lunes, 11 de septiembre de 2023

Oppenheimer (Christopher Nolan, 2023)

 

Título original: Oppenheimer. Dirección: Christopher Nolan. País: USA. Año: 2023. Duración: 180 min. Género: Drama, Thriller.

Guión: Christopher Nolan (basado en el libro de Kai Bird, Martin J. Sherwin sobre la biografía de J. Robert Oppenheimer). Música: Ludwig Göransson. Fotografía: Hoyte van Hoytema. Producción: Universal Pictures, Atlas Entertainment, Syncopy Production, Gadget Films.

Fecha del estreno: 20 Julio 2023 (España).

 

Reparto: Cillian Murphy (J. Robert Oppenheimer), Emily Blunt (Kitty Oppenheimer), Robert Downey Jr. (Lewis Strauss), Matt Damon (Leslie Groves), Florence Pugh (Jean Tatlock), Kenneth Branagh (Niels Bohr), Rami Malek (David Hill), Casey Affleck (Boris Pash), Ben Safdie (Edward Teller), Josh Hartnett (Ernest Lawrence), Dane DeHaan (Kenneth Nichols)

Jason Clarke (Roger Robb), Jack Quaid (Richard Feynman), Alden Ehrenreich (Ayudante del Senado), David Krumholtz (Isidor Rabi), Matthew Modine (Vannevar Bush).

 

Sinopsis:

En tiempos de guerra, el brillante físico estadounidense Julius Robert Oppenheimer, al frente del "Proyecto Manhattan", lidera los ensayos nucleares para construir la bomba atómica para su país. Impactado por su poder destructivo, Oppenheimer se cuestiona las consecuencias morales de su creación. Desde entonces y el resto de su vida, se opondría firmemente al uso de armas nucleares.

 

Comentarios:

La distribuidora, la productora, el protagonismo de esa cosa presuntamente imprescindible llamada marketing, el propio Christopher Nolan, alguien que legítimamente jamás duda de su condición de artista, convierten el estreno de Oppenheimer en el gran suceso cinematográfico del año. Falta le hace al hueco Hollywood de los últimos años inventarse películas creativas y poderosas, con capacidad para atrapar a un público masivo que no tenga atrofiado el sentido del gusto. El pase de prensa se celebra en un cine de Las Rozas (Madrid) que responde a las condiciones visuales y acústicas con las que Nolan ha concebido su película. ¿París bien vale una misa? El mosqueo ante el largo desplazamiento se me va esfumando ante la potencia visual que exhibe la pantalla. Y el sonido hace que vibre alarmantemente la butaca.

También sabes que vas a estar allí durante tres horas. La norma que está imponiendo Hollywood respecto a la extenuante duración de su cine me resulta casi siempre pesarosa y gratuita, pero en el caso de esta película no miro ni compulsiva ni relajadamente el reloj. También soporto la necesidad de la vejiga. No me quiero ausentar ni mínimamente de lo que me están contando. El tiempo no abruma. Porque la historia es poderosa. También oscura. Y está bien narrada.

Chistopher Nolan siempre se toma muy en serio lo que pretende hacer, es un perfeccionista. A veces le sale bordado, como en las extraordinarias El caballero oscuro y Dunkerque. Otras poseen notable atractivo para mí (Insomnio, El truco final, Interstellar) y también me puede resultar tan pretencioso como incomprensible en el caso de las insufribles Origen y Tenet. Pero la huella de su personalidad es constante. Le salga mejor o peor el producto. No creo que al insustituible Scorsese le quede mucha carrera debido a su provecta edad. Y el tantas veces hipnótico David Fincher se toma con calma su carrera. Nolan está en la onda de los anteriores. Es una de las escasas alternativas que ofrece Hollywood al cansino y rutinario cine de superhéroes, inacabables sagas y otras triunfantes naderías.

Nolan escribe y dirige Oppenheimer. Y le imagino controlando hasta el menor detalle en la producción. Aborda la compleja biografía de un científico genial que engendró algo tan asombroso y de efectos monstruosos llamado bomba atómica. Este hombre no solo acumulaba inmensa sabiduría sobre la física cuántica. También brillantez y capacidad para extraer lo mejor de otros científicos, intuición, habilidad y persuasión para lograr que estos trabajaran juntos, generalizado reconocimiento público a su talento, enorme proyección social de su figura. Todo en él correspondía a la imagen de un ganador absoluto. Hasta que le acorralaron con una campaña feroz, capitaneada por burócratas poderosos que hacían doble juego con la eminencia que representaba Oppenheimer, el FBI de aquel individuo todopoderoso, amoral y siniestro llamado Edgar Hoover y las atroces consecuencias para tanta gente de la caza de brujas que estableció el senador McCarthy y sus múltiples lacayos contra presuntos o reales izquierdistas. Y resulta que Oppenheimer siempre tuvo conciencia social y había apoyado con sus palabras y con su dinero a la República durante la guerra civil española, que su hermano y personas muy cercanas habían militado en el Partido Comunista de Estados Unidos. Intentaron quemar su imagen y en parte lo consiguieron, utilizando artimañas, inventando mentiras y medias verdades, manipulando a su entorno.



