jueves, 7 de julio de 2022

Europa´51 (Roberto Rossellini, 1952)

 

Título original: Europa´51. Dirección: Roberto Rossellini. País: Italia. Año: 1952. Duración: 113 min. Género: Drama.

Guión: Roberto Rossellini, Sandro De Feo, Mario Pannunzio, Ivo Perilli, Brunello Rondi. Fotografía: Aldo Tonti. Música: Renzo Rossellini. Montaje: Jolanda Benvenuti. Vestuario: Fernanda Gattinoni. Producción: Carlo Ponti, Dino De Laurentiis.

Premio Internacional en el Festival de Venecia 1952.

Fecha del estreno: 4 Diciembre 1952 (Italia)

 

Reparto: Ingrid Bergman, Alexander Knox, Ettore Giannini, Teresa Pellati, Giulietta Masina, Marcella Rovena, Tina Perna, Sandro Franchina, Giancarlo Vigorelli, Maria Zanoli, Silvana Veronese, William Tubbs, Alberto Plebani, Eleonora Barracco, Alfred Brown, Alfonso Di Stefano.

 

Sinopsis:

Un rico matrimonio estadounidense que lleva en Roma una vida despreocupada, ve cómo su hijo se suicida. La madre, traumatizada y sintiéndose culpable por no haber atendido más a su hijo desde la infancia, decide ayudar a la gente más necesitada en los barrios más humildes de la ciudad. Sin embargo, su ayuda a un delincuente la pondrá bajo sospecha a ojos de la policía.  

 

Comentarios:

El mismo título de esta película de Rossellini ya nos indica la importancia de situarnos en contexto para entender su propósito. Europa y 1951. Seis años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, en plena era de la Guerra Fría. Las secuelas de la terrible posguerra se han ido curando dando paso a una sociedad que ha vuelto a la normalidad. ¿Y qué es la normalidad? En este caso una pareja de burgueses, Irene y George Girard, que viven en un lujoso piso en Roma y que hacen cenas de sociedad con otros personajes elegantes, en las que se discute de política desde una distancia acomodada. Se preguntan si habrá guerra o paz, y la perspectiva de que suceda una opción o la otra no parece quitarles el apetito, aun cuando hace solo unos años que experimentaron las terribles consecuencias de que se produzca la primera opción.

Una inevitable analogía: la terrible Alemania Año Cero (1948) del mismo Rossellini, una de las mejores y más crudas obras sobre la Europa destruida de la posguerra, acababa con el suicidio del niño protagonista. Europa’51, situada en la Europa recuperada y burguesa, empieza con el suicidio del enfermizo e inestable hijo de los protagonistas, Michele. Aunque pocas cosas hay más terribles que mostrar a un niño que decida quitarse la vida, en el film precedente podíamos llegar a entenderlo después de compartir sus vivencias en medio de esa miseria, pero ¿por qué se suicida Michele, que tiene una vida fácil y llena de lujos? El film de Rossellini empieza, pues, planteándonos el dilema de que algo no funciona bien. En esta sociedad burguesa frívola y aparentemente tan alejada de la guerra hay algo en su interior que falla cuando un niño especialmente sensible como Michele quiere suicidarse.

A partir de aquí, Irene sucumbe en una depresión de la que solo logra resurgir entregándose por completo a ayudar a los más desfavorecidos. En este segmento de la película es donde tenemos más presente las raíces neorrealistas de Rossellini en su veraz retrato de los barrios más desfavorecidos de la capital italiana, donde la presencia de Irene resulta chocante no solo por el contraste en su forma de vestir tan elegante respecto a las familias humildes con que se codea, sino también en la diferencia entre el rostro tan bello y propio de una estrella como el de Ingrid Bergman respecto a los de esas personas que tienen impresos en sus rasgos su procedencia de clase baja. Su actuación de hecho es uno de los aspectos más sólidos del film. Aun perdiendo su voz por el doblaje italiano, la actriz sueca sostiene la película con un trabajo sólido que consigue que resulte creíble la evolución de su personaje: de la frívola dama de sociedad, a madre abnegada hasta finalmente alcanzar una especie de redención como salvadora de los pobres. También merece una mención Giulietta Masina en el personaje de la madre que vive en una barraca rodeada de niños, un papel breve pero divertido y lleno de personalidad.

