viernes, 19 de mayo de 2017

Los estrenos en Sevilla de 19-05-2017



6 películas se estrenan el 19 de mayo 2017 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. Estamos sorprendidos de la calidad de los estrenos de esta semana. En cuanto a sus nacionalidades, dos son películas estadounidenses, una alemana, una española, una británica y una francesa. Extrañamente, esta semana todo son recomendaciones. ¡Qué bien!


El caso Stoane. (USA, 2016). Dir. John Madden.
Elizabeth Sloane (Jessica Chastain) es una mujer poderosa a la que nunca se le ha resistido nada. Hasta ahora, ya que tiene que enfrentarse a uno de los lobbys más influyentes en Estados Unidos y hacer todo lo que esté en su mano para controlar el tráfico de armas en el país. Conocida por sus éxitos y con un secreto que ocultar, Sloane encarará al Gobierno de Estados Unidos e intentará presionar para que se instale una nueva legislación. Siempre ha hecho lo que ha necesitado para ganar, sin embargo, ahora que se enfrenta al enemigo más poderoso de su carrera, Sloane se topará con un precio demasiado alto. 'El Caso Sloane' está dirigida por John Madden y su guión corre a cargo de Jonathan Perera. El director compone un maquiavélico mecanismo narrativo a modo de excitante 'thriller' de espionaje que se mueve con la rapidez de un rayo en sus diálogos repletos de información. Una película fascinante por su paradójica tensión, generada al sostener un discurso ético liberal sobre la dudosa operativa de un personaje conflictivo y reprobable. Recomendada.


Déjame salir. (USA, 2017). Dir. Jordan Peele.
Chris (Daniel Kaluuya) ha iniciado una nueva relación con Rose (Ashley Williams). A medida que la pareja se establece y avanza, Rose considera que van suficientemente en serio como para presentarle a sus padres, así que organiza un fin de semana en su casa. Al principio, Chris tiene miedo de que los padres que está a punto de conocer desaprueben su relación interracial, ya que él es negro y ella es blanca. Sin embargo, pronto entenderá que ese es el menor de sus problemas, a medida que acontecimientos extraños comienzan a ocurrir durante el fin de semana. Al indagar en el pasado de la familia de su pareja, descubrirá aterradores secretos que lo atormentarán y amenazarán con quitarle la cordura. Rara vez la cartelera de cine programa uno de esos instantes de felicidad plena a los que, cinéfilo o lo contrario, conviene entregarse. Se trata de una comedia tan cerca de la realidad que parece fantástica. Una obra de categoría mayor en la que todo rezuma talento. Peele ha compuesto un peliculón. Recomendada.


Goodbye Berlín. (Alemania, 2016). Dir. Fatih Akin.
Un joven de catorce años llamado Maik se tiene que enfrentar durante las vacaciones de verano al ingreso de su madre alcohólica en una clínica de rehabilitación. Tras el ingreso, el padre de Maik decidirá marcharse con su amante dejando solo a Maik en su amplia casa de Berlín. Sin embargo, antes de que terminen las clases en el colegio, la clase de Maik recibe la llegada de un nuevo compañero de origen ruso. Tschick entablará amistad con Maik y ambos decidirán pasar el verano juntos viajando por el país en un coche robado. Película de origen alemán basada en la novela de Wolfgang Herrndorf y dirigida por Fatih Akin ('Al otro lado'). El reparto de la película lo conforman Tristan Göbel, Anand Batbileg, Aniya Wendel, Justina Humpf, y Paul Busche. La mezcla de géneros infalibles y el oficio del director hacen que prenda la chispa de la magia. Podría ser otra feel good movie más sobre adolescentes incomprendidos, si no fuera porque la dirige Akin. El cineasta vuelve a disfrazar de fingida sencillez y liviandad la compleja historia. Recomendada.


