sábado, 29 de octubre de 2022

La Adopción en el Cine (1). La búsqueda de los orígenes.

 

El cine a lo largo de su historia ha intentado concienciar e informar sobre la Adopción. Ya los primeros largometrajes que trataron el tema, por ejemplo La simpática huérfana (Irving Cummings, 1935) en EEUU, que contaba la historia de una niña huérfana que era adoptada por un hombre rico, intentaba concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la situación de los menores desprotegidos como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y  de la guerra de Corea (1950-53). Estos conflictos bélicos y otros, como la guerra de Vietnam (1964-75), provocaron el impulso de la adopción internacional en general y de la adopción interracial en concreto. La población general se vio sensibilizada ante la situación de muchos menores que quedaron huérfanos tras estos conflictos que, además del cine, también recogieron y transmitieron  diferentes medios de comunicación. Posiblemente el ejemplo más representativo de esta difusión de la realidad, representada en noticias e imágenes, fue la fotografía realizada en 1973 por Chick Harrity, que conmovió al mundo cuando capturó la realidad de Tran Thie Het Nhanny, una niña vietnamita que dormía en una caja de cartón, acompañada de su hermanito tumbado a su lado.

 


Chick Harrity, 1973

A partir de este movimiento hacia las adopciones internacionales, los procesos de adopción comienzan una escalada a lo largo de los años, que pasa de unos 50.000 niños adoptados entre 1948 y 1969, hasta 230.000 entre los años 1990-1999 (Selman, 2012). Es en el año 2004 cuando las adopciones son más numerosas, llegando a 45.000 procesos de adopción, y a partir de aquí, en el mundo cinematográfico ha ido aumentando la filmación de películas sobre el tema. En 2004 fueron La pequeña Lola (Tavernier, 2004) y Raccontami una storia (“Cuéntame una historia”, Riccardo Donna, 2004), mientras que en los últimos  años hay una media de cinco películas por año que hablan sobre Adopción. Por lo anterior puede decirse que la adopción parece estar más presente que nunca en la sociedad.

 


A raíz del aumento de adopciones internacionales, la comunidad científica del área psicosocial empezó a interesarse por el estudio de los menores adoptados y sus familias. Así, se han desarrollado en los últimos años gran cantidad de investigaciones centradas principalmente en: a) conocer el estado emocional del niño adoptado y sus familias adoptivas (Brodzinsky, 1990); b) estudiar la diferencia en el ajuste psicológico entre niños adoptados y no adoptados (Juffer & Van IJzendoorn, 2005), y c) analizar las relaciones de apego en niños adoptados (Van Londen, Juffer & Van IJzendoorn, 2007). Actualmente las investigaciones están centrándose en otras problemáticas, como el estudio de las vivencias traumáticas de los niños adoptados, la necesidad de buscar sus orígenes, la construcción de la identidad y las relaciones familiares (Passmore & Chipuer, 2009).

 

Este interés científico por estudiar y conocer diferentes aspectos vinculados al proceso de adopción queda reflejado en el cine, ya que, con su capacidad para servir de espejo de lo que sucede a su alrededor (Sánchez, 1999), muestra las necesidades preadoptivas y postadoptivas tratadas en las investigaciones psicosociales. Así, planteamos la búsqueda, presentación y análisis de tres películas que, poniendo en movimiento historias, representen situaciones que muestren los siguientes aspectos relacionados con la adopción: búsqueda de los orígenes, formación de la identidad, comunicación entre padres e hijos, y las adopciones truncadas. De este modo, utilizaremos el cine para trasladar los temas más frecuentemente investigados a nivel psicosocial a historias concretas.

