miércoles, 4 de enero de 2023

Los peces rojos (José Antonio Nieves Conde, 1955)

 

Título original: Los peces rojos. Dirección: José Antonio Nieves Conde. País: España. Año: 1955. Duración: 93 min. Género: Cine Negro, Intriga.

Guión: Carlos Blanco. Fotografía: Francisco Sempere (B&W). Música: Miguel Asins Arbó. Decorados: Gil Parrondo. Montaje: Margarita de Ochoa. Producción: Estela Films, Yago Films.

Fecha del estreno: 12 Septiembre 1955 (España)

 

Reparto: Emma Penella (Ivón), Arturo de Córdova (Hugo Pascal), Pilar Soler (Magda), Manuel de Juan (Conserje del hotel), Félix Dafauce (Comisario Don Jesús), Félix Acaso (Inspector), Montserrat Blanch (Camarera), Julio Gorostegui (Señor Muro), María Rivas (Tía Ángela), Ángel Álvarez (Portero teatro), Luis Roses (Salvador Castro).

 

Sinopsis:

Una noche de tormenta, Hugo e Ivón llegan a un hotel de Gijón acompañados del hijo del primero. Salen a ver el mar embravecido y poco después Ivón regresa pidiendo socorro porque el muchacho ha sido arrastrado por el mar. Como el cadáver no aparece, un comisario se hace cargo del caso.

 

Comentarios:

José Antonio Nieves Conde es uno de los directores malditos del cine clásico español. Con un gran talento para la puesta en escena y la narración visual, su carrera se vio afectada por no encajar bien en el contexto del franquismo y por no escribir sus propios guiones, lo que le acabó empujando a aceptar proyectos que no le interesaban demasiado. Y eso que sus posiciones políticas no tendrían que haber sido un problema, o por lo menos no uno tan grande como para los artistas contrarios a Franco: Nieves Conde era falangista. Aunque representantes del catolicismo fueron ganando poder a costa de ese movimiento con el paso de los años, seguía dentro del bando vencedor. Pero la censura nunca le perdonó la cruda imagen del Madrid popular que mostró en Surcos, su película más conocida, y analizó con lupa sus siguientes trabajos.

Los peces rojos es, junto a Surcos, lo más interesante de su filmografía. Una intriga que utiliza códigos del cine negro construida con brillantez milimétrica desde el guion. Carlos Blanco, uno de los guionistas destacados de la época, firma un texto al que el director intentó modificar la estructura de flashback para rodarlo de forma cronológica, lo que bien podríamos interpretar una prueba de que su cabeza funcionaba mejor con las imágenes que con las palabras.

A cargo de los decorados, otro nombre ilustre del cine español: Gil Parrondo, en una de sus primeras películas. Emma Penella, a la que finalmente decidieron doblar por su voz rasgada, y Arturo de Córdoba, que había trabajado poco antes con Luis Buñuel en Él haciendo un papel con muchas similitudes al de Los peces rojos, encabezan el reparto.

Los peces rojos narra la historia de amor de una pareja formada por un escritor y una actriz. La película está construida en dos líneas temporales: una en el presente, en el que van de viaje a Gijón, y otra en el pasado, ambientada en Madrid, en la que se ve el desarrollo de la relación hasta llegar al presente. El otro personaje importante en la trama es el hijo del escritor y, a partir de aquí, si no habéis visto la película, recomendamos saltar ya al siguiente párrafo.

 

 

El guion tiene unos giros por los que vale la pena dejarse sorprender. Los peces rojos es en el fondo una adaptación del mito de Frankenstein: un creador atrapado por su propia obra. El hijo del escritor es realmente una invención suya que responde a una doble intención: demostrar su capacidad inventiva y asegurarse una pensión de su rica tía. La actriz, antes de conocer la verdad, se sentirá atraída por él, lo que llevará al escritor a competir de forma enfermiza con su propia creación, que en cierto sentido es una proyección mejorada de él mismo. Lo cierto es que el creador acaba devorado por su propia creación, y cuando él y su pareja acaban con su vida (es decir, fingen la muerte del hijo, para así poder quedarse con la herencia de la tía), se siente como si hubiera cometido un asesinato de verdad.

El hecho de que el personaje protagonista sea un escritor permite desarrollar una reflexión sobre el arte y la relación que tiene que tener con la realidad. Una conversación con un editor le permitirá exponer su visión sobre la literatura e incluso un personaje secundario, el recepcionista del hotel de Gijón, expresa su necesidad de modificar la realidad desde la narración para hacerla más amena y divertida.

