lunes, 7 de noviembre de 2022

Arsénico por compasión (Frank Capra, 1944)

 

Título original: Arsenic and Old Lace. Dirección: Frank Capra. País: USA. Año: 1944. Duración: 118 min. Género: Comedia.

Guión: Julius J. Epstein, Philip G. Epstein (basado en una obra de Joseph Kesselring). Fotografía: Sol Polito. Música: Max Steiner. Montaje: Daniel Mandell. Dirección artística: Max Parker. Sonido: C.A. Riggs. Maquillaje: Perc Westmore. Vestuario: Orry-Kelly. Producción: Frank Capra, Jack L. Warner (Warner Bros).

Fecha del estreno: 1 Septiembre 1944 (USA).

 

Reparto: Cary Grant (Mortimer Brewster), Josephine Hull (Tía Abby Brewster), Jean Adair (Tía Martha Brewster), Raymond Massey (Jonathan Brewster), Peter Lorre (Dr. Herman Einstein), Priscilla Lane (Elaine Harper Brewster), John Alexander (Teddy “Roosevelt” Brewster), Jack Carson (Agente Patrick O'Hara), John Ridgely (Agente Sanders), Edward McNamara (Sargento Brophy), James Gleason (Teniente Rooney), Edward Everett Horton (Sr. Witherspoon), Grant Mitchell (Reverendo Harper), Edward McWade (Señor Gibbs), Garry Owen (Conductor del taxi), Vaughan Glaser (Juez Cullman), Spencer Charters (Jefe de la oficina de matrimonios), Hank Mann (Periodista), Charles Lane (Fotógrafo), Lee Phelps (Hombre de la cabina de teléfono).

 

Sinopsis:

Un crítico teatral que acaba de casarse decide visitar a sus ancianas tías antes de marcharse de luna de miel. Durante la visita descubrirá que las encantadoras viejecitas tienen una manera muy peculiar de practicar la caridad.

 

Comentarios:

Una de mis costumbres semanales es la de reunirme con algún amigo (o varios), irnos a mi casa y ver una película cuando la noche ya está cerrada, los ruidos son imperceptibles y la ciudad parece dormir. Normalmente me piden que yo elija el film, que les recomiende una gran película, metiéndome en un brete impresionante pues ya sabemos que sobre gustos no hay nada escrito (que gran falacia), y que para aquellos sin la suficiente cultura cinematográfica, el elegir ciertos films puede hacer que te odien de por vida. Siempre tengo mucho cuidado cuando se trata de cine clásico, pero cuando mi colega David me pidió una película con la que quería reírse mucho, no me lo pensé dos veces: ‘Arsénico por compasión’ (‘Arsenic and Old Lace’, Frank Capra, 1944) era la respuesta.

En estos tiempos de comedias por doquier, cuanto más alocadas mejor, se ha estrenado la estimable ‘Resacón en las Vegas’ (‘The Hangover’, Todd Phillips, 2009), un soplo de aire fresco a un género cuya mayor cualidad era tomar al espectador por un imbécil integral. En una de esas charlas cinéfilas que de vez en cuando se dan por donde habito, llegamos a la conclusión que dicho film recuerda sobremanera a films alocados de los años 30 y 40, salvando las distancias. Y ‘Arsénico por compasión’ es una de las películas más alocadas de toda la historia. Pero hacer una comedia alocada no es fácil, muchos tratan de reunir un montón de gags presumiblemente graciosos, uno tras otro, sin darse cuenta de que todo tiene que tener coherencia interna.

Como muchos sabréis (y si no, tampoco pasa nada, dos padrenuestros y vía) la historia de ‘Arsénico por compasión’ es una adaptación de la obra teatral de idéntico título, escrita por Joseph Kesserling. El film se rodó a finales de 1941, tres años antes de su estreno, y la Warner se vio obligada por ley a esperar ese tiempo hasta que la obra dejase de representarse en Broadway. Para cuando eso ocurrió, la actriz principal, Priscilla Lane, había terminado su contrato con la Warner (aquellos eran tiempos en los que los actores más conocidos estaban por lo normal ligados a una determinada productora, hoy en día suele ser más habitual entre los directores).

 


Su historia es tan sencilla como complicada. Samuel Brewster es un conocido crítico teatral que se ha comprometido, lo cual es toda una sorpresa ya que siempre ha estado en contra del matrimonio. Antes de salir de viaje de novios hará una parada en la casa donde creció, propiedad de sus encantadoras tías solteras. La cantidad de acontecimientos que suceden entre esas cuatro paredes supone uno de los viajes más delirantes, inteligentes y agudos a través de la risa. Una risa que proviene de transformar en un bestial humor negro, situaciones nada graciosas, que encadenadas una tras otra, se disfrutan cual montaña rusa de la carcajada, teniendo como baza principal “el más difícil todavía”. Cuando parece que no se va a poder reír más, ‘Arsénico por compasión’ sube un peldaño más en su humor hasta una parte final antológica.