 

 

La reacción de la sociedad a este repentino arrebato de bondad es intentar encasillar a Irene dentro de una etiqueta, más concretamente le preguntan cuáles son sus ideales y su programa, si es comunista o si quiere hacerse monja. Todo ello son términos manejables y fáciles de entender, situar a una persona que teóricamente lo tiene todo en un contexto prototípico que permita comprender que haga algo tan incomprensible a vista de los demás, como es abocarse por completo a los más desfavorecidos.

Según parece, la idea inicial del proyecto surgió durante el rodaje de Francisco, Juglar de Dios (1950) cuando un miembro del equipo comentó que hoy día el santo sería visto como un loco. Ése es por tanto el destino que le espera a Irene cuando la sociedad no consigue entender la motivación de sus actos y se teme las consecuencias que puedan tener sus locuras de cara a la incólume reputación de su marido. Por tanto, en vista a que se respeten esos importantísimos patrones sociales y ante la incapacidad de entender a Irene, que no parece guiada por un ideal político ni religioso, es encerrada en un sanatorio.

De esta forma concluye la visión que nos ofrece Rossellini de esa Europa más desarrollada surgida después de la Segunda Guerra Mundial. Una sociedad democrática bienpensante que vuelve a contar con las ventajas de antaño pero que no tolera el surgimiento de figuras tan extravagantes como la de Irene. Unos años después, uno de los artífices del guión original, Federico Fellini, incidiría en esta crítica con un tono y estilo obviamente muy diferentes en la soberbia La Dolce Vita (1960). (Guillermo Triguero)

Recomendada.


miércoles, 6 de julio de 2022

El triunfo (Emmanuel Courcol, 2020)

 


Título original: Un triomphe. Dirección: Emmanuel Courcol. País: Francia. Año: 2020. Duración: 105 min. Género: Comedia.

Guión: Emmanuel Courcol, Thierry de Carbonnières. Música: Fred Avril. Fotografía: Yann Maritaud. Producción: Agat Films, Les Productions du Ch'Timi, Memento Films, MK2 Films.

Mejor Comedia Europea en los Premios del Cine Europeo 2020. Sección Oficial del Festival de Cine de Valladolid (SEMINCI 2020).

Fecha del estreno: 25 Febrero 2022 (España)

 

Reparto: Kad Merad, Marina Hands, Laurent Stocker, Saïd Benchnafa, Lamine Cissokho, Sofian Khammes, Pierre Lottin, Wabinlé Nabié, Alexandre Medvedev, Mathilde Courcol-Rozès, Catherine Lascault, Yvon Martin, Vladimir Golicheff, Thierry de Carbonnières, Elise Berthelier, Olivier Foubert.

 

Sinopsis:

Aunque esté en el paro con frecuencia, Etienne es un entrañable actor que dirige un taller de teatro en un centro penitenciario. Allí reúne a un grupo insólito de internos para representar la famosa obra de Samuel Beckett 'Esperando a Godot'. Cuando consigue la autorización para realizar una gira fuera de la cárcel con su pintoresca troupe de actores, a Etienne se le presenta finalmente la ocasión de prosperar.

 

Comentarios: 

Las actuales comedias francesas son un género cansinamente promocionado en España. La publicidad nos asegura que casi todas ellas han logrado que sus espectadores locales se hayan partido de risa, reventar taquillas y estar todas ellas en estado de gracia. Gracia contagiosa para el público de cualquier parte. Pero mi sentido del humor no consigue divertirse excesivamente con la mayoría de esas irresistibles comedias. Incluyo títulos muy famosos que han encantado a espectadores de todo tipo y condición, como las aclamadas Intocable y Bienvenidos al Norte. Sospecho que el problema es mío. Sin embargo, me ha apasionado siempre cierto cine francés emparentado con la negrura, de policías y ladrones, el que frecuentaron mis directores favoritos del cine francés, creadores extraordinarios y ya difuntos como Jacques Becker, Jean-Pierre Melville y Claude Sautet. Cuestión de gustos.