No se decir adiós. (España, 2017). Dir. Lino Escalera.
Carla recibe una llamada de su hermana: su padre, con el que hace tiempo que no se habla, está enfermo. Ese mismo día, Carla coge un vuelo a Almería, a la casa de su infancia. Allí, los médicos le dan a su padre pocos meses de vida. Ella se niega a aceptarlo y contra la opinión de todos, decide llevárselo a Barcelona para tratarle. Ambos emprenden un viaje para escapar de una realidad que ninguno se atreve a afrontar. Y será en esa huida donde se terminarán encontrando, donde finalmente se podrán decir adiós. Un filme contenido y austero sobre el último viaje hacia la muerte de un padre y las dificultades de la despedida. No cae en ningún momento en la lágrima fácil, y se permite, además, toques de humor concretos. Será una de las grandes películas del año en el cine español. Utiliza un montaje afilado, con cortes a negro. Recomendada.


Dancer. (Reino Unido, 2016). Dir. Steven Cantor.
Conocido como el "chico malo de la danza", Sergei es un joven prodigio bailarín. A los trece años consiguió una beca para estudiar en la British Royal Ballet School, y a los veinte se convirtió en el miembro más joven del Royal Ballet. Sin embargo, la vida de Sergei dio un giro de 180º cuando dos años después, en el momento más álgido de su carrera, ciertos eventos le condujeron a dimitir y amenazar con abandonar la danza para siempre. El documental de IFC 'Dancer' dirigido por Steven Cantor narra la historia de Sergei Polunin, un talentoso bailarín ukraniano que en el momento más importante de su carrera comenzó a cuestionar su existencia y compromiso con la danza a la par que se convertía en una leyenda a nivel mundial. Absorbente documental que se beneficia de la contemporánea sobresaturación de imágenes. Sorprende por la mezcla de diversos estilos (noticiarios, vídeos caseros e interesantes cepos autoindulgentes). Recomendada.


Personal shopper. (Francia, 2016). Dir. Olivier Assayas. 
Olivier Assayas, director conocido por 'Viaje a Sils Maria' y 'Las horas del verano', se pone al frente con 'Personal Shopper', un thriller dramático protagonizado por Kristen Stewart, con la que ya trabajó en 'Viaje a Sils Maria'. El film está ambientado en París, la película se centra en una historia de fantasmas que transcurre en los suburbios de la moda en la ciudad francesa. Maureen es una joven que trabaja como asistente personal de una persona muy influyente, relacionada con las mejores tiendas de moda de París. Pero lo curioso de Maureen no es solamente su selecto gusto para aconsejar y acompañar a sus clientes para encontrar el mejor vestuario de la ciudad, sino que posee una habilidad impresionante: La joven tiene poderes psíquicos, algo que compartía con su hermano mellizo antes de que éste falleciese en circunstancia que nunca se esclarecieron. La más anómala y estimulante reflexión sobre los espectros de nuestros días. Imposible no dejarse seducir por una película tan inquietante, brumosa, desesperante y, sobre todo, diferente. Un inclasificable y arriesgadísimo cruce entre el gótico y la estupidez social de hoy día. Una película finalmente más cargante que fascinante. Recomendada (con reservas).

viernes, 12 de mayo de 2017

Los estrenos en Sevilla de 12-05-2017



9 películas se estrenan el 12 de mayo 2017 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. La variedad está servida en cuanto a nacionalidades, salvo el caso de España, que no estrena nada esta semana. Dos estadounidenses, una japonesa, una sudafricana, una rusa, una croata, una italiana, una noriega y una de Luxemburgo. De todas ellas, dos producciones son de animación. Nosotros recomamos tres películas para ver esta semana.  
 
Paraiso. (Rusa, 2016). Dir. Andrei Konchalovsky. 
Película seleccionada por Rusia como representante en los Oscar 2016. Ganadora del Premio al Mejor Director en el Festival de Venecia y el Premio del Jurado Joven, la Mejor Fotografía y la Mejor Actriz en el Festival de Gijón 2016. Dirigida por el ruso Andrei Konchalovsky, el filme nos cuenta la historia de tres personas que son interrogadas en una sala austera. No son tiempos fáciles, Europa se encuentra inmersa en plena Segunda Guerra Mundial. En ese momento los caminos de tres personas se cruzarán cambiando sus destinos completamente. Por un lado está Olga, condesa rusa que vive en París y miembro de la Resistencia francesa; Helmut, un aristócrata alemán cuyas convicciones ha hecho que acabe abrazando el nacionalsocialismo convirtiéndose en un importante capitán de las SS; y Jules, un policía francés que colabora con la Gestapo capturando a judíos ocultos y a miembros de la Resistencia. Los tres tienen sus motivos para hablar y confesar sus miedos, su pasado y su presente. Una interesante reflexión sobre el comportamiento humano en una de las épocas más inhumanas que se recuerdan a de la historia más reciente. Original mirada que reconstruye aquel terrible momento histórico, mostrando pudorosamente el horror. Quizá la novedad esté en que, al tiempo que se narran los hechos, se autoanalizan las culpas. Desde un destino incierto, las propias criaturas evalúan lo experimentado como ningún otro podría hacerlo. Recomendada.


