martes, 8 de noviembre de 2011

Infiltration, de Dover Kosashvili, en SEFF´11



Título original: Hitganvut Yehidim. Dirección: Dover Kosashvili. Guión: Reuven Hecker, Dover Kosashvil. País: Israel y Francia. Año: 2011. Duración: 116 min. Género: Bélico, Comedia. Producción: Marek Rozenbaum, Itai Tamir, Sophie Dulac, Michel Zana, Michael Rozenbaum para Transfax Film Production. Fotografía: Amnon Salomon. Montaje: Yael Perlov. Estreno en España: Del 4 al 11 de Noviembre de 2011 en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2011).
Intérpretes: Guy Adler, Oz Zehavi, Assaf Ben Shimon, Michael Aloni, Liel Denir.

Sinopsis:
Todos quieren formar parte de la sociedad israelí haciendo el servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel. Todos quieren salir enteros del campamento, pero por alguna razón desconocida, en vez del espíritu de equipo y de cooperación que se espera en un pelotón, todos sus miembros están decididos a trepar a costa del otro.


Fotograma de la película "Infiltration"

Calificación: 5, Mediana.
Lo mejor de la película: Curioso pelotón formado por soldados muy “sui generis”, que al menos, merecen nuestra atención. Interesante el sentido del humor que se desprende de la cinta a pesar de ciertos temas tan duros como trata (obsérvese el final de la película). El tema del soldado gay y el del aspirante a paracaidista sobresalen entre todos los demás.  
Lo peor de la película: La gran cantidad de soldados que comprende el pelotón hace imposible que la película profundice en las historias de cada uno de ellos, quedando ciertos personajes desdibujados o simplemente caricaturizados. Se podría haber cuidado un poco más las elipsis.  Y, por supuesto, la música.  

Trailer de la película:


lunes, 7 de noviembre de 2011

Los terrores de la Universal también se leen



Heredero del expresionismo alemán, el cine de terror producido por la Universal a comienzos de los años 30 de la pasada centuria fue un bálsamo a la difícil situación social desatada en Estados Unidos tras el "crack" de Wall Street (1929). Pero también -y eso es lo que cuenta para el cinéfilo- el pórtico a uno de los pocos géneros del cine clásico que, tras la natural evolución, ha llegado hasta nuestras pantallas lleno de vitalidad. Aunque sus protagonistas procedían de las páginas más tenebrosas de la literatura anglosajona, el repertorio de la Universal alcanzó definitivamente las bases de la mitología concerniente al triunvirato de las tinieblas. Fue Tod Browning -que no Bram Stoker- quien dispuso que Drácula vistiera un frac. La impresionante cabeza cuadrada y claveteada de la abominación de Frankenstein es un hallazgo de Jack P. Pierce, no de Mary W. Shelley. El hombre lobo, cuya base literaria era menor, es, prácticamente, un invento de Curt Siodmak. Surgido en los albores de la pantalla sonora, el repertorio de la Universal fue el primero en valerse de los nuevos hallazgos técnicos para poner en marcha alguno de los mecanismos habituales del terror cinematográfico, desde el grito enloquecido de la bella cuando descubre al monstruo, hasta las puertas que chirrían misteriosamente.

El libro de Javier Memba, El cine de terror de la Universal, dentro de la colección “Lo {esencial} de…”, de T&B Editores, cuya primera edición data de 2004, examina en profundidad películas como:

  • Drácula (Drácula, 1931)
  • El doctor Frankenstein (Frankenstein, 1931)
  • Doble asesinato en la calle Morgue (Murders in the rue Morgue, 1932)
  • La momia (The Mummy, 1932)
  • El caserón de las sombras (The Old Dark House, 1932)
  • El hombre invisible (The Invisible Man, 1933)
  • Satanás (The Black Cat, 1934)
  • El cuervo (The Raven, 1935)
  • El lobo humano (The Werewolf of London, 1935)
  • La novia de Frankenstein (The Bride of Frankenstein, 1935)
  • El hombre lobo (The Wolf Man, 1941)

Elsa Lanchester y Boris Karloff en "La novia de Frankenstein"

Javier Memba es periodista y colaborador habitual del diario “El Mundo”. Ha escrito varias novelas como “Homenaje a Kid Valencia (1989)”, “Disciplina (1991)” o “Good bye, señorita Julia (1993)”. Memba también ha sido guionista de cine, radio y televisión. El libro que hoy recomendamos es un extraordinario viaje al cine clásico de terror de la Universal.
Para que los cinéfilos podamos disfrutar del cine también leyendo.

