellos, un inteligente y problemático muchacho con sus propios traumas, y con la jefa de cocina de la escuela, que acaba de perder un hijo en Vietnam.

 

Comentarios: 

Inteligente, ácida, divertida, triste, tierna y melancólica… Los que se quedan es todo lo que se puede esperar de una película de Alexander Payne. El octavo largometraje del director de Los descendientes (2011) es una tragicomedia con trazas de road movie situada en las Navidades de 1970 en un internado de Nueva Inglaterra. Allí, un profesor de historia antigua malhumorado y pedante interpretado por Paul Giamatti tiene que quedarse de guardia con un grupo de alumnos que se ven obligados a pasar las vacaciones en el campus.

Después del tibio aplauso que recibió su último filme, Una vida a lo grande (2017), Payne rueda un guion que no es suyo ni de su guionista habitual, Jim Taylor, sino de David Hemingson y que está vagamente inspirado en Merlusse, película de los años treinta de Marcel Pagnol. El punto de partida nos sitúa ante el avinagrado profesor, pero la trama se desvía hacia su relación con la jefa de la cocina del internado (Da’Vine Joy Randolph), una afroamericana que acaba de perder a su hijo en Vietnam, y con uno de los alumnos (Dominic Sessa), un pobre niño rico, furioso e inadaptado, cuya cándida misantropía parece evocar el espíritu de Holden Caufield, el díscolo adolescente de J.D. Salinger en El guardián entre el centeno.

Incluso desde antes de los títulos de crédito, Los que se quedan se presenta con un aura vintage que logra no caer en los tics de la industria de la nostalgia. Payne y el cámara danés Eigil Bryld evocan el tono y el grano de las comedias negras de los setenta que tanto admira el cineasta, como Harold y Maude, de Hal Ashby. Para afinar las capas de época, Payne también echa mano de citas a Arthur Penn y su Pequeño gran hombre y de las melodías de Labi Siffre y Cat Stevens.

Gran retratista de los pequeños infortunios y miserias de la vida, los antihéroes de Payne beben demasiado, viven solos y parapetan su fragilidad con dosis de desprecio hacia sus semejantes. Los hombres huraños recorren con su patetismo una filmografía brillante, de Jack Nicholson en A propósito de Schmidt (2002) a Bruce Dern en Nebraska (2013). Entre una y otra, se situaba Entre copas (2004), la película que hace ya dos décadas unió al cineasta de Omaha con Paul Giamatti en una de las mejores interpretaciones de su carrera.

Payne, un extraordinario director de actores, vuelve a sacar lo mejor de Giamatti en la piel de un profesor que remite a la propia Entre copas —ambos son escritores fracasados, aunque esta vez sin excesos autocompasivos— y, sobre todo, a la película que lo puso en el mapa, la cáustica Election (1999), en la que Mathew Broderick también encarnaba a un docente enfrentado a sus principios, aunque aquella vez por motivos mucho menos honrosos.

Sin llegar a la catarsis final de Los descendientes, Payne vuelve a filmar una historia sentimental y emotiva en la que el cinismo y la burla de los estereotipos —en este caso, el de un hombre fuera de la realidad cuya pedantería es proporcional a la magnitud de su naufragio—, se van disolviendo plano a plano hasta forjar el vínculo de soledad y orfandad que une a los personajes de esta inolvidable película llamada a ser un nuevo clásico navideño. (Elisa Fernández-Santos)

Recomendada.



jueves, 4 de enero de 2024

Fallen Leaves (Hojas caídas) (Aki Kaurismäki, 2023)

 

Título original: Kuolleet Lehdet. Dirección: Aki Kaurismäki. País: Finlandia. Año: 2023. Duración: 81 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Aki Kaurismäki. Fotografía: Timo Salminen. Producción: Sputnik, Finnish Film Foundation.

Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes 2023. Nomimada al Globo de Oro 2023 a Mejor Película de habla no inglesa. Premio del Público en el Festival de Cine de Morelia 2023

Fecha del estreno: 27 Diciembre 2023 (España)

 

Reparto: Alma Pöysti (Ansa), Jussi Vatanen (Holappa), Alina Tomnikov, Sakari Kuosmanen, Janne Hyytiäinen (Huotari), Martti Suosalo, Maria Heiskanen.