Bajo el sol. (Croacia, 2015). Dir. Dalibor Matanic.
Película ganadora del Premio Especial del Jurado en la Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes 2015. Dos naciones. Tres décadas en las que transcurren tres historias de amor consecutivas entre un hombre croata y una mujer serbia. Son tres historias de amor balcánico y prohibido, donde la fragilidad se palpa en el ambiente. En 1991, Jelena e Ivan desean fugarse a Zagreb juntos, en medio de las primeras explosiones de odio étnico. En 2001 Natasha y Ante vuelven a casa de la madre de ella tras la guerra. Y en 2011, Luke buscará desesperadamente a Marija, joven con la que tuvo algo más que una relación. Cinta escrita y dirigida por Dalibor Matanic, está protagonizada por Tihana Lazovic y Goran Markovic, y se trata de una coproducción entre Croacia, Serbia y Eslovenia. Una mirada sencilla y un patrón narrativo sabido, pero el magnífico despliegue de imágenes y la poética visual redimen la sensación de cliché. Relato muy físico, incluso sensual e intimista, que analiza los acontecimientos desde la perspectiva de los personajes, apoyado sobre la credibilidad de los actores principales. La técnica inherente a la cinematografía, el notable juego de luces y los planos fijos llegan incluso a jugar en contra de la propia obra: diluyen la intensidad seca de una reflexión, siempre necesaria, acerca de los efectos devastadores de la barbarie y su permanencia, generación tras generación, en sus víctimas. Recomendada.


Le llamaban Jeeg Robot. (Italia, 2017). Dir. Stacy Title.
Mejor Película en el Sección “Órbita” del Festival de Sitges 2156. Enzo es un pequeño ladronzuelo de segunda sin ningún aprecio hacia la vida o hacia los demás. Tras caerse al Río Tíber, adquiere unos extraños superpoderes, convirtiéndose en un nuevo tipo de superhéroe. Aun tratando de hacerse con el control de sus nuevas habilidades, decide lanzarse a perseguir al peligroso capo de una banda de crimen organizado al que llaman "El Gitano". Sin embargo, no está solo. Una traumatizada mujer que está convencida de que Enzo es el personaje principal de un manga llamado "Steel Jeeg" lo acompañará en su viaje, mientras él aprende no sólo a controlar sus poderes, sino a apreciar a la sociedad que le rodea y a despojarse de la misantropía que tanto le ha caracterizado siempre. Un conjunto irreprochable que, en apenas un segundo, saber girar de lo imaginativo a lo cotidiano, y de lo tierno y lo dramático, sin perder la compostura, la gracia y el respeto. Finalmente Italia tiene su propio superhéroe, y el resultado es sorprendentemente valiente y disfrutable. Recomendada.


Alien: Covenant. (USA, 2017). Dir. Ridley Scott.
'Alien: Covenat' es la segunda entrega de la nueva saga de precuelas de 'Alien', que comenzó con 'Prometheus' en 2012. Ridley Scott retoma su mítica franquicia de terror y ciencia ficción con esta nueva serie directamente conectada con las películas de finales de los setenta. La película gira entorno a la historia de la tripulación de la nave Covenant. El equipo emprenderá una expedición a una remota región de la galaxia considerada un paraíso desconocido. No obstante su viaje se convertirá en una pesadilla cuando descubren la parte más oscura y tenebrosa de un planeta que parecía perfecto para establecer una nueva colonia humana. Se darán cuenta de que la zona es un lugar desértico y peligroso donde su único habitante es David, un ser sintético y único superviviente de la expedición Prometheus. En este contexto, el grupo tendrá que encontrar una vía de escape para salvarse de ese planeta. La película está protagonizada por Michael Fassbender, que dará vida a David/Walter, Katherine Waterston, Billy Crudup, Demián Bichir, Jussie Smollett y Danny McBride, entre otros. Una historia que ni siquiera es mala, rodada con tanta efectividad como ausencia de alma. El filme adolece de un ritmo un tanto titubeante, ya que se alternan, de forma desigual, momentos de acción brillantes con otros más intimistas que, por ambición o innecesarias ínfulas de trascendencia, no encajan demasiado bien en el conjunto. Para exclusividad de los forofos de la saga. No Recomendada.


