domingo, 11 de noviembre de 2018

XV Festival de Cine Europeo de Sevilla (2018) (y 2)


Continuamos con nuestros comentarios sobre algunas de las muchísimas películas que están exhibiéndose en la 15ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla.   


Michael Inside. (Irlanda, 2017). Dir. Frank Berry.
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Premio del Público en Cork, Mejor Película en Galway y en los Premios Irlandeses del Cine y la TV.
Drama carcelario con un  joven protagonista interpretado por Dafhyd Flynn.
El género carcelario es quizás uno de los más fascinantes del cine: la vida en un peligroso microcosmos, un medio más pervertidor que rehabilitador en el que cada día es una prueba de supervivencia. La última gran adición a esta genealogía (del linaje de “Un profeta”) es “Michael Inside”, la película irlandesa más exitosa del año. Michael, de 18 años, se enfrenta a una condena de tres meses por una ofensa trivial. Con su padre en la cárcel, y viviendo en una casa de protección oficial con su abuelo, su interés es salir lo más limpio posible del trance y volver al buen camino. Pero son otras las leyes que rigen en el lugar al que va a parar.
Penetrante e interesante filme que representa de forma elocuente cómo el miedo se retroalimenta. Recomendada.


A violent desire or joy. (Francia, 2018). Dir. Clément Schneider. 
Presentada en la Sección “Revoluciones Permanentes” del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018.
Drama ambientado en tiempos de la Revolución Francesa, interpretado por  Quentin Dolmaire, Grace Seri, Franc Bruneau, Vincent Cardona, Francis Leplay, Etienne Durot, Ilias Le Doré y Guillaume Compiano.
Durante los tiempos de la Revolución Francesa, el monasterio del joven Gabriel, aislado entre montañas, es requisado por las tropas. La convivencia con los soldados sacude al osado monje, como también lo hace la presencia silenciosa de Marianne. Otra revolución empieza. No acabamos de apreciar con el visionado de este film las referencias a Pasolini y Eugene Green que alentaba la publicidad del Festival, ni mirada fresca ni radical, sino más bien aburrida e insustancial. No Recomendada.


Euforia. (Italia, 2018). Dir. Valeria Golino. 
Presentada en la Sección Oficial (Fuera de concurso) del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Presentada en la sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes 2018.
Drama interpretado por Riccardo Scamarcio, Valerio Mastandrea, Isabella Ferrari, Valentina Cervi y Jasmine Trinca.
Valeria Golino es uno de los rostros más reconocibles del cine europeo (recordados son sus papeles en “Rain Man”, “Four Rooms” o “Hot Shots!” Recientemente brilló en “El capital humano”, y ha trabajado con directores como Lina Wertmüller, Margharete von Trotta, Jerzy Skolimowski, Mike Higgis, John Carpenter o John Frankenheimer). La fructífera carrera que emprendió como cineasta con la premiada “Miel” continúa con paso firme en “Euforia”. Y precisamente la dirección de actores y la modulación de sus diálogos son los puntos fuertes de esta película sobre dos hermanos enfrentados reunidos por una situación crítica, en la que puede ser su última oportunidad de conocerse. Recomendada.


Touch me not. (Rumania, 2018). Dir. Adina Pintilie. 
Presentada en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Ganadora del Oso de Oro en Berlín 2018 a la Mejor Película y Mejor Ópera Prima.
Drama en la frontera entre la realidad y la ficción, interpretado por Laura Benson, Tómas Lemarquis, Dirk Lange, Hermann Mueller, Christian Bayerlein, Irmena Chichikova.
Digna de entrar en el top 10 de las películas más desgraciadas de la historia. Teóricamente, se trata de un fino y muy delicado, además de sentido y profundo, estudio de la intimidad. La nuestra. De la mano de la historia de una mujer que no soporta el tacto de nadie, la cinta pretende discutir tabúes, ofrecer alternativa a la postura del misionero y adentrarse más allá de las puertas de Tannhäuser en lo que al sexo se refiere. Y todo ello entre el documental y la ficción.
Pues no. Lejos de afirmarse políticamente o socialmente a favor de nuevas formas de entender el mundo y el cuerpo, la película acaba por no ser más que un reaccionario y tremendamente pedante canto a la subjetividad más pacata. Sí, sale gente muy diversa en aficiones y tendencias amatorias, pero todos ellos más preocupados de salir bien en la foto, de estar a gusto consigo mismo y de sentirse estupendamente que de cualquier otra cosa. Es más, eso es lo único que les preocupa en una oda al mindfulness del que el propio Buda se avergonzaría. Lo más curioso es que nadie dice nunca lo que piensa, sólo lo que sienten. No hay ideas, sólo sentimientos. Terrible. No Recomendada.


La mujer de la montaña. (Islandia, 2018). Dir. Benedikt Erlingsson. 
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Premio a la Mejor Actriz en la Seminci 2018. Presentada dentro de la sección “La semana de la Crítica” en el Festival de Cannes 2018.
El esperado regreso de Erlingsson tras “De caballos y hombres” no defrauda, en una ingeniosa mezcla de comedia, musical y alegato ecologista, con un ramalazo de thriller. Nadie podría sospechar que Halla, la maestra del coro del pueblo, es “la mujer de la montaña”, la ecoterrorista que derriba postes eléctricos con sierras, arco y flecha en defensa del paisaje. Una aguerrida gesta, que tendrá un punto de quiebre cuando Halla reciba una carta que le cambiará la vida. Una película agradable e inteligente que sabe cómo tratar temas globales importantes con humor y un sentido satisfactorio de la justicia. Recomendada.


