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lunes, 1 de abril de 2024

Tras la senda de los Lumière: Sevilla a Color

 



Podemos disfrutar, hasta el 15 de junio, en la Casa de la Provincia de la interesante exposición 'Tras la senda de los Lumière. Sevilla en color (1914-1929)' organizada por la Universidad de Sevilla, la Diputación Provincial y el Museo Albert Kahn, en la que se muestran las primeras fotografías a color realizadas en nuestra ciudad. La muestra reúne 73 fotografías a color fechadas en 1914, junto con libros, mapas, guías de viajes y otros objetos de la época. 


Estas primeras fotografías a color de Sevilla fueron tomadas por el fotógrafo francés Auguste Léon (1857-1942) entre el 23 y el 26 de junio de 1914, una etapa clave para la renovación urbanística y cultural de la ciudad, que se preparaba para la Exposición Iberoamericana de 1929. Lograr fotografías en color dejó de ser un anhelo gracias a la técnica del autocromo, patentada en 1903 por  los hermanos Lumière, y comercializada desde 1907, siendo el único procedimiento de fotografía en color disponible hasta el año 1935.


Visor de autocromo en la que aparece la calle e iglesia de San Esteban


Auguste Léon viajó por España, y otros países de Europa, para fotografiar las peculiaridades del país empleando esta nueva técnica del autocromo. Su trabajo se enmarca dentro de un ambicioso proyecto denominado Archivos del Planeta, promovido por Albert Kahn (1860-1940), francés alsaciano banquero, millonario, amante del arte, filántropo y mecenas que pretendió documentar, a través de la fotografía y del incipiente cinematógrafo, la diversidad multicultural del planeta, creando una enciclopedia visual del mundo, con imágenes totalmente nuevas, realizadas expresamente para este fin. Los fotógrafos que contrató realizaron un trabajo de campo por más de 50 países de todos los continentes, excepto Oceanía, buscando la realidad objetiva de cada lugar, con una perspectiva antropológica y cultural, pero huyendo de tópicos y estereotipos.



Sevilla (1914), Archivos del Planeta



Argelia (1909-1911), Archivos del Planeta



Estas imágenes, obtenidas a partir de los originales conservados en el Museo Albert Kahn de París, nos muestran la Sevilla de comienzos del siglo XX, una ciudad que salía de su parálisis decimonónica y se renovaba con una nueva imagen a partir del regionalismo y del proyecto de la Exposición Iberoamericana de 1929. Ello permitió ir modernizando una ciudad que abría avenidas y ensanches, construía estaciones de ferrocarril y hoteles, inauguraba el parque de María Luisa y se preparaba para acoger la cita internacional. El legado hispano-musulmán y la cultura y tradiciones populares fueron los principales objetivos de los cada vez más numerosos viajeros que, desde el romanticismo, habían situado a Sevilla entre los principales destinos de viaje. Se reproducen los principales monumentos, la Catedral, el Alcázar, el Museo de Bellas Artes, palacios como el de Pilatos y Dueñas, pero además se muestran las calles, interesantes panorámicas desde la Giralda y se retrata a los sevillanos, atrapados entre los diminutos granos de colores y la fragilidad del soporte de vidrio. 





La muestra también incluye las primeras filmaciones realizadas en la ciudad por los emisarios de los Lumière conservadas en la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, junto a otras filmaciones más desconocidas, procedentes de la Filmoteca de Andalucía.


Fecha: De 23 de febrero a 15 de junio de 2024

Hora: De martes a sábado  de 10.00 a 14.00  y de  18.00  a 21.00 horas. Domingo de 10.00  a 14.00 horas

Lugar: Casa de la Provincia. Plaza del Triunfo, nº 1. Sevilla)





domingo, 11 de febrero de 2024

Cristóbal Balenciaga (1895-1972)





En los últimos años las múltiples plataformas de cine y televisión por internet han apostado por el género del biopic o película biográfica como estrategia de éxito, aunque con diferente fortuna, no tanto por la poca enjundia de algunos de los personales seleccionados, sino por la calidad final de algunos de los productos realizados. Una grata sorpresa ha sido la apuesta de Disney+ por el diseñador español Cristóbal Balenciaga como protagonista de la primera producción que esta plataforma ha realizado en nuestro país. Una mini-serie de seis capítulos, estrenada en 2024, que refleja el ascenso del diseñador vasco que, partiendo de unos orígenes humildes, llegó a convertirse en icono de la moda y el buen gusto a nivel internacional.