Maravillosa familia en Tokio (Japón, 2016). Dir. Yôji Yamada.
Presentada en la sección oficial del Festival de Valladolid (Seminci 2016). Un marido y su mujer llevan más de cincuenta años unidos en matrimonio. Él, interpretado por Isao Hashizume, le pregunta a su esposa (Kazuko Yoshiyuki) qué es lo que quiere como regalo de cumpleaños y, ante su sorpresa, ella le pide como regalo que le firme los papeles del divorcio. El anuncio de divorcio de su esposa sumerge a toda la familia en el caos. Sus hijos caen en un estado de pánico al escuchar esas noticias de separación. Entre ese inesperado bache en sus vidas, cada miembro de la familia comenzará a manifestarse de manera distinta como reacción a la sorprendente noticia. Esta es la nueva película de Yôji Yamada, que comparte reparto y personajes con la obra de 2013 'Una Familia de Tokio'. Impresentable homenaje a un clásico con una puesta en escena de añeja comedia de situación televisiva, con música y montaje enfatizados hasta lo risible, y un desarrollo temático enervante. No Recomendada.


Guardián y verdugo. (Sudáfrica, 2016). Dir. Oliver Schmitz.
En el año 1987, 164 personas se ejecutaron en el corredor de la muerte de la ciudad de Pretoria en Sudáfrica. Este film basado en hechos reales narra la historia en la que la pena de muerte fue puesta en duda y la historia cambió. John Weber, interpretado por Steve Coogan, es el abogado que se encarga de defender ante un juez a Leon, que será encarnado por Garion Dowds, un joven guardia de la prisión de máxima seguridad de Pretoria que acabó traumatizado de presenciar todas aquellas ejecuciones. Schmitz maneja el material con el piloto automático que requeriría un modesto telefilme de tesis para llegar al destino preprogramado que anticipa el primer fruncimiento de ceño del personaje de Coogan. Se da unos aires de trascendencia del todo injustificados. Sus personajes son meros esbozos; su narrativa, una rudimentaria sucesión de clichés del cine judicial; su 'look', pura tosquedad televisiva. No Recomendada.


Money. (USA, 2017). Dir. Martín Rosete.
“Voice Over” fue su corto nominado al Goya 2011. Ahora nos presenta su ópera prima.  Se trata de una coproducción hipano-estadounidense, donde en una noche totalmente normal, dos parejas se han reunido para pasar una agradable velada juntos. Se disponen a cenar cuando algo raro sucede. Un hombre llama a la puerta en mitad de la noche, e insiste en entrar y cenar con ellos. Porque resulta que esa cena no tenía nada de convencional: se reunían para celebrar la ganancia de unos cuantos millones de dólares que van a obtener de forma ilegal. Y este nuevo huésped lo sabe. Esta es la premisa de la nueva cinta del director madrileño Martín Rosete, que ha sido protagonizada por los actores Kellan Lutz, Jesse Williams, Jamie Bamber, Jess Weixler y Fredric Lehne. Mero entretenimiento de Rosete en su ópera prima. Se nota que está rodada con un bajo presupuesto, no presenta grandes decorados, toda la acción transcurre en la misma casa, no es una historia muy elaborada y con constantes giros de guión, intenta convencer al espectador con las conversaciones de los personajes. Rosete pretende meter ciertos toques de humor negro, que a veces viene bien, pero aquí desentonan totalmente. No Recomendada.


