jueves, 10 de marzo de 2011

Ivor Novello, un gay en el cine de Hitchcock

A raíz de la entrada publicada por Paco Bellido sobre “El enemigo de las rubias” de Alfred Hitchcock, no quiero dejar escapar la oportunidad de hablar del actor gay Ivor Novello, más cuando este año abordamos en el Taller de Cine, el denominado Cine “Invertido”.
Nacido en el seno de una familia de músicos de Cardiff, Gales, en 1893, uno de sus primeros éxitos fue una exaltadora canción para la 1º Guerra Mundial titulada “Keep the Home Fires Burning“ en 1914.
Tras la guerra empezó su carrera en el cine, y también actuó en el teatro del West End con espectáculos musicales concebidos por él mismo, siendo el más conocido de todos ellos The Dancing Years (1939). Novello actuó en dos de los primeros filmes dirigidos por Alfred Hitchcock, The Lodger (El enemigo de las rubias) (1926) y Downhill (1927).
De tremendo atractivo, y gracias a sus apariciones en el celuloide, se convirtió en una estrella de Hollywood y en un autentico dandy, idolatrado por sus fans, que confundieron su soltería con disponibilidad, ya que en realidad era un homosexual atormentado, que había tenido una relación con el poeta británico Siegfried Sassoon y el actor británico Bobbie Andrews.
Ser un personaje conocido y gay, suponía en el mundo del espectáculo, poco menos que una condena, pues podía restar importancia al trabajo realizado, por el mero hecho de tener esa orientación sexual; en un mundo de “machos-heteros”, la homosexualidad en los actores y actrices debía ser ocultada, y a ser posible “curada”, con “fármacos” tan efectivos como una boda a tiempo o una religión que salva almas.
En la actualidad, y a pesar de estar en el siglo XXI, muchos actores que son muy rentables en taquilla, incluso significando ellos mismos una empresa, ocultan de forma muy activa esa orientación, y evitan papeles gays.

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