sábado, 7 de diciembre de 2019

El joven Ahmed (Jean-Pierre y Luc Dardenne, 2019)




Título original: Le Jeune Ahmed. Dirección: Jean-Pierre y Luc Dardenne. País: Bélgica. Año: 2019. Duración: 84 min. Género: Drama.  
Guion: Jean-Pierre y Luc Dardenne. Fotografía: Christine Plenus. Montaje: Marie-Hélène Dozo. Producción: Jean-Pierre y Luc Dardenne, Denis Freyd. Compañía productora: Les Films du Fleuve, Archipel 35, France 2 Cinéma.
Mejor Dirección en el Festival de Cannes 2019. Mejor Guión y Montaje en la Seminci de Valladolid 2019.
Estreno en Sevilla: 05 Diciembre 2019

Reparto:
Idir Ben Addi, Olivier Bonnaud, Myriem Akheddiou, Victoria Bluck, Claire Bodson, Othmane Moumen.

Sinopsis:
En la Bélgica actual, el destino del joven Ahmed, de apenas 13 años, se ha quedado atrapado entre los ideales de pureza del que le habla su imán y las pasiones de la vida.

Comentarios:
Referentes indiscutibles del cine contemporáneo belga y del cine social en general, junto a iconos ineludibles como Ken Loach, para los Dardenne el cine es un vehículo de denuncia social, un contenedor en el que reflejar todas las cuestiones que acucian, enturbian y preocupan a una sociedad que ha de pretender siempre llegar a ser más justa e igualitaria. Los problemas de convivencia en países que como Francia o la propia Bélgica acoge y atiende a millones de inmigrantes provenientes de países musulmanes, no podían quedar fuera del catálogo de causas justas abordadas por los hermanos realizadores en su ya veterano y numeroso cine. Galardonados con el premio a la mejor dirección en Cannes y el de mejor guion en Valladolid, los famosos directores ponen ahora su atención en un joven musulmán de familia completamente integrada en una sociedad liberal y democrática occidentalizada, pero progresivamente radicalizado por el imán del barrio y conducido a un camino de expiación, sacrificio, redención e inmolación por el más grande Alá. En ese vía crucis su especial relación con el imán de referencia y con la profesora de árabe que ha dedicado gran parte de su vida a su educación y a superar problemas de adaptación y atención, chocarán hasta devenir en una serie de trágicos acontecimientos que los directores belgas manejan con su proverbial buen pulso, solo perturbado por la cámara en mano marca de la casa, y con una caligrafía prístina, aunque de forma más insidiosa y teledirigida de lo deseable. Aun colocando trampas emocionales en su camino, la determinación del joven protagonista parece inquebrantable. Lástima que el conjunto deje poco margen para la reflexión y el pensamiento personal y único, y acaba en una crónica que no admite más interpretación que la que proporciona el preciso y unidireccional libreto. (Juan José Roldán)
Recomendada.



viernes, 6 de diciembre de 2019

El realismo de Jean Renoir

Un artículo de José Melero Bellido.



Uno de los mejores conocedores de Jean Renoir, André Bazin, considera que la principal característica de su cine es el realismo. Definir este concepto, la interpretación que hace Renoir del mismo, es el objetivo de estas líneas.

Sabemos que en el origen de su dedicación al cine está la influencia entre otros de Chaplin, un cineasta que desarrolla historias con personajes populares en el contexto de una sociedad con fuertes diferencias de clase, en la que aquellos mostraban sus angustias, necesidades y anhelos.

En su etapa muda, es decir desde el comienzo de su carrera cinematográfica, Renoir se incardina en la corriente realista francesa de los años veinte. La influencia del Teatro Libre, de André Antoine, matiza el carácter que Renoir otorga a esta tendencia: el realismo deriva de la dialéctica entre la naturaleza y su representación, lo que constituye el alma de su cine, de todo el cine según Bazin.

El documentalismo está presente desde su primera película, una característica que no hará más que afianzarse a lo largo de su carrera.

El impresionismo pictórico, el arte que cultivó su padre con gran talento, está en el origen de su pulsión realista. El deseo de reflejar aspectos de la naturaleza, de la realidad, se traducía en el estudio de las luces y las sombras, el aspecto epidérmico de las cosas, o sea los colores que las plasman según sean las horas del día o las circunstancias atmosféricas. El esbozo inicial debe sufrir las transformaciones que se estimen necesarias para reflejar el momento puntual.
 
