miércoles, 25 de noviembre de 2020

Música de Cine: Richard Addinsell (1904-1977)

Compositor británico, nacido en Londres el 13 de enero de 1904, cuyo verdadero nombre era Frederick Chipperfield, se educó en su infancia en el seno de su familia sin concurrir a la escuela, finalizando luego su preparación en el Hertford College de Oxford. Más tarde ingresaría a la Facultad de Derecho de la Universidad de Oxford, estudios que abandonaría por sus gustos por la música, matriculándose en el Royal College of Music, donde tampoco finalizaría la carrera pero se graduaría en composición. Abandona Inglaterra, estudiando música y teatro durante unos períodos en Berlín y Viena, regresa y participa en espectáculos teatrales y programas radiales, y también incursiona como letrista en las comedias musicales del francés André Charlot.

 

Para el teatro compone obras para Broadway como Come of Age (1934) protagonizada por Judith Anderson (la recordada ama de llaves de Rebecca), con letra de Clemence Dane, con quien se asocia rápidamente; L´Aiglon (1935), y Alice in Wonderland  (1932) (no confundir con la película de 1933 de Norman Z. McLeod que tenía música de Dimitri Tiomkin), contratado por la compañía Eva Le Gallienne.

 

Si bien su educación musical fue esporádica e inconclusa, fue un excelente pianista, y compuso una importante cantidad de partituras para el cine, iniciándose en 1932 con His Lordship, una comedia musical británica dirigida por Michael Powell, en la que comparte la tarea con otros compositores como Paul Bergen, Ronald Hill y Walter Leigh.

 

A mediados de los años 30, Addinsell ingresa a los estudios RKO, y allí comienza su verdadera carrera en la música cinematográfica, escribiendo la partitura de la cinta de aventuras producida por Alexander Korda The Amateur Gentleman (Caballero Improvisado, 1936), dirigida por Thornton Freeland, con el célebre Douglas Fairbanks Jr. como protagonista. Su primer éxito lo obtendría con la música que escribió para Fire Over England (Inglaterra en llamas, 1937), dirigida por William K. Howard, que reunía un elenco británico de fuste, con Laurence Olivier y Vivien Leigh en los papeles principales, junto a Flora Robson como la reina Elizabeth de Inglaterra, y Raymond Massey como el rey Felipe de España.

 

Tras sus trabajos para Goodbye Mr. Chips (Adiós, Mr. Chips, 1939) y Gaslight (Luz de gas, 1940), el reconocimiento más importante le llegaría con el famoso Warsaw Concerto (Concierto de Varsovia), una inspiradísima pieza para piano que se hizo inmediatamente popular en su época, que compuso para la película Dangerous Moonlight (Aquella noche en Varsovia, 1941) también conocida como Suicide Squadron en Estados Unidos, film bélico dirigido por Brian Desmond Hurst, con Anton Walbrook y Sally Gray. Este concierto fue editado más de un centenar de veces, y ha vendido más de tres millones de copias.

 

Es importante aclarar que hubo quienes sostuvieron que el Warsaw Concerto de Addinsell fue compuesto para la película Moonlight Sonata (Noche de Amor, 1937) de Lothar Mendes, con la estrella rusa Ignacy Jan Paderewski, pero esto no es así. Esa cinta no tiene música compuesta específicamente, sino una selección de música clásica (Heroic Polonaise de Chopin, Hungarian Rhapsody de Liszt, Moonlight de Beethoven, y Minuet in G compuesta por el propio Paderewski).

 


También dentro del cine bélico se enlistan sus partituras para películas como The Lion has Wings (El león tiene alas, 1939, Blackout (Espías en el mar, 1940), The Big Blockade (1942), The War Lover (El amante de la muerte, 1962) con Steve McQueen, y The Sea Wolves (Lobos Marinos, 1980) con Roger Moore y David Niven, para la que compuso solo el tema cantado The Precious Moments sobre la melodía del Warsaw Concerto, interpretado por Matt Monro, ya que la música de la película era de Roy Budd.

 

Otros trabajos de importancia fueron Blythe Spirit (Un espíritu burlón, 1945) de David Lean; Under Capricorn (Atormentada, 1949) de Alfred Hitchcock; Scrooge: A Christmas Carol (Cuento de navidad de Dickens, 1951) con Alastair Sim; Sea Devils (Los gavilanes del estrecho, 1953) de Raoul Walsh, con Rock Hudson; Beau Brummel (1954) de Curtis Bernhardt con Stewart Granger; y The Prince and the Showgirl (El príncipe y la corista, 1957) de Laurence Olivier y protagonizada por Marilyn Monroe, que interpreta la canción “I Found A Dream”.

 


Durante su trayectoria en el cine colaboró con el afamado director de orquesta Muir Mathieson, uno de los grandes nombres de la música que condujo más de 600 partituras cinematográficas, y mantuvo una excelente relación profesional con la actriz y comediante Joyce Grenfell, escribiendo canciones para sus musicales (entre ellas la popular “I´m Going to See You Today”).  También escribió una sencilla pieza orquestal llamada Southern Rhapsody, que fue el tema de la compañía de Broadcasting inglesa Southern Television que se escuchó cada mañana al inicio de la programación televisiva desde 1958 hasta 1981, interpretada por la Bournemouth Symphony Orchestra con el mismísimo Addinsell como conductor.

