jueves, 10 de agosto de 2023

Broker (Hirokazu Koreeda, 2022)

 

Título original: Baby, Box, Broker. Dirección: Hirokazu Koreeda. País: Corea del Sur. Año: 2022. Duración: 129 min. Género: Drama.

Guión: Hirokazu Koreeda. Música: Jung Jae-il. Fotografía: Hong Kyung-pyo. Producción: Zip Cinema.

Mejor Actor (Song Kang-ho) en el Festival de Cine de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 23 Diciembre 2022 (España).

 

Reparto: Lee Ji-Eun, Song Kang-ho, Gang Dong-won, Bae Doona, Lee Joo-young, Bek Hyun-jin, Ryu Kyung-Soo, Kang Gil-woo, Song Sae-byeok, Sun-young Kim, Lee Dong-hwi, Choi Hee-jin, Park Hae-jun.

 

Sinopsis:

Una noche lluviosa una joven abandona a su bebé a las puertas de una iglesia. El recién nacido es recogido por dos hombres que se dedican a robar bebés abandonados para venderlos a padres dispuestos a pagar una tarifa. Cuando la joven regresa a la iglesia, arrepentida, descubre el negocio ilegal de ambos hombres y decide unirse a ellos para encontrar a los padres adoptivos más adecuados. En este inusual viaje por carretera, el destino de los que se crucen en la vida del niño cambiará radicalmente.

 

Comentarios:

La nueva película de Hirokazu Koreeda no se aleja mucho de su habitual terreno de juego, aunque la haya rodado (novedad) en Corea del Sur. El director japonés amplía aquí su fenomenal catálogo sobre los modelos familiares, que es, a juzgar por su excelente filmografía, lo que le interesa abordar, y siempre con un ingenioso trato de lo sentimental, lo humano, lo humorístico, lo moral y lo legal en títulos como ‘De tal padre, tal hijo’, ‘Después de la tormenta’ o ‘Un asunto de familia’ o éste mismo, en los que despliega su curiosidad por cuestiones como la adopción, los valores genéticos, el sentido paternal ‘por roce’ o por sangre, la búsqueda de un entorno familiar adecuado.

En ‘Broker’, la trama, que enlaza una historia de sentimientos y una de investigación policial, se centra en dos hombres conectados con un centro ilegal de recogida de bebés abandonados a los que tratan de colocar luego en una familia de adopción; una joven que deja en esa ‘baby box’, sin mucha convicción, a su bebé recién nacido; y dos mujeres policías que vigilan este tipo de casos que se pueden calificar como tráfico de bebés. Y lo que construye Koreeda con su habitual mirada humanista y su ligero y soportable sentido del humor es la relación entre esos dos hombres, el bebé desconcertado, la madre que quiere lo mejor para ese niño y la Ley que los persigue sin excesiva convicción, y todo ello con el formato de viaje, de búsqueda, de ‘road movie’ y de encuentro.

En el fondo de esta historia subyacen varios asuntos indeseables, desde el tráfico ilegal de menores, la compra-venta de bebés, la puja interesada para encontrar una familia…, pero Koreeda, sin duda gran cineasta y gran persona, muestra una inclinación sentimental por todos sus personajes, los purifica, los recubre de integridad y hasta sugiere o explica sus causas y motivaciones. Es más fácil encontrar un villano (un suponer) en la Congregación de las Carmelitas Misioneras que en una película de Koreeda, donde siempre se respira camaradería, compasión, emociones dignas y se busca hasta el milímetro ese espacio libre que queda entre la ley y la ética. No es película navideña, que en Japón o Corea queda algo lejos, pero se podría entonar un villancico mientras se disfruta. (Oti Rodríguez Marchante)

Recomendada.




miércoles, 9 de agosto de 2023

El viaje a París de la señora Harris (Anthony Fabian, 2022)

 

Título original: Mrs. Harris goes to Paris. Dirección: Anthony Fabian. País: Reino Unido. Año: 2022. Duración: 116 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Carroll Cartwright, Anthony Fabian, Olivia Hetreed, Keith Thompson (basado en la novela de Paul Gallico). Música: Rael Jones. Fotografía: Felix Wiedemann. Montaje: Barney Pilling. Vestuario: Jenny Beavan. Producción: Xavier Marchand, Guillaume Benski, Anthony Fabian.

Nominada al Oscar 2022 al Mejor Diseño de Vestuario. Nominada al Globo de Oro 2022 a Mejor Actriz de comedia o musical (Lesley Manville).

Fecha del estreno: 9 Diciembre 2022 (España).

 

Reparto: Lesley Manville (Ada Harris), Isabelle Huppert (Claudine Colbert), Lambert Wilson (Marquis de Chassagne), Alba Baptista (Natasha), Lucas Bravo (André Fauvel).

 

Sinopsis:

Nueva adaptación de la novela de Paul Gallico. Narra la historia de una señora de la limpieza que enviuda en los años 50 en Londres, y se enamora perdidamente de un vestido de Dior. Decide que ella debe hacerse con uno.