Definen El triunfo como la comedia francesa que está triunfando en múltiples festivales. Y añaden que es una comedia social. O sea, que acudo a ella con prejuicios. Al terminar, no tengo claro que sea una comedia. He sonreído en ocasiones, pero en ningún momento he sentido el asalto de la carcajada. Simplemente, me parece una buena película. Con planteamiento y desarrollo agradables y sobre todo con un final tan inesperado como brillante. Inesperado porque huye del pasteleo. Brillante porque está muy bien contado. Aunque no se debe a la imaginación del guionista. Al parecer, la historia que nos cuentan es real. Y terminó así. Han cambiado el escenario y los protagonistas auténticos. Lo que nos narran ocurrió durante los años ochenta en la cárcel sueca de Kumla. Y el sorprendente desenlace llegó en el Teatro Real de Gotemburgo.

El director Emmanuel Courcol describe con sentimiento y gracia los intentos de un actor a la baja, deprimido y sin trabajo, por implicar a cinco presos para que interpreten una obra de teatro que dirigiría él. Y después de muchas vicisitudes y el consecuente mosqueo de los presos ante oferta tan extraña, estos aceptan meterse en la piel de los personajes que habitan la obra de Samuel Beckett Esperando a Godot. En ella, Vladimir y Estragon esperan inútilmente la llegada del ansiado Godot. Material dramático o absurdo que el director de la función considera muy adecuado para que la interpreten los reclusos, ya que todo en su dura supervivencia está marcada por la continua espera.

Y el arriesgado experimento acaba funcionando. Los desdichados acaban por engancharse a lo que consideraban un disparate, otra conveniente trampa del sistema para demostrar sus propósitos humanistas. Y no saben de qué­ va lo que interpretan, pero van cogiéndole gusto, se sienten importantes y admirados. Si desertan vuelven pronto, abandonan provisionalmente los muros de la cárcel para actuar en otros sitios, entran en el apasionante juego que les propone su comprensiblemente ciclotímico director, acongojado o feliz ante esa experiencia al límite con gente que tiene poco que perder.

Son creíbles los intérpretes, transmiten cierta simpatía, tal vez excesiva, todo resulta demasiado placentero en la aventura teatral de gente que debe de sentirse desesperada. Y el actor Kad Merad aporta humanidad y carácter a ese señor que pretende redimir a los enclaustrados ofreciéndoles un respiro y autoestima mediante su interpretación de un clásico del teatro del absurdo. Es una película que se ve y se escucha bien. Pero lo mejor es el cierre espectacular de la historia. Sales con gesto complacido. (Calos Boyero)

Recomendada.



martes, 5 de julio de 2022

Música de Cine: Patrick Doyle (1953-)

 


Compositor, actor en ocasiones, y cantante tenor escocés nacido cerca de Glasgow, se dedicó de lleno a la música de cine a partir de su encuentro con su amigo Kenneth Branagh, con quien construyó una de las colaboraciones director-compositor más extensas, prolíficas y célebres de la historia del cine.

 

Se crío en el seno de una familia de trece hijos, donde la presencia de la música era una constante ya que sus padres eran músicos. A los doce años comenzó a tomar clases de piano con su hermana menor, para luego estudiar canto, música y actuación en la Royal Scottish Academy of Music and Drama. Durante su educación superior se relacionaría con distintos artistas de la escena británica como Alan Rickman y el dramaturgo John Byrne, con quien debutaría como actor en The Slab Boys en 1974.

 

Tras varios años como profesor de piano, se le presentó la oportunidad de componer su primera partitura musical para una producción artística, sería en el teatro, el musical Gasvegas en 1978. Repartió su tiempo entre la actuación y la composición de música, dudando con cuál de las actividades se quedaría. Musicalizó programas de televisión en Escocia y apareció en breves papeles actuando en producciones televisivas e incluso tuvo un papel de unos segundos en la exitosa Carros de fuego (Chariots of Fire, Hugh Hudson, 1981).

 

Su vida y su carrera darían un vuelco trascendental cuando se mudó a Inglaterra y se cruzó con Kenneth Branagh, quien por aquellas épocas conformaba la Renaissance Theatre Company, una compañía teatral dedicada a representar las obras de Shakespeare y otros autores renacentistas. Doyle se unió a la compañía como actor, director musical y compositor, forjando una entrañable amistad con Branagh y Emma Thompson, y a partir de aquí se decidió a volcarse de lleno a la composición musical.