 

La búsqueda de los orígenes hace referencia a uno de los aspectos más importantes de la adopción: el momento en el que la persona adoptada se plantea conocer sus orígenes, intentando reconstruir de esta forma todas las piezas que completan su vida. La película Antwone Fisher nos narra la vida de Antwone, un joven marine con un pasado doloroso, marcado por la temprana muerte de su padre y por el abandono de su madre, que le llevó a ser adoptado por una familia cuya madre adoptiva lo maltrató y discriminó. Ahora, Antwone es un chico de 25 años, solitario, construido desde la defensa ante el dolor y el sufrimiento, quien ante cualquier situación conflictiva responde desde la rabia y la ira —expresión de déficit en su capacidad para pensar que le lleva a respuestas descontroladas, conductas que se podrían encontrar en hijos adoptados como reflejan algunas investigaciones. Esta situación le lleva a tener que visitar a un psiquiatra con el que establecerá, por primera vez, una relación de confianza. Con él viajará a su doloroso pasado y entrará en contacto con sus orígenes. Y aprenderá a pensar…

 

Respecto a la búsqueda del orígen, Irhammar y Cederblad (2000) diferencian entre “búsqueda interna” y “búsqueda externa”. La primera aparece con el descubrimiento de las pérdidas del niño y hace referencia a preguntas internas que el niño no suele compartir. Mientras que la “búsqueda externa” está implicada en el periodo adolescente y tiene que ver con el deseo de saber y construir su historia, sin necesidad de una búsqueda activa, que está más relacionada con la etapa adulta. En esta etapa adulta es donde se encuentra el protagonista de la película Antwone Fisher y en la que queremos señalar dos aspectos importantes.

 

Antwone Fisher

El primero de ellos, al que hace referencia Gómez-Bengoechea (2008), aborda el sentimiento de culpa y la sensación de abandono que pueden re-aparecer en el niño por miedo de que vuelva a ocurrir. Uno de los conflictos que se repite durante toda la película es el miedo de Antwone al abandono por parte de las personas que le importan. Debido a que todas las personas que han formado parte de su círculo más cercano le han abandonado a lo largo de su vida, Antwone afronta su vida sin crear relaciones íntimas, de confianza, mostrándose como una persona huidiza. Los sentimientos de rechazo, de miedo y de rabia, han sido construcciones defensivas a partir de las dolorosas experiencias vividas: la muerte de su padre biológico, el abandono de su madre biológica, el maltrato sufrido por su madre adoptiva y la muerte de su mejor amigo.

 

Antwone Fisher

El segundo aspecto, explicado por Siredey (2013), es el significado que cobra la búsqueda de los orígenes al convertirse en un proceso sanador para las personas adoptadas, cuando éstas consiguen cerrar esa parte de su vida que no habían conseguido encontrar. Cuando Antwone encuentra y habla con su madre biológica, a pesar de no conseguir explicación alguna de su parte, él sí tiene la necesidad de nombrarse y autoafirmarse ante ella, sintiéndose orgulloso de cuál ha sido finalmente su camino, mientras que ella no es capaz de encontrarse emocionalmente con él. Pero, aun así, él siente que su búsqueda ha finalizado. La búsqueda de orígenes y de respuestas, al final, no es una construcción de nuestra historia a través de la respuesta del otro, sino una construcción de nuestra historia a través de nuestra experiencia con el otro. (María Mansilla Yuguero, Marina Bueno Belloch y Patricia López Frutos)

viernes, 28 de octubre de 2022

Maria Chapdelaine (Sebastien Pilote, 2021)

 

Título original: Maria Chapdelaine. Dirección: Sebastien Pilote. País: Canadá. Año: 2021. Duración: 158 min. Género: Drama.  

Guión: Sebastien Pilote (basado en una novela de Louis Hémon). Fotografía: Michel La Veaux. Música: Philippe Brault. Montaje: Richard Comeau. Producción: Pierre Even, Sylvain Proulx.

Fecha del estreno: 5 Agosto 2022 (España)

 

Reparto: Antoine-Olivier Pilon, Sébastien Ricard, Robert Naylor, Danny Gilmore, Hélène Florent, Gilbert Sicotte, Martin Dubreuil, Émile Schneider, Charlotte St-Martin, Gabriel Arcand, Henri Richer-Picard, Sara Montpetit, Xavier Rivard-Désy, Arno Lemay, Thomas Haché.

