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lunes, 8 de enero de 2024

De noche y de pronto (Arantxa Echevarria, 2012)

 

Título original: De noche y de pronto. Dirección: Arantxa Echevarria. País: España. Año: 2012. Duración: 20 min. Género: Intriga, Terror, Cortometraje.

Guión: Arantxa Echevarria. Fotografía: Pilar Sánchez Díaz. Montaje: Renato Sanjuán. Sonido: Jorge Pablo. Ayudante de Dirección: Jorge Calatayud. Dirección artística: Charly Ramón. Efectos especiales: Eduardo Martín, Fernando Herranz. Vestuario: Mario Ville. Maquillaje: Saray Rodríguez. Peluquería: Rocío Cuenca. Producción: Pilar Sánchez, Miqui Martínez Navarro (Tvtec servicios audiovisuales).

Nominado al Goya 2012 a Mejor Cortometraje de Ficción.

 

Reparto: Javier Godino, Alicia Rubio.

 

Sinopsis:

María prepara tranquilamente la cena cuando llaman a la puerta. Un nuevo inquilino del edificio le pide ayuda desesperado. Alguien ha entrado en su casa.

 

Comentarios:

El título define exquisitamente la situación en la que se encuentran los dos únicos protagonistas principales del corto, fijando además la naturalidad acertada y directa con la que se podría definir el mismo, qué ante todo, goza de una sorprendente cotidianeidad.

Thriller psicológico que dirige y escribe Arantxa Echevarría en su tercer corto como directora, asombrando por la gran calidad en la dirección, ralentizando imágenes y acelerándolas a su antojo, logra además el impacto en el espectador gracias a la ambientación y el justo momento en que sitúa la historia. Porque existen muchos tipos de terror, especialmente desde que tenemos la capacidad de escribir, pintar, generar música y especialmente de hacer cine, donde monstruos, fenómenos paranormales y asesinos en serie han tenido su lugar. Pero el terror que nos puede llegar más adentro es precisamente el que creemos real, el que nos puede suceder a nosotros, como dice el título, De noche y de pronto, en la rutina de nuestro día a día.

Con el acierto del tema principal, un ritmo ágil a la hora de contar la historia y con los fogones de fondo mientras una sartén fríe verduras, encontramos la magia de los cortos, esos pequeños fragmentos de video, en duración, pero no en originalidad y calidad que logran atrapar al público, con sus sorprendentes historias. Donde la escasa duración es premiada por el seguidor acérrimo a estos formatos, aunque cortos como el sintetizado hoy, cuenta con la habilidad para sumergirnos en la historia y hacer que los casi veinte minutos de metraje se conviertan para el seguidor en un pequeño espacio de tiempo en la butaca.

Todo ello posible como mencioné anteriormente gracias a una ambientación, no solo en términos de situación y localización en la historia, sino también por la fotografía de Pilar Sánchez Díaz y la puesta en escena de los dos actores que, como dice el tópico “brillan con luz propia”, dentro de la oscura situación, tanto Alicia Rubio como Javier Godino, destacan notablemente, pero es este último el que hace el ejercicio más complicado de interpretación, que no voy a detallar, para no destrozar el corto a nadie que no haya tenido todavía la suerte de visionarlo.

La única nota negativa a destacar es un final que podría haber sido resuelto con mucha más sencillez y coherencia con la realidad y el buen nivel del guión.

Entretenido, original y asfixiante por momentos, de obligado visionado. (Gerard FM.)

Recomendada.



miércoles, 20 de diciembre de 2023

El pan y la calle (Abbas Kiarostami, 1970)

 

Título original: Nan va Koutcheh. Dirección: Abbas Kiarostami. País: Irán. Año: 1970. Duración: 10 min. Género: Comedia dramática, Cortometraje.

Guión: Abbas Kiarostami, Taghi Kiarostami. Fotografía: Mehrdad Fakhimi. Sonido: Harayer. Montaje: Manuchehr Oliai. Música: Varias. Ayudante de dirección: Arapik Baghdasarian. Producción: Kanun-e Parvaresh-e Fekri Kukadan va Nuyavanan (Centro para el Desarrollo Intelectual de Niños y Adolescentes).

 

Reparto: Reza Hashemi, Mehdi Shahrvanfar.

 

Sinopsis:

Un niño se dirige a su casa llevando con él una barra de pan. En un callejón por el que debe pasar se encuentra un perro que le bloquea el camino. Temeroso, el niño intenta seguir a un hombre mayor que parece llevar su misma ruta, pero inesperadamente este toma otra dirección. El niño decide entonces sortear al perro lanzándole un trozo de pan.

                      

Comentarios:

Un niño regresa a casa contento y tranquilo después comprar el pan en un día soleado en lo que bien podría ser un suburbio de Teherán. Juega dando patadas a una lata. Por el camino, aparece un perro callejero que comienza a ladrar impidiéndole el paso. El niño se asusta al encontrar al perro, aunque parece un chucho pacífico, e intenta buscar ayuda en los viandantes aunque sin éxito. Temeroso, el niño intenta seguir a un hombre mayor que parece llevar su misma ruta, pero repentinamente este toma otra dirección. Tendrá que arreglárselas para poder pasar y finalmente le lanza un trozo de pan al perro para calmarle y así poder volver a casa.