De chaque instant. (Francia, 2018). Dir. Nicolas Philibert. 
Presentada en la Selección “Las Nuevas Olas No Ficción” del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. 
Cada año, decenas de miles de mujeres comienzan sus estudios para convertirse en enfermeras. 
Admitidas en un "Instituto de Formación en Enfermería", compartirán su tiempo entre clases teóricas y ejercicios prácticos. Es por eso que la mirada profunda y honesta de Nicolas Philibert (Ser y tener) sobre la formación de quienes han de tomar relevo en esa tarea, desde la enfermería, se revela esencial. Desde el entrenamiento en las prácticas más técnicas, hasta cómo afrontar el trato con los pacientes y el trabajo en centros hospitalarios, una película apasionante sobre los pequeños gestos y en las mil particularidades que tiene el lidiar con gente en estado vulnerable, labor que requiere una delicadeza y una fuerza infinitas. Documental muy interesante para el personal de enfermería, el resto de la población se lo puede evitar. No Recomendada.



Buenos vecinos. (Islandia, 2017). Dir. Hafsteinn Gunnar Sigurðsson.
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018.
Comedia negra nórdica interpretada por Steinþór Hróar Steinþórsson, Edda Björgvinsdóttir y Sigurður Sigurjónsson,
Atli regresa a vivir a casa de sus padres después de que su mujer le echa de casa. Mientras lucha por la custodia de su hija, se ve inmerso en otro enfrentamiento más: el de los vecinos de la casa de al lado con sus padres, que consideran que el árbol que éstos tienen en el patio da demasiada sombra en su parcela. La situación se les va yendo de las manos, degenerando en una batalla campal tipo “La guerra de los Rose” en versión vecinal, en una comedia negra que arrasó en los premios de la academia islandesa.
Haffstein Günnar Sigurðsson filma a sus personajes como si les estuviera acosando y aprovecha cada escena para dejar en el aire la evidencia de un profundo malestar o de una muy interiorizada insatisfacción. “Buenos vecinos” es, en suma, una película poblada de monstruos verosímiles y cotidianos, en cuyo desarrollo brilla en particular la transformación del rostro de un personaje al descubrir la crueldad manifiesta de su esposa. Lo que hace después ese personaje deja claro que el cineasta no conserva demasiada fe en el ser humano. Recomendada.


Obra sin autor. (Alemania, 2018). Dir. Florian Henckel von Donnersmarck. 
Presentada en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018 y en la Sección Oficial del Festival de Venecia 2018.
Película sobre el artista alemán Kurt Barnert consigue escapar de la RDA a la RFA, pero sigue atormentado por su niñez bajo el régimen nazi, y la posguerra en la Alemania comunista.
Florian Henckel, ganador de un Oscar por “La vida de los otros”, regresa con un film épico y enérgico sobre el fascismo, el arte y el amor inspirado en la vida del pintor Gerhard Richter. Un reflejo de la complejidad de la Alemania del siglo XX que parte de la famosa exposición de “arte degenerado” organizada por los nazis en 1937, y que sigue las evoluciones de Kurt Barnert, incipiente artista que escapa de la cuadriculada RDA de los sesenta. Enamorado, sin saberlo, de la hija de quien en nombre de la limpieza étnica nazi sembró la tragedia en su familia. Un drama conmovedor y reflexivo sobre las correlaciones entre las experiencias en el campo de lo político, lo personal y lo artístico. Quizas, con excesivo metraje (188 minutos). Recomendada.


Border. (Suecia, 2018). Dir. Ali Abbasi. 
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Premio a la Mejor Película en la sección “Una cierta mirada” del festival de Cannes 2018.
Thriller fantástico interpretado por Eva Melander, Eero Milonoff, Viktor Åkerblom y Joakim Olsson.
Una "fascinante, perversa y provocadora fábula sobre lo diferente" (Diego Batlle en Otroscines) basada en una novela de John Ajvide Lindqvist (Déjame entrar). Tina, guarda fronteriza, tiene un gran “olfato” para detectar a quienes pasan contrabando. Un día, aparece Vore, un hombre extrañamente parecido a ella, y que le fascina porque no es capaz de dilucidar qué es lo que se esconde tras el aura que exuda. Así empieza una peculiar y nada convencional relación, y una serie de sorprendentes descubrimientos sobre la humanidad misma que desembocan en un explosivo e intenso final. Recomendada.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Los estrenos en Sevilla de 09-11-2018


10 películas se estrenan el 9 de noviembre de 2018 en la cartelera cinematográfica de Sevilla. Tres producciones son estadounidenses, dos españolas, dos italianas, dos japonesas y una mexicana. Resaltar que tres de los estrenos de esta semana son películas de animación. Repasemos los estrenos de la semana para acertar en la elección.  



