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sábado, 1 de junio de 2024

Patricio Guzmán, cincuenta años de memoria filmada en Chile

 

Cincuenta años de memoria filmada en Chile.

Patricio Guzmán y su obra fílmica documental,

testimonial y comprometida (1973-2022)


Un texto de Clara Pérez Murillo

 

 "Un país que no tiene cine documental es como una familia que no tiene álbum de fotos. Filmar la realidad es fundamental para la Historia, para la MEMORIA, para el presente".  Patricio Guzmán.


Patricio Guzmán nació en Santiago de Chile en 1941. Estudia en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid y consagra su carrera al cine documental. Después del golpe de estado, Guzmán es detenido y llevado al Estadio Nacional de Santiago donde permaneció 2 semanas incomunicado y amenazado de fusilamiento. Logró abandonar su país en noviembre de 1973. Ha vivido en Cuba, España y Francia. Como el mismo cineasta señala: Desde aquel golpe de Estado, nunca volví a vivir a Chile, aunque toda mi carrera la dediqué a mi país. Sin embargo, Guzmán es el cineasta por excelencia de 50 años de la Historia de Chile.

Nos disponemos a señalar su prolífica filmografía:

          En 1973 realizó La batalla de Chile, un documental de 5 horas sobre el final del gobierno de Salvador Allende, filmado en Chile de marzo a septiembre de 1973, pero montado posteriormente fuera del país a modo de trilogía: La insurrección de la burguesía (1975), El golpe de Estado (1976) y El poder popular (1979). La batalla de Chile da testimonio de la lucha de la Unidad Popular por mantener el control político. Al mismo tiempo, registra y denuncia los actos de violencia de la derecha chilena conformada por organizaciones conservadoras (Frente Nacionalista “Patria y Libertad”) apoyadas por gran parte de las fuerzas armadas, secundadas por la CIA, por la multinacional estadounidense ITT y las políticas de Richard Nixon y Kissinger tendentes a generar el “caos constructivo”, constructivo de regímenes dictatoriales en América Latina. Todos estos factores contribuyeron a derrocar al gobierno democrático y constitucional de Allende, y de este modo preservar los intereses económicos de la oligarquía y de las grandes empresas norteamericanas frente a las reformas de la “vía chilena al socialismo” iniciadas por el gobierno de la Unidad Popular. 



La batalla de Chile ha sido considerada como una de las diez mejores películas de cine político, fue aclamada y difundida internacionalmente, aunque en Chile se proyectó por primera vez con la llegada de la democracia, a finales de la década de los noventa. En el contexto del cine político documental latinoamericano, ocupa un lugar fundacional, y es considerada una referencia obligada junto a otros directores del cine político de la época, como el argentino Fernando Ezequiel Pino Solanas, el cubano Santiago Álvarez Román y el brasileño Eduardo Coutinho.

          En 1985, Patricio Guzmán viaja clandestinamente a Chile para realizar la película En nombre de Dios donde se registran los movimientos de resistencia popular, las terribles represiones militares en las calles y la violencia del régimen de Pinochet. Es también un testimonio que da cuenta de los trabajos en defensa de los Derechos Humanos, llevados a cabo en el seno de la Vicaría de la Solidaridad (1973–1992), dependiente de la Iglesia Católica de Chile, para ayudar en su búsqueda a los familiares de los desaparecidos durante la dictadura. La Iglesia Católica chilena, inspirada en los principios del Concilio Vaticano II y de la Teología de la Liberación, jugó un papel transcendental en la defensa de las víctimas de la Dictadura.

 


En la película La Cruz del Sur (1992) Guzmán realiza un cuidado documental sobre las religiones en América Latina a través de tres contextos geográficos, históricos y antropológicos paradigmáticos, a saber: Mesoamérica, Los Andes y Brasil. La parte dedicada a Mesoamérica, filmada en México y Guatemala, se centra en las religiones prehispánicas (Azteca y Maya) a la llegada de los españoles, en los procesos de evangelización, aculturación y sincretismo religioso. Igualmente sucede con la parte dedicada a los Andes, donde pormenorizadamente se van mostrando las pervivencias de la ritualidad prehispánicas sincretizadas con el cristianismo. La tercera parte dedicada a Brasil es un botón de muestra de la cultura afroamericana y sus manifestaciones en el candomblé. Como hilo conductor de esta trilogía religiosa aparece un espacio controvertido entre la oficialidad, el poder dogmático por un lado y la religiosidad popular por otro. El film retrata la pugna entre las doctrinas hegemónicas y las liberadoras, entre el cristianismo, vinculado al poder, cómplice de dictaduras, frente el cristianismo encarnado en los pobres.


 

En 1997 se rodó Chile, la memoria obstinada, Se inicia con una reconstrucción meticulosa del bombardeo al Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973 que dio inicio a la dictadura de Pinochet y en la que Allende perdió la vida. Como en una especie de cine en el cine, se destacan las escenas donde Guzmán proyecta por primera vez en el país La batalla de Chile a jóvenes de diversas instituciones educativas, y filma las proyecciones. Las distintas reacciones de los estudiantes frente a la película, que se manifiestan fervorosamente a favor o en contra de la dictadura y del gobierno de Allende, nos dan una idea del agitado clima político y social en los primeros años del retorno a la democracia. Por momentos, Chile, la memoria obstinada, no sólo reconstruye la historia de la filmación de La batalla de Chile, sino también narra cómo un tío de Patricio Guzmán logró sacarla de Chile por tierra y mar tras el golpe de Estado. Esta película es una magnífica historia de historias recurrentes que, a través de las fotografías de los álbumes familiares, van desgranando microhistorias o historias de vida.

