viernes, 22 de junio de 2018

La música en el Cine: Francois Truffaut

Programa nº 008 de "La música en el Cine".
22 de junio de 2018.  Radio Tomares (92.0 FM)

"La música en el Cine" es un programa de Linterna Mágica en Radio Tomares

sábado, 16 de junio de 2018

Los estrenos en Sevilla de 15-06-2018


9 películas se estrenan el 15 de junio de 2018 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. Tres películas alemanas, dos francesas, dos británicas, una estadounidense y una uruguaya. Esta semana las películas españolas se quedan sin editar en Sevilla. Son dos: la cinta “A estación violenta” (Anxos Fazáns, 2017) y “La noche del virgen” (Roberto San Sebastián, 2016). Vamos con nuestras recomendaciones para esta semana.


El repostero de Berlín. (Alemania, 2017). Dir. Ofir Raul Graizer. 
Premio Especial del Jurado en el Festival de Karlovy Vary 2017.
Drama homosexual ubicado en Berlín. Oren, un ingeniero constructor israelí se encapricha del pastelero Thomas. La película está interpretada por Zohar Shtrauss, Sarah Adler, Tim Kalkhof, Roy Miller y Stephanie Stremler.
El score está compuesto por Dominique Charpentier.
La muerte en accidente de un adúltero no deja una viuda sino dos. O, como en el caso de “El repostero de Berlín”, una mujer y un hijo desamparados en Jerusalén, y un amor esporádico pero ferviente en la capital alemana, y además hombre. Un conflicto de evidentes posibilidades narrativas y emocionales, que el cine ha tratado unas cuantas veces, con la española “Los inocentes” (Juan Antonio Bardem, 1963) y la estadounidense “Caprichos del destino” (Sydney Pollack, 1999) como exponentes máximos de la tragedia de las casualidades, expresadas posteriormente como análisis de las causalidades, y que el director israelí Ofir Raul Graizer expone en su película con la amarga calma de la pérdida y la elegancia de la huida de lo aparatoso.
La compresible curiosidad del amante berlinés por la vida judía de su fallecido amante lleva a un encuentro en Jerusalén, en el que una de las partes tiene toda la información, pero que nunca se despliega por el terreno melodramático sino con la apacible dulzura del amor por unos personajes de exquisita ambigüedad. A través de planos fijos de notable expresividad artística, Graizer articula su relato fijando su mirada en los rostros dolientes pero aún enamorados y, sobre todo, en la vida propia que adquieren los objetos tras un drama, ya sea una tarta, un móvil con decenas de llamadas perdidas o la factura de un restaurante.
Y, como no podía ser de otro modo con la nacionalidad elegida por los creadores, de un modo sutil, se va abriendo también una tranquila reflexión sobre las relaciones de los alemanes con los judíos, y una palmaria crítica hacia las prácticas religiosas llevadas al extremo. Todo ello con el mismo carácter reposado, tierno y, a la vez, punzante. Recomendada.