 

Su debut en la música de cine no pudo ser más exitoso y prometedor. En 1989, Kenneth Branagh encara su proyecto más ambicioso, la adaptación al cine de Enrique V de Shakespeare, tal como lo había hecho su admirado Laurence Olivier en 1944. Sería la opera prima de Branagh y la presentación de Patrick Doyle en la música cinematográfica.

 

Un éxito arrollador que los lanzó a ambos a las puertas de Hollywood, e inició una colaboración que jamás suspenderían. La partitura de Doyle contaría con un valor agregado que le daba un prestigio adicional: la grabación fue conducida por el renombrado Simon Rattle al frente de la City of Birmingham Symphony Orchestra. Su tema principal denominado “Non Nobis Domine” ganó el premio Ivor Novello al mejor tema musical del año y, curiosamente, el propio Doyle, en un breve papel, es quien comienza a cantarlo en la película.

 


A partir de allí, al inicio de la década del noventa, comienzan a lloverle ofertas de trabajo. Compuso música para un película de piratas distribuida por Disney, Shiprecked (1990), repitió con Branagh en el thriller Morir todavía (1991); iniciaría una fructífera relación con el director francés Régis Wargnier con Indochina (1992) y Brian De Palma le encargaría la música para Atrapado por su pasado (Carlito’s Way, 1993).

 

Con Branagh seguirían Mucho ruido y pocas nueces, Frankenstein de Mary Shelley, Hamlet, La huella, Jack Ryan: Operación Sombra, Cenicienta, Asesinato en el Orient Express, El último acto, entre otras, y entraría en el mundo Marvel con la banda sonora de Thor (2011) que dirigiera su amigo.

 

Le pondría música a filmes de otros afamados directores como Robert Altman (Gosford Park), Mike Newell (Into the West, Donnie Brasco), Garry Marshall (East of Eden), Alfonso Cuarón (A Little Princess, Great Expectations), Ang Lee (Sense and Sensibility), y el mencionado Regis Wargnier (Une femme francaise, Est-Ouest, Man to Man, Plaga final, La ligne droite).

 

En el género, digamos infantil, destacarían sus músicas para Nanny McPhee (2005) protagonizada por su amiga Emma Thompson, el film de animación de la Warner Quest for Camelot (1998), La isla de Nim (2008), Igor (2008), Brave (Indomable) (2012) para Disney, y Cenicienta (2015) también para Disney y dirigida por Branagh.

 

También llegaría a la saga de Harry Potter reemplazando al maestro John Williams en Harry Potter and the Goblet of Fire (2005) llevado por su amigo Mike Newell que la dirigió. En el cine fantástico cuenta con Eragon (2006) film en el que haría un excelente trabajo pese al fracaso comercial de la película, y El origen del planeta de los simios (2011).

 

Doyle sería nominado dos veces al Oscar, en 1996 por Sentido y sensibilidad y en 1997 por Hamlet, y también dos veces a los Golden Globes y a los Cesar, y una vez al BAFTA. En 1997 le diagnosticaron leucemia, sobrellevando la enfermedad y logrando su curación sin dejar de trabajar, mientras componía la partitura para Quest for Camelot.

 

Patrick Doyle ha compuesto varias piezas de concierto, entre ellas “Tam O Shanter”, encargada por la Scottish Schools Orchestra Trust; “Corarsik”, compuesta para el cumpleaños de Emma Thompson; “The Face In The Lake”, encargada por Sony y narrada por Kate Winslet y “The Thistle and the Rose”, encargada por el Príncipe Carlos en honor al 90º cumpleaños de la Reina Madre. Su suite de concierto “Impressions of America” se estrenó mundialmente en julio de 2012 con la National Schools Symphony Orchestra, de la que Patrick es patrono.

