viernes, 18 de noviembre de 2022

Moonage Daydream (Brett Morgen, 2022)

 

Título original: Moonage Daydream. Dirección: Brett Morgen. País: USA. Año: 2022. Duración: 135 min. Género: Documental.

Guión: Brett Morgen. Música: Toni Visconti. Montaje: Brett Morgen. Producción: Brett Morgen (Public Road Productions, BMG, Live Nation Productions).

Sección Oficial (fuera de concurso) del Festival de Cine de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 30 Septiembre 2022 (España).

 

Sinopsis:

«Moonage Daydream» es una odisea cinematográfica a través de la obra creativa y musical de David Bowie. El documental, que saca a la luz imágenes inéditas, ha sido dirigido por Brett Morgen, y ha requerido cinco años de trabajo, con el respaldo y la complicidad de la familia y los colaboradores de Bowie.

 

Comentarios:

Moonage Daydream es un documental que sigue la vida y la carrera musical de David Bowie. La película explora el viaje creativo, musical y espiritual del artista. Un filme que indaga no sólo en la vida, sino también la personalidad de Bowie: un artista que trabajó principalmente en la música y el cine, pero también exploró formas de arte a lo largo de su vida, incluyendo la danza, la pintura, la escultura, el sonido, la escritura de guiones, la actuación y el teatro.

Considerado uno de los grandes artistas de nuestra época, Bowie lleva más de 50 años cambiando la cultura. Moonage Daydream es el primer filme apoyado por los herederos del músico, que han permitido al guionista y director Brett Morgen acceder a su gigantesca colección.

Moonage Daydream no es un documental al uso, ni una película al uso, sino una experiencia total. Imágenes y música, más que contar una historia lineal, crean una atmósfera especial y única. Para disfrutar al máximo la película, lo mejor es no tener expectativas de ver una biografía más o menos ilustrada de David Bowie, o que se nos descubran hechos sobre el artista y su obra. Porque Moonage Daydream no hace nada de eso, sino que propone una caleidoscópica experiencia audiovisual de primer orden para capturar la esencia de un artista que tuvo muchos talentos y muchas caras.

Esta película está hecha para disfrutarse en una gran pantalla con un buen sistema de sonido, especialmente para que el espectador tenga una experiencia inmersiva. De hecho, el sonido, con un inteligente uso de los instrumentos y los tonos bajos, a veces se experimenta en el cuerpo tanto como se oye. Si el espectador se entrega a la dinámica que la película ofrece, se verá recompensado con una vivencia fuera de lo ordinario, una película que entra por los ojos y los oídos, y se mete debajo de la piel.

El sonido de la película es el original, pero ha sido cuidadosa y magníficamente remasterizado para potenciar su valor dramático y artístico. El director, en entrevistas, ha declarado que él no ha seleccionado 40 canciones de Bowie, sino que las canciones fueron elegidas para apoyar la narrativa de la película, narrativa fragmentaria, casi experimental, pero con una importante dimensión épica. Moonage Daydream presenta a David Bowie como un gran artista que contribuyó a hacer de la música pop lo que es hoy en día.



En el lado visual se combinan varios bloques. Por un lado, entrevistas con David Bowie en varias épocas de su vida. Por otro, imágenes de los muchos conciertos dados por el artista en su extensa carrera. Por último, collages visuales en las que se mezclan todo tipo de imágenes, incluyendo algunos grandes clásicos del cine, como Metrópolis o Nosferatu, así como de películas que contaban a Bowie en su reparto como Dentro del laberinto, El hombre que cayó a la tierra, Principiantes o Feliz Navidad Mr. Lawrence.

En Moonage Daydream se relatan pocos hechos de la vida de Bowie, salvo algunas referencias a su niñez, o su declaración de amor a la mujer que lo acompañó durante 20 años, su ahora viuda, Imán. Sí que se ponen en pantalla entrevistas en las que Bowie hable sobre su persona, su música y su filosofía de vida, a lo largo de los años.

Al tener una estructura de collage, no se respeta el orden cronológico, y Bowie aparece en diferentes momentos creativos y estilos, con todas sus edades superpuestas. Como consecuencia, presenciamos diferentes narrativas del artista sobre sí mismo, a veces consistentes, a veces contradictorias, pero siempre muy bien formuladas. Siendo conscientes de sus grandes dotes histriónicas, nos queda la sospecha de que solo vemos los distintos personajes de los que Bowie se revestía para sus apariciones en público. El Bowie andrógino y extravagante de sus primeros tiempos, el Duque Blanco, Ziggy Stardust e incluso el comandante Tom, que, en cierta manera, era también un trasunto de Bowie.

