viernes, 5 de febrero de 2021

Los golfos (Carlos Saura, 1960)

 

Título original: Los golfos. Dirección: Carlos Saura. País: España. Año: 1960. Duración: 88 min. Género: Drama, Cine Quinqui.

Guión: Carlos Saura, Mario Camus, Daniel Sueiro. Fotografía: Juan Julio Baena. Música: Antonio Ramírez Ángel, José Pagán. Producción: Pere Portabella, Films 59.

Presentada en el Festival de Cine de Cannes 1960.

Estreno en España: 15 Julio 1962

 

Reparto:

Manuel Zarzo, Óscar Cruz, Juanjo Losada, Rafael Vargas, María Mayer, Luis Marín.

 

Sinopsis:

Julián, Ramón, Juan, el Chato, Paco y Manolo son seis jóvenes que sobreviven como pueden en los arrabales de Madrid. Juan quiere ser torero, y sus amigos cometen pequeños atracos para poder pagar su debut.

 

Comentarios:

Carlos Saura apostó en 'Los golfos', su ópera prima, por una historia que retrata la miseria, la soledad, el fracaso, el aburrimiento y la solidaridad de los débiles, que se puede considerar como el inicio del cine quinqui, con una película que se adelantaba dos décadas al género que proliferó en el cine español en los 80, y al que volvería con 'Deprisa, deprisa'. No era, sin embargo, la película con la que Saura pensaba debutar como director, pero todos sus proyectos anteriores para convertirse en director de cine le fueron prohibidos.

Carlos Saura (Huesca, 1932), aficionado a la fotografía desde muy joven, abandonó sus estudios de ingeniería industrial para estudiar cine en el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas de Madrid, antecedente de la Escuela Oficial de Cine, donde obtuvo el diploma de Dirección cinematográfica. Como alumno del IIEC realizó diversos cortometrajes como 'Pax' o 'La tarde de domingo'. En el primero se contaba la historia de un dictador de un país imaginario que dejaba de ser brutal y se volvía bondadoso, por lo que lo metían en un manicomio. Una parábola política que impidió que Saura aprobase su curso en el Instituto, algo que hizo con el segundo. Poco después se crea la Escuela Oficial de Cinematografía y Saura se convierte en uno de sus profesores.

Tras el mediometraje documental 'Cuenca', Saura se plantea dirigir un largometraje. Carlos escribe junto a Mario Camus una adaptación de la novela 'Abel Sánchez', de Miguel de Unamuno, que lleva el título de 'La boda', pero el guion es prohibido. Intenta después adaptar a la pantalla 'El Jarama', de Rafael Sánchez Ferlosio, que vuelve a ser prohibido. Busca adaptar el relato de Daniel Sueiro 'Estos son tus hermanos', y es prohibido cuatro veces. Por fin en 1959 se aprueba el guion de 'Los golfos', escrito por el propio Saura junto a Mario Camus y Daniel Sueiro. El director busca un reparto de actores no profesionales, a excepción de Manolo Zarzo, que hace aquí su primer personaje importante. La producción corre a cargo de Pere Portabella y Films 59, que un años después producirían 'Viridiana', de Luis Buñuel, que por decisión gubernamental acabó con la productora.

La película, con un evidente tono neorrealista y semi documental, sigue a Julián, Ramón, Juan, el Chato, Paco y Manolo, seis jóvenes de la deprimida, suburbial y chabolista periferia madrileña que malviven con el producto de sus asaltos, hurtos y rapiñas. Solo uno de ellos, Juan, trabaja como cargador, eventualmente, en el mercado de frutas de Legazpi, y es a él a quien los demás tratan de ayudar, solidariamente, para hacer realidad su sueño de ser torero. Aunque consiguen reunir el dinero que les pide el intermediario con robos y atracos, todo se tuerce.

La película se rueda en diferentes localizaciones de Madrid (el mercado de Legazpi, la plaza de toros de Vista Alegre…) a finales de 1959 y es seleccionada para la sección oficial del Festival de Cannes de 1960, donde por única vez se proyecta íntegramente. Las autoridades de Información y Turismo dan a la película la peor calificación posible, lo que de facto significa que será muy difícil que se pueda estrenar. Además, imponen numerosos cortes de censura, hasta 10 minutos, una auténtica masacre que hace difícil que algunas escenas se puedan entender.