Nolan también retrata las zonas oscuras, el sentimiento de culpabilidad y las dudas morales del hombre que hizo posible y devastadora la bomba atómica, el arma más salvaje que ha inventado la ciencia en la depredadora historia de la humanidad. Se había creado pensando en su efecto disuasorio para utilizarla en las guerras, pero Estados Unidos comprobó su letal eficacia arrasando las trágicas ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. Durante dos años el ejército y los científicos ensayaron lo que podía ocurrir en el desierto de Los Álamos. Y aunque Rusia fuera su aliada contra el nazismo, ya empezaba la competencia y el espionaje entre ambos países para poseer cuanto antes al monstruo. Estados Unidos justificó el lanzamiento de la bomba atómica afirmando que dio fin a la guerra y que con ello se salvaron muchas vidas estadounidenses. Oppenheimer y también Albert Einstein (la relación entre estos dos cerebros privilegiados está descrita de forma sabrosa) mantuvieron dudas y también certezas terribles sobre los efectos de lo que ellos crearon.

Oppenheimer posee clima, personajes matizados, diálogos inteligentes, zonas de luz y de sombra, una fuerza visual que llega a deslumbrar en algunos momentos, intérpretes que hacen creíbles a sus personajes. Nolan dispone de un guion en el que ocurren cosas desasosegantes y las rueda con solvencia. Esta película respira y crea inquietud. Te contagia esas sensaciones. Yo me conformo con eso en una época en la que ir al cine pocas veces implica cierto y añorado placer. Solo obligación. (Carlos Boyero)

Recomendada.



domingo, 10 de septiembre de 2023

Mamá cumple 100 años (Carlos Saura, 1979)

 

Título original: Mamá cumple 100 años. Dirección: Carlos Saura. País: España. Año: 1979. Duración: 95 min. Género: Comedia dramática.

Guión: Carlos Saura, Rafael Azcona. Música: Luis de Pablo. Fotografía: Teodoro Escamilla. Producción: Elia Querejeta.

Nominada al Oscar 1979 a la Mejor Película de habla no inglesa. Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de San Sebastián 1979. Premio al Mejor Guión en el Festival de Cine de Chicago 1979.

Fecha del estreno: 17 Septiembre 1979 (España).

 

Reparto: Geraldine Chaplin, Amparo Muñoz, Rafaela Aparicio, Norman Briski, Fernando Fernán Gómez, Charo Soriano, José Vivó, Rita Maiden.

 

Sinopsis:

La abuela está a punto de cumplir cien años y todos los miembros de la familia se trasladan a la finca para felicitarla. A la vieja casa llegan los dos hijos, Fernando y Juan, sus respectivas esposas y sus tres hijas. También llega Ana, la antigua institutriz y su marido argentino. A la cita sólo falta José, el más pequeño de los hijos, que murió hace unos años. Todos los hijos esperan que la anciana muera para parcelar la finca, construir una urbanización y salir de la ruina.

 

Comentarios: 

El aserto de Carlos Saura “siempre hago una película en función de otra” llegó a su más alto grado de verdad en el film Mamá cumple cien años, realizada en 1979. Personajes, decorados y paisajes son los ya recreados en su anterior Ana y los lobos (1973).

Las relaciones entre uno y otro título se hacen obligadas en función de su parentesco; el director continúa presentando un microcosmos familiar en el que se mezclan la fantasía y la crueldad, en el que la propia dinámica de la historia se ha encargado de modificar situaciones, alterar caracteres, suprimir personajes o convertir a los niños en adultos.

Ana y los lobos terminaba siendo una alegoría, una combinación de símbolos representados por los tres hermanos como arquetipos de nuestra sociedad y sus respectivos poderes (obviamente, respecto a la época y circunstancias sociopolíticas en que la película fue filmada). En síntesis, podemos decir que asistimos a la historia de una “desintegración” en el que las apariencias vencían a la realidad.

Mamá cumple cien años, como toda obra “comunicada”, es un film narcisista que necesita mirarse en su precedente. La llegada de Ana (la institutriz) y la fiesta de cumpleaños (de mamá) tienen todo el carácter de una “reintegración” familiar; los protagonistas (Fernando, Juan) constituyen un coro y como tal actúan. Ana deviene en personaje pasivo que sublima sus recuerdos entre una realidad angustiosa que, por momentos, la destruye. Luchy, por el contrario, se ha convertido en ejecutora y activa, impregnando de crueldad y ambición el clan familiar.

Lo más llamativo de este film, respecto de su precedente, es la presentación de unos signos cuyos valores se degradan según la nueva función o el destino al que se les somete; lo que antes habían sido fetiches particulares significativos para quienes los manejaban, se convierten, en otra diferente situación, en meros utensilios de juego, en propia mercancía material; compruébese el muy distinto valor de las camisas y condecoraciones militares en cada una de las películas. Mamá cumple cien años, como prolongación y, al mismo tiempo como enfrentamiento respecto a Ana y los lobos, puede definirse como la historia de una pretendida reintegración familiar en el que la realidad vence a las apariencias.

Su director, Carlos Saura ha variado ligeramente el tono de presentación y su punto de vista para unas situaciones donde el humor viene teñido de marcado surrealismo al tiempo que connotado de sutil esperpentismo; sin embargo, las ideas, o su representación, dentro de la mejor cinematografía, siguen siendo las mismas. (Rafael Utrera)

Recomendada.



sábado, 9 de septiembre de 2023

Aisha (Frank Berry, 2022)

 

Título original: Aisha. Dirección: Frank Berry. País: Irlanda. Año: 2022. Duración: 94 min. Género: Drama.