Lazzaro feliz. (Italia, 2018). Dir. Alice Rohrwacher. 
Premio al Mejor Guión en el Festival de Cannes 2018 y Premio Especial del Jurado en el Festival de Sitges 2018.
Drama sobre la amistad, interpretado por Alba Rohrwacher, Adriano Tardiolo, Agnese Graziani, Luca Chikovani y Sergi López.
La mirada de una adolescente en tránsito hacia la madurez sirvió a Alice Rohrwacher para describir un universo orgánico, con la voluntad totalizadora de una gran novela pero sin caer en la tentación de lo discursivo, en la sobresaliente “El país de las maravillas” (2014), película que revitalizaba el espíritu de ese neorrealismo atravesado por la ensoñación que definió al primer Fellini, el que aún no había caído bajo el hechizo del oropel y el cinismo de la urbe. Con sus imágenes rodadas en 16 mm. y definidas en la inestabilidad de un grano y unas impurezas que hablan de memoria, vida y materia, “Lazzaro feliz” coloca en su centro a un personaje que, a diferencia de la Gelsomina del anterior largometraje de la directora, se mantendrá, de principio a fin, como una constante, aunque este relato que concilia estricto realismo y libre fantasía le haga cruzar, de ida y vuelta, la frontera que separa la vida de la muerte.
El Lázaro del título encarna una serie de conceptos que cotizan a la baja en el cine de la posmodernidad: la bondad, la pureza, acaso la santidad. Su mirada, resistente a identificar diferencias (y crueldades) de clase, será el centro de un discurso complejo que oscilará entre lo social –la burbuja fuera del tiempo donde una marquesa decadente mantiene a sus campesinos bajo un régimen de explotación feudal- y lo poético –el lobo, la improbable amistad entre el angélico protagonista y la oveja negra de la familia noble-, mientras algunos de los temas ya presentes en “El país de las maravillas” –la dialéctica entre el campo y la ciudad, la erosión del tiempo, el fin de un mundo- adquieren una nueva vida sin que nada parezca redundante.
Lázaro vuelve de la muerte como si nada hubiera pasado, aunque sobre quienes le rodearon se haya ensañado el tiempo y Rohrwacher rueda y filma como si la videocracia berlusconiana no hubiese devastado la áurea memoria colectiva del cine italiano, como si el humanismo pasoliniano o la mirada afectuosa de Olmi siguieran ahí… porque siguen, gracias a la maestría de esta cineasta gigantesca. Recomendada.



Dogman. (Italia, 2018). Dir. Matteo Garrone.
Premio al Mejor Actor (Marcello Fonte) en el Festival de Cannes 2018.
Thriller ambientado en los años 80, interpretado por Marcello Fonte, Edoardo Pesce, Nunzia Schiano y Adamo Dionisi.
Matteo Garrone no tomó la decisión más razonable de su carrera con “El cuento de los cuentos”: su adaptación de algunos relatos del Pentamerón de Giambattista Basile le permitió explorar un territorio ya abordado por una de sus figuras tutelares –Francesco Rosi- y se resolvió en una película cargada de incontestable fuerza plástica, que revelaba lazos entre ese inconsciente colectivo, canalizado en los cuentos de tradición oral, y algunas contemporáneas patologías del comportamiento –la fijación fetichista, la compulsión maternal, el culto a la belleza-, pero todo se desestabilizaba a causa de un medular problema de lenguaje. Lo que hubiese requerido de la musicalidad del dialecto napolitano optaba por la funcionalidad (y la impersonalidad) de un inglés manejado como estrategia para abrir mercados. El pie forzado provocaba que el artificio se impusiera a la verdad. Con “Dogman”, no obstante, el cineasta demuestra que el viaje no fue del todo inútil, porque algo se trajo de vuelta para aplicar un nuevo –y estimulante- cortocircuito a la memoria del neorrealismo.
Si en “Reality” (2012) Garrone jugó a hacer neorrealismo desde un foco tan desconcertante, en principio, como la subjetividad paranoica de su protagonista, en este historia de un avasallado cuidador de perros que deberá hacer frente al descontrolado ogro que lo somete será el lenguaje simbólico y arquetípico de los cuentos tradicionales lo que se superponga sobre una realidad concreta, tangible, degradada y sucia, que, a través de ese juego lingüístico, se transformará en universal y abstracta. Marcello Fonte, con su mirada desamparada, el físico de un junco a punto de romperse y la grandeza de un caricato trágico de posguerra, hace de su personaje una verdadera creación: un ángel mancillado, un pusilánime irritante, un patético payaso de las bofetadas que, cuando intente recorrer el camino del héroe, solo encontrará silencio y vacío. Recomendada.