En tránsito. (Alemania, 2018). Dir. Christian Petzold.
Sección Oficial del Festival de Cine de Berlín 2018.
Drama ubicado en la Segunda Guerra Mundial, interpretado por Franz Rogowski, Paula Beer, Godehard Giese, Lilien Batman y Maryam Zaree.
El score está compuesto por Stefan Will.
Dos reproches condicionaron la recepción de la anterior película del alemán Christian Petzold, la arriesgada “Phoenix” (2014): que esa historia de reconstrucción de una identidad se sustentaran sobre el territorio frágil de lo que algunos consideraron pura inverosimilitud, y que la ambientación de época apostara por una funcional, y muy expresiva, síntesis en lugar de seguir los códigos convencionales de un diseño de producción realista. El cineasta no solo lograba contar lo que quería contar, pese a esos dos potenciales pies forzados, sino que su decisión teñía al conjunto de una fértil ambigüedad y de un barniz cercano a lo onírico. Lejos de querer pactar con quienes le cuestionaron, el Petzold de “En tránsito” acentúa aquí los componentes de extrañamiento y obtiene otro trabajo de incuestionable fuerza, aunque, en esta ocasión, no puede evitar que la sensación final esté más cerca de la de haber contemplado un aparatoso juego narrativo, desplegado en forzadas capas, que de haber caído bajo el hechizo de una obra orgánica de movimientos gráciles. “En tránsito” es un trabajo ambicioso, pero que respira pesadamente, con dificultad.
Utilizando como punto de partida, al igual que ya hiciera en “Phoenix”, una obra literaria ya llevada previamente al cine –en este caso, la novela Transit de Anna Seghers, adaptada por René Allio en 1991-, Petzold sumerge al espectador en un territorio marcado por una elocuente superposición temporal: esta historia de un fugitivo de la Ocupación que suplanta la identidad de un muerto para conseguir el visado que facilite su exilio en México sucede en la Marsella contemporánea, bloqueando todo rasgo de reconstrucción histórica para explorar una idea de Europa como permanente escenario de la persecución de los desclasados. Se propone, así, que la de los judíos perseguidos por los nazis a principios de los 40 y la de los refugiados a los que se niega puerto y cobijo en nuestra contemporaneidad es, en cierto sentido, la misma lucha. Recorrida por un trágico romanticismo y puntuada por una voz narrativa que revela su identidad en el desenlace, “En tránsito” reformula la Historia como purgatorio atemporal donde resuena una culpa colectiva. Recomendada (con reservas).



Western. (Alemania, 2017). Dir. Valeska Grisebach.
Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cine de Cannes 2017. Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2017). Premio al Mejor Director en el Festival de Cine de Mar de la Plata.
Drama sobre la inmigración interpretado por Meinhard Neumann, Reinhardt Wetrek, Waldemar Zang y Detlef Schaich.
En “Chevalier” (2015), la directora griega Athina Rachel Tsangari utilizaba un viaje en un yate privado para aislar la esencia de la masculinidad. Su grupo de personajes se entregaba a un juego competitivo que ponía en marcha una dinámica de pulsos territoriales y estrategias de poder asociados a un instinto supremacista sustentado, por lo general, en la fatuidad o en la egolatría patológica. Los hombres no salían muy bien parados en el discurso de esta cineasta que invocaba el modelo del “Husbands” (1970) de John Cassavetes, pero que, al mismo tiempo, subrayaba que su mirada no quería ser feroz, ni demoledora, sino comprensiva. Transmitir esa cualidad afectuosa en la mirada es algo que le ha salido mucho mejor a la alemana Valeska Grisebach en “Western”, un poderoso trabajo que, al igual que “Chevalier”, intenta aislar una suerte de eterno masculino, en este caso en una zona rural de Bulgaria limítrofe con la frontera de Grecia, a la que acude un grupo de trabajadores para construir una central hidroeléctrica. Con tonos y aproximaciones radicalmente distintos, “Chevalier” y “Western” vienen a demostrar que las dos mejores películas de los últimos años sobre el mundo de los hombres las han dirigido mujeres, manejando con proverbial lucidez las contrastadas armas del humor negro y la poesía fronteriza.
Once años después de su sobresaliente “Sehnsucht” (2006) -que contaba con sensibilidad una historia de adulterio con desenlace trágico-, Grisebach mimetiza aquí, desde el mismo título, las claves del western para superponer sobre la figura de su elusivo protagonista la aureola de esos héroes errantes del género que alcanzaron su sublimación en el Hombre sin Nombre leoniano. El juego de equivalencias con la memoria de todo ese imaginario es constante, aunque la directora no lo pone al servicio de la cita cinéfila evitando caer, así, en un banal planteamiento puramente mitómano. El grupo de trabajadores alemanes desplazados funciona como la expedición de colonos enfrentada a unos nativos, en principio hostiles, que encontrarán a su mediador en ese ensimismado protagonista, que no parece pertenecer a ningún territorio, aunque en el plano final esboce un cierto gesto para encontrar su lugar en el mundo.
La estrategia sirve a la cineasta para hablar de la economía europea y del mundo del trabajo como territorio de desencuentros, pero también para interrogarse acerca de lo que significa ser un hombre, reivindicando la pervivencia de una nobleza cuando ya no hay épica posible. Recomendada (con reservas).



