miércoles, 30 de marzo de 2011

Adiós a Elizabeth Taylor


¡Qué pena! Nos dejó la última faraona de la época dorada de Hollywood. Liz Taylor interpretó de forma radiante la Cleopatra (1963) de Mankiewicz y la pasada semana nos abandonaba a la edad de 79 años.
Ganadora de dos óscars de Hollywood, uno por “Una mujer marcada” (1961) y otro por “¿Quién teme a Virginia Wolf?” (1966), estuvo casada en ocho ocasiones y tuvo cuatro hijos. Su tormentoso romance con el actor Richard Burton es por todos conocido.
Nacida en Londres, el 27 de febrero de 1932, se traslada a California siendo muy joven. Allí comenzará a trabajar en el cine siendo aún una niña, participando en películas de la saga de la perrita Lassie. Mujercitas, El padre de la novia, Ivanhoe, serían sus primeros éxitos en el cine.
Luego llegaría “Gigante” (1956), junto a James Dean, “La gata sobre el tejado de zinc” (1958), junto a Paul Newman, “De repente el último verano” (1959), junto a Montgomery Clift, “Reflejos de un ojo dorado” (1967), junto a Marlon Brando y un largo etcétera que la convertiría en una auténtica diva del Hollywood dorado.
En los 70 comienza su declive en el cine, participando en películas menores y series de televisión, por lo que se vuelca en labores humanitarias y filantrópicas.
Hoy la recordamos envuelta en una alfombra, Rex Harrison se sorprendía por su belleza sin igual y nosotros también cada vez que vemos esta secuencia.  


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