"El pan y la calle" es el primer cortometraje del director iraní Abbas Kiarostami. Se trata de un trabajo que nos remite al más primigenio estilo neorrealista. Rodado en blanco (como muchos de sus trabajos) y sin diálogos en el año 1970, al igual que hizo en su segundo cortometraje "El recreo" (1972). Con esta obra, el realizador de Teherán nos introduce directamente en su universo cinematográfico, donde observamos su búsqueda de un cine de realidades cercanas y simplistas, de una calidad grandiosa, y con la infancia y las costumbres como temas recurrentes en su filmografía.

Esta deliciosa película de Abbas Kiarostami que es poesía pura, de diez minutos de duración, fue una de las primeras producciones del Centro para el Desarrollo Intelectual de Niños y Adolescentes, también llamado Kanun. El guion del cortometraje fue escrito por el hermano del director, Taghi Kiarostami, y está basado en las experiencias de su niñez.

El trabajo de sonido en "El pan y la calle" es digno de mención. La calidad de la edición de sonido es enorme. Y la música enfatiza en todo momento el elemento dramático de la narración. Escuchamos una curiosa versión instrumental de "Ob-La Di Ob-La Da" de los Beatles a cargo del saxofonista de jazz Paul Desmond que acompaña la situación mientras el niño camina alegremente. Cuando aparece el perro la música se detiene y apreciamos el sonido real de la calle, lo cual acentúa el realismo del corto pero vuelve a sonar, esta vez una música intrigante, cuando el pequeño intenta buscar ayuda para acto seguido volver de nuevo al silencio. Hay que ver cómo el maestro centra su atención en los silencios. Finalmente, cuando el protagonista consigue librarse del perro y así poder volver a casa, la música es relajante acompañando a las imágenes de un modo placentero. A medida que va avanzando la historia, Kiarostami consigue yuxtaponer el tiempo real con el tiempo de la narración. El uso de la iluminación mientras la cámara sigue al niño y cómo juega con las sombras el ganador de la Palma de Oro en el Festival de Cannes por "El sabor de las cerezas" (1997), con la ayuda de la excelente fotografía de Mehrdad Fakhimi, es excelente teniendo en cuenta que es su primer trabajo. También destaca la cantidad de distintos planos que utiliza en unas calles muy estrechas.



En resumen, Kiarostami logra un brillante, tierno y luminoso ejercicio de técnica cinematográfica. El uso de la iluminación y el empleo del sonido destacan sobre todo en una historia muy sencilla sobre un chiquillo que llega a su casa a través de calles muy angostas donde el realizador iraní remarca algunos de los aspectos cotidianos y más amables de su país natal y nos acerca a lo que es el mundo árabe. Aquí observamos temas que serán recurrentes en su filmografía como la figura del niño como protagonista, lo cotidiano, lo tedioso, lo rural, cierto tono documental y monotonía e influencias del neorrealismo y la nouvelle vague.

El trabajo obtuvo muy buena acogida tanto entre el público como a nivel crítico. De hecho ganó el Gran Premio del Festival de Cine Infantil de Teherán en 1970 junto con otros cortometrajes de animación, precisamente también producidos por el Instituto para el Desarrollo Intelectual de Niños y Adolescentes. Esto hizo que la sección cinematográfica del Centro fuera en una parte muy importante del mismo, aumentando el número de las producciones audiovisuales.

Pasará mucho tiempo antes de que logremos calibrar el gran legado de Abbas Kiarostami, la mayor figura representativa del cine iraní.

Recomendada.

VER EL CORTOMETRAJE



martes, 28 de noviembre de 2023

Una semana (Buster Keaton, Edward F. Cline, 1920)

 

Título original: One week. Dirección: Buster Keaton, Edward F. Cline. País: USA. Año: 1920. Duración: 24 min. Género: Comedia, Cine Mudo, Cortometraje.

Guión: Buster Keaton, Edward F. Cline. Fotografía: Elgin Lessley. Montaje: Buster Keaton. Producción: Joseph M. Schenck.

Fecha del estreno: 7 Septiembre 1920 (USA).

 

Reparto: Buster Keaton (novio), Sybil Seely (novia), Joe Roberts.

 

Sinopsis:

Una pareja de recién casados se traslada a su nuevo hogar... que deben montar pieza a pieza, pues se trata de una casa prefabricada. Un antiguo pretendiente de la novia, reconcomido por los celos, cambia la numeración de las piezas de la casa, lo que hace que al armarla, el resultado final no sea exactamente el deseado.