 


En 2001 filmó El caso Pinochet que revela todos los esfuerzos, tanto en Chile como internacionalmente, por sacar a la luz los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Pinochet, otorgando a España el papel primordial en dicha investigación. Es transcendental el testimonio de Joan Garcés, abogado español y principal consejero de Allende, Garcés logró salvar su vida tras el fatídico 11 de septiembre de 1973, y desde España se convirtió en el principal abogado del caso Pinochet, logrando que en 1996 se implicara el fiscal Carlos Castresana hasta sacar a la luz todos los crímenes del dictador utilizando como principal fuente los testimonios y denuncias de los familiares y amigos de los detenidos-desaparecidos, custodiados en la Vicaría de la Solidaridad, documentos ante los que la “justicia” chilena hizo caso omiso hasta que el fiscal Castresana, por solidaridad con el pueblo chileno, otorgó a España un papel transcendental en desvelar los horrores de la Dictadura y conseguir que Pinochet fuese detenido en Londres, donde se recuperaba de una operación, agasajado por su amiga Margaret Thatcher.

En 2004 con la Película Salvador Allende, Patricio Guzmán traza un perfil biográfico del personaje a través de la Memoria de cuantos lo cocieron. Concluyendo con esta última lo que algunos autores denominan la Trilogía de la Memoria (Cambridge University Press: 15 August 2022) que se inicia en 1997 con La Memoria Obstinada para continuar con El caso Pinochet hasta Salvador Allende.

 



De 2010 a 2019 tres películas constituyen la denominada Trilogía Subjetiva (Cambridge University Press: 15 August 2022): Nostalgia de la luz (2010), Botón de nácar (2015) y Cordillera de los sueños (2019). La referida Trilogía aborda acontecimientos del pasado reciente a través de la subjetividad. En dicha Trilogía las imágenes del desierto de Atacama, de la cordillera de los Andes y del océano Pacífico se acompañan de macro-tomas del universo y del océano que otorgan al paisaje un protagonismo sublime, casi épico. Desierto, mar y cordillera son más que paisajes, son los lugares de la memoria donde se inscribe la historia con un eco persistente que pregunta ¿dónde están los cuerpos de los desaparecidos? Toda la obra de Patricio Guzmán interpela los crímenes de la dictadura de Pinochet.

 


Nostalgia de la luz (2010) presenta como escenario al desierto de Atacama y a su cielo estrellado que es puro pasado, pura memoria contemplada y contempladora. Un universo “memorioso” plagado de estrellas, que explosionaron hace millones de años, que aún guarda el recuerdo de su fulgor. Un cielo estrellado que fue contemplado por hombres de todas las edades desde la Prehistoria a la contemporaneidad, desde las sociedades de cazadores-recolectores a los trabajadores, explotados colonialmente en las salitreras, cuyos infrahumanos habitáculos, transcurrido medio siglo, cobijaron también a los detenidos por la dictadura. Obreros del salitre y detenidos contemplaron el mismo cielo, a él confiaron sus más profundas confidencias antes de fundirse con las estrellas. El cielo de Atacama y la arqueología van recomponiendo la memoria histórica, cuyas protagonistas son las mujeres de Calama que buscan incansablemente los restos de los desaparecidos.

Botón de nácar (2015) nos lleva a las tierras australes donde se guarda la memoria y la lucha de los pueblos originarios como mapuches, pehuenches y más al sur, en la Tierra del Fuego, los yámanas, onas, kawésqar. Pueblos resistentes y masacrados en aras del “progreso colonial” que solo benefició a la ¿civilización? occidental. El “darwinismo social” sentó las bases del genocidio que han venido sufriendo estos pueblos desde el siglo XIX. Botón de nácar juega con la metáfora del botón como símbolo de la civilización occidental, como elemento aculturador de “bárbaros”, pero también el botón de nácar es un testigo que yace en el fondo del océano para recordarnos la barbarie de la dictadura de Pinochet y de los vuelos de la muerte que arrojaron al fondo del Pacífico a un ingente número de desaparecidos. Como en Nostalgia de la luz el cielo nocturno y sus estrellas que son las almas de los ancestros, siempre nos contemplan como jueces y memoria de nuestros actos.

La cordillera de los sueños (2019) cierra la Trilogía Subjetiva en la que la voz de Patricio Guzmán narra de forma intima, amorosa y confidencial desde un yo sabio y transcendente la historia y el alma de Chile, su propia alma como motivación del film: “Esta cadena de montañas gigantescas, que son el corazón de mi tema, se transformó en una metáfora de lo inmutable, de lo que nos queda y nos habita, a pesar de la desaparición de una parte de nuestra historia. Explorar la cordillera me empuja a explorar mis sueños. Observando sus empinadas cumbres, entrando en sus valles profundos, empiezo un viaje introspectivo que tal vez me revelará los ocultos secretos de mi alma chilena”.