Guión: Frank Berry. Música: Daragh O'Toole. Fotografía: Tom Comerford. Montaje: Colin Campbell. Vestuario: Kathy Strachan. Producción: Tristan Orpen Lynch, Donna Eperon, Aoife O'Sullivan, Sam Bisbee.

Fecha del estreno: 30 Junio 2023 (España).

 

Reparto: Letitia Wright (Aisha), Josh O´Connor (Conor), Lorcan Cranitch (Peter), Ruth McCabe (Mrs Keegan), Denis Conway (Brendan), Theresa O´Connor (Deirdre).

 

Sinopsis:

Una joven nigeriana busca asilo internacional en Irlanda. Atrapada en el limbo durante años en el sistema de inmigración irlandés, Aisha Osagie desarrolla una amistad con el ex prisionero Conor Healy, a quien conoce en uno de los centros de alojamiento. La creciente amistad de Aisha y Conor pronto parece ser efímera, ya que el futuro de Aisha en Irlanda se ve amenazado.

 

Comentarios: 

Aunque Aisha esté ambientada en Irlanda, la escueta pero rotunda reflexión que propone sobre la indefensión que los solicitantes de asilo sufren frente a la indiferencia burocrática incumbe como mínimo a toda Europa. Basada en entrevistas que el director Frank Berry mantuvo con personas atrapadas en los procedimientos de inmigración de aquel país, tiene como protagonista a una joven de educación universitaria que huyó de Nigeria después de que su padre y su hermano fueran asesinados y ella fuera agredida sexualmente.

Mientras la contempla, la película da muestras de la frustración y el didactismo típicos del cine de Ken Loach, pero no del tremendismo y la tosquedad narrativa habituales en ese modelo. En cambio, apuesta por un enfoque sobrio y observacional que dota de autenticidad su análisis de un sistema diseñado para traicionar -y para humillar- a quienes por definición debería asistir, y atemperando el calvario de su heroína a través de una conmovedora relación de amistad que Berry maneja con tacto e inteligencia. 

En todo momento, Aisha se apoya en el rostro de la actriz Letitia Wright, cuyo trabajo no necesita grandes gestos ni para dejar en evidencia los efectos del pasado trágico de su personaje ni para insuflarle determinación y pundonor. Habrá quien lamente la falta de resolución que la película exhibe pero, considerando las pocas opciones de futuro de las que la gente como Aisha dispone, de eso se trata. (Nando Salvà)

Recomendada.



jueves, 7 de septiembre de 2023

Los buenos modales (Marta Díaz, 2023)

 

Título original: Los buenos modales. Dirección: Marta Díaz. País: España. Año: 2023. Duración: 91 min. Género: Comedia.

Guión: Marta Díaz, Zebina Guerra. Música: Joan Martorell. Fotografía: Vanesa Sola. Producción: Escándalo Films, Atresmedia Cine, ESCAC Films, Movistar Plus+.

Sección Oficial del Festival de Cine de Málaga 2023.

Fecha del estreno: 28 Abril 2023 (España).

 

Reparto: Elena Irureta, Gloria Muñoz, Carmen Flores, Pepa Aniorte, Inma Cuesta, Bárbara Santa-Cruz, Neus Sanz, Richard Farré, Rafaela Rivas.

 

Sinopsis:

Manuela y Rosario son dos hermanas que, tras años sin hablarse a causa de un secreto familiar, se reencuentran inesperadamente en el cumpleaños de sus nietos. Los niños se han conocido gracias a sus cuidadoras, Trini y Milagros, amigas inseparables, vecinas de toda la vida. Cuando descubren el conflicto que separa a los pequeños, las entrometidas limpiadoras intentarán, con torpeza, mucho amor y un poco de disparate, reconciliar a sus familias.

 

Comentarios:

Pedro Almodóvar es tan auténtico que aventurarse con una película inspirada en su cine parece un pasaporte hacia la palidez del remedo. Pese a ello, en los 90 lo intentaron unos cuantos, con Félix Sabroso y Dunia Ayaso y Alfonso Albacete y David Menkes como principales representantes.

Ahora, en su segundo largo tras la graciosa Mi querida cofradía, comedia capillica que equilibraba la crítica y el respeto a la Semana Santa, Marta Díaz se adentra con Los buenos modales en el melodrama cómico de Almodóvar. Un atrevimiento del que sale viva con una difícil fusión entre comedia costumbrista, folletín, melodrama, sainete y desvarío.

Díaz arranca con una secuencia en un cementerio, la mejor del metraje, en la que la vehemente música de Joan Martorell parece inspirarse en Alberto Iglesias para acabar componiendo, junto con la puesta en escena, puro melodrama sin palabras a base de miradas y notas altisonantes.

Después hay caídas, sobre todo en la desigual gracia de la comedia, pero el homenaje a dos figuras esenciales en la vida española (abuelas y empleadas de hogar) domina un trabajo estimable sobre la amabilidad. (Javier Ocaña)

Recomendada.



miércoles, 6 de septiembre de 2023

Dialogando con la vida (Christophe Honoré, 2022)

 

Título original: Le lycéen. Dirección: Christophe Honoré. País: Francia. Año: 2022. Duración: 123 min. Género: Drama.

Guión: Christophe Honoré. Música: Yoshihiro Hanno. Fotografía: Rémy Chevrin. Producción: Les Films Pelléas, Auvergne Rhône-Alpes Cinéma, France 2 Cinema.

