sábado, 16 de septiembre de 2023

El viaje de Harold (Hettie Macdonald, 2023)

 

Título original: The Unlikely Pilgrimage of Harold Fry. Dirección: Hettie Macdonald. País: USA. Año: 2023. Duración: 108 min. Género: Drama.

Guión: Rachel Joyce. Libro: Rachel Joyce. Música: Ilan Eshkeri. Fotografía: Kate McCullough. Producción: Essential Cinema, Free Range Films, Ingenious Media, Rose Pine Productions.

Fecha del estreno: 25 Agosto 2023 (España).

 

Reparto: Jim Broadbent, Penelope Wilton, Earl Cave, Linda Bassett, Daniel Frogson, Naomi Wirthner, Paul Thornley, Joy Richardson, Claire Rushbrook, Ian Porter.

 

Sinopsis:

Una mañana cualquiera, Harold Fry sale de casa para echar una carta al buzón. Recién jubilado, Harold responde a la misiva de una vieja amiga y compañera de trabajo quien, tras un silencio de casi veinte años, acaba de comunicarle que está ingresada en un hospital a punto de morir. Cuando Harold se dispone a enviar la carta, un impulso repentino lo conmina a llevar él mismo el mensaje a su destinataria en un viaje improvisado a pie de un extremo a otro del país.

 

Comentarios: 

Basada en el best seller del mismo título de Rachel Joyce, El Viaje de Harold (El insólito peregrinaje de Harold Fry) llega a las pantallas en forma de película tras vender más de 5 millones de ejemplares. Hettie Macdonald se encarga de llevar al cine la historia, presentada en la sección oficial de la pasada edición del Festival de Cine de Barcelona (BCN Film Fest).

Liderada por las soberbias interpretaciones de Jim Broadbent y Penelope Wilton, El Viaje de Harold nos presenta a Harold (Broadbent), un hombre jubilado que lleva una tranquila y monótona vida junto a su mujer Maureen (Wilton) en Kingsbridge. Un día recibe la carta de una antigua compañera de trabajo, Queenie Hennesy, que le escribe para despedirse de él ya que se encuentra ingresada en un hospital debido a un cáncer terminal. Harold se dispone a enviarle su respuesta por correo para mostrarle su apoyo, pero de pronto le invade un impulso repentino y decide llevar esa carta personalmente a su destinataria en un viaje a pie de más de 800 km, de un extremo a otro del país.

Harold, por una vez en su vida decide hacer algo importante y cree que este viaje es una oportunidad. Le sostiene la fe de que mientras llega a destino, su amiga vivirá por la ilusión de volver a ver a su antiguo compañero de trabajo. A lo largo del viaje, Harold hace balance de su vida y le sirve para diferenciar las cosas importantes de las que no lo son.

El viaje le sirve para tomar conciencia de los errores que ha cometido en su vida y pedir perdón. Le sirve para darse cuenta de que nunca es tarde y de que las cosas que hacemos, aunque sean pequeñas, pueden influir en la gente. Nos presenta la película continuos flashbacks de encuentros de Harold con diferentes personas a lo largo de su vida.

Es una bella historia, pequeña a priori, que con el paso de los minutos se convierte en una historia grande. Una especie de parábola que tiene capacidad de sorprender y conmover. Nos presenta una visión profunda, un poco triste, pero finalmente esperanzadora sobre la fe y el sacrificio personal. Nos recuerda que vida no hay más que una y que hay dos opciones: podemos verla pasar y gastarla inútilmente o, por el contrario, ser protagonistas activos de la misma. (Isabel Turel)

Recomendada.




viernes, 15 de septiembre de 2023

Passages (Ira Sachs, 2023)

 

Título original: Passages. Dirección: Ira Sachs. País: Francia. Año: 2023. Duración: 91 min. Género: Drama.