En 2022 Mi país imaginario revela las desigualdades sociales y la exclusión como consecuencia del sistema económico neoliberal. A cincuenta años del Golpe de Estado de Pinochet los Chicago Boys lograron su sueño: el sometimiento y la casi desaparición del Estado al servicio de las empresas privadas, de las transnacionales. En definitiva, la pérdida de la soberanía, el deterioro medioambiental en aras de una desmedida y compulsiva explotación de los recursos naturales.

No hay cineasta que mejor haya filmado la Memoria de 50 años de la Historia de Chile como Patricio Guzmán.


Vídeo 1: Qué es el cine documental para Patricio Guzmán
 

Vídeo 2: 'La cordillera de los sueños' Goya Mejor Película Iberoamericana 2022


 

 

lunes, 16 de octubre de 2023

Los colonos (Felipe Gálvez Haberle, 2023)

 

Título original: Los colonos. Dirección: Felipe Gálvez Haberle. País: Chile. Año: 2023. Duración: 97 min. Género: Drama, Aventuras.

Guión: Felipe Gálvez Haberle, Antonia Girardi. Música: Harry Allouche. Fotografía: Simone D’Arcangelo. Producción: Don Quijote Films, Rei Cine, Snowglobe Films.

Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cine de Cannes 2023.

Fecha del estreno: 11 Octubre 2023 (España).

 

Reparto: Alfredo Castro (José Menéndez), Camilo Arancibia (Segundo), Mark Stanley (Alexander MacLennan), Benjamin Westfall (Bill), Marcelo Alonso (Vicuña), Mariano Llinás (Francisco Moreno), Luis Machín (Monseñor).

 

Sinopsis:

A fines del siglo XIX las estancias ovejeras cubren cada vez más territorio en la Patagonia chilena. En 1893, Segundo, un mestizo chileno; Maclenan, un militar inglés y Bill, un mercenario estadounidense, emprenden una expedición a caballo para delimitar y reclamar las tierras que el Estado le ha otorgado a José Menéndez. Lo que parece ser una expedición administrativa, se transforma en una violenta cacería de onas, los nativos del archipiélago de Tierra del Fuego.

 

Comentarios: 

En el cine los conceptos de frontera y de conquista suelen venir asociados al wéstern: a sus esencias de fondo y a sus peculiaridades formales. Pero también a la aventura: la adulta, no la de parque de atracciones; la que vuelve su mirada a la historia de la humanidad para reflexionar al mismo tiempo sobre la exploración del territorio, sus condiciones económicas y sociales, y el lado más sombrío de la condición humana. Y en esos dos territorios fílmicos, el wéstern y la aventura, se mueve la insólita película chilena Los colonos, dirigida por Felipe Gálvez, elegida por la academia de su país para labrarse un camino hacia el Oscar a mejor película internacional.

Tratado teórico sobre el colonialismo sin necesidad de los excesos retóricos del discurso ni de la impostura, bello ejercicio visual y sonoro con un lenguaje cinematográfico lejos de la complacencia y de cualquier convencionalismo contemporáneo, y aguerrida representación de la crueldad y el salvajismo en nombre de una supuesta civilización, Los colonos es un viaje al corazón de las tinieblas ambientado en tierras fronterizas entre Chile y Argentina, en los alrededores del año 1900. La Tierra del Fuego es el escenario de un mandato y una búsqueda brutal: el encargo de un terrateniente blanco a tres de sus trabajadores, un mercenario estadounidense, un exmilitar inglés y un mestizo chileno, de intentar abrir una ruta para sus ovejas desde sus tierras y hasta el Océano Atlántico, aun a costa del sacrificio de cualquier pueblo o tribu nativos que se interponga en su camino.

En ese recorrido hay algo de conradiano, de “almas saciadas de emociones primitivas”, de personajes “ávidos de falsas glorias, de distinciones fingidas y de todas las apariencias que dan el éxito y el poder”. También, de locura a lo Werner Herzog, al estilo de Aguirre, la cólera de Dios o Fitzcarraldo, aunque cambiando la jungla por una senda abierta en la que los atardeceres y los amaneceres son retratados por la hermosa fotografía de Simone D’Arcangelo con preciosa rotundidad. La niebla nocturna, la fuerza de la naturaleza y la puntual calma de los escenarios de interior, iluminados de un modo delicado aunque brillante, contrastan con el ejercicio de bestialidad del poder y de la depravación, incluidas las violaciones.

“Una libra por cada oreja cortada”, reza el lema de la película en su póster, entresacando una frase y una acción dementes. “Matar salvajes” en beneficio del “desarrollo de las tierras”. En los confines del mundo, y con los posteriores acuerdos con el pueblo mapuche al fondo, resoluciones que recorren buena parte de la historia del país, Los colonos habla del antes sin que el aquí y el ahora dejen de estar presentes. Y tratándose además de una ópera prima, Gálvez narra su relato con el freno de mano quitado en el aspecto musical, con una banda sonora extraordinaria que a veces corre peligro de comerse las imágenes, pero que retumba como el grito de los indígenas y le acaba encajando a la perfección. La fuerza de su percusión, de sus contrabajos y sus trompetas estremece entre la imponencia de sus paisajes y las monstruosidades de sus personajes. (Javier Ocaña)

Recomendada.



jueves, 17 de agosto de 2023

Los reyes del mundo (Laura Mora Ortega, 2022)

 

Título original: Los reyes del mundo. Dirección: Laura Mora Ortega. País: Colombia. Año: 2022. Duración: 111 min. Género: Drama.