Renoir rodando "El sureño"
De igual manera, en las películas de Renoir, el guión inicial no es sino el punto de partida sobre el que se va perfilando la trama según las aportaciones, improvisadas durante el rodaje, de los actores, el propio Renoir o alguna otra instancia presente. El papel de los colores de la pintura, la clave para reflejar las apariencias externas, en el cine de Renoir lo ejercerá la diversidad y oposición de los caracteres de los personajes.

La influencia de la literatura naturalista, corriente literaria de la segunda mitad del XIX que analiza la sociedad contemporánea con gran minuciosidad y detallismo, no hace sino ahondar la tendencia realista del cineasta. Por tanto, Renoir, como otros cineastas franceses de los años treinta, participa del llamado realismo poético, producto de la novelización del discurso fílmico. Algunas de sus películas más significativas se inspiran en relatos de reputados autores literarios como Émile Zola, Máximo Gorki o Guy de Maupassant.

Renoir rodando "El río"

El tratamiento realista de sus películas, que en ocasiones se inspiran en hechos reales, convierte al cineasta en auténtico notario de la realidad histórica de los años treinta, el período en que realiza sus mejores obras.

Ahora bien, la verdadera naturaleza realista de sus películas no consiste en la credibilidad de las historias que cuenta sino en la veracidad de los detalles. No es necesario creerse las historias pero sí es importante valorar el esfuerzo por reflejar los elementos reales en que se basan. Renoir es un autor no de grandes tramas sino de cosas, hechos, datos, personas. Su realismo procede de la veracidad en la construcción del guión, de la ligereza de la interpretación, de la autenticidad del mobiliario, etc. Y dentro de ello, hay temas que se repiten en los que su realismo se hace virtud: la caza, el agua, la relación de la máquina y el hombre, etc.


A partir de 1931, el sonido se convierte en un elemento clave de su realismo, tanto como la imagen, proporcionando a su cine la presencia no visible de acciones que transcurren en el fuera de plano. La captación modulada del sonido, desde el más cercano hasta el más alejado de la escena permite hablar del relieve sonoro.

La concreción práctica de su concepción del realismo parte del convencimiento de que la pantalla de cine no es ni un cuadro ni un escenario teatral sino un artificio que logra captar la simultaneidad de los espacios y de las acciones valiéndose esencialmente de: los travellings laterales para ampliar el objetivo, la panorámica para describir, la profundidad de campo, el fuera de campo que introduce en la narración espacios sugeridos mediante el sonido, la velocidad y coordinación en la ejecución de los actores. La visualización resultante produce en el espectador la sensación de estar asistiendo al rodaje de la película, como reconocía Truffaut, se concreta en el plano-secuencia y dota al espectador de una posición semejante a la de un ojo omniscente.

otograma de "La regla del juego"
 

lunes, 2 de diciembre de 2019

West Side Story, del escenario a la pantalla


Esta misma semana llega a Sevilla el musical West Side Story en una apuesta del Teatro de la Maestranza por ampliar el tipo de espectáculo musical habitual en su escenario, el montaje es de "SOM Produce", una compañía española líder en la producción de grandes musicales internacionales como ha demostrado con sus adaptaciones de "Billy Elliot", “Cabaret”, "Priscilla" o “Sonrisas y lágrimas”, entre una larga lista.


West Side Story es un musical con libreto de Arthur Laurents, música de Leonard Bernstein y letras de Stephen Sondheim. Basado libremente en Romeo y Julieta de William Shakespeare, el espectáculo sitúa la acción en el Upper West Side neoyorquino de mediados de los 50 y explora la rivalidad entre dos bandas juveniles de diferentes etnias: los Jets (de raíces europeas) y los Sharks (de origen puertorriqueño). Todo se complica cuando Tony, un antiguo miembro de los Jets, se enamora de Maria, la hermana del líder de los Sharks.