Páginas interiores del Libro de Javier Memba

Sonny, de Larisa Sadilova, en SEFF´11



Título original: Synok. Dirección: Larisa Sadilova. Guión: Larisa Sadilova. País: Rusia. Año: 2009. Duración: 90 min. Género: Drama. Producción: Rustam Akhadov para Arsi Film Production. Fotografía: Dmitrii Mishin. Montaje: Anvar Charyev. Música: Rustam Akhadov. Estreno en España: Del 4 al 11 de Noviembre de 2011 en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2011).
Intérpretes: Viktor Sukhorukov, Oleg Frolenkov, Oleg Bokhan, Evgenia Simonova, Ksenia Surkova, Yury Kiselev, Aleksander Isaev, Oleg Loshikhim, Sergey Kilpikov, Igor Ignatov.
Sinopsis:
Andrei solo era un bebé cuando su madre abandonó a su padre, dejándolo al cuidado del niño. Ahora, el hijo es un adolescente al que el padre sigue cuidando con la misma pasión, por lo que Andrei siente que no puede respirar. Andrei intenta encontrar la libertad con sus amigos y, sobre todo, con Rita, su nueva novia, una chica que cruza el país en autostop y que Andrei recoge con el coche de su padre. Pero el coche tiene una avería y en vez de volver a casa, los dos se apoderan de un 4 x 4 que encuentran en la carretera y siguen adelante. Pero no saben que el vehículo pertenece a un hombre de negocios al que acaban de asesinar.

Viktor Sukhorukov

Calificación: 5, Mediana.
Lo mejor de la película: Destaca la magnífica interpretación de Viktor Sukhorukov, en su papel de padre de Andrei.  
Lo peor de la película: El guión de la realizadora rusa Larisa Sadilova nos parece interesante, pero su puesta en escena contiene algunos fallos, que impide al espectador poderse enganchar por completo a la historia, parece como si en algunos momentos de la película nos faltara información. Por otro lado, comentar que nos parece muy cutre la proyección que ha realizado el Cine Nervión de la cinta, en formato dvd y con pantalla reducida, esto no debería pasar en un Festival como éste, deberían de haber trabajado los organizadores del Festival para traer una buena copia de la película, al objeto de que ésta se pudiera ver con todo su esplendor, ya que la copia proyectada ha deslucido mucho la película.  

No existe disponible el Trailer de la película.

Fotograma de "Sonny"

domingo, 6 de noviembre de 2011

Margin call, de J.C. Chandor



Título original: Margin call. Dirección y guion: J.C. Chandor. País: USA. Año: 2011. Duración: 109 min. Género: Drama, thriller. Producción: Michael Benaroya, Neal Dodson, Zachary Quinto, Robert Ogdent Barnum, Corey Moosa y Joe Jenckes. Música: Nathan Larson. Fotografía: Frank G. Demarco. Montaje: Pete Beaudreau. Diseño de producción: John Paino. Vestuario: Caroline Duncan. Estreno en España: 21 Octubre 2011.
Intérpretes: Kevin Spacey (Sam Rogers), Paul Bettany (Will), Jeremy Irons (John Tuld), Zachary Quinto (Peter Sullivan), Penn Badgley (Seth), Demi Moore (Sarah), Mary McDonnell (Mary), Stanley Tucci (Eric Dale), Simon Baker (Jared).

Sinopsis:
Ambientada en el arriesgado mundo de las altas finanzas, nos encontramos ante un thriller dramático que compromete a las figuras clave de un banco de inversión durante las turbulentas 24 horas previas al inicio de la crisis financiera de 2008. Cuando Peter Sullivan, un analista junior, revela información que podría probar la caída de la empresa, origina una toma de decisiones en cadena tanto morales como financieras que producen un terremoto en las vidas de los implicados en el inminente desastre.
Jeremy Irons


Calificación: 7, Buena.
Lo mejor de la película: Guión muy bien confeccionado por parte de Chandor, que realiza aquí su muy interesante ópera prima. El capitalismo salvaje queda al descubierto gracias a Chandor. La fotografía de Demarco y la estética tan fría, elegidas adrede, están muy bien conseguidas. Fenomenal el trabajo de los actores (nada nos hace pensar que no son auténticos banqueros), destacando en pantalla la presencia de Jeremy Irons.   
Lo peor de la película: Aunque el guión pretende evitar caer en tecnicismos, debido al tema que trata, en algunos momentos puede ser complicado seguir su densa trama. Nada es peor que ver esta cinta doblada, nos perdemos las voces originales de sus grandes intérpretes.  