 

Comentarios:

Cinco años después de interpretar a la estirada, estricta y pulcra Cyril, la hermana del diseñador Reynolds Woodcock (Daniel Day Lewis) en El hilo invisible, de Paul Thomas Anderson, aquella inolvidable y temible mujer que dirigía esa exquisita casa de moda, siempre bien vestida, protectora, dura, Lesley Manville da vida aquí a su opuesta: la señora Harris del título de este filme que adapta la novela de Paul Gallico es una viuda que trabaja limpiando casas y cosiendo en el Londres de los años 50. Una mujer que no sabía qué era la alta costura, ni quién era Christian Dior, pero en el momento en el que lo descubre solo sueña con comprarse uno de sus vestidos.

Con esfuerzo y carambolas viaja hasta París y consigue colarse en la Maison Dior hasta que da con una Cyril, que se llama Claudine, habla francés y la interpreta una desaprovechada, pero encantada de hacer de estirada, Isabelle Hupert. La señora Harris, cual Cenicienta, solo tendrá que encontrar a su hada madrina para cumplir su cuento de hadas fashionista.

Y resultará que esa hada es ella misma, su naturalidad y honestidad ayudada por unos ratoncitos de clase obrera que pululan por allí. Secundarios de lujo (Anna Chancellor, Jason Isaacs, Lambert Wilson, Lucas Bravo) para una película en la que Manville saca todas sus armas de actriz de oficio para brillar muy por encima de la historia que lleva ella sola hasta el final feliz. (Irene Crespo)

Recomendada (con reservas).



martes, 8 de agosto de 2023

Crónica de un amor efímero (Emmanuel Mouret, 2022)

 

Título original: Chronique d'une liaison passagère. Dirección: Emmanuel Mouret. País: Francia. Año: 2022. Duración: 100 min. Género: Comedia.  

Guión: Emmanuel Mouret, Pierre Giraud. Fotografía: Laurent Desmet. Producción: Moby Dick Films.

Sección “Albar” en el Festival de Cine de Gijón 2022.

Fecha del estreno: 24 Marzo 2023 (España)

 

Reparto: Sandrine Kiberlain (Charlotte), Vincent Macaigne (Simon), Georgia Scalliet (Louise), Maxence Tual (Manu), Stéphane Mercoyrol (Carlos), Eric Wrembel (Barman).

 

Sinopsis:

Una madre soltera y un hombre casado se vuelven amantes. Están comprometidos a verse solo por una aventura y no a encontrar ninguna esperanza de amor, sabiendo muy bien que la relación no tiene futuro. Sin embargo, cada vez se sorprenden más por su comprensión, su complicidad y el bienestar que experimentan juntos.

 

Comentarios: 

Las cosas que decimos, las cosas que hacemos nos alegró el difícil verano cinematográfico de 2021. En el amor y en el deseo —que pueden o no ser lo mismo, darse la mano o darse de tortas—, ya sea en las relaciones de pareja o en las adúlteras, con no pocas gamas de grises dependiendo de cuánto de verdad o de impostura haya en ellas, se suele caer en la verborrea. Decimos que hacemos o vamos a hacer muchas cosas, pero luego la indolencia, la fragilidad, el miedo, el recuerdo, la inexperiencia, la timidez y hasta lo inconcebible nos hace caernos del guindo. Se nos va la fuerza por la boca, nos vino a decir Emmanuel Mouret en su a la vez pomposa y grácil película romántica.

Dos años después, Crónica de un amor efímero viene para confirmarnos algunas cuestiones y para completar un panorama de infidelidad en el que el tono y la puesta en escena son tan relevantes como la palabra, que, como suele ser habitual en su cine, no para quieta. Aquí se habla y se habla, con la novedad de que en su nueva obra solo hay dos personajes: una pareja adúltera por la que no pondríamos un euro en una casa de apuestas acerca de su feliz futuro, pero que, con su incomprensible e irresistible poder de seducción basado en la diferencia, o más allá, casi en el antagonismo, se convierte en perfecta gracias a la fuerza de la ligereza.

Porque es el tono el que acaba configurando lo esencial en el trabajo de Mouret. La ligereza de una parte de Las cosas que decimos, las cosas que hacemos ha enterrado por completo sus ambiciones, su gravedad, su afectación. Aquí se llega a la profundidad únicamente a partir de la levedad. “La relación extraconyugal perfecta es la sexual”, se dice en Crónica de un amor efímero. Momentos de placer sin atadura alguna. Él, casado y con hijos, comienza siendo bastante insoportable y al final te lo llevarías a casa. Feo, torpe, indeciso. Una persona normal, como usted y como yo. Ella, separada y también con prole, es decidida, espontánea, libre. Una mujer de hoy, quizás. Y en la película todo lo que no son ellos queda fuera: los hijos, los amigos, las parejas actuales o del pasado. Se habla de estos, pero nunca salen; solo importan como cortejo invisible y sin relevancia de una relación que va a más. Por quedar fuera, hasta el sexo queda siempre en el exterior de la imagen, con elipsis elegantes, preciosas, compuestas junto a transiciones entre secuencias, casi interludios musicales, en los que suenan Haendel, Mozart y Shostakovich, al lado de clásicos franceses como Juliette Gréco, Serge Gainsbourg y Jane Birkin.

