miércoles, 18 de diciembre de 2019
lunes, 16 de diciembre de 2019
Proxima (Alice Winocour, 2019)
Título original: Proxima. Dirección: Alice Winocour. País: Francia. Año: 2019. Duración: 107
min. Género: Drama.
Julien Lacheray (Montaje), Alice Winocour (Guión), Georges Lechaptois (Fotografía), Ryüichi Sakamoto (Música), Isabelle Madelaine y Emilie
Tisné (Producción).
Premio Especial del
Jurado del Festival de San Sebastián 2019.
Estreno en Sevilla: 13 Diciembre 2019
Reparto:
Eva Green (Sarah
Loreau), Matt Dillon (Mike Shannon), Lars Eidinger (Thomas Akerman), Sandra
Hüller (Wendy Hauer), Jan Oliver Schroeder, Nancy Tate (Naomi Shannon), Marc
Fischer, Zelie Boulant (Stella akerman Loreau), Aleksey Fateev (Anton
Ocheivsky), Vitaly Jay, Birger Frehse.
Sinopsis:
Sarah es una astronauta
francesa que se entrena en la Agencia Espacial Europea en Colonia. Es la única
mujer dentro del exigente programa. Vive sola con Stella, su hija de siete
años. Sarah se siente culpable por no poder pasar más tiempo con la niña. Su
amor es abrumador, inquietante. Cuando Sarah es elegida para formar parte de la
tripulación de una misión espacial de un año de duración llamada Proxima, se
produce el caos en la relación entre madre e hija.
Comentarios:
Hay dos líneas
interesantes y originales en esta historia que dirige con sobriedad y buena
vista la directora Alice Winocour, en una nos muestra el periodo de adaptación,
aislamiento y sacrificios de unos astronautas antes de emprender un largo viaje
a Marte y en otra la fortaleza, las dudas, el sentimiento de culpa y las
dificultades de una mujer para «conciliar» su trabajo, sus sueños y su
complicada vida familiar.
La mujer es el personaje
central, la diana a la que mira Winocour, y es tanto una astronauta a punto
para emprender la aventura de su vida, como una madre separada y con una hija
de siete años a la que debe preparar (y prepararse) para una separación de al
menos un año. Anudar estas dos líneas argumentales es lo que hace la directora
con equilibradas dosis de emoción y de información, con la ayuda de la actriz
protagonista, Eva Green, que concilia perfectamente su interpretación «física»
y «psicológica».
El tratamiento de la
preaventura espacial está narrado con otros códigos distintos a los habituales
del género, y hasta se permite un personaje «cliché» que interpreta
magníficamente un actor tan físico como Matt Dillon, que subraya el punto de
vista femenino de «Próxima» y algunas diferencias imaginables entre ser un
astronauta y ser una astronauta. La película maneja con tanto acierto lo que de
verdad quiere contar, que no merece la pena entrar en algunas pequeñas
necedades inverosímiles de guion. (Oti Rodríguez Marchante)
Recomendada.domingo, 15 de diciembre de 2019
Pina (Wim Wenders, 2011), en Caixa Forum Sevilla
Título original: Pina. Dirección: Wim Wenders. País: Alemania. Año: 2011. Duración: 100
min. Género: Documental.
Toni Froschhammer (Montaje), Wim Wenders (Guión), Hélène Louvart (Fotografía), Thom (Música).
Nominada al Oscar a Mejor
Largometraje Documental 2011.
Proyección Especial en Sevilla:
15 Diciembre 2019
Sinopsis:
Homenaje de Wim Wenders a
la bailarina y coreógrafa alemana Pina Bausch, maestra de la danza, en un
documental que recoge principalmente los testimonios de sus colaboradores.
Comentarios:
Nacida en el contexto de
las grandes vanguardias europeas del siglo XX, la danza expresionista, también
llamada abstracta, es fundamentalmente la recuperación del movimiento libre, el
desarrollo de una relación más dinámica con el espacio, y sobre todo la
posibilidad de autoexpresión mediante el cuerpo. Es, en palabras de Pina
Bausch, evocación, una ilusoria solución a la imposibilidad de la comunicación.