Las maravillas del mar. (Reino Unido, 2017). Dir. Jean-Michel Cousteau y Jean-Jacques Mantello.
Sección Oficial (Proyecciones Especiales) del Festival de Cine de San Sebastián 2017.
El score está compuesto por  Christophe Jacquelin.
Documental narrado y producido por Arnold Schwarzenegger, donde se recoge el trabajo de la familia Cousteau, utilizando singulares imágenes de la vida en los océanos.
“Hay algo de ridículo en toda crítica de El mundo del silencio. Porque (…) las bellezas del filme son fundamentalmente las bellezas de la naturaleza y toda crítica sería algo así como criticar a Dios”, escribía André Bazin en 1956 a propósito del documental, correalizado por Jacques Cousteau y Louis Malle, que ese año se hizo con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Podría argumentarse lo mismo frente a la imponencia visual de “Las maravillas del mar”, codirigido por Jean-Michel Cousteau, hijo del célebre oceanógrafo, y Jean-Jacques Mantello, porque la belleza capturada en sus nítidas imágenes incluso parece trascender la de este mundo para sugerir casi la posibilidad de un viaje interplanetario sin salir del fondo del mar: la secuencia del zooplancton emergiendo de las fosas abisales evoca, de hecho, el imaginario de una película de ciencia-ficción. Quizá resultaría arrogante, pues, criticar a Dios (si acaso existe), pero discutir algunas de las decisiones de los hombres encargados de transmitir los prodigios del mundo natural puede ser necesario en casos como este.
Al contemplar las espectaculares tomas submarinas de “Las maravillas del mar”, uno desearía que El mundo del silencio fuera algo más que el título de un documental clásico para convertirse en inapelable cláusula de estilo, porque son precisamente las palabras –de Cousteau hijo, su esposa, sus compañeros de inmersión y del estelar Arnold Schwarzenegger- las que, con pertinentes mensajes de concienciación ecológica, perturban el goce contemplativo y, sin pretenderlo, contaminan el camino hacia el total deslumbramiento. No Recomendada.



No dormirás. (Uruguay, 2018). Dir. Gustavo Hernández.
Premio a la Mejor fotografía y el Mejor Montaje en el Festival de Cine Español de Málaga 2018.
Thriller y temas sobrenaturales se dan cita en esta película uruguaya interpretada por Belén Rueda, Eva De Dominici, Natalia de Molina, Germán Palacios y Eugenia Tobal.
Las películas de terror que apelan a nuestros miedos más profundos, a aquellos que parten de lo cotidiano para adentrarse en lo mental, en lo oculto, en lo irrefrenable, son las que permanecen en la memoria durante más tiempo. Y aunque sea incuestionable el bendito y paradójico gusto del ser humano por pasar miedo en una sala de cine gracias a la manipulación de los sentimientos por parte del director, a través del puro lenguaje cinematográfico o por un ejercicio de estilo, estas segundas suelen erizar la piel durante instantes más o menos pasajeros mientras que las primeras perforan el interior con el espanto de nuestra particular turbiedad.
Algo a lo que apunta el uruguayo Gustavo Hernández en su tercer largometraje, “No dormirás”, incluso verbalizándolo en el interior del relato, cuando una de sus protagonistas, la dramaturga y directora teatral que interpreta Belén Rueda, dice aspirar a la categoría de sublime en una obra que traspasa cualquier frontera ética. Hernández no llega a tanto, pero su película, terror gótico de múltiples referentes bien agitados, da miedo porque está alimentada por cuestiones sobrecogedoras: la fina línea entre la locura y la cordura; la esquizofrenia hereditaria; la imposibilidad de que una madre pueda querer a su propio bebé; los parricidios; los psiquiátricos abandonados; los restos de la obra de un demente; la depresión; el insomnio sostenido, y, en una línea más concreta, el desbordamiento de los límites del físico y de la mente con tal de alcanzar unos objetivos artísticos.
Hernández, con la ayuda de un compacto grupo de intérpretes, ha compuesto una coproducción entre Uruguay, Argentina y España que no chirría en el terreno de la identidad, pero que va de más a menos, resultando más convincente en sus profundos planteamientos que en su discutible resolución, con demasiados retruécanos narrativos en su parte final.
Sin embargo, los pecados por exceso son siempre menos reprochables. Y frente a la (demasiado) habitual trama esquelética de cierto cine de terror contemporáneo, hinchada hasta la extenuación, “No dormirás” impone una ambición quizá desmesurada, pero siempre encomiable. No Recomendada.