Guión: Maria Camila Arias, Laura Mora Ortega. Música: Leonardo Heiblum, Alexis Ruiz. Fotografía: David Gallero. Producción: Caracol Televisión, Ciudad Lunar Producciones, Dago García Producciones, Iris Productions, Tu Vas Voir Production, Talipot Studio, Mer Films.

Concha de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cine de San Sebastián 2022.

Fecha del estreno: 17 Marzo 2023 (España).

 

Reparto: Carlos Andrés Castañeda, Davison Florez, Brahian Acevedo, Cristian Campaña, Cristian David Duque.

 

Sinopsis:

“Un día todos los hombres se quedaron dormidos… Y los cercos de la tierra, ardieron”. Una historia sobre la desobediencia, la amistad y la dignidad que existe en la resistencia. Rá, Culebro, Sere, Winny y Nano. Cinco chicos de la calle de Medellín. Cinco reyes sin reino, sin ley, sin familia, emprenden un viaje en búsqueda de la tierra prometida. Un cuento subversivo a través de un clan salvaje y entrañable, que transita entre realidad y delirio. Un viaje hacia la nada, donde pasa todo.

 

Comentarios:

Segundo largometraje para cine de la colombiana Laura Mora, Los reyes del mundo tiene como protagonistas a cinco ragazzi da vita de Medellín, cinco chavales de la calle desbordantes de rabia y de furor, de energía y vitalidad, pero también de soledad y de ausencias en su vida cotidiana. Rá, Culebro, Sere, Nano y Winny emprenden una road movie por la Colombia interior en busca de unas tierras incautadas por los paramilitares y que ahora el gobierno quiere devolver a sus legítimos dueños: las tierras de la abuela de Rá, con las que sueñan estos jóvenes sin presente para poder vivir en ellas una existencia digna y sin peligros. En pos de un imaginario caballo blanco que es una especie de Moby Dick lírico y fantasmal para los protagonistas, estos recorren diferentes escenarios de un país devastado para acabar encontrándose con que los poderosos siguen gobernando y explotando la tierra al margen de todo tipo de leyes. Podría tratarse un retrato social con mimbres neorrealistas, pero la poderosa puesta en escena de Laura Mora se aleja enseguida de lo prosaico para encontrar, una tras otra, poderosas y percutientes metáforas visuales que hablan, sin impostarlo desde fuera, de una realidad atroz. El resultado es un viaje en busca de la ‘tierra prometida’ que tiene algo de trance y de hipnosis, de cuento lírico y de enloquecida aventura equinocial en busca de El Dorado. Hacía mucho tiempo que este cronista no encontraba una película colombiana de esta naturaleza con tanta capacidad para trascender la premisa de partida y alcanzar deslumbrantes momentos de una belleza no esteticista, transida de dolor y de amargura. Una obra más que notable. (Carlos F. Heredero)

Recomendada.



jueves, 3 de agosto de 2023

Empieza el baile (Marina Seresesky, 2023)

 

Título original: Empieza el baile. Dirección: Marina Seresesky. País: Argentina. Año: 2023. Duración: 98 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Marina Seresesky. Música: Nicolás Guerschberg. Fotografía: Federico Rivares. Producción: Meridional Producciones, Oeste Films, Patagonik, El Gatoverde Producciones, Áralan Films, Habitación 1520 Producciones, Sur Films, Reina de Pike.

Premio del Público y Mejor Actor Secundario (Jorge Marrale) en el Festival de Cine de Málaga 2023.

Fecha del estreno: 5 Abril 2023 (España).

 

Reparto: Darío Grandinetti, Mercedes Morán, Jorge Marrale, Pastora Vega, Agostina Pozzi, Lautaro Zera, Marcelo Xicarts, Carolina Sobisch.

 

Sinopsis:

Carlos y Margarita fueron la pareja de tango más famosa y reconocida de su época. Hoy, poco y nada queda de ese esplendor, de esa pasión que los llevó a compartir, escenarios, viajes y vida... Carlos vive en Madrid, disfrutando de la segunda oportunidad que le ha dado la vida y Margarita vive en Buenos Aires inmersa en la pobreza y el olvido, pero con ese humor socarrón y canalla que siempre la ha caracterizado. Junto a su inseparable amigo Pichuquito, la pareja inicia un viaje desde la ciudad de Carlos Gardel hasta el pie de la cordillera de Los Andes en busca de respuestas, que los enfrentará a sus recuerdos, a sus miedos, pero sobre todo a sus verdaderos deseos.

 

Comentarios:

Empieza el baile arranca en Madrid, donde un hombre espigado de acento porteño y peinado imposible observa desde un taxi algunos de los iconos más inconfundibles de su ciudad de adopción. En ese taxi empieza esta road movie al pasado de dos viejas glorias del tango condenadas a encontrarse en el más allá de la hermosa Pampa argentina.

La directora y guionista Marina Seresesky, cuya ópera prima, La puerta cerrada, ya demostraba un gran talento para la dirección de actores y para dotar de verdad a sus personajes, se embarca en un viaje de regreso lleno de humor y dolor gracias a una historia bien hilvanada a través de tres intérpretes maravillosos. Darío Grandinetti, Mercedes Morán y Jorge Marrale fluyen entre el drama y el absurdo y, por momentos, parecen salir de aquel recitado inicial del famoso tango Balada de un loco: “De repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano…”.