Guión: Ira Sachs, Mauricio Zacharias. Fotografía: Josée Deshaies. Montaje: Sophie Reine. Vestuario: Khadija Zeggaï. Producción: Saïd Ben Saïd, Michel Merkt (SBS Productions).

Fecha del estreno: 1 Septiembre 2023 (España).

 

Reparto: Ben Whishaw (Martin), Franz Rogowski (Tomas Freiburg), Adèle Exarchopoulos (Agathe), Caroline Chaniolleau (Edith, la madre de Agatha), William Nadylam (Clément), Léa Boublil (Erica), Thibaut Carterot (Thibault), Théo Cholbi (Jérémie), Tony Daoud (Tony), Theo Gabilloux (Actor joven), Erwan Fale (Amad), Sarah Lisbonis (Sarah), Arcadi Radeff (Dimo), Anton Salachas (Elias).

 

Sinopsis:

Durante su último día de rodaje en París, el director de cine Tomas se acuesta con Agathe, una chica que conoce en una discoteca. Cuando Tomas se lo cuenta orgulloso a su marido Martin, surge una relación apasionada entre los tres, marcada por la pasión, los celos y el narcisismo.

 

Comentarios: 

En su interesante exploración de las nuevas formas amorosas occidentales, el director estadounidense Ira Sachs, un veterano del cine queer que ha logrado tejer una filmografía propia entre Europa y Estados Unidos, se detiene en un arquetipo tan insufrible como complejo, el del narciso; en este caso, bajo la piel de un director de cine homosexual.

El arranque de Passages sitúa a su personaje central, Tomas, en su ámbito profesional: al mando en un rodaje. Interpretado por el actor alemán Franz Rogowski, se trata de un director cuya autoridad, puntillosa e implacable, deja traslucir un fondo tortuoso. Sachs no volverá a ese escenario pero el preámbulo, lo que se dice y sobre todo cómo se dice, gravita sobre el resto del filme. Sachs pone el foco en la vida íntima de su personaje para abordar un descarnado y certero retrato erótico de un hombre de éxito, acostumbrado a las miradas, los elogios y la manipulación. Él y su pareja, Martin (Ben Whishaw), un editor de aire refinado, mantienen una relación de largo recorrido hasta que se cruza en el camino del director una joven profesora, Agathe, interpretada por la siempre espectacular Adèle Exarchopoulus, una de esas actrices que hace verosímil un triángulo tan improbable pero a la vez tan creíble y bien interpretado como este.

El resultado es un cine adulto cargado de un erotismo sorprendente en el mundo actual. Se agradece, aunque de entrada le haya valido la clasificación más dura para su distribución en EE UU, el temido NC-17 de la MPA (Motion Picture Association). La carnalidad del filme, tan espontánea como su desnudez, revela los vaivenes de cama de este triángulo y de su figura central, que borda Rogowski, un actor que lleva tiempo destacando en películas como Great Freedom (2021), de Sebastian Meise, o En tránsito (2018) y Ondina (2020), ambas de Christian Petzold. Posee un físico tenso perfecto para interpretar a un personaje capaz de atraer y repeler a partes iguales.

Aquí la pareja convencional, estable y con casita en el campo está formada por dos hombres y es uno de ellos el que es incapaz de renunciar a su vanidad, es decir, a mirarse en el espejo que más le favorezca, que esta vez es el de la maestra joven, sexi y bastante perdida que interpreta Exarchopoulus. Sachs es un director atípico, cosmopolita y a contracorriente, que, a sus 57 años, vive en Nueva York, tras residir un año en Quito, con sus hijos y su pareja, el artista ecuatoriano Boris Torres, y que prepara una película sobre el músico Arthur Russell, mito del underground neoyorquino que colaboró en su filme Keep The Lights On (2012). En Passages muestra los tejidos afectivos contemporáneos con sabiduría, al permitir que sus tres intérpretes fluyan al compás de una nueva realidad líquida pero atravesada por los defectos humanos de siempre. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.




jueves, 14 de septiembre de 2023

Banda Sonora Original: La diligencia



John Ford (EEUU, 1894-1973) fue un gran y prolífico director, con más de 140 películas en sus 50 años de carrera profesional. Empezó a trabajar en el cine mudo y alcanzó uno de sus grandes éxitos con un western mítico: La diligencia (1939). Está considerada como uno de los mejores largometrajes de este género de todos los tiempos.