Esta temática de fondo, esta metaficción en la que el propio cine reflexiona sobre la creación, enriquece la película aportando una capa extra. Y aunque tiene menos carga social que Surcos, también sirve para ver el Madrid de la época. En línea con la película, aquí vemos un Madrid más poético y menos sucio, nocturno, con más silencio y menos gente. La mirada del creador en lugar de la de una familia de campesinos recién llegada a la ciudad.

 

 

Y con estos sabrosos ingredientes Nieves Conde se dedica a dirigir, algo que hacía fantásticamente bien. Cada escena y cada acción aprovechan al máximo las posibilidades de la historia. El director escoge a la perfección cuando cerrar cada plano para asfixiar a sus protagonistas en la espiral que se han ido tejiendo y cuando dejarlos respirar, demostrando su gran maestría en la composición de escenas y el uso de la profundidad de campo. También aprovecha las empinadas calles de un lluvioso Gijón y el solitario Madrid nocturno. Aunque como retrato social de época tenga menos interés que Surcos sigue siendo una buena muestra de lo que era la España de la época gracias a la potencia de sus imágenes.

La censura criticó la amoralidad de sus personajes pero la película acabó saliendo adelante con el final cambiado. Los peces rojos no tuvo éxito en su estreno y el paso de los años no la ha sacado de su condición de pequeña joya semidesconocida. Una auténtica lástima porque es una intriga atravesada de negrura de primer nivel. Y lo mismo podría decirse de Nieves Conde, un gran director al que una caracterización rápida y sin matices lo recuerda por ser falangista, dejando de lado una obra de gran calidad que contiene un profundo humanismo. (Carlos Pintado)

Recomendada.




martes, 3 de enero de 2023

Mitomanía... Jayne Mansfield

 


Aunque su reinado fue efímero, llegó a poseer la imagen pública de una gran estrella, como los refleja su palaciega mansión rosada y el fabuloso vestuario del que hizo gala en sus multitudinarias apariciones. Pero todo lo que fue queda resumido en el breve y brutal sobrenombre con que se la conoció: El Busto.

 

Jayne Mansfield nació el 19 de abril de 1933 en Pensilvania. Su nombre real era ya de por sí de lo más cinematográfico: Vera Jayne Palmer. Espléndida estudiante, ni siquiera un temprano embarazo (a los 17 años, de Paul Mansfield, su primer marido con quien estaría casada de 1950 a 1958) le hizo interrumpir su formación. Después de cursar estudios en psicología, química, interpretación, aprender cinco idiomas (o eso al menos aseguraba ella) y de dedicarse a fondo al piano y al violín, Jayne decidió que había llegado el momento de ser una estrella. Tenía un físico despampanante y aquí, en algo tan estricto como los números, empiezan las inexactitudes: mientras su poderoso busto oscilaba entre los 101 y los 116 centímetros, su cinturita en algunos casos medía 45 y en otros 60 centímetros. La actriz tenía claro que su triunfo en Hollywood era una simple cuestión de contacto visual. Su objetivo era mimetizarse en el papel de la rubia tonta primero y acabar haciendo Hamlet después. ¿Qué podía salir mal? En la privilegiada cabeza de la actriz (163 de cociente intelectual, según ella), nada. La historia demostraría que absolutamente todo.

 

La víspera de Nochebuena de 1954 la futura leyenda se puso en contacto con uno de los mejores y más feroces publicistas de la época, Jim Byron. Su presentación no dejó lugar a malentendidos: “Tengo los pechos más grandes de Hollywood, quiero que me conviertas en estrella de cine”. El taimado Byron urdió una estrategia de lo más chusca que, sin embargo, dio inmejorables resultados. Durante la presentación de la película Underwater! (1955), protagonizada por Jane Russell –la única morena que osó cuestionar el reinado de las rubias– y que se desarrollaba, acorde con el título del filme, en una piscina, apareció Jayne. Ella, por cierto, no salía en el filme ni de refilón.

 

Pero ahí se plantó con un traje de baño alguna talla más pequeña de lo recomendable. El resultado fue que, al tirarse a la piscina, la parte de arriba del bikini no aguantó la presión y ella salió del agua en topless delante de un encantado enjambre de periodistas, prensa gráfica y plana mayor de la industria. De Russell y Debbie Reynolds, que también andaba por allí, nadie se acordó. Había nacido una estrella. Que, además, presumía de ideario. “Me gusta ser una pin-up", solía repetir. "No hay nada de malo en ello”.