Premio a la Mejor interpretación protagonista (Paul Kircher) en el Festival de Cine de San Sebastián 2022.

Fecha del estreno: 12 Mayo 2023 (España).

 

Reparto: Paul Kircher (Lucas Ronis), Vincent Lacoste (Quentin Ronis), Juliette Binoche (Isabelle Ronis), Xavier Giannoli, Christophe Honoré (El padre), Wilfried Capet (Sekou), Isabelle Thevenoux (Sophie), Jean-Philippe Salerio (Monsieur Loison).

 

Sinopsis:

A sus 17 años, Lucas ve cómo su adolescencia se hace añicos en un abrir y cerrar de ojos. Siente que su vida es una bestia salvaje que debe domar. Entre un hermano afincado en París y una madre con la que ahora vive solo, Lucas se verá obligado a luchar para reconquistar la esperanza y el amor.

 

Comentarios: 

Una parte de la adolescencia demasiado amplia se está ahogando en su propia herida en un mundo pospandémico. Durante un tiempo clave de su existencia, la intensidad consustancial a la edad no pudo desplegarse hacia fuera y se desbordó hacia dentro. Las consecuencias están ahí y son incalculables: el extravío; con sus mentes, con sus cuerpos.

Christophe Honoré, reputado director francés de 53 años, con películas mejores y peores, pero siempre vibrantes en su dolor (recuperen Vivir deprisa, amar despacio), ha querido recordar en Dialogando con la vida su propia adolescencia, un momento clave de su vida familiar, emocional, sentimental y sexual, en el que además vio morir a su padre. Sin embargo, no por casualidad, la ha ambientado en los largos meses de salida de la pandemia, cuando esos chavales encerrados durante meses, pero aún con mascarillas y restricciones (por ejemplo, en el internado y en el instituto donde vive y recibe clase el protagonista), comenzaron a tomar viento fresco. Y ahí, el mortal accidente del padre, al que interpreta el propio Honoré, agudiza su estado de excitación: el natural, por la edad; y el provocado, tanto por la pandemia (aunque nunca se cite expresamente) como por la tragedia familiar.

Sus ideas le dan miedo y lo que piensa le parece una amenaza. Angustia juvenil. Augurios de muerte. Explosiones de dolor y de rabia. Y Honoré lo muestra desde una doble vertiente: la realista y la poética. Siguiendo una línea que parte de Ingmar Bergman, sobre todo en Los comulgantes, y desemboca en François Truffaut, principalmente en Las dos inglesas y el amor, Honoré coloca delante de la cámara a su criatura protagonista, de 17 años, con un fondo anodino de estudio fotográfico. El chico mira al objetivo y teoriza, explica y expulsa lo que le ocurre con sucesivos parlamentos de elaborada escritura. Un diario hablado y mirado que podría ser el de toda una generación. Y al lado del chaval, en una incompresible vida que se desborda, una madre afligida que lo trata como el niño que ya no es, y un complicado hermano mayor que lo trata como el hombre que aún no es.

Película que experimenta con las formas, con la narración y con el tono (que va de un extremo al otro, del éxtasis al hundimiento, con singularidad adolescente), Dialogando con la vida está lejos del piloto automático de cierto cine social europeo, reiterativo y autocomplaciente con sus métodos de cotidianidad realista a machamartillo. Honoré juega con las músicas, con la banda sonora de Yoshihiro Hanno, envolvente, afilada, a veces disonante, y con una canción de Orchestral Manoeuvres in the Dark (Electricity), clave por su entusiasmo. Y es ambiciosa como pocas, pues añade un toque político con una conversación en torno a François Hollande, Éric Zemmour y la ultraderecha, y un par de secuencias de atrevido sexo explícito homosexual, que encajan a la perfección en un conjunto muy de su tiempo, el nuestro.

El proceso de autodestrucción del joven, con dudas espirituales y citas de sexo rápido y furtivo, es el vivo retrato de la confusión. El suyo y el de tantos otros. Obra amarga sobre un tiempo sombrío, en el que la intensidad y el miedo van de la mano, Dialogando con la vida es atroz, pero, al mismo tiempo, esperanzadora. ¿Desconcertante? Por supuesto, cómo no va a ser desconcertante un relato lacerante sobre la desorientación juvenil. (Javier Ocaña)

Recomendada.



martes, 5 de septiembre de 2023

The Lost King (Stephen Frears, 2022)

 

Título original: The Lost King. Dirección: Stephen Frears. País: Reino Unido. Año: 2022. Duración: 108 min. Género: Drama.

Guión: Steve Coogan, Jeff Pope. Música: Alexandre Desplat. Fotografía: Zac Nicholson. Producción: BBC Film, Baby Cow Productions, Pathé, Ingenious Media.

Nominada a Mejor Interpretación Protagonista (Sally Hawkins) en los British Independent Film Awards (BIFA 2022).

Fecha del estreno: 5 Mayo 2023 (España).

 

Reparto: Sally Hawkins (Philippa Langley), Shonagh Price (Kelly), Helen Katamba (Awusi), Lewis Macleod (Tony), Jenny Douglas (Kirsty).

 

Sinopsis:

En 2012, después de haber estado más de 500 años perdidos, los restos de Ricardo III de Inglaterra fueron descubiertos bajo un parking de Leicester. Pese a la incomprensión de su familia y al escepticismo de los expertos, los esfuerzos de la historiadora amateur Philippa Langley dieron sus frutos.