La película “Pina”, de
Wim Wenders homenajea a la coreógrafa alemana, directora de obras como “Tannhäuser”,
“Ifigenia en Taúride”, y “La Consagración de la Primavera” entre otras, pero
rehúye los códigos del documental realista. “Pina”, de Wenders, elogia la
figura de una mujer innovadora que reinventó los cánones de la danza clásica
para mostrar la realidad y la capacidad del movimiento como transgresión. A
finales de los años setenta apareció el concepto de ballet postmoderno,
refiriéndose a un conjunto de rupturas, tanto estéticas como expresivas, que
Wim Wenders presenta en su película y que potencia gracias a la utilización del
3D: la eliminación de la perspectiva unidimensional en favor de los espacios
abiertos, ampliándolos; la revalorización de lo cotidiano y de los lugares
comunes; el continuo humano en su expresión más trivial, incluyendo en estos
cambios los sonidos ambientales. Y entre ellas, también el abandono de las
tablas del teatro clásico por las superficies naturales y urbanas. Todo ello es
parte de un estilo que alcanza su máxima expresión con Pina y su compañía, la
Tanztheater Wuppertal Pina Bausch.
La muerte de Pina antes
del inicio del rodaje fue un golpe muy duro, pero los bailarines decidieron
continuar con la obra de la compañía y con el proyecto de Wenders.
Interiorizaron el método de trabajo de Pina Bausch, y con sus respuestas
bailadas, con sus coreografías, dieron forma a la película. El principio básico
de la filosofía de Pina se encuentra en sus palabras: no estaba tan interesada
en cómo se movían sus bailarines, ella quería saber qué los movía. Ese
acercamiento a la danza que Wim Wenders califica de "fenomenológico",
se trasmite a la perfección en su película, que está impregnada de una
nostalgia futurista, del Sehnsucht (término alemán, para el que no existe una
traducción precisa, y que es una especie de enfermedad de la nostalgia) que
caracterizó muchas de las piezas de Pina Bausch.
Los bailarines, que son
los verdaderos motores del relato, muestran cómo se implicaban en la
construcción de las obras, siguiendo el peculiar método de la directora,
presentando sus propios miedos y deseos, poniendo de manifiesto toda su
vulnerabilidad. Lo que el documental (o esta fantasía) evidencia, es como toda
esa gestualidad de lo cotidiano, ese borboteo de gestos físicos y emocionales,
se traducían de la mano de Bausch en composiciones llenas de originalidad, y
sobre todo de cruel humanidad. Al trabajar con los miedos, los deseos, y
también los complejos, las composiciones y escenas que Wenders nos presenta
están henchidos de un desgarro total. De la mano de Pina, el ámbito de lo
terrible, toda nuestra humana intimidad, se encarna sobre el escenario. De
igual manera que lo plasmaron los expresionistas, como deja traslucir Wenders, la
obra de Pina está llena de crueldad e ironía, y también de fragilidad y de una
tremenda inseguridad, que siempre acaba materializándose en fuerza.
La película, al igual que
las obras de Pina Bausch, no sigue una estructura narrativa lineal, ambas están
construidas a partir de capítulos, representados en la película por el
discurso-composición de cada uno de los bailarines que formaban el ballet, la
intervención de cada uno de ellos se inicia siempre con una no-entrevista, un
"retrato silencioso", en la que el bailarín es presentado sobre un
fondo oscuro donde es la voz en off la que guía al espectador, para finalmente
culminar en imágenes impactantes de la
experiencia individual de cada bailarín.
