sábado, 10 de noviembre de 2012

Kubrick; erotismo y banda sonora de "Eyes wide shut"


Stanley Kubrick, durante el rodaje de Eyes Wide Shut.

En esta semana Paco nos ilustraba en el taller con algunas de las escenas eróticas que a él particularmente le han conmovido, inaugurando de esta forma el apartado que entre todos los alumnos iremos desarrollando a lo largo del curso. 

Uno de los momentos que Paco nos traía a colación es la celebérrima orgía ritual de “Eyes wide shut”, una escena poderosísima visualmente y altamente perturbadora, en la que todos los que la vimos por primera vez seguro que nos sentimos un poco como el personaje interpretado por Tom Cruise, con esa mezcla de atracción, fascinación, miedo, excitación… morbo, en una palabra.
 



En esta magistral escena tiene no poca importancia, como en todas las películas de Kubrick, la banda sonora, cuidadosamente escogida por el maestro. En este caso la subyugante melodía y la desasosegadora letra de la misma, son fruto de la inspiración de Jocelyn Pook, “una reconocida compositora británica que combina la interpretación con la viola, la composición de bandas sonoras para el cine y la música para televisión, teatro o danza. Lidera una formación que se mueve entre la música contemporánea, el new age, en la línea de Michael Nyman o Philip Glass, y las últimas tendencias de vanguardia, sin renunciar a la música clásica, en especial a la denominada música antigua".

En el tema de Masked Ball, Pook se basó en un canto funerario transilvano, con la curiosidad de que lo revirtió y fue interpretado al revés:
Auov uad auon acnurop ias iicinecu ertac iulunmod asiz. Aiutseca iulusacal iulutnafs ia irotacafenib is irotiulim irotanihcni. Uezenmud iul rolibor roletacap aeratrei is aerasal aeratecrec aer.
Una vez se escucha la canción original revertida, la letra es esta:
Zisa Domnului catre ucenicii sai, porunca noua dau voua. Domnului sa ne rugam pentru mila, viata, pacea, sanatatea, mantuirea, cercetarea, lasarea si iertarea pacatelor robilor lui Dumnezeu. Inchinatori, miluitori si binefacatori ai sfantului lacasului acestuia. 
El texto de la letra utiliza un pasaje del Evangelio de San Juan, (Jn 13, 34) en lengua rumana: "Jesús les dijo a sus discípulos: Un nuevo mandamiento os doy, que os améis los unos a los otros".


 Kubrick dota de este modo de numerosos elementos controvertidos a esta escena ya de por sí polémica, uniendo el uso de una iglesia –al parecer neogótica- como escenario –en un retorno a los orígenes paganos que tienen muchos santuarios de la actualidad-, revirtiendo el texto a la manera de aquellos discos de los 60 y 70 que pretendidamente difundían mensajes “satánicos” si los escuchabas al revés y, sobre todo transmutando el mandato evangélico de amor trascendente y puro, ajustado a la ortodoxia judeocristiana, para remontarse al concepto de “eros” de los antiguos griegos, personificación del deseo, la atracción, el sexo, la fertilidad y también del amor entre hombres.


 
 Eros y Psique


Bueno, creo que no es arriesgado opinar que el maestro Kubrick en apenas diez minutos creó una de las escenas más impactantes de su cinematografía y de la Historia del Cine, con connotaciones de testamento artístico, dado que fue su última película antes de morir -falleció durante el montaje final de la obra-

Kubrick durante el rodaje de Eyes wide shut.



 

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