Aunque la selección de Cannes posibilita al filme que pueda ser seleccionado y visto en otros festivales por todo el mundo, en España no se puede ver hasta dos años después. Su estreno tiene lugar en el Cine Paz de Madrid el 15 de julio de 1962. (Boquerini)

Recomendada.



jueves, 4 de febrero de 2021

Algo amargo en la boca (Eloy de la Iglesia, 1969)

 

Título original: Algo amargo en la boca. Dirección: Eloy de la Iglesia. País: España. Año: 1969. Duración: 91 min. Género: Drama.

Guión: Eloy de la Iglesia, Luis Bermejo. Fotografía: Leopoldo Villaseñor. Música: Fernando García Morcillo. Montaje: Pablo González del Amo. Escenografía: Antonio Sanabria. Diseño de producción: Luis Bermejo. Producción: Ignacio Carrasco, Juan Otamendi (Acción Films).

Fecha del estreno: 10 Noviembre 1969 (Barcelona)

 

Reparto: Juan Diego (César), Maruchi Fresno (Aurelia), Irene Daina (Clemntina), Verónica Luján (Ana), Javier De Campos (Jacobo), Toni Carceller (Novia de César).

 

Sinopsis:

Un apuesto joven va a pasar las navidades a casa de unas tías, donde tres mujeres muy distintas reaccionan de manera muy diferente a su presencia.

 

Comentarios:

Estamos ante el segundo largometraje del director de Zarauz -localidad guipuzcoana que se cita a menudo en los diálogos- y es sin duda la primera obra personal de Eloy de la Iglesia, en la que ya aparecen algunas cuestiones recurrentes de su cine, como el sexo, una evidente voluntad de subversión, o el varón como objeto de deseo. César, un joven encarnado por el actor Juan Diego, que muy poco antes había iniciado su carrera en el cine, se va de Madrid para pasar las Navidades con unas mujeres (Maruchi Fresno, Irene Daina) cuyo parentesco nunca queda muy claro, salvo en el caso de su prima Ana (Verónica Luján), y con las que vive una especie de criado, privado del habla (Javier de Campos). El protagonista seducirá a las tres mujeres, y a su vez será seducido por ellas, y en ello la trama se anticipa a un film estadounidense inmediatamente posterior como "El seductor" (The Beguiled, 1971), de Don Siegel.

El guión permite una lectura alegórica -esa casa y esa familia, marcadas por represiones, traumas, fracasos, y por el pasado como refugio permanente, pueden ser España-, especialmente en cuanto al personaje de Maruchi Fresno, un personaje obsesionado por el pasado, que siente un fetichismo evidente hacia el uniforme militar de un novio muerto en la guerra. Es un film muy interesante, con una curiosa secuencia de créditos montada con imágenes de "crismas" de Ferrándiz, y que merece ser redescubierto. Como otros títulos posteriores de este cineasta, "Algo amargo en la boca" sufrió el ataque de la censura de la época. Lógico, pues en sus imágenes, que oscilan entre lo más prosaico y lo más onírico, y en las que se esconde una cierta misoginia, hay una reivindicación de la libido y de la libertad. (Pedro Triguero)

Recomendada.


miércoles, 3 de febrero de 2021

Jean Pierre Bacri (1951-2021)

 

Ha sido uno de los grandes del cine y del teatro francés. Apoyado en un talento excepcional, jugando con su rostro, a ratos anodino, a ratos gruñón, a ratos enfadado, alguna vez encantador. Y en sus mejores trabajos de la mano de Agnès Jaoui, su pareja profesional y personal. Jean-Pierre Bacri, gigante de la interpretación en su país, falleció el 18 de enero de 2021 a los 69 años víctima de un cáncer. En la memoria de cualquier cinéfilo están sus trabajos con Jaoui: Para todos los gustos (2000), Como una imagen (2004) -que les dio el premio a mejor guion en el festival de Cannes-, Háblame de la lluvia (2008), Un cuento francés (2013) y Llenos de vida (2018). Obtuvo 13 candidaturas a los premios César, y ganó cinco: cuatro como guionista con Jaoui, y una como actor por el musical de Alain Resnais On connaît la chanson (1997), que también había escrito con Jaoui. Por cierto, la pareja rompió sentimentalmente en 2012, pero mantuvieron la unión profesional.