Frank Capra, famoso en aquel momento por películas como ‘Sucedió una noche’ (‘It Happened One Night’, 1934), ‘Horizontes perdidos’ (‘Lost Horizon’, 1937) o ‘Vive como quieras’ (‘You Can´t Take It with You’, 1938), después de tanto drama y en mitad de sus experiencias en la Segunda Guerra Mundial, cambió totalmente de registro, haciendo una película que es humor puro y duro desde su primer fotograma hasta el último. Tal vez, y a lo Preston Sturges, decidió, volviendo a sus orígenes, que era preferible hacer reír a la gente, aunque su siguiente film de ficción sería ese terrorífico cuento de hadas que se da la mano con el melodrama más desesperanzador, titulado ‘¡Qué bello es vivir!’ (‘It´s a Wonderful Life’, 1946). En ‘Arsénico por compasión’ se acerca, con el filtro de la comedia, a la muerte y la locura. Nunca ambas resultaron tan divertidas como en esta película.

Josephine Hull y Jean Adair dan vida a las maravillosas tías de Mortimer, cuyas manías con el arsénico y su pasión por los hombres solitarios, son mostradas como actos de compasión hacia la gente que no tiene a nadie en el mundo. Choca de frente con la misma manía de Jonatahan Brewster, la oveja negra de la familia, que también mata a gente, pero sus instintos son más bien asesinos. Y mientras unas no se han movido de su casa, el otro ha tenido que viajar por medio país teniendo el mismo número de muertes sobre su conciencia. Este papel está interpretado por un genial Raymond Massey, de sospechoso parecido con Boris Karloff, que era quien le daba vida en la obra teatral, de ahí las bromas continuas sobre su parecido con Karloff, el cual es debido a una operación quirúrgica, en la que el doctor se dejó influenciar por una película de terror que acababa de ver (algo de lo que nos enteramos por los propios personajes). El doctor es interpretado con su habitual nervio por Peter Lorre. La muerte en manos de las tías, es algo maravilloso, casi deseable; en manos de Jonathan nadie querría estar.

 


La locura navega por toda la historia, desde la propia manía de las tías (que pueden ser vistas como locas, aunque no lo sean) hasta el personaje loco por antonomasia: “Teddy Roosevelt” Brewster (inspirado John Alexander), tercer hermano, que creyéndose el Presidente de los Estados Unidos, está ajeno a todo, y a pesar de sus extravagancias, alguna de las cuales provocan los momentos más hilarantes de la película (esa carga subiendo las escaleras), llega a parecer el más cuerdo de todos. El siempre magnífico Edward Everett Horton da vida al director de un manicomio, más preocupado por que no haya más Roosevelts en su centro, que por la locura en sí de un paciente.

Cary Grant es el eje central del film, la estrella absoluta cuya perfecta compenetración con todos los demás actores, le convierten en el motor de la película. Resulta curioso que el actor siempre consideró que su interpretación en ‘Arsénico por compasión’ era horrible, y la tenía por la peor de todas las películas de su carrera. Nada más lejos de la realidad, pues la vitalidad de Grant, su continuo movimiento en escena, sus impagables expresiones, todo lo que le lleva de camino a una inevitable locura, son de lo mejor de una cinta que en ningún momento da respiro al espectador. Y siempre con la mano firme de Capra, que con una arriesgada puesta en escena (algunos planos en el interior de la casa son de lo más osados), sabe mantener el tono justo y controlarlo hasta el final. Una screwball comedy que Capra aceptó por dinero, y convirtió en una obra maestra. (Alberto Abuín)

Recomendada.




domingo, 6 de noviembre de 2022

Los renglones torcidos de Dios (Oriol Paulo, 2022)

 

Título original: Los renglones torcidos de Dios. Dirección: Oriol Paulo. País: España. Año: 2022. Duración: 154 min. Género: Drama, Thriller.

Guión: Oriol Paulo, Guillem Clua, Lara Sendim (basado en la novela de Torcuato Luca de Tena). Música: Fernando Velázquez. Fotografía: Bernat Bosch. Producción: Nostromo Pictures, Atresmedia Cine, Filmayer Producción.

Fecha del estreno: 7 Octubre 2022 (España).

 

Reparto: Bárbara Lennie, Eduard Fernández, Loreto Mauleón, Pablo Derqui, Javier Beltrán, Samuel Soler, Federico Aguado, Lluís Soler, Adelfa Calvo, Dafnis Balduz, Francisco Javier Pastor, Txell Aixendri, Antonio Buil, Blanca Rosa Rovira, Sergi Sáez, Mathilde Eloy.

 

Sinopsis:

Alice, investigadora privada, ingresa en un hospital psiquiátrico simulando una paranoia. Su objetivo es recabar pruebas del caso en el que trabaja: la muerte de un interno en circunstancias poco claras. Sin embargo, la realidad a la que se enfrentará en su encierro superará sus expectativas y pondrá en duda su propia cordura. Un mundo desconocido y apasionante se mostrará ante sus ojos.

 

Comentarios:

El ambicioso periodista de ficción Johnny Barrett, protagonista de la furiosa película de Sam Fuller Corredor sin retorno (1963), ingresó en un psiquiátrico haciéndose pasar por loco con el fin de investigar un asesinato cometido en el centro, salir de allí con toda la información, escribirla en su periódico y ganar con ello el premio Pulitzer. Barrett nunca ganó el galardón. De hecho, nunca salió del hospital, convertido en un desecho físico y en un demente auténtico.