 

Su estilo fue típico de lo que se denomina «música ligera inglesa» y, en lo que hace a la música para cine se puede decir que se mantuvo en la fuente musical tradicional con toques de música folclórica inglesa, bebiendo de obras como la Pompa y Circunstancias de Elgar, aunque su versatilidad le permitía adecuarse a distintos géneros cinematográficos, dramas de época, comedias, suspense, romántico, bélico, aventuras.  Pero pese a lo prolífico de su repertorio, Richard Addinsell siempre será recordado por su célebre Warsaw Concerto.

 

Richard Addinsell falleció en Chelsea, Londres, el 14 de noviembre de 1977.

 

 

 

Una docena de Bandas Sonoras imprescindibles:

 

·         1961: The Greengage Summer / Loss of Innocence (Despertar a la vida)

·         1961: The Roman Spring of Mrs. Stone (La primavera romana de la señora Stone)

·         1957: The Prince And The Showgirl (El príncipe y la corista)

·         1954: Beau Brummell

·         1951: Scrooge (Cuento de navidad)

·         1950: The Black Rose (La rosa negra)

·         1949: Under Capricorn (Atormentada)

·         1945: Blithe Spirit (Un espíritu burlón)

·         1941: Love on the Dole

·         1941: Dangerous Moonlight (Suicide Squadron) (Aquella noche en Varsovia)

·         1940: Gaslight (Luz de gas)

·         1939: Goodbye, Mr. Chips (Adios Mr. Chips)

 

 

 

Breve reseña del “Concierto de Varsovia”.

 


Aquella noche en Varsovia (Dangerous Moonlight / Suicide Squadron, 1941) dirigida por Brian Desmond Hurst, se llamó la película. En ella, un pianista polaco y piloto de guerra circunstancial se ve atrapado en medio de la "Batalla de Inglaterra" durante la Segunda Guerra Mundial. La banda de sonido del film británico de 1941 incluiría originalmente, sin más trámite, el romántico Concierto N° 2 de Rachmaninof, estrenado hacía cuarenta años y que desde entonces había cautivado al público por su singular belleza. Pero los derechos de autor entorpecieron la iniciativa y los productores debieron optar por una pieza de concierto "original" aunque en la vena de Rachmaninoff, más precisamente, en la vena de su Segundo Concierto.

 

La composición de tal obra recayó en el compositor Richard Addinsell, nacido en Londres en 1904 y que ya tenía a su haber, sin contar las piezas para teatro, la música incidental de un buen número de películas, entre ellas la taquillera Adiós Míster Chip, de 1939.

Addinsell respondió con la pieza para piano y orquesta titulada Concierto de Varsovia, música incidental de la película a la vez que la obra que el protagonista, Stefan Radetzky, está componiendo para ser interpretada en medio de la trama.

 

Por cierto, la obra está escrita "en el estilo de Rachmaninof" y algo más, pues ha pedido prestado abiertamente a éste uno que otro trozo del Concierto N° 2, amén del espíritu, la calidez y la ternura. Es lo que los británicos necesitaban en 1941, y lo que Addinsell fue capaz de entregar con suma habilidad, abriendo paso a la moda de incorporar partituras "al estilo de la música clásica" en muchas películas posteriores, aunque ninguna con resultado más memorable que la de Addinsell.

 

Desde luego, el bello y profundamente romántico Concierto de Varsovia no es un concierto en el sentido habitual del término. Dura menos de diez minutos y tiene un solo movimiento. Aunque sí lo es el concierto que el protagonista de la película compone a través de la trama, pues una toma que captura un cartel anunciando la obra se encarga de señalarnos que tiene tres movimientos. La magia del cine.

 

Y, para finalizar, nos vamos a quedar con una versión del Concierto de Varsovia, concretamente la del pianista húngaro Laszlo Kovacs, acompañado por la agrupación húngara Miskolc Symphony Orchester, a la que también conduce.

 


 

lunes, 23 de noviembre de 2020

Un tipo genial (Bill Forsyth, 1983)

 

Título original: Local Hero. Dirección: Bill Forsyth. País: Reino Unido. Año: 1983. Duración: 111 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Bill Forsyth. Fotografía: Chris Menges. Música: Mark Knopfler. Montaje: Michael Bradsell. Producción: David Puttnam.

Premio BAFTA 1983 al Mejor Director. Premio al Mejor Guión 1983 del Círculo de Críticos de Nueva York.

Estreno mundial: 17 Febrero 1983 (USA).

 

Reparto:

Burt Lancaster (Felix Happer), Peter Riegert (Mac), Denis Lawson, Peter Capaldi, Fulton Mackay, Jenny Seagrove, Jennifer Black, Christopher Rozycki, John Gordon Sinclair.