La diligencia fue el primer western sonoro que realizó John Ford y es considerada una obra maestra del género. Está inspirada en un maravilloso cuento de Guy de Maupassant (Francia, 1850-1893) que también se desarrolla en una diligencia durante la ocupación de Francia en la guerra franco-prusiana de 1870.

En 1939 John Wayne se convierte en Ringo, un fuera de ley, que acompaña a varios personajes en una diligencia en un viaje lleno de sobresaltos. El pasajero fuera de ley y la prostituta de buen corazón demuestran una mayor valía moral que la mayoría de los respetables viajeros.

La película fue nominada a ocho Óscar, de los que consiguió el de actor secundario para Thomas Mitchell y el de banda sonora. John Ford recibió el Premio de la Crítica Cinematográfica Neoyorquina.

La banda sonora está inspirada en varias canciones y melodías americanas de finales del siglo XIX y supuso el primer gran triunfo de una banda sonora adaptada. Su banda sonora obtuvo el reconocimiento de la Academia de Hollywood al concederle el Oscar a la Mejor Banda Sonora, siendo ésta una banda sonora adaptada y no original. De esta forma se recompensó una de las labores más significativas en la composición para un filme del género western.

La partitura es amplia y muy variada. La labor conjunta de sus cuatro músicos (Richard Hageman, Frank Harling, John Leipold y Leo Shuken) dificulta poder identificarla como una obra compacta y única, pero el resultado es espléndido.

Os dejamos con ella.



 


miércoles, 13 de septiembre de 2023

Godland (Hlynur Palmason, 2022)

 

Título original: Gelditasuna ekaitzean. Dirección: Hlynur Palmason. País: Dinamarca. Año: 2022. Duración: 143 min. Género: Drama.

Guión: Hlynur Palmason. Música: Alex Zhang Hungtai. Fotografía: Maria von Hausswolff. Producción: Snowglobe Films, Join Motion Pictures, Maneki Films, Garagefilm International, Film I Väst.

Nominada a Mejor Actor (Elliott Crosset Hove) en los Premios del Cine Europeo 2022. Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cine de Cannes 2022

Fecha del estreno: 11 Agosto 2023 (España).

 

Reparto: Ingvar Eggert Sigurdsson (Ragnar), Elliott Crosset Hove (Lucas), Vic Carmen Sonne (Anna), Jacob Lohmann (Carl), Ída Mekkín Hlynsdóttir (Ida), Waage Sandø (Vincent), Hilmar Guðjónsson (Traductor).

 

Sinopsis:

A finales del siglo XIX, un joven sacerdote danés llega a Islandia con la misión de construir una iglesia y fotografiar a sus habitantes. Pero, cuanto más se interna en aquel implacable paisaje, más se sume en las ansias de la tentación y el pecado.

 

Comentarios:

Una película sobre los pioneros y acerca de la existencia de Dios y el poder de sus dos más relevantes creaciones, la Tierra y el ser humano —la primera como fuerza capaz de doblegar al segundo por medio de la ira de su naturaleza—, que es al mismo tiempo un wéstern y el mejor cine de aventuras, que es mística y es física. Tiene todo el sentido, porque los extremos a veces se tocan. Y el cine de autor, complejo y trascendente, seco y calmo, puede estar radicado en ciertos postulados del cine de género. Así, otorgándose sentido mutuo, se acaba componiendo una obra mayúscula.