Década y media después, simulando también una demencia, pero esta vez en la vida real, el periodista y escritor español Torcuato Luca de Tena ingresó voluntariamente en un manicomio con 800 enfermos, de incógnito y con nombre supuesto. Estuvo 18 días y salió de allí con la semilla de un best seller: Los renglones torcidos de Dios, publicado en 1979 y convertido casi de inmediato en el libro que ocupaba las estanterías de cualquier hogar español de la época.

Documentada tanto en el plano teórico como en el práctico, con una irresistible capacidad para el entretenimiento, pero también para la confrontación con uno mismo, para el retrato de la inteligencia de la mujer protagonista y para la descripción de las distintas modalidades de la paranoia, del yo, de las patologías y de la personalidad de un puñado de fascinantes personajes secundarios, habitantes de la esquina más recóndita y áspera de la sociedad y de la mente del ser humano (esos renglones torcidos de la creación de Dios), la novela de Luca de Tena tenía también suficientes ingredientes rayanos con la extravagancia como para no acabar de tomársela del todo en serio.

Quizá por esto último no parece extraño que el director español que ha aceptado poner en imágenes la odisea mental labrada por Luca de Tena sea Oriol Paulo. El relato de la mujer que, según ella, era una investigadora privada ingresada en el psiquiátrico con el fin de investigar un supuesto crimen, y según su marido y sus médicos, una peligrosa e inteligentísima paranoica, con una rara habilidad para mentir con total coherencia y congruencia, que había intentado por dos veces envenenar a su esposo, le viene como el tornillo a la tuerca al creador de películas como Contratiempo (2016), Durante la tormenta (2018) y la serie El inocente (2021). Productos de aspiraciones hitchcockianas, grandilocuentes, de marcada inverosimilitud y casi delirantes, que con el tiempo ha ido ajustando desde sus fuegos artificiales iniciales a una lógica del espectáculo mucho más atractiva. Los renglones torcidos de Dios es, pese a sus evidentes ambiciones comerciales, su película más austera (si es que esa palabra se puede aplicar a Paulo) y más controlada en la puesta en escena. Lejos, por ejemplo, del carrusel de grandes angulares, planos inclinados y efectos visuales y de sonido de Martin Scorsese en un título de trama y esencias similares: Shutter Island.

Con buenas interpretaciones, una meritoria elección de actores para lo que Luca de Tena llama en su novela “demenciados”, y un estupendo entretenimiento a lo largo de sus dos horas y media de metraje, la película de Paulo es fiel a la novela, aun cambiando la literalidad de su final, que no su sentido. Con su vehemencia habitual, el director catalán ha podado bien el relato, lo ha enmarcado en un escenario espectacular e incluso le ha añadido sugerencias con un flash forward inicial (el incendio) que al principio despista, pero que luego encaja a la perfección en el espíritu enajenado de una película sin ínfulas sociales ni psicológicas, más policial y de intriga que la novela, pero igual de irresistible en cuanto a la diversión. (Javier Ocaña)

Recomendada.




sábado, 5 de noviembre de 2022

Música de Cine: Anton Karas (1906-1985)


 

Músico y compositor vienés especializado en tocar la cítara, que se hizo muy popular en la década del cincuenta por su famosa música para la película El tercer hombre (1949) de Carol Reed, convirtiéndose en una celebridad internacional.

De orígenes húngaros y checos, hijo de un trabajador del automóvil, mostró una predisposición notable para la música desde temprana edad, y estaba fascinado por el órgano, instrumento que le fue esquivo dada las malas circunstancias financieras de su familia, así que se conformó por una vieja cítara que encontró cuando tenía 12 años en el ático de la casa de su abuela. Se empeñó en una educación prácticamente autodidacta del instrumento, aunque tomó algunas clases para perfeccionarse hasta 1928. Nunca imaginó el destino que la vieja cítara tendría en su vida.

Ya de adolescente actuaba en las tabernas de Viena, denominadas “Heuriges” durante las ominosas décadas que siguieron a la depresión económica subsiguiente a la anexión nazi de Austria y a la guerra. Se casó en 1930 con Katharina Peger y a los tres meses nació su única hija. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue alistado en el servicio antiaéreo de la Wehrmacht alemana y enviado al frente ruso.

Karas podría haber pasado toda su vida tocando la cítara de forma anónima en las tabernas vienesas, en vez de erigirse en uno de los virtuosos más famosos del mundo con ese instrumento.

Fue en una visita a una de esas tabernas donde el director británico Carol Reed escuchó tocar a Karas, justo cuando se hallaba preparando el thriller El tercer hombre (The Third Man, 1949), protagonizado por Joseph Cotten y Orson Welles y basado en la novela de Graham Greene. De inmediato lo contrató para escribir la música de la película, y se lo llevó a Londres para que trabajara en ello.

El éxito fue instantáneo, y la música de Karas y su cadenciosa y nostálgica melodía que se hizo famosa como “The Third Man Theme” o “The Harry Lime Theme” conquistó el corazón del público. Esa melodía llevaba mucho tiempo en el repertorio de Karas, pero no la había tocado en 15 años. “Cuando tocas en un café, nadie se para a escuchar”, dijo Karas. “Esta melodía exige mucho de tus dedos. Prefiero tocar ‘Wien, Wien’, el tipo de cosa que uno puede tocar toda la noche mientras come salchichas al mismo tiempo”.