A él lo interpreta con gracia, dulzura, tontería y tristeza Vincent Macaigne, que parece recién salido de una película de Woody Allen. De hecho, podría ser Woody. A ella la interpreta con desparpajo, insolencia, ternura y dolor la veterana Sandrine Kiberlain, que también podría ser Diane Keaton en una historia de Allen. Y, sin embargo, pese a las concomitancias con Annie Hall y algún otro título del maestro de la ligereza trascendente, hay un referente que le encaja aún mejor. Y no es Éric Rohmer, por mucho que haya otros críticos que lo nombren, pues por esta vez el autor de las Comedias y proverbios, pese a sus semejanzas, que también las tiene, deja paso al gran nombre a reivindicar con Crónica de un amor efímero: Sacha Guitry, director desgraciadamente olvidado o desconocido por la mayoría de las nuevas generaciones de cinéfilos y especialistas. Esa narración a base de viñetas casi independientes, que se suman a un conjunto libre y desprejuiciado, humorístico e intenso, es la del autor de las maravillosas Désiré (1937), Ils étaient neuf célibataires (1939), La poison (1951) y Asesinos y ladrones (1957), extraordinarias comedias ligeras de relaciones amorosas, en las que se mira Moret para retratar el tantas veces absurdo reducto del amor.

“Me daba miedo trastocarte la vida”, dice ella. “Vamos a disfrutarnos sin pensar en el futuro”, concluyen ambos. Los encuentros furtivos de dos personas vulgares y corrientes que se desean y se cobijan, filmados por Mouret con la inteligencia del que parece estar retratando una menudencia. (Javier Ocaña)

Recomendada.




lunes, 7 de agosto de 2023

Mantícora (Carlos Vermut, 2022)

 


Título original: Mantícora. Dirección: Carlos Vermut. País: España. Año: 2022. Duración: 115 min. Género: Drama.

Guión: Carlos Vermut. Música: Damián Schwartz. Fotografía: Alana Mejía González. Montaje: Emma Tusell. Producción: Aquí y Allí Films, BTeam Pictures, RTVE, Movistar Plus+, TV3, ICAA, Crea SGR.

Nominada a 4 Premios Goya 2022 (Dirección, Guión Original, Actor Protagonista y Actriz Novel). 

Fecha del estreno: 9 Diciembre 2022 (España).

 

Reparto: Nacho Sánchez, Zoe Stein, Catalina Sopelana, Javier Lago, Patrick Martino, Ángela Boix, Álvaro Sanz Rodríguez, Vicenta N'Dongo, Joan Amargós, Albert Ausellé, Miquel Insúa, Ignacio Ysasi, Chema Moro, Aitziber Garmendia.

 

Sinopsis:

El veinteañero Julián es un exitoso diseñador de videojuegos que vive atormentado por un oscuro secreto. Cuando Diana aparece en su vida, Julián sentirá cercana la oportunidad de ser feliz.

 

Comentarios:

El título, Mantícora, es inequívoco: esta película habla del mal. El monstruo, ese Frankenstein mitológico con cabeza de hombre y cuerpo de bestia, tiene aquí los ojos desorbitados de un joven cualquiera, un creador de videojuegos solitario que un día descubre aterrado la transformación de su naturaleza sexual. El cuarto largometraje de Carlos Vermut es un valiente acercamiento a un hombre acorralado por una patología innombrable. Sobria y pulcra en la superficie, incómoda y turbia en su interior, nos sitúa en la mirada de un ser enfrentado a un proceso infernal.

Una de las películas más importantes del cine español, De Nens, de Joaquim Jordà, giraba en torno al juicio y el opaco caso de una supuesta red de pedofilia en el barrio chino de Barcelona. Se estrenó en 2003 y por casualidad coincidió en la cartelera con otro documental, el estadounidense Capturing The Friedmans, que también indagaba en los claroscuros de otro caso muy mediático. El impacto de ambas películas en el espectador era profundo, muy pocos se atreven con historias así, y menos intentan comprender o humanizar al monstruo.

Mantícora es en ese mismo sentido una película a contracorriente, que desde la ficción osa moverse entre los grises de un terreno muy pantanoso para preguntarse por el lado más oscuro de la naturaleza humana sin escudarse en las herencias recibidas o los traumas históricos, como hace el cineasta austriaco Ulrich Seidl en la polémica Sparta. Vermut apela al género clásico de terror desde un lugar mental y aséptico, en el que la metamorfosis del hombre en monstruo ocurre fuera de campo, en la cabeza del espectador y en el interior de un personaje cuyo abismo emerge gracias a un actor capaz de asumir el reto. Nacho Sánchez encarna esa lúgubre transformación interior a través de su cuerpo y, sobre todo, de su mirada. Unos ojos omnipresentes, estupefactos y saltones que parecen evocar a los de Peter Lorre en M, el vampiro de Dusseldorf, cumbre del expresionismo alemán.

En su retrato de un personaje enfermo y acosado por su fuero interno, Vermut lo presenta como un diseñador especialista en “monstruos y bichos raros” en cuya huida hacia adelante se cruza con una chica con aire de niño e instinto de enfermera. Desagradable en todo su acercamiento a la vida emocional y sexual de sus protagonistas, Mantícora está atravesada por el concepto mismo de lo monstruoso: de las pinturas negras de Goya a las nuevas criaturas del videojuego y el metaverso. En un momento, Vermut hace decir a su protagonista que, en realidad, nadie sabe cómo es “un monstruo, un alien o un demonio”, para acabar logrando que un cuerpo suspendido en el vacío de unas gafas de realidad virtual sea la encarnación de su espantosa y desgraciada criatura. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



domingo, 6 de agosto de 2023

Delante de ti (Hong Sang-soo, 2021)

 


Título original: Dangsin-eolgul-apeseo. Dirección: Hong Sang-soo. País: Corea del Sur. Año: 2021. Duración: 85 min. Género: Drama.

