jueves, 23 de julio de 2020

La profesora de piano (Jan Ole Gerster, 2019)


Título original: Lara. Dirección: Jan Ole Gerster. País: Alemania. Año: 2019. Duración: 98 min. Género: Drama.  
Guión: Blaz Kutin. Fotografía: Frank Griebe. Música: Arash Safaian. Montaje: Guillaume Guerry, Isabel Meier. Producción: Marcos Kantis, Martin Lehwald, Michal Pokorny.
Premio especial del jurado y Mejor actriz (Corinna Harfouch) en el Festival de Karlovy Vary 2019. Sección oficial del Festival de Valladolid (Seminci 2019). Nominada a Mejor Película 2019 en los Premios del Cine Alemán.
Estreno en Sevilla: 17 Julio 2020

Reparto: Tom Schilling (Viktor Jenkins), Maria Dragus (Clara), Corinna Harfouch (Lara Jenkins), Johann von Bülow (Policía Fauser).

Sinopsis:
Es el 60 cumpleaños de Lara, a quien no le faltan motivos para celebrarlo: su hijo Viktor va a dar el concierto de piano más importante de su carrera. Ella fue quien proyectó y guió su trayectoria musical, pero llevan varias semanas sin hablar y nada parece indicar que Lara será bienvenida en su debut como intérprete profesional. Sin pensárselo dos veces, compra todas las entradas que quedan a la venta y las distribuye entre cuantos se va encontrando. Pero cuanto más se esfuerza para que la velada sea un éxito, más se descontrola todo.

Comentarios:
Pocos clichés femeninos han sido tan exprimidos como el de la madre castradora y claustrofóbica. Sin embargo, la visión de la maternidad como una oscura sombra de poder casi siempre se ha tratado desde el punto de vista masculino. La profesora de piano, dirigida por el alemán Jan Ole Gerster, ofrece una variante que llena de originales matices el punto de vista de la madre. Ella es Lara, una expianista frustrada por el fracaso de una carrera que, suponemos, estuvo sujeta a un enorme grado de autoexigencia. Una mujer que ha sido incapaz de reprimir ese mismo rigor y crítica en la educación musical de su hijo. La película ocurre en una sola jornada, la del debut del heredero de su talento, un emergente pianista y compositor al que le ha llegado la puesta de largo el mismo día que su madre cumple 60 años.
Con una rigidez física a lo Isabelle Huppert y un soterrado humor que le da una fragilidad y un movimiento muy especial a su personaje, la actriz Corinna Harfouch logra sostener cada plano con un trabajo que lidia con enorme ternura con instintos muy poco encomiables. Un personaje antipático y torpe en sus decisiones pero bañado del íntimo misterio que vamos descubriendo poco a poco. Una mujer condenada a la soledad, a deambular sola por las calles sin que el espectador se adentre demasiado en su biografía. En su ansiedad y malhumor, incluso en su rictus y peinado, intuimos errores como los de tantas otras que fueron sepultadas por esa necesidad de perfección que mina cualquier autoestima. Porque La profesora de piano es la historia de una madre feroz incapaz de soportar el miedo al fracaso de un hijo en el que se ve fatalmente reflejada, pero a la vez es el retrato de una mujer cuyo exceso de celo y protección ocultan una herida que sigue supurando, tan letal como común. Un dolor sublimado con una férrea disciplina musical hacia ese hijo que se enfrenta al descubrimiento de una triste paradoja: para ser el pianista que quiere su madre no lo queda más remedio que huir de ella. (Elsa Fernández-Santos).
Recomendada.


martes, 21 de julio de 2020

Música de Cine: John Williams (1932-)


Sin duda alguna, uno de los compositores cinematográficos más importantes, así como uno de los más populares incluso fuera del, a veces, cerrado universo de la música de cine. Y ello por varias razones de peso, que sostienen este planteamiento: las taquilleras películas en que interviene ("Superman", "En busca del arca perdida", "E.T. el extraterrestre", "Sólo en casa", "Parque Jurásico" o "Harry Potter y la piedra filosofal"); esa recuperación sinfónica que inició a mediados de los años 70 con "La guerra de las galaxias"; las inagotables ediciones en compacto de sus obras; y, lo más importante, su indiscutible calidad tanto en la música de cine en particular, como en otros diversos registros en general.