¡Qué guapa soy! (EE.UU., 2018). Dir. Abby Kohn y Marc Silverstein.
Comedia americana interpretada por Amy Schumer, Michelle Williams, Emily Ratajkowski, Adrian Martinez y Kevin Kane.
En su carrera como monologuista, Amy Schumer ha explotado un registro procaz no exento de acentos reivindicativos: la figura de una mujer con (muy relativo) sobrepeso hablando francamente de su expansiva sexualidad (pero también de sus miserias), mientras va pegando regulares tragos de whisky, rompe con los roles femeninos tradicionalmente asociados a la comedia. Y, por supuesto, lo suyo no solo es cuestión de ir hilvanando mecánicamente obscenidades: su rostro funciona como una fascinante pista de circo donde gestos, a veces delicadísimos, aportan el matiz en el momento justo para que estalle la risa, o para que la supuesta burrada adopte un sesgo ideológico. En su único trabajo como guionista para un largometraje, “Y de repente tú” (2015), Schumer, dirigida por Judd Apatow, intentaba trasladar toda esa fuerza (volcánica) a la pantalla, aunque las servidumbres de un género por lo general fastidioso –la comedia romántica- condicionaban demasiado su potencial transgresor.
Ninguna otra película con Schumer dentro ha vuelto a estar a la altura de la propia Schumer y “¡Qué guapa soy!”, debut en la dirección de la pareja de guionistas formada por Abby Kohn y Marc Silverstein, no es una excepción. El carisma de la estrella y una sorprendente Michelle Williams en afinado registro cómico salvan parcialmente al conjunto de la rutina. “¡Qué guapa soy!” podría ser la respuesta femenina a una paradigmática comedia de Will Ferrell: una farsa cuya protagonista resbala una y otra vez en la distancia que se extiende entre su autopercepción y el modo en que la ven los demás. Con guiño a “Big” (1988) incorporado, la película no logra resolver su contradicción entre su supuesta defensa de la autenticidad y su slapstick un tanto primario. En el fondo, el espectáculo está en ver a una (supuesta) gorda tropezar. La moraleja es un postizo. No Recomendada.



Los 50 son los nuevos 30. (Francia, 2016). Dir. Valerie Lemercier.
Comedia dramática francesa interpretada por Valerie Lemercier, Denis Podalydès, Patrick Timsit y Philippe Laudenbach.
Por extraño que parezca, aún puede haber algo peor que una comedia sin gracia: una película que, en el tiempo y el lugar en que fue escrita, conformada y ambientada, aspire a retratar una situación social, unos valores y unas particularidades alrededor de su contemporaneidad, pero que en realidad sea más antigua que la tos. Justo lo que le ocurre, incluida la ausencia de talento para provocar la risa, a la película francesa “Marie-Francine” —en su título original galo—, escrita, dirigida y protagonizada por Valérie Lemercier. Una obra que, con buen criterio, la distribuidora española ha decidido rebautizar como “Los 50 son los nuevos 30”, una de esas frases sello de la tontería actual de cierto periodismo de llamada al clic fácil y ocurrente, pero que al menos puede tener efecto comercial entre un arco de público casi masivo en los cines de versión original.
Eso sí, vista la película, ni siquiera va de eso. Porque no parece que en ese lema, en esa nueva oportunidad de efervescencia vital para la persona en una edad adulta, encaje la historia de una mujer de 50 años de alta formación profesional que pierde su trabajo y ve cómo su marido la abandona por una chica mucho más joven, y decide, sin una mínima discusión de quién se queda con la casa y tras una patética excusa para el despido laboral, irse a vivir de nuevo con sus septuagenarios padres, y hacer lo que éstos le aconsejan como si fuera una quinceañera, a pesar de lo risible de sus sugerencias. Una película inmisericorde con la indolencia y la falta de personalidad de su protagonista, que pondrá de los nervios a cualquiera con mínimas expectativas de modernidad social, y en la que también reluce una pedestre concepción de la puesta en escena.
Sin recursos cómicos en las réplicas y contrarréplicas, Lemercier solo se salva en su doble interpretación de dos hermanas gemelas. Apenas una nimiedad si se tiene en cuenta que, como remate, los gags visuales son difícilmente comprensibles en su concepción del encuadre y del montaje, toscos como los de un director aficionado que, en determinados enredos, apenas puede pegar un plano con el otro sin que la continuidad y la utilización del espacio se desvanezcan en un sin sentido. No Recomendada.