Tu hijo. (España, 2018). Dir. Miguel Ángel Vivas. 
Película inaugural de la Seminci de Valladolid 2018.
Thriller interpretado por José Coronado, Pol Montañés, Ana Wagener, Sergio Castellanos, Sauce Ena y Ester Expósito.
Películas de padres justicieros hemos visto muchas, pero no como esta: española, de producción y de ambiente; Sevilla, barrio alto, burgués, de casa de médico cirujano, fría, casi desabrida; pero también barrio bajo, de salita mínima atiborrada de cachivaches, mesa camilla, televisión perennemente encendida, niñas maquilladas como una puerta cantando copla en Canal Sur. Andalucía, la moderna, la del chanchullo, diversa.
Es “Tu hijo”, aguerrida película de Miguel Ángel Vivas, adictiva, quizá discutible, interesantísima, un thriller social sobre la indefinición de las clases sociales cuando se trata de algo tan propio, tan universal y tan impetuoso como la defensa de un hijo, y también sobre el machismo instalado, la violencia de género, y sobre la sideral distancia entre el universo de los jóvenes y adolescentes, y el de los adultos.
Un plano fijo de, a ojo, algo más de dos minutos, ejemplifica este último subtexto, el de jóvenes y adultos, y clarifica también el esencial, el de las clases sociales. José Coronado, magnífico en su papel, busca a los que han dejado a su hijo en el hospital al borde de la muerte tras una paliza. Cámara dentro del coche, a las puertas de una de esas discotecas de los suburbios, ancladas en medio de un par de naves industriales, donde igual toman copas, bailan, se drogan, fornican, hacen botellón, viven y se divierten los pijos que los poligoneros. Dos minutos que aterran, por el encuadre en contrapicado, el tratamiento de sonido, ruido ensordecedor para el padre, música para los oídos de los que están de marcha. También porque un adulto ahí es un bulto sospechoso con su mirada nerviosa.
Esa misma distancia, enorme, la hay en la casa familiar, cada uno con su móvil, con adolescentes cerrando la puerta en las narices a sus padres. Desconocimiento absoluto. Se nota la mano del coguionista, Alberto Marini, en la escritura y el tono de “Tu hijo”. Fusión entre toque social y puro entretenimiento, como en “Mientras duermes”, de Jaume Balagueró, y “El desconocido”, de Dani de la Torre, ambas escritas en solitario por Marini. Y Vivas, por su parte, articula un gran recurso de puesta en escena, de cámara, como metáfora externa de todo lo interno: la reducidísima profundidad de campo alrededor de Coronado, siempre presente. A apenas medio metro, todo está borroso, vive en su mundo.
Como en la reciente “Searching”, todo se graba, se fotografía y se difunde. Todo se sabe si se sabe mirar. Aunque la película, sobre todo en su primer tercio, tenga mucho más que ver con “Padre coraje”, la formidable serie de Benito Zambrano, que con un thriller americano. Y en ese ambiente destaca la presencia, puntual pero portentosa, del actor Ramiro Alonso.
Con un plano final relativamente abierto y, como película de tesis que es, por tanto, cuestionable, y un giro dramático perfecto antes del último trayecto del relato, que pueden ver venir los amantes de la complejidad en el cine pero que no deja de ser certero, “Tu hijo” es una obra que debe dar que hablar a la salida del cine. Te coloca en una tesitura de la que quizá sea imposible salir. Con una paliza mortal a un hijo, no hay matices. No hay clases sociales. Ni lumpen ni clase obrera ni intelectualidad. Ni salvajismo ni educación. Todos podemos ser animales, explotar, ser injustos. O quizá no. Recomendada (con reservas).



Overlord. (USA, 2018). Dir. Julius Avery.
Presentada en la sección oficial del Festival de Sitges 2018 (fuera de concurso).
Una historia de Billy Ray que pivota sobre el género de terror, la ciencia-ficción, el bélico, la acción…
Interpretada por Wyatt Russell, John Magaro, Bokeem Woodbine y Iain De Caestecker.
Desde que el videojuego “Wolfenstein” hiciera realidad los sueños húmedos de cualquiera de los mil hijos clonados del doctor Mengele, la asociación nazis y zombis es ya tan evidente como gozosa. Y repulsiva a la vez. “Overlord” se limita a explotarla. Y lo hace tan convencida de que el muerto viviente es el gran monstruo de nuestros días de feliz algarabía consumista como que Hitler es el último gran icono del mal con bigote. ¿Qué puede salir mal?
Básicamente, todo es disfrutable en una cinta con tan limitados prejuicios como sobrada de recursos. Brillan las escenas de acción y dan dentera los alardes de terror. El problema, que lo hay, es que ni Julius Avery ni su productor JJ Abrams se conforman con simplemente tener entretenida a la muchachada y, de rondón, intentan colar dos o tres reflexiones sobre los límites de la ciencia, el sentido del patriotismo y, ya puestos, la moral necesariamente inmoral de la guerra. Y eso ya no. Si abandonamos la ironía, el zombi deja de comer carne y ya sólo mastica pan. Y eso, por el gluten, es malo. Recomendada (con reservas).



Fahrenheit 11/9. (USA, 2018). Dir. Michael Moore.
Documental sobre la campaña electoral y la presidencia de Donald Trump.
Dando la vuelta a un título suyo anterior, “Fahrenheith 9/11”, consagrado a las consecuencias del atentado de las Torres Gemelas y a la presidencia de George W. Bush, Michael Moore proyecta ahora en “Fahrenheit 11/9 su perspicaz mirada al día que Donald Trump ganó las elecciones y a sus aciagas consecuencias. Levantando las alfombras, Moore se remonta a las primarias del Partido Demócrata, aparentemente favorables a Bernie Sanders pero ganadas por Hillary Clinton, para explicar la desafección de tantos votantes por la clase política y el sistema mismo y el triunfo de tantos populistas de instintos dictatoriales en todos los confines del planeta.
El desparpajo narrativo y la omnipresencia de su cámara incisiva siguen siendo la marca de la casa en un documental abiertamente combativo, sin apenas presencia del propio director, lo que se agradece, y que deja un resquicio esperanzador a través de los jóvenes que se atreven a tomar la iniciativa y pedir explicaciones a los responsables de tanto despropósito. Recomendada (con reservas).