 

A partir de ahí comenzó una breve pero meteórica carrera en la que la sex symbol acumularía éxitos como La chica no puede remediarlo (1956) o Una mujer de cuidado (1957) y premios como un Globo de Oro, un Theatre World o un Golden Laurel. Atrás quedaban otros galardones menores como Hot Dog Ambassador (Embajadora de perritos calientes), Miss Negligee, Miss Nylon Sweater (Miss jersey de nailon), Miss Freeway (Miss Autovía), Miss Electric Switch, Miss Geiger Counter, Miss 100% Pure Maple Syrup (Miss Jarabe de Arce Puro), Miss 4th of July, Miss Fire Prevention (Miss prevención de incendios) o Miss Tomato (Miss tomate). El único que rechazó fue el de Miss Roquefort Cheese (Miss queso roquefort). Le sonaba mal.

 


Durante años fue, simplemente, una de las actrices más conocidas de Estados Unidos. Salía en El show de Ed Sullivan y presentaba galas de prestigiosos premios. En la ceremonia de los Globos de Oro de 1960, un poco sutil Mickey Rooney no pudo evitar hacer el chiste fácil. Clavando su mirada en la delantera de Mansfield dijo: “¿Quién quiere ser alto?”. El generoso escote le llegaba justo a la altura de los ojos. La actriz llegó a grabar algún sencillo junto a Jimi Hendrix (aquí se puede escuchar la sugerente Suey) y, lo más sorprendente y delirante de todo: en su haber tiene un disco titulado Shakespeare, Tchaikovsky & Me, una rareza que ahora mismo ronda los 100 dólares en el que Mansfield se dedica a declamar a Shakespeare sobre los acordes del compositor ruso.

 

Jayne era como la Coca-Cola, las camisas de cuadros o los vaqueros: la esencia de lo americano. Era la versión directa y sin rodeos de Marilyn. Mientras esta sugería o jugaba al despiste, Mansfield exigía; mientras Marilyn se contoneaba con perfección sinuosa, Jayne lo hacía descoyuntándose a cada golpe de cadera; mientras Marilyn susurraba, Jayne emitía esos grititos suyos tan característicos e inimitables. Todo lo que Marilyn tenía de intensa, Jayne lo tenía de autoparódica, de extravagante y de decadente. Si Marilyn explotó esa imagen de inocente bomba sexual, Jayne se rio del prototipo llevándolo a la caricatura. En definitiva, mientras Marilyn simbolizaba una fantasía, Jayne encarnaba un dibujo animado.

 

Con Sofia Loren protagonizó una celebérrima foto que, a fecha de hoy y según ha reconocido la propia Loren, le siguen pidiendo que autografíe (ante la negativa de la italiana, a la que le parece una falta de respeto). La foto tiene su historia: en 1957, Loren acaba de firmar un contrato con la Paramount. Para celebrar su debut americano, la compañía organizó una fastuosa fiesta de presentación. Y, claro, apareció Jayne con ese vestido, ese escote y esos pechos. De la famosa instantánea, Loren ha explicado que lo que sintió básicamente fue pavor, terror de que aquel vestido explotara y “sus pezones cayeran sobre mi plato”. Según Hollywood Reporter, a pesar de que Mansfield negara cualquier tipo de premeditación y alevosía, Robert Wagner la recuerda en su coche, antes de entrar a la velada, poniéndose colorete en los pezones.

 


A Mansfield la fama le duró poco. Tras sus éxitos iniciales y su divorcio de Paul Mansfield, vendría su matrimonio con Miklós Hargitay (con quien tendría tres hijos, uno de ellos es Mariska Hargitay, conocida por la serie Ley y orden). Hargitay (Mister Universo en 1955) y Mansfield constituían, una vez más, la parodia de la pareja perfecta. Tan musculados, tan neumáticos, tan exagerados. Baste decir que para la película The Jayne Mansfield Story (1980), la pareja fue encarnada por Loni Anderson y Arnold Schwarzenegger. Aunque Mansfield expresó su deseo de una boda tranquila, lo cierto es que el noventa por ciento de los invitados eran periodistas. El resultado fue una locura en la que se dieron cita unos ocho mil curiosos. Tras el enlace, en 1958, Jayne decidió retirarse temporalmente y dedicarse a tener hijos (siempre decía que quería tener 500 niños). Fox la despidió.