Godland, tercer largometraje del islandés Hlynur Pálmason, presentado con excelente acogida en la sección Una Cierta Mirada del festival de Cannes, podría ser la película del verano para la cinefilia más exploradora, la que busca más allá de los confines, de lo que ven todos los demás. Como el protagonista, un sacerdote danés que a finales del siglo XIX recibe el encargo de su iglesia de viajar hasta la inhóspita Islandia, hasta “ese miserable rebaño de desgraciados y mediocres”, para conformar una iglesia y fotografiar a sus habitantes. De hecho, un texto inicial informa de que la historia está inspirada en las primeras fotos (solo siete) que se conservan de la costa de Islandia, realizadas con el procedimiento de colodión húmedo.

Junto a los conceptos de viaje, frontera y conquista del wéstern (aquí, en palabras de su director, casi sería mejor llamarlo northern) presentes con razón y continuidad en la primera mitad del relato, está el enfrentamiento entre dos energías: la del progreso, la mente, la espiritualidad, la sabiduría teológica y hasta la tecnología (y esa cámara fotográfica primigenia), representada por el pastor protestante; y la de las tradiciones, la fuerza física y la sabiduría del terruño, personificada en el hombre que lo guía desde la civilizada Dinamarca hasta la desapacible Islandia, tierra sin árboles, porque no crecen o se los comen los animales, en un tiempo en el que el segundo país aún no estaba independizado del primero. Un fascinante combate mente-cuerpo que, de todos modos, termina fusionándose porque en ese trayecto moral, además de físico, que supone la conquista del nuevo territorio, ambos hombres se contaminan el uno al otro hasta confundirse.

Película de una deslumbrante plasticidad tan etnográfica como pictórica, Godland aparece además en la pantalla con unas formas desacostumbradas, que encajan a la perfección con aquel origen fotográfico: en formato 1.33:1, estrecho, casi cuadrado, y con las cuatro esquinas del encuadre redondeadas, a la manera de las más añejas imágenes. La impresión para el espectador, por tanto, es la de otro viaje, este cinematográfico, hasta un tiempo, un lugar y unas formas en las antípodas de la sala en la que se disfruta el espectáculo, que también lo es.

Entre los imponentes paisajes por los que transcurre el viaje hasta su destino, y las inclemencias del tiempo, la banda sonora de corte disonante de Alex Zhang Hungtai surge como constante augurio del peligro y el extrañamiento. Y Pálmason, del que ya se estrenó en España la calmada por fuera y furibunda por dentro Un blanco, blanco día (2019), aplica rigor en su puesta en escena, con hermosos movimientos laterales y una composición en sus interiores que puede remitir a Carl Theodor Dreyer, pero que en sus exteriores, ayudada por el formato antiguo, el del cine mudo, muestra estampas casi exactas a aquel desenlace en el vasto desierto de Avaricia (1924), de Erich Von Stroheim.

El sacerdote protagonista es un hombre de la iglesia al que Dios, por medio de su creación, la Tierra, intimida con su omnipotencia, degradándolo hasta la toma de conciencia de su insignificancia. Godland, cinematográficamente, también nos muestra nuestra pequeñez ante una pantalla suprema. (Javier Ocaña)

Recomendada.



martes, 12 de septiembre de 2023

Testigo silencioso (Daryl Duke, 1978)

 

Título original: The Silent Partner. Dirección: Daryl Duke. País: Canadá. Año: 1978. Duración: 105 min. Género: Thriller.

Guión: Curtis Hanson (basado en un libro de Anders Bodelsen). Fotografía: Billy Williams. Música: Oscar Peterson. Montaje: George Appleby. Vestuario: Debi Weldon. Producción: Joel B. Michaels, Stephen Young.

Fecha del estreno: 7 Septiembre 1978 (Reino Unido)

 

Reparto: Elliott Gould, Christopher Plummer, Susannah York, Céline Lomez, Michael Kirby, Sean Sullivan, John Candy.

