miércoles, 22 de julio de 2015

Recordando... Al este del edén, de Elia Kazan

Un artículo de VIRGINIA RIVAS ROSA



“Hace un rato intenté comprar tu amor”(Cal-James Dean).

He vuelto a ver “Al este del edén” del director Elia Kazan, y sigue impresionándome sobre manera por la temática y la puesta en escena de los actores. Por supuesto el peso de la  película lo sustenta el personaje que interpreta James Dean, el torturado Cal, que representa la verdadera naturaleza humana, capaz de lo peor y de lo mejor.

Sé que hubo una época muy oscura que afectó de forma grave al mundo del cine norteamericano, fue el periodo del maccartysmo, en el que jugó un papel muy importante el director Elia Kazan. “La ley del silencio”, fue una justificación del director por haber sido un chivato y dar los nombres de compañeros de profesión afines al comunismo ante el Comité de Actividades Antiamericanas.

Fotograma de "Al este del edén"
Es de comprender el estado anímico de Elia Kazan tras su experiencia ante los tribunales inquisidores de Hollywood. Su siguiente trabajo fue la adaptación al cine de la gran novela de Steinbeck “Al este del paraíso”. La novela es una descomunal alegoría sobre el libre albedrío y la predestinación hacia el mal. Se trata de un universo torturado y complejo como la propia vivencia personal de Kazan en esos momentos. Por supuesto, la adaptación al cine refleja un tercio final de la novela, con muchas licencias.

La historia se centra en un personaje llamado Cal (James Dean) y la relación de éste con su padre, Adam (un espléndido Raymond Massey), todo rectitud, y con su hermano Aron (Richard Davalos), todo bondad y el preferido por el padre.

Fotograma de "Al este del edén"
El film va directo al grano desde el principio, vemos a un Cal (James Dean) intentando conocer algo de su pasado y a su madre, a la que daba por muerta. Creo que debido a la gran carencia afectiva que sufre el personaje al no haber disfrutado del cariño de una madre cuando pequeño, Cal desarrolla una personalidad introvertida y rebelde. James Dean acababa de salir del Actor´s Studio y Elia Kazan aprovechó bastante bien el bagaje que traía Dean para construir un personaje tan exagerado e histriónico como es el de Cal. A ratos se le tiene cariño y a ratos se le odia, sinceramente.

James Dean y Julie Harris
Si con su hermano se establece la eterna lucha entre el bien y el mal, en la relación con su padre se establece el típico conflicto generacional. Cal reclama desesperadamente el amor de un padre que siempre le ha ignorado o menospreciado. La tensión entre ambos personajes es de lo más logrado del film. Por un lado todas las conversaciones entre Massey y Dean están planificadas de forma muy concreta. El cinemascope empleado aquí resalta el estado anímico de ambos personajes. Hay dos escenas que nunca olvidaré de esta película por su intensidad dramática: una es la de la conversación sobre la madre de Cal en una mesa, en la que el acertado uso del plano-contraplano aporta muchísima carga dramática; y aquella en la que el recto padre rechaza el dinero que su hijo Cal le regala por su cumpleaños y que ganó previamente. Este dinero hubiera salvado al padre de la ruina, pero el padre lo rehúsa al saber que la madre financió el proyecto del hijo.

Me recuerda muchísimo la situación vivida en las Sagradas Escrituras, cuando los regalos que Caín le hacía a Dios eran constantemente rechazados, mientras que siempre eran del agrado divino los ofrecidos por Abel. Puede que tanto Steinbeck como Kazan hagan un paralelismo entre el Antiguo Testamento y los personajes protagonistas. Puede que el padre (Adam) sea Dios, y sus hijos (Cal y Aron) sean Caín y Abel, con iguales relaciones y trágico desenlace.

James Dean y Julie Harris en "Al este del edén"
El papel de la madre es significativo. Su marido es un obsesivo fanático religioso que seguramente la asfixiaba hasta el punto de tener que abandonar a sus hijos, durísimo, pero sólo puede ¡¡¡regentar un burdel!! Situación machistas, vaya por Dios. En las Sagradas Escrituras, Eva, tras cometer el pecado original, recibe un ejemplar castigo, parirá con dolor, pero no aparece en las vidas de sus hijos, está ausente, como en la película.

En todas las escenas se respira los desbordantes sentimientos que parecen abocar a Cal a un infierno muy particular. El climax final era previsible pero igualmente durísimo. Cal hace saber a su hermano la existencia de su madre y esto desencadena una tragedia brutal para mi gusto.

Fotograma de "Al este del edén"
Todos los actores están espléndidos en sus papeles, incluso Jo Van Fleet (la madre de Cal y Aron) recibió por este pequeño papel el Oscar a la mejor actriz secundaria. Tanto Julie Harris (la chica de la peli, novia del “bueno” de Aron, comprensiva con Cal)) como Burl Yves (el sheriff) están correctos en sus roles y en cierto modo, saben que Cal no es malo en el fondo.

Considero que éste es el mejor papel de James Dean en su cortísima carrera.


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