Dos colegas al rescate. (Noruega. 2015). Dir. Rasmus A. Sivertsen y Rune Spaans.
Película de animación que narra la historia de dos amigos, Knutsen y Ludvigsenque, que viven en un túnel cercano a las vías de un tren. La vida de los personajes es aburrida, sin sentido y monótona. Sin embargo, un día todo cambiará cuando Knutsen y Ludvigsen conozcan a la hija de un científico importante que ha sido raptado. El secuestrador quiere dominar el mundo convirtiendo a todos los habitantes en robots. La pareja tendrá que salvar al mundo, rescatar al científico y derrotar al villano. El film noruego está dirigido por Rasmus A. Sivertsen y Rune Spaans, acompañada de las voces de John F. Brungot, Hermann Sabado, Siri Nilsen, Frank Kjosås y Finn Schau. La película de Sivertsen y Spaans está producida por Tordenfilm AS, Qvisten Animation y Neofilm. El humor consiste básicamente en golpazos, gritos y discusiones. El feísmo en la concepción de algunos personajes y la tendencia a lo siniestro son sus pocas innovaciones, no de agradecer. No Recomendada.


Richard, la cigüeña. (Francia, 2017). Dir. Toby Genkel y Reza Memari. 
Richard es un gorrión que ha sido adoptado y criado por una familia de cigüeñas, y está convencido de ser una de ellas. Pero surgen problemas cuando las cigüeñas, aves migratorias, parten hacia África para pasar el invierno. Su familia le desvela su verdadera identidad, y le dejan atrás ya que al no ser un ave migratoria, no sobreviviría al viaje. Richard quiere partir también, y empieza a hacer autostop por toda Europa, en autobús, tren, y barco, junto con un búho excéntrico y un periquito divertidísimo que canta disco, para demostrar a su familia de cigüeñas que él también es una de ellas. La película está dirigida por Toby Genkel y Reza Memari. La película fue estrenada en el Festival Internacional de cine de Berlín, el 12 de febrero de 2017. Más que su acotado ejercicio en animación digital, esta road movie se distingue por sus emotivos apuntes en torno al sentido de pertenencia y a la familia. La pelota en sus tejados. No Recomendada.

jueves, 11 de mayo de 2017

El silencio de los corderos: "Un amigo me espera para cenar"


El pasado 26 de abril de 2017 nos ha dejado el director de cine, productor y guionista Jonathan Demme. Siempre será recordado por haber dirigido dos películas de impacto: “El silencio de los corderos” (1991) y “Philadelphia” (1993). Ambas fueron galardonadas con el Oscar. La que más huella me dejó fue sin duda la primera. La califico como de puro terror, desde sus inquietantes y confusos ángulos de cámara hasta su escalofriante ambiente freudiano.


Clarice Starling (Jodie Foster), hija de un policía muerto en acto de servicio, quiere entrar en el FBI. En la academia del FBI en Woods, Virginia, realiza cursos de formación y se esfuerza al máximo. Varias señales de madera con la leyenda: “DOLOR-AGONÍA-SUFRIMIENTO: ÁMALOS” no sólo animan a los novatos a destacar sino que revelan un alto grado de masoquismo. La película recorre toda esta gama de sensaciones, desde el desinterés heroico hasta el odio autodestructivo. Jack Crawford (Scott Glenn), jefe de Starling y responsable del departamento psiquiátrico del FBI, le envía a Baltimore para interrogar a un asesino convicto que se niega a colaborar. Además de psiquiatra, el preso es un caso patológico extremo de asesino antropófago. El doctor Hannibal “el canibal” Lecter (Anthony Hopkins) ha pasado ocho años en una celda sin ventanas de un hospital mental de alta seguridad. Crawford espera que el interrogatorio aporte pistas sobre el comportamiento de otro monstruo, un asesino conocido como “Búfalo Bill”, que desuella a las mujeres que mata y ha logrado escapar del FBI. El plan de Crawford funciona y Lecter accede a hablar sobre la patología de los asesinos en serie con Clarice, pero pone una condición. Lecter dará su opinión experta sobre “Búfalo Bill” sólo si ella le cuenta su trauma infantil: “Quid pro quo”,  ella desnuda su alma y él le da el perfil psicológico del sospechoso. El apasionante diálogo que se entabla entre ambos puede entenderse a distintos niveles. Por una parte, encontramos a un psicoanalista hablando a su paciente, por otra, a una joven detective interrogando a un asesino en serie impredecible, ambigüedad que caracteriza la relación de Lecter y Starling. Ambos persiguen su meta de modo infalible, sin ceder, y la lucha resultante constituye uno de los duelos más brillantes y complejos de la historia del cine. 