 

Comentarios: 

"Una semana", cortometraje escrito y dirigido por Buster Keaton y Edward F. Cline, es un entretenido y brillante film cómico, en el que ya están las constantes del gran cine de Keaton: la acción física casi incesante, la ironía, el sarcasmo, la descripción de la sociedad, el buen uso del suspense, cierta fatalidad, cierta poesía, cierta tendencia a la hipérbole que contrasta con la sobriedad de la actuación de Keaton...

Unos recién casados (Keaton y Sybil Seely), en vez de irse de luna de miel, deciden empezar a vivir en una casa prefabricada que el tío del novio les ha regalado. Por supuesto, la casa montable y desmontable será una fuente de problemas desde el principio, sobre todo cuando el antiguo novio de la chica (Joe Robers) sabotee el montaje de la casa, la cual se convierte así en una casa desfigurada, mal construida, que incluso puede girar sobre sí misma, como una peonza, en uno de los momentos más divertidos y espectaculares de la cinta.

Pero, gags aparte de Keaton (y muy arriesgados algunos, por cierto), en este corto sobresale una curiosa escena en la que la guapa Sybil Seely se baña en la bañera del cuarto de baño: en un momento dado se le escapa el jabón, que cae al suelo, delante de nosotros. Hace ademán de levantarse para recogerlo, pero se da cuenta de que, si lo hace, se le ve el pecho; entonces, una mano se interpone entre la mujer y el espectador, de manera que, cuando la oportuna mano desaparece del plano, Seely ya ha recogido el dichoso jabón, mirándonos con un pícaro gesto de triunfo. ¿De quién es la mano que nos impide ver lo que pasa? Se puede decir que pertenece a la censura de la época, pero lo importante aquí es cómo el guión nos lleva a invadir una intimidad doméstica que, de pronto, paradójicamente, nos es prohibida, a la vez que Keaton y Cline usan probablemente el tema de la casa montable para poner de relieve que el cine, como ese montón de paredes, suelos y techos, es un artificio construido y creado de la nada: esa mano misteriosa no sólo prohíbe, también nos avisa de eso. La narración, como esa desdichada casa, de pronto se rompe, se deconstruye, se niega a sí misma, queda frustrada.

Afortunadamente, aunque el hogar sea temporal y sujeto a toda clase de cambios, azares y destrucciones, el amor de la pareja es auténtico, y por eso estos dos recién casados lo superan todo. (Pedro Triguero)

Recomendada.



miércoles, 8 de noviembre de 2023

Extraña forma de vida (Pedro Almodóvar, 2023)

 

Título original: Strange Way of Life. Dirección: Pedro Almodóvar. País: España. Año: 2023. Duración: 31 min. Género: Cortometraje, Western.

Guión: Pedro Almodóvar. Música: Alberto Iglesias. Fotografía: José Luis Alcaine. Producción: El Deseo, Saint Laurent.

Sección Oficial (fuera de competición) del Festival de Cannes 2023.

Fecha del estreno: 26 Mayo 2023 (España).

 

Reparto: Ethan Hawke (Jake), Pedro Pascal (Silva), Jason Fernández, José Condessa, George Steane, Manu Ríos, Pedro Casablanc, Sara Sálamo, Erenice Lohan (Clara).

 

Sinopsis:

Un hombre cruza a caballo el desierto que le separa de Bitter Creek. Viene a visitar al Sheriff Jake. Veinticinco años antes, ambos -el sheriff y Silva, el ranchero que cabalga a su encuentro- trabajaron juntos como pistoleros a sueldo. Silva viene con el pretexto de reencontrarse con su amigo de juventud, y en efecto celebran su encuentro, pero a la mañana siguiente el sheriff Jake le dice que la razón de su viaje no es el recuerdo de su vieja amistad.

 

Comentarios:

Hay películas cuya razón de ser no se revela hasta el instante final. Extraña forma de vida, el nuevo mediometraje de Pedro Almodóvar es un canto al romanticismo más loco y crepuscular vestido de wéstern. Una historia de deseo entre dos vaqueros que pese a su latente erotismo solo es al final de sus veloces treinta minutos cuando se desboca toda su secreta emoción. Rodada en inglés, con Ethan Hawke y Pedro Pascal en la piel de dos viejos amantes que se reencuentran en su madurez, Extraña forma de vida ha pasado por la segunda jornada de Cannes dejando el sello de Almodóvar en un festival que le rinde auténtico culto: bajo una lluvia torrencial, decenas de admiradores del cineasta se agolpaban en los alrededores de la sala Debussy intentando pescar una entrada libre para la proyección y la posterior charla entre Ethan Hawke y el cineasta. El colapso fue tal que decenas de periodistas y acreditados con entrada se quedaron fuera ante la avalancha de público.

Desde el mismo arranque de la película no hay dudas de que este es un viaje al universo almodovariano: un hombre a caballo, símbolo inequívoco del solitario ritual del wéstern, cruza la pantalla mientras la inconfundible voz de Caetano Veloso interpreta uno de los fados más populares de Amália Rodrigues, Estranha forma de vida. La saudade, particular forma de melancolía, irrumpe en medio de la mitología del Lejano Oeste.