La producción original de Broadway data de 1957, con dirección y coreografía de Jerome Robbins, y fue nominada a seis premios Tony. El tono oscuro de la obra, sus sofisticadas melodías y escenas de baile, y el acercamiento a los problemas sociales de la época marcaron un punto de inflexión en el teatro musical estadounidense. Desde entonces, West Side Story ha sido puesto en escena en numerosas ocasiones a lo largo de todo el mundo y muchas de sus canciones se han convertido en clásicos.


En 1961, West Side Story fue llevado a la gran pantalla bajo la dirección de Robert Wise y el propio Jerome Robbins, y los actores Richard Beymer, Natalie Wood, Rita Moreno, George Chakiris y Russ Tamblyn en los papeles protagonistas. La cinta recibió el aplauso de la crítica y en la 34ª edición de los premios Óscar se impuso en diez categorías, entre ellas mejor película. También fue un éxito de público, convirtiéndose en el segundo título más taquillero del año en Estados Unidos, y su banda sonora se mantuvo durante 54 semanas en el primer puesto del Billboard 200, un dato que no ha sido igualado por ningún otro álbum en la historia.


Steven Spielberg acaba de anunciar que ya ha concluido el rodaje en las calles de Nueva Yord de una nueva versión de West Side Story para el cine, cuyo estreno está previsto para la navidad del próximo año 2020. Spielberg ha elogiado a todo el equipo involucrado en esta ambiciosa producción, en el que destacan Ansel Elgort (Tony), Rachel Zegler (María), Ariana DeBose (Anita) y David Álvarez (Bernardo) como principales personajes.


Otra de las novedades que se ha hecho pública sobre la nueva West Side Story es la participación de Rita Moreno, que en la película de 1961 ganó el Oscar por su interpretación de Anita, y que ahora encarnará a Valentina. Por otro lado, Spielberg ha confiado al venezolano Gustavo Dudamel la dirección de la orquesta que ha grabado la partitura de Bernstein para la nueva banda sonora. 



domingo, 1 de diciembre de 2019

Festival Internacional de Cine de Gijón 2019


La 57ª edición del Festival Internacional de Cine de Gijón, celebrada del 15 al 29 de noviembre de 2019, dio a conocer su palmarés. Por medio de un jurado integrado por Andrés Duque, Mimi Plauché, Christophe Mercier, Meritxell Colell y Juan Pedro Martín 'Pucho' se ha repartido un palmarés que ha tenido como gran triunfador a Pedro Costa y su 'Vitalina Varela', una película que ya se hizo con el Leopardo de Oro en el prestigioso Festival de Locarno el pasado mes de agosto. 'Vitalina Varela' es una producción portuguesa que cuenta la historia de una mujer de 55 años procedente de Cabo Verde que llega a Lisboa tres días después de celebrar el funeral de su marido, que tiempo atrás emigró. Ha estado esperando este momento durante más de 25 años. La película también ha obtenido el premio a Mejor Fotografía.

En cuanto al cine español, Elisa Cepedal ha podido recoger el Premio Especial del Jurado por su película 'El trabajo, o a quién le pertenece el mundo', un documental en el que unos niños en el recreo son testigos del conflicto entre antidisturbios y huelguistas. La barriada de un pueblo minero se transforma en campo de batalla, por última vez. Tras el fracaso de la huelga, la calma regresa a las calles y los trabajadores al trabajo, con la certidumbre de saber que el cierre de los pozos ya no se puede frenar.



El Palmarés ha sido el siguiente:

·         Mejor Película: 'Vitalina Varela', de Pedro Costa

·         Mejor Dirección: 'Lou Ye', de Saturday Fiction

·         Mejor Actriz: Irini Zhambonas por 'Rounds'

·         Mejor Actor: Marc Maron por 'Sword of Trust'

·         Mejor Guion: Lynn Shelton por 'Sword of Trust'

·         Mejor Dirección de Fotografía: Leonardo Simoes por 'Vitalina Varela'

·         Mejor Dirección Artístitca: Zhong Cheng por 'Saturday Fiction'

·         Premio Especial del Jurado: 'El trabajo, o a quién le pertenece el mundo', de Elisa Cepedal

·         Mejor Cortometraje: 'Lonely Rivers', de Mauro Herce

·         Mención Especial: 'Cavalvade', de Johann Lurf

Por último, desear que todas estas películas se puedan ver en la cartelera sevillana. Ojalá!