  

 

Sus Bandas Sonoras imprescindibles: 


  • Enrique V (Kenneth Branagh, 1989)
  • Morir todavía (Kenneth Branagh, 1991)
  • Indochina (Régis Wargnier, 1992)
  • Atrapado por su pasado (Carlito's Way) (Brian De Palma, 1993)
  • Sentido y sensibilidad (Ang Lee, 1995)
  • Hamlet (Kenneth Branagh, 1996)
  • Gosford Park (Robert Altman, 2001)
  • La niñera mágica (Kirk Jones, 2005)
  • El origen del planeta de los simios. (Rupert Wyatt, 2011)
  • Asesinato en el Orient Express (Kenneth Branagh, 2017)
  • Muerte en el Nilo (Kenneth Branagh, 2022)

 

  

Finalizamos recordando la escena en la que el propio Patrick Doyle comienza a cantar el “Non Nobis Domine” en la película “Enrique V”. A disfrutarlo!!!



lunes, 4 de julio de 2022

Elvis (Baz Luhrmann, 2022)

 

Título original: Elvis. Dirección: Baz Luhrmann. País: USA. Año: 2022. Duración: 159 min. Género: Drama, Musical.  

Guión: Jeremy Doner, Sam Bromell, Baz Luhrmann, Craig Pearce. (basado en una historia de Jeremy Doner, Baz Luhrmann). Fotografía: Mandy Walker. Música: Elliott Wheeler. Montaje: Matt Villa, Jonathan Redmond. Producción: Baz Luhrmann, Gail Berman, Catherine Martin, Patrick McCormick, Schuyler Weiss.

Sección Oficial (fuera de competición) del Festival de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 24 Junio 2022 (España)

 

Reparto: Austin Butler, Tom Hanks, Olivia DeJonge, Richard Roxburgh, David Wenham, Kodi Smit-McPhee, Dacre Montgomery, Luke Bracey, Xavier Samuel, Kate Mulvany, Natasha Bassett, Charles Grounds, Leon Ford, Helen Thomson, Josh McConville, Adam Dunn, Kelvin Harrison Jr., Gareth Davies, Elizabeth Cullen, Melina Vidler, Yola, Christopher Sommers, Gary Clark Jr., Alton Mason, Shonka Dukureh, David Gannon, Shannon Sanders, Chaydon Jay.

 

Sinopsis:

La película explora la vida y la música de Elvis Presley a través del prisma de su relación con el coronel Tom Parker, su enigmático manager. La historia profundiza en la compleja dinámica que existía entre Presley y Parker que abarca más de 20 años, desde el ascenso de Presley a la fama hasta su estrellato sin precedentes, en el contexto de la revolución cultural y la pérdida de la inocencia en Estados Unidos. Y en el centro de ese periplo está Priscilla Presley, una de las personas más importantes e influyentes en la vida de Elvis.

 

Comentarios:

En 'Elvis' aparecen todas las situaciones y detalles esperados en un 'biopic' de Elvis Presley: su pasión por la música negra, las grabaciones en Sun Records, la fama, la rebeldía, la carga sexual, los conflictos con los sectores más puritanos, el servicio militar en Alemania, Priscilla Presley, Hollywood, los especiales televisivos, la jaula de oro en que se convirtió para él el Hotel Internacional de Las Vegas, la adicción a las pastillas y la muerte a los 42 años. Todo ello al estilo de Baz Luhrmann, más comedido que en 'Moulin Rouge', pero utilizando montajes de vértigo, pantallas divididas y mescolanzas musicales -la voz de Elvis confrontada a la del rapero Nardo Wick en 'In the ghetto'- para socavar los cimientos del filme biográfico tradicional.

Es también una película contada a través de la infamia del coronel Parker, el empresario que se lucró gracias a él y le explotó de por vida. El discurso resulta algo simple: la existencia de Elvis fue tan desgraciada por culpa de Parker, con el consentimiento del padre de Presley, que no sale mejor parado. "Sin mí no hubiera existido Elvis Presley", asegura Parker, que ni era coronel ni tenía la nacionalidad estadounidense. Un fraude que, por otro lado, a Luhrmann le sirve para discutir una sociedad fraudulenta. La escena con Elvis niño fascinado por una actuación de blues y una misa góspel, la provocadora actuación con el tema 'Trouble' -¡Elvis violentaba las leyes de la segregación bailando como un negro!- y la grabación del especial televisivo de 1968 son esos grandes momentos a los que Luhrmann nos tiene acostumbrados. (Quim Casas)

Recomendada (con reservas).



domingo, 3 de julio de 2022

Mitomanía... Susan Hayward

 

 

Encasillada desde sus primeras películas en papeles de mujer decidida y agresiva que rivaliza con la protagonista por la consecución del amor del galán, Susan Hayward es un típico ejemplo de la estrella surgida en los últimos estertores del star system, cuya ascensión se debe más a su propia obstinación e insistencia que al apoyo de algún estudio.