Wim Wenders parece seguir
en su filmación el estilo que caracterizó a Pina. Como ella, explora las
posibilidades de la danza y del teatro, y traslada las fronteras clásicas de la
danza a lugares que antes no se habían experimentado: una montaña, el desierto,
una casa de paredes de cristal, una mina. El director hace bailar a la cámara y
sumerge al espectador en las sensaciones, valiéndose de las diferentes texturas
y materiales que se suceden en el film: el agua, la tierra, el asfalto o la
hierba. Pina de Wim Wenders manifiesta esa relación tan especial que inaugura
la película: la de la danza y el 3D, dos
lenguajes que se complementan y se retroalimentan. Los cuerpos cobran en la
pantalla una nueva forma, se abandona lo plano para alcanzar una corporeidad no
conocida hasta entonces y una voluptuosidad inusitada. (Débora García
Sánchez-Marín)
Recomendada.miércoles, 11 de diciembre de 2019
Resurrección digital
Todos sabemos que el cine está cada vez más digitalizado en todas sus fases: muchas películas se ruedan en croma, se añaden efectos digitales y casi todos los cines emiten en formato digital, haciendo que el celuloide sea algo casi del pasado.
Ahora vamos a ver un paso más en esta carrera hacia la creación digital. La compañía Worldwide XR, nacida de a fusión entre Observe Media (empresa especializada en contenidos digitales) y CMG Worldwide (propietaria de licencias de propiedad intelectual), va a intentar “resucitar” a viejas leyendas del cine ya fallecidas. Puede parecer que esto no es nada nuevo, ya se hizo por ejemplo con la imagen de Carrie Fisher como princesa Leia. La diferencia está en que ninguno de los actores y actrices que ahora se pretenden “revivir” ha dado su autorización para ello ni ha querido participar en esos proyectos.
Travis
Cloyd, consejero delegado de Worldwide XR, señala que “los clásicos nunca
mueren”. Por ello, quieren poner a trabajar a través de la recreación digital a
actores como Bette Davis, Burt Reynolds, James Stewart, Christopher Reeve,
Ingrid Bergman o Jack Lemmon. La idea no es solo incluirlos en películas sino emplearlos
también en publicidad.
De
esta forma, James Dean será el primero en regresar a las pantallas desde el más
allá. Después de ser protagonista en “Rebelde sin causa”, “Gigante” y “Al este
del Edén” volverá a las pantallas como secundario en “Finding Jack”, una
película de imágenes reales sobre los 10.000 perros militares abandonados por
el ejercito americano tras la Guerra de Corea. La preproducción de esta cinta
ha comenzado el pasado mes de noviembre y está previsto su estreno para el 11
de noviembre, Día de los Veteranos, del próximo año 2.020.
Hollywood
espera expectante el comienzo de este nuevo capítulo de la historia del cine.
¿Conseguirán estas recreaciones un éxito de taquilla? El público tiene ahora la
última palabra.
martes, 10 de diciembre de 2019
lunes, 9 de diciembre de 2019
Puñales por la espalda (Rian Johnson, 2019)
Título original: Knives Out. Dirección: Rian Johnson. País: USA. Año: 2019. Duración: 130
min. Género: Suspense.
Bob Ducsay (Montaje), Steve Yedlin (Fotografía), Rian Johnson (Guión), Nathan Johnson (Música), Ram bergman, Rian Johnson (Producción).
Premio al Mejor Reparto
en Satellite Awards 2019.
Estreno en Sevilla: 29 Noviembre 2019
Reparto:
Chris Evans (Ransom
Robinson), Ana de Armas (Marta), Katherine Langford (Meg Thrombrey), Daniel
Craig (Benoit Blanc), Michael Shannon (Walt Thrombrey), Jamie Lee Curtis (Linda
Robinson), Toni Collette (Joni), Christopher Plummer (Harlan Thrombrey), Don
Johnson (Morris Thrombrey), Lakeith Stanfield (Detective Troy Archer), Riki
Lindhome (Donna Thrombrey).