 

Sinopsis:

Ansa es soltera y vive en Helsinki. Trabaja con un contrato de cero horas en un supermercado, abasteciendo los estantes; luego clasifica el plástico reciclable. Una noche se encuentra accidentalmente con el igualmente solitario trabajador Holappa, un alcohólico. Contra todo pronóstico y malentendidos, intentan construir una relación. Como resultado, Holappa logra controlar su adicción al alcohol.

 

Comentarios: 

Una coherente genealogía se abre paso en la obra de Aki Kaurismäki: es la que da sus primeros pasos con Contraté un asesino a sueldo (1990), el primer film que rueda fuera de su país, y sigue después con Luces de bohemia (1992), Juha (1999) y Un hombre sin pasado (2002), hasta llegar a esta Fallen Leaves. Entre medias quedan otras obras mayores del cineasta (sobre todo, Nubes pasajeras y  Le Havre), pero las citadas anteriormente comparten el hecho de narrar, en su columna vertebral, una historia de amor vivida siempre por personajes situados al margen de la confortable ‘sociedad del bienestar’: un humilde oficinista despedido de su trabajo y tentado por el suicidio, vagabundos y bohemios sin rumbo, un hombre sin memoria instalado en un campamento de indigentes o proletarios despedidos una y otra vez de su empleo. A la postre, el universo del trabajo de los obreros en los camiones de basura, en un restaurante, en una fábrica, en una obra de la construcción, en un supermercado o en una fundición retorna siempre a las imágenes de este cineasta (recordemos también Sombras en el paraíso, La chica de la fábrica de cerillas o La fundición, entre otras muchas), un director que hoy se sigue reivindicando comunista, que puebla sus películas de un atrezo deliberadamente anacrónico (dice que no le gusta la estética del presente) y de música de todo tipo, un acompañamiento que aquí se hace más presente y constante que en casi ninguna otra de sus realizaciones: karaoke, tango finlandés, rock indie, una serenata de Schubert…

El milagro estrictamente cinematográfico de la historia de amor entre los dos protagonistas de este nuevo film (auténticas ‘hojas caídas’, casi perdidas y barridas por el viento en medio de una sociedad que ni siquiera los mira) es la empatía y la ternura que destilan unas imágenes tan secas y lacónicas como en todo el cine de su director, pero cuyo encadenado en el montaje se muestra esta vez, si acaso, algo más poroso y abierto, algo más reposado y menos cortante. Una cadencia atravesada quizás por la bonhomía y por la mirada profundamente humanista de un director que, a sus sesenta y seis años, mira a sus criaturas con una amplitud, una solidaridad y un deseo de felicidad que no oculta, en ningún momento, la devastadora realidad en la que viven sin más horizonte de futuro que el de su propio amor, irrenunciable por ambas partes, a pesar de que todo en el relato conspira para separarlos.

Los protagonistas salen de ver en el cine una película de zombis (Los muertos no mueren, de Jim Jarmusch) y a la salida escuchan comentarios de otros espectadores. A uno el film le ha recordado El diario de un cura rural, de Bresson, y a otro Bande à part, de Godard. La primera vez que se encuentran frente a frente, lo hacen delante de un afiche de Breve encuentro (David Lean), lo que nos anuncia ya el futuro inmediato de su relación, de la misma manera que todas las canciones del film, varias de ellas interpretadas en directo dentro de la diégesis, comentan el desarrollo de la historia casi a la manera del coro griego. Todo en esta obra maestra incontestable respira amor por los personajes sin ceder jamás al sentimentalismo. Profundamente romántica en su interior, Fallen Leaves se desvela finalmente como una cierta relectura de Luces de la ciudad que se cierra, en el final más lacónico, hermoso y bello que hemos visto en muchos años, con un guiño de ojo, un corte de montaje y un plano de cierre en el que Chaplin aparece donde menos se le espera y a modo de emocionado tributo. Una felicidad y una hermosura de película. (Carlos F. Heredero)

Recomendada.




sábado, 30 de diciembre de 2023

A fuego lento (Tran Anh Hung, 2023)

 

Título original: La passion de Dodin Bouffant. Dirección: Tran Anh Hung. País: Francia. Año: 2023. Duración: 135 min. Género: Drama.  