Como ocurría en su anterior mediometraje, La voz humana, protagonizado por Tilda Swinton sobre el texto de Jean Cocteau, hay mucha libertad y mucho juego en este nuevo concentrado del cineasta. Un juego plagado de referencias al género y su implícito homoerotismo en el que la verdad de Almodóvar asoma casi de sorpresa, en una recta final arrebatada, en la que aflora una especie de nuevo y fulminante Átame, quizá la película que, junto a La ley del deseo, mejor define la turbulenta idea del romanticismo de un cineasta especialmente grave cuando entra en territorio masculino.

Hasta llegar a ese momento, el director de Hable con ella se sumerge en la iconografía del cine del Oeste para deconstruirla y llevarla a su terreno. Dos vaqueros se reencuentran después de años separados y se emplazan para aclarar sus cuitas en una secuencia doméstica nunca vista en el género. Cocinan, se observan con deseo y hasta acaban haciendo juntos la cama mientras hablan sin freno. Hay porcelanas y cuidados tejidos. Todo sin perder la rudeza de esa masculinidad tan asociada al paisaje del desierto.

Hawke y Pascal condensan en su espléndida madurez un poderoso atractivo que le sirve al cineasta para romper desde la virilidad un arquetipo que ha mirado con hostilidad homófoba cualquier rasgo ajeno a la masculinidad más tradicional. Almodóvar ha citado en reiteradas ocasiones que su nuevo mediometraje es una respuesta al Brokeback Mountain que nunca hizo cuando le ofrecieron dirigir la película, pero, en realidad, Extraña forma de vida es la respuesta queer a un género que ha escondido a lo largo de su historia su homoerotismo. En ese sentido, es imposible no pensar en una figura como Montgomery Clift cuando vemos los ojos claros de los jóvenes vaqueros de una película que recurre en su zona central a un flashback en el que unos cueros de vino presiden una muy feliz y quijotesca bacanal.

Almodóvar le toma la medida al wéstern europeo en sus primeros planos pero es la sombra aniñada y vulnerable de Clift la que, como tantos jóvenes del wéstern que desde su juventud y belleza desafiaban los códigos, irrumpe en un duelo que recuerda al célebre choque entre John Wayne y un imberbe Monty en Río Rojo, clásico de 1948 de Howard Hawks cuyo subtexto gay ha dado pie a múltiples interpretaciones. Ojos claros y puros que también nos conectan con El Zurdo, la película que dirigió una década después Arthur Penn y en la que Paul Newman daba vida a Billy el Niño, figura mítica del Oeste cuya ambigüedad fascinó al escritor homosexual Gore Vidal.

Pero Almodóvar, que bebe de una tradición tan cercana al Lonesome cowboys de Warhol como al Johnny Guitar de Nicholas Ray (filme al que ya brindó su particular homenaje en Mujeres al borde de un ataque de nervios), busca su propia filiación en un género que también le remite a su propia niñez.

En su recién publicado libro de relatos, El último sueño, Almodóvar evoca el pueblo manchego de su infancia como un lugar parecido al salvaje Oeste. Un páramo físico y mental en cuyo interior parece emerger ese volcán que también describe en su libro al evocar a una de las mujeres de su vida, Chavela Vargas, que tenía mucho de wéstern y de frontera. En definitiva, un universo de soledad y deseo encerrado en un diálogo e imagen final en los que la mirada de Almodóvar a la pasión se enfrenta, finalmente, a su destino. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




sábado, 4 de noviembre de 2023

La maravillosa historia de Henry Sugar (Wes Anderson, 2023)

 

Título original: The Wonderful Story of Henry Sugar. Dirección: Wes Anderson. País: USA. Año: 2023. Duración: 38 min. Género: Comedia, Aventuras, Fantástico, Cortometraje.

Guión: Wes Anderson (basado en un libro de Roald Dahl). Fotografía: Robert D. Yeoman. Música: Alexandre Desplat. Producción: Indian Paintbrush, American Empirical Pictures, The Roald Dahl Story Company.

Sección Oficial del Festival de Cine de Venecia 2023 (fuera de competición).

Fecha del estreno: 7 Septiembre 2023 (España)

 

Reparto: Ralph Fiennes (Roald Dahl), Benedict Cumberbatch (Henry Sugar), Dev Patel, Ben Kingsley, Richard Ayoade.

 

Sinopsis:

Una historia de Roald Dahl sobre un hombre rico que se entera de la existencia de un gurú que puede ver sin usar los ojos y se propone dominar esa habilidad para hacer trampas en el juego.