Nacido en Nueva York (Estados Unidos) el 8 de febrero de 1932, durante su adolescencia, John Williams demostró una fuerte atracción por los estudios que le llevaron a acumular méritos académicos suficientes para lograr el acceso a la Universidad de California. A este talento como estudiante hay que sumarle su temprana vocación de músico. Su prestigio en la Juilliard School of Music de Nueva York demuestra claramente esas tendencias musicales. El maestro Castelnuovo Tedesco fue quien enseñó al alumno impulsivo algunos secretos de la composición e interpretación. Por otro lado, estudió piano con la legendaria Madame Rosina Lhevinne, al tiempo que se gana la vida tocando dicho instrumento en clubs de jazz.

Vuelve a marcharse a Los Ángeles para tocar en la orquesta de los estudios Columbia, donde conoce a compositores que siempre había admirado, tales como Bernard Herrmann, Alfred Newman y Franz Waxman. Durante los años 50 y 60 trabaja como pianista en las orquestas de André Previn y Henry Mancini, colaborando en la grabación de cientos de discos de jazz y pop, entre ellos cinco de Mancini (“Peter Gunn”, “More Music from Peter Gunn”, “The Mancini Touch”, “The Blues and the Beat” y “Combo!”), dos de Jerry Fielding y su orquesta (“Fielding´s Formula” y “Hollywoodwind Jazztet”), y varios de Previn (“Hollywood Composers”). Durante esa misma época, interviene también como orquestador, pianista y arreglista de cantantes como Frankie Laine y Vic Damone.

En 1958 compone sus primeros episodios televisivos, ganando dos premios Emmy y siendo contratado como orquestador y arreglador en los Estudios de la 20th Century Fox. Es entonces cuando, firmando como Johnny Williams, participará en comedias ligeras con un estilo musical cercano al jazz propugnado por Henry Mancini. Tras ganar un Oscar al mejor orquestador por "El violinista en el tejado", comienza a alcanzar cierto prestigio en lo que se dio llamar “cine de catástrofes” durante el inicio de los 70: "La aventura del Poseidón", "Terremoto", "El coloso en llamas"... etc.




En 1974 fallece de un derrame cerebral, con tan sólo 44 años, su esposa, la actriz y cantante Barbara Ruick, con quien tuvo tres hijos, Joseph, Mark y Barbara. Un año después de tan trágica pérdida, la vida le devolvía a Williams la sonrisa con enorme éxito internacional que lograría con su partitura para "Tiburón", cuyas notas de cuerda, recicladas de Bernard Herrmann y que sugieren el ataque del escualo, causaron una auténtica sensación en su momento. La película supuso además el inicio de una de las parejas más estables y fructíferas de la Historia del Cine: John Williams-Steven Spielberg.

John Williams & Steven Spielberg

Con Steven Spielberg, ha formado el binomio más famoso de la historia del cine durante casi 30 años y todavía continúa en plena forma: "Loca evasión", "Tiburón", "Encuentros en la tercera fase", "En busca del arca perdida", "Indiana Jones y el templo maldito", "Indiana Jones y la última cruzada", "E.T. el extraterrestre", "El imperio del sol", "Hook el capitán garfio", "Para siempre", "Parque jurásico, El mundo perdido, La lista de Schindler", "Salvar al soldado Ryan", "Amistad", "Inteligencia Artificial", "Minority Report", "Atrápame si puedes", "La Terminal", "La Guerra de las Mundos",…




En 1977 se produce la locura colectiva, que todavía hoy continúa, con la composición de "La Guerra de las Galaxias", para la que el neoyorkino recupera orquestaciones y melodías sinfónicas del Hollywood clásico. A partir de ese momento, se convierte en músico de referencia para todo tipo de grandes producciones, elevándose su caché y prestigio hasta cotas insospechadas hacía tan solo unos pocos años.