 

Nacido en Argelia en 1951, Bacri llegó a París con 23 años y comenzó a trabajar en el teatro. Su carrera en el cine arrancó en 1979 en El matasanos, con Alain Delon, y su primera candidatura a los premios César le llegó con su memorable personaje secundario, Batman, en Subway (1985), de Luc Besson. Es en esos años cuando conoce a Agnès Jaoui, otra actriz dotada tanto para la interpretación como para la escritura. Justo como él. Y ahí arrancan sus guiones y libretos (en total, nueve). Primero para otros directores: Cuisine et dépendances (1993), para Philippe Muyl, y Smoking / No Smoking (1993), para Alain Resnais, que les catapulta como escritores: la película gana en la Berlinale un Oso de Plata por su originalidad, y arrasa en la taquilla y en los César. Ellos se llevan el galardón a mejor guion. Para Cédric Klapicsh escriben Como en las mejores familias (1996) y repiten con Resnais en el musical On connaît la chanson (1997), filmes en los que además actúan. Van de éxito en éxito de crítica, público y premios, por lo que por fin Bacri y Jaoui se encuentran con la posibilidad de cumplir su sueño: crear sus proyectos y dirigirlos. En 2000 estrenan Para todos los gustos, la primera de sus cinco películas en común antes mencionadas. Ese título es un ejemplo perfecto de su ductilidad interpretativa: capaz de encarnar a tipos inteligentes y amargados o a misóginos ridículos, en Para todos los gustos da vida a un rico algo simple que enamorado de su profesora de inglés se afeita el bigote y empieza a culturizarse con tal de cuajar la relación.

 


Bacri además enlazó un trabajo tras otro como actor: durante más de cuarenta años participó en más de cincuenta películas, sobre todo comedias. Y aunque dirigió teatro, nunca saltó a la realización cinematográfica. Eso le llevó a colaborar con todo tipo de directores (Alain Chabat, Claude Berri...) y proyectos. Hasta en Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, de la que era el narrador. Con o sin bigote, siempre calvo, por el rostro de Bacri podían asomar todas las emociones.

 


En España sus últimos trabajos estrenados han sido C’est la vie (2017), la última comedia de Olivier Nakache y Éric Toledano, que él salva con su caracterización de un organizador de celebraciones de boda siempre al filo del desastre; Llenos de vida (2018), su última colaboración con Jaoui -y en la que porta un peluquín irreal- y Foto de familia (2018), su despedida del cine, en la que encarna a un padre muy alejado de sus hijos mayores, un papel secundario que él construye rápidamente con dos férreos brochazos. “Detrás de sus personajes divertidos y depresivos, Bacri conocía el sabor de la vida... El sentido de la vida... La extrema dignidad al final del camino”, escribió ayer en Twitter el presidente del festival de Cannes, Pierre Lescure. No cabe mejor definición. (Gregorio Belinchón)


 

lunes, 1 de febrero de 2021

1921-2021: Aniversario de "La carreta fantasma"

 



"La Carreta Fantasma" (Körkarlen, 1921), dirigida por Victor Sjöström, representa la cima del cine sueco mudo. Producida por los Estudios SF (Svenska Filmindustri) se estrenó en la significativa fecha del 1 de enero de 1921.



La película está basada en un relato tradicional sueco que transcurre en torno a la nochevieja, en el que se afirma que la última persona que muere, justo antes de las campanadas, tendrá que conducir la carreta de la muerte, para recoger las almas de los muertos durante todo el año entrante. El borracho y pecador David Holm es el que narra la historia, pero muere en el transcurso de una pelea, justo cuando acababa el año, y le toca ser el próximo carretero y el personaje central de esta historia, un fantasma condenado a recorrer los caminos recogiendo las almas de los muertos durante todo el año entrante. El propio Victor Sjöström interpreta al protagonista.



Narrativamente la historia se desarrolla mediante flashbacks muy bien entrelazados, que crean un clima fantasmagórico y dramático muy apropiado. La película parte del problema del alcoholismo, que hace de David Holm un hombre enfermo, violento y autodestructivo que, tras pasar una estancia en prisión,  descubre que su mujer e hijos le han abandonado. La única esperanza de reconducir su propia vida, desde el más allá, es la toma de consciencia del amor y esperanza que le ha ido profesando una monja del Ejército de Salvación, que lucha por salvar su alma, y que le lleva finalmente hasta la redención.




El filme sorprende por su modernidad y por el dominio del lenguaje cinematográfico. Cabe destacar los efectos especiales: con el uso de la sobreimpresión o exposición múltiple consigue crear imágenes dobles, para mostrar a la vez a los vivos y los muertos. Aunque fue rodada en 1920, no es una película de la corriente expresionista tan en boga en Alemania. Sus escenarios son realistas, los personajes no están excesivamente maquillados y los actores interpretan con naturalidad sin recurrir a la exageración tan propia del cine mudo.


Os invito a ver el estupendo reportaje que le dedicaron en Días de Cine de RTVE (minuto 34:18): 


Y si tenéis ganas de verla completa, aquí está:

La carreta fantasma from pluviason on Vimeo.