Guión: Hong Sang-soo. Música: Hong Sang-soo. Fotografía: Hong Sang-soo. Producción: Hong Sang-soo.

Fecha del estreno: 14 Julio 2022 (España)

 

Reparto: Lee Hye-young, Cho Yun-hee, Kwon Hae-hyo, Shin Seok-ho, Lee Eun-mi, Kim Sae-byeok, Ha Seong-guk, Seo Young-hwa, Kang Yi-seo.

 

Sinopsis:

Hace unos días, una veterana actriz regresó a su país, Corea del Sur, e irrumpió en casa de su hermana. Un cineasta, algunos años más joven que ella, le ha pedido que se una a su proyecto y, tras una amable negativa, han acordado reunirse por primera vez. El centro de Seúl está lleno de estrechas callejuelas que albergan diminutos bares antiguos, y ahí es donde se encuentran. Mientras se emborrachan, llueve y truena repentinamente.

 

Comentarios:

Una mujer, actriz emigrada hace años a Estados Unidos, regresa a Corea del Sur. Allí, se reencuentra con su hermana pequeña, visita la casa de su infancia y se reúne con un director de cine que desea trabajar con ella. Eso es todo lo que ocurre sobre la superficie de la nueva película del cineasta Hong Sang-soo. Lo que sucede por debajo, esos mecanismos invisibles que tan bien definen las conductas humanas, es algo que solo un genio como él puede atrapar.

Delante de ti es un peldaño más en la sólida construcción de un cineasta cuya madurez empieza a desprender el aroma de un clásico contemporáneo. Las estrategias artesanales emprendidas hace años por Sang-soo le permiten estrenar una película detrás de otra conformando poco a poco una unidad cinematográfica insólita. En algo más de una década, Sang-soo se ha erigido como una isla ajena a las tempestades industriales. Delante de ti, extraordinario retrato de una mujer madura que regresa a sus orígenes, está escrita, dirigida y montada por un cineasta que, además, compone la música mientras su reducido equipo —tres o cuatro personas—, actúa, produce o hace de foto fija. En definitiva, Sang-soo aligera el pesado equipaje del cine gracias a la complicidad de una compañía estable cada vez más enraizada en su proceso creativo.

Esta vez todo ocurre de una forma muy orgánica en la que los actores (qué grande la veterana actriz Lee Hye-young) y los espacios que ocupan, con esos diálogos cruzados de bebida y comida, tienen todo el protagonismo. Dos hermanas se reúnen después de mucho tiempo y de saber más bien poco la una de la otra. Con un té y un bizcocho encima de la mesa, intuimos cierto ajuste de cuentas familiar. Solo por su manera de estar sentadas palpamos cierto dolor y secretismo. Como un paseante sigiloso que se deja llevar por el azar, Sang-soo nos acerca a los detalles más nimios, esos que son capaces de convertir la nada en un todo. De la mancha en una camisa, ese pequeño desperfecto que ya poco importa a la protagonista, a la visita a la casa familiar, donde no hace falta subrayar nada para intuir el dolor y la naturaleza de su melancolía. Pero, sin duda, la secuencia maestra del filme es esa comida regada en mucho alcohol entre el director de cine y la protagonista, cuyo colofón bajo la lluvia es de un romanticismo tan trágico y arrebatador que pone los pelos de punta.

El sutil juego de seducción y ebriedad de los dos personajes es de un hiperrealismo que apela más a lo poético que a lo exacto. Con la serenidad de un sabio, Hong Sang-soo nos da una lección (aunque esta palabra no vaya nada bien con su cine) de vida a través de una mujer y un hombre borrachos bajo la lluvia. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



sábado, 5 de agosto de 2023

Más que nunca (Emily Atef, 2022)

 

Título original: Plus que jamais. Dirección: Emily Atef. País: Francia. Año: 2022. Duración: 123 min. Género: Drama.

Guión: Emily Atef, Lars Hubrich. Música: Jon Balke. Fotografía: Yves Cape. Producción: Eaux-Vives Productions, Mer Film, NiKo Film, Samsa Film.

Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cine de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 28 Julio 2023 (España).

 

Reparto: Vicky Krieps, Gaspard Ulliel, Bjørn Floberg, Sophie Langevin, Valérie Bodson, Jérémy Barbier d'Hiver, Marion Cadeau, Yacine Sif El Islam, Estelle Kerkor, Nathalie Man.

 

Sinopsis:

Hélène, una mujer de 33 años, vive feliz en pareja. Su vida da un vuelco el día en que descubre que sufre una enfermedad rara en los pulmones. Gracias a un blog, descubre Noruega y decide seguir su instinto. A pesar de todo el amor que siente por Mathieu, su compañero de vida, atravesará toda Europa hasta llegar a Noruega, en busca de un nuevo camino.