En enero de 1980, es nombrado director de la Boston Pops Orchestra, fundada en 1885 y considerada una de las formaciones más prestigiosas del país, manteniéndose en el puesto hasta diciembre de 1993, y ofreciendo con la misma una serie de fabulosos recitales en Estados Unidos, Europa y Japón, además de la grabación de discos realizando versiones de todo tipo de géneros musicales. Ese mismo año contraerá de nuevo matrimonio, esta vez con la fotografa Samantha Wilson.

En su obra caben todas las tendencias y estilos, siempre llevadas a su inconfundible orquestación sobria y espectacular, de preciso tempo rítmico; yendo de Bartók a Wagner, pasando por Walton, Prokofiev, Copland y Vaughan Williams. Aunque si hay alguien cercano en el tiempo es sin duda Erich Wolfgang Korngold, máximo exponente de la música sinfónica de la edad dorada de Hollywood, y a quien Williams sigue fielmente los pasos en cuento a intensidad dramática, fanfarrias impactantes, marchas vibrantes y melodías fácilmente reconocibles e incluso tarareables.

 
En 1994, y tras la perfección y maestría alcanzada con la melancólica "La Lista de Schindler" (su cuarto Oscar de la Academia a la mejor banda sonora original, tras "Tiburón", "La Guerra de las Galaxias" y "E.T., el extraterrestre"), se llega a anunciar su retirada del mundo del cine, para temor de su ingente legión de seguidores. Pero nada más lejos de la realidad, ya que durante los últimos años ha alternado la composición de bandas sonoras con piezas clásicas, demostrando una sorprendente capacidad de trabajo en la que siempre auna cantidad y calidad.

En 2020, fue galardonado con el premio Princesa de Asturias de las Artes, junto con Ennio Morricone.




Una docena de Bandas Sonoras imprescindibles:

·         2011: Memoirs of a Geisha (Memorias de una Geisha)
·         2002: Catch Me If You Can (Atrápame si puedes)
·         2001: Harry Potter and the Philosopher´s Stone (Harry Potter y la piedra filosofal)
·         1998: Saving Private Ryan (Salvar al soldado Ryan)
·         1993: Jurassic Park (Parque jurásico)
·         1993: Schindler´s List (La lista de Schindler)
·         1982: E.T.: The Extra Terrestrial (E.T., el extraterrestre)
·         1981: Raiders of the Lost Ark (En busca del arca perdida)
·         1978: Superman. The Movie (Superman. La película)
·         1977: Star Wars (La guerra de las Galaxias)
·         1977: Close Encounters of the Third Kind (Encuentros en la tercera fase)
·         1975: Jaws (Tiburón)



Estudio del CD “Catch Me If You Can”.
Manuel Ruiz del Corral.


Cualquier obra de John Williams resulta difícil de valorar, especialmente a la hora de escoger los criterios comparativos. Difícil es comparar a Williams con los demás, puesto que pertenece, por formación, experiencia y capacidad creativa a una dimensión artística diferente. Un mito viviente y en activo, que seguramente será la referencia de muchos, y sobre todo de los que lo niegan.

Y más difícil es comparar entre sí la obra de Williams, porque cada trabajo presenta un concepto artístico diferente, y en constante evolución. Una opción, seguida por muchos, es quedarse anclados en los conceptos musicales que hicieron de Williams el máximo exponente de la música de cine (allá por los 70 y 80). Si esta es la referencia verdadera, cualquier obra que difiera de esos conceptos es considerada inferior.

Otra opción es seguir la profunda evolución del maestro, hacia una música emocionalmente más madura y compleja, más sutil en formas, más abstracta y sosegada, y si me apuran, más apasionante. Este camino, como en toda evolución, ha sufrido pruebas y experimentos necesarios, materializados en obras en ocasiones denostadas, pero con un valor creativo enorme.


“Catch Me if You Can” puede pertenecer a este último grupo. Una obra con integridad y personalidad propia, con conceptos nuevos y originales, pero de alguna forma, carente de esa fuerza que dan las ideas asentadas. Esta carencia no quita valor, simplemente obliga al oyente a una escucha diferente y atractiva.

