sábado, 16 de abril de 2011

Yo confieso, de Alfred Hitchcock

En el verano de 1952, Hitchcock se puso a trabajar en otra película para Jack Warner, basada en una novela francesa. Se trataba de la historia de un sacerdote católico, acusado por error de asesinato, que no podía demostrar su inocencia porque el asesino se había declarado culpable ante él amparándose en el secreto de confesión.
El brillante y apuesto Montgomery Clift, con 32 años, fue elegido para interpretar al taciturno clérigo. Clift era un buen actor de método, pero atormentado por el obsesivo sentimiento de culpa que le provocaba su homosexualidad, consumiendo para olvidar grandes dosis de drogas y alcohol.    
Para el papel de la protagonista Warner contrató a Anne Baxter dos semanas antes del comienzo del rodaje en Quebec, en contra de la opinión de Hitchcock, que prefería a la actriz sueca Anita Björk.  
Anne Baxter era una admirable actriz que llevaba haciendo teatro y cine desde los trece años. Tenía 29 años, había ganado el óscar en 1946 por El filo de la navaja y dos años antes había protagonizado junto a Bette Davis Eva al desnudo. Sin embargo, Hitchcock mantuvo en todo momento una relación muy gélida con la actriz.
Anne comentó años después: “Me dio a entender que yo no era lo bastante atractiva para la película, de modo que ordenó que me tiñeran el pelo de rubio y se limitó a ordenar que me adaptaran el vestuario que había confeccionado para Anita Björk. Hitchcock tenía mucho de Pigmalión y se sentía muy orgulloso de transformar a sus actrices”.
En 1963, cuando Hitchcock fue entrevistado por François Truffaut, se expresó con curiosa e inmerecida aspereza sobre la actriz: “Si compara a Anita Björk con Anne Baxter, ¿no le parece que fue una sustitución poco afortunada?”.
La crítica se mostró muy fría con la película cuando fue estrenada, aunque más de medio siglo después Yo confieso es una de las películas más apreciadas por los admiradores de Hitchcock, a pesar de no haber sido protagonizada Björk, sino por la magnífica actriz Anne Baxter. 
La estupenda música corrió a cargo de Dimitri Tiomkin. Espero que os guste recordar algunas imágenes de esta película, acompañadas de la partitura de maestro Tiomkin. 

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