I hate New York. (España, 2018). Dir. Gustavo Sánchez. 
Documental sobre transexualidad.
Cuando la cultura de los realities visibiliza en el mainstream algunas identidades –quizá las menos desafiantes- de las comunidades LGTB –ya sea en discursos de nicho (Ru Paul’s Drag Race) o en territorios de confluencia (First Dates)-, resulta oportuno y necesario recordar que toda esta lucha comenzó en los márgenes. Fue el lumpen de la comunidad gay el que prendió la mecha de la reivindicación en Stonewall, antes de que tomara las riendas del asunto otro modelo de discurso –y otro imaginario- fundamentado en la estrategia de la neutralidad. “I Hate New York”, primer documental de Gustavo Sánchez, subraya que, antes de hablar el lenguaje del neoliberalismo en sus frentes hegemónicos, la reivindicación de las identidades LGTB emergió del subsuelo, haciéndose escuchar como un visceral grito punk.
Fruto de diez años de entrevistas, “I Hate New York” no es una documental de tesis, sino una colección de atentos, afectuosos retratos que permite que algunas ideas y reflexiones esenciales se abran paso sin forzar el discurso. Sánchez evita siempre que puede el recurso al busto parlante, retratando a sus personajes en sus entornos íntimos o en esa jungla nocturna urbana que puede ser, al mismo tiempo, lugar de autoafirmación y campo de batalla para la supervivencia. El contraste entre dos figuras tan antitéticas, en lo vital y lo ideológico, como Sophia Lamar y Amanda Lepore o la relación entre Chloe Dzubilo y T De Long proporcionan a este extraordinario trabajo mucho más que valor testimonial: aquí hay actitud, inteligencia y vida. Recomendada (con reservas).



Millennium: Lo que no te mata te hace más fuerte. (USA, 2018). Dir. Fede Álvarez. 
Thriller sobre el libro de David Lagercrantz y los personajes de Stieg Larsson de la serie “Millennium”.
Interpretada por Claire Foy, Sverrir Gudnason, Vicky Krieps, Sylvia Hoeks y Claes Bang.
El score compuesto por Roque Baños.
Con el fenómeno “Millennium” si no de capa caída al menos lejos de la cresta de la ola marcada por los alrededores de 2010, con las tres películas suecas ya estrenadas en medio mundo, la gran producción estadounidense dirigida por David Fincher anunciada, y los tres enormes libros ocupando manos y mentes ávidas de los superventas del momento, llega “Millennium: lo que no te mata te hace más fuerte”, coproducción que intenta prolongar también en cine el ya estirado chicle literario de la saga de Stieg Larsson.
La prematura muerte de Larsson no evitó que la serie de novelas continuase. Primero, porque el escritor sueco tenía planteadas y escritas en parte, al menos, dos entregas más. Y segundo, porque en un mundo como el contemporáneo parecía improbable que los implicados no se animaran a seguir estrujando la gallina de los huevos de oro. Lo sorprendente, en cambio, es que la cuarta novela de la serie poco o nada tiene que ver con lo legado por Larsson, y que el nuevo escritor, David Lagercrantz, hasta entonces conocido como el biógrafo del futbolista Zlatan Ibrahimovic, parte prácticamente de cero si exceptuamos, claro, los habituales personajes de la serie. Y todo eso se nota en la discretísima “Lo que no te mata te hace más fuerte”, la película de Fede Álvarez que adapta esa cuarta novela, publicada en 2015.
Los libros de Larsson podían no ser gran literatura, de prosa convencional y trascendencia ínfima, pero al menos contenían un excelente manejo de multitud de hilos argumentales y una buena capacidad para presentar corrupciones políticas y morales de cierto interés. Y eso, sin apenas estilo (salvo en el caso de la película de Fincher), aunque con pulcritud y ritmo, se fue llevando a las sucesivas producciones suecas.
En “Lo que no te mata te hace más fuerte” sigue sin haber un estilo reconocible ni una estética atractiva en el trabajo de Álvarez. Pero lo que más resalta es que la calidad de la trama de Lagercrantz está muy por debajo de lo alcanzado por Larsson. El drama familiar es grueso y sin fisuras. El mcguffin que mueve a los personajes, patético, de película de Steven Seagal: un cortafuegos informático, cuyo desbloqueo permitiría controlar los misiles de todos los países del mundo. Y lo peor es la inconsistencia general de buena parte de las situaciones, siempre auxiliadas por un truco mágico de guion: tres de los personajes son hackers y, por tanto, resuelven todo a golpe de tecleo en apenas segundos.
De modo que lo único que se salva es el carisma del personaje protagonista, Lisbeth Salander (esta vez Mikael Blomkvist no pasa de la condición de florero), y la enorme personalidad, demostrada en cada actuación, de su nueva intérprete: Claire Foy, dolor en la mirada de la derrota personal y la conquista social. No Recomendada.