Nacida el 30 de junio de 1919 en Brooklyn (Nueva York), su escalada cinematográfica fue de las más lentas y penosas que se recuerdan. Descubierta por Cukor cuando trabajaba como modelo fotográfico, tardo casi siete años en obtener un papel de protagonista y conquistó su único Óscar a los cuarenta años por “¡Quiero vivir!”, donde interpretaba por enésima vez su célebre personaje de “fajadora” que le ha valido los calificativos de “la mujer sparring de Hollywood” y “la primera masoquista de la pantalla”.

Temperamental, vivaracha, porfiada, vehemente, la pelirroja más sexy del cine llego a convertirse en una de las mayores personalidades de Hollywood, que, aunque nunca apostó por ella, tuvo que rendirse a la evidencia y asistió gustoso a su consagración como leyenda viviente, antes de que una terrible y penosa enfermedad acabase con sus últimas energías cuando la estrella contaba tan solo cincuenta y seis años.

 


Filmografía esencial.

 

·        1937: Hollywood Hotel.

·        1938: Comet Over Broadway; Campus Cinderella; The Amazing Doctor Clitterhouse; Las hermanas; Girls on Probation.

·        1939: Beau Geste; Our Leading Citizen; $1000 a Touchdown.

·        1941: Los cuatro hijos de Adán; Adorable intrusa; Among the Living.

·        1942: Piratas del mar Caribe; Corazones en llamas; Me casé con una bruja; Fantasía de estrellas.

·        1943: Juventud ambiciosa; Hit Parade of 1943; Las aventuras de Jack London.

·        1944: The Fighting Seabees; Pasión salvaje; El porvenir es nuestro.

·        1946: Deadline at Dawn; Tierra generosa.

·        1947: Una mujer destruida; They Won't Believe Me; Viviendo el pasado.

·        1948: Raíces de pasión; Sed de dominio.

·        1949: Tulsa, ciudad de lucha; Odio entre hermanos; My Foolish Heart.

·        1951: I'd Climb the Highest Mountain; El correo del infierno; I Can Get It for You Wholesale; David and Bathsheba.

·        1952: With a Song in My Heart; Las nieves del Kilimanjaro; The Lusty Men.

·        1953: La dama marcada; La hechicera blanca.

·        1954: Demetrius y los gladiadores; El jardín del diablo.

·        1955: Caravana hacia el sur; Cita en Hong Kong; Mañana lloraré.

·        1956: El conquistador de Mongolia.

·        1957: Intriga femenina.

·        1958: ¡Quiero vivir!

·        1959: El desfiladero de la muerte; La mujer obsesionada.

·        1960: The Marriage-Go-Round.

·        1961: El tercer hombre era mujer; Back Street.

·        1962: Conspiración para matar.

·        1963: Horas robadas.

·        1964: Adónde fue el amor.

·        1967: Mujeres en Venecia; El valle de las muñecas.

·        1972: Los vengadores.

 


Recordemos el momento tan especial que vivió Susan Hayward cuando le concedieron su único Óscar por ¡Quiero vivir! (Robert Wise, 1958). James Cagney and Kim Novak entregaron a Susan Hayward su Oscar a la Mjor Actriz Protagonista en 1959.  Recordemos ese momento…

 


 

sábado, 2 de julio de 2022

Top Gun: Maverick (Joseph Kosinski, 2022)

 

Título original: Top Gun: Maverick. Dirección: Joseph Kosinski. País: USA. Año: 2022. Duración: 131 min. Género: Acción, Drama.  

Guión: Ehren Kruger, Eric Singer, Christopher McQuarrie (basado en personajes de Jim Cash, Jack Epps Jr. y una historia de Peter Craig, Justin Marks). Fotografía: Claudio Miranda. Música: Harold Faltermeyer, Hans Zimmer, Lorne Balfe, Lady Gaga. Montaje: Eddie Hamilton. Vestuario: Marlene Stewart Producción: Jerry Bruckheimer, David Ellison, Tom Cruise.

Sección Oficial (fuera de competición) del Festival de Cannes 2022.