Guión: Tran Anh Hung (basado en una novela de Marcel Rouff). Fotografía: Jonathan Ricquebourg. Producción: Curiosa Films, Umedia, Gaumont, France 2 Cinema, Canal+.

Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cine de Cannes 2023. Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2023).

Fecha del estreno: 20 Diciembre 2023 (España)

 

Reparto: Juliette Binoche (Eugénie), Benoît Magimel (Dodin Bouffant), Emmanuel Salinger (Rabaz), Patrick D'Assumçao (Grimaud), Galatéa Bellugi (Violette), Jan Hammenecker (Magot), Frédéric Fishbach (Beaubois), Bonnie Chagneau-Ravoire (Pauline), Jean-Marc Roulot (Augustin), Yannick Landrein (El padre de Paulina), Sarah Adler (La madre de Paulina).

 

Sinopsis:

Ambientada en el mundo de la gastronomía francesa en 1885. La relación entre Eugenie, cocinera de prestigio, y Dodin, el gastrónomo para el que trabaja desde hace 20 años. Cada vez más enamorados el uno del otro, su vínculo se convierte en un romance y da lugar a deliciosos platos que impresionan incluso a los chefs más ilustres del mundo.

 

Comentarios: 

Basta la primera media hora de La pasión de Dodin Bouffant (titulada en España A fuego lento) para disfrutar de su fabuloso festín. Se trata de un arranque que funciona como una coreografía de placeres mundanos que introducen al espectador, entre el calor y el olor que emanan de hornos, fuegos y fogones, en el ritual de la cocina del gastrónomo Dodin Bouffant (“El Napoleón del arte culinario”, dice un personaje) y de su cocinera durante veinte años, la magnífica Eugénie.

La sensual introducción, al ritmo de los sonidos de la propia cocina, pone sobre la mesa la química entre Juliette Binoche y Benoît Magimel, y basta para intuir que lo que se cuece en la cocina de este château francés es, además de exquisitos platos, una historia de amor reposado y adulto. Durante más de dos horas de película, conoceremos algunas claves de ese amor y de los menús más sofisticados, de un consomé de tuétano de esturión para abrir boca al postre que llaman tortilla noruega, un soufflé de merengue quemado con aguardiente y corazón de helado que cierra el primer banquete.

Dirigida por el franco-vietnamita Tràn Anh Hùng, A fuego lento adapta una de las novelas más conocidas del Marcel Rouff, La vie et la passion de Dodin-Bouffant, gourmet, publicada en los años veinte del pasado siglo y reconvertida en el XXI en una novela gráfica de éxito. La película, que logró el premio a la mejor dirección del pasado festival de Cannes, ha sido la elegida para representar a Francia en los Oscar (no sin la merecida polémica por dejar fuera a la incontestable Anatomía de una caída, de Justine Triet). Gastronomía y chovinismo servido en bandeja. Después de todo, Hollywood ya se encandiló en los ochenta con un referente del cine culinario, El festín de Babette, adaptación del cuento de Isak Dinesen dirigida por Gabriel Axel, y otra adaptación, la mexicana Como agua para chocolate (1992), basada en el libro de Laura Esquivel, fue un fenomenal éxito de taquilla en Estados Unidos.

Situada a finales del siglo XIX, A fuego lento es una mirada al trabajo en la cocina como vínculo de amistad y amor. Un lugar siempre en marcha aunque sereno, que contrasta con la histeria de la popular serie The Bear. El director de El olor de la papaya verde (1993) pone el foco en el espacio-escenario de la cocina, un laboratorio de grandes mesas de madera con toda su parafernalia. Mucho más importantes que las cristalerías y vajillas de porcelana son los paños y los mandiles de lino, los cacharros de cobre y los viejos utensilios de un lugar entregado a las labores de descubrimiento del placer.

Todo en A fuego lento gira alrededor de la gastronomía, también la manera de entender el amor: Binoche y Magimel expresan sus contrariados sentimientos a través del paladar. Plagada de citas culinarias y de un inevitable exceso de empalago, la película cumple su papel de manjar, que, guiado por los sonidos y movimientos de una historia de amor y recetas, consigue literalmente que la boca del espectador se haga agua. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



jueves, 28 de diciembre de 2023

Samsara (Lois Patiño, 2023)

 

Título original: Samsara. Dirección: Lois Patiño. País: España. Año: 2023. Duración: 113 min. Género: Experimental, Drama.  

