Título original: Frères ennemis. Dirección: David Oelhoffen. País: Francia. Año: 2018. Duración: 111
min. Género: Thriller, Drama.
Anne-Sophie Bion (Montaje), Guillaume Deffontaines (Fotografía), David Oelhoffen (Guión), Superpoze (Música), Marc du Pontavice (Producción),
Martin Boissau, Julien Roig, Emmanuel Croset20 (Sonido), Anne-Sophie Gledhill (Vestuario),
Justine Leocadie (Casting).
Presentada en la sección oficial
del Festival de Venecia 2018.
Estreno en Sevilla: 14 Junio 2019.
Reparto:
Matthias Schoenaerts
(Manuel), Reda Kateb (Driss), Adel Bencherif (Imrane), Fianso (Sofiane Zermani)
(Fouad), Nicolas Giraud (Remi), Sabrina Ouazani (Mounia), Gwendolyn Gourvenec
(Manon), Marc Barbe (Marc), Astrid Whettnall (Drug Squad Leader), Yann Goven
(Fernandez), Omar Salim (Nouri), Ahmed Benaissa (Raji).
Sinopsis:
Driss y Manuel han
crecido como hermanos en el mismo barrio, un conflictivo suburbio en manos del
narcotráfico. Pero sus destinos les separan: ahora uno es policía, y el otro
criminal. Cuando uno de los mayores golpes de Manuel se va al traste, ambos se
reencuentran entre traiciones y resentimientos. Enfrentados, pero indisolublemente
ligados por algo más profundo.
Comentarios:
En el curso de una
redada, mientras los inquilinos del edificio lanzan sus delatores teléfonos
móviles por las ventanas, uno de los detenidos se dirige a un policía en su
lengua vernácula. “No hablo árabe, idiota”, le replica este. En el exterior de
una cárcel, dos hombres esperan jugando al balón con un niño. Se acerca un
coche de policía que les conmina a abandonar el lugar. Uno de los hombres
parece hacer caso omiso y sigue jugando, tensando una situación que no llega a
estallar, porque su compañero acaba llevándole a la zona de aparcamiento donde
el resto de familiares espera la salida de un recluso.
Esta es la manera,
económica, precisa y reveladora, con que David Oelhoffen presenta a los dos
protagonistas de “Enemigos íntimos”: Driss, policía obligado a marcar
constantemente las distancias con sus orígenes, y el traficante Manuel Marco,
verso libre que cree haber encontrado su lugar en el mundo en el seno de una
familia marroquí que quiere ampliar su línea de negocio con el transporte de
cocaína. Los actores que les dan vida son, respectivamente, Reda Kateb –que
debutó en el cine con el inolvidable Jordi de “Un profeta” (2009)-, con esas
facciones afiladas que parecen hablar de supervivencia y sabiduría callejera, y
Matthias Schoenaerts, un físico intimidatorio matizado por esa mirada de niño
eternamente abandonado en el corazón del bosque. Driss y Manuel vienen de un
pasado común, de esa vida en el suburbio que se bifurcó para colocar al primero
en el lado bueno de la ley y dejó al seguro varado en la marginalidad. En esas
apuestas vitales aparentemente irreconciliables seguirá, no obstante,
existiendo un territorio común: esa zona de sombra donde el policía protege,
pero también pone en peligro a su confidente.
Si en su anterior “Lejos
de los hombres” (2014), Oelhoffen partía de un relato de Albert Camus para
proponer un wéstern abstracto donde dos sujetos aparentemente antitéticos –un
maestro de escuela y un asesino- aprendían a descifrarse, en “Enemigos íntimos”
son las claves del polar las que sustentan un juego de espejos entre dos
personajes marcados por el signo de la no pertenencia. A la película le
interesa mucho más lo que ocurre en el interior de los personajes que la trama
puramente policial, aunque secuencias como la de la huida de Manuel por debajo
de los coches demuestran que lo introspectivo no está reñido con lo galvánico. (Jordi
Costa).
Recomendada
(con reservas).
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