 

Comentarios: 

Montones de películas parecen estar cocinadas con los ingredientes de los cuentos de hadas: apariciones mágicas; pálpitos del corazón; el triunfo de la constancia sobre la adversidad; la superación de las barreras sociales y políticas por medio de la verdad, la naturalidad y la autenticidad; la grandeza de la nobleza y la dignidad frente al arribismo; la presencia de un hada que encauza el camino hacia la gloria.

Lo que ya no es tan habitual es que las historias reales posean tales características. Y la que envuelve The Lost King, pura verdad revelada apenas anteayer, es un hermoso cuento de hadas acaecido hace unos años, en 2013, en la fea ciudad británica de Leicester, alrededor de un aún más horrendo aparcamiento municipal. Allí, alejado de la pompa y la circunstancia inglesas, yacía el cuerpo del mítico rey Ricardo III. Un descubrimiento guiado por una mujer del montón a la que nadie hizo caso durante un tiempo, autodidacta de la Historia, sin más formación académica que sus lecturas y su intuición, que amparada por “una corazonada” parecía haber sido conducida hasta allí por el mismísimo espíritu del monarca, inmortalizado por la obra teatral de William Shakespeare, y convertido en el arquetipo del conspirador político y criminal: deformado físicamente, capaz de cualquier cosa por alcanzar y conservar su poder.

Con todo ello, y con todas las esencialidades expuestas en el primer párrafo de este texto crítico, el actor y escritor Steve Coogan —junto a Jeff Pope— ha compuesto un guion basado en esos hechos reales que tiene mucho de fábula contemporánea, de leyenda artúrica con un don nadie sacando la espada de la piedra ante la estupefacción de los poderosos; de Cenicienta masacrada por una sociedad de entendidos, burócratas, interesados y aprovechados, que no tienen más remedio que claudicar ante el brillo de una mujer iluminada. Con buen criterio, el viejo zorro que es Stephen Frears, más de 50 años haciendo cine, con obras maestras, atrevimientos, singularidades, películas menores, mayores y mediopensionistas, pero siempre con un poder como narrador de auténtico clásico del cine, ha visualizado The Lost King sin una gota de fanfarria ni de fulgor. Una película a pie de calle, ambientada en interiores cotidianos —reuniones de despacho, conversaciones de pub, desayunos en el hogar—, que en realidad esconde un extraordinario relato sobre la ilusión, el ímpetu y la conmoción. Una insólita página de la historia reciente del Reino Unido en la que, cómo no, Ricardo III en persona también hace acto de aparición para guiar a la heroína y para defenderse de la injusticia y el talento shakesperianos: ni feo ni jorobado ni criminal.

Frears, que comenzó su carrera ilustrando para la televisión las maravillosas historias de los escritores Alan Bennett y Tom Stoppard, con una fase de radicalismo social y cultural (Mi hermosa lavandería, Sammy y Rosie se lo montan, Ábrete de orejas), varios periodos de lujo con títulos formidables (Las amistades peligrosas, Los timadores, Alta fidelidad, La reina…), y sin olvidar nunca sus raíces sociales (La camioneta, Café irlandés, Liam…), ha dirigido una película de apariencia sencilla contada con la convicción de los grandes narradores. Un drama sociopolítico de tintes universitarios, en el que las conversaciones mágicas entre el rey Ricardo y la gloriosa y discreta Philippa Langley, interpretada por Sally Hawkins con esa fortaleza tan suya, disfrazada de debilidad y titubeo, tienen mucho de comedia de Woody Allen, de cotidianidad palpable con el estilo de Sueños de seductor. Sin aspaviento alguno de fantasía visual.

Frente al descreimiento, al corporativismo universitario y a las luchas de poder, una mujer enferma y ninguneada estaba convencida de poder extraer de la roca la espada Excálibur. Poco la creyeron. Y allí, en un espantoso aparcamiento, yacía el mito: un monarca necesitado de una rehabilitación histórica. (Javier Ocaña)

Recomendada.




lunes, 4 de septiembre de 2023

Upon Entry (La llegada) (Alejandro Rojas, Juan Sebastián Vasquez, 2022)

 

Título original: Upon Entry. Dirección: Alejandro Rojas, Juan Sebastián Vasquez. País: España. Año: 2022. Duración: 77 min. Género: Drama, Thriller.

Guión: Alejandro Rojas, Juan Sebastián Vasquez. Fotografía: Juan Sebastián Vasquez. Producción: Zabriskie Films, Basque Films, Sygnatia, TV3.

Premio al Mejor Actor (Alberto Ammann) en el Festival de Cine de Maálga 2023.

Fecha del estreno: 16 Junio 2023 (España).

 

Reparto: Alberto Ammann (Diego), Bruna Cusí (Elena), Ben Temple, Laura Gómez, David Comrie (Oficial de policía), Gerard Oms (Pasajero).

 

Sinopsis:

Diego, urbanista venezolano, y Elena, bailarina de Barcelona, se mudan a Estados Unidos con sus visados aprobados para empezar una nueva vida. Su intención es impulsar sus carreras profesionales y formar una familia en "la tierra de las oportunidades". Pero al entrar en la zona de inmigración del aeropuerto de Nueva York son conducidos a la sala de inspección secundaria, donde serán sometidos a un desagradable proceso de inspección por los agentes de aduanas y a un interrogatorio psicológicamente extenuante, en un intento de descubrir si la pareja puede tener algo que ocultar.