 

Sinopsis:

María Chapdelaine, una joven de 16 años, vive con su familia en un terreno cerca del río Péribonka en el Quebec rural de principios de 1900. Como verdaderos pioneros, la familia Chapdelaine se esfuerza por hacer retroceder el bosque. En un hogar en el que ni siquiera el agotamiento físico puede disminuir el calor de la vida familiar, María se encuentra ante un profundo dilema. François Paradis, un cazador de pieles y leñador de espíritu libre promete a María volver en primavera para casarse con ella, mientras que Lorenzo Surprenant llega a la granja ofreciéndole una existencia cómoda en una ciudad estadounidense.

 

Comentarios: 

Una historia que indaga en esos recodos del alma femenina y que presenta un lugar insólito y un modelo de mujer a principios del siglo XX, en este caso adolescente, que no dejará de asombrar a un espectador (y espectadora, claro) curioso. Lo insólito del lugar es que está al norte de Quebec, justo ya donde la nevera se convierte en congelador y donde una familia de pioneros lleva una vida tan honrada como llena de penalidades. Leñadores, madereros, cazadores…, y una pequeña granja que es el centro del relato, y el centro del centro del relato es ella, Maria Chapdelaine, 16 años y aparentemente más seca que la leña que guardan para el invierno.

El guion proviene de una novela de Louis Hémon que adapta Sebastien Pilote, también el director, y tanto el guion como su puesta en escena son de una minuciosidad sorprendente, tanto en la descripción de los personajes, la familia y los temporeros que van y viene por la granja, como los dilemas y cálculos mentales y emocionales de la joven Maria hacia sus posibles pretendientes. Es una mujer hábil para los trabajos y sinsabores que le esperan en la vida, pero mucho más hábil, sincera y previsora para los asuntos del corazón, que en ella es un libro cerrado (en momentos dramáticos, lo entreabre) y un prodigio de adaptabilidad a las circunstancias y los golpes del azar. Un personaje femenino magnífico, naturalmente de su época y lugar, y que se va ahormando y madurando ante nuestros ojos.

‘Maria Chapdelaine’ es una película muy jugosa y reveladora en su interior, y una maravilla visual con sus grandiosos paisajes y su naturaleza hermosa y feroz. También es una película de excesiva duración, aunque la expresión astuta y helada de Sara Monpetit da que pensar y entretiene el tiempo. (Oti Rodríguez Marchante)

Recomendada.



jueves, 27 de octubre de 2022

Peter von Kant (François Ozon, 2022)

 

Título original: Peter von Kant. Dirección: François Ozon. País: Francia. Año: 2022. Duración: 84 min. Género: Drama.  

Guión: François Ozon (basado en una obra de Rainer Werner Fassbinder). Fotografía: Manuel Dacosse. Música: Clément Ducol. Montaje: Laure Gardette. Producción: François Ozon (Foz, Films Distribution).

Sección Oficial del Festival de Cine de Berlín 2022.

Fecha del estreno: 14 Octubre 2022 (España)

 

Reparto: Virginie Efira, Omar Sy, Grégory Gadebois, Peyman Moaadi, Elisa Lasowski, Anne-Pascale Clairembourg, Cédric Vieira, Anne-Gaëlle Jourdain, Emmanuel Barrouyer, Cécile Rebboah, Thierry Levaret, Gwenaël Clause, Tadrina Hocking, Aurore Broutin, Damien Abysique.

 

Sinopsis:

Peter von Kant es un director de cine de éxito. Vive con su asistente Karl, a quien le gusta maltratar y humillar. Sidonie es la gran actriz que fue su musa durante muchos años. Ella es quien le presenta a Amir, un apuesto joven de escasos recursos. Peter se enamora de Amir al instante y le ofrece alojamiento en su apartamento y ayudarle a entrar en la industria del cine. El plan funciona, pero en cuanto adquiere fama, Amir rompe con Peter, dejándole solo para enfrentarse a sus demonios.

