martes, 10 de enero de 2012

Una boda de muerte, de Stephan Elliott




Título original: A few best men. Dirección: Stephan Elliott. País: Australia y Reino Unido. Año: 2011. Duración: 98 min. Género: Comedia. Guión: Dean Craig. Producción: Share Stallings, Laurence Malkin, Gary Hamilton y Antonia Barnard. Música: Guy Gross. Fotografía: Stephen Windon. Montaje: Sue Blainey. Diseño de producción: George Liddle. Vestuario: Lizzy Gardiner. Estreno en España: 5 Enero 2012.
Intérpretes: Xavier Samuel (David), Kris Marshall (Tom), Rebel Wilson (Daphne), Olivia Newton-John (Barbara), Kevin Bishop (Graham), Elizabeth Debicki (Maureen), Laura Brent (Mia), Tim Draxl (Luke).
Sinopsis:
Cuando David viaja a Australia para casarse con el amor de su vida, sus tres padrinos dan un nuevo matiz a la frase “en lo bueno y en lo malo”. El caos en el que se convierte la boda es un ejemplo perfecto del choque de culturas entre los amigos de él y la familia de ella.


Olivia Newton-John, en el centro


Calificación: 4, Deficiente.
Lo mejor de la película: La correcta dirección de Stephan Elliott. Se agradece ver a Olivia Newton-John, aunque su personaje sea un poco pintoresco y tremendamente exagerado.
Lo peor de la película: La secuencia escatológica que protagoniza el carnero. Una historia supermanida a la que Dean Craig poco le puede sacar. No se confundan, estamos ante la enésima comedia descocada sobre bodas.  

Trailer de la película:


lunes, 9 de enero de 2012

La dama de hierro, de Phyllida Lloyd




Título original: The Iron Lady. Dirección: Phyllida Lloyd. País: Reino Unido. Año: 2011. Duración: 105 min. Género: Biopic, drama. Guión: Abi Morgan. Producción: Damian Jones. Música: Thomas Newman. Fotografía: Elliot Davis. Montaje: Justine Wright. Diseño de producción: Simon Elliott. Vestuario: Consolata Boyle. Estreno en España: 5 Enero 2012.
Intérpretes: Meryl Streep (Margaret Thatcher), Jim Broadbent (Denis Thatcher), Richard E. Grant (Michael Heseltine), Iain Glen (Alfred Roberts), Anthony Head (Geoffrey Howe), Roger Allam (Gordon Reece), Alexandra Roach (Margaret Thatcher joven), Harry Lloyd (Denis Thatcher joven).

Sinopsis:
La Dama de Hierro cuenta la apasionante historia de Margaret Thatcher, una mujer que rompió todas las barreras de género y clase para ser escuchada en un mundo dominado por hombres. La historia trata sobre el poder y el precio que se paga por él, en un retrato sorprendente e íntimo de una mujer extraordinaria y compleja. Ahora, a sus 80 años de edad, se encuentra desayunando en su casa de Chester Square en Londres y le vienen los recuerdos.

Meryl Streep


Calificación: 5, Mediana.
Lo mejor de la película: Sin lugar a dudas la interpretación de la talentosa actriz Meryl Streep (nueva nominación al Óscar asegurada), está soberbia. Formidable el trabajo de maquillaje y peluquería para caracterizar a la protagonista.
Lo peor de la película: La historia no engancha, es demasiado plana y exenta de emociones.  Si el guión se hubiera volcado más en la vida pública y menos en la etapa anciana de Thatcher, el resultado habría salido más interesante.

Trailer de la película:

domingo, 8 de enero de 2012

El topo, de Tomas Alfredson



Título original: Tinker, tailor, soldier, spy. Dirección: Tomas Alfredson. Países: Reino Unido, Francia y Alemania. Año: 2011. Duración: 127 min. Género: Thriller. Guión: Bridget O’Connor y Peter Straughan; basado en la novela homónima de John le Carré. Producción: Tim Bevan, Eric Fellner y Robyn Slovo. Música: Alberto Iglesias. Fotografía: Hoyte van Hoytema. Montaje: Dino Jonsäter. Diseño de producción: Maria Djurkovic. Vestuario: Jacqueline Durran. Estreno en España: 23 Diciembre 2011.
Intérpretes: Gary Oldman (George Smiley), Colin Firth (Bill Haydon), Tom Hardy (Ricki Tarr), John Hurt  (Control), Mark Strong (Jim Prideaux), Benedict Cumberbatch (Peter Guillam), Stephen Graham (Jerry Westerby), Ciarán Hinds (Roy Bland), Toby Jones  (Percy Alleline), David Dencik (Toby Esterhase).

