Título
original: An Cailín Ciúin. Dirección: Colm
Bairéad. País: Irlanda. Año: 2022. Duración: 95 min. Género:
Drama.
Guión: Colm Bairéad (basado en
una historia de Claire Keegan). Música: Stephen
Rennicks. Fotografía: Kate
McCullough. Montaje: John Murphy. Producción: Cleona
Ní Chrualaoí.
Nominada al Oscar 2022 a
Mejor Película Internacional. Mejor Fotografía en los Premios del Cine Europeo
2022. Oso de Cristal a la Mejor Película (Generation Kplus) en el Festival de
Cine de Berlín 2022. Espiga de Plata en el Festival de Cine de Valladolid
(Seminci 2022).
Fecha del estreno: 24 Febrero 2023 (España).
Reparto:
Catherine Clinch, Carrie Crowley, Andrew
Bennett, Michael Patric, Kate Nic Chonaonaigh, Carolyn Bracken, Joan Sheehy,
Tara Faughnan, Neans Nic Dhonncha, Eabha Ni Chonaola.
Sinopsis:
La Irlanda rural, 1981.
Cáit es una reservada niña de nueve años que está desatendida por parte de su
pobre, disfuncional y demasiado numerosa familia. Se enfrenta en silencio con
dificultades en la escuela y en casa, y ha aprendido a pasar desapercibida para
cuantos la rodean. Cuando llega el verano y se acerca la fecha del parto de su
madre, Cáit es enviada a vivir con unos parientes lejanos. Sin saber cuándo
volverá a casa, se queda en el hogar de unos desconocidos sin más pertenencias
que la ropa que lleva puesta. Poco a poco, y gracias a los cuidados de la
familia Kinsella, Cáit realiza notables progresos y descubre una nueva forma de
vivir. Pero en esta casa donde reina el afecto y no parece haber secretos, ella
descubre una dolorosa verdad.
Comentarios:
Se hace difícil recordar otras películas más elocuentes y sensibles que The Quiet Girl a la hora de explorar el poder del silencio como herramienta de protección y para sugerir alternadamente serenidad, represión, soledad, miedo y vergüenza.
Ambientada a principios de los años 80, tiene como protagonista a Cáit (Catherine Clinch), una niña que usa la callada como respuesta tanto a la indiferencia que recibe en la casa familiar como al rechazo del que es víctima en el colegio, y desde el principio resulta demoledora por la sutil precisión con la que retrata la miserable existencia de la pequeña.
Afortunadamente, Cáit es instada a mudarse temporalmente con unos parientes, a un hogar más cálido y apacible que sin embargo, como el director Colm Bairéad va dejando claro gradualmente a través de la atmósfera de misterio y amenaza de la que envuelve a su diminuta heroína, está contaminado por el tipo de dolor que no puede ser explicado con palabras. Allí, en cualquier caso, Cáit experimenta dosis de amor y afecto que no creía posibles, y para escenificar esa revelación Bairéad apuesta por la discreción y el sigilo sin renunciar lo más mínimo a la contundencia emocional.
The Quiet Girl avanza con ritmo lánguido, dejando que las composiciones de los planos se erijan en significantes de las zozobras de sus personajes y que actividades mundanas como pelar patatas o correr por el campo funcionen a modo de símbolos de amor incondicional, comunicando con conmovedora precisión el efecto balsámico que esos momentos pueden llegar a tener para un ser humano que ha vivido demasiado tiempo privado de incluso los más pequeños actos de bondad.
La honestidad y la inteligencia que la película derrocha le impiden pretender que el camino que Cáit tiene por delante no está lleno de incertidumbres y, al mismo tiempo, la ayudan a convencernos de que tendrá los recursos suficientes para adaptarse adondequiera que la vida la lleve en el futuro. (Nando Salva)
Recomendada.