 

Comentarios: 

Como casi cualquier persona sensata en este mundo, Wes Anderson considera un error que los libros de Roald Dahl hayan sido reescritos para eliminar palabras en su día incluidas en ellas por el autor británico y hoy consideradas ofensivas. “Ninguna obra debería ser modificada por nadie que no sea el propio autor, especialmente si el autor ha muerto; es más, a mí ni siquiera me gusta que un artista modifique su propio trabajo”. Anderson presentó en la Mostra de Venecia ‘La maravillosa historia de Henry Sugar’, que no solo es su segunda película del año -hace apenas dos meses y medio estrenó en salas 'Asteroid City'- sino también su segunda adaptación de un relato de Dahl tras la magistral ‘Fantástico Sr. Fox’ (2009). A lo largo de tan solo 37 minutos de metraje, cuenta la historia de un hombre rico que descubre la historia de un gurú capaz de ver sin usar los ojos y decide desarrollar la misma habilidad con el fin de estafar en los casinos.

En realidad, considerar la nueva película una adaptación es inexacto, puesto que se trata más bien de una recitación prácticamente palabra por palabra del relato, publicado originalmente en 1977. Contemplarla ofrece la sensación de estar asistiendo a una representación teatral en directo, en la que los decorados y el ‘atrezzo’ se van cambiando en tiempo real y, dirigiéndose directamente a cámara, los actores ejercen a la vez de narradores y personajes mientras hablan, como ya se ha convertido en costumbre en el cine de Anderson, a toda pastilla.

El reparto incluye a Benedict Cumberbatch, Ralph Fiennes, Dev Patel, Ben Kingsley, Rupert Friend y Richard Ayoade, entre otros intérpretes, siendo la producción de Netflix. (Nando Salvá)

Recomendada.



lunes, 30 de octubre de 2023

Max se da un baño (Lucien Nonguet, 1910)

 

Título original: Max prend un bain. Dirección: Lucien Nonguet. País: Francia. Año: 1910. Duración: 9 min. Género: Cine Mudo, Comedia, Cortometraje.

Guión: Max Linder. Producción: Pathé Frères

 

Reparto: Max Linder.

 

Sinopsis:

Para calmar sus tics nerviosos, el médico le recetó un baño frío diario a Max, así que se compra una bañera. Pero le causa muchos problemas...

 

Comentarios:

Generalmente se suele considerar al francés Max Linder como el primer gran cómico de la historia del cine y, aunque – como siempre – existen algunos precedentes de cómicos anteriores a él que ya tuvieron éxito en la gran pantalla, no creo que sea descabellado otorgar a Linder ese título, tanto por calidad como por popularidad e importancia. El hecho de que cineastas como Chaplin o Mack Sennett le tuvieran como modelo a seguir en sus inicios es solo un ejemplo de su estatus.

Lo que hacía de Linder un cómico tan extraordinario era que conseguía recrear un personaje humorístico disfrazado como un elegante burgués, y no como el típico clown de aspecto extravagante, que ya por su maquillaje y vestuario uno podía notar que buscaba hacer reír. Linder era de hecho el precedente directo de los protagonistas de las screwball comedies de los años 30, galanes como Cary Grant, William Powell o Fred McMurray que se enfrentaban a situaciones cómicas intentando mantener la compostura y seducir a la chica. El artista francés supo entender que la cámara le permitía mayor sutilidad, ser un hombre respetable que, repentinamente, se enfrentaba a un problema con cómicas consecuencias.

Max se da un baño es probablemente uno de los cortometrajes más conocidos de su primera etapa y que mejor definen su estilo. La premisa es bien simple: Max se compra una bañera y quiere estrenarla, pero es demasiado arduo ir haciendo viajes hasta el grifo comunitario que hay en la escalera. Así pues, mueve la bañera allá para darse el baño en el pasillo del bloque de pisos, escandalizando a los vecinos. Fíjense en el paso progresivo de una situación normal (la compra de una bañera) hasta llegar al absurdo (bañarse en mitad del pasillo) justificado por las circunstancias.

La policía acude y decide llevárselo a la comisaría por escandalizar a sus respetables vecinos. Un detalle pequeño que podría ser mi favorito del corto, y que además demuestra la ambivalencia de Linder como personaje cómico y respetable: camino a comisaría se encuentra con una conocida y se para a saludarla y explicarle su situación estando desnudo en la bañera. Como en todo corto cómico, al final la situación se desmadra con una persecución, pero lo mejor es disfrutarlo.

Recomendada.



jueves, 26 de octubre de 2023

"Lifeline" (2002), un corto de Víctor Erice


 
        El vizcaíno Víctor Erice (Carranza, 1940) es uno de los grandes directores españoles y su talla como creador es internacionalmente reconocida en todos los foros cinematográficos.  Muchos de los que ya vamos teniendo una cierta edad aún recordamos la emoción que nos produjo, allá por los ochenta, El sur, su segundo largometraje, cuando la niña Sonsoles Aranguren, mientras contemplaba por la ventana el frío paisaje de Ezcaray, abría la caja con las postales de Sevilla acompañada por la música de Granados.  Después descubrimos que El sur es un proyecto truncado por razones ajenas al arte y que, con ser ya una joya, podía haberlo sido aún más si a Erice le hubieran permitido contar el viaje de Estrella-Icíar Bollaín a Carmona para encontrar sus raíces andaluzas de la mano de Fernán Gómez.

