miércoles, 9 de marzo de 2011

El enemigo de las rubias, de Alfred Hitchcock

Durante el presente curso, hemos elegido a Alfred Hitchcock como icono de nuestro Taller de Cine.
El maestro del suspense comenzó a realizar cine durante la etapa silente, siendo su primera película oficial como director “El jardín de la alegría” (1925), un melodrama germano-británico protagonizado por Virginia Valli, sin embargo, hoy nos vamos a parar a hablar de su película muda “El enemigo de las rubias (The lodger) (1926) porque en ella observamos como Hitchcock comienza a plasmar su verdadero estilo cinematográfico, manejando con maestría el suspense con el protagonismo principal de Ivor Novello, una gran estrella del cine británico de la época. En esta película también ofrecía su primer cameo, un hecho característico en casi todos sus trabajos posteriores.
El propio Ivor Novello sugirió a una antigua colega suya para interpretar el personaje femenino principal, se trataba de June Howard-Tripp, de 25 años, que de niña había sido una popular estrella musical. Conocida popularmente como June, había intervenido en pocas películas. Enseguida se plegó a las exigencias de Hitchcock y se puso una peluca rubia encima de su pelo castaño. Así comenzaría también la preferencia del director por un tipo de mujer determinada, las rubias.
La película está basada en una novela de Marie Adelaida Lowndes que trata sobre los crímenes de Jack El Destripador. Cuenta la historia de las injustas sospechas que recaen sobre un extranjero que visita Londres coincidiendo con los famosos y trágicos sucesos.
En esta ocasión nos ha parecido interesante invitaros a ver bellas imágenes de esta película acompañadas de música, pero ya que la película carecía de música, puesto que estamos en la etapa del cine mudo, hemos pensado dinamizar los fotogramas con la “Danza Macabra”, fantástica pieza compuesta por el francés Camile Saint-Saëns.
Este compositor, por cierto, fue el autor de la primera banda sonora oficialmente escrita para una película. Fue realizada en 1908 para el filme “El asesinato del duque de Guisa”, cuándo aún el cine era mudo. La música se tocaba en directo en la sala, al unísono con la proyección de la película. El efecto fue impactante y ayudó a que surgieran otras composiciones originales, aunque los elevados costes que suponía mantener las orquestas dificultaron el asentamiento y consolidación de esa nueva forma de exhibición. Era, por tanto, estrictamente necesario que se introdujera la técnica del sonido para que la música saltase del foro de los escenarios y se introdujera plenamente en el celuloide. Cuando eso ocurrió, los avances fueron espectaculares.
Disfrutad de las bellas imágenes de la peli de Hitchcock y la música de Saint-Saëns.



2 comentarios:

  1. Ésta es una de las películas de Hitchcock que no había visto que más me ha sorprendido positivamente. En ella ya encontramos uno de sus temas favoritos: el falso culpable.
    En la habitación del huésped aparece, además de las pinturas de chicas rubias, un cuadro con el tema de la dama liberada por el caballero, revelador de las verdaderas intenciones del inquilino.

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  2. La sorpresa ha sido mia, yo buscando fotogramas de El enemigo de las rubias y ahi esta Paco y nuestra Linterna Magica, en cartelera de los servicios de comunicación ¡ Hurra !

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