Sinopsis:
Cuando el renombrado
novelista de misterio Harlan Thrombey (Christopher Plummer) es encontrado
muerto en su mansión, justo después de la celebración familiar de su 85
cumpleaños, el inquisitivo y cortés detective Benoit Blanc (Daniel Craig) es
misteriosamente reclutado para investigar el asunto. Se moverá entre una red de
pistas falsas y mentiras interesadas para tratar de descubrir la verdad tras la
muerte del escritor..
Comentarios:
Creo que la expectación
suscitada por “Puñales por la espalda” se debe ante todo a Rian Johnson, uno de
los directores de la exitosa serie “Breaking Bad” y también director de, entre
otras, “Star Wars: Los últimos Jedi”, además de ser el futuro director de la
nueva entrega de dicha saga. “Puñales por la espalda” será saludada con
satisfacción por la crítica y gran parte del público más joven, convirtiéndose
en uno de los films del año. Demasiado bombo y platillo para lo que no pasa de
ser un divertimento bien llevado y que es un homenaje a muchas películas que le
han servido de inspiración en muchos aspectos sin ni siquiera llegar a igualar
ninguna de las mencionadas: todos los “whodonit” de Agatha Christie, “La
huella” versión Mankiewicz por supuesto, “La trampa de la muerte” de Lumet, “El
fin de Sheila” de Herbert Ross y así podríamos seguir bastante más hasta llegar
a “Un cadáver a los postres”, que engrosa la lista de las muchas que han
servido también para que aquí se calque su sofisticada dirección artística.
Quizás donde sí supere
“Puñales en la espalda” en resultados sea al compararla flojas adaptaciones
como el juego del “Cluedo” o si pasamos al mundo televisivo, la también larga
lista de series con detectives a lo largo de décadas o la más evidente, “Se ha
escrito un crimen”, en la que se incluye un breve fragmento y se dan las
gracias, lógicamente, a la gran Angela Lansbury. Por todo ello creo que
“Puñales por la espalda” hay que tomársela como lo que es, ni más pero tampoco
menos, porque hay aciertos en ella que hacen grata su visión.
Su amplio reparto está
correcto, pero frente a personajes que parece que da tiempo a presentarlos bien
como el de Jamie Lee Curtis, Don Johnson o Michael Shannon hay otros que se les
podía haber sacado más jugo, como en el caso de Toni Collete, Christopher
Plummer, K. Callan, Chris Evans o Frank Oz. Los que sí desarrollan más los
personajes, por una mera cuestión de que se centra la trama en ellos son Daniel
Craig y Ana de Armas, los protagonistas y, dicho sea de paso, ambos volverán a
coincidir en el próximo título de James Bond, y aunque no veamos muy claro que
Ana de Armas dé el aspecto de la típica chica Bond, nos alegramos por ella y
por su rápido y poco frecuente ascenso a colocarse como actriz de moda.
Rian Johnson ha
construido este policíaco siguiendo las reglas establecidas, obviando el jugar
más con los personajes o incluir dosis críticas sociales. No se ha complicado en
ese aspecto, volcándose más en los posibles giros del guión, que si el
espectador es experimentado en esta clase de films la mayoría de ellos se los
huele, pero no importa, porque como hemos dicho está bien elaborados y también
se evita el jugar sucio o colar al espectador morcillas indebidas.
Hay mucha influencia
británica en el film, sobre todo al utilizar una mansión y con grandes
extensiones de campos como si de “Gosford Park” o “Downton Abbey” se tratase.
No es malo en absoluto, ya que era el escenario que se requería. Su fotografía
es más correcta que su banda sonora, en la que a veces pretende emular el
planteamiento virtuoso de G. Iñárritu de “Birdman” cuando debería haber sido
más sinuosa, como en otros temas que están mejor planteados.
“Puñales por la espalda”,
como hemos dicho, es una entretenida película en la que es fácil participar
cuando te la plantean, pero qué duda cabe que este “juguete” de cuarenta
millones de dólares, que resultará rentable sin duda alguna, se ha echado en
falta algunas dosis más de mala leche y sinuosidad. Pero tal y como está el
patio nos conformamos, sobre todo porque se echa en falta más títulos de este
género entre tanto héroe o chulo pegón repartiendo ostias a todo un regimiento.