        Después –yo lo hice en este orden– descubrí que este hombre era el autor de una obra maestra llamada El espíritu de la colmena (1973) en la que una niña de ojos penetrantes, Ana Torrent, jugaba junto a un río con la criatura de Frankenstein mientras sus padres (Teresa Gimpera y Fernando Fernán Gómez) vivían sus vidas solitarias en la España de la posguerra.  Y años después –pues Erice, decíamos entonces, hace una película cada diez años– cuando al otro lado de otro Río los “fastos del 92” cambiaban la fisonomía de la ciudad, muchos nos dimos el placer de asistir en el “Corona Center” al empeño íntimo de Antonio López por captar en un lienzo el paso del tiempo en el patio de su casa: El sol del membrillo (1992).



        Después de su primer trabajo “profesional”, el episodio de la obra colectiva Los desafíos (1969), producida por Elías Querejeta, Víctor Erice nunca nos había fallado: en los sesenta, en los setenta, en los ochenta, en los noventa…  Muchos ya pensábamos que, cansado de las miserias de la industria, el director-artista habría optado por dedicarse a otras actividades.  Pero he aquí que 2002 no nos proporcionó el esperado largometraje, pero sí un maravilloso corto de diez minutos – Lifeline (conocido en España como "Alumbramiento")– publicado en un DVD colectivo titulado Ten Minutes Older: the Trumpet en el que colaboran gente como Kaige Chen, Werner Herzog, Jim Jarmusch, Aki Kaurismäki, Spike Lee o Wim Wenders.  Como este país es España y esta ciudad es, encima, Sevilla, sólo lo descubrimos –pues somos simples aficionados al cine– por el boca a boca y por gentileza de los internautas que publican esta clase de noticias: una obra de Erice, financiada en parte con dinero español, ni se estrena ni se distribuye en nuestro país.

        Cada uno de los autores de Ten Minutes Older (en sus dos entregas: The Trumpet y The Cello) intenta plasmar en una pieza de diez minutos el paso y la percepción del tiempo.  Erice lo hace con un hermoso poema en blanco y negro sobre la figura de un niño recién nacido: en la quietud de un mediodía estival de un pueblo del norte de España, con las tropas de Hitler en la frontera de Hendaya y en medio de una sociedad herida por la guerra civil, un pequeño accidente lo pone en la línea que separa la vida de la muerte, en esa “lifeline” que es un cordón umbilical que se quiebra inesperadamente.  Mucho se puede comentar y analizar, pero es mejor degustar sin especulaciones las imágenes de Erice y dejar que despierten en cada uno toda clase de pensamientos y sensaciones. 

        ¿Habrá que esperar mucho más tiempo para ver de nuevo una obra de Víctor Erice?  Quizá algún día pase por Sevilla La morte rouge (2006), que junto con la Correspondencia con Abbas Kiarostami, sólo algunos privilegiados –Madrid, Barcelona, Lisboa– han podido contemplar in situ en una exposición itinerante.  En estos momentos desearía que este hombre tuviera un gramo de sentido práctico, que pactara mínimamente con la industria para que nos ofreciera más regalos o para que, al menos, nos facilitara a los que vivimos "en provincias" o no pertenecemos a los "círculos especializados" la labor de acceder a su obra.  Pero sólo queda respetar al artista y admitir, con Fernando Savater, que entonces ya no sería el gran Víctor Erice.

        Enlaces interesantes: 

     En el "Centre de Cultura Contemporània de Barcelona" tenéis una relación exhaustiva de toda su obra:  http://www.cccb.org/es/autor-victor_erice-5366.

     Es también muy interesante la entrevista que le hicieron en "Versión española", de TVE, a propósito de todo el affaire de El sur:  http://www.rtve.es/mediateca/videos/20110107/version-espanola---entrevista-a-victor-erice/981574.shtml



Joquín Ritoré (19/11/2011)


miércoles, 25 de octubre de 2023

Los inicios de un patinador (Louis J. Gasnier, 1907)

 

Título original: Les débuts d’un patineur. Dirección: Louis J. Gasnier. País: Francia. Año: 1907. Duración: 5 min. Género: Cine Mudo, Comedia, Cortometraje.

Guión: Louis J. Gasnier. Producción: Pathé Frères

 

Reparto: Max Linder.

 

Sinopsis:

Tocado con chistera y bastón en mano, el elegante Max se dirige a la pista de patinaje. Confiado y lleno de entusiasmo, se equipa y precipita en el lago helado. Sin embargo, no parece estar muy cómodo sobre sus patines. Tras una primera caída, y luego otra, un hombre le ayuda a levantarse y a dar algunos pasos. De nuevo abandonado a su suerte, Max encontrará algunos tropiezos en su camino...