Sinopsis:
Años 70. El fracaso de una misión espacial en Hungría desencadena un cambio en la cúpula de mando de los servicios británicos. Uno de los defenestrados es el agente George Smiley. Cuando Smiley ya se ha hecho a la idea del retiro, le encargan una misión especial. Hay sospechas de que un “topo” está infiltrado entre las altas instancias del Servicio y sólo alguien de fuera puede descubrirlo. Con ayuda de otros retirados y de algún agente fiel, Smiley irá recabando información y encajando las piezas que le lleven al traidor. Por el camino encontrará historias de traición, ambición y mentiras.


Gary Oldman


Calificación: 7, Buena.
Lo mejor de la película: El impecable reparto masculino de la cinta (obsérvese la contención de Gary Oldman en su personaje o las expresiones sin diálogos del gran Colin Firth). Por otro lado, un montaje portentoso de Dino Jonsäter y una banda sonora formidable de Alberto Iglesias.


Lo peor de la película: En algunos momentos, la trama resulta bastante espesa.

Trailer de la película:


sábado, 7 de enero de 2012

No tengas miedo a la oscuridad, de Troy Nixey



Título original: Don’t be afraid of the dark. Dirección: Troy Nixey. País: USA. Año: 2010. Duración: 85 min. Género: Terror. Guión: Guillermo del Toro y Matthew Robbins; basado en el telefilm de 1973 de Nigel McKeand. Producción: Mark Johnson y Guillermo del Toro. Música: Marco Beltrami y Buck Sanders. Fotografía: Oliver Stapleton. Montaje: Jill Bilcock. Diseño de producción: Roger Ford. Vestuario: Wendy Chuck. Estreno en España: 23 Diciembre 2011.
Intérpretes: Katie Holmes (Kim), Guy Pearce (Alex Hurst), Bailee Madison (Sally), Garry McDonald (Blackwood), Edwina Ritchard (Srta. Winter), Jack Thompson (Harris), Alan Dale (Charles), Julia Blake (Sra. Underhill), Nicholas Bell (doctor).

Sinopsis:
Sally (Bailee Madison) es una niña que se muda con su padre (Guy Pearce) y la novia (Katie Holmes) de éste a una casa en la que habitan unas criaturas demoníacas. Cuando la pequeña las descubre, primero sentirá cierta fascinación por ellas, pero luego comprobará lo peligrosas que son.


Bailee Madison

Calificación: 3, Mala.
Lo mejor de la película: El ambiente “pulp” que respira la película. La dirección artística no está mal.
Lo peor de la película: Que Guillermo del Toro esté tan sobrevalorado, va por ahí avalando películas como ésta, y luego te defrauda que no veas.  La niña protagonista (Bailee Madison) da más miedo que los monstruitos. ¡Increíble, pero cierto! ¿Por qué no sonríe esa niña alguna vez? Pearce y Holmes están fatal.

Trailer de la película:

viernes, 6 de enero de 2012

Drive, de Nicolas Winding Refn



Título original: Drive. Dirección: Nicolas Winding Refn. País: USA. Año: 2011. Duración: 102 min. Género: Drama, thriller. Guión: Hossein Amini; basado en la novela homónima de James Sallis. Producción: Marc Platt, Michael Litvak, Gigi Pritzker, Adam Siegel y John Palermo. Música: Cliff Martinez. Fotografía: Newton Thomas Sigel. Montaje: Mat Newman. Diseño de producción: Beth Mickle. Vestuario: Erin Benach. Estreno en España: 28 Diciembre 2011.
Intérpretes: Ryan Gosling  (conductor), Carey Mulligan (Irene), Ron Perlman (Nino), Christina Hendricks (Blanche), Bryan Cranston (Shannon), Oscar Isaac (Standard), Albert Brooks (Bernie Rose), Kaden Leos (Benicio), James Biberi (Chris Cook).

Sinopsis:
El protagonista es un conductor especialista de cine por el día y un conductor para fugas por la noche. Pero no importa el trabajo que tenga que hacer porque él se siente siempre a gusto detrás del volante. Shannon es mentor de este joven conductor a la vez que su jefe. Desde que se dio cuenta de su talento al volante, Shannon le busca directores de cine y televisión para sus películas o criminales que necesiten al mejor para sus fugas, llevándose una comisión en ambos casos. Pero el mundo de este chico cambia el día que se encuentra con Irene.