 

Comentarios: 

¿Quién no se ha puesto nervioso en la cola ante la policía de aduanas en un aeropuerto estadounidense? ¿A quién no le ha temblado la voz con las (no tan) rutinarias preguntas y el gesto torvo de los oficiales? ¿Quién no ha dudado a la hora de rellenar el papeleo necesario para la entrada en el país? ¿Quién no ha sudado un poquito por los nervios con el equipaje de mano, los pasaportes en qué bolsillo, los líquidos, los papeles, los billetes, las miradas torticeras y el horario que se echa encima por la necesaria conexión con un vuelo posterior?

Y todo esto, yendo de turista. Cuanto más en la tesitura que prepara la excelente película española Upon Entry (La llegada), dirigida por los venezolanos afincados en Barcelona Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez: una pareja de treintañeros formada por una bailarina catalana y un urbanista venezolano, dos personas como cualquier otra, con la vista puesta en su nueva residencia en Miami, para lo cual llegan a territorio estadounidense con los papeles en regla y su permiso para inmigrantes logrado con la lotería de visas, el programa oficial para ciudadanos de países con bajo índice migratorio a EE.UU. Un brillante ejercicio de tensión, un thriller conversacional sin pistolas ni crímenes, con apenas un puñado de personajes y cerca del tiempo real. Setenta minutos de angustia psicológica que cambian la vida de los dos protagonistas, que entran en el aeropuerto siendo unos y salen de él siendo otros.

El sueño americano, quizá incluso el resto de una vida, depende de un último paso: un rutinario paso por la aduana. En teoría ya está todo hecho en la embajada de origen. En teoría. Durante el primer cuarto de hora de metraje, sin que apenas haya pasado nada aún, el corazón se va acelerando. Solo con la puesta en escena y las enormes interpretaciones de Alberto Ammann y Bruna Cusí, tan distintas, tan perfectas ambas. En realidad, toda la película es irreprochable. Rojas y Vásquez consiguen ese nervio sin necesidad de banda sonora: ni una nota en todo el relato. Lo logran con una dirección asentada en planos cada vez más cerrados, cámara en mano y levísimos desenfocados que acrecientan el sentido del desequilibrio, y con el valor de las actuaciones, apartado en el que además de los dos protagonistas lo bordan Laura Gómez y Ben Temple.

Los directores no necesitan la música para fomentar el sofoco del espectador. Han hecho ya buena parte de su trabajo con un medido guion en el que se funden la confianza y la ingenuidad; las reticencias con el extranjero (en EE. UU. y también en España, pues la historia, sin necesidad de virar atrás, encuentra también nuestros modos de comportarnos con según quién en el ámbito familiar) y la xenofobia; el derecho de un país a vigilar su territorio y su seguridad, y los desafueros en los interrogatorios; los derechos civiles y la legalidad internacional; los sueños de los que aún no han encontrado su lugar en el mundo y las suspicacias de los que lo lograron ya; el autoritarismo y la indefensión. Un libreto que vira y vira para que nada resulte como se espera, para destruir estereotipos, y que siempre encuentra el tempo justo en el ritmo de las conversaciones. Una aparente película pequeña que es un cañón de profundidad y de entretenimiento. (Javier Ocaña)

Recomendada.



domingo, 3 de septiembre de 2023

Aftersun (Charlotte Wells, 2022)

 

Título original: Aftersun. Dirección: Charlotte Wells. País: Reino Unido. Año: 2022. Duración: 98 min. Género: Drama.

Guión: Charlotte Wells. Música: Oliver Coates. Fotografía: Gregory Oke. Montaje: Blair McClendon. Sonido: Jovan Ajder. Producción: Adele Romanski, Amy Jackson, Barry Jenkins, Mark Ceryak.

Mejor Ópera Prima en los Premios del Círculo de Críticos de Nueva York 2022. Nominada a Mejor Actor (Paul Mescal) en los Premios del Cine Europeo 2022.

Fecha del estreno: 16 Diciembre 2022 (España).

 

Reparto: Paul Mescal, Francesca Corio, Celia Rowlson-Hall, Kayleigh Coleman, Sally Messham, Harry Perdios, Ethan Smith.

 

Sinopsis:

Sophie reflexiona sobre la alegría compartida y la melancolía privada de unas vacaciones que hizo con su padre 20 años atrás. Los recuerdos reales e imaginarios llenan los espacios entre las imágenes mientras intenta reconciliar al padre que conoció con el hombre que no conoció.

 

Comentarios: 

Película muy premiada y bien valorada por la crítica europea y americana, y la primera que firma su directora, Charlotte Wells, y da la impresión de que ha volcado en ella parte de sus residuos emocionales y biográficos. Trata sobre la relación de un padre con su hija de once años durante unas vacaciones en un hotel turístico, de pulsera en la muñeca, en la costa turca, y de un modo paulatino, premioso, se va informando al espectador de algunos detalles de los protagonistas; el padre está separado de la madre, la hija vive con ella en Escocia y solo ve al padre de vez en cuando (él se trasladó a Londres), tienen una convivencia agradable, vacacional y se están conociendo algo más intensamente de lo habitual.