 

Comentarios:

Era inevitable. La sombra de una desaparición trágica (la del joven actor Gaspard Ulliel, muerto el pasado 19 de enero de 2022) sobrevuela todo el visionado de un film que trata de cómo una mujer joven (Vicky Krieps) se enfrenta a la proximidad de una muerte inevitable, mientras su novio (Ulliel) se aferra a la vida y trata de convencerla de que no se rinda frente a lo inevitable. “La muerte y los muertos forman parte de la vida” se dice con ‘joyciana’ filosofía en un diálogo de la película, y podría decirse que también forman parte del cine, sobre todo cuando vemos en la pantalla –de forma harto perturbadora– a un actor ya muerto luchando por insuflar deseos de vivir a una mujer que decide afrontar la muerte en paz consigo misma.

De este último itinerario es, en realidad, de lo que nos habla la cineasta alemana Emily Atef con una película sobria, contenida, austera y alejada de toda tentación folletinesca o melodramática. Sin duda, entre otras cosas, porque la cineasta propone aquí un recorrido que camina de la oscuridad a la luz, del interior al exterior, de la pasividad al dominio activo de la propia vida: paradójica, pero luminosa idea que organiza la decisión de la protagonista, que abandona Burdeos, la vida en el interior de su casa y las visitas a los hospitales, por las aguas heladas de un fiordo noruego, por la naturaleza agreste de sus montañas y por la luz incesante que ilumina incluso las noches durante el verano en aquellas latitudes.

Con todo, el milagro aquí se llama nuevamente Vicky Krieps, capaz de inyectar miedo y esperanza, dudas y contradicciones, escalofríos y energía vital, a un personaje al que logra mantener en pie desde el principio hasta el final haciéndonos partícipes de su humanidad y dejando siempre que lo comprendamos. (Carlos Heredero)

Recomendada.



viernes, 4 de agosto de 2023

El peor vecino del mundo (Marc Forster, 2022)

 


Título original: A Man Called Otto. Dirección: Marc Forster. País: USA. Año: 2022. Duración: 126 min. Género: Comedia dramática.

Guión: David Magee, Hannes Holm (basado en la novela de Fredrik Backman). Música: Thomas Newman. Fotografía: Matthias Koenigswieser. Producción: Playtone, STX Entertainment, 2DUX², SF Studios, SF Productions, Sony Pictures.

Fecha del estreno: 28 Diciembre 2022 (España).

 

Reparto: Tom Hanks (Otto), Mariana Treviño (Marisol), John Higgins (Empleado de ferretería), Rachel Keller (Sonya), Cameron Britton (Jimmy), Tony Bingham (Cliente de ferretería), Lily Kozub (Ferretera Taylor), Mack Bayda (Malcolm), Peter Lawson Jones (Reuben), Juanita Jennings (Anita), Max Pavel (Andy), Kailey Hyman (Barb), Peter Sipla (Jefe de acero de Stimco).

 

Sinopsis:

Otto Anderson es un viudo cascarrabias y muy obstinado. Cuando una alegre joven familia se muda a la casa de al lado, Otto encuentra la horma de su zapato en la espabilada, y muy embarazada, Marisol, con la que entablará una muy improbable amistad que pondrá su mundo patas arriba...

 

Comentarios: 

¿Por qué se agrian los caracteres? ¿Qué hay detrás de ese vecino siempre malhumorado y cuadriculado respecto de las reglas de convivencia en comunidad, que hace tiempo decidió pasar por la vida cumpliendo todo a rajatabla, pero sin añadir la más mínima cuota de amabilidad o cortesía? Cuando están solos, y suelen estarlo, ¿qué hacen, y en qué y en quién piensan? Todos hemos conocido un amargado así. Pero igual no nos hemos parado a pensarlos.

El peor vecino del mundo, película dirigida por Marc Forster con Tom Hanks como protagonista, en un inusual personaje en su carrera, indaga en una de esas personalidades contando su presente, su pasado y su incierto futuro en tono de comedia dramática para todos los públicos. Es agradable, incluso bonita, y está bien cimentada alrededor de ciertos temas sociales en boga que nos ayudan a construir no solo un ser humano agrio y huraño, sino también una cierta sociedad. Solo tiene un problema, y no menor para el cine estadounidense contemporáneo, aunque quizás nimio para buena parte de los espectadores que saquen su entrada: es (casi) exacta a la sueca Un hombre llamado Ove, de Hannes Holm, la película de 2015 a la que versiona. 

El Oscar a la mejor película del curso pasado como síntoma. No ya de la falta de imaginación general para componer historias nuevas que acaricien al público sin tener que echar mano de recientes éxitos mundiales. Sobre todo, por premiar una película como CODA, con muy parecidas esencias internas y externas que El peor vecino del mundo, como la más destacable de aquel año. Y ahí está el remake de la española Campeones para corroborar una práctica que, aun no siendo nueva ni mucho menos, se ha agudizado por una clara razón: el cine estadounidense para adultos, confeccionado desde las grandes firmas de producción, con temas sociales, culturales y morales de interés, y originales, es un páramo.

Forster, especialista en cine para las lágrimas desde Descubriendo Nunca Jamás (2004), conduce su nueva versión con la fiabilidad de un buen coche americano. Y el paralelismo no es casual, pues está en el carácter del protagonista, el Ove de la película original y el Otto de la presente. Una especie de nacionalismo automovilístico (en la sueca era un Saab, naturalmente), que se extiende a una evidente ojeriza a la inmigración, y que en la historia aglutina una sutil metáfora: el motor de la vida se ha averiado hasta darse por muerto y únicamente pensar en el suicidio.