Ryan Goslig y Carey Mulligan


Calificación: 8, Muy Buena.
Lo mejor de la película: La estupenda interpretación de Ryan Gosling (atuendo incluido: chaqueta, botines, palillo en los dientes), uno de los actores en estos momentos en estado de gracia. Atención a los próximos óscars. Le da una perfecta réplica la maravillosa Carey Mulligan. Sus miradas largas y sus lacónicos diálogos, llenan la pantalla. La formidable banda sonora, tanto el score como la música adaptada.
Lo peor de la película: Algunos pensarán que, determinadas secuencias, huelen a “Tarantino”, por las dosis de violencia. Pero en la ambivalencia del personaje, tierno y a la vez, violento, es donde encontramos el quid de la cuestión. Imposible rebajar esas dosis de violencia, más que justificadas.
Trailer de la película:

jueves, 5 de enero de 2012

Diane Keaton cumple 66 años



Hoy cumple 66 años la fantástica actriz Diane Keaton.

Diane Hall nace en Los Ángeles (California, EE.UU.)  el 5 de enero de 1946.

Hija de Dorothy Keaton y del agente inmobiliario Jack Hall. Estudió en el Instituto Santa Bárbara y pasó por el Santa Ana College de Drama. Duró poco tiempo en el centro ya que dejó las clases para dedicarse a interpretar obras de teatro y trabajar en locales de canto de Nueva York.

En esta época acudió al Neighborhood Playhouse y modificó su nombre artístico de Diane Hall por el de Diane Keaton (apellido de su madre).

En el teatro conoció a Woody Allen, ya que intervino en su obra “Play It Again, Sam” después de haber participado en una versión del musical hippy “Hair”.

En el cine Diane Keaton debutó con “Lovers And Other Strangers” (1970), una comedia coral dirigida por Cy Howard.

Su revelación se produjo dos años más tarde, cuando interpretó a Kay Adams en “El Padrino” (1972), adaptación de una novela de Mario Puzo que dirigió Francis Ford Coppola. Más tarde repitió el mismo papel en las dos secuelas de 1974 y 1990.

Con Woody Allen, con quien mantuvo una relación sentimental, coincidió por primera vez en el cine con la comedia de ciencia-ficción “El Dormilón” (1973).

Con posterioridad ambos compartieron créditos en “La Última Noche de Boris Grushenko” (1975), “Annie Hall” (1977), “Interiores” (1978), “Manhattan” (1979), “Días de Radio” (1987) y “Misterioso Asesinato en Manhattan” (1993).

Por su interpretación en “Annie Hall”, Diane logró un Oscar como mejor actriz principal. Fue nominada por “Rojos” (1981), película dirigida por Warren Beatty, “La Habitación de Marvin” (1996) y “Cuando Menos Te Lo Esperas” (2003), comedia co-protagonizada por Jack Nicholson.

Otros títulos reseñables de su filmografía son “Buscando al Señor Goodbar” (1977), drama dirigido por Richard Brooks que contaba con el co-protagonismo de Richard Gere y Tuesday Weld, “Crímenes Del Corazón” (1986), tragicomedia con Jessica Lange y Sissy Spacek, o “El Padre De La Novia” (1991), remake de un film clásico de Vincente Minnelli que le emparejó con Steve Martin.

Al margen de su labor como actriz, Diane Keaton, que nunca se ha casado y tiene dos hijos adoptados llamados Dexter y Duke, también ha debutado como directora con la comedia “Colgadas” (2000).

Entre sus últimos trabajos cinematográficos destacan “Tres Mujeres y Un Plan” (2008), "La Madre De Él" (2008) y "Morning Glory" (2010).



Aprovechamos la ocasión para hablar de un libro recientemente editado sobre su vida: “Ahora y siempre”.

Se trata de un libro de Memorias, donde la actriz repasa su vida familiar, su carrera artística y las relaciones sentimentales que mantuvo con Woody Allen, Al Pacino o Warren Beatty.

“Echo de menos a Woody. Se estremecería si supiera cuánto le aprecio. Soy lo bastante lista para no sacar el tema. Sé que casi le repugnaría lo grotesco de mi afecto por él. ¿Qué le voy a hacer? Todavía le quiero”. Son sólo algunas de las muchas palabras bonitas que Keaton le dedica al actor y director en sus memorias. 