El ángel en el reloj. (Mexico, 2017). Dir. Miguel Ángel Uriegas.
Sección Oficial (Fuera de concurso) del Festival de Annecy 2018.
Película de animación mexicana.
El debut en solitario de Miguel Ángel Uriegas, quien antes dirigió con otros tres cineastas “La increíble historia del niño de piedra”, no es el más óptimo que digamos. Si bien se agradece que haya propuestas independientes y más en la rama de la animación, “El ángel en el reloj” tiene características que te complicarán tu estancia en la sala, sobre todo si no tienes el “pretexto” de acompañar a un niño.
La historia es muy sencilla para la fácil comprensión el público más joven: Amelia es una niña que tiene como deseo detener el tiempo y, luego de la advertencia de un relojero de “tener cuidado con lo que deseamos”, la pequeña se introduce mágicamente al universo que habita dentro del reloj de su habitación. En ese lugar empieza una aventura que la aleccionará acerca de valorar el aquí y el ahora.
Hasta ahí no parece tan mal, ¿cierto? Pero esa trama contiene tropiezo tras tropiezo. De entrada, a los guionistas —el propio Uriegas y Rosana Curiel (¡Vivan los niños!)— les pareció necesario que la protagonista padeciera de cáncer, sin embargo, la enfermedad de Amelia no está homogenizada con la historia y parece más un truco chantajista para conmover al público.
Los diálogos son otra debilidad de este filme, ya que caen en obviedades, explicaciones innecesarias y terminan por lanzar evidencias enormes del desenlace. Estos elementos en dosis más moderadas podrían ayudar a la audiencia a la que va dirigida a entender la evolución de los personajes, pero aquí se lleva al extremo y pareciera que demerita la inteligencia de los más chicos de casa.
“El ángel en el reloj” puede ser disfrutable por el universo que plantea; digamos que si Pixar tiene su representación de las emociones humanas, esta producción apuesta por un mundo dentro de un reloj para ir ad hoc al mensaje que quiere dar. Asimismo, la animación resulta muy colorida pese a no ofrecer muchos detalles; mientras que el diseño de algunos personajes llamará particularmente la atención de los menores.
Si no tienes que llevar a un niño a verla, puedes ahorrártela. Si no tienes de otra, tal vez te entretengas si omites las obviedades. No Recomendada.



Maquia, una historia de amor inmortal. (Japón, 2018). Dir. Mari Okada.
Sección Oficial (Fuera de concurso) del Festival de Annecy 2018. Mejor película de animación en el Festival de Shanghai 2018.
Melodrama de animación japonés.
Aunque transcurre en un universo tan épico como el de “Juego de tronos” –compuesto de dragones y princesas prisioneras y reinos en guerra-, la ópera prima de Mari Okada es ante todo una melancólica fábula sobre los tormentos que la maternidad conlleva. En todo caso, incluye tantas subtramas y tanto enrevesamiento argumental que le harían falta 20 minutos más de metraje para lidiar con todos sus personajes y aun así no les haría justicia. Pero aunque “Maquia. Una historia de amor inmortal” resulta frustrante a nivel narrativo –también por su puntual tendencia a estrujarnos los lagrimales-, lo compensa echando mano de apabullante imaginería animada. No Recomendada.



Detective Conan: El caso Cero. (Japón, 2018). Dir. Yuzuru Tachikawa.
Película de animación japonesa. 
4 años en los quioscos, 21 películas. La saga del investigador infantil (adolescente, en realidad: es una larga historia) creado por Gosho Aoyama crea en el profano ese vértigo que solo una franquicia made in Japan puede provocar. Pero, aun sin estar puesto en la materia, El caso Cero da una idea de por qué la obra de Aoyama mantiene su popularidad: fiel a las raíces del serial en la novela clásica de intriga (no en vano su protagonista usa “Conan Edogawa” como alias), la película ofrece un misterio que puede ser más o menos ágil, pero nunca hace trampas. Como tachas, señalar esos cambios abruptos de tono entre lo infantil y lo ‘serio’, a veces postizos, y un primer acto que puede hacerse cuesta arriba a causa del derecho penal japonés y sus complicaciones dignas de Kafka. No Recomendada.

viernes, 9 de noviembre de 2018

XV Festival de Cine Europeo de Sevilla (2018)


Hoy, viernes, 9 de noviembre de 2018, arranca la 15ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Un total de 220 películas, 116 estrenos nacionales y 35 estrenos mundiales, forman la programación de este Festival. Desde hoy hasta el próximo sábado 17 de noviembre, se exhibirán un buen número de películas con una apuesta por «la transgresión», «el riesgo» y la creación de nuevos públicos. El certamen vuelve «más reivindicativo y político que nunca», según aseguró su director, José Luis Cienfuegos.

En esta entrada de nuestro blog iremos comentando algunas de las películas exhibidas en el Festival:  


Girl. (Bélgica, 2018). Dir. Lukas Dhont.
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Cámara de Oro a la Mejor Ópera Prima en la Sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes 2018. Premio del Público a la Mejor Película Europea en el Festival de San Sebastián 2018.
Drama sobre transexualidad interpretado por Victor Polster, Arieh Worthalter, Valentijn Dhaenens, Oliver Bodart y Tijmen Govaerts.
Una película sobre la identidad transgénero no puede ser sino física. Y esa fisicidad debe ser inoculada mediante el puro lenguaje cinematográfico. No tanto desde la palabra y las acciones, el texto y el relato, sino desde la cámara en sí misma, desde el montaje, el sonido y la luz; desde la cinemática, la velocidad, la aceleración y la armonía. Y, en este sentido, la formidable “Girl”, ópera prima del belga Lukas Dhont, es pura fisicidad. Una obra sobre el cuerpo, desde el cuerpo.
Una chica de 16 años, en la cárcel de un cuerpo de chico, que aspira a ser bailarina de élite. Y mujer. Dhont y su coguionista, Angelo Tijssens, despliegan su odisea física y mental a través de dos certezas: primera, la monumental seguridad de la protagonista, y la de un círculo familiar apenas reducido a su padre; y segunda, la inseguridad de una sociedad presuntamente avanzada que siempre cojea por alguna esquina recóndita, donde los brotes de maldad se escapan por el lado más insospechado. El amor y el dolor se unen así en una historia que tiene mucho de social, pero que es fundamentalmente visual, y que además tiene otra extraordinaria virtud: el tratamiento de lo omitido, en un magnífico juego elíptico que elude el pasado, la niñez de la chica, sus primeros pensamientos, hallazgos y certidumbres, seguramente aún más terribles.
Dhont utiliza la danza como elemento, al mismo tiempo, estabilizador y desestabilizador. Equilibra y perturba: con sus movimientos, con el tono de la música, con el modo de rodaje y de sonorización, con la distancia a la que se coloca su cámara de la criatura, con su cadencia en el movimiento. Así, dependiendo de cada momento de la historia y del estado interior de los personajes, las secuencias de ballet son el sosiego o la angustia. Y resulta muy llamativo como algo tan bello, y que invita de forma natural a la calma, puede ser filmado como un thriller de acción que lleva hasta el desconcierto, como un baile de la desesperación.
Es posible que algunos valoren como excesivo y gratuito su desenlace. Sin embargo, no es más que una mera consecuencia de todo lo narrado: lógico con sus personajes y con lo experimentado. Tan congruente como los dos finales de sendas películas que llegaban a semejante frontera, y que nos guardaremos en explicitar para no dar pistas, sobre todo a los más cinéfilos. Y capítulo aparte merece el actor Victor Polster, también bailarín, sonrojo itinerante, una fuerza de la naturaleza, sonrisa verdaderamente falsa (o falsamente verdadera, que en este caso es lo mismo), que sobrecoge con una actuación inolvidable. Recomendada.