Karas regresó a Viena después de realizar su trabajo para Reed, y se sorprendió al recibir propuestas para actuar en conciertos en Inglaterra y Estados Unidos. Realizó una gira en 1950 y grabó otros dos álbumes, ninguno de los cuales se vendió bien. Siguió tocando y deleitando al público con actuaciones normalmente basadas en valses vieneses y operetas de Strauss, Millöcker, Zeller, Kálmán, Lehár y dejando siempre para el final el tema de El tercer hombre. 

Pasó el resto de su vida sin problemas económicos, en 1954 creó su propia Heurige a la que concurrían estrellas como Orson Welles, Curd Jurgens y Gina Lollobrigida. En 1962, Karas y su esposa compraron y regentearon una hermosa casa de huéspedes en la estación de esquí de Kitzbuhel, en Austria, que consiguió fama internacional, pues allí esquiaban estrellas de cine, celebridades y la nobleza de todo el mundo, desde el duque y la duquesa de Windsor hasta el renombrado antropólogo Victor Von Hagan y el medallista de oro olímpico Tony Sailer.



Sin embargo, una buena parte del pueblo austriaco le tenía mucha envidia y resentimiento, pues la mayoría de la gente de Austria vivía en la pobreza en aquella época, y El tercer hombre no era una película que hablara sobre la gloria de la monarquía de los Habsburgo, sino que mostraba la desgracia de la posguerra de una Austria derrotada. Incluso la propia cítara era un instrumento despreciado allí.

Su participación en la música de cine se limita a la película de Reed, pero Karas también interpretó “The Third Man Theme” y alguna otra música de cítara para la serie radiofónica sindicada de 1951-1952 The Adventures of Harry Lime, una especie de precuela de The Third Man producida en Londres, con la voz de Orson Welles interpretando nuevamente su papel de Harry Lime.

También tuvo una breve incursión en la televisión, escribiendo la música para el episodio “The Importance of Being Harry Lime” de la poco conocida serie británica también llamada El tercer hombre (1959-1965), producida por la BBC y protagonizada por Michael Rennie, corriendo a cargo de Ken Wilhoit la composición de la música de los demás capítulos.

Amado por muchos y despreciado por algunos, Karas vivió como una celebridad hasta el final de sus días. “Cada vez que entraba en un restaurante en esos años, la banda tocaba el “Tema del Tercer Hombre”, escribió Joseph McBride, el biógrafo de Welles.



viernes, 4 de noviembre de 2022

Crímenes del futuro (David Cronenberg, 2022)

 

Título original: Crimes of the Future. Dirección: David Cronenberg. País: Canadá. Año: 2022. Duración: 107 min. Género: Ciencia-Ficción, Terror.

Guión: David Cronenberg. Música: Howard Shore. Fotografía: Douglas Koch. Montaje: Christopher Donaldson. Vestuario: Mayou Trikerioti. Producción: Robert Lantos.

Sección Oficial del Festival de Cine de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 23 Septiembre 2022 (España).

 

Reparto: Viggo Mortensen, Léa Seydoux, Kristen Stewart, Scott Speedman, Welket Bungué, Don McKellar, Lihi Kornowski, Tanaya Beatty, Nadia Litz, Yorgos Karamihos, Yorgos Pirpassopoulos, Denise Capezza, Ephie Kantza, Jason Bitter.

 

Sinopsis:

Cuando la especie humana se adapta a un entorno artificial, el cuerpo humano es objeto de nuevas transformaciones y mutaciones. Con la ayuda de su compañera Caprice, Saul Tenser, célebre artista performativo, escenifica la metamorfosis de sus órganos en espectáculos de vanguardia. Timlin, una investigadora de la Oficina del Registro Nacional de Órganos, sigue de cerca sus prácticas. Es entonces cuando un grupo misterioso aparece: desean aprovechar la fama de Saul para revelar al mundo la próxima etapa de la evolución humana….

 

Comentarios:

21 películas después, David Cronenberg ha vuelto a Crímenes del futuro. Al título de su primeriza producción de 1970, que no a su contenido, aunque sí haya ideas que se repitan, que se transformen, que nazcan de un cuerpo, en este caso una obra fílmica, para acabar —en la palabra clave del cine del canadiense— mutando.

En la primera Crímenes del futuro, el cuerpo de un hombre creaba misteriosos nuevos órganos, complejos, perfectos y únicos. Y apenas se extraía uno quirúrgicamente, salía otro nuevo. “Él afirma que su cuerpo es una galaxia y sus nuevas criaturas son sistemas solares”, se decía. Era una nueva forma de cáncer creativo. En la nueva Crímenes del futuro, la cirugía es el nuevo sexo.

Los límites del arte, si es que los hay, están expuestos por Cronenberg desde dentro y desde fuera. Internamente, en el propio relato, con esas performances de los protagonistas, con público y aplausos en salas alternativas y exclusivas, con las que los personajes de Viggo Mortensen y Léa Seydoux muestran en directo las mutaciones de sus órganos y las cirugías que los sustituyen. Espectáculos de vanguardia dentro de una historia que, del mismo modo, conforman una película externa, la de Cronenberg, que también apela al público (o, al menos, a un cierto tipo de audiencia), para articularse como obra provocativa y provocadora de sensaciones y emociones al margen de cualquier convencionalismo.