 Trailer de la película:

Hipsters, de Valery Todorovsky, en SEFF´11



Título original: Stilyagi. Dirección: Valery Todorovsky. Guión: Yuri Korotkov. País: Rusia. Año: 2009. Duración: 125 min. Género: Musical. Producción: Krasnaya Strela - Red Arrow Company. Leonid Yarmolnik, Vadim Goryainov, Leonid Lebedev, Valery Todorovsky. Fotografía: Roman Vasyanov. Montaje: Alexey Bobrov. Música: Konstantin Meladze. Estreno en España: Del 4 al 11 de Noviembre de 2011 en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2011).
Intérpretes: Oksana Akinshina, Anton Shagin, Evgenia Brik, Maksim Matveev, Igor Voynarovskiy, Ekaterina Vilkova

Sinopsis:
En 1955, la mayoría de los jóvenes moscovitas se conforman con la ideología impuesta por el régimen soviético, la prohibición de vestirse de forma diferente y expresarse a través del arte. Pero hay lugares secretos llenos de marcha donde los que van se visten con ropa llamativa, las chicas lucen escotes y los tupés llegan hasta el cielo. El odio de los severos camaradas no basta para impedir a estos jóvenes que vayan a la moda. Uno de los protagonistas, Mel siempre ha andado ciegamente con los mayores hasta la noche en que conoce a la preciosa y osada Polly. Al cabo de unos días, Mel se compra un traje brillante en el mercado negro, empieza a tocar el saxo y aprende a mover las caderas. Pero ¿convencerá a Polly de que lleva el espíritu del boggie-woogie en el alma?

Fotograma de la pelicula "Hipsters"


Calificación: 8, Muy Buena.
Lo mejor de la película: El optimismo y el colorido que desprende este musical, a pesar de la época soviética tan gris que nos muestra. Los temas musicales son fantásticos, bien interpretados y coreografiados. El vestuario es sencillamente genial. Estupenda la dirección artística. Una gozada.   
Lo peor de la película: Que estos productos tan dignos y tan bien realizados nunca consiguen estrenarse en España.      

Trailer de la película:

sábado, 5 de noviembre de 2011

Policeman, de Nadav Lapid, en SEFF´11



Título original: Ha-Shoter. Dirección y Guión: Nadav Lapid. País: Israel. Año: 2011. Duración: 109 min. Género: Drama. Producción: Itai Tamir. Fotografía: Shai Goldman. Montaje: Era Lapid. Estreno en España: Del 4 al 11 de Noviembre de 2011 en el Festival de Cine Europeo de Sevilla (SEFF 2011).
Intérpretes: Yiftach Klein, Yaara Pelzig, Michael Mushonov

Sinopsis:
Yaron es un policía que pertenece a un grupo de elite de la unidad antiterrorista israeli. Los miembros de esta unidad son el arma con la que el Estado apunta a sus oponentes, el enemigo árabe. Yaron adora la unidad, la camaradería masculina que reina en su seno, los cuerpos musculosos, la estética de la misma. También esta emocionado porque su esposa va a dar a luz; puede ser padre en cualquier momento. Pero un encuentro con un grupo tan violento como radical y extraordinario le enfrentara a la guerra de clases en Israel y a la guerra que se libra en su interior.

Fotograma de la película "Policeman"

Calificación: 6, Aceptable.
Lo mejor de la película: Un interesante guión, claramente segmentado en dos historias, que se unen al final, donde la primera parte, cuando el protagonista es Yaron,  supera con creces a la segunda.  
Lo peor de la película: La falta de ritmo en algunos momentos, debido a la estructura de su guión. Hubiera estado más acertado que se hubiera narrado a la vez las dos historias, con un montaje en paralelo, la película habría ganado mucho ritmo y mayor interés en el espectador. La falta de música no se comprende en absoluto.     