Os dejamos recordando una de sus mejores interpretaciones, sin lugar a dudas "Anni Hall", donde también tuvo que cantar. Feliz Cumpleaños, Diane.


lunes, 2 de enero de 2012

El Havre, de Aki Kaurismäki



Título original: Le Havre. Dirección y guión: Aki Kaurismäki. Países: Finlandia, Francia y Noruega. Año: 2011. Duración: 93 min. Género: Comedia dramática. Producción: Aki Kaurismäki, Fabienne Vonier y Reinhard Brunding. Fotografía: Timo Salminen. Montaje: Timo Linnasalo. Diseño de producción: Wouter Zoon. Vestuario: Frédéric Cambier. Estreno en Finlandia: 9 Septiembre 2011. Estreno en España: 28 Diciembre 2011.
Intérpretes: André Wilms (Marcel Marx), Kati Outinen (Arletty), Jean-Pierre Darrousin (Monet), Blondin Miguel (Idrissa), Elina Salo (Claire), Evelyne Didi (Yvette), Jean Pierre Léaud (vecino).

Sinopsis:
Marcel Marx, escritor y conocido bohemio, se ha autoexiliado en la ciudad de El Havre, donde siente que está más cerca de la gente después de adoptar el honrado —aunque no muy provechoso— oficio de limpiabotas. Ha enterrado el sueño de convertirse en un reconocido autor y vive felizmente dentro de un triángulo compuesto por su bar preferido, su trabajo y su esposa Arletty. Pero el destino provoca que se cruce con un inmigrante menor de edad llegado del África negra. Arletty cae enferma, y a Marcel no le quedará más remedio que alzarse una vez más ante el frío muro de la indiferencia humana con su optimismo y la solidaridad de los habitantes del barrio como únicas armas. Pero se enfrentará a la maquinaria ciega de un Estado constitucional, representado por la policía, que sigue la pista al joven refugiado. Ha llegado el momento de que Marcel se lustre los zapatos y enseñe los dientes.


André Wilms y Kati Outinen


Calificación: 8, Muy Buena.
Lo mejor de la película: La sensibilidad de Kaurismäki para contarnos un drama social con sencillez y una maravillosa belleza poética. El optimismo y la solidaridad que muestran los sosegados personajes del filme transmiten unas magníficas vibraciones al espectador. Kaurismäki demuestra que otro tipo de cine social se puede hacer, sin asperezas, sin acidez, sin acritud, pero donde igualmente se reconocen las necesidades, las injusticias y las inquietudes de las clases sociales menos favorecidas.  
Lo peor de la película: Kati Outinen, musa de Kaurismäki, interpreta a Arletty de la misma forma que interpretó personajes en otras películas de este director. Imaginamos que debe tener algún registro más, pero aquí no lo demuestra. Jean Pierre Léaud está “patético”. ¡Con lo bien que estaba en “Los cuatrocientos golpes”!

Trailer de la película:

sábado, 31 de diciembre de 2011

Los «banquetes» de Luis Buñuel


En estas fechas tan saturadas de “banquetes” os presento una reflexión cinematográfica de corte «surrealista»: «surrealista» en el sentido más exacto del término, que es como lo define André Breton en su «Primer Manifiesto», de 1924:

“[El surrealismo] es automatismo psíquico puro por el cual nos proponemos expresar, sea verbalmente, sea por escrito o de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento en ausencia de cualquier control ejercido por la razón, ajeno a toda preocupación estética o moral.”

El grupo surrealista. André Breton se sienta a la derecha de Dalí.

Lo cierto es que este espontáneo fluir del pensamiento, sin concesiones a la estética o a la moral burguesa, no se plasmó cinematográficamente en ningún autor francés, quizá porque la verdadera «patria» del surrealismo, a pesar de Breton y de todos los demás, se encuentra al sur de los Pirineos.  «Surrealismo» en el cine es decir «Luis Buñuel» y, en su pureza más extrema, es decir «Un perro andaluz» (Un chien andalou, 1929). Luis Buñuel supo hacerlo brotar de sus propias raíces hispánicas, y curiosamente, cuando el surrealismo como grupo era ya historia y se había convertido, en todo caso, en una actitud estética, él se mantuvo fiel a sus postulados «corrosivos» hasta la última de sus películas: «Ese oscuro objeto del deseo» (Cet obscur object du désir, 1977), rodada en buena parte, por cierto, en Sevilla, ciudad no poco «surrealista».

Luis Buñuel en «Un perro andaluz»

No hay película de Buñuel, incluso alguna de las que él denominó «alimenticias» –esto es, las que le dieron de comer durante su etapa mejicana– en las que no aflore el subconsciente para «desmontar» normas e instituciones socialmente aceptadas –y no sólo, por cierto, las burguesas–.  Pero yo quiero detenerme ahora en uno de los blancos favoritos de don Luis: el banquete como verdadero sumidero de convenciones sociales y de falsedad institucionalizada. 