La (presunta) llamada de atención del director acerca del cambio climático se presenta en la historia a través de una sociedad secreta que prepara una revolución. Sus miembros son capaces de alimentarse a base de plástico. Nuestra basura contemporánea como alternativa para el futuro. Ya no hay lugar para el reciclaje, solo para el sustento comestible. Como una suerte de las galletas Soylent Green de la fabulosa Cuando el destino nos alcance (1973), ¡ambientada en 2022!, aunque sustituyendo aquel enigmático alimento sintético por papeleras o cubos de fregar que se muerden a bocados. Sin embargo, es muy probable que el ecologismo no sea lo que más le interese al casi octogenario autor.

De principio a fin, la película se configura como un destilado de su cine de la Nueva Carne y sus particulares obsesiones, ejercitadas desde su primer Crímenes del futuro, el de 1970, con su perenne voz en off, sus soliloquios, su rosario de ideas inteligentes y malsanas y su aún tosca narrativa, y hasta esta nueva Crímenes del futuro de 2022. Las mutaciones del cuerpo, las perversiones de la ciencia, las anomalías de las sociedades. La rabia mental de una mujer que le provocaba tener hijos con tumores en Cromosoma 3; la conversión del pensamiento en algo físico, ya sea materia o movimiento, en Scanners; el regreso al vientre materno, con una nueva existencia dentro de una televisión, en Videodrome; los gemelos siameses de Inseparables, médicos especialistas en infertilidad femenina, y sus horrendos artilugios médicos; el proceso artístico como enfermedad en El almuerzo desnudo; la fascinación sexual por las cicatrices y las prótesis mecánicas de Crash; el juego de realidad virtual conectado a un orificio humano de eXistenZ.

Todo lo anterior, de una u otra forma, está en Crímenes del futuro. El sexo ligado al suplicio. El arte como forma de tortura. La obstinación de un creador, Cronenberg, en abrir en canal las mentes de sus espectadores hasta transformarlos en juguetes de su propia imaginación. La mutación de la evolución humana, en forma de neonoir sexy y dañino, iluminado por el color rojo sangre del vestido de su protagonista femenina. Cine para el ardor y el dolor. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada.



jueves, 3 de noviembre de 2022

Mitomanía... Tyrone Power

 


Pudo haber sido una gran figura del teatro, el Laurence Oliver americano. Tenía para ello la voz, la técnica y el brío necesarios. Pero era demasiado guapo e indeciso, y se dejó deslumbrar por el glamour de Hollywood en su época de mayor esplendor, acabando por convertirse en un galán romántico idolatrado por millones de admiradoras.

Nacido en Cincinnati en 1914, de casta de artistas, “Ty” siguió espontáneamente la tradición familiar, y ante el prematuro fallecimiento de su padre, asumió el relevo dinástico. Pero su lugar estaba en el cine, y, aunque nunca abandonaría del todo la escena, su inmensa popularidad fue sólo posible gracias a sus actuaciones en películas donde, más que un experimentado actor, lo que se necesitaba era una gallarda silueta y un convincente rostro capaz de conmover y despertar pasiones.

Tyrone Power cumplía sobradamente con semejantes requisitos. Su galería de espadachines, aventureros y amantes y exóticos es larga y memorable: Chicago, Suez, Jesse James, Vinieron las lluvias, El signo del zorro, Sangre y arena, El hijo de la furia, El cisne negro, El príncipe de los zorros, La rosa negra, etc. Pero ninguno de estos papeles le permitió desplegar su potencial talento artístico. Cuando el actor se dio cuenta de su error y quiso reaccionar, era demasiado tarde. Su compleja e inestable vida sentimental, repleta de aparatosos romances fallidos y de cobardes ocultamientos, agotó su débil corazón. Fallecía de un infarto, a los cuarenta y cuatro años, cuando, tras el éxito de Testigo de cargo, trataba de rehacer su truncada carrera y reverdecer viejos laureles.

 



 

Filmografía esencial.

 