Trailer de la película:


viernes, 4 de noviembre de 2011

La cosa, de Matthijs Van Heijningen



Título original: The thing. Dirección: Matthijs Van Heijningen. País: USA. Año: 2011. Duración: 103 min. Género: Terror. Guión: Eric Heisserer; basado en el relato “Who goes there?”, de John W. Campbell Jr. Producción: Marc Abraham y Eric Newman. Música: Marco Beltrami. Fotografía: Michel Abramowicz. Montaje: Julian Clarke y Peter Boyle. Diseño de producción: Sean Haworth. Vestuario: Luis Sequeira.  Estreno en España: 21 Octubre 2011.
Intérpretes: Mary Elizabeth Winstead (Dra. Kate Lloyd), Joel Edgerton  (Braxton Carter), Eric Christian Olsen (Adam Goldman), Ulrich Thomsen (Dr. Sander), Adewale Akinnuoye-Agbaje (Jameson), Trond Espen Seim (Edvard Wolner).

Sinopsis:
Estamos ante la precuela del clásico de 1982 del mismo título dirigido por John Carpenter. La belleza aterradora de un continente extraordinario, la Antártida, sirve de telón de fondo para una misión científica. Un descubrimiento que abre posibilidades inimaginables se convierte en una lucha por la supervivencia cuando un grupo de investigadores internacionales descubre a un alienígena. La criatura tiene la habilidad de cambiar de forma a voluntad y convertirse en la copia perfecta de cualquier ser humano. La paranoia se extiende como la pólvora entre los científicos infectados por el misterio llegado de otro planeta. La paleontóloga Kate Lloyd y el piloto Braxton Carter unirán sus fuerzas para impedir que la criatura mate uno a uno a los miembros del equipo.

Mary Elizabeth Winstead


Calificación: 4, Deficiente.
Lo mejor de la película: Los efectos digitales, aunque prefiero el latex que usaba Carpenter.
Lo peor de la película: No aporta nada nuevo, esto en vez de una precuela, tal como nos lo han vendido, es un flojo remake del clásico de Carpenter. Un muy pobre guión con efectos especiales por un tubo y sustos a base de ruidos y golpes musicales. Calamitoso. Cine para adolescentes tragapalomitas.   

 Trailer de la película:

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El niño de la bicicleta, de Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne


Título original: Le gamin au vélo. Dirección y guión: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Países: Bélgica, Francia e Italia. Año: 2011. Duración: 87 min. Género: Drama. Producción: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne y Denis Freyd. Fotografía: Alain Marcoen. Montaje: Marie-Hélène Dozo. Vestuario: Maïra Ramedhan Lévy. Estreno en España: 28 Octubre 2011.
Intérpretes: Cécile De France (Samantha), Thomas Doret (Cyril), Jérémie Renier (Guy), Fabrizio Rongione (librero), Egon Di Mateo (Wes), Oliver Gourmet (dueño del bar).

Sinopsis:
Cyril tiene casi 12 años y un único plan: encontrar al padre que le dejó temporalmente en un hogar infantil de acogida. Conoce por casualidad a Samantha, que tiene una peluquería. Samantha accede a que se quede con ella los fines de semana. Cyril no quiere reconocer el amor que Samantha siente por él, un amor que el niño necesita desesperadamente para calmar su rabia.

Thomas Doret


Calificación: 8, Muy Buena.
Lo mejor de la película: La manera de narrar la historia los hermanos Dardenne, el seguimiento con la cámara de los personajes, la forma de mostrarlos, a caballo entre lo frío y lo cálido, la ficción y el documental. Es un estilo único, auténtico, inimitable, es el sello Dardenne. Quedamos asombrados con que realismo y veracidad hurga en la problemática que nos muestra. Sin duda, cine social de autor y del bueno. El pequeño Thomas Doret está genial, acompañado por la estupenda Cécile de France.
Lo peor de la película: Tras casi 80 minutos de cine social, muy comprometido, todo tan real como la vida misma, el final esperanzador es poco creíble. En esta ocasión los Dardenne han apostado por un excesivo optimismo.

Trailer de la película:

martes, 1 de noviembre de 2011

Coppola: el fascinante horror




"Es imposible para las palabras describir lo que es necesario para aquellos que no saben lo que el horror significa. El horror. El horror tiene una cara... y uno debe hacerse amigo del horror. El horror y el terror moral son tus amigos. Si no lo son, son enemigos a los que hay que temer. Son enemigos de verdad"

Coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando)





Por razones generacionales no pude asistir al estreno de “Apocalypse now” y en los siguientes años, en sucesivas reposiciones televisivas, el tema de la guerra de Vietnam me daba algo de grima, por lo que una película sobre un conflicto casposo que había ocupado buena parte de los informativos durante toda mi niñez me repelía un tanto, aunque siempre tuve anotado en mi debe visionar aquella película que todos consideraban una obra maestra.