El misántropo interpretado por Hanks, que conversa con la tumba de su mujer como hacía John Wayne en las películas de John Ford, se topa con una simpatiquísima familia latina (en la sueca era iraní) que, de primeras, le salva de hacerle pronta compañía a su esposa en las primeras secuencias. La prórroga de una vida que, con nuevos y espontáneos vecinos, quizá llegue a suavizarle el rictus y a entender por qué se le ennegreció el carácter. Y, como en el Mr. Scrooge de Charles Dickens, ahora que estamos en Navidad, el fin del amor está en su base, acompañado de la soledad, el engreimiento y la testarudez.

Narrada en dos épocas —con Truman Hanks, hijo menor de Tom, como actor debutante—, a través de unos extensos flashbacks en los que se retratan los inicios del romance con un tempo muy bueno en la narración y el montaje, El peor vecino del mundo solo se tambalea con la típica cancioncilla melosa en uno de los momentos climáticos. El resto está bien construido e interpretado. Tiene un buen motor. Un mecanismo, eso sí, copiado de una película anterior. (Javier Ocaña)

Recomendada (con reservas).



jueves, 3 de agosto de 2023

Empieza el baile (Marina Seresesky, 2023)

 

Título original: Empieza el baile. Dirección: Marina Seresesky. País: Argentina. Año: 2023. Duración: 98 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Marina Seresesky. Música: Nicolás Guerschberg. Fotografía: Federico Rivares. Producción: Meridional Producciones, Oeste Films, Patagonik, El Gatoverde Producciones, Áralan Films, Habitación 1520 Producciones, Sur Films, Reina de Pike.

Premio del Público y Mejor Actor Secundario (Jorge Marrale) en el Festival de Cine de Málaga 2023.

Fecha del estreno: 5 Abril 2023 (España).

 

Reparto: Darío Grandinetti, Mercedes Morán, Jorge Marrale, Pastora Vega, Agostina Pozzi, Lautaro Zera, Marcelo Xicarts, Carolina Sobisch.

 

Sinopsis:

Carlos y Margarita fueron la pareja de tango más famosa y reconocida de su época. Hoy, poco y nada queda de ese esplendor, de esa pasión que los llevó a compartir, escenarios, viajes y vida... Carlos vive en Madrid, disfrutando de la segunda oportunidad que le ha dado la vida y Margarita vive en Buenos Aires inmersa en la pobreza y el olvido, pero con ese humor socarrón y canalla que siempre la ha caracterizado. Junto a su inseparable amigo Pichuquito, la pareja inicia un viaje desde la ciudad de Carlos Gardel hasta el pie de la cordillera de Los Andes en busca de respuestas, que los enfrentará a sus recuerdos, a sus miedos, pero sobre todo a sus verdaderos deseos.

 

Comentarios:

Empieza el baile arranca en Madrid, donde un hombre espigado de acento porteño y peinado imposible observa desde un taxi algunos de los iconos más inconfundibles de su ciudad de adopción. En ese taxi empieza esta road movie al pasado de dos viejas glorias del tango condenadas a encontrarse en el más allá de la hermosa Pampa argentina.

La directora y guionista Marina Seresesky, cuya ópera prima, La puerta cerrada, ya demostraba un gran talento para la dirección de actores y para dotar de verdad a sus personajes, se embarca en un viaje de regreso lleno de humor y dolor gracias a una historia bien hilvanada a través de tres intérpretes maravillosos. Darío Grandinetti, Mercedes Morán y Jorge Marrale fluyen entre el drama y el absurdo y, por momentos, parecen salir de aquel recitado inicial del famoso tango Balada de un loco: “De repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano…”.

Como en la inolvidable comedia estadounidense Pequeña Miss Sunshine o la más reciente Un mundo normal, del español Achero Mañas, esta es una road movie de despedidas a bordo de una vieja furgoneta. Un viaje al pasado desde el presente en el que los taxis de Madrid y Buenos Aires abrirán paso a un trasto capaz de transportarse en el tiempo y en el inmenso paisaje del Valle de Uco, en la provincia de Mendoza.

De la mano de su personaje principal, un petulante emigrado a España reciclado en actor de series, Seresesky juega al despiste en el tono y en los giros de guion. La mayoría de las veces funciona, aunque falla, y mucho, el episodio de la pareja joven y el asado con los policías. Demasiado previsible, tosco e inverosímil, olvidable al segundo. Una anécdota que aporta poco a lo que de verdad importa: la belleza del camino y de un paisaje y un amor sin tiempo. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




miércoles, 2 de agosto de 2023

Ellas hablan (Sarah Polley, 2022)

 

Título original: Women Talking. Dirección: Sarah Polley. País: USA. Año: 2022. Duración: 86 min. Género: Drama.

Guión: Sarah Polley, Miriam Toews (basada en una novela de Miriam Toews). Música: Hildur Guðnadóttir. Fotografía: Luc Montpellier. Producción: Hear/Say Productions, Plan B Entertainment. Distribuidora: Orion Pictures, United Artists Releasing.

Nominada al Oscar 2022 a Mejor Película y Mejor Guión Adaptado.