Colmillo blanco. (Francia, 2018). Dir. Alexandre Espigares.
Película de animación francesa.
Basada en la novela homónima de Jack London, la película será el primer largometraje de animación dirigido por Alexandre Espigares. “Colmillo blanco” es un perro lobo que fue acogido por Grey Beaver y su tribu india cuando vivía en los nevados y hostiles parajes canadienses. Cuando creía que iba a encontrar una familia con la que poder vivir, descubrirá todo lo contrario. La competitividad y los celos de los demás caninos de la manada le convertirán en un animal feroz. Sus dueños venderán el perro a Castor Gris, un hombre aún más malvado que sus compañeros y quien le convertirá en un lobo salvaje. Sin embargo, la vida de “Colmillo blanco” dará un giro inesperado cuando le acoja su último dueño, quien conseguirá enseñarle a convivir con su parte más salvaje y transformar al aterrador animal en un verdadero amigo. No Recomendada.



10 x 10. (Reino Unido, 2018). Dir. Suzi Ewing.
Thriller británico interpretado por Luke Evans, Kelly Reilly, Noel Clarke, Ruby Bustamante y Olivia Chenery.
Lewis (Luke Evans) es un hombre aparentemente normal que en realidad está escondiendo una terrible obsesión: busca cobrarse una venganza contra Cathy (Kelly Reilly). Lewis la secuestra a pleno día y la encierra en una celda de su casa completamente insonorizada y de pequeño tamaño, concretamente de 10x10. El objetivo del torturador será conseguir sacar a la luz un oscuro secreto del pasado de la secuestrada. Sin embargo, la víctima no tiene ninguna intención de entregarse tan fácilmente y resulta ser tan resuelta como su temible secuestrador. '10x10' es la ópera prima de la directora Suzi Ewing, donde demuestra su potencial como guionista al utilizar espacios realmente reducidos durante la mayor parte del metraje. No Recomendada.


viernes, 15 de junio de 2018

La música en el Cine: Ridley Scott

Programa nº 007 de "La música en el Cine".
15 de junio de 2018.  Radio Tomares (92.0 FM)

"La música en el Cine" es un programa de Linterna Mágica en Radio Tomares

lunes, 11 de junio de 2018

Cine de Verano en Sevilla


Ya llego el verano y en Sevilla, como en muchos lugares de Andalucía el cine sale a las calles y plazas, constituido como una costumbre muy arraigada en nuestra ciudad. La primera licencia municipal de cine de verano se dio en el barrio de La Macarena, frente al hoy Parlamento Andaluz, en el año 1907,  su desarrollo fue progresivo teniendo su apogeo en los años 40, 50 y 60 cuando llego a haber más de 60 salas, destacando en la historia del cine de verano sevillano algunos de ellos como los de mayor tradición: el Avenida de Verano en Triana, el Palmera, el de Santa Catalina,  el Prado de San Sebastián, el Alfarería, el Emperador, o el Ideal de la Alameda de Hércules.