Y es que «Space Oddity» es una obra cumbre en una carrera llena de canciones extraordinarias. Por citar algunas de las más conocidas, brillan en su discografía maravillas como la centelleante «Let’s Dance», la romántica «Absolute Beguinners», o la épica «Heroes». Sin embargo, para muchos, la más personal de todas es «Space Oddity», una obra enigmática, cuajada de belleza y melancolía. Bowie la escribió después de ver 2001: Una odisea del espacio (2001: A Space Odyssey), y, probablemente, tenga que ver con la críptica y maravillosa frase de David Bowman (atención al nombre) cuando entra en el monolito: “Dios mío, está lleno de estrellas”. «Space Oddity» y el comandante Tom estarán presentes en toda la carrera de Bowie, y habrá referencias a ellos en otras canciones y en sus conciertos. Aunque el mismo Bowie intentó desmitificar esa figura en aquel momento, el comandante Tom (Bowie mismo) es un héroe musical para la historia.

Las descripciones y comentarios que se hagan sobre la película son solo indicaciones y fragmentos del contenido, ya que Moonage Daydream es más que la suma de sus partes. Aunque probablemente la crítica vaya a estar dividida en cuento a la recepción de esta película, por lo que a mí respecta solo me queda recomendarla encarecidamente, porque Moonage Daydream es una experiencia inmersiva sobresaliente de la que ningún amante de la música debería privarse y un ensayo audiovisual sobre un creador polifacético y su contribución al arte contemporáneo. (Laura Zurita)

Recomendada.



jueves, 17 de noviembre de 2022

Las bicicletas son para el verano (Jaime Chávarri, 1984)

 

Título original: Las bicicletas son para el verano. Dirección: Jaime Chávarri. País: España. Año: 1984. Duración: 103 min. Género: Drama.

Guión: Salvador Maldonado (basado en una obra de teatro de Fernando Fernán Gómez). Fotografía: Miguel Ángel Trujillo. Música: Francisco Guerrero. Producción: Alfredo Matas.

Mejor Actor (Agustín González) en el Festival Internacional Karlovy Vary 1984.

Fecha del estreno: 20 Enero 1984 (España)

 

Reparto: Amparo Soler Leal (Dolores), Agustín González (Luis), Victoria Abril (Manolita), Alicia Hermida (Doña Antonia), Gabino Diego (Luisito), Marisa Paredes (Doña María Luisa), Patricia Adriani (María), Aurora Redondo (Doña Marcela), Laura del Sol (bailarina), Emilio Gutiérrez Caba (Anselmo), Carlos Tristancho (Julio), Guillermo Marín (Don Simón), Miguel Rellán (Basilio), Jorge de Juan, Marina Saura, Sandra Eloani, Rosa Menéndez, Emilio Serrano, Will More.

 

Sinopsis:

El 18 de julio de 1936, estalla la Guerra Civil. En Madrid, una familia formada por un matrimonio y dos hijos comparte los avatares de la guerra con la criada y los vecinos. El niño de la casa, aunque ha suspendido, quiere que su padre le compre una bicicleta, pero la guerra hará que la compra se aplace indefinidamente.

 

Comentarios:

Espléndida adaptación de una excelente obra teatral de Fernando Fernán Gómez que recibió el Premio Lope de Vega en 1978, en la que se evocaban experiencias de adolescencia durante la guerra civil española, y que contó con un reparto de excepción: Gabino Diego, que debutaba en el cine, Victoria Abril, Amparo Soler leal, Marisa Paredes, Emilio Gutiérrez Caba, Aurora Redondo…, y sobre todo, un actor de excepción, Agustín González, uno de los grandes veteranos de la escena española, que encarna a la perfección a su personaje aportándole todos los matices interpretativos necesarios para transmitir la máxima credibilidad, se apoya en una gesticulación contenida aunque muy expresiva y en una voz perfecta.

A pesar de que en la trama se dejan ver diversos personajes de distinta ideología, la historia no quiere caer en una temática política, sino que representa un alegato contra cualquier tipo de guerra, y Chávarri filma con un cierto tono nostálgico las desventuras de una típica familia española; el trasfondo político se aprecia como un decorado, sin profundizar en él, a través de los estereotipos de algunos personajes (el anarquista, el fabricante de imágenes sagradas…), y de algunas localizaciones y decorados (el centro social anarquista, la calle, tanto en plena guerra como cuando los niños retiran las pancartas de «no pasarán», etc.). La película no es posible englobarla dentro de un solo género, tiene la riqueza de una variada gama de géneros, creándose un ambiente emocionante donde la guerra civil está como “telón de fondo”, combina situaciones dramáticas que viven los personajes con continuas pinceladas de humor, que van llevando poco a poco al espectador a un acercamiento y complicidad al lado de los perdedores, de los inocentes, de los que pasan hambre…