Dirigida por Aitor Arregi, Jon Garaño y Jose Mari Genaga, a los que debemos títulos memorables como ‘Loreak’ (2014), 'Handía' (2017) y ‘La trinchera infinita’ (2019), cuenta en el reparto con actores de la talla de Alberto San Juan, Gemma Whelan, Belén Cuesta, Adam Quintero y Joseba Bengoetxea en los principales papeles. En la producción destaca la cuidada dirección artística y, como no podría ser de otro modo, el diseño del vestuario, que recrea algunas de las creaciones del diseñador. La banda sonora es de Alberto Iglesias en su primer trabajo para televisión. El relato se articula a partir de una de las pocas entrevistas que el diseñador concedió a la prensa, en concreto el encuentro que mantuvo en 1971, ya jubilado y poco antes de morir, con una periodista británica.

Alberto San Juán encarna con solvencia al diseñador vasco.


Vistiendo a Belén Cuesta en el papel de Fabiola de Bélgica.


Cristóbal Balenciaga nació en Guetaria, una localidad costera de Guipúzcoa, en 1895, en el seno de una familia trabajadora; su padre era pescador, pero murió cuando él tenía 11 años, por lo que su madre, Martina Eizaguirre, se convirtió en su principal figura de referencia. Desde muy joven estuvo en contacto con el mundo de la confección de moda, tanto por el oficio de su madre, costurera, como por la relación con la familia de los Marqueses de Casa-Torres, para la que trabajaba. La marquesa alentó su talento, sufragó parte de sus estudios y se convertiría en una de sus primeras clientas, lo mismo que su nieta, la futura Fabiola de Bégica, a la que encarna Belén Cuesta.

Trailer oficial:




Siendo muy joven, ya en San Sebastián, se inició en el oficio de sastre, pasando por diversos establecimientos con conexiones con la moda parisina. En 1917, con 22 años, abrió el primero de sus negocios relacionados con la confección, sector en el que irá creciendo, tanto en número de empleados, como con segundas marcas, con sedes en San Sebastián, Madrid y Barcelona, hasta su traslado a París en 1936, en el contexto de la guerra civil española.

Balenciaga se instala en París en la Avenida George V, y aunque su estilo y su marca ya estaban consolidadas (era el diseñador de la monarquía española y de buena parte de la alta sociedad europea), París le proporciona el acceso a los más importantes proveedores de tejidos y a trabajadores experto de los oficios relacionados con la Alta Costura, a tiempo que le pone en contacto con una clientela cosmopolita de gran relevancia social, económica y cultural y en el punto de mira de los medios de comunicación internacionales.

Simplicidad de líneas y dominio del volumen en una creación de Balenciaga.



Es en esta etapa parisina cuando se consagra como uno de los diseñadores más influyentes de la historia. El éxito le acompañó desde la presentación de su primera colección, en 1937. Sus creaciones, basadas en la comodidad, la pureza de líneas, la reinterpretación de la tradición española (admirador de Goya y de Velázquez) y el desarrollo de volúmenes innovadores (inspirado por el cubismo), marcarán la moda de las décadas centrales del siglo XX, hasta el año 68, cuando la Alta Costura empieza a perder peso en favor del prêt-à-porter, momento en el que Balenciaga decide poner punto final a su carrera, tras cerrar sus casas de París, Madrid, Barcelona y San Sebastián, y retirarse.


Cristóbal Balenciaga (Guetaria 1895 - Jávea 1972)


Puntual, metódico, introvertido, defensor de su vida privada y alérgico a mostrarse en público, prefería el silencio a la frivolidad que se asocia al mundo de la moda, Balenciaga ha sido el creador de alta costura más importante que ha dado nuestro país. Según sus propias palabras, “un modisto debe ser arquitecto para los planos, escultor para formas, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo en el sentido de la medida”. Considerado 'maestro de maestros', en el taller de Cristóbal Balenciaga se formaron importantes modistos con nombre propio como Paco Rabanne, André Courrèges, Emanuel Ungaro, Hubert de Givenchy u Óscar de la Renta.