En guerre (At War). (Francia, 2018). Dir. Stéphane Brizé. 
Presentada en la Sección Oficial (Fuera de concurso) del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Sección Oficial del Festival de Cannes 2018.
Drama ambientado en el mundo sindical. Interpretada por Vincent Lindon, Jacques Borderie, Bruno Bourthol, Valérie Lamond,  Guillaume Draux, Mélanie Rover.
Hay (pocos) directores que son garantía segura de que las dos horas que pasará uno en el cine estarán empleadas en ver una gran película. Una rara estirpe a la que Stéphane Brizé pertenece, siempre profundo, humano, elegante y conocedor de su oficio. Al igual que Vincent Lindon, su cómplice habitual, que en esta ocasión encarna al líder de un grupo de trabajadores en pie de guerra tras el cierre de la fábrica en la que trabajan. Una decisión que los obreros rechazan, y más cuando han sido sometidos a duros recortes con la promesa de mantener la fábrica en pie y salvar sus trabajos. Recomendada.


Beast. (Reino Unido, 2017). Dir. Michael Pearce. 
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. 10 nominaciones en los British Independent Film Awards (BIFA) 2018.
Thriller británico interpretado por Johnny Flynn, Geraldine James, Jessie Buckley, Charley Palmer Rothwell.
Un poderoso y oscuro cuento de hadas para adultos que ha sorprendido en Toronto y en Sitges. Una salvaje región costera inglesa. Moll es la oveja negra de una familia bien. Pascal es un cazador furtivo, forastero de ambiguo pasado. La chispa se enciende entre ellos. El pueblo señala a Pascal como sospechoso de una serie de asesinatos. Y es aquí donde la tensión eléctrica del film revienta. Pues no se sabe si Moll confía o teme, o si ella misma puede esconder un retorcido reverso tras un aspecto inocente.
Film con un aura mítica y un tono psicosexual, 'Beast' mantiene una perspectiva femenina fresca y sincera con la notable actuación protagonista de Jessie Buckley. Recomendada.


No Fiction. (Francia, 2018). Dir. Olivier Assayas. 
Presentada en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018 y en la Sección Oficial del Festival de Venecia 2018.
Juliette Binoche y Guillaume Canet protagonizan esta comedia/drama. Un filme trufado de diálogos fascinantes, una aguda reflexión sobre la madurez en los tiempos del algoritmo. Alain es un editor intentando adaptarse al mundo dominado por la tecnología, casado con Selena, actriz estancada en su fama como protagonista de una famosa serie televisiva. La nota discordante la pone Léonard (Vincent Macaigne), autor de novelas autobiográficas que hacen arder Twitter, que les divide y acentúa la crisis de mediana edad de la pareja, y del mundo pre-internet del que provienen.
“Non Fiction”, esencialmente es una sucesión de secuencias en las que los personajes hablan a toda prisa y sin parar sobre todo del mundo editorial –el futuro de la literatura, la dicotomía entre e-book y libro impreso, el rol de los críticos— pero también de la utilidad de los políticos , de lo mucho que se desgastan las relaciones afectivas con el tiempo, de sexo y, en general, de casi todo. Sobre el papel quizá pueda parecer soporífero; visto en pantalla resulta apasionante. Recomendada (con reservas).


Close Enemies. (Francia, 2018). Dir. David Oelhoffen. 
Presentada en la Sección Oficial (Fuera de concurso) del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018 y en la Sección Oficial del Festival de Venecia.
Thriller interpretado por Matthias Schoenaerts, Sabrina Ouazani, Reda Kateb y Nicolas Giraud.
Dirigido por el director de “Lejos de los hombres” y con Matthias Schoenaerts (La chica danesa, Red Sparrow) Reda Kateb (Un profeta, La noche más oscura). Driss y Manuel han crecido en el mismo (y conflictivo) barrio, pero sus destinos se han separado: ahora uno es policía, y el otro criminal. Cuando uno de los mayores golpes de Manuel se va al traste, ambos se reencuentran. Enfrentados, aunque indisolublemente ligados por algo más profundo. Recomendada.