La hija de una senadora estadounidense es secuestrada por “Búfalo Bill” y el FBI se ve sometido a una creciente presión para encontrar al asesino. Se presenta una oportunidad para Lecter. A cambio de su ayuda para capturar a Jame Gump, alias Búfalo Bill (Ted Levine), pide una mejora de sus condiciones de reclusión y le envían a una prisión provisional en Memphis. Mata a los celadores y escapa vestido con el uniforme de un policía a quien le arranca la cara para cubrirse la suya. Su última conversación con Starling se produce por teléfono, cuando la llama desde una isla del Caribe para felicitarla por su nombramiento como agente del FBI y se despide de ella cariñosamente  diciendo:”un viejo amigo me espera para cenar”. Tras colgar, Lecter sigue a un grupo de turistas en el que el público distingue al odiado doctor Chilton (Anthony Heald), director del hospital mental de alta seguridad de Baltimore, que será “el invitado” a la cena de Lecter.

“El silencio de los corderos” marcó un hito cinematográfico a principios de los años noventa. Es imposible enmarcar en un solo género, ya que combina varios. Presenta elementos de películas policiacas (en las que los crímenes quedan impunes), pero también es una película de suspense basada en personajes reales: el modelo tomado para caracterizar a Gumb y a Lecter es Edward Gein (1906-1984), que llevaba prendas de vestir hechas con la piel de sus víctimas cuando fue arrestado en 1957.

Pero también es un film sobre psiquiatría. Los dos asesinos aparecen como psicópatas cuya “relación” establece la base de la investigación criminológica, aunque sus casos no sean estrictamente comparables. La película tuvo tal éxito que se convirtió en uno de los modelos más influyentes de la década siguiente hasta tal punto de que el argumento fue objeto de plagios y fuente de citas.


Hannibal Lecter ya había aparecido en la gran pantalla antes del estreno de “El silencio de los corderos”. En 1986 Michael Mann llevó al cine la novela de Thomas Harris “El dragón rojo” (1981) con el título “Hunter”. Cinco años después, Jonathan Demme seleccionó el material y dio un nuevo enfoque a lo que es la versión cinematográfica de “La bella y la bestia”, Demme reviste a sus personajes tanto desde dentro como desde fuera. El director juega con la frontera difusa entre la realidad externa y la interna, entre la memoria y el presente, como cuando vemos la infancia de Clarice en dos flashbacks absolutamente inesperados. Los ojos de Jodie Foster permanecen fijos en el presente mientras la cámara se adentra en su pasado y explora sus heridas psicológicas. Durante el enfrentamiento final entre Clarice y James Gumb, la perspectiva cambia continuamente. Vemos al asesino a través de los ojos de Clarice, pero también vemos a la joven agente del FBI a través de los ojos de Jame, quien busca a sus víctimas en la oscuridad mediante gafas con infrarrojos.


Esta perspectiva cambiante en las escenas finales del film pone de relieve el peligro extremo en el que se encuentra Clarice. Otras secuencias resultan engañosas, como en la secuencia que desencadena el final. En ella una dotación policial rodea la casa en la que esperan encontrar a James Gumb y un oficial negro disfrazado de repartidor llama al timbre. Al otro lado de la puerta, oímos el timbre, James se viste y abre la puerta. La policia irrumpe en la casa, mientras el asesino abre la puerta y encuentra a Clarice, sóla. En la toma siguiente, la policía toma al asalto una casa vacía. Este montaje paralelo combina dos lugares lejanos, dos acciones con el mismo objetivo, dos casas, una de las cuales solamente se ve desde el exterior y la otra desde el interior. Las imágenes nos llevan a pensar que ambas acciones se desarrollan en el mismo lugar. El montaje paralelo se descubre y aumenta la tensión y de repente nos damos cuenta de que Clarice debe enfrentarse sola al asesino. Este montaje sirve principalmente para acentuar la atmósfera de peligro e incertidumbre del film. Sin embargo, “El silencio de los corderos” trabaja a ambos niveles, como entretenimiento emocionante y como juego virtuoso con situaciones y figuras culturales clave.