Como en la inolvidable comedia estadounidense Pequeña Miss Sunshine o la más reciente Un mundo normal, del español Achero Mañas, esta es una road movie de despedidas a bordo de una vieja furgoneta. Un viaje al pasado desde el presente en el que los taxis de Madrid y Buenos Aires abrirán paso a un trasto capaz de transportarse en el tiempo y en el inmenso paisaje del Valle de Uco, en la provincia de Mendoza.

De la mano de su personaje principal, un petulante emigrado a España reciclado en actor de series, Seresesky juega al despiste en el tono y en los giros de guion. La mayoría de las veces funciona, aunque falla, y mucho, el episodio de la pareja joven y el asado con los policías. Demasiado previsible, tosco e inverosímil, olvidable al segundo. Una anécdota que aporta poco a lo que de verdad importa: la belleza del camino y de un paisaje y un amor sin tiempo. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




jueves, 6 de julio de 2023

Argentina, 1985 (Santiago Mitre, 2022)


Título original: Argentina, 1985. Dirección: Santiago Mitre. País: Argentina. Año: 2022. Duración: 140 min. Género: Drama, Thriller.

Guión: Santiago Mitre, Mariano Llinás. Fotografía: Javier Juliá. Música: Pedro Osuna. Montaje: Consuelo Catucci. Producción: La Unión de los Ríos, Kenya Films, Infinity Hill, Amazon Studios.

Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Venecia 2022. Premio del Público en el Festival de Cine de San Sebastián 2022.

Fecha del estreno: 30 Septiembre 2022 (España)

 

Reparto: Ricardo Darín, Peter Lanzani, Alejandra Flechner, Carlos Portaluppi, Norman Briski, Héctor Díaz, Alejo García Pintos, Claudio Da Passano, Gina Mastronicola, Walter Jakob, Laura Paredes.

 

Sinopsis:

Argentina, 1985 está inspirada en la historia real de Julio Strassera, Luis Moreno Ocampo y su joven equipo jurídico que se atrevieron a acusar, contra viento y marea, a contrarreloj y bajo constante amenaza, a la más sangrienta dictadura militar argentina. Una batalla de David contra Goliat, con los héroes menos esperados.  

 

Comentarios: 

En un discurso inesperadamente emotivo al recoger el premio del público en el Festival de San Sebastián, el actor Chino Darín, esta vez en calidad de productor, apuntó hacia la justicia poética que había detrás del reconocimiento “popular y anónimo” a una película que habla “de la democracia” precisamente en un momento en el que sus valores peligran por medio mundo.

En su acertado mensaje, el hijo de Ricardo Darín —actor que en Argentina, 1985 da vida al célebre fiscal Julio César Strassera, responsable junto a Luis Moreno Ocampo de dirigir la acusación contra la Junta Militar que gobernó con nauseabunda impunidad y sadismo Argentina entre 1976 y 1983—, resumía el sentido último de una película que, a través de un género tan jugoso como el del cine judicial, reivindica la épica del hombre común en el curso de la historia. Una épica que, con enorme audacia, este filme trae al presente.

El director Santiago Mitre (La cordillera, Paulina) ha escrito junto a su coguionista habitual en estos últimos años, Mariano Llinás (autor de Historias extraordinarias y la monumental La flor), una película que juega abiertamente con los clichés del cine clásico de juicios para lograr eso que tantas veces se repite en este filme: convencer al mayor número de personas posible. Argentina, 1985 representa el histórico juicio a la cúpula militar por crímenes de lesa humanidad a través de la figura de un funcionario, Strassera, convencido de que el triunfo del juicio dependía tanto de la calle como del tribunal. No se trata solo de mandar a Videla o a Massera a la cárcel, sino que los ciudadanos que los habían apoyado, esos “fachos” que dan pie a algunos diálogos cargados de humor, abrieran los ojos ante la cadena de crímenes que cometieron.

La película se construye alrededor del personaje de Strassera y de su propia familia. Un retrato a lo Frank Capra de un funcionario de clase media (“La historia no la hacen tipos como yo”, afirma el personaje al principio del filme) cuya lucha inicial es contra su propia inmovilidad. Ese arco dramático tan bien explotado en el cine de Hollywood es la base de un filme que no teme ser lo que es: una película política que apela a la emoción del espectador a través de un personaje que lo acapara casi todo y que solo un actor con la estrella de Ricardo Darín puede llevar a buen puerto. Aunque siempre con el apoyo de personajes secundarios tan bien construidos y ejecutados como la esposa de Strassera, interpretada por Alejandra Flechner; el propio Luis Moreno Ocampo (Peter Lanzani), el viejo ayudante al que da vida Walter Jakob, o el hijo pequeño del fiscal, que aporta la mirada cómplice de ese presente al que Argentina, 1985 interpela.