 

Sinopsis:

Mac es enviado por una compañía petrolífera a un idílico pueblo escocés para comprar todas las propiedades de la zona con el fin de construir una refinería. Los habitantes del pueblo ven una oportunidad para enriquecerse, pero la obstinación del viejo Ben, propietario de una playa, impide el trato. Mientras tanto, Mac se va sumergiendo en un mundo y en un modo de vida que acaban conquistándolo.

 

Comentarios:

Hace varios años vi un libro de cine que incluía a “Gregory´s Girl” en su listado. Compré dicho texto en México y reconocí todos los filmes que se incluían en sus páginas, pero “Gregory´s Girl” nunca estuvo en mi radar. Gracias al auge del formato del DVD y a las notables ediciones de MGM pude visualizar esta película de Bill Forsyth, cuyo estreno data de 1980. La historia era sencilla, la vida y primeros amores de un estudiante del área de Abronhill, en Escocia. La película se rodó en un estilo sobrio, casi costumbrista en torno a los códigos sociales y formales entre alumnos y profesores. Era una obra que profundizaba en los cambios de la adolescencia, en determinado idealismo y en un espacio social muy alineado a los valores conservadores de la Europa de los años ochenta.

Pero a través de esta crítica no me quiero detener en “Gregory´s Girl”. El primer párrafo es tan sólo una introducción para “Local Hero”, trabajo que Bill Forsyth realizó con el apoyo de Hollywood, puntualmente de Warner Brothers en la distribución. “Local Hero” es la historia Mac (Peter Riegert), un exitoso asesor de una compañía petrolera estadounidense liderada por el excéntrico empresario Felix Happer (Burt Lancaster). Mac es enviado a un pequeño pueblo de Escocia, cuyos terrenos son vitales para la construcción de una instalación petrolera.

En la citada “Gregory´s Girl”, Bill Forsyth dedicó varias escenas a la descripción de sus personajes. Aquel filme estaba repleto de detalles, comportamientos y diálogos que difícilmente se ven en el cine, pero que finalmente suceden en la realidad. En “Local Hero” también somos testigos de esta cotidianidad. Primero está el choque cultural entre un pragmático estadounidense, que viste traje y corbata, y los habitantes de una remota localidad de Escocia. En este pueblo costero abunda la sencillez, así como las excentricidades de variopintos personajes que subsisten en un lugar que sólo dispone de un teléfono público.

Mac es un hombre de negocios que se siente vacío en su vida privada. En Estados Unidos vive desconectado, a la vez que es una extensión de la cultura materialista. Tiene un porche, vive en un lujoso apartamento y gana miles de dólares al año. El remezón afectivo que experimenta lejos de su hábitat natural es inmediato, ya que es testigo de una vida que podría ser más sana e inocente. Los habitantes de este poblado sin prisa, partiendo por Urquhart (Denis Lawson), el líder de la comunidad, saben que a través de la venta de sus casas serán millonarios. Sin embargo, Mac intuye que con este acuerdo comercial pone en riesgo este oasis social y comunitario. El teléfono rojo aparece como un símbolo, la única conexión con el mundo que dejó atrás, a la vez que es una advertencia de los vicios del mundo moderno al otro lado de la línea.

 

“Local Hero” es una película que se cocina a fuego lento. Hoy sería muy difícil ver una obra tan existencialista en el subtexto y es dicho atributo su principal mérito. En ello es clave la puesta en escena del director de fotografía Chris Menges (Los Gritos del Silencio, La Misión, The Reader), quien a través de colores azulados y tenues transmite cierto halo de misterio. A través de la cámara se pueden observar auroras boreales, además de cometas y constelaciones casi en forma prístina. Predomina la sensación del hombre que vuelve a su estado más natural, el que le permite reflexionar sobre su mortandad, vida y propósitos. Mac se siente sobrecogido ante este espectáculo, cuyos personajes y escenarios le permiten conectarse consigo mismo, con su esencia. El score compuesto por Mark Knopfler, vocalista de Dire Straits, es otro factor determinante en esta conexión. Sus melodías proporcionan una entidad única a este pueblo casi detenido en el tiempo, a la vez que resalta la excentricidad, melancolía y soledad de los protagonistas.

 


"Local Hero" tiene hermosas escenas, siendo una de ellas la llegada en helicóptero del millonario Happer a la playa del pequeño pueblo escocés. En el filme hay silencios en la mirada de Mac, a quien se le mete la idea de poder escapar a su frívola realidad. Estamos ante dos mundos que se enfrentan en el tono de una comedia existencialista, a la vez que somos testigos de una alegoría sobre el futuro, la preservación del ser humano y la naturaleza, y la conexión afectiva entre personas que provienen de ecosistemas totalmente diferentes. 

 

Bill Forsyth dirigió poco. Apenas ocho filmes en tres décadas de carrera, cuya filmografía incluyó una secuela de “Gregory´s Girl” y la incomprendida “Being Human” junto a Robin Williams. “Local Hero” es uno de sus legados, un tipo de cine que lamentablemente ya no existe y que vale la pena revisitar en el contexto del mundo oscilante y moderno en el que vivimos. (Julio Bustamante)

Recomendada.