 

Comentarios: 

‘Les débuts d’un patineur’ es, como su título indica, una brevísima cinta que narra la primera experiencia de un patinador amateur sobre el hielo. Se trata de un cortometraje que hace honor a su nombre, pues apenas dura cinco minutos y su argumento se limita a describir humorísticamente las caídas y tropezones del individuo en un parque congelado donde se reúnen numerosos patinadores, se supone, en las afueras de París.

Sin embargo, la cinta tiene un indudable valor para la filmoteca por un doble motivo: fundamentalmente es una película experimental rodada en los albores del cine mudo entendido ya como industria, concretamente en 1907. Por otro lado, supone la unión artística de dos mentes cinematográficas singulares, el actor Max Linder y el director Louis J. Gasnier.

El carácter humorístico de ‘Les débuts d’un patineur’ queda de manifiesto desde los primeros fotogramas, con un Max Linder que va creciendo en histrionismo y comicidad hasta desplegar un inmenso repertorio de situaciones efectistas, solo o en compañía de secundarios. Es preciso destacar que a muchos estas secuencias les parecerán calcadas y mil veces vistas en las comedias de Chaplin o Buster Keaton, por poner un par de ejemplos. Sin embargo, éstas son las originales. Las ideó el propio Linder y se basó especialmente en el aprovechamiento gestual del cuerpo. Sus exagerados movimientos de brazos y piernas forman parte de la posterior iconicidad de Charlot, sin ir más lejos.

La diferencia estriba en que, mientras las películas de Chaplin han pasado a la mitología del cine, Linder cayó en un total olvido tras morir después de matar a su esposa en lo que aparentó ser un doble suicidio. Vestido con frac y sombrero de copa, el actor francés –criado en el seno de una familia judía de viticultores de La Gironda– estrenó en ‘Les débuts d’un patineur’ su personaje de ‘Max’, que luego repetiría como protagonista de una serie de comedias ligeras que fueron calando con fuerza en el público galo.

Si Max Linder era todavía un recién llegado al cine cuando se rodó este cortometraje –el genio francés hizo su primera película en 1905, sólo dos años antes–, algo parecido puede decirse de Louis Joseph Gasnier, realizador nacido en París en 1875 y que apenas había hecho cuatro obras cuando se puso al frente del equipo de ‘Les débuts d’un patineur’. Gasnier procedía del teatro y fue contratado por la gran productora Pathé para impulsar, junto con otros directores consolidados y prometedores, la producción francesa en el cine europeo. La unión entre ambos resultó crucial. A partir de este corto, en realidad un scketch, el director y el actor rodarían un buen número de películas con ‘Max’ como protagonista.

En ‘Les débuts d’un patineur’ se percibe que la cinematografía todavía era un arte en ciernes, cuando menos en lo que corresponde a iluminación –muy básica–, producción –el montaje es inexistente– y rodaje. Garnier, que procedía del teatro, filma el corto con cámara fija, como si se tratara de un espectáculo teatral.

Recomendada.



lunes, 19 de junio de 2023

El ataque de los robots de Nebulosa-5 (Chema García Ibarra, 2008)

 


Título original: El ataque de los robots de Nebulosa-5. Dirección: Chema García Ibarra. País: España. Año: 2008. Duración: 7 min. Género: Comedia, Cortometraje.

Guión: Chema García Ibarra. Música: Alejandro Martínez. Fotografía: Alberto Gutiérrez. Dirección artística: Leonor Díaz. Montaje: Chema García Ibarra. Sonido: Alejandro Martínez. Producción: Chema García Ibarra.

Premio Méliès d'or al Mejor Cortometraje en el Festival de Cine de Sitges 2010. Mención honorable (sección cortometrajes) en el Festival de Cine de Sundance 2008.

 

Reparto: José Manuel Ibarra, Carmina Esteve, Pedro Díez, Leonor Díaz.

 

Sinopsis: Un chico intenta en vano alertar a su familia de la inminencia de un ataque de "robós espaciales" que acabará con la vida en la Tierra.

 

Comentarios:

Cortometraje que puede entenderse de ciencia ficción pero que esconde diferentes discursos en su forma de expresarse. Una manera de romper moldes y demostrar que no todo está inventado.

Hasta que llegaron los extraterrestres a invadir el far west en Cowboys & Aliens o Vigalondo posó una gigantesca nave espacial sobre Madrid, yo siempre me preguntaba lo mismo: ¿Por qué no llegan seres de otro planeta a invadir la Francia de Napoleón? ¿Por qué no hay películas de terremotos en la Edad Media? ¿Por qué nunca estornudan en el cine de espadachines? ¿Por qué los zombies aún no han hecho un musical? ¿Por qué los tiburones siempre eligen a bañistas sobre colchonetas hinchables y pasan de los Vikingos? ¿No había espíritus en la prehistoria o es que había que esperar a que alguien construyera una casa sobre un cementerio indio?