A diferencia de películas tan emblemáticas como ¿Vencedores o vencidos?, el clásico sobre los juicios de Núremberg de Stanley Kramer, o Algunos hombres buenos, en la que Rob Reiner logra uno de los mejores retratos que existen sobre la toma de conciencia de un joven abogado (Tom Cruise), Argentina, 85 reduce al monstruo, los militares, a una caricatura sin voz. Es la decisión más cuestionable de un guion que en su exposición de ese gran teatro de la historia que son los juicios introduce de forma brillante una épica no tan común, la de la propia escritura.

El famoso alegato de Strassera, el “Nunca más” que acuñó para los libros, es presentado aquí con la emoción de la voz individual, pero también la de la colectiva, del trabajo en equipo que tacha o agrega palabras para construir lo que perdura, un texto escrito por un hombre gris que supo entender que un par de cuartillas podían contener toda la gloria de su profesión y la última línea de defensa de la democracia. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



sábado, 17 de junio de 2023

El caso Padilla (Pavel Giroud, 2022)

 

Título original: El caso Padilla. Dirección: Pavel Giroud. País: Cuba. Año: 2022. Duración: 78 min. Género: Documental.

Guión: Pavel Giroud. Música: Pablo Cervantes. Montaje: Pavel Giroud.  Producción: Lia Rodriguez, Alejandro Hernández (Ventu Productions).

Premio al Mejor Documental en los Premios Platino 2022.

Fecha del estreno: 2 Junio 2023 (España).

 

Reparto: Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Jean-Paul Sartre, Jorge Edwards (testimonios).

 

Sinopsis:

La Habana, primavera de 1971: El poeta Heberto Padilla acaba de ser puesto en libertad y comparece ante el gremio de escritores cubanos donde entona una "sentida autocrítica", se declara agente contrarrevolucionario y acusa de complicidad a muchos de sus colegas ahí presentes, entre ellos, su esposa. Un mes atrás, su arresto bajo la acusación de atentar contra la seguridad del estado cubano, movilizó a la vanguardia intelectual del mundo entero, quienes dirigieron una carta a Fidel Castro exigiendo la libertad del poeta, cuyo único pecado fue disentir a través de su obra poética. El mea culpa del escritor, cuya grabación se muestra por primera vez al público, marca la línea narrativa de una historia en la que aparecen testimonios de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Jean-Paul Sartre, Jorge Edwards y Fidel Castro..

 

Comentarios: 

Existen paralelismos entre El juicio (2018), el estremecedor documental de Serguei Loznitsa sobre los profesores y científicos que en 1930 se inmolaron ante un tribunal estalinista que los acusaba de conspirar contra la Unión Soviética, y El caso Padilla, de Pavel Giroud, proyectado en la sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián. El caso Padilla incluye 60 minutos de un histórico metraje hasta ahora oculto con la feroz autoinculpación del poeta Heberto Padilla ante sus compañeros escritores cubanos después de más de un mes encarcelado por considerarlo un agente contrarrevolucionario. En ese monólogo escalofriante se ve a un hombre quemarse a fuego lento, y a una revolución precipitarse hacia su propio infierno.

El documental de Giroud se construye sobre la película que el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) rodó con un equipo de dos cámaras dirigidas por el documentalista cubano Santiago Álvarez Román. Era un registro destinado solo para los ojos de Fidel Castro y ha permanecido clasificado en los archivos del ICAIC. Oculto hasta ahora, sigue siendo, asegura Pavel Giroud, director cubano afincado en Madrid, material reservado. “A mí me llegó una cinta de Betamax de la que no puedo hablar porque implicaría a otras personas”, afirma.

La contemplación del archivo provoca una mezcla terrible de pavor y tristeza. Entre el público que estaba aquel día de abril de 1971 en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba se adivina a Reinaldo Arenas, Virgilio Piñera, Cintio Vitier, Eliseo Diego, Antón Arrufat o el cineasta Tomás Gutiérrez Alea. Cabizbajos casi todos, asisten a uno de los momentos más trágicos de la revolución cubana, en el que terror y el desencanto se materializaron ante un grupo de hombres enfrentados a una insalvable disyuntiva: revolución o muerte.

En El juicio, Loznitsa se ciñó al sustancioso material de archivo que le permitía reconstruir al detalle una farsa que era un aviso a navegantes: cualquier disidencia acabaría en la Unión Soviética en el pelotón de fusilamiento o en un campo de trabajo de Siberia. Aquel juicio ejemplarizante supuso el ensayo de las futuras purgas estalinistas. Y el material de archivo rescatado por Loznitsa permite observar de cerca cómo los acusados (economistas e ingenieros sospechosos de pertenecer y conspirar desde un partido inexistente, el Partido Industrial) se autoinculpan con la frialdad de un autómata.

El caso Padilla, por el contrario, es el ‘yo, me acuso’ de un hombre que se retracta encendido, suda, se enfada (consigo mismo, a veces; otras, con los demás), que también señala, que actúa ante la cámara ofreciendo al espectador una estremecedora interpretación. Un durísimo y perturbador retrato del miedo. Como en las sesiones de la caza de brujas del senador McCarthy en Estados Unidos, se palpa una tensión demoledora. Hacia el final toma la palabra un funcionario, Armando Quesada, que se presenta como el nuevo director de la revista cultural cubana Caimán Barbudo. Su discurso contra “los intelectuales” corta la respiración. Qué se han creído ustedes, viene a decir, un intelectual puede ser cualquiera. Es el ninguneo y la amenaza de Quesada, que acabó en el Consejo Nacional de Cultura hasta hacerse famoso por su mano dura al frente del área de teatro y danza, a los escritores que tiene enfrente.