Corría el año 2001, una tarde de calor africano, la sala grande del Alameda Multicines, a lo sumo 10 acólitos que habíamos acudido a cumplimentar al “pope” Coppola… y mi intolerable deuda cinéfila fue saldada, de forma brutal, desgarradora y fascinante; la versión “Redux” me aprisionó en la butaca durante 200 minutos, con sentimientos encontrados por la fuerza épica de las imágenes, el mantra hipnótico de su música enroscada como una serpiente a la película, la vesania retratada con un realismo que te podía hacer llegar a la náusea, el homicidio bélico sin honor ni reglas, tal y como prístinamente fuera descrito por Homero en su Ilíada… en suma el HORROR, que termina hastiando a Martin Sheen/Willard hasta colmar su medida y equipararse en hartazgo a Brando/Kurtz, acercando paradójicamente a asesino y víctima, que en un memorable final intercambian papeles, ofreciéndose como víctima quien tiene el poder absoluto, llegando al fin del horror el inmolado y traspasando la carga de dolor al sacrificador, en ilógica subversión del fin último de todo sacrificio ritual.

Dudo mucho que en nuestros días de “democracias consolidadas” y políticamente correctas alguien recibiera financiación y facilidades para filmar una historia sobre crímenes de guerra cometidos por la nación que debe poner la plata para hacer realidad ese proyecto, aunque el maestro Coppola recibió el ninguneo de la Academia, recibiendo sólo dos oscars menores –sonido y fotografía- de los ocho por los que fue nominada la película : director, película, actor de reparto –Robert Duvall-, guión adaptado, dirección artística y montaje, “justo” premio a una actividad tan antiamericana. De hecho, el presidente “demócrata” Carter prohibió el estreno en USA de la película, que sólo consiguió ser estrenada tras ganar la Palma de Oro en Cannes.

Anotar en el haber de esta película algunas de las escenas más memorables de la historia del cine: Duvall ordenando surfear bajo el bombardeo, o en su despiadada y psicopática glosa del napalm, el ataque de los helicópteros al son de la cabalgata de las valkirias de Wagner, los monólogos de Brando describiendo el horror que le ha llevado hasta su lúcida locura, el asesinato ritual que culmina la película… y entre estas escenas memorables otras que han quedado igualmente indelebles en la retina colectiva de los cinéfilos: la onírica y surreal exploración de la selva, con la subyugante fotografía de tonos verdes y azules, abruptamente interrumpida por la irrupción del tigre, las contraposiciones entre dos mundos que se producen en Vietnam, donde conviven la ingenuidad de los nativos atrapados en el conflicto bélico que no alcanzan a comprender del todo, plasmada en escenas como la de los habitantes del campamento que curiosean en la celda de Willlard como si este fuese una atracción circense, o la del río plagado de piraguas que parsimoniosamente abren paso a la lancha; como contrapunto a este ambiente de “locus amoenus”, los americanos se desplazan al fin del mundo con toda la parafernalia occidental, con el ejemplo de la escena de la fiesta en mitad de la selva con conejitas de playboy incluidas.



Sobre el rodaje, comentar que transcurrió tan infernal como el argumento en sí, pues se prolongó durante más de ocho meses en la selva de Filipinas, teniendo que sobreponerse Coppola al rodaje en las condiciones más duras, al infarto sufrido por Sheen, a un Marlon Brando que se presentó a regañadientes, cebado y rapado al cero, negándose a memorizar su guión –tuvo que filmar conversaciones improvisadas con él-, el despido de Harvey Keitel y su sustitución por Martin Sheen, los continuos coqueteos –bueno, tórridos romances- de Sheen y Dennis Hopper con el alcohol y las drogas –casi todo el equipo las consumió durante el rodaje-, compartir los helicópteros prestados por el dictador Marcos con expediciones militares reales contra la guerrilla filipina, un montaje que se prolongó durante más de un año, el empeño de toda la fortuna personal de Coppola para financiar aquella locura –sólo el caché de Brando eran tres millones de dólares de 1979- que le llevó a pensar en el suicidio en tres ocasiones. Para una mejor comprensión de la forja de esta locura, resulta imprevisible el visionado del documental "Hearths of darkness. A filmmaker's apocalypse", realizado cámara en mano por la esposa de Coppola.