Williams aporta para este score una atmósfera suave y melancólica, con sutiles toques de humor, muy acorde con la película. Muy destacable es la orquestación, no por su espectacularidad y contrastes, sino por su sutileza, originalidad y sencillez: el uso del vibráfono como elemento principal, apoyado de los xilófonos, celesta y piano en ocasiones, otorgan un dulce carácter percusivo bastante peculiar al score (coqueteando a veces con lo minimalista). Asimismo, Williams se apoya en la tímbrica de las maderas y el saxo, que sirve de puente hacia una estética jazzy, también muy peculiar. En definitiva, un dominio de elementos puestos en escena con maestría y sutileza, que generan una atmósfera tan atípica como interesante.

Temáticamente hablando, Williams nos deja entrever una bella melodía construida en “The Father´s Theme” (leit-motiv del padre de Frank), que recuerda lejanamente al lirismo de “Munich” o “La Lista de Schindler”, algo más apagado quizá. Otro tema, de menos entidad pero omnipresente y principal es el presentado en “The Float”. Estos dos temas, junto a un concepto de score fundamentado en variaciones de motivos rítmicos y tímbricos, da color y responde al estado anímico cómico-obsesivo de nuestro personaje principal, interpretado por Leonardo Di Caprio, que en mi opinión, es el centro de la banda sonora, y de la película en sí.

 
Otro foco importante es la pseudo-improvisación de los instrumentos de madera y el saxo, emulando un sonido jazzístico, pero medido al milímetro, como Spielberg se encarga de indicar en el libreto: “cada una de las notas del saxofón ha sido explícitamente escrita por John”.

Los títulos iniciales y “The Float” muestran ya el espíritu de la obra, bastante reiterado a lo largo de todo el CD. Este espíritu, junto con las referencias y esbozos emocionales de los leit-motivs de Frank y de su padre, y varios momentos de belleza orquestal contenida (especialmente en “Deadheading”), resumen de forma “brusca” el score. 

 
El CD está apoyado por canciones estupendas y conocidas, fantásticamente colocadas en la película, que dan la variedad y color del que pudiera carecer el score en su conjunto. Un 10 para el supervisor musical.

En definitiva, un CD muy disfrutable, que demuestra en su score que Williams trabaja con más ilusión que nunca, indagando, estudiando y experimentando, ofreciéndonos sensaciones nuevas en cada trabajo.



Y, para finalizar, nos vamos a quedar con los títulos de crédito de “Catch Me If You Can”, obra de Olivier Kuntzel y Florence Deygas, dos diseñadores franceses que en la actualidad tienen el estudio Kuntzel+Deygas, dedicado al diseño mobiliario, la ilustración, la moda y animación. Durante los créditos iniciales de este filme, escuchamos el maravilloso Main Title compuesto por el maestro Williams. 


domingo, 19 de julio de 2020

Series de TV: Forever (2018)


Título original: Forever. Temporada: 1. Episodios: 8. Año: 2018. País: USA. Género: Comedia dramática. Estreno: 14 Septiembre 2018 (Amazon Prime Video)
Nominación a Mejor guión en un episodio de serie cómica del Sindicato de Guionistas (WGA) 2019.
Creator: Alan Yang, Matt Hubbard. Dirección: Alan Yang, Miguel Arteta, Janicza Bravo. Guión: Matt Hubbard, Alan Yang, Jen Statsky, Joe Mande, Colleen McGuinness, Ali Gusberg, Aniz Adam Ansari. Música: Daniel Hart. Fotografía: Mark Schwartzbard. Montaje: Daniel Haworth, Dan Schalk. Producción: Ted Gidlow.

Reparto: Fred Armisen (Oscar Hoffman), Maya Rudolph (June Hoffman), Catherine Keener (Kase), Noah Robbins (Mark Erickson), Sharon Omi (Mrs. Nakajima), Charles Emmett (Jim), Cooper Friedman (Josiah), Peter Weller (The Traveler), Julia Ormond (Marisol), Obba Babatundé (Gregory), Hong Chau (Sarah), Jason Mitchell (Andre).  