Giroud trufa el metraje de la autoinculpación con los testimonios recopilados de autores como Jorge Edwards, figura clave en la divulgación del caso Padilla, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Mario Vargas Llosa, Jean-Paul Sartre o el propio Fidel Castro. Padilla es una oveja negra que ejemplifica la preocupación, la paranoia, de la revolución con su seguridad. “La revolución cubana es superior al hombre con el que se han solidarizado”, dice Padilla en referencia a los escritores que le habían apoyado. Giroud echa mano del caso de Boris Pasternak en la Unión Soviética para poner contexto su documental. En un acto de la Juventudes Socialistas Soviéticas descalifican así al autor de Doctor Zhivago: “Un cerdo no defeca donde come y duerme”. “Romperé todo lo que he escrito”, dice Padilla, que se avergüenza de sí mismo, de su obra y de sus palabras de forma obsesiva y reiterada.

El poeta se sumó a las filas de la revolución cubana desde sus inicios. Cuando esta tomó el poder, Padilla se incorporó al Ministerio de Comercio Exterior. Pero en 1968 publicó Fuera de juego, un poemario crítico con las derivas de la revolución. El escritor no ocultaba sus dudas y mostraba de forma abierta su disidencia. El 20 de marzo de 1971, la Seguridad del Estado lo arrestó y fue encerrado en un calabozo. La noticia provocó una conmoción entre los escritores latinoamericanos y los intelectuales europeos simpatizantes de Castro. Firmaron una carta de apoyo exigiendo su libertad Cortázar, Simone de Beauvoir, Marguerite Duras, Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Alberto Moravia, Octavio Paz, Juan Rulfo, Sartre o Susan Sontag, entre otros.

El sacrificio de Padilla no sirvió para nada. Se quedó en tierra de nadie. Para evitar el acoso de la prensa internacional lo enviaron a una plantación con su familia, y en 1980 abandonó Cuba. Sus antepasados eran canarios y aunque él quería trasladarse a España tampoco le dejaron. Su destino, el de un traidor para todos, fue Estados Unidos. Murió en Alabama, rechazado por la izquierda y por la derecha. Aislado y sin prestigio. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



miércoles, 17 de mayo de 2023

Blanquita (Fernando Guzzoni, 2022)

 

Título original: Blanquita. Dirección: Fernando Guzzoni. País: Chile. Año: 2022. Duración: 94 min. Género: Drama.

Guión: Fernando Guzzoni. Música: Chloé Thévenin. Fotografía: Benjamín Echazarreta. Producción: Don Quijote Films.

Sección Oficial del Festival de Cine de Venecia 2022.

Fecha del estreno: 12 Mayo 2023 (España).

 

Reparto: Laura López (Blanquita), Alejandro Goic (Manuel), Amparo Noguera, Marcelo Alonso, Daniela Ramírez, Ariel Grandón.

 

Sinopsis:

Blanca, una residente de un hogar de acogida de 18 años, es la testigo clave en un escándalo que involucra a niños, políticos y hombres ricos que participan en fiestas sexuales. Sin embargo, cuantas más preguntas se hacen, menos claro se vuelve exactamente cuál es el papel de Blanca en el escándalo.

 

Comentarios:

Película oscura y no sólo por el tratamiento visual que le imprime su director, el chileno Fernando Guzzoni. Está basada en un hecho real ocurrido en Chile en 2003 en el que un empresario y varios parlamentarios fueron acusados de participar en una red de abusos sexuales a menores. El guion, del propio Guzzoni, escoge para centrar la narración a una joven, la Blanquita del título, y al sacerdote encargado del hogar infantil de acogida donde está refugiada, junto a su bebé.

La joven actriz Laura López condensa en su personaje una seriedad sombría y una determinación y arrojo que le dan varias lecturas a la historia, y una de ellas es que lo conecta en cierto modo con Emma Zunz, la chica vengadora del cuento de Borges. Su relación con un chico del orfanato, Carlos, muy castigado por los abusos; su relación con el sacerdote, su gran valedor, y su relación con su propio pasado, con un padre maltratador y con la prostitución callejera, le proporcionan una cicatriz visible y una idea indestructible sobre lo que es la justicia, la verdad y el desquite.

Gran parte de la acción consiste en los careos con abogados y fiscales, en el intento de todos ellos, y también en el espectador, de llegar no exactamente a la verdad (que ofrece pocas dudas) sino a las capas de engaño que hay que atravesar para llegar a ella, que es la que es independientemente de la ficción en que se envuelva. Es una película más que amarga tanto por lo que revela como por lo que esconde y por las conclusiones a las que llega sobre la ambigüedad social, también moral. Desgarra el relato y no encuentra apósito ni consuelo en el modo huraño de contarlo. (Oti Rodríguez Marchante)

Recomendada.



miércoles, 3 de mayo de 2023

Paula (Florencia Wehbe, 2022)

 

Título original: Paula. Dirección: Florencia Wehbe. País: Argentina. Año: 2022. Duración: 93 min. Género: Drama.

Guión: Florencia Wehbe, Daniela De Francesco. Música: Populous. Fotografía: Nadir Medina. Montaje: Damián Telelbaum. Dirección artística: Julia Pesce. Producción: Fernanda Rocca (Bombilla Cine, The Piranesi Experience).