Sobre las fuentes literarias en las que Coppola y John Millius basaron el guión, además de la conradiana “El corazón de las tinieblas” que sirve de armazón del argumento, se inspiraron en una serie de ensayos etnográficos de James George Frazer, “La rama dorada”, y en una investigación de Jessie Weston acerca de las raíces del mito del Santo Grial, “Del Ritual al Romance”. Además, en algunos diálogos, se filtran versos de los poemas “Los hombres huecos” y “La canción de amor de J. Alfred Prufrock” de T.S. Eliot y “Si” de Rudyard Kipling y, como si esto fuera poco, durante toda la película, según lo afirmara el mismo Milius, sobrevuela el espíritu de “La Odisea” homérica.


Espiga de Oro para Hasta la vista, de Geoffrey Enthoven



La película belga Hasta la vista, de Geoffrey Enthoven, ha ganado la Espiga de Oro de la 56ª Seminci de Valladolid. La película alberga un curioso equilibrio entre la comedia más negra y la huida de los sentimentalismos. El viaje de tres amigos belgas, un parapléjico, un paralítico por culpa de una enfermedad degenerativa y un ciego a través de Europa para llegar a un prostíbulo en España "especializado en personas como nosotros" y así perder la virginidad ha gustado en el certamen de Valladolid.
Enthoven, su director, nunca deja que sus personajes caigan en la autocomplacencia y escribió el guión tras ver un documental que hablaba de un hecho parecido. Decidió rodar con auténticos disminuidos físicos, pero acabó contratando a tres actores profesionales ante los múltiples retos de un rodaje por varios países europeos que acaba en España, en Punta del Mar, en el burdel El cielo.
La Espiga de Plata ha sido para uno de los grandes títulos de 2011, Las nieves del Kilimanjaro, de Robert Guédiguian, que ya en Cannes maravilló con su vuelta de tuerca al mundo sindicalista del cineasta francés, que ahora mete el dedo en la llaga para llamar la atención sobre las jóvenes generaciones abandonadas por los grandes sindicatos, gente que ni siquiera puede ser calificada de mileruista. Con sus actores habituales y su adorada Marsella, pero con más mala leche que nunca, el filme también ha obtenido el premio del Público, que en Valladolid ha demostrado ser más listo que el jurado.
El resto del palmarés de la Seminci, que ha crecido en número de espectadores y en calidad, proyectando en su sección oficial los últimos largometrajes de Zhang Yimou, los hermanos Dardenne, el ya mencionado Guédiguian, Agnieszka Holland, o La Conquête, el biopic sobre el ascenso a la presidencia francesa de Nicolas Sarkozy, ha dejado premios para Zhou Dongyu, la protagonista de Shan sha shu zhi lian, de Yimou; los actores Brendan Gleeson (The guard) y Patrick Huard (Starbucks), ha sido un galardón ex aequo; a Holland como mejor directora por In darkness, y al mejor guión para el libreto de Monsieur Lazhar (que también obtuvo el FIPRESCI, de la crítica internacional).
Uno de los galardones más valorados en la Seminci es el Pilar Miró a la mejor dirección novel, que en esta edición ha sido justamente otorgado a la española Paula Ortiz por De su ventana a la mía, una inmersión en el amor a través de la vida de tres mujeres (encarnadas por Leticia Dolrea, Maribel Verdú y Luisa Gavasa) en tres épocas históricas muy distintas. Ortiz, nada más conocer el premio, comentó "su gran felicidad". "Es lo mejor que nos podía pasar, el empuje que necesitamos para esta historia". Ortiz teje "un tapiz" de imágenes y poesía en una aventura visual "muy pensada, muy trabajada en guiones técnicos para que lo visual tuviera esa fuerza". La directora trabajó y ensayó mucho con los actores, "y en el rodaje aún les apretamos más", y en pantalla se nota. "Les di música, les pasé lecturas", comenta la debutante, todo con un objetivo: que el público entre "en el juego del filme, en los estados de ánimo de las historias". Una de sus actrices, Maribel Verdú, recibió durante la ceremonia de clausura, la Espiga de Honor de la Seminci, en reconocimiento a su larga carrera.
Muchos premiados y mucho cine de calidad. Esperamos verlas por las salas de estreno.

Maribel Verdu, Espiga de Honor