 

Sinopsis:

Días antes de navidad, un ladrón disfrazado de Santa Claus ve frustrado su asalto a un banco. Un humilde contable se queda parte del dinero sin que nadie se percate, excepto el atracador. Al verlo, éste le persigue para que le dé su botín.

 

Comentarios:

Testigo silencioso es uno de los mejores thrillers hechos en Canadá, en una época en donde el país norteamericano tomó como política de Estado incentivar su producción cinematográfica y hacerla más comercial y exportable, para ello dio una serie de beneficios tributarios a quienes deseaban producir filmes. Si bien el resultado fue un amplio porcentaje de cintas de baja calidad, también esta acción gubernamental permitió ampliar el espectro en la creación fílmica generando productos excepcionales, como esta magnífica película que en esta ocasión citamos y que, por cierto, fue dirigida por un director que sólo tenía experiencia en series de televisión.

Para tomar en cuenta, hay un momento en la primera parte de este filme en donde uno de los protagonistas, en una etapa de bastante confusión, golpea su tablero de ajedrez y cuando levanta las piezas caídas queda mirando fijamente a uno de los peones, como descubriendo que debe ser él quien dé inició a una jugada peligrosa en su vida, que podría generarle mucho dinero.

Esta escena se constituye en un punto referencial para comparar el trasfondo de la trama de la película con los inteligentes movimientos de piezas que realizan dos jugadores en el deporte ciencia, aunque en este caso se trata en realidad de dos ladrones, cada uno confiado en sus habilidades pero sin poder sospechar los planes del rival.

La película cuenta un instante de la vida de un introvertido empleado banquero que descubre de una manera singular que su entidad va a ser asaltada por un tipo que se disfraza de Santa Claus en un centro comercial, pero en lugar de alertar a la policía o a sus jefes, ve este hecho como una oportunidad para apoderarse del dinero, inculpando de la pérdida del mismo al atracador, pero éste a su vez no permitirá ser engañado y lo buscará para lograr la devolución de lo que dice pertenecerle.

La eficaz composición del guión de Testigo silencioso permite narrar una historia sencilla y sólida, fácil de seguir, sustentada en una estupenda labor actoral de Elliott Gould y Christopher Plummer, cuya confrontación interpretativa es de lo mejor del filme. De personalidades muy distintas, ambos demuestran ser muy capaces para enfrentarse en una riesgosa competición de inteligencias, como si estuvieran en un tablero ajedrecista, cada quien diseña la mejor acción o movimiento de piezas para engañar al otro y buscar la manera de dar “jaque mate”. Nunca llegan a asociarse para repartir el botín y evitar problemas entre ellos, los dos no se confían, los dos se persiguen, los dos se esconden, los dos se anticipan, los dos se enfrascan en un juego incansable que sustenta el equilibrado ritmo del filme.

Gould y Plummer son, a su vez, “peones” y “reyes” de esta inusual partida, se mueven en todas las direcciones que pueden, son tan osados y hábiles que no hay manera que uno venza al otro por sus propios méritos, por lo que requerirán de la ayuda de sus “reinas” que poseen mayor capacidad de acción pero, sobre todo, de seducción.

De este modo, notaremos, en una avanzada parte de la película, como una de estas “reinas” nos enseña la imagen del mismo tablero de ajedrez, pero esta vez con las piezas debidamente ordenadas, que indican que empieza un nuevo y decisivo juego, en donde ya no será el peón el que dé el primer paso sino la reina, aunque esto le cueste ser una víctima, aspecto que presiente y que en un corto pero impresionante ritual dibujará un poema macabro acariciando suavemente el lugar en donde dejará todo por su rey.

El notorio protagonismo actoral de Gould y Plummer tiene un buen y refrescante complemento con las representaciones que realizan Susannah York y Celine Lomez como entes determinantes para inclinar la balanza en favor de uno de los “jugadores”.