 

En los años 80 y 90 comenzaron a desaparecer la mayoría de las salas de verano clásicas y se montaron algunos multicines en el Prado de San Sebastián o en el campo de la Feria, pero estos cines privados fueron desapareciendo de forma progresiva por muchos factores, entre los que destacan la revalorización de los solares y la construcción desmandada y la aparición y desarrollo del video doméstico. En algunas ciudades como Córdoba se han podido conservar unas salas en antiguos solares y corralas de vecinos, consideradas como "espacios singulares" para salvaguardarlos y no perder el encanto del cine de verano de toda la vida: con el aroma a buganvilla, jazmín y dama de noche, con gatos caminando sobre la pantalla, paredes encaladas y el descanso en la película para visitar el ambigú, pero esto no ha ocurrido en Sevilla.
A finales de los 90 comenzaron a surgir los cines de verano públicos, siendo uno de los primeros el cine de la Diputación, y solo quedaron dos cines, uno privado, el Avenida de Verano y otro público, el de la Diputación. El cine Avenida, último de los clásicos, cerró en 1998 ya que se vendió el solar en el que estaba ubicado y en esas fechas nació el cine Columnas de Hércules ubicado primero en el solar que hoy es la Comisaría de Policía, pasando después a instalarse en la misma Alameda, hasta el año 2005. Durante algunos años el Área de Cultura del Ayuntamiento comenzó a dar ayudas económicas a empresas privadas para financiar y seguir adelante con algo tan arraigado a nuestra cultura y así nacieron el cine de la Buhaira, el de Jardines del Valle y Prado de San Sebastián entre otros, todos ellos ya tambien desaparecidos.


Los cines de verano han sido un modo de vida estival durante décadas y aunque casi todos hayan desaparecido, en el siglo XXI continuamos con esa afición cinéfila asistiendo a proyecciones en cualquier parte que pueda albergar una pantalla bajo las estrellas. Con ayudas institucionales se han desarrollado en Sevilla algunos espacios de proyección, que mantienen al cine de verano como una especie cultural protegida en peligro de extinción.
 Este es un repaso por la programación de los cines de verano y al aire libre para los próximos meses:

Cine del Patio de la Diputación: Asómate al patio


¿quién se resiste a una velada algo más  fresquita y cinéfila? Puede que ése sea uno de los éxitos de este ya mítico cine de verano sevillano. 800 butacas en un sitio estratégico de la capital
Aun no está disponible la programación. Os dejo el enlace para verla en los próximos días:

Cine de Verano de CICUS


La programación cultural de verano de la Universidad de Sevilla se desarrolla en el programa   '21 Grados', en el patio de su sede de la calle Madre de Dios en un ambiente algo más íntimo y acogedor (en torno a 250 butacas) gratuito hasta completar aforo. Aun no está la programación de 21 grados, la podréis encontrar en los próximos días en https://cicus.us.es/

Si esta la programación del mes de junio que os detallo:
FILMOTECA: Lunes 11 de junio · 20h  21 NOCHES CON PATTIE (Arnaud y Jean-Marie Larrieu, Francia, 2015, 115 min, V.O.S.E.)
CICUSDOCUMENTALES · Martes 12 de junio-19 h   PETITET (Carles Bosch, España, 2017, 103 min, V.O.S.E.)     Joan Ximénez Petitet, un corpulento gitano del barrio del Raval de Barcelona había acompañado a muchos de los grandes músicos de rumba.
CINE Y FLAMENCO: Martes 12 de junio · Sesión Doble 21h · ARTE FLAMENCA, PASIÓN BRASILEIRA (Juan Quintáns. España, 2017, 26 min) Estreno en Andalucía.  En el sur de Brasil hay varias escuelas y compañías de flamenco que durante años vienen estudiando y divulgando la danza flamenca.
CINE Y FLAMENCO: Martes 19 de junio · 22:30h   CLUB DE REYES. Una historia de música y Libertad (Andrea Barrionuevo, España, 2016, 61 min) Estreno en Andalucía     Chet Baker, Bobby McFerrin, Chick Corea, Enrique Morente, Paco de Lucía o Camarón.
CINE Y FLAMENCO: Martes 26 de junio · 22:30h    SARA BARAS: Todas las voces (Rafa Molés & Pepe Andreu, España, 2017, 92 min) Estreno en Andalucía Esta es la historia de Sara Baras, bailaora y creadora de flamenco que ejemplifica a través de su vida y trabajo.

