sábado, 13 de junio de 2020

Obsesión (Douglas Sirk, 1954)


Título original: Magnificent Obsession. Dirección: Douglas Sirk. País: USA. Año: 1954. Duración: 108 min. Género: Melodrama.
Robert Blees, basado en la novela de Lloyd C. Douglas (Guión), Russell Metty (Fotografía), Frank Skinner (Música), Milton Carruth (Montaje), Ross Hunter (Producción).
Nominada al Oscar 1954 a la Mejor actriz (Jane Wyman).
Estreno en España: 5 Octubre 1954

Reparto:
Jane Wyman (Helen Phillips), Rock Hudson (Bob Merrick), Barbara Rush (Joyce Phillips), Otto Kruger (Edward Randolph), Agnes Moorehead (Enfermera Nancy Ashford), Gregg Palmer (Tom Masterson), Sara Shane (Valerie), Paul Cavanagh (Dr. Giraud).
 
Sinopsis:
Bob Merrick, un joven multimillonario, egoísta y engreído, sufre un accidente mientras conduce una lancha motora. En el hospital le aplican provisionalmente el pulmón artificial del doctor Phillips, pero desgraciadamente éste sufre un ataque repentino y muere. Su viuda Helen descubre entonces que está completamente arruinada, a pesar de que los honorarios que percibía su marido eran muy elevados. La razón es que él, sin que ella lo supiera, repartía el dinero, de manera anónima y altruista, entre los necesitados. A partir de ese momento, una serie de extrañas circunstancias mantendrán unidos a Helen y Bob, a pesar de tener caracteres muy distintos.

Comentarios:
Aunque hay críticos que consideran esta película de Douglas Sirk, realizada en 1954, como una de las más curiosas de su filmografía, el autor no se entusiasmó con ella. La decisión de rodarla partió de la actriz Jane Wyman, que se encontraba entonces en el cenit de su carrera (había interpretado ya a Belinda, la famosa muda violada por un desalmado), que se había entusiasmado con Magnificent obsession, la película que en 1935 había interpretado con éxito Irene Dunne bajo la dirección de John M. Stahl sobre una novela de Lloyd Douglas.
La historia de una ciega enamorada de un hombre alcohólico que sobrevive gracias a que su propio marido perdió la vida, dejó aterrado a Douglas Sirk: "Es el libro más confuso que puede imaginarse. Es tan abstracto en tantos aspectos que yo no veía la posibilidad de hacer una película con él. No había visto la versión de Stahl y sigo sin verla". Deprimido, creía el director que bajo un proyecto así "íbamos a quedar enterrados", pero intuyó que Jane Wyman podía tener razón "y que esta condenada historia sería un éxito". Lo fue; según dice, "resultó durante años la película de mayor éxito de la productora Universal".


A Sirk le atraía el tema de la ceguera. Un desajuste extremadamente dramático, dice, que surge de que en el mundo de la imagen se traten temas de personas que no pueden ver... pero continúa siendo escéptico cuando habla de su Obsesión: "En Estados Unidos no pueden hacerse las películas que uno quiere, sino sólo las que otros quieren hacer. En esas condiciones, lo único que cabe es expresar una mayor o menor habilidad en la realización. Creo que logré expresar una cierta ironía en Obsesión por debajo de la superficie; no ironía en el sentido habitual de la palabra, sino como elemento estructura, un elemento de antimonia".
De cualquier forma, es una película menor, aunque "la historia menor es, con mucho, el mejor material cinematográfico; incluso en el teatro no es la historia lo más importante: es el lenguaje lo que cuenta. El lenguaje en el cine tiene que ocupar la cámara y el montaje. Tienes que escribir con la cámara".
El crítico José Luis Guarner considera que esta escritura de Sirk le ha convertido en el gran especialista del drama romántico. "Gracias a su gran refinamiento visual, su rigor en la construcción dramática y su flexible dirección de actores", hasta el punto de otorgarle un "tono inconfundible, inútilmente imitado por sus continuadores". (Diego Galán)
Recomendada.

 

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