Utilizar un género cinematográfico como pretexto y no como hilo argumental es un excelente recurso. Este cortometraje es un claro ejemplo de ello. La posible invasión de unos robots que pretenden acabar con la tierra puede encerrar un impecable mensaje sobre la soledad, la incomprensión y la intolerancia.

Un gran cortometraje. Multipremiado y reconocido allá por donde pasa. Entre los más de cien galardones que ha recibido destaca el primer premio del Digital Short Film Fest, el Méliès d’Or al mejor cortometraje fantástico europeo y una mención honorífica en el Festival de Sundance. El primer trabajo conocido del ilicitano Chema García Ibarra fue una gran sorpresa, repleta de sensibilidad y con una producción muy económica. Poco más de cinco minutitos narrados de forma personal y donde el director y guionista empezaba su carrera de cortometrajista de la mejor manera posible.

El cortometraje va mucho más allá de las risas que propicia. Estamos ante un gran homenaje a un género perdido, tanto en el contexto como en la forma en la que está rodada esta producción. La iluminación y la fotografía en general, además de un gran trabajo de edición ayudan a que viajemos a aquellas películas de los años 40/50 donde los argumentos de invasiones alienígenas, mutaciones y demás seres inhumanos estaban a la orden del día.

Al director se le nota mucho que ha visto muchas películas, y que le gusta el género, o al menos es lo que transmite en pantalla cada una de sus secuencias. Bajo un ritmo tedioso pero muy adecuado se nos enseña a un personaje que es bastante disparatado, lo cual es un logro dada la seriedad con la que transcurre toda la cinta. Es como si se contara una historia triste y reflexiva en vez de una locura de un deficiente.

Su segundo corto, Protopartículas, siguió el mismo camino; y su obra Misterio, estuvo en la selección de cortometrajes de la última Berlinale. Aquí tenéis otra forma de ver la ciencia ficción. A disfrutar. (Varios)

Recomendada.




lunes, 8 de mayo de 2023

La tarde del domingo (Carlos Saura, 1957)

 

Título original: La tarde del domingo. Dirección: Carlos Saura. País: España. Año: 1957. Duración: 32 min. Género: Drama, Mediometraje.

Guión: Carlos Saura (basado en la novela de Fernando Guillén de Castro). Fotografía: Luis Enrique Torán. Música: Rafael Martínez Torres. Producción: Escuela Oficial de Cinematografía (EOC).

 

Reparto: Leopoldo Arnáiz, Julia María Butrón, Mari Paz Carrero, Pilar García Faure, Francisco Gómez Delgado.

 

Sinopsis:

Un domingo cualquiera de septiembre. Clara es una joven criada que apenas sabe leer, es una especie de Cenicienta a la que se explota sin piedad. Clara hace planes para pasar la tarde del domingo en compañía de otras chachas, acuden a El Retiro de paseo, van a un baile con unos amigos, flirtean, pero Clara se siente angustiada, se siente aislada en medio de la gente.

                      

Comentarios:

Después de una carrera deslumbrante, con premios en los mejores festivales del mundo y un buen puñado de obras maestras, es un momento magnífico para recordar el principio, su práctica fin de carrera en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas, la antigua Escuela Oficial de Cine. Correspondiente al curso 1956/57, La tarde del domingo, un mediometraje de 33 minutos inspirado por un texto de Fernando Guillermo de Castro. Saura tenía 25 años.

Un domingo cualquiera en Madrid. Voz en off de corte lírico. Mes de septiembre. Una joven sirvienta de una casa que en modo alguno parece de clase alta aguanta los improperios, las prisas y la desfachatez de la esposa y el marido del hogar; también el desprecio de la joven hija. Solo parece haber una cierta complicidad con el hijo, también adulto. Hoy es día de fiesta: los domingos por la tarde son sus únicas horas de recreo en toda la semana. Y así, una semana tras otra en una España rancia, amargada, que engulle las esperanzas de las jóvenes empleadas. En realidad, aunque el corto se titule La tarde del domingo, la mitad del relato lo ocupa la triste y trabajosa mañana.

Ya durante la jornada vespertina, primeras secuencias de exterior; cámara en la calle, en el Retiro, como los directores neorrealistas. Y, por fin, el baile. Salón abarrotado de parejas: estables, no tan estables y pasajeras o futuribles. Una parte de los hombres, sempiterna actitud, intentando meter mano. Las chicas, defendiéndose, dejándose flirtear hasta cierto punto o no aguantando ni media. Saura desplaza su cámara y su mirada por el salón y, de pronto, el agobio, la desesperanza. Es entonces cuando el autor despliega su modernidad en una España cinematográfica que está a punto de cambiar con el crecimiento de los de su generación, la que acabó conformando el Nuevo Cine Español.

La endiablada rapidez del montaje; la técnica y el arte, al servicio de la emoción y de las sensaciones. Un domingo más, un domingo menos. El calendario pasa a ser lunes. Aún queda una semana para la nueva salida. España y nada más. Y un alumno de escuela que daba pasos de gigante hasta convertirse en cineasta. (Javier Ocaña).

Recomendada.