·        1932 | Tom Brown of Culver | Dir. William Wyler

·        1936 | Girls' Dormitory (Aula de señoritas) | Dir. Irving Cummings

·        1936 | Lloyd's of London | Dir. Henry King

·        1937 | Love is News (Amor y periodismo) | Dir. Tay Garnett

·        1937 | Café Metropole | Dir. Edward H. Griffith

·        1938 | In Old Chicago (Chicago) | Dir. Henry King

·        1938 | Al compás de mis recuerdos | Dir. Henry King

·        1938 | Marie Antoinette | Dir. W. S. Van Dyke II

·        1938 | Suez | Dir. Allan Dwan

·        1939 | Jesse James (Tierra de audaces) | Dir. Henry King

·        1939 | Es mi hombre | Dir. Gregory Ratoff

·        1939 | Vinieron las lluvias | Dir. Clarence Brown

·        1939 | Tejados de vidrio | Dir. Gregory Ratoff

·        1940 | Johnny Apollo | Dir. Henry Hathaway

·        1940 | El hombre de la frontera | Dir. Henry Hathaway

·        1940 | El signo del Zorro | Dir. Rouben Mamoulian

·        1941 | Sangre y arena | Dir. Rouben Mamoulian

·        1941 | Un americano en la RAF | Dir. Henry King

·        1942 | El hijo de la furia | Dir. John Cromwell

·        1942 | Se fiel a ti mismo | Dir. Anatole Litvak

·        1942 | El cisne negro | Dir. Henry King

·        1943 | Crash Dive (Tiburones de acero) | Dir. Archie Mayo

·        1946 | El filo de la navaja | Dir. Edmund Goulding

·        1947 | El callejón de las almas perdidas | Dir. Edmund Goulding

·        1947 | Captain from Castile | Dir. Henry King

·        1948 | Ese impulso maravilloso | Dir. Robert B. Sinclair

·        1949 | El príncipe de los zorros | Dir. Henry King

·        1950 | The Black Rose (La rosa negra) | Dir. Henry Hathaway

·        1950 | Guerrilleros en Filipinas | Dir. Fritz Lang

·        1951 | El correo del infierno | Dir. Henry Hathaway

·        1952 | Diplomatic Courier (Correo diplomático) | Dir. Henry Hathaway

·        1952 | La última fleche | Dir. Joseph M. Newman

·        1953 | El caballero del Misisipi | Dir. Rudolph Maté

·        1953 | El capitán King | Dir. Henry King

·        1955 | Cuna de heroes | Dir. John Ford

·        1955 | Caravana hacia el sur | Dir. Henry Hathaway

·        1957 | Testigo de cargo | Dir. Billy Wilder

·        1957 | The Sun Also Rises (Fiesta) | Dir. Henry King

·        1957 | The Rising of the Moon (La salida de la luna) | Dir. John Ford

 

 


Nos quedamos con una película clave en la filmografía de “Ty”.  Se trata de la obra de Billy Wilder “Testigo de cargo”, basada en una historia de la escritora británica Agatha Christie. Leonard Vole es el personaje que interpreta Tyrone Power en este filme, un ciudadano acusado de asesinato. Fíjense bien en su interpretación.  




martes, 1 de noviembre de 2022

19 Festival de Sevilla (4-12 Noviembre, 2022)

 


Faltan solo unos días para el comienzo de la 19 edición del Festival de Cine de Sevilla, que se celebra del 4 al 12 de noviembre. El SEFF pretende abrir en nuestra ciudad una gran ventana al cine europeo, propiciando el encuentro entre creadores, profesionales de la industria y el público, mediante la exhibición de más de un centenar de títulos, distribuidos en las distintas secciones:

Sección Oficial: Películas de (co)producción europea, que destacan por su calidad cinematográfica y potencial de circulación.

Las Nuevas Olas: Nuevos valores y/o miradas singulares del cine europeo contemporáneo.

Las Nuevas Olas/No Ficción: Largometrajes documentales de (co)producción europea que posean miradas innovadoras sobre lo real.

Revoluciones Permanentes: Selección de largometrajes realizados por cineastas independientes de la escena europea, cuyos trabajos destacan por su espíritu audaz y arriesgado.

Historias Extraordinarias: Espacio para un cine abierto, cercano y directo, compuesto por largometrajes de co(producción) europea que relatan historias universales.

Selección EFA (European Film Academy): Películas que optan a los Premios del Cine Europeo.

Panorama Andaluz: Largometrajes y cortometrajes en cuya producción participen empresas andaluzas y/o estén dirigidos por directores andaluces.

Cinéfilos del Futuro: Largometrajes de (co)producción europea, de especial interés para el público juvenil. Y Europa Junior: Largometrajes de (co)producción europea, de especial interés para el público infantil.

Nosotros haremos aquí un repaso por los 20 títulos que intregran la Sección Oficial, de la que saldrán los principales galardones: Giraldillo de Oro a la Mejor Película (con una dotación de 35.000€), Gran Premio del Jurado (25.000€) y Premios Mejor Dirección, Mejor Guion, Mejor Montaje, Mejor Actriz, Mejor Actor y Mejor Fotografía (sin dotación económica).

Una variada selección de títulos, en la que encontramos obras de directores veteranos, como Paolo Taviani (San Miniato, 1931) y Frederick Wiseman (Boston, 1930) y de realizadores consagrados, como Alexander Sokurov (1951), compitiendo junto a jóvenes debutantes, como la francesa Lola Quivoron (1989) o la irakí Kurdwin Ayub (1990). Hay también otros nombres ya habituales en el Festival como Pietro Marcello (“Martin Eden”, Giraldillo de oro en 2019),  Lukas Dhont (“Girl”, 2018) y Ali Abbasi (“Border”, 2018). En la sección encontramos tanto títulos de cine de autor, junto a otros de temática social, así como un documental y dos largometrajes de animación. Cabe destacar finalmente que ocho de los filmes a concurso están dirigidos por mujeres. Veamos cuáles son:

'Los hijos de otros', de Rebecca Zlotowski.