Cristóbal Balenciaga falleció en Jávea en 1972 y fue enterrado en Guetaria, localidad en la que se inauguró en 2011 el Museo Balenciaga dedicado a estudiar su obra y a conservar un legado de más de 1000 piezas originales.

Los especialistas en su obra destacan la gran inspiración que encontró el arte español para sus colecciones, especialmente a partir de su llegada a París, huyendo de la Guerra Civil, que es cuando empieza a añorar España y a introducir referencias españolas en sus creaciones, especialmente del Greco, los pintores de la corte de los Austrias, Velázquez, Zurbarán, Goya o Zuloaga, entre otros. 




Para profundizar en este interesante análisis sobre Las referencias al arte y a la cultura española en la obra de Balenciaga conviene repasar el catálogo de la exposición “Balenciaga y la pintura española” celebrada en 2019 el Museo Thyssen de Madrid, o el reportaje que sobre la misma encontramos en RTVE Play

En relación con la industria cinematográfica hay que destacar que Cristóbal Balenciaga trabajó en Francia en el vestuario de títulos como ‘El aire de París’ de Marcel Carné (1954) y ‘El testamento de Orfeo’ de Jean Cocteau (1960), mientras que en España hizo lo propio en ‘Prohibido enamorarse’ de José Antonio Nieves Conde (1961), o vistiendo a Sara Montiel en ‘Pecado de amor’ de Luis César Amadori (1961) y a Isabel Garcés en títulos como ‘Las hijas de Helena’ (Mariano Ozores, 1963) o ‘Como dos gotas e agua’ (Luis César Amadori, 1964).

Él mismo, a su vez, es protagonista de sendos documentales: ‘Balenciaga’ de Oskar Tejedor (2009) y ‘Balenciaga y la alta costura en Barcelona’ dirigido por Ferran Alberich (2013).

Actualmente la marca Balenciaga, rehabilitada en 1986, pertenece a un importante grupo empresarial que comercializa las principales marcas de lujo de todo el mundo. Para promocionar su colección de 2021 entre un nuevo público más joven, Balenciaga contó con un cortometraje promocional de 10 minutos protagonizado por Los Simpsons, en el que los principales personajes de la popular serie visitan París y desfilan en la Semana de la Alta Costura luciendo la ropa de la marca, pero este Balenciaga ya es otro Balenciaga...








lunes, 1 de enero de 2024

Cecil Beaton, fotógrafo, diseñador y artista

 


Cecil Beaton (1904-1980) fue el gran retratista del siglo XX. Fotógrafo oficial de la realeza británica y de la alta sociedad, del mundo de la moda y de las celebridades del Hollywood dorado, fue además corresponsal de guerra, diseñador de vestuario, escenógrafo de teatro, director artístico de cine y ganador de tres Oscar.

Nacido en Londres en 1904, en una familia burguesa, se formó en arte en Cambridge, aunque sin mostrar mucho interés por el mundo académico. La fue su más temprana pasión fue la fotografía, alentado por su niñera, que tenía una cámara Kodak con la que Beaton comenzó fotografiar a su madre y a sus hermanas, a las que vestía con historiados trajes y hacía posar en escenografías igualmente elaboradas. Lo que empezó siendo un hobby terminó convirtiéndose en su principal ocupación durante décadas. Sus retratos tenían tanto éxito que todo el mundo quería posar ante su cámara, desde la reina de Inglaterra hasta Salvador Dalí, pasando por Picasso, Mick Jagger, Jean Shrimpton, Twiggy, Andy Warhol y un largo etcétera.


La reina Isabel de Inglaterra con las princesas Isabel y Margarita en 1942.


Viajó a Estados Unidos en varias ocasiones, pasando temporadas en Nueva York y el Hollywood dorado de los años treinta, donde conoció y fotografió a todas las estrellas: Gary Booper, Buster Keaton, Grata Garbo, Orson Welles, Elizabeth Tylor, Marilyn Monroe, etc.