 

En realidad, los estudios nunca llegarían a perdonarle del todo la afrenta. Ahí empieza la decadencia del mito. Si a eso le unimos la revolución del feminismo que vio encarnado en Jayne todos los clichés de una feminidad anticuada y tóxica y el evidente cansancio del público por la triada de las rubias sexis (Monroe, Mansfield y Mamie Van Doren) que propició la llegada de un nuevo patrón de bellezas lánguidas, sofisticadas y bastante menos explícitas como Sharon Tate o Faye Dunaway, el ocaso de nuestra protagonista estaba cantado.

 

El golpe de gracia le llegaría con Sam Brody, su última pareja, al que casi todos consideran el verdadero responsable de la caída en desgracia de Mansfield. Brody la empujó al alcohol y al LSD. Al caos. Para muchos, la destruyó. Fue la estocada final en la imagen de la actriz.

 

Con una vida totalmente descontrolada, no es de extrañar que Jayne acabara literalmente en las garras del mal. Entró en contacto con Anton LaVey y su círculo de satanismo. LaVey, antiguo músico y fotógrafo para el Departamento de Policía de San Francisco, la convenció de que una malévola maldición se cernía sobre ella.

 

El 29 de junio de 1967, Mansfield, Brody y su chófer fallecieron en un accidente de coche. Su automóvil se empotró contra un camión tráiler. LaVey calculó mal, pero no tanto: los tres hijos (de los cinco que tenía) que viajaban en el coche resultaron ilesos. Inmediatamente se dijo que Mansfield había quedado decapitada. Era mentira. Lo que sucedió en realidad fue que su peluca salió volando. Pero para no restarle truculencia a la historia, LaVey contaría luego que cuando recibió la llamada notificándole la muerte de la estrella, estaba recortando una revista en la que aparecía él depositando unas flores en la tumba de Marilyn. Cuando dio la vuelta al recorte, comprobó con horror que acababa de cortarle la cabeza a una foto de su querida Jayne.

 

Su trágica muerte, cuando con solo 34 años era ya una mujer acabada, no fue sino su última y más patética representación pública.

 



Filmografía esencial.

 

·        1968 / Single Room Furnished. Dir. Matteo Ottaviano

·        1967 / Guía para el hombre casado. Dir. Gene Kelly

·        1966 / Las Vegas Hillbillies. Dir. Arthur C. Pierce

·        1966 / The Fat Spy. Dir. Joseph Cates

·        1964 / La Morte Vestita di Dollar. Dir. Ray Nazzaro

·        1964 / L'Amore Primitivo. Dir. Luigi Scattini

·        1963 / Promises! Promises! Dir. King Donovan

·        1963 / Heimweh Nach St. Pauli. Dir. Werner Jacobs

·        1962 / Sucedió en Atenas. Dir. Andrew Marton

·        1962 / Operación Fisco. Dir. George Sherman, Giuliano Carmineo

·        1961 / The George Raft Story. Dir. Joseph L. Newman

·        1961 / Too Hot to Handle. Dir. Terence Young

·        1960 / Gli Amori di Ercole. Dir. Carlo Ludovico Bragaglia

·        1960 / El reto. Dir. John Gilling

·        1958 / La rubia y el sheriff. Dir. Raoul Walsh

·        1957 / Bésalas por mí. Dir. Stanley Donen

·        1957 / The Burglar. Dir. Paul Wendkos

·        1957 / The Wayward Bus. Dir. Victor Vicas

·        1957 / Una mujer de cuidado. Dir. Frank Tashlin

·        1956 / The Girl Can't Help It. Dir. Frank Tashlin

·        1956 / The Female Jungle. Dir. Bruno Vesota

·        1955 / Pete Kelly's Blues. Dir. Jack Webb

·        1955 / Hell on Frisco Bay. Dir. Frank Tashlin

·        1955 / Illegal. Dir. Lwis Allen

 

Vamos a ver de nuevo la explosiva imagen de Jayne Mansfield en el cine gracias a esta secuencia de la película “The Girl Can't Help It” (1956), dirigida por Frank Tashlin. Su compañero de reparto fue el actor Tom Ewell, que había interpretado un año antes junto a Marilyn Monroe “La tentación vive arriba”. ¡Casualidades de la vida!




domingo, 1 de enero de 2023

Premios Asecan del Cine Andaluz 2022

 


Sevilla acoge el 21 de enero la gala de la 35 edición de los Premios ASECAN del Cine Andaluz, promovidos desde la Asociación de Escritoras y Escritores Cinematográficos de Andalucía. La ceremonia, que se celebrará en el Palacio de Congresos y Exposiciones, estará dedicada a la memoria del gestor cultural, periodista y poeta recientemente desaparecido Juan Antonio Bermúdez, en reconocimiento a su trayectoria vital y profesional siempre entregada a la cultura y al impulso y la difusión del cine andaluz como programador de la sección Panorama Andaluz del Festival de Cine Europeo de Sevilla e integrante y directivo de la Asociación.