Rachel es profesora, tiene 40 años y está feliz porque ha conocido a Ali, diseñador de coches, y se ha enamorado. Él tiene una hija de cuatro años, Leila, con la que ella entabla una cariñosa relación, pero dos fantasmas acechan: el reloj biológico de Rachel en implacable marcha atrás para tener sus propios hijos, y el hecho de que Leila ya tiene su propia madre. Seleccionada para inauguración del certamen sevillano, plantea una reflexión sobre la maternidad y el misterio de los vínculos afectivos más allá de los roles familiares.

 

'Close', de Lukas Dhont.

Como en su ópera prima “Girl” (2018), el belga Lukas Dhont vuelve a manejar con extrema delicadeza un material fragilísimo. Léo (Eden Dambrine) y Rémi (Gustave De Waele) comparten una intensa amistad de verano, con toda la pureza y el alborozo propios de sus 13 años. Hasta que, al volver a la escuela, los rumores que despierta su relación resquebrajan este vínculo único. ¿Son solo amigos o algo más? ¿Acaso importa? Dhont traza los efectos devastadores de los modelos impuestos de masculinidad en dos jóvenes en proceso de construir sus respectivas identidades. Ganadora ex aequo del Premio del Jurado de Cannes, ninguna otra película a competición arrancó tantas lágrimas. Film seleccionado para representar a Bélgica en la próxima edición de los Oscar.


'Saint Omer', de Alice Diop.

Debut en la dirección de largometrajes de ficción de la directora parisina Alice Diop, inspirada en el caso real de una mujer de origen senegalés que fue acusada de la muerte de su bebé de 15 meses al dejarla abandonada en una playa, para que la marea se la llevara. El objetivo no es denunciar la injusticia del juicio al que es sometida, sino del tratamiento que se les da a las mujeres negras en la sociedad actual. Ganadora del Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia y elegida para representar a Francia en la próxima edición de los Oscar.


'A Couple', de Frederick Wiseman.

Frederick Wiseman, un histórico del cine documental, a sus 92 años nos presenta esta ficción sobre León Tolstói y su esposa, Sophia, basada en los diarios de ambos. La pareja estuvo casada durante 36 años y tuvieron 13 hijos. En “A Couple” a quien escuchamos es a Sophia. Lo que supone ser la mujer del genio, la que se ocupa de los aspectos prácticos de la vida, la que ha de soportar las veleidades, cambios de humor e inseguridades del escritor.


'Scarlet', de Pietro Marcello.

Encargada de inaugurar la Quincena de realizadores del Festival de Cannes, la esperada nueva película de Pietro Marcello (tras “Martin Eden”, 2019), se despliega como un relato con tintes de fábula y empapado de belleza en la Francia rural de principios del siglo XX. Raphaël, un hombre de rostro tosco, corazón noble y manos encallecidas de tallar espléndidas figuras de madera, regresa del infierno de la Primera Guerra Mundial para descubrir que su esposa ha muerto y debe criar solo a su hija pequeña, Juliette. Adaptación de “El velero rojo” del ruso Alexander Grin.


'Fogo-fátuo', de Joao Pedro Rodriguez.

Ambientada en 2069, en un Portugal futuro en el que ha restaurado la monarquía, el rey, en su lecho de muerte, rememora su vida en forma de fantasía musical. Recuerda, como siendo príncipe sin corona, se alistó como voluntario al cuerpo de bomberos, una experiencia que cambiaría su vida. El deseo, dentro del cuerpo de bomberos, derriba las barreras de clase y raza en esta fábula transgresora. Presentada en Quincena de realizadores del Festival de Cannes 2022.

 

'Sonne', de Kurdwin Ayub.

Yesmin, una teenager austriaca de origen kurdo, y sus dos amigas, revolucionan las redes cantando el “Losing My Religion” de R.E.M. con hiyab y perreando. A partir de aquí, la fama llevará la identidad y creencias de Yesmin por caminos inesperados: borracheras, vulnerabilidad y rebelión en pugna en una película iniciática tan disfrutable como lúcida. Kurdwin Ayub, ganadora en Sevilla del Premio Las Nuevas Olas No Ficción por el documental “Paradise! Paradise!” en 2016, debuta en la ficción con este largo producido por Ulrich Seild. Premio a la Mejor Ópera Prima en la Berlinale.

 

'Holy spider', de Ali Abbasi.

El iraní Ali Abbasi (“Border”, 2018) rememora el caso de un asesino en serie de mujeres en Irán, que paradógicamente fue enaltecido por el sector más integrista del país, en un thriller brutal que bebe del suspense del Hitchcock más perturbador, de las atmósferas nocturnas de los noirs urbanos de Michael Mann y del pesimismo inherente en los filmes de David Fincher. Premio a la Mejor Actriz en el pasado Festival de Cannes, Zar Amir Ebrahimi que interpreta a la periodista que investiga los asesinatos frente a la inoperancia de un sistema cómplice con la violencia machista. Candidata al Oscar por Dinamarca. 


'Leonora addio' de Paolo Taviani.