Fecha del estreno: 17 Febrero 2023 (España).

 

Reparto: Rooney Mara, Claire Foy, Ben Whishaw, Jessie Buckley, Frances McDormand, Judith Ivey, Sheila McCarthy, Michelle McLeod, Liv McNeil, Kate Hallett, Nathaniel McParland, Abigail Winter, Will Bowes, Eli Ham, Kira Guloien, Emily Mitchell, Shayla Brown, Vivien Endicott Douglas, Lochlan Ray Miller.

 

Sinopsis:

Un grupo de mujeres, en una colonia religiosa aislada en medio de Bolivia, luchan por reconciliarse con su fe tras una serie de agresiones sexuales cometidas por los hombres de la colonia.

 

Comentarios: 

Ellas hablan es una alegoría política situada en un lugar abstracto y ajeno al tiempo real, una arcaica comunidad agrícola y religiosa, pero que se inscribe en un contexto histórico muy concreto, el del movimiento Me Too, un tsunami de sororidad feminista que ha marcado un antes y un después en la impunidad de los depredadores sexuales. Por supuesto, ni todos los hombres son violadores o babosos ni todas las mujeres somos víctimas. Pero más allá de este cliché, por desgracia, muy pocas han crecido ajenas a las tremebundas historias de violencia y abusos que desde niñas hemos leído, escuchado y visto, y mucho, en el cine.

Las atrocidades cometidas con nuestros cuerpos han dado infinito juego en la pantalla. Y eso incluye sobrecogedoras elipsis, como la de la violación de la niña de Paisaje en la niebla, obra maestra de Theo Angelopoulos, al explícito regusto por los detalles más escabrosos y repugnantes de la tristemente célebre violación de Irreversible, de Gaspar Noé.

Ellas hablan es una película abiertamente militante que juega con el poder del fuera de campo (la cultura de la violación está en la conciencia colectiva y con acierto Sarah Polley descarta filmarla) para centrarse en el simbolismo político de su propuesta, una alegoría que nace en el mismo arranque del filme, cuando en la pantalla se puede leer la frase “Lo que sigue es un acto de imaginación femenina”. Esa emocionante proclama pone el listón muy alto, quizá demasiado alto, a una película llena de divagaciones sobre la justicia y la venganza, la resistencia, el mal, el amor e incluso el pacifismo que entroncan con la tradición más combativa del teatro político-documento.

El argumento se basa en la novela homónima de 2018 de la canadiense Miriam Toews, quien se inspiró en una historia real ocurrida entre 2005 y 2009 en la colonia menonita de Manitoba, situada en Bolivia. Allí, más de 150 mujeres y niñas, algunas de hasta tres años, sufrieron los continuos abusos de una serie de hombres de su comunidad que las drogaban con anestesia para animales mientras dormían. Las mujeres se despertaban mareadas, llenas de moratones, semen y sangre, mientras el resto de los hombres señalaban al más allá, a un castigo divino, a Satanás e incluso a las mentes fantasiosas de las víctimas. Hasta que la verdad cayó por su propio peso. Toews, que también había vivido en una comunidad menonita —muchos la recordarán como el personaje de Esther en la fascinante Luz silenciosa, del mexicano Carlos Reygadas—, convirtió el trauma por aquellos indigeribles sucesos en una imaginaria conversación entre las mujeres de diferentes generaciones de Manitoba.

De la mano de un atractivo coro de grandes actrices, algunas tan conocidas como Frances McDormand, Rooney Mara, Claire Foy y Jessie Buckley, Polley evita los hechos concretos para reproducir entre las vigas de madera de un granero la discusión clandestina que surge entre las víctimas y que obedece a tres impulsos: no hacer nada y pasar página, quedarse y luchar para que se haga justicia o marcharse, ser excomulgadas y errar sin rumbo en busca de una nueva vida. Los pros y contras, los puntos de vista de las ancianas frente a las más jóvenes, centran un filme que subraya el poder de la sororidad, pero sin cavar demasiado hondo en otras ideas subyacentes.

Polley, la actriz de, entre otras, Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras, de Isabel Coixet, debutó como directora en 2006 con Lejos de ella, adaptación de una historia de su compatriota canadiense Alice Munro que ya demostraba el rigor en la mirada de una directora con un estilo muy vinculado a la tradición del cine independiente americano. En Ellas hablan —candidata al Oscar a la mejor película y al mejor guion adaptado—, Polley guía al espectador a través de la voz narrativa de una de las más jóvenes del grupo de mujeres. La batalla dialéctica intergeneracional que propone el filme oscila entre la puesta en escena teatral del granero y una serie de postales sensoriales en las que los espacios domésticos, las trenzas de niñas y los campos labrados conforman el espacio de la supervivencia. La presencia masculina se reduce a una sombría abstracción, los hombres son una nube amenazante que tiene su contrapunto en el único hombre adulto que aparece en pantalla, el maestro de los hijos varones, sin que la centralidad de su figura (en el libro de Toews él es el narrador) cuaje del todo. La película se atasca a veces en sus subrayados y aunque el rabioso silencio del personaje de Frances McDormand sobrecoge, se echa en falta más recorrido para su reprimida voz. Con todo, Sarah Polley es valiente y se atreve a tomar partido, convirtiendo su decisión final en una fuerza utópica capaz de sanar el trauma colectivo. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




martes, 1 de agosto de 2023

Los hijos de otros (Rebecca Zlotowski, 2022)

 

Título original: Les enfants des autres. Dirección: Rebecca Zlotowski. País: Francia. Año: 2022. Duración: 104 min. Género: Drama.