Fecha del estreno: 27 Mayo 2022 (España)

 

Reparto: Tom Cruise, Miles Teller, Jennifer Connelly, Jon Hamm, Glen Powell, Ed Harris, Val Kilmer, Lewis Pullman, Charles Parnell, Bashir Salahuddin, Monica Barbaro, Jay Ellis, Danny Ramirez, Jean Louisa Kelly, Manny Jacinto, Jake Picking, Penelope Kapudija, Peter Mark Kendall, Chelsea Harris, Kara Wang, Raymond Lee, Lyliana Wray, Roberta Sparta, Jason Woods, Dana Byrne, Nancy DeMars, Mark Anthony Cox, James Quach, Tristan Henry.

 

Sinopsis:

Después de más de treinta años de servicio como uno de los mejores aviadores de la Armada, Pete "Mavericks" Mitchel se encuentra donde siempre quiso estar: superando los límites como un valiente piloto de pruebas y esquivando el ascenso de rango, que no le dejaría volar emplazándolo en tierra. Cuando es destinado a la academia de Top Gun con el objetivo de entrenar a los pilotos de élite para realizar una peligrosa misión en territorio enemigo, Maverick se encuentra allí con el joven teniente Bradley Bradshaw, el hijo de su difunto amigo "Goose".

 

Comentarios:

Se convirtió en uno de los paradigmas del cine popular de la década de los ochenta y de su espíritu dionisiaco, pero 36 años después, mientras algunas de sus compañeras de generación aguantan frescas y divertidas, resulta imposible revisar Top Gun (Ídolos del aire) sin un rictus de cierta vergüenza: ajena y quizá también propia. Su tono, su estilo, su sobredosis de testosterona y de virilidad, y sus gruesas sentencias de guion, casi risibles, solo pueden ser hoy objeto de parodia. De hecho, ya las hubo: Hot Shots ¡La madre de todos los desmadres! (1991) y Hot Shots 2 (1993), ambas dirigidas por Jim Abrahams, y eso que apenas habían cambiado los tiempos. Quedan en ella el inabarcable carisma juvenil de Tom Cruise y algunos de sus accesorios, presididos por ese modelo de gafas que para muchos siempre será el de topgun, pero muy poco más.

Quizá por ello, a la hora del renacimiento, Cruise y los nuevos responsables de Top Gun: Maverick, tardía secuela de la película dirigida en 1986 por Tony Scott, han practicado con el tono uno de los espectaculares virajes de avión de sus pilotos protagonistas: de la arrogancia a la épica. La ostentación de siempre, pero con un manejo mucho más controlado de la vanidad, del exhibicionismo masculino, de las actitudes. El rock, siempre de fondo musical, la cerveza, la camaradería entre hombres y la presencia de mujeres en puestos en los que antes ni se las esperaba, como símbolos de unos aparentes nuevos tiempos. La vieja escuela nunca muere. Cruise se las sabe todas.

Con Joseph Kosinski al mando de la dirección, la película abraza ese tipo de concordia de pub, entre amigos que se respetan mientras juegan a los dardos y al billar, pero que, en la línea del modo de vida americano, luchan sin piedad por sus sueños, tan practicado en la última década y media por directores como Peter Berg. Ahí parecen mirarse Kosinski y sus guionistas, en títulos como El único superviviente, Marea negra y Spenser: Confidencial. La misión a realizar por los jóvenes pilotos a los que debe entrenar Cruise es la destrucción de una planta de enriquecimiento de uranio, pero el hecho de que en el guion no se cite ni siquiera el país enemigo da cuenta de lo blanca que es en realidad la historia. Así no hay líos con nadie de cara al estreno.

La nueva entrega se abre con una secuencia casi calcada a la de su predecesora: reto conseguido, valentía, insolencia. Pero el tono, de la hombría jactanciosa a una cierta nobleza, es muy distinto. El rol de Cruise ha pasado de ser un chulo porque sí a un rebelde con experiencia y hasta con motivos, y eso encaja mejor con la contemporaneidad. Por lo demás, junto al espectáculo del aire, la secuela introduce con inteligencia un bonito homenaje a Val Kilmer. No ya a su personaje, que también, sino sobre todo a un actor al que la enfermedad no le permitió continuar con su carrera, y cuya mirada triste pero distinguida, sabiendo lo que hay detrás, estremece.