En América quedó fascinado por los estudios de cine y sus decorados, llegando a compararlos, por su belleza y grandeza, con la arquitectura de las catedrales europeas. Allí coincidiría también con la flor y nata de la industria de la moda, de Coco Chanel o Cristóbal Balenciaga, que también posaron para él. Fue entonces cuando comenzó a trabajar para Vogue y otras revistas como Vanity Fair y Harper´s Bazaar.


Durante la II Guerra Mundial Beaton recibió un encargo del Ministerio de Información británico para documentar fotográficamente los frentes del conflicto, tanto en la propia ciudad de Londres, tras los bombardeos alemanes, como viajando a otros paises. Su fotografía de la niña Eileen Dunne, herida, apareció en la portada de la revista Life en septiembre de 1940 y se usó en un póster americano para la captación de fondos.





Muchas de las miles de fotos que realizó para este proyecto las podemos ver en la web del Imperial War Museums https://www.iwm.org.uk/ como esta, tomada en Irak, en la que vemos a un soldado ante uno de los famosos toros o leones alados de la cultura asiria.




Tenía una gran pasión por el teatro, inspirada por las representaciones que vio y las actrices a las que conoció, y él mismo actuó ocasionalmente como en alguna función. Fue diseñador del vestuario y escenógrafo de numerosas obras teatrales recibiendo por ello cuatro premios Tony, para Broadway, por ejemplo, hizo “El abanico de lady Windermer” de Oscar Wilde, en la él mismo actuaba, y también en el ámbito de la ópera, se recuerda su producción de “Turandot” de Puccini. Su ojo escenográfico y su manera de entender la fantasía del teatro modelaron la fotografía de Beaton. Sus sesiones fotográficas a menudo se convertían en auténticos actos dramáticos, pues le gustaba situar a los personajes retratos en su ambiente de trabajo o con atributos propios de su profesión.


En el ámbito del cine, está acreditado como diseñador de vestuario en doce largometrajes, habiendo consiguió un Oscar por “Gigi”, en la que Leslie Caron protagonizaba una adaptación de un cuento de Colette dirigida  por Vicente Minelli (1959); aunque sin duda su trabajo más celebrado es el realizado para “My Fair Lady”, la revisión del mito de Pigmalión de George Cukor (1964), con Audrey Hepburn y Rex Harrison, que le valió sendos premios Oscar en las categorías de diseño de vestuario y dirección artística. Aquí Beaton supo recrear la moda de la época eduardiana, dejando constancia de su dominio de los volúmenes y los colores, adquirido en su experiencia como fotógrafo; la adecuada iluminación y los tejidos utilizados le permiten obtener resultados sublimes, como por ejemplo el conjunto que lleva a las carreras de Ascot, el traje de noche del baile, o el de gasa color rosa que lleva Eliza Doolittle, en la escena final.




Finalmente, os vamos a recomendar el documental “Love, Cecil” (en España titulado "Te quiero, Cecil Beaton") de 2017, que resulta de gran interés para conocer la apasionante vida y la obra de este destacado fotógrafo y artista británico.





jueves, 1 de junio de 2023

Frida Kahlo (Ali Ray, 2020)

 



Se estrena “Frida Kahlo”, una producción de 2020 que llega con retraso a las pantallas españolas. Un documental en el que se hace un repaso por la vida y la obra de la célebre artista mexicana, centrado en dar a conocer a la Frida artista y alejándose de otros aspectos biográficos, tal vez más conocidos, pero muchas veces ajenos a su arte.

Para su directora, la británica Ali Ray, más familiarizada con la dirección y producción para televisión, es este su primer largometraje, aunque pronto se estrenará el segundo, otro documental dedicado también a una pintora: la impresionista Mary Cassatt. Este trabajo, ‘Frida Kahlo’ forma parte de la serie ‘Exhibition on Screen’ (exposición en pantalla), largometrajes documentales para cine que pretenden acercarnos a grandes exposiciones y a colecciones de arte, como son los títulos dedicados a la obra de Hopper, Vermeer, Pissarro, Cézann o Gauguin, entre otros.