La narración de esta historia se organiza mediante un ‘flashback’, ella ya adulta recuerda esos sucesos de un par de semanas mientras ve viejos vídeos que grabaron allí, y tiene por lo tanto esos componentes ‘polvorientos’ de la memoria que la directora mezcla con gusto, aunque también sin una fortaleza dramática, una trama, un impacto que altere lo que son días de baño, de restaurante, de bromas familiares entre ellos y poco más.

No es una película larga, pero lo disimula bien por su ritmo contemplativo, lento y por ofrecer una corteza ‘bonita’, incluso poética, pero más bien sosa. Es cierto que debajo de la corteza se aprecian de modo sutil los cambios, la moneda suelta de dolor y sufrimiento que lleva el padre y que la niña (su recuerdo) apenas detecta en gestos, nervios o situaciones también influidas por su propio proceso de maduración. Los protagonistas, Paul Mescal y Francesca Corio, transmiten bien la ligereza y el gran peso de la historia, pero la sensación (aquí) es que lo conmovedor de ella hay que rescatarlo del fondo de una mina. (Oti Rodríguez Marchante)

Recomendada (con reservas).



sábado, 2 de septiembre de 2023

Las ocho montañas (Felix Van Groeningen, Charlotte Vandermeersch, 2022)

 

Título original: Le otto montagne. Dirección: Felix Van Groeningen, Charlotte Vandermeersch. País: Italia. Año: 2022. Duración: 147 min. Género: Drama.

Guión: Jerzy Skolimowski, Eva Piaskowska. Música: Daniel Norgren. Fotografía: Ruben Impens. Producción: Wildside, Menuet Producties, Rufus, Pyramide Productions.

Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes 2022. Premio a la Mejor Fotografía en el Festival de Cine de Valladolid (Seminci 2022). 4 Premios David di Donatello 2023.

Fecha del estreno: 19 Mayo 2023 (España).

 

Reparto: Luca Marinelli (Pietro), Alessandro Borghi, Filippo Timi, Elena Lietti.

 

Sinopsis:

Pietro es un chico de ciudad, Bruno es el último niño de una localidad de montaña olvidada. Con el paso de los años, Bruno se mantiene fiel a su montaña, mientras que Pietro viene y va. Sus experiencias le harán enfrentarse al amor y a la pérdida, recordándoles sus orígenes y abriendo paso al destino.

 

Comentarios: 

Llego en estado virginal al cine de los autores de Las ocho montañas, firmada por la pareja belga Felix van Groeningen y Charlotte Vandermeersch. Creo no haber visto anteriores películas suyas o se han borrado de mi memoria. Tampoco he leído la novela que adaptan, un best-seller que intuyo atractivo, después de las sensaciones que me ha provocado la película. Son bonitas. También insólitas ante la sequía feroz para mi agotado criterio que atraviesa el cine desde hace demasiado tiempo. Me fascinan las imágenes, todo respira verdad, me implico con lo que sienten sus personajes, no me ausento en ningún momento de lo que veo y escucho, me quedo un rato pensando en ella cuando finaliza.

Me ocurrió lo mismo con Una bonita mañana, de Mia Hansen-Løve. Son la prueba de que me han tocado alguna fibra sentimental, que me creo lo que me están narrando, que me implico en lo que le ocurre a la gente que habita en la pantalla. Me interesa su pasado y su presente (la historia transcurre a lo largo de veinte años), lo que piensan y lo que sienten, la belleza de las imágenes, sus seguridades y sus incertidumbres, el desarrollo de una amistad muy pura y auténtica a lo largo del tiempo, las separaciones y los reencuentros, los momentos de plenitud y las desgracias que pueden aparecer en arriesgados caminos vitales que inevitablemente exigirán una factura anímica o pondrá muy difícil la supervivencia.

Son dos críos cuando se conocen. En una aldea situada en los deslumbrantes Alpes italianos. Uno es un chaval abandonado por su padre. El otro es un urbanita que pasa las vacaciones allí. Acompañado por un padre enamorado de la naturaleza y que intenta contagiar esa pasión a su hijo. Inicialmente, no es una temática que pueda apasionar a alguien como yo, que jamás he ido de acampada, ni he utilizado una tienda de campaña, ni he practicado el senderismo, que no pertenezco a la poética raza de los viajeros, sino que he ejercido de vulgar turista. Pero los directores logran conmoverme mostrándome la eterna fusión de estas personas con la naturaleza. Es algo físico pero también espiritual. Es una irrenunciable forma de vivir. Es sentir que sin esos paisajes tu vida no tendría sentido.

Eso implica hacerte una casa con tus propias manos en la cima de ese universo, vivir con recursos mínimos, constatar que eso puede agotar a tu pareja. El otro amigo quiere escribir, vivir de ello, que su trabajo le permita viajar, fundamentalmente a los pueblos del Himalaya. Pero el vínculo de esa amistad será invulnerable. Habrá momentos gozosos en los reencuentros y otros muy tristes. Aunque ante todo, un respeto mutuo, comprensivo y conmovedor hacia las creencias del otro, hacia formas tan problemáticas como irrenunciables de llenar tu existencia.