Cuatro años después de la muerte de su hermano Vittorio, Paolo Taviani presenta su primera película en solitario, en la que rinde tributo a Luigi Pirandello, siguiendo la rocambolesca aventura de las cenizas del dramaturgo, desde su fallecimiento en Roma en 1936 hasta su sepultura definitiva en su Sicilia natal, quince años después. Un repaso a por su propia historia, la del cine italiano y en definitiva, por la historia de Italia. Una propuesta repleta de inventiva, que va del drama absurdo a la comedia italiana, sin renunciar a la poética neorrealista. Premio Fipresci en el Festival de Berlín.



'Vera', de Tizza Covi y Rainer Frimmer.

Vera Gemma, melena platino, mil operaciones de estética y una edad indeterminada, es una celebridad en Italia, básicamente por ser la hija de Giuliano Gemma, mítica estrella del spaghetti western, y siempre ha vivido a la sombra de su famoso padre. Cansada de su vida y sus relaciones superficiales en la alta sociedad romana, experimenta un cambio en su vida cuando, tras herir a un niño, en un accidente de tráfico, entabla una intensa relación con el niño y su familia, en los suburbios de la ciudad.



'When the waves are gone', de Lav Diaz.

Thriller sobre sobre venganza y amistad, en el que tenemos, por un lado, al teniente Hermes, el inspector de policía más famoso de Filipinas, devorado por una psoriasis producto del estrés, y por otro, a su mentor Primo Macabantay, que sale de prisión 29 años después de que Hermes le delatara por corrupción, en su cruzada ética imposible en una sociedad en descomposición. Cine de autor en blanco y negro con un metraje de 180 minutos.


'Rodeo', de Lola Quivoron.

Julia, una joven obsesionada con las motos de alta cilindrada, con la velocidad y las acrobacias sobre el asfalto sin casco. Un mundo clandestino, de pandillas de hombres, en el que se abrirá paso a dentelladas  y donde tendrá que permanecer en guardia, con tal de conservar su lugar y poder vivir su pasión motorizada. Opera prima, premio “Coeup de Coeur” en Un Certain Regards de Cannes.



'Fairytale', de Alexandr Sokurov.

El ruso Alexander Sokurov ("El arca rusa", 2002) en una propuesta asombrosa y desconcertante reune a los fantasmas de Hitler, Stalin, Churchill, Mussolini e incluso a Jesucristo, que cobran presencia para contarse chismes y recordar sus premisas ideológicas en un paisaje irreal y dantesco, unos limbos dibujados a la manera de Durero o Piranesi sobre las ruinas de la vieja Europa.


'Forever young – Les Amandiers', de Valeria Bruni Tedeschi.

Bruni Tedeschi rememora su experiencia como estudiante en el Teatro Les Amandiers de Nanterre, cuna de la renovación teatral en la Francia de los ochenta de la mano del legendario Patrice Chéreau, encarnado aquí por Louis Garrel, mientras que Nadia Tereszkiewicz interpreta a Stella, la álter ego de la directora.


 

'The eternal daughter', de Joanna Hogg.

Una cineasta lleva a su madre a un hotel en el campo por su cumpleaños. Un hotel que antes fue la residencia de la madre, de niña, y que ahora es un lugar fantasmal sin más huéspedes. Secretos del pasado acechan en una película que es a la vez revisión de una compleja relación familiar, y el camino de búsqueda de sí misma de una mujer. Tilda Swinton se desdobla interpretando a la madre y a la hija.

 

'Matadero', de Santiago Fillol.

El primer largometraje en solitario de Santigao Fillol (guionista de "Mimosas" y "Lo que arde" de Oliver Laxe) es un thriller en torno al trágico rodaje en la Argentina de 1974 de la película “El Matadero”, la adaptación del relato de Esteban Echeverría, título fundacional de las narrativas sobre la brutalidad represora del estado y la lucha de clases. Cine dentro del cine.



'Un petit frère', de Léonor Serraille.

La francesa Léonor Serraille, en este su segundo largometraje, construye una crónica cercana, detallada y sin paternalismos de la vida de una familia de inmigrantes en Francia: Rose y sus dos hijos, Jean y Ernest, llegan a Francia desde Costa de Marfil, buscando una mejor vida en un país que no les pondrá las cosas fáciles.

 

'Siete Jereles', de Pedro G. Romero y Gonzalo García Pelayo.

Documental sobre el mundo del flamenco ambientado en Jerez de la Frontera. Siete briosos caballos corren por sus calles y barrios, nos muestran sagas familiares y fiestas, en las que se mezcla la tradición y modernidad de este arte sin igual. Única producción integramente española a concurso.


'Le pharaon, le sauvage & la princesse'
, de Michel Ocelot.

Esta película del maestro de la animación (“Dilili en París”, “Kirikú y la bruja”) gira en torno al arte milenario de contar historias, desplegándose a su vez en tres cuentos, tres épocas y tres arrebatadores planteamientos visuales: jeroglíficos animados para una epopeya del antiguo Egipto, una leyenda medieval que retoma las siluetas de Lotte Reiniger, y una fantasía turca llena de arabescos y patrones otomanos.



'My love affair with marriage', de Signe Baumane.

Divertidísimo e imaginativo relato de animación (distinguido por el Jurado del Festival de Annecy), en el que la directora letona aborda el tema del amor romántico y el matrimonio; las ideas, canciones, cuentos y familiares que le han taladrado la cabeza desde niña: “no estarás completa sin un hombre”.