 

Comentarios: 

Rainer Werner Fassbinder escribió en 1971 la obra teatral Las amargas lágrimas de Petra von Kant en clave femenina y lésbica, ambientada en el mundo de la moda. La perfidia, la degradación, la sumisión en las relaciones sentimentales y sexuales. Tres personajes, a modo de escalera, donde la del escalón de arriba pisotea a la de abajo, y ésta a la de más abajo aún. Niveles de amor y de deseo; niveles de servilismo, tanto en el sentido íntimo e interior como en el puramente físico y exterior. Una pieza breve en cinco actos que culminaba antes de que cayera el telón con un parlamento casi premonitorio sobre la devastación personal del autor: “Una agarra unas píldoras, las pone en un vaso de agua, se las traga y muere (…). Yo no duermo hace tanto tiempo. Yo quisiera dormir, mucho, mucho tiempo, dormir mucho tiempo”.

Un año después, el autor alemán adaptó a cine su obra teatral con una película homónima que se ensanchaba en todos los sentidos: en el del tiempo, de poco más de una hora a casi dos; y en el del sufrimiento, el patetismo y la pérdida. Un clásico del cine de autor europeo, con una barroca dirección artística y una gran influencia en el cine de directores posteriores, comenzando por Pedro Almodóvar.

Y ahora, en 2022, el francés François Ozon, admirador de Fassbinder —muerto a los 37 años, en 1982, por una sobredosis de somníferos y cocaína: “Yo no duermo hace tanto tiempo”—, presenta una atractiva relectura del mito en Peter von Kant, que envuelve la vertiente intrínseca de la pieza teatral con la extrínseca del artista alemán. “Colonia, 1972″, dice un texto sobre-impresionado al comienzo de la película. Las tres mujeres, las del amor subordinado, las del envilecimiento, habitantes del cuarto del deseo y la destrucción, han pasado a ser hombres. Y el mundo de la moda se convierte en el del cine. Por si había pocas dudas del homenaje, de los paralelismos personales y de la nueva identificación, el actor protagonista es el francés Denis Ménochet, de revelador parecido físico con el propio Fassbinder, y Hanna Schygulla, una de las actrices del reparto del alemán, tiene nuevo papel con Ozon.

Von Kant es ahora Peter y director de cine, pero tiene el mismo amor por la belleza y el mismo miedo a ser débil que Petra. También, un terror atroz a compadecerse. Y, sin embargo, se autodestruye a causa de su pasión por el joven aspirante a actor que interpreta Khalil Ben Gharbia (en otro guiño metacinematográfico, esta vez a Todos nos llamamos Alí), mientras pone de rodillas a cada minuto a su ayudante-mayordomo-secretario, silente (casi) de principio a fin, rendidamente enamorado del cineasta, como un monigote que mira, ama y obedece. La toxicidad del amor, en unos tiempos en los que el romance desbocado ha pasado a tener infinitos más críticos que adeptos.

Ménochet, quizá estereotipadamente amanerado en el primer acto, va encontrando su habitual energía cuando llegan el desconsuelo, la soledad y la rabia. Y ahí está descomunal. También la puesta en escena de Ozon, algo plana en los primeros encuentros y mucho más expresiva en la segunda mitad. El francés, apoyado tanto en el universo de Fassbinder como en cierto toque almodovariano —en los decorados, en el color y en las notas melodramáticas de la partitura de Clément Ducol—, ha podado la película de 1972 y ha vuelto a la concisión de la pieza teatral original, siéndole muy fiel. Eso sí, cambiando su final, en un potentísimo desenlace asentado en el silencio.

