
Olivia fue la primera en
probar suerte en Hollywood, lo que forzó a Joan a cambiarse de apellido en los
años treinta, cuando empezó a conseguir papeles menores en películas no siempre
memorables y que, sin duda, estaban a una distancia sideral del clásico que su
hermana protagonizó en 1939, encarnando a la Melanie de Lo que el viento se llevó. Sin embargo fue en Fontaine, no en de
Havilland, en quien Selznick puso los ojos en la fiesta en la que le presentó a
un prometedor director, Alfred Hitchcock.
Junto a él rodó Rebeca (1940) y al año siguiente Sospecha, trabajos ambos por los que
recibió una candidatura al Oscar; lograría la estatuilla a la mejor actriz con
la segunda cinta, convirtiéndose, a sus 24 años, en la ganadora más joven del
premio. Fue esta victoria la que envenenó para siempre la relación entre estas
actrices nacidas en Japón, donde su padre trabajaba como abogado de patentes.
La distinguida familia de expatriados británicos, emparentados lejanamente con
la realeza, no se mantuvo mucho tiempo unida. El matrimonio acabó cuando Joan
tenía dos años. La madre se trasladó con sus dos hijas a California, donde se
casó con George Fontaine, de quien la menor tomaría el nombre artístico. Allí,
Joan y Olivia recibieron una formación exquisita pero espartana: la madre, una
actriz formada en la venerable Real Academia de Arte Dramático (RAMA)
londinense, las obligaba a recitar a Shakespeare tras la cena. Si su dicción no
era perfecta, recibían un golpe en los nudillos.
Con semejante
entrenamiento, Olivia se consolidó como actriz rápidamente cuando la Warner la
emparejó cinematográficamente con Errol Flynn. La hermana, que durante un
tiempo fue su chófer, lo tuvo más difícil. Aunque Irving Thalberg le ofreció su
primer papel en No más mujeres
(1935), después pasó año y medio inactiva. No empezaría a abrirse paso de
verdad hasta que Katharine Hepburn, con la que coincidió en Olivia (1937), se la recomendó a un
productor de la RKO.


Casada y divorciada en
cuatro ocasiones, Fontaine deja dos hijas de sus diferentes matrimonios. “En el
momento que escucho la marcha nupcial, se acabó el matrimonio”, comentó en una
ocasión. La actriz también fue una reconocida interiorista y piloto
profesional.
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