Ali Ray pretende darnos a conocer a la verdadera Frida, llevándonos a ver su obra, acompañados por la opinión de expertos, entre ellos su principal biógrafa y varios directores de museos mexicanos, así como una de sus familiares. Así, nos lleva hasta la famosa Casa Azul, en Coyoacán, México, casa en la que Frida nació en 1907, en la que vivió la mayor parte de su vida y en la dejó de existir en 1954, y que, desde 1958, gracias al labor de Diego Rivera, se convirtió en un museo abierto al público, en el que se mantiene vivo su legado artístico y personal.


Casa Azul, Museo Frida Kahlo


El hilo conductor es la propia voz de la artista, a través de sus cartas, entrevistas y manuscritos, como elementos determinantes para obtener una visión diferente de una artista a la que todos conocemos como figura icónica del siglo XX. Frida era apasionada, activista de muchas causas, amante de hombres y mujeres, una mujer fuerte y con una creatividad febril, pero al mismo tiempo los documentos y las cartas nos muestran a alguien vulnerable y con una vida nada fácil.

En las obras de sus inicios, afirma Ray, antes de conocer a Diego Rivera, Kahlo está más próxima a las tendencias artísticas europeas, teniendo en cuenta que ella era una mujer muy cultivada y con un padre alemán, y poco tienen que ver con los autorretratos en los que aparece con indumentaria indígena o mexicana. De hecho, la película relaciona la obra de Frida con algunas de las corrientes y los iconos de la historia del arte europea, entre ellos la tradición de retratos de vírgenes e incluso en uno de sus autorretratos Kahlo se sitúa al mismo nivel que Jesucristo al pintarse a sí misma con una corona de espinas, en este caso rodeando su cuello. La directora dice piensa que Frida estuveo influida por el catolicismo de su madre y, aunque no fuera especialmente religiosa, adoptó la iconografía católica, incluso en alguna entrevista, ha llegado a afirmar que "si no se hubiera casado con Diego Ribera quizá habría vivido una relación más estrecha con las tendencias artísticas europeas".


Fotografíada  por Toni Frissell para una portada de VOGUE de 1937

Aunque muchas de sus obras sean vistas como surrealistas, Frida Kahlo, comenta la cineasta, no se consideraba surrealista, porque "ella decía que no partía en su obra de los sueños, sino de su propia realidad, quizá es que tenía una realidad muy onírica"; y que en el fondo, "Frida no quería que se la encasillara en ningún movimiento artístico, pero es indudable que hay elementos de surrealismo en su obra y quizá la obra más clara sea 'Lo que el agua me dio', en la que aparecen elementos que para ella eran reflejo de su vida".

Este documental es un homenaje a aquella mujer que confesaba: “Comencé a pintar por puro aburrimiento de estar encamada durante un año. Y sin darme mucha cuenta. Realmente no sé si mis pinturas son o no surrealistas, pero sé que son la más franca expresión de mí misma. He pintado sin el menor deseo de gloria ni ambición, con la convicción de, antes que todo, darme gusto, y después poder ganarme la vida con mi oficio”.


Interior del Museo de Coyoacan


No es el primer documental sobre la artista mexicana, ha habido ya otras aproximaciones a su figura desde este género, tanto en producciones para cine como para televisión, entre las que se encuentran: 'Yo soy Frida' (2007, Héctor Tajonar), 'En casa de Frida Kahlo' (2011, Xavier Villetard), 'Frida: Viva la vida' (2019, Gianni Troilo).


Frida en el cine


En el género de ficción hay que hacer referencia al drama biográfico 'Frida, naturaleza viva' (1983, Paul Leduc) de producción mexicana, y a la cinta norteamericana 'Frida' (2002, Julie Taymor) protagonizada por Salma Hayek, que es seguramente la más conocida por el gran público. Ambas se centran en la biografía de esta artista, aunque en realidad ninguna llega a ser un recuento estricto; más bien, la persona se convierte en personaje y en algunos casos en caricatura. 






viernes, 1 de abril de 2022

Los diseños de José Luis López Vázquez

 

Ultimando un decorado de la película "De Madrid al cielo" (1952)


Con motivo del centenario del nacimiento de José Luis López Vázquez, el Ministerio de Cultura y Deporte ha organizado la exposición “Del escenario a la pantalla. Los diseños de José Luis López Vázquez” dedicada a una de las facetas menos conocidas de este artista fundamental de nuestro cine: la de dibujante y diseñador gráfico. La muestra, que estará abierta en la Filmoteca Española hasta el 5 de junio, ha sido comisariada por Joaquín Cánovas Belchí.