Los trucos de magia de narrador trilero del clímax final son los de siempre, pero confirman que, en determinados productos como este, digno cine popular, siguen funcionando, redondeando así un producto de molde que, sin embargo, no es fácil de pulir hoy en día. Cuando en una secuencia aparentemente intrascendente, el personaje de Ed Harris, un alto mando, dice al de Cruise que “el futuro ha llegado” con los “aviones sin piloto”, no es difícil ver el paralelismo que envuelve toda la producción y hasta las intenciones de la estrella: el futuro parece haber llegado en el cine con las películas en plataformas y la gente en sus casas, pero la pantalla gigante, la oscuridad y la comunidad se seguirán imponiendo. Vieja escuela. (Javier Ocaña)

Recomendada (con reservas).



viernes, 1 de julio de 2022

Primavera en Beechwood (Eva Husson, 2021)

 

Título original: Mothering Sunday. Dirección: Eva Husson. País: Reino Unido. Año: 2021. Duración: 110 min. Género: Drama.  

Guión: Alice Birch (basado en una novela de Graham Swift). Fotografía: Jamie Ramsay. Música: Rob Moose. Producción: Number 9 Films, British Film Institute, Film4 Productions, Lipsync Productions..

Fecha del estreno: 18 Febrero 2022 (España)

 

Reparto: Odessa Young, Josh O'Connor, Colin Firth, Olivia Colman, Glenda Jackson, Sope Dirisu, Alfredo Tavares, Caroline Harker, Forrest Bothwell, Deano Mitchison, Craig Crosbie, Nathan Chester Reeve, Charlie Oscar, Sarita Gabony, Georgina Frances Hart.

 

Sinopsis:

30 de marzo de 1924, Beechwood (Inglaterra). El matrimonio Niven,  perteneciente a la aristocracia inglesa y que ha perdido a sus hijos en la guerra, se prepara para celebrar el Día de la Madre y el compromiso de Paul, el hijo de sus vecinos, con Emma Hobday. Los Niven han dado el día libre a su criada, Jane Fairchild, huérfana de nacimiento y, durante siete años, amante de Paul. Con la casa vacía, Paul y Jane se encontrarán por primera vez en el dormitorio de Paul. La joven pareja dará rienda suelta a la pasión clandestina sabiendo que la aventura llega a su fin y que será su último día como amantes.

 

Comentarios:

Primavera en Beechwood es un interesante drama sobre la herida de la Gran Guerra a través de una romántica historia de amor entre una criada y un melancólico señorito. Un acercamiento al duelo envuelto en el elegante aroma de una película de época pero desde el cuerpo de dos amantes jóvenes marcados por el peso fúnebre de su entorno.

Después de su primer largometraje, Bang Gang (2015), un drama erótico sobre el sexo en la era milenial, y de la fallida Les filles du soleil (2018), la directora francesa Eva Husson se adentra en la campiña inglesa para hablar de la pérdida a través de la idealizada memoria de juventud de una criada que acaba convertida en una escritora de éxito. Se trata de una adaptación de la novela de Graham Swift El domingo de las madres, con un reparto de lujo (Colin Firth, Olivia Colman, Glenda Jackson…) en el que destacan Odessa Young y Josh O’Connor en la piel de los dos amantes idealizados desde la memoria de ella.

La película se sitúa en el último domingo de marzo de 1924, fecha en la que dos familias vecinas que lloran a sus hijos muertos celebran el Día de la madre como si fuera un funeral. Young y O’Connor representan con sus cuerpos blancos y desnudos la vida que ya no volverá: ella trabaja para una de las familias rotas por el dolor y él es el único superviviente entre los hermanos de la mansión vecina. Narrada desde la mirada perspicaz y detallista de la joven criada, la película funciona en su evocación del pasado a lo heritage film, con sus preciosas mansiones, sus papeles de pared pintados y sus juegos de té art decó, pero decae cuando abandona el idilio entre los dos jóvenes, las diferencias de clase y el ahogo existencial de dos familias en medio del verde paraíso inglés. Cuando la cámara cruza ese umbral del recuerdo para narrar dramas posteriores, el relato resulta caprichoso y solo la presencia de una anciana Glenda Jackson subsana su anecdótica zona intermedia. (Elsa Fernández-Santos)

Recomendada (con reservas).