En esta edición se han recibido un total 265 inscripciones en las que concurren 16 largometrajes de ficción, 25 largos documentales, 59 cortometrajes, más otros formatos. Parten como favoritas  'Las gentiles' de Santi Amodeo y 'Modelo 77' de Alberto Rodríguez, con seis y cinco nominaciones respectivamente en las principales categorías.



En la presente edición el Premio Mejor Película Andaluza se lo disputarán 'El universo de Óliver' de Alexis Morante; 'La consagración de la primavera' de Fernando Franco; 'Las gentiles' de Santi Amodeo y 'Modelo 77' de Alberto Rodríguez.



Los cineastas andaluces que este año aspiran al Premio Asecan Dirección son Alberto Rodríguez por ‘Modelo 77’, Fernando Franco por ‘La consagración de la primavera’, Laura Hojman por ‘A las mujeres de España. María Lejárraga’ y Santi Amodeo por ‘Las gentiles’.

 


Este año Asecan reconoce también el trabajo de directores debutantes con el Premio Dirección Novel en el que concurren Antonio Palacios por ‘Los negros’, Bernabé Bulnes por ‘La sal de la vida’, Dani Sánchez-López por ‘¡Va por ustedes!’ y Nuria Vargas por ‘Controverso’.

 


Por el Premio Asecan Guion compiten Fernando Franco y Begoña Arostegui por ‘La consagración de la primavera’, Laura Hojman por ‘A las mujeres de España. María Lejárraga’, Rafael Cobos y Alberto Rodríguez por ‘Modelo 77’ y Santi Amodeo por ‘Las gentiles’.

 


Para el Premio Interpretación Femenina, las nominadas son las jóvenes actrices debutantes África de la Cruz y Paula Díaz en ‘Las gentiles’, Natalia de Molina en ‘La maniobra de la tortuga’ y Teresa Arbolí en ‘El mundo es vuestro’.

 


Por su parte los intérpretes masculinos nominados al Premio Interpretación Masculina son Miguel Herrán por ‘Modelo 77’, Paco León por ‘No mires a los ojos’, y Pedro Casablanc que concurre con una doble nominación por su trabajo en ‘El universo de Óliver’ y ‘Sin ti no puedo’.

 


Al Premio Música Original opta Pablo Cervantes, también con doble nominación por ‘A las mujeres de España. María Lejárraga’ y ‘Últimas unidades’, Julio de la Rosa por ‘Modelo 77’, y Santi Amodeo y Bronquio por ‘Las gentiles’.

 


Las obras nominadas al Premio Asecan No Ficción son 'A las mujeres de España. María Lejárraga', de Laura Hojman, 'Últimas unidades' de Alejandro Toro y Hugo Cabezas, 'Val del Omar, poeta audiovisual' de Jesús Ponce y 'Velázquez, el poder y el arte' de José Manuel Gómez Vidal.

 


Mientras en la categoría de Mejor Cortometraje concurren ‘@Buddhistandqueer: del sari al hábito’ de Dani Sanchez López, ‘Amo cada átomo de tu cuerpo’  de Alejandro Lobo, ‘Caballo de espuma’ de Juanjo Rueda, ‘La vida entre dos noches’ de Antonio Cuesta y ‘Mothertruckers’ de Paula Romero.

 


Finalmente, Asecan destaca 4 publicaciones de temática cinematográfica que competirán por el Premio Libro de Cine: "Cuestión de género. Mujeres y thrillers en el cine español" de Laura Pacheco Jiménez (Readuck, Sevilla, 2022), "Friedrich Wilhem Murnau" de Manuel Lamarca Rosales (Cátedra, Madrid, 2022), "Música de cine en femenino. Las mujeres en la filmografía de Dimitri Tiomkin" de Lucía Pérez García (Universidad de Sevilla, Sevilla, 2021), y "Rafael Gil. La huella de luz de un cineasta español (1913-1986)" de Juan Ignacio Valenzuela Moreno (Shangrila, Valencia, 2022).