Guión: Lois Patiño, Garbiñe Ortega. Fotografía: Mauro Herce, Jessica Sarah Rinland. Música: Xabier Erkizia. Producción: Señor & Señora, Moonlight Cinema, Jeonju Cinema Project.

Premio Especial del Jurado en la Sección “Encounters” del Festival de Cine de Berlín 2023. Sección Oficial del Festival de Cine de Valladolid (SEMINCI 2023).

Fecha del estreno: 20 Diciembre 2023 (España)

 

Reparto: Amid Keomany, Toumor Xiong, Simone Milavanh, Mariam Vuaa Mtego, Juwairiya Idrisa Uwesu.

 

Sinopsis:

En los templos budistas de Luang Prabang conviven decenas de adolescentes. Uno de estos chicos lee el Bardo Thödol a una anciana, un texto que debe leerse a las personas antes de fallecer, pues sirve como guía para orientarse en el más allá. La anciana fallece y acompañamos a su espíritu por una travesía sensorial hasta reencarnarse en su siguiente cuerpo: un cabrito de un pueblo costero de Tanzania, donde crecerá acompañado de una familia de pescadores.

 

Comentarios:

Si la oscuridad pertenece al mundo de los muertos y la luz al de los vivos, la sorprendente y bella Samsara nos hace olvidarlo. Para ver lo nuevo del gallego Lois Patiño hay que cerrar los ojos, como nos ha susurrado Víctor Erice con su última película, para recordarnos que la imaginación (como el inconsciente, el cine y la propia vida) se invoca desde la penumbra.

Samsara ocurre en tres tiempos. El primero sucede en Laos, en una comunidad de monjes budistas, durante la lectura que hace un adolescente del Libro de los muertos tibetano (el Bardo Thödol) a una anciana moribunda y que, según la creencia budista, permite la entrada en el ciclo de la reencarnación. En el segundo tiempo, la pantalla se dirige al espectador y le conmina a cerrar los ojos, a sentir y escuchar, para volver a abrirlos —ya en el tercer tiempo y después de experimentar este singular tránsito—, en una aldea pesquera de Zanzíbar, donde el sencillo plano de una mano nos devolverá la luz.

Patiño (Costa da morte, Lúa Vermella) forma parte del estimulante bastión de cine experimental y de autor formado desde hace años en Galicia, integrado en su mayoría por creadores muy pegados a lo sensorial, muy próximos a la tradición etnográfica de la cinematografía portuguesa y también a su rica cinefilia. En Samsara, escrita junto a Garbiñe Ortega, una de las investigadoras de cine experimental más destacadas de España, Patiño (director y montador) se mueve entre composiciones casi abstractas y golpes de color alucinantes. Las sutiles alusiones a la cualidad líquida de la imagen —la vieja idea del líquido del revelado como una suerte de sustancia amniótica— y, sobre todo, el trabajo con los colores saturados otorgan a Samsara una belleza propia y minimalista, que logra sortear la tentación del exotismo relamido o de la sesión de neoterapia del color. Los lugares comunes quedan desactivados gracias a la inmersión que Patiño propone en la propia materia de la película a partir del ejercicio inmersivo de cerrar los ojos.

Las ideas en torno al color no parecen casuales y cuando la cámara filma a unas niñas coloreando unos dibujos comprendemos que estamos ante una indagación en el poder espiritual del lenguaje cromático: del naranja de los monjes budistas a los rosas, azules y rojos africanos. No se trata solo de ver los colores, se trata de sentir su interior.

Samsara no oculta su filiación con la obra del cineasta tailandés Apichatpong Weerasethakul, pero en su naturaleza abstracta sobre todo hay ecos de artistas conceptuales tan importantes como el estadounidense James Turrell. Las inmersiones en la luz y el color que desde hace medio siglo propone Turrell en sus visionarias instalaciones, la profundidad de sus ilusiones ópticas, invocan el poder de la percepción, su fuente filosófica, y nos recuerdan, como esta preciosa e insólita película, que el verdadero arte trasciende el objeto para reencarnarse en experiencia. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.