Cartel de la Exposición


La presencia de José Luis López Vázquez (1922-2009) como actor imprescindible del cine español ha ocultado al espectador otra de sus facetas artísticas (iniciada en 1939) como dibujante de figurines y ambientador en numerosas obras de teatro y cine. La exposición, organizada en el año de su centenario, pretende mostrar el talento de López Vázquez como creador en un itinerario que abarca desde sus inicios y periodo de formación, hasta sus trabajos como figurinista y escenógrafo, así como su labor en el campo del diseño gráfico. Todas ellas actividades que compaginó con la de actor hasta que, en 1957 y tras protagonizar “El pisito” (Marco Ferreri), abandonó el dibujo para dedicar sus esfuerzos a la interpretación.


Figurín para "Los sacristanes burlados" (1942)


Figurines para "Alhucemas" (1947)


Gracias a la colaboración de particulares, en especial su hijo José Luis López Magerus y la actriz recientemente fallecida Carmen de la Maza, e instituciones como el Museo Nacional del Teatro de Almagro, se ha reunido una amplia selección de sus diseños. Desde los primeros figurines realizados para el Teatro Español Universitario de Modesto Higueras y José Caballero, heredero de La Barraca de Federico García Lorca, hasta las escenografías de su etapa en el Teatro Nacional María Guerrero, en tiempos de Luis Escobar, donde coincidió con Salvador Dalí en su afamado montaje de Don Juan Tenorio en 1949. Estos trabajos muestran la excelente calidad de las obras de López Vázquez, en las que despliega un dominio completo de diversas técnicas con alarde de imaginación y buen gusto: lo mismo define al personaje con un bosquejo rápido de esquematismo duro, como modela otro haciendo gala de un acabado minucioso, digno de una ilustración enciclopédica.


Escenografía para "Don Juan Tenorio" (1952)

Figurín para "Don Juan Tenorio" (1952)


En 1942 tuvo su primer contacto con el mundo del cine como dibujante de figurines en “Sucedió en Damasco”, película dirigida por José López Rubio, entonces recién llegado de Hollywood. Hasta 1957 López Vázquez participó en otras once películas. Dos más con López Rubio -”Eugenia de Montijo” (1944) y “Alhucemas” (1947)-, una con Enrique Herreros -”María Fernanda, La jerezana” (1946)-, otra con Pío Ballesteros, tres dirigidas por Rafael Gil -entre ellas “La señora de Fátima” (1951)- y cuatro con José María Forqué. Casi siempre como figurinista, pero asumiendo también otras funciones: actor ocasional, ayudante de dirección o ambientador de decorados junto al escenógrafo Enrique Alarcón. Con Forqué incluso hizo de dibujante de raccord y de script. De ellas se exponen carteles, secuencias, guías de prensa, programas de mano, fotografías y los escasos figurines que se han conservado.



Bocetos de personajes de "La vida es sueño" (1953)

Escenografía para "El perro del hortelano" (1954)

Escenografía para "La dama duende" (1954)


Por último, la exposición incluye su trabajo como diseñador gráfico, faceta muy poco conocida del actor que desarrolla tras ingresar como funcionario en la Organización de Actos Públicos, organismo dependiente de la Vicesecretaría de Educación Popular, después Ministerio de Información y Turismo. Hasta 1957 diseñó todo tipo de stands y pabellones para ferias nacionales e internacionales, carteles para eventos, certámenes cinematográficos y otros encargos extraoficiales, exlibris, portadas de libros o sus particulares felicitaciones de Navidad. En estos trabajos se pone de relieve la variedad de registros estilísticos manejados por López Vázquez y su perfecta sintonía con el grafismo más avanzado, mostrando su frescura estética y originalidad. Los stands para ferias son un prodigio de concreción temática y diseño funcional, y evidencian su profundo conocimiento de la escenografía.