Esta fortaleza interpretativa, unida a la genialidad del guión, logra engañar, pues trazar esa línea imaginaria en la mente de quien observa el filme sobre la disputa entre el bien y el mal, creyendo que es una batalla entre un tipo bueno y otro muy malo, pero en el fondo ambos son lo mismo, pues están robando.

Definitivamente, la política oficial canadiense del segundo lustro de la década de 1970 generó un potencial comercial en su cine. Si antes la nación norteamericana decidió impulsar obras fílmicas de alto contenido artístico o cultural, esta vez su objetivo era tener un cine que guste a la mayoría del público. Ambas tendencias no comulgaban entre sí, los defensores del cine de autor atacaron la vertiente comercial en la que se sumergía el cine canadiense.

No obstante, en esta etapa de contradicciones cinematográficas, nacieron pocos productos que supieran ver en ambas concepciones una oportunidad para compaginarlas y generar resultados con un alto componente de creatividad personal pero igualmente basado en estilos de las corrientes comerciales estadounidenses.

Testigo silencioso es de esos grandes filmes que el tiempo injustamente escondió en el olvido, y es explorando este campo es donde se puede encontrar una de las joyas del thriller setentero. (Víctor Carvajal Celi)

Recomendada.




lunes, 11 de septiembre de 2023

Oppenheimer (Christopher Nolan, 2023)

 

Título original: Oppenheimer. Dirección: Christopher Nolan. País: USA. Año: 2023. Duración: 180 min. Género: Drama, Thriller.

Guión: Christopher Nolan (basado en el libro de Kai Bird, Martin J. Sherwin sobre la biografía de J. Robert Oppenheimer). Música: Ludwig Göransson. Fotografía: Hoyte van Hoytema. Producción: Universal Pictures, Atlas Entertainment, Syncopy Production, Gadget Films.

Fecha del estreno: 20 Julio 2023 (España).

 

Reparto: Cillian Murphy (J. Robert Oppenheimer), Emily Blunt (Kitty Oppenheimer), Robert Downey Jr. (Lewis Strauss), Matt Damon (Leslie Groves), Florence Pugh (Jean Tatlock), Kenneth Branagh (Niels Bohr), Rami Malek (David Hill), Casey Affleck (Boris Pash), Ben Safdie (Edward Teller), Josh Hartnett (Ernest Lawrence), Dane DeHaan (Kenneth Nichols)

Jason Clarke (Roger Robb), Jack Quaid (Richard Feynman), Alden Ehrenreich (Ayudante del Senado), David Krumholtz (Isidor Rabi), Matthew Modine (Vannevar Bush).

 

Sinopsis:

En tiempos de guerra, el brillante físico estadounidense Julius Robert Oppenheimer, al frente del "Proyecto Manhattan", lidera los ensayos nucleares para construir la bomba atómica para su país. Impactado por su poder destructivo, Oppenheimer se cuestiona las consecuencias morales de su creación. Desde entonces y el resto de su vida, se opondría firmemente al uso de armas nucleares.

 

Comentarios:

La distribuidora, la productora, el protagonismo de esa cosa presuntamente imprescindible llamada marketing, el propio Christopher Nolan, alguien que legítimamente jamás duda de su condición de artista, convierten el estreno de Oppenheimer en el gran suceso cinematográfico del año. Falta le hace al hueco Hollywood de los últimos años inventarse películas creativas y poderosas, con capacidad para atrapar a un público masivo que no tenga atrofiado el sentido del gusto. El pase de prensa se celebra en un cine de Las Rozas (Madrid) que responde a las condiciones visuales y acústicas con las que Nolan ha concebido su película. ¿París bien vale una misa? El mosqueo ante el largo desplazamiento se me va esfumando ante la potencia visual que exhibe la pantalla. Y el sonido hace que vibre alarmantemente la butaca.