Las ocho montañas no es una obra maestra. Esos milagros que fueron frecuentes en la historia del cine ya han desertado. Yo me conformo con encontrarme películas que durante un rato logren que me olvide de eso tan abstracto o grisáceo llamado realidad, que logren meterme dentro de ellas, que me despierten sentimiento, risas, tensión, esas cosas tan gratas. Y esta tiene algo, un lirismo no impostado, comprensión y cariño hacia sus personajes, unos escenarios que complacen la vista. Los autores creen en lo que están narrando. Y contagian esa veracidad y esa complejidad al espectador. Para mí es suficiente. Incluso hay momentos en los que me parece preciosa. (Carlos Boyero)

Recomendada.



viernes, 1 de septiembre de 2023

El maestro jardinero (Paul Schrader, 2022)

 

Título original: Master Gardener. Dirección: Paul Schrader. País: USA. Año: 2022. Duración: 111 min. Género: Thriller, Drama.

Guión: Paul Schrader. Música: Devonte Hynes. Fotografía: Alexander Dynan. Producción: Man In A Room Trilogy.

Sección Oficial (fuera de competición) del Festival de Cine de Venecia 2022. Sección Oficial (fuera de competición) del Festival de Cine de Valladolid (SEMINCI 2022).

Fecha del estreno: 9 Junio 2023 (España).

 

Reparto: Joel Edgerton (Narvel Roth), Sigourney Weaver (Norma Haverhill), Quintessa Swindell (Maya Core), Esai Morales (Oscar Neruda), Victoria Hill (Isobel Phelps), Eduardo Losan (Xavier), Rick Cosnett (Stephen Collins), Amy Le (Janine), Erika Ashley (Maggie), Matt Mercurio (Sissy).

 

Sinopsis:

Narvel Roth es el meticuloso horticultor de Gracewood Gardens. Está tan dedicado a cuidar los jardines de esta maravillosa e histórica finca como a complacer a su jefa, la rica viuda Sra. Havernhill. Pero el caos se apodera de la ordenada existencia de Narvel cuando la Sra. Haverhill le exige que tome como aprendiz a su rebelde y problemática sobrina nieta Maya. Esta nueva situación va a sacar a la luz oscuros secretos de un pasado violento que también es una amenaza para todos.

 

Comentarios: 

Nadie podrá acusar a Paul Schrader de impostura, de escribir guiones y realizar películas adaptándose a las modas que imponen los tiempos, de buscar el éxito utilizando fórmulas vendibles, de ejercer en Hollywood como eficiente y triunfante chico de los recados. Su cine siempre ha sido tan personal como reconocible. Su mundo es turbio, obsesionado con el pecado, la culpa, el tormento y la posibilidad de redención mediante algo llamado amor para tanto perdedor acorralado, con infiernos internos y externos. Su tributo a la inimitable e inigualable Pickpocket, que creó Robert Bresson, ha sido permanente, y a veces machacón a lo largo de su cine. Siendo tan reconocible su universo, eso no significa que siempre esté bendecido por la gracia. Escribió guiones complejos y extraordinarios para Scorsese (Taxi Driver y Toro salvaje). También me gusta mucho el de Yakuza, que dirigió el tan inteligente como romántico Sydney Pollack. Y otros fallidos, aunque su personalidad fuera reconocible. Ha dirigido películas brillantes, desasosegantes y sentidas, otras tan pretenciosas como truculentas, incluido algún espanto como Mishima. A mí me conmueven especialmente Posibilidad de escape y Aflicción, que no llenaron precisamente los cines.

Desde hace mucho tiempo, los grandes estudios prescindieron de Schrader. O se largó él. Pero rueda con bastante continuidad. Ya le han incluido como miembro distinguido del cine independiente, como si esa etiqueta y la presunta libertad creativa implicara que el arte siempre va a estar presente. No es lo que yo he captado en la última etapa de Schrader, aunque los festivales estén alborozados por estrenar lo que lleve su firma y le lluevan los elogios críticos. En El contador de cartas, su anterior película, la historia es inquietante durante un rato y luego desbarra bastante contándote en flash-back el pasado del atormentado protagonista, torturador del ejército.

Y llega El maestro jardinero. Es un señor con pinta torva, que se encarga de que florezcan los jardines de una señora millonaria y anciana que también le pide que otorgue alegría a su cama. Durante un rato largo se habla de la imprescindible comunión del ser humano con la naturaleza, el colocón que otorga oler encima de tus manos la tierra mojada, pisar la tierra con los pies descalzos y otras maravillas que ofrecen la botánica y la jardinería. Todo se purifica y se torna espiritual descubriendo y cultivando esos oasis. Pero tratándose de Schrader, sabes que detrás de esas cosas tiene que haber historias siniestras en el pasado del enigmático jardinero y que su idílico presente se va a joder. El pasado está narrado en plan chapuza. Era un skinhead, mató a sus colegas (no se sabe por qué razones) y el Gobierno le ha incluido en sus testigos protegidos. Y todo se va complicando cuando aparece la sobrina drogota de su ecologista jefa y el maltratador que era su pareja. Pero, como casi siempre en su cine, aparece el amor en circunstancias tan oscuras. Y a ver qué presente y qué futuro tiene.

Sigo con relativo interés la historia y encuentro fascinante algún momento. Cuando aparece esa apasionante actriz y mujer llamada Sigourney Weaver hay misterio y también desearía saber más cosas de su personaje. Schrader crea cierta atmosfera. Veo y escucho sin pasión El maestro jardinero, pero tampoco me aburro. Me intriga lo que ocurre. Y en estos tiempos, eso se agradece bastante. (Carlos Boyero)

Recomendada.