Guión: Rebecca Zlotowski. Música: Robin Coudert, Rakotondrabe Gael. Fotografía: Georges Lechaptois. Producción: Les Films Velvet, France 3 Cinéma, Canal+, Ciné+, France Télévision, CNC, Indéfilms 10, Indéfilms Initiative 8, Cinécap 5, Cinécap 3 Développement, Cinéventure 6.

Sección Oficial del Festival de Cine de Venecia 2022. Premio al Mejor Montaje en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2022).

Fecha del estreno: 3 Febrero 2023 (España).

 

Reparto: Virginie Efira (Rachel), Roschdy Zem (Ali), Chiara Mastroianni (Alice), Callie Ferreira-Goncalves (Leila), Yamée Couture (Louana), Henri-Noël Tabary (Vincent).

 

Sinopsis:

Rachel tiene 40 años, no tiene hijos. Ella ama su vida: sus estudiantes de secundaria, sus amigos, sus ex, sus lecciones de guitarra. Al enamorarse de Ali, se encariña con Leila, su hija de 4 años. Ella la arropa y la ama como si fuera suya. Pero amar a los hijos de otras personas es un riesgo que vale la pena correr...

 

Comentarios: 

En algunos reducidos ámbitos se empieza a definir como madre vicaria. Aunque siempre se la llamó madrastra, término con connotaciones negativas procedentes de los cuentos infantiles hoy prácticamente en desuso. Así que no hay un vocablo común y coloquial que describa a la perfección la figura de la mujer que, de buenas a primeras gracias a una pasión tardía, pero sincera, en muchos casos el verdadero amor de una vida por parte de ambos, debe iniciar también una relación con unos hijos más o menos pequeños que no son suyos sino del hombre, hacer frente a unos lazos afectivos forjados durante años con el sabor de la dulzura y el resquemor de la derrota, lidiar con el recuerdo y la presencia de una primera esposa que, para cuestiones prácticas y emocionales con los críos, va a seguir estando ahí y, quizá en muchos casos, manejar el deseo de una maternidad propia que por culpa de los tiempos biológicos de la mujer puede tener la contrariedad de la prisa frente al estímulo del deseo.

Conste que hemos definido esta situación alrededor de la figura de la mujer y no de la del hombre por dos motivos concretos: porque en el caso de esta película la protagonista es ella, y porque en la vertiente masculina no se da la básica circunstancia de la posible decisión de la maternidad y su plazo con líneas que pueden empezar a ser rojas a causa de la edad. La excelente película francesa Los hijos de otros, quinto trabajo como directora y guionista de Rebecca Zlotowski, se acerca a una de esas mujeres con la rotundidad del amor, la dulzura y la lujuria verdaderos entre los dos miembros de la nueva pareja; con el cariño espontáneo de ella por una niña de cuatro años con la que aún resulta difícil (o imposible) razonar ciertos asuntos, y con unas dificultades afectivas que en ningún momento están basadas en el lado oscuro de los personajes y sí en la delicadeza. Completamente alejada de maniqueísmos y trazados groseros de los personajes o sus actitudes, cada rol encuentra sus razones para actuar como lo hace, a veces equivocadamente, pero todas son tan irreprochables e indudables como la dificultad de la vida.

Rodada con elegancia por Zlotowski, que ya se había acercado a la figura de otro triángulo amoroso en Grand Central (2013), Los hijos de otros está articulada como un romance contemporáneo que, por parámetros genéricos, podría ser conceptuado como un melodrama, pues la música —a veces, canciones; otras, piezas de música clásica— enfatiza siempre las alteraciones de la piel, del corazón y del sexo: las de los personajes y las de los espectadores. Una banda sonora, además, muy ecléctica: Vivaldi, Thelonius Monk, Shostakóvich, Dave Van Ronk, Yves Simon, The Mellomen…

La directora posa su mirada en las miradas. La cámara suele estar en el lugar justo para captar con naturalidad la química entre Roschdy Zem y la formidable Virginie Efira de un modo que no necesite subrayados de texto. Así, el amor que se tienen y lo perfectos que parecen el uno para el otro no precisan más explicaciones, a pesar de que el relato exponga las sucesivas fases de ese romance, desde la ilusión anterior al primer beso hasta la resolución final, pasando por el éxtasis, las consabidas dudas, las caídas a las que lleva la complejidad de la situación y las tentaciones en el periodo de derrumbe. Además, en la escritura, el eje central va acompañado de algunas tramas paralelas que ayudan a conformar un estado de comunidad en el que todo afecta, porque así es la existencia. Y el problema, como tantas veces, suele estar en los otros.

Con una única secuencia no demasiado bien descrita (la del fútbol), y un bonito detalle de puesta en escena, a lo François Truffaut en Las dos inglesas y el amor, con la lectura de los mensajes entre la exesposa y la protagonista, Los hijos de otros describe un conflicto tan actual como los tiempos que corren. Días de acomodo afectivo o de atrevimiento emocional. (Javier Ocaña)

Recomendada.