En los Oscars de 1992, “El silencio de los corderos” fue premiada con las estatuilla de las cinco categorías principales, algo que sólo habían conseguido antes dos películas: “Sucedió una noche” (1934) y “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975).


Diez años después de su huida, Hannibal Lecter regresó a la gran pantalla: “Hannibal” (2001), Jodie Foster rechazó interpretar por segunda vez el papel de Clarice y fue sustituida por Julianne Moore, y Ridley Scott tomó el relevo de Jonathan Demme como director.

El montaje paralelo es una técnica desarrollada en los albores de la historia del cine. Dos o más acciones se suceden en distintos lugares y se narran y se experimentan a la vez. El más conocido es el “rescate en el último minuto”, en el que se superponen imágenes del protagonista en peligro en rápida sucesión con imágenes de los rescatadores que van hacia el lugar. Este recurso no ha variado desde la película “Intolerancia” (1916) de David Griffith hasta los thrillers actuales. Este tipo de montaje nos permite adelantarnos un paso a los personajes del film, ya que sabemos cosas que ellos desconocen y estamos en varios sitios al mismo tiempo, experiencia que sólo es posible en la ficción.


Ya como curiosidad igualmente morbosa de esta película os cuento que el cartel promocional del filme contiene unos elementos misteriosos a descubrir. En dicho cartel se nos muestra el rostro de Jodie Foster bastante lívido y en su boca se halla una mariposa. Esta mariposa no es común: se trata de la “Esfinge de la calavera” y nos hace pensar en los protagonistas Clarice, Lecter y Búfalo Bill, éste último introducía esta especie de mariposa en la boca de sus víctimas. Pero aún hay otro detalle menos conocido y muy curioso. Se sustituyó la cabeza de la mariposa por una obra de Salvador Dalí titulada “In volutas mors” (la voluptuosa muerte). En ella, Dalí juega con los cuerpos desnudos de siete mujeres que, en colaboración con el fotógrafo Philippe Halsman, se convierten en una calavera blanca.



VIRGINIA RIVAS ROSA       


domingo, 7 de mayo de 2017

I am Michael: el triunfo de la "fe"





Película basada en el artículo titulado  “Mi amigo ex-gay” (“My Ex-Gay Friend”) de Benoit Denizet-Lewis, publicado en The New York Times en 2011, hace referencia al proceso de cambio personal e identitario de Michael Glatze, el cual pasa de ser un referente para la comunidad LGTB americana, a llegar a fundar su propia congregación religiosa cristiana.

Trabaja junto a su pareja, desde inicio de los 90, en  “XY”, una revista nacional con sede en San Francisco para jóvenes homosexuales, y que desarrolló toda una filosofía sobre la identidad gay, protegiendo de la discriminación que sufrían muchos de estas personas, en la América de la época.  Analizó a fondo todo lo desarrollado sobre la “teoría queer”, participaba en manifestaciones de derechos de los homosexuales e instó a los jóvenes a celebrar (no sólo aceptar) sus atracciones por personas del mismo sexo. 



Glatze, a la izquierda, con su ex compañero, Ben. 
En la película, James Franco (Glatze), y Zachary Quinto (Ben).



Michael se dedicó a ayudar y se vio particularmente afectado por las cartas que la revista recibía regularmente de adolescentes rechazados por sus familias religiosas. "Los fundamentalistas cristianos se deben quemar en el infierno", decía en ocasiones, afectado por la rabia que le producía leer lo que le llegaba a la editorial.

Él y Ben, su novio en ese momento, que también trabajaba en la revista, formaban una hermosa pareja. Los fines de semana iban juntos a las fiestas y discotecas gays, y para muchos, que  los conocían, constituían un ejemplo, a pesar de que para muchos, su moral era mucho más que “abierta”.
               