Cartel "San Sebastían. Feria del Mar" (1957)

Cartel "Feria del Libro" (1957)


La exposición se completa con obras, dibujos, carteles y escenografías de Salvador Dalí, José Caballero, Federico García Lorca, Manuel Comba y Benjamín Palencia, que ubican y ayudan a entender sus influencias y vínculos creativos en el contexto de la España de posguerra.


Más información: pichar aquí




miércoles, 1 de diciembre de 2021

Pierre Cardin en la pantalla

Pierre Cardin (1922-2020)


En diciembre del pasado año falleció, a los 98 años, Pierre Cardin, un creador único, amante de la belleza en todas sus manifestaciones, y en especial de las artes escénicas, por lo que no es extraño que su famosa firma llegara también al mundo del cine.

Pietro Costante Cardini nació en Venecia en 1922, en el seno de una familia de agricultores que, buscando fortuna y huyendo del fascismo, se estableció en Francia a mediados de la década de los años 20. Cardin, con 14 años, se inició en el oficio de sastre en Saint-Étienne; luego pasó por la casa Manby, en Vichy, para terminar recalando en París, con la modista Jeanne Paquin. En esta última "maison" le facilitaron el despegue profesional. Después Cardin trabajaría brevemente para Elsa Schiaparelli y luego, durante tres años, para Christian Dior.


En 1950 abriría su propia casa de moda, que es hoy un verdadero imperio multinacional. Entre sus mayores logros está la idea del prêt-à-porter, del que fue pionero, conjugándolo con la alta costura. Pese a las críticas iniciales, desarrolló un modelo económico viable, en el que combinaba glamour y democratización de la moda. Eso fue una revolución, y provocó su expulsión del Sindicato de Alta Costura. Un paso más lo dará al aceptar la propuesta de una cadena de grandes almacenes para desarrollar una gama de productos. Pero sin duda su gran logro empresarial lo dará con las licencias, que suponen la creación y venta de productos con su marca, bajo licencia. Así el logotipo Pierre Cardin no se limitará ya a la ropa, sino que podemos encontrarla en más de 800 productos de lo más variados, desde automóviles hasta chocolates, pasando por muebles, perfumes, gafas, zapatos y todo tipo de complementos y accesorios. Su experiencia demostró que era más rentable vender corbatas o calzoncillos, bajo licencia, a una inmensa clase media, que trajes de alta costura a una clientela de élite.

The Beatles


Otros méritos como diseñador son ser pionero en la creación de la primera colección de alta costura para hombres, presentada por estudiantes en 1960, así como la creación de prendas de ropa unisex. Cardin fue el creador de la imagen de los Beatles con sus chaquetas sin cuello ni solapas. Fue pionero también en experimentar y usar tejidos tecnológicos en sus creaciones futuristas, y también el primero en incorporar maniquíes de diferentes etnias en sus desfiles y catálogos. En este sentido hay que señalar a Hiroko Matsumoto, modelo y musa de Pierre Cardin, que fue la primera mujer asiática que desfiló en la alta costura occidental, abriéndole las puertas a muchas mujeres no blancas.

Pierre Cardin con la modelo Hiroko Matsumoto


La primera incursión de un joven Pierre Cardin en el mundo del cine no fue en una película cualquiera, trabajó en el departamento de vestuario de “La bella y la bestia” (1946), la obra maestra de Jean Cocteau, que le encargó el vestuario y las máscaras para Jean Marais, el protagonista tanto en su rol de Bestia, como de joven príncipe. El éxito del filme lo puso en contacto con personajes como Picasso y le animó a seguir luchando y trabajando para dedicarse al diseño de ropa.