También sabes que vas a estar allí durante tres horas. La norma que está imponiendo Hollywood respecto a la extenuante duración de su cine me resulta casi siempre pesarosa y gratuita, pero en el caso de esta película no miro ni compulsiva ni relajadamente el reloj. También soporto la necesidad de la vejiga. No me quiero ausentar ni mínimamente de lo que me están contando. El tiempo no abruma. Porque la historia es poderosa. También oscura. Y está bien narrada.

Chistopher Nolan siempre se toma muy en serio lo que pretende hacer, es un perfeccionista. A veces le sale bordado, como en las extraordinarias El caballero oscuro y Dunkerque. Otras poseen notable atractivo para mí (Insomnio, El truco final, Interstellar) y también me puede resultar tan pretencioso como incomprensible en el caso de las insufribles Origen y Tenet. Pero la huella de su personalidad es constante. Le salga mejor o peor el producto. No creo que al insustituible Scorsese le quede mucha carrera debido a su provecta edad. Y el tantas veces hipnótico David Fincher se toma con calma su carrera. Nolan está en la onda de los anteriores. Es una de las escasas alternativas que ofrece Hollywood al cansino y rutinario cine de superhéroes, inacabables sagas y otras triunfantes naderías.

Nolan escribe y dirige Oppenheimer. Y le imagino controlando hasta el menor detalle en la producción. Aborda la compleja biografía de un científico genial que engendró algo tan asombroso y de efectos monstruosos llamado bomba atómica. Este hombre no solo acumulaba inmensa sabiduría sobre la física cuántica. También brillantez y capacidad para extraer lo mejor de otros científicos, intuición, habilidad y persuasión para lograr que estos trabajaran juntos, generalizado reconocimiento público a su talento, enorme proyección social de su figura. Todo en él correspondía a la imagen de un ganador absoluto. Hasta que le acorralaron con una campaña feroz, capitaneada por burócratas poderosos que hacían doble juego con la eminencia que representaba Oppenheimer, el FBI de aquel individuo todopoderoso, amoral y siniestro llamado Edgar Hoover y las atroces consecuencias para tanta gente de la caza de brujas que estableció el senador McCarthy y sus múltiples lacayos contra presuntos o reales izquierdistas. Y resulta que Oppenheimer siempre tuvo conciencia social y había apoyado con sus palabras y con su dinero a la República durante la guerra civil española, que su hermano y personas muy cercanas habían militado en el Partido Comunista de Estados Unidos. Intentaron quemar su imagen y en parte lo consiguieron, utilizando artimañas, inventando mentiras y medias verdades, manipulando a su entorno.



Nolan también retrata las zonas oscuras, el sentimiento de culpabilidad y las dudas morales del hombre que hizo posible y devastadora la bomba atómica, el arma más salvaje que ha inventado la ciencia en la depredadora historia de la humanidad. Se había creado pensando en su efecto disuasorio para utilizarla en las guerras, pero Estados Unidos comprobó su letal eficacia arrasando las trágicas ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Durante dos años el ejército y los científicos ensayaron lo que podía ocurrir en el desierto de Los Álamos. Y aunque Rusia fuera su aliada contra el nazismo, ya empezaba la competencia y el espionaje entre ambos países para poseer cuanto antes al monstruo. Estados Unidos justificó el lanzamiento de la bomba atómica afirmando que dio fin a la guerra y que con ello se salvaron muchas vidas estadounidenses. Oppenheimer y también Albert Einstein (la relación entre estos dos cerebros privilegiados está descrita de forma sabrosa) mantuvieron dudas y también certezas terribles sobre los efectos de lo que ellos crearon.