Scary Mother. (Georgia, 2018). Dir. Ana Urushadze. 
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Mejor Película en Sarajevo y Mejor Ópera Prima y Premio del Jurado Joven en Locarno.
Manana es una ama de casa de unos 50 años de edad que tiene una pasión desenfrenada por la escritura. Nadie en su familia la respalda realmente en su voluntad de hacerse escritora pero prefieren tolerar esta “extravagancia” suya; el primero de ellos, su marido y mayor crítico, Anri. Un día, Manana decide leer a su familia el libro que ha estado escribiendo en secreto. Aquello significará la intersección de los elementos de su ficción con los de su verdadera vida. Su único apoyo será el propietario de una tienda del lugar, Nukri, quien cree en ella y opina que lo que ha escrito es magistral. Desde ese momento, Manana poco a poco se va alejando de su papel de madre atenta y esposa defensora sin atenerse especialmente a las consecuencias de su comportamiento.
Promete mucho al principio, pero a medida que avanza el tramo argumental se va desinflando. No obstante, habrá que estar atentos a esta realizadora para sus posteriores trabajos. No Recomendada.


En Liberté. (Francia, 2018). Dir. Pierre Salvadori. 
Presentada en la Sección “Special Screening” del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Película inaugural de la “Quincena de Realizadores” del Festival de Cannes 2018.
Comedia interpretada por Adèle Haenel, Pio Marmai, Audrey Tautou, Vincent Elbaz y Damien Bonnard.
Con Adèle Haenel (Nocturama, L’Apollonide) y Audrey Tatou (Amélie). Cada noche, Yvonne duerme a su hijo contándole las hazañas de su difunto padre. Ella, también policía, descubre que ese heroísmo era una patraña y que un hombre inocente está en prisión por culpa de su marido. Y descubre también un inesperado enamoramiento encarnado en este hombre, al que intentará compensar de las más retorcidas maneras por los errores de su marido cuando sale en libertad. Pues los caminos del romance son insondables.
La película se vuelve algo sobrecargada y demasiado inteligente. Pero todo el reparto está bien. No Recomendada.


Donbass. (Ucrania, 2018). Dir. Sergei Loznitsa. 
Presentada en la Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018. Mejor Dirección en la Sección “Una Cierta Mirada” de Festival de Cannes 2018.   
Si Loznitsa hubiese querido hacer una caricatura del conflicto de Donbass (las facciones pro-Putin vs. los independentistas ucranianos), no le habría salido algo tan bizarramente espeluznante. Porque aunque parezca mentira, su estrategia aquí fue recrear en el terreno de la ficción una serie de vídeos domésticos sobre el tema. Un desfile de viñetas de patriotismo, histeria, violencia y burocracia: de la boda de una pareja de separatistas, al robo descarado de ayuda humanitaria por parte de las autoridades, o al galimatías con el que requisan el coche a un empresario.
“Donbass” es una retrato en crudo de un conflicto quizá olvidado. Estamos en una Ucrania donde nada tiene sentido salvo el horror. Y así, entre la tragedia y la más desolada de las farsas discurre una película incómoda, caótica y brutal. Parafraseando a Coppola, no se cuenta la guerra, es ella misma la guerra. No Recomendada.


Leto /Summer. (Rusia, 2018). Dir. Sergei Loznitsa. 
Presentada en la Selección EFA del Festival de Cine Europeo de Sevilla 2018 y en la Sección Oficial del Festival de Cannes 2018.
Drama musical ambientado en los años 80, interpretado por Irina Starshenbaum, Teo Yoo y Roman Bilyk.
Leningrado, 1980. En pleno deshielo soviético, unos pocos jóvenes vieron la luz al descubrir el rock. Las gafas de Lou Reed, el pelo de los Pistols, la felicidad de Marc Bolan, el sonido de la Velvet: new wave, psicodelia, glam rock y punk, todo revuelto y asimilado de golpe en una escena heroica y efervescente, en medio de la cual, un triángulo amoroso se plantea entre Mike, músico consagrado, su mujer Natasha y Viktor, discípulo de Mike. Una película pletórica y a la vez nostálgica, filmada en un blanco y negro a la Anton Corbijn y salpicada de vibrantes animaciones, presentada en Cannes mientras su director, Kirill Serebrennikov (The Student), estaba bajo arresto domiciliario por su oposición a Putin.
«Leto» es una muy hermosa reconstrucción de la «movidilla» rockera durante los estertores soviéticos, rodada en blanco y negro y enfocada a la trágica biografía de dos personajes míticos de los albores del rock ruso, Mike Naoumenko y Viktor Stoï. Llena de ingenio visual, de aportaciones manuales al fresco, de buenísima música y de un espíritu «Quadrophenia» y de libertad encapsulada. Recomendada.

jueves, 8 de noviembre de 2018

La música en el Cine: El Western

Programa nº 020 de "La música en el Cine".
9 de noviembre de 2018.  Radio Tomares (92.0 FM)

"La música en el Cine" es un programa de Linterna Mágica en Radio Tomares

viernes, 2 de noviembre de 2018

La música en el Cine: Marlon Brando

Programa nº 019 de "La música en el Cine".
2 de noviembre de 2018.  Radio Tomares (92.0 FM)

"La música en el Cine" es un programa de Linterna Mágica en Radio Tomares


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