 


Por el Premio Asecan Otros Formatos compite la segunda temporada de la serie documental ‘It’s Flamenco’ de Canal Sur TV, la videodanza ‘Muros’, la serie web publicitaria de sensibilización medioambiental ‘Otro mundo es posible’ y el vídeo promocional para prevención del ICTUS ‘Súbito’.

Así mismo, de especial relevancia será la entrega del Premio Asecan de Honor 2023Antonio Pérez, productor de cine cordobés y medalla de la ciudad de Sevilla, por su destacada trayectoria como uno de los principales artífices de la industria del cine en Andalucía, cuando que se cumplen 25 años del estreno de ‘Solas’ de Benito Zambrano, su producción más celebrada y de mayor proyección internacional.

Adicionalmente Asecan reconocerá también los trabajos de diversos colectivos cuya principal preocupación es difundir, fomentar, debatir e informar sobre el cine andaluz. Así el Premio Juan Antonio Bermúdez a Labor de Difusión del Cine en Andalucía se concede este año a la Escuela de Cine y Artes Escénicas de Sevilla, ECAES, que desde 2017 es la escuela de referencia donde estudiar cine, teatro e interpretación audiovisual en la ciudad de Sevilla; mientras que el Premio Juan Antonio Bermúdez a Labor Informativa recae en la revista digital andaluza "Cine con Ñ", medio especializado en cine y series de televisión.


Nominaciones a los 35 Premios ASECAN del Cine Andaluz 2022:

 

PREMIO ASECAN PELÍCULA

El universo de Óliver

La consagración de la primavera

Las gentiles

Modelo 77 Ganador

 

PREMIO ASECAN DIRECCIÓN

Alberto Rodríguez por Modelo 77 Ganador

Fernando Franco por La consagración de la primavera

Laura Hojman por A las mujeres de España. María Lejárraga

Santi Amodeo por Las gentiles

 

PREMIO ASECAN DIRECCIÓN NOVEL

Antonio Palacios por Los negros

Bernabé Bulnes por La sal de la vida Ganador

Dani Sánchez-López por ¡Va por ustedes!

Nuria Vargas por Controverso

PREMIO ASECAN GUION

Fernando Franco y Begoña Arostegui por La consagración de la primavera

Laura Hojman por A las mujeres de España. María Lejárraga

Rafael Cobos y Alberto Rodríguez por Modelo 77 Ganador

Santi Amodeo por Las gentiles

 

PREMIO ASECAN INTERPRETACIÓN MASCULINA

Miguel Herrán por Modelo 77 Ganador

Paco León por No mires a los ojos

Pedro Casablanc por El universo de Óliver

Pedro Casablanc por Sin ti no puedo

 

PREMIO ASECAN INTERPRETACIÓN FEMENINA

África de la Cruz por Las gentiles

Natalia de Molina por La maniobra de la tortuga Ganadora

Paula Díaz por Las gentiles

Teresa Arbolí por El mundo es vuestro

 

PREMIO ASECAN MÚSICA ORIGINAL

Julio de la Rosa por Modelo 77

Pablo Cervantes por A las mujeres de España. María Lejárraga   Ganador

Pablo Cervantes por Últimas unidades

Santi Amodeo y Bronquio por Las gentiles

 

PREMIO ASECAN OTROS FORMATOS

It’s Flamenco (Temporada 2)    Ganador

Muros

Otro mundo es posible

Súbito

 

PREMIO ASECAN NO FICCIÓN

A las mujeres de España. María Lejárraga Ganador

Últimas unidades

Val del Omar, poeta audiovisual

Velázquez, el poder y el arte

 

PREMIO ASECAN CORTOMETRAJE

@Buddhistandqueer: del sari al hábito

Amo cada átomo de tu cuerpo

Caballo de espuma

La vida entre dos noches    Ganador

Mothertruckers

 

PREMIO ASECAN LIBRO DE CINE

"Cuestión de género. Mujeres y thrillers en el cine español" de Laura Pacheco Jiménez (Readuck, Sevilla, 2022).

"Friedrich Wilhem Murnau" de Manuel Lamarca Rosales (Cátedra, Madrid, 2022).  Ganador

"Música de cine en femenino. Las mujeres en la filmografía de Dimitri Tiomkin" de Lucía Pérez García (Universidad de Sevilla, Sevilla, 2021).

"Rafael Gil. La huella de luz de un cineasta español (1913-1986)" de Juan Ignacio Valenzuela Moreno (Shangrila, Valencia, 2022). 


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