Visualmente es una película realista, con una puesta en escena clásica, rodada tanto en platós de cine como en escenarios naturales, la película nos muestra la vida de una ciudad y sus habitantes, Madrid aparece fotografiada tal cual era, como un personaje más; castizo y hermoso, podemos ver las callejuelas y plazas antiguas del barrio de la Latina, el parque de las Vistillas, la catedral de la Almudena y la Iglesia de San Francisco el Grande, así como el parque de El Retiro, el mercado del Rastro o el interior de una estación de metro. Comienza impregnada de una iluminación cálida, propia del verano, los personajes viven su día a día en las calles, en los escenarios naturales de un Madrid tranquilo y todavía en paz, pero a medida que avanza la cinta, la iluminación se vuelve más fría y los personajes pasan a ocupar espacios interiores generalmente más oscuros; visualmente pasa de la luz a la oscuridad, de la calidez al frío, del sol a las nubes, un recorrido acorde con el argumento de la película. (Juan Marey)

Recomendada.




martes, 15 de noviembre de 2022

Alma salvaje (Jean-Marc Vallée, 2014)

 

Título original: Wild. Dirección: Jean-Marc Vallée. País: USA. Año: 2014. Duración: 115 min. Género: Drama, Aventuras.

Guión: Nick Hornby (basado en la autobiografía de Cheryl Strayed). Fotografía: Yves Bélanger. Música: Varios. Montaje: John Mac McMurphy. Producción: Bruna Papandrea, Bill Pohlad, Reese Witherspoon.

Nominada a Mejor Actriz (Reese Witherspoon) y Mejor Actriz secundaria (Laura Dern) en los Oscars 2014. Nominada a Mejor Actriz - Drama (Reese Witherspoon) en los Globos de Oro 2014. Nominada a Mejor Actriz (Reese Witherspoon) en los Premios BAFTA 2014.

Fecha del estreno: 30 Enero 2015 (España)

 

Reparto: Reese Witherspoon (Cheryl Strayed), Laura Dern (Bobbi Lambrecht), Gaby Hoffmann (Aimee), Michiel Huisman (Jonathan), Thomas Sadoski (Paul), Kevin Rankin (Greg), Charles Baker (T.J.), Brian Van Holt (Ranger), W. Earl Brown (Frank), Nick Eversman (Ritchie), Orianna Herrman, Beth Hall.

 

Sinopsis:

En los años 90, tras unas duras experiencias personales que tocaron fondo con su divorcio y sobre todo con la muerte de su madre, la joven Cheryl Strayed decidió recorrer en solitario, y careciendo de experiencia, más de 1600 kilómetros por el Sendero de las Cimas del Pacífico, que atraviesa el desierto de Mojave y sube hasta la frontera entre los estados de Oregón y Washington, en un intento de encontrarse a sí misma.

 

Comentarios:

En el 2012, cuando contaba 43 años, la escritora Cheryl Strayed noveló la experiencia vivida como senderista un tiempo antes y que consistía en recorrer (casi dos mil kilómetros) la ruta llamada Pacific Crest Trail, que por la Costa Oeste de Estados Unidos enlaza el desierto de Mojave con Canadá. Algo así como un camino de Santiago laico, un auténtico desafío para excursionistas encallecidos.

Para Strayed, que consumó su odisea en poco más de tres meses, fue un proceso de purificación o expiación después de que su vida hubiera llegado a un callejón sin salida: la muerte traumática de su madre, un matrimonio fallido y, como consecuencia, una vida disoluta.

Entusiasta de este relato, Reese Witherspoon decidió llevarlo a la pantalla y participar en la producción, contando con otro admirador de la novela, el escritor Nick Hornby (Alta fidelidad), como guionista, y con el director Jean-Marc Vallée. El resultado es una película estupenda, que saca gran partido de dos componentes narrativos generalmente molestos o metidos con calzador: una voz en off persistente y, encima, saturada de citas literarias, y la alternancia de las escenas de montaña (grandes y bellísimos paisajes desolados) con flashbacks que van recomponiendo la agitada existencia de la protagonista antes de su aventura montaraz.

La gran virtud de Alma salvaje es que el retrato de la heroína es creíble y está cargado de verdad humana, su vertiente espiritual expuesta sin circunloquios ni trampas sentimentales, a cara descubierta. Y es mérito de una Witherspoon omnipresente y en plena forma, con su mezcla de fortaleza (carga sobre sus espaldas una mochilla que pesa más que ella) y fragilidad, que este personaje cale tanto en el espectador. La actriz optó al Oscar a la mejor interpretación femenina y la también magnífica Laura Dern, su madre en la ficción, al de mejor secundaria. Sin lugar a dudas, el mejor trabajo del autor de C.R.A.Z.Y., Café de Flore y Dallas Buyers Club. (Jordi Batlle Caminal)

Recomendada.