Aunque  la atracción sexual pueda evolucionar, la propia ex pareja de Ben, dudaba de la afirmación categórica de Michael sobre la heterosexualidad y rechazaba su argumento de que "la homosexualidad nos impide encontrar nuestro verdadero yo". Además, cuesta creer que el "verdadero yo", sea un cristiano fundamentalista que escribe denigrando sobre ser gay. 

Fotograma de "I am Michael"

"Dios te ama más que cualquier otro te amará jamás", comentaba sin reparos,  "No pongas tu fe en algún hombre, en alguna carne. Eso es lo que hacemos cuando estamos atrapados en la identidad gay, cuando estamos atrapados en esa cueva. Vamos de chico a chico, buscando a alguien que nos ame y nos haga sentir bien, pero Dios es mucho mejor que todos los otros maestros que hay".

"La homosexualidad es una jaula en la que estás atrapado en un ciclo interminable de querer constantemente más - sexualidad - que nunca puedes recibir, constantemente lleno de vacío, tratando de justificar sus acciones".

A partir de la historia contada por el periodista en el artículo, sobre este peculiar personaje, y su asombrosa, cuando poco, transformación, el director de cine Justin Kelly, dirige un drama, que no es precisamente un biopic,  protagonizado entre otros por James Franco, Emma Roberts, Zachary Quinto, Leven Rambin, Daryl Hannah y Avan Jogia.
 
Fotograma de "I am Michael"

La película transcurre narrativamente, a través de saltos en el tiempo, entre el pasado y el presente de Michael, a la par que va mostrando como esta persona va sufriendo unos cambios personales, que comienzan a modo de “ataques de pánico”, los cuales pensaba que eran fallos cardíacos, tal como había tenido el padre del personaje. El propio Michael, en este momento de cierta vulnerabilidad física y mental, va acercándose de nuevo a esa iglesia y a esa fe,  que hacía tiempo las daba por perdidas, así como a la Biblia, a modo de búsqueda de respuestas.

Rompe con su vida establecida, pareja incluida, y se marcha a “meditar”, al principio en un retiro budista y posteriormente en una escuela de la biblia, hasta que comienza el proceso de huida y rechazo hacia la sexualidad sentida hasta el momento, volviéndose “heterosexual”, y alejándose de sus deseos pasados, tan ampliamente desarrollados y defendidos.

La película pretende ser aséptica con el personaje, no intentando criminalizar su nueva conducta, aunque la solución de esta nueva “vida”, y las razones de la misma, considero que las deja al espectador, para que las analice y se pronuncie de alguna forma. Unos considerarán a Michael como un nuevo “mesías” de los muchos que existen en Estados Unidos, que promueve una palabra de Cristo con una pátina de auténtica homofobia, con lo que ello conlleva. Otros considerarán al mismo como un sujeto trastornado y que soluciona su angustia, de la forma menos natural y terapéutica.
 
Fotograma de "I am Michael"


De cualquier forma, este personaje es uno de los muchos “voceros” sobre la vida pecaminosa de los gays y lesbianas, corpúsculos de crítica dañina a un colectivo ampliamente vilipendiado.

Los actores están correctos, y a pesar de que toda la atención se centra en James Franco, quizás esté más elaborado el papel que realiza Quinto. Película independiente que se presentó en Sundance 2016, y que según nos cuenta Zamora Cubilo, A. “el equipo de producción se encontró con Michael Glatze, de 42 años, quien aceptó hablar con ellos, y dio su consentimiento para la realización del film. Pero según cuenta el director, a pesar de que fue un encuentro cordial, Glatze no dudó en expresar su opinión actual, afirmando que “irían al infierno por no compartir sus creencias”.

En nuestro país, aún no se ha estrenado, no sabemos si pasará directamente al Dvd, o a alguna plataforma audiovisual, pero lo que si es importante es que este tipo de historias de personajes reales, que son ciertamente tremendos en sus afirmaciones, y que pueden dañar a grupos de personas indefensas, son documentos visuales que hay que revisar y analizar, pues nos acerca también a parte de la población de ese maravilloso país que es Estados Unidos, tenga el presidente que tenga.

Un artículo de JAVIER BERNET TOLEDANO