Cine de Verano de la Fundación tres culturas

La Fundación Tres Culturas tiene una cita con cine cada martes no festivo a partir de las 20.30 horas. Este programa cuenta con ciclos mensuales distribuidos por temáticas, en los que se proyectan cintas no habituales en los circuitos comerciales, muchas de ellas procedentes de festivales y certámenes internacionales. Solo tenemos la programación del mes de Junio que os detallo, para estar al día de más información: http://tresculturas.org/
MARTES DE CINE Junio a las 20,30 horas, proyecciones seguidas de debate, gratuito hasta completar aforo:
Dia 12-6-2018: Contramarea’. Carlos Escaño, España, 2016, 52 minutos. Documental sobre la actividad de la asociación PROEM-AID, un equipo español de profesionales de las emergencias, que ayuda de forma voluntaria desde finales de 2015 en la isla griega de Lesbos, auxiliando en rescates para que las personas que van por mar desde Turquía en precarios botes lleguen con seguridad
Dia 19-6-2018: Invierno en Europa, Polo Menárguez, España, 2017, 70 minutos. En el centro de Belgrado, Serbia, miles de pasajeros recorren diariamente la estación de tren para viajar a diferentes destinos. Detrás de las vías, en unos viejos barracones abandonados que componían la antigua estación de tren, viven cientos de refugiados afganos a temperaturas bajo cero.
Dia 26-6-2018: Refugiados, una mirada para la reflexión. Sesión de cortometrajes. Se proyectarán:
El Nadador’ Pablo Barce, España, 2017, 19 minutos
‘The world is for all humans’ Hugo Suárez, España, 2017, 10 minutos.

CaixaForum Sevilla: Noches de Verano


Todos los jueves a las 22 horas. VOSE (Entradas 4 €, 50% descuento para clientes de CaixaBank)

Jueves 28 de junio: Verano 1993 (Carla Simon, 2017)
Jueves 5 julio, Locas de alegría (Paolo Virzi, 2016)
Jueves 12 julio: Una pastelería en Tokio (Naomi Kawase, 2015)
Jueves 19 julio: El profesor de violín (Sergio Machado, 2015)
Jueves 26 julio: La gran enfermedad del amor (Michael Showalter 2017)

Además, en el programa noches de verano hay otras actividades que podéis consultar en https://caixaforum.es/es/sevilla/noches-de-verano

Y una exposición “Cine y emociones. Un viaje a la infancia”, realizada en colaboración con La Cinémathèque française, repasa la relación emocional con títulos y materiales vinculados a la niñez. Del 13 de junio al 23 de septiembre de 2018

Cine clásico al aire libre en plena Alameda de Hércules
Según información del Diario de Sevilla del día 9-6-18 por votación popular en los Presupuestos Participativos y con la colaboración de Sevilla Distrito Cultural, el Ayuntamiento de Sevilla ha instalado una pantalla móvil en la Alameda de Hércules donde se proyectará hasta finales de julio a las 22,30 horas una serie de películas de manera gratuita. Los vecinos que deseen acudir deberán llevar sus propias sillas, si no quieren sentarse en el suelo.
La programación será:
Dia 9-6-2018:  La estrategia del caracol de Sergio Cabrera.
Dia 30-6-2018: Guantanamera, de Tomás Gutiérrez Alea
Día 5-7-2018: Una jornada particular de Ettore Scola
Dia 7-7-2018: Zorba el griego, de Kakogiannis
12-7-2018: Desayuno con diamante, de Blake Edwards
14-7-2018: Con faldas y a lo loco, de Billy Wilder
19-7-2018: Al final de la escapada, de Jean-Luc Godard
21-7-2018: Las fuerzas vivas, de Luis Alcoriza

Otros años ha habido proyección de películas en el Parque del Alamillo, pero hasta la fecha actual no hay información sobre si esta actividad se mantendrá o no.

Como todo no es cine, hay una actividad musical en uno de los mas bellos entornos de Sevilla que merece conocerse y disfrutarse: Noches en los Jardines del Real Alcazar. Os dejo el enlace para ver la programación de este verano http://www.actidea.es/nochesalcazar2018/