Oppenheimer posee clima, personajes matizados, diálogos inteligentes, zonas de luz y de sombra, una fuerza visual que llega a deslumbrar en algunos momentos, intérpretes que hacen creíbles a sus personajes. Nolan dispone de un guion en el que ocurren cosas desasosegantes y las rueda con solvencia. Esta película respira y crea inquietud. Te contagia esas sensaciones. Yo me conformo con eso en una época en la que ir al cine pocas veces implica cierto y añorado placer. Solo obligación. (Carlos Boyero)

Recomendada.



domingo, 10 de septiembre de 2023

Mamá cumple 100 años (Carlos Saura, 1979)

 

Título original: Mamá cumple 100 años. Dirección: Carlos Saura. País: España. Año: 1979. Duración: 95 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Carlos Saura, Rafael Azcona. Música: Luis de Pablo. Fotografía: Teodoro Escamilla. Producción: Elia Querejeta.

Nominada al Oscar 1979 a la Mejor Película de habla no inglesa. Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián 1979. Premio al Mejor Guión en el Festival de Cine de Chicago 1979.

Fecha del estreno: 17 Septiembre 1979 (España).

 

Reparto: Geraldine Chaplin, Amparo Muñoz, Rafaela Aparicio, Norman Briski, Fernando Fernán Gómez, Charo Soriano, José Vivó, Rita Maiden.

 

Sinopsis:

La abuela está a punto de cumplir cien años y todos los miembros de la familia se trasladan a la finca para felicitarla. A la vieja casa llegan los dos hijos, Fernando y Juan, sus respectivas esposas y sus tres hijas. También llega Ana, la antigua institutriz y su marido argentino. A la cita sólo falta José, el más pequeño de los hijos, que murió hace unos años. Todos los hijos esperan que la anciana muera para parcelar la finca, construir una urbanización y salir de la ruina.

 

Comentarios: 

El aserto de Carlos Saura “siempre hago una película en función de otra” llegó a su más alto grado de verdad en el film Mamá cumple cien años, realizada en 1979. Personajes, decorados y paisajes son los ya recreados en su anterior Ana y los lobos (1973).

Las relaciones entre uno y otro título se hacen obligadas en función de su parentesco; el director continúa presentando un microcosmos familiar en el que se mezclan la fantasía y la crueldad, en el que la propia dinámica de la historia se ha encargado de modificar situaciones, alterar caracteres, suprimir personajes o convertir a los niños en adultos.

Ana y los lobos terminaba siendo una alegoría, una combinación de símbolos representados por los tres hermanos como arquetipos de nuestra sociedad y sus respectivos poderes (obviamente, respecto a la época y circunstancias sociopolíticas en que la película fue filmada). En síntesis, podemos decir que asistimos a la historia de una “desintegración” en el que las apariencias vencían a la realidad.

Mamá cumple cien años, como toda obra “comunicada”, es un film narcisista que necesita mirarse en su precedente. La llegada de Ana (la institutriz) y la fiesta de cumpleaños (de mamá) tienen todo el carácter de una “reintegración” familiar; los protagonistas (Fernando, Juan) constituyen un coro y como tal actúan. Ana deviene en personaje pasivo que sublima sus recuerdos entre una realidad angustiosa que, por momentos, la destruye. Luchy, por el contrario, se ha convertido en ejecutora y activa, impregnando de crueldad y ambición el clan familiar.

Lo más llamativo de este film, respecto de su precedente, es la presentación de unos signos cuyos valores se degradan según la nueva función o el destino al que se les somete; lo que antes habían sido fetiches particulares significativos para quienes los manejaban, se convierten, en otra diferente situación, en meros utensilios de juego, en propia mercancía material; compruébese el muy distinto valor de las camisas y condecoraciones militares en cada una de las películas. Mamá cumple cien años, como prolongación y, al mismo tiempo como enfrentamiento respecto a Ana y los lobos, puede definirse como la historia de una pretendida reintegración familiar en el que la realidad vence a las apariencias.

Su director, Carlos Saura ha variado ligeramente el tono de presentación y su punto de vista para unas situaciones donde el humor viene teñido de marcado surrealismo al tiempo que connotado de sutil esperpentismo; sin embargo, las ideas, o su representación, dentro de la mejor cinematografía, siguen siendo las mismas. (Rafael Utrera)

Recomendada.