Colón de Plata Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva 2022.

Fecha del estreno: 14 Abril 2023 (España).

 

Reparto: Lucía Castro, Lara Griboff, Julieta Montes, Tiziana Faleschini, Liz Correa, Beto Bernuez, María Belén Pistone.

 

Sinopsis:

En una sociedad en la que los estereotipos femeninos de belleza resultan inalcanzables, una adolescente de solo 14 años deberá transitar un solitario camino en la búsqueda de la aceptación propia, para la cual la anorexia promete peligrosas soluciones.

 

Comentarios: 

La película se abre con una secuencia-prólogo muy reveladora, en la que asistimos a la conversación de las cinco compañeras de clase que, después del verano, están en su primer día de colegio. Las notamos tristes, fuman, e intercambian ideas y sobre todo, desilusiones y tristezas de una existencia que pasa demasiado rápido y no hay tiempo para asimilarlo todo, donde la rutina las aplasta, y el ocio es siempre un leve instante de tiempo, como un sueño. Corte a unos imaginativos, coloridos y sorprendentes títulos iniciales con animaciones, que manifiestan esa adolescencia de cambios y problemas. Después, la película se asienta en la existencia de una de las cinco amigas, Paula, un adolescente de 14 años, con unos kilos de más, que debe soportar a una hermana mayor delgada, una madre que le insta a llevar una ropa que no le viene, un padre ausente, y sobre todo, la presión social de adelgazar para tener un cuerpo normativo y gustar a Facu, el chico que le gusta. Paula decide conectarse a una de esas webs con las que adelgazar milagrosamente a base de no comer y adentrarse en la anorexia.

Segundo largometraje de la directora Florencia Wehbe (Río Cuarto, Córdoba, Argentina), después de Mañana tal vez (2020), en la que también hablaba de la adolescencia a través de Elena, aspirante a compositora, y el encuentro con su abuelo, un compositor jubilado que sentía el menosprecio de su edad. La aceptación de uno mismo en pos a la presión social en la que vive, vuelve a ser el motor de la trama, en la que la joven Paula se siente atrapada en esos kilos de más que no la dejan ser la persona que quiere ser, para así gustar a los demás, y ponerse la ropa de su hermana, gustar al chico y sobre todo, sentirse más bella y atractiva. con un espléndido y acertadísimo guion de Daniela de Francisco y la propia directora, la historia podría haberse metido en el duro drama de esta adolescente, pero en cambio, aunque hay dureza, la trama se va por otros derroteros, sumergiéndonos en esa existencia donde la cámara se va filtrando por las aristas emocionales, retratando su tristeza, su realidad durísima, y sus dolorosos métodos para adelgazar en tiempo récord.

Estamos ante una especie de diario personal y muy íntimo de la vida de Paula, “Pauli” para las amigas, en un relato asentado en una naturalidad muy transparente y cercanísima, filmada con detalle y precisión quirúrgica, en un portentoso trabajo de la fotógrafa Nadir Medina, que la vimos ya en la citada ópera prima de Wehbe, en un ejercicio donde prima el retrato de Paula frente a ella misma y frente al resto, donde nunca se juzga y sobre todo, se sigue sin subrayar nada, acompañando a la protagonista en el colegio, en su casa y con sus amigas, son maravillosos esos momentos entre las cinco amigas, mientras se preparan para salir y su complicidad en la discoteca y demás lugares que transitan. La directora no sólo ha vuelto a contar con Medina, sino también encontramos a Fernanda Rocca, la productora y Julia Pesce en arte, que repiten en esta segunda película, y la incorporación de Damián Telelbaum, en el montaje, en un estupendo trabajo de precisión y contención, donde en sus magníficos ochenta y nueve minutos de metraje se cuenta todo lo necesario, en los que ni falta ni sobra nada.

Paula se adentra en el complejo y difícil territorio de la adolescencia, ese espacio a veces terrorífico, incierto, lleno de cambios, todos impredecibles, todos inquietantes, y sobre todo, un lugar del que no salimos indemnes, donde vamos haciéndonos y haciendo en relación con nosotros y con los demás. Una etapa que últimamente el cine americano ha tratado con sutileza, a partir de un acercamiento humano y complejo, y también, retratando todo su verdad y su angustia, hay tenemos casos como los de Después de Lucía (2012), de Michel Franco, Las plantas (2015), de Roberto Doveris o Tengo sueños eléctricos (2022), de Valentina Maurel, títulos a los que hay que añadir Paula, en su incansable búsqueda de ese sentir todavía demasiado joven y expuesto a peligros inconscientes, sometidos a una sociedad demasiado superficial y competitiva que sólo quiere alcanzar ese éxito cueste lo que cueste, para ser uno más y pertenecer a las reglas artificiosas que dictan los mercados y la publicidad.

Por último, resaltar la potentísima y maravillosa interpretación de la debutante Lucía Castro en el papel de la protagonista Paula, lo bien que mira, que se mueve, y sobre todo, lo bien que habla sin abrir la boca, todo un extraordinario hallazgo que con su presencia hace que la película vuele muy alto, y consiga todo lo que se propone, su verdad y todo lo que transmite. (José A. Pérez Guevara)

Recomendada (con reservas).