“Gran cineasta, mierda humana”. Así define un personaje a Von Kant. La inseguridad, los celos y el coraje. Fassbinder y la dominación. La claustrofobia de una cama en la que habitan la belleza y la derrota. Y, claro, la amargura de las lágrimas. (Javier Ocaña)

Recomendada.



miércoles, 26 de octubre de 2022

Mitomanía... Angela Lansbury

 


Antes del furor por el género del true crime estuvo Jessica Fletcher. La detective cautivó durante 12 años a las audiencias televisivas de todo el mundo con Murder, She Wrote. Sin importar si la conocían como Se ha escrito un crimen, como la llamaban en España, o con su nombre latinoamericano, Reportera del crimen, Angela Lansbury fue el amable rostro que enganchó a millones a los misterios y la pasión por resolver 286 crímenes en lo que fue un fenómeno de la pequeña pantalla desde mediados de los años 80.

 

Se ha escrito un crimen fue uno de los programas estelares de la cadena CBS. La serie se mantuvo entre las más vistas desde 1984, consolidando a Lansbury como uno de los rostros más populares de la televisión. De forma paradójica, la actriz, nacida en Londres en 1925, nunca obtuvo un premio por su actuación como Fletcher, una escritora y detective aficionada de formas impecables que ataba los cabos junto a la audiencia. Estuvo nominada al Emmy en la categoría de Mejor Actriz 12 años consecutivos, de 1985 a 1996. En todas salió con las manos vacías de la gala de los premios de la academia de televisión.

 

Lansbury también estuvo nominada al Oscar en tres ocasiones, todas en la categoría de actriz secundaria. La tercera fue por The Manchurian Candidate (El mensajero del miedo), un celebrado thriller político de 1962 en el que exprisioneros de la guerra de Corea son reprogramados para formar parte de una conspiración comunista en Estados Unidos. Lansbury interpretaba a la madre de uno de los militares, Raymond Shaw (Laurence Harvey), en un reparto que contaba con Frank Sinatra y Janet Leigh. Lansbury consideraba esta cinta, dirigida por John Frankenheimer, su mejor trabajo para la pantalla grande. En 2014 recibió un Oscar honorario por su trayectoria.

 

Lansbury fue hija de la también actriz Moyna MacGill y nieta de George Lansbury, dirigente del Partido Laborista entre 1932 y 1935. Su abuelo materno fue director de la casa de ópera en Belfast. Su padre murió de cáncer cuando tenía nueve años, y se mudó junto a su madre a Irlanda. En 1940, durante la II Guerra Mundial, la familia, que incluía otros hermanos gemelos, emigró a Estados Unidos. Se establecieron en Nueva York y Angela recibió una beca para estudiar interpretación. Con 16 años y concluidos los estudios, llegó junto a su madre a Los Ángeles.

 



Pocos años después, con solo 19 años Lansbury participó en su primera película, Luz que agoniza (1944), dirigida por George Cukor, por la que fue nominada al Oscar a la mejor actriz de reparto. Suele decirse que fue el escritor de esta película, John Van Druten, fue quien la descubrió, abriendo la puerta a una trayectoria de más de 70 años que sumaría 36 películas y otras tantas decenas de series. Louis B. Mayer, la todopoderosa cabeza del estudio MGM, pidió que le ofrecieran un contrato después de ver la prueba de pantalla de la joven de actriz. “Tiene talento”, dijo el ejecutivo. Luz que agoniza, con Charles Boyer e Ingrid Bergman, se ha convertido con los años en un clásico. En los últimos años, además, ha servido para acuñar un término que define una forma de hostilidad en las relaciones personales modernas. Un año después, en 1945, volvió a ser incluida en la categoría de actriz de reparto por su papel en El retrato de Dorian Gray, de Albert Lewin.

 

En la pantalla, Lansbury se acostumbró a interpretar a mujeres mucho mayores. En 1961, por ejemplo, encarnó a la madre de Elvis Presley en Amor en Hawai, a pesar de que solo tenía 10 años más que el rey del rock, quien tenía 26 años entonces. Estar anclada a este tipo de papeles estuvo cerca de descarrilarla de uno de sus mayores éxitos.