"La bella y la bestia"


Una década más tarde, ya creada su propia firma, en 1956 empieza a mantener colaboraciones, ya de forma habitual, con el mundo del cine, en parte gracias a la mediación de Coco Channel, que lo recomendó para un trabajo que ella no podía atender, por falta de tiempo. Así realizó el vestuario de “El modisto de las damas” (Charles Boyer), con Fernandel y Suzy Delair, al ser el protagonista de la historia un diseñador de alta costura, el vestuario tiene mucha presencia en el filme. Realizó después el vestuario para una historia de época, “La princesa de Clèves” (Jean Delannoy, 1961) con guion de Jean Cocteau basado en la novela atribuida a Madame de La Fayete; el filme fue protagonizado por Marina Vlady y Jean Marais.

"La princesa de Clèves"


Pero sin duda sus colaboraciones más importantes se encuadran en la nouvelle vague, y muy especialmente en su relación con Jeanne Moreau, Moreau sería su musa y su compañera sentimental durante algunos años. Entre ambos se estableció una relación basada en la mutua admiración, una sólida amistad que se se prolongó desde 1963 hasta la muerte de Moreau en 2017. En el reciente documental de 2019 “La Casa Cardin”, el modisto lamentaba que de su relación con Moreau no hubiera nacido ningún hijo.


Pierre Cardin y Jeanne Moreau: décadas de amistad y admiración

Cardin trabajó como figurinista de Moureau en numeras películas. El primer título donde ella viste ropa de Pierre Cardin fue “La bahía de los ángeles” (Jacques Demy, 1963) rodada en blanco y negro. Narra un romance de verano en la Costa Azul al son la música de Michel Legrand.

"La bahía de los ángeles"


Le siguieron “La estafadora” (Peau de banane, 1963 de Marcel Ophüls), donde Moreau comparte cartel con Jean-Paul Belmondo.

"La estafadora"

En “Mata-Hari, agente H-21” (Jean-Louis Richard, 1964) Jeanne Moreau interpreta en la célebre y exótica espía, en una historia ambientada en el París de 1917.

"Mata-Hari, agente H-21"


En “¡Viva María!” (Louis Malle, 1965) Cardin vistió tanto a Jeanne Moreau como a compañera de aventuras Brigitte Bardot, ambas protagonizan este atípico wéstern francés con altas dosis de comedia, ambientado a comienzos del siglo XX.

"¡Viva María!"


Trabajó Cardin para François Truffaut en “La novia vestía de negro” (1968), vistiendo de nuevo a Moreau, la musa indiscutible de la nouvelle vague.

"La novia vestía de negro"


Vistió de nuevo a Moreau en “Joanna Francesa” (Carlos Diegues, 1973) un drama romántico, de producción franco-brasileña, donde interpreta a Joanna, una bella y sofisticada mujer que entabla una relación sentimental con el cónsul francés en Sao Paulo.

"Joanna Francesca"


Además de a Moreau, vistió a otras muchas estrellas en la gran pantalla, como a Elizabeth Taylor en “Hotel Internacional” (Anthony Asquith, 1963), un elegante romance con Richard Burton y Louis Jourdan, donde ella luce creaciones de alta costura.

"Hotel Internacional"


Por su parte, Mia Farrow en “Sentencia para un dandy” (A dandy in aspic, 1968) un filme de Anthony Mann y Laurence Harvey, luce otras tanta creaciones icónicas de Cardin.


"Sentencia para un dandy"

Trabajó también para televisión, en el vestuario la pareja de agentes secretos protagonistas de la serie británica “Los vengadores” realizada entre 1961 y 1969.


"Los Vengadores"


Cardin hizo también alguna incursión como productor de cine, es el caso de “Tristan e Isolda” (Yvan Lagrange, 1974) un filme experimental, sin diálogos, que narra la antigua leyenda de Tristán e Isolda con acompañamiento musical operístico, fue presentada en Cannes.

Finalmente, Pierre Cardin ha sito también protagonista de algunos títulos, encuadrados siempre dentro del género documental, destacamos aquí los siguientes:

- La Casa Cardin (2019, documental)

- Pierre Cardin: el futuro (2020, cortometraje de animación)

- Pierre Cardin: la fábrica del futuro (2020, televisión)

- Pierre Cardin: la garra de la modernidad (2021, televisión)


La Casa Cardin (2019)