Sinopsis:
June y Oscar viven una vida cómoda pero rutinaria cuando repentinamente se encuentran en una situación completamente inesperada, haciéndose preguntas sobre el amor y el matrimonio. El matrimonio vive en los suburbios de Riverside, California. Durante 12 años tuvieron las mismas conversaciones, comieron las mismas comidas y pasaron sus agradables vacaciones en la misma casa alquilada del lago. Pero después de que June hable con Oscar para cambiar un poco las cosas proponiendo un viaje de esquí, la pareja de repente se encuentra en un territorio completamente desconocido.
Episodio 1. Together Forever
Episodio 2. June
Episodio 3. The Lake House
Episodio 4. Kase
Episodio 5. Another Place
Episodio 6. Andre and Sarah
Episodio 7. Oceanside
Episodio 8. Goodbye Forever

Comentarios:
A diferencia de Netflix, que suele acaparar nuestra atención con facilidad, principalmente porque invierte gran parte de sus esfuerzos no sólo en producir productos propios, sino también en promocionarlos, Prime Video no está tan asentada en España como tal vez debería. Su presencia mediática es mucho menor, lo que produce que la infravaloremos más de lo normal. Es por ello que muchas veces hay que cavar en su catálogo hasta encontrar algo interesante (que lo hay), pero también te adentras en la mayoría de sus productos sin tener demasiadas referencias. Pero en el caso de la serie que nos atañe hoy, la verdad es que es todo un acierto. ‘Forever’ es lo que podríamos considerar un sleeper en toda regla, una tragicomedia que se coloca sin problemas por encima de muchas.
La sinopsis y la campaña promocional de ‘Forever‘ centran sus esfuerzos en guardarse todas las sorpresas posibles y por lo tanto me veo en la obligación de hacer lo mismo, ya que quiero que os aventuréis a verla y acabéis tan fascinados como yo. Sólo puedo deciros que la serie guarda mucho más de lo que aparenta y, aunque la monotonía de la vida en pareja y la incomunicación son los pilares fundamentales de ésta, la historia va por unos derroteros bastante inesperados y poco convencionales.


La estupenda combinación entre la comedia y el drama que propone ‘Forever‘ es quizá su mejor carta de presentación. Tanto Alan Yang (co-creador de ‘Master of None‘) como Matt Hubbard (guionista de ‘Rockefeller Plaza‘) saben dotar a la serie de las gotas de humor necesarias para convertirla en una historia llena de melancolía y situaciones con las que uno puede empatizar con suma facilidad. Además la serie tampoco se queda corta a nivel visual, ya que cuenta con una dirección de fotografía impecable y preciosista que resulta muy agradable de contemplar. Los creadores juegan con las expectativas del espectador cuando y como quieren, lo que en un par de ocasiones se traduce en tramas que aparentemente no van a ninguna parte, pero que más adelante te das cuenta que te han llevado a donde han querido (el sexto episodio es un claro ejemplo de esto que digo).


Pero no podemos dejar de lado el fantástico trabajo de su reparto protagonista. Maya Rudolph y Fred Armisen son conocidos en su país de origen por su fantástica vis cómica en ‘Saturday Night Live‘, pero desde hace algunos años han estado coqueteando con registros más dramáticos y ‘Forever‘ es la prueba palpable de que ambos son capaces de todo. La química entre Rudolph y Armisen es abrumadora y se puede apreciar desde el primer minuto juntos, pero llega al máximo nivel cuando comparten momentos de pura comedia en los que June y Oscar comparten sus juegos y referencias internas. Poco a poco nos hacen partícipes del tipo de relación en la que están estancados, con sus momentos buenos y sus momentos malos, lo que ayuda a que se abra un amplio abanico de posibilidades.


Noah Robbins (‘Unbreakable Kimmy Schmidt‘) se convierte en el alivio cómico principal de la serie interpretando a Mark, un adolescente sin pelos en la lengua que mantiene una peculiar relación de amistad con Oscar. Catherine Keener, por otra parte, da vida a Kase, un personaje que sirve como punto de inflexión en la vida de June, nuestra protagonista. June encuentra en Kase esa oportunidad de vivir algo diferente, una vía de escape al bucle en el que se encuentra atrapada con Oscar.
‘Forever‘ supone un análisis universal y accesible al peculiar mundo del amor y el emparejamiento desde un punto de vista poco convencional. Una opción imprescindible para aquellos que quieran notar cómo se les encoge el corazón al mismo tiempo que acompañan a June y Oscar en su viaje hacia el autodescubrimiento. (Imanol de Frutos)
Recomendada.