 

En 1966, con 40 años, Lansbury logró un papel en la obra de teatro Mame, la adaptación musical de un popular libro de Patrick Dennis sobre su excéntrica tía. Los productores de la obra de Broadway dudaron en otorgarle el rol porque estaban cansados de verla interpretar “a la madre de todo el mundo”. La suerte estuvo de su lado y así pudo conocer otro tipo de éxito, uno donde sí fue reconocido por sus pares. Logró con la obra su primer premio Tony, el reconocimiento para las tablas. Y también del público. Cuando la obra se montó en Los Ángeles, la actriz recibió una ovación de 20 minutos, de acuerdo a su biografía, escrita por el crítico Rex Reed. “Quiero todo el glamour que haya. He estado hambrienta por él”, dijo a la revista Life tras el éxito.

 

Fue en los musicales donde cosechó un enorme éxito. Después del premio de Mame llegaron cuatro estatuillas más: en 1969 por Dear World, en 1975 por Gypsy, en 1979 por Sweeney Todd y en 2009 por Blithe Spirit. En 2014, con 88 años de edad, Lansbury volvió a las tablas londinenses, impulsada por el éxito que le dio esta última obra. La de Noël Coward le sirvió para cerrar casi medio siglo de ausencia en el West End. En 2017, la actriz participó en la miniserie de tres episodios Mujercitas. Y puso voz a personajes de animación en películas como La bella y la bestia, donde interpreta a la señora Potts, y Anastasia.

 

Angela Lansbury se casó con 19 años con el actor Richard Cromwell, que la abandonó a los pocos meses y que reconoció después que era homosexual. En 1949, se casó con el actor Peter Shaw, con quien tuvo dos hijos y una larga relación que se extendió por 30 años. Shaw, quien murió en 2003, abandonó la actuación y se convirtió en representante de estrellas como Robert Mitchum y Katherine Hepburn. En 2017, la actriz fue muy criticada por unas declaraciones sobre el acoso machista, según ella sacadas de contexto, en las que insinuó que el hecho de que las mujeres traten de ser más atractivas las pone en riesgo de sufrir acoso sexual. Lansbury desmintió que aquellas palabras fueran una justificación y se mostró destrozada por los ataques que recibió.

 

Lansbury falleció en Los Ángeles el 11 de octubre de 2022 mientras dormía, según confirmó su familia. “Solo cinco días antes de cumplir 97 años″, indica el comunicado redactado por sus tres hijos, Anthony, Deidre y David (hijo del primer matrimonio de su segundo esposo).

 



Filmografía esencial.

 

·        1944: Luz de gas; Fuego de juventud.

·        1945: El retrato de Dorian Gray.

·        1946: The Harvey girls; The hoodlum saint.

·        1947: Till the clouds roll by; The private affaires of Bel Ami; If winter comes.

·        1948: El estado de la unión; Los tres mosqueteros; Tenth avenue angel; Sansón y Dalila.

·        1949: El Danubio rojo.

·        1951: Red lady.

·        1952: Mutiny.

·        1953: Remains to be seen.

·        1954: A life at stake.

·        1955: A lawless street; The purple mask.

·        1956: The court jester; Please murder me.

·        1958: El largo y cálido verano; Mamá nos complica la vida.

·        1959: Summer of the seventeenth doll.

·        1960: The dark at the top of the stairs; Escándalo en la corte.

·        1961: Amor en Hawai; Los cuatro jinetes del Apocalipsis.

·        1962: Su propio infierno; El mensajero del miedo.

·        1963: Amor prohibido.

·        1964: El irresistible Henry Orient; Dear heart.

·        1965: La historia más grande jamás contada; Harlow; Moll Flanders; La mujer sin rostro.

·        1970: Something for everyone; Corrupción de una familia.

·        1971: La buja novata.

·        1978: Muerte en el Nilo.

·        1979: Alarma en el expreso.

·        1980: El espejo roto.

·        1982: El último unicornio.

·        1983: The pirates of Penzance.

·        1984: En compañía de lobos.

·        1991: La bella y la bestia (voz).

·        1997: Anastasia (voz).

 

 


Vamos a disfrutar viendo una actuación de la gran Angela Lansbury donde nos canta el tema que ella popularizó de la película de Disney “La bella y la bestia”.