(FilmAffinity)
Recomendada
(con reservas).domingo, 8 de diciembre de 2019
El traidor (Marco Bellocchio, 2019)
Título original: Il traditore. Dirección: Marco Bellocchio. País: Italia. Año: 2019. Duración: 145
min. Género: Drama.
Guion: Marco Bellocchio,
Ludovica Rampoldi, Valia Santella, Francesco Piccolo. Fotografía Vladan Radovic. Montaje:
Francesca Calvelli. Música: Nicola
Piovani. Sonido: Gaetano Carito,
Adriano Di Lorenzo. Producción: Beppe
Caschetto.
Sección Oficial del Festival
de Cannes 2019.
Estreno en Sevilla: 5 Diciembre 2019
Reparto:
Pierfrancesco Favino,
Maria Fernanda Candido, Fabrizio Ferracane, Luigi Lo Cascio, Fausto Russo
Alesi, Nicola Calì, Giovanni Calcagno, Bruno Cariello, Alberto Storti, Vincenzo
Pirrotta.
Sinopsis:
A principios de los años
80 se produjo una guerra entre los jefes de la mafia siciliana. Tommaso Buscetta,
un hombre hecho a sí mismo, decide huir para esconderse en Brazil. Sus hijos
son asesinados mientras él se ve incapaz de hacer nada para impedirlo. Cuando
es extraditado por la justicia brasileña, Buscetta toma una decisión totalmente
inesperada tanto para él como para todos los que le conocían: decide reunirse
con el juez Giovanni Falcone, traicionando así el juramento que realizó con la
Cosa Nostra.
Comentarios:
Leo en los escasos
momentos de tregua que te permite el festival el documentado, perturbador y
excelente libro de Íñigo Domínguez “Paletos salvajes. Crónicas de la Mafia”.
Ello me permite tener mucha información sobre tema tan siniestro al ver la
película “El traidor”, dirigida por el ya anciano Marco Bellocchio, alguien que
prometía mucho con su inquietante ópera prima “Las manos en el bolsillo” y que
se fue diluyendo en una obra que aborda con pretendido sentido crítico temas
importantes, pero con resultados grisáceos la mayoría de las veces.
Afortunadamente, “El traidor” le redime de varias películas fallidas.
El director italiano hace
un retrato veraz y muy interesante de la Cosa Nostra siguiendo la criminal,
atormentada y trascendente existencia de Tommaso Buscetta, un eficiente y
popular soldado de la Mafia que fue el primero de los arrepentidos, testigo
protegido del Estado, colaborador del juez Falcone al describir el
funcionamiento interno y externo de un imperio de corrupción y de sangre. Delató
la identidad y las fechorías de los jefes supremos y con su testimonio en los
juicios de Palermo ayudó a que capos y subalternos de la Mafia fueran
condenados masivamente. Lo hizo porque se sintió traicionado por sus antiguos
colegas, vio cómo masacraban a su familia y decidió hablar de lo innombrable en
nombre de la venganza y de su amenazada supervivencia.
“El traidor” está bien
contada, mantiene la tensión, retrata un universo temible que se ha introducido
en todas las instituciones y que posee lazos tan turbios como maquiavélicos con
el poder político. Le sobra algún flashback sobre el pasado de Buscetta y la
música a veces subraya innecesariamente, pero la narrativa y los personajes se
ganan el interés del espectador. También dispone de un actor creíble, duro y
matizado llamado Pierfrancesco Favino encarnando a ese hombre de honor que
rompió el juramento sagrado, que transgredió la ley del silencio cuando se vio
acorralado. Detrás de su apariencia tragicómica, inspiran auténtico terror esos
paletos salvajes, en lúcida definición de Íñigo Domínguez. (Carlos Boyero)
Recomendada.
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