El Buñuel de la madurez ha aprendido de Engels –sí, el compañero de Marx– que para desenmascarar un ritual social el mejor método es el del «extrañamiento», esto es, en palabras de Engels, «hacer extrañas las cosas cotidianas y cotidianas las extrañas». Con la aplicación de este principio, los banquetes de Buñuel se convierten en verdaderos ejercicios de disección inmisericorde de convenciones humanas, de auténticas «carnicerías» de los rituales al uso.  El director nos sitúa a la distancia necesaria para que contemplemos con frialdad usos cotidianos que, en la lejanía, se nos revelan absurdos, al mismo tiempo que la propia distancia nos hace aceptar como «normales» hechos insólitos, terribles incluso, que jamás aceptaríamos en un banquete de la vida real.

Unos ejemplos.  En «La Edad de Oro» (L’Âge d’Or, 1930), mientras los invitados departen sobre banalidades, un carro con dos campesinos que beben atraviesa por mitad del salón sin que nadie se inmute y, poco después, el protagonista abofetea a la anfitriona, la madre de su amada, por derramarle el vino cuando iba a servirle una copa.  ¿Qué significa todo esto? Pues léase la definición de Breton citada al principio: no significa nada, no simboliza nada; nos enfrenta a imágenes que nacen de nuestra imaginación o a impulsos primarios que en el arte –no en la vida real– podemos dejar que fluyan, con la consiguiente carga crítica y revolucionaria. No os atreváis a llevarlo a la práctica.

«La Edad de Oro», quizá la película más iconoclasta de Buñuel

Muchos años después, en la que para mí es una de sus grandes obras maestras, «El ángel exterminador» (1962), el incomprensible encierro de los burgueses en la mansión de la calle Providencia parte de una cena «surrealista».  No fue desde luego Polanski el primero que se propuso examinar la degeneración del comportamiento humano en un recinto hermético.  ¿Recordáis esos brindis vacíos a los que nadie presta atención o esa risotada artificial cuando el sirviente, tal como estaba previsto, se tropieza y derrama la comida?  El banquete anuncia el desplome de los burgueses en su encierro y la peripecia final de los feligreses en su iglesia…  ¿Qué significa esto? Léase la respuesta en el párrafo anterior: nada.  Dejad volar el subconsciente y todo vendrá “de suyo”.

El banquete de «El ángel exterminador»

No nos olvidemos, por cierto, de «Viridiana», rodada –increíblemente– en España en el año anterior.  Allí la cena burguesa se transforma en una parodia interpretada por pordioseros, que antes de que la situación degenere por completo, posan como «La Última Cena» de Leonardo delante de la «cámara» que Lola Gaos lleva “desde pequeña”.

La «Última Cena» de «Viridiana»

En su último período «francés», cuando Buñuel disponía del dinero de Serge Silberman para hacer lo que le venía en gana, encontramos banquetes memorables, como el de «El fantasma de la libertad» (Le fantôme de la liberté, 1974), en el que las sillas han sido sustituidas por retretes  (no os cuento más, pues muchos no habéis visto –casi seguro– la película, de poca difusión en España). 

La comida «escatológica» de «El fantasma de la libertad»

Pero hay un filme en concreto cuyo argumento gira en torno a un banquete que nunca llega a celebrarse por las dificultades que sobrevienen a lo largo de toda la narración.  Se trata de «El discreto encanto de la burguesía» (Le charme discret de la bourgeoisie, 1972), por el que Buñuel recibió el Óscar a la mejor película extranjera.  Con él concluyo este recorrido por el banquete surrealista.

Os invito a ver un momento de uno de los varios «pseudobanquetes» frustrados de la película. A aquellos que conozcáis «El ángel exterminador» o «La Edad de Oro» muchos detalles os resultarán familiares, incluido el sirviente que tropieza «adrede».  Pero creo que en esta ocasión Buñuel resalta como nunca los rasgos «teatrales» de todo banquete, su carácter de «representación», la vaciedad que se esconde tras sus rituales, hasta el punto de que cuando a un comensal «se le olvida su papel», a pesar de la ayuda del «apuntador», padece una angustia «existencial» de primer orden: «Dios mío, ¿qué estoy haciendo aquí?». Nosotros, el público, que lo vemos todo desde fuera, «extrañados» ante el desenmascaramiento como pedía Engels,  podemos aplaudir o silbar ante el espectáculo.




¡UN ABRAZO, FELIZ 2012 A PESAR DE LAS CUENTAS DEL REINO Y QUE VUESTRAS COMIDAS DE ESTAS FIESTAS TENGAN MÁS DE JAMÓN Y BUENA COMPAÑÍA QUE DE SURREALISMO!



viernes, 30 de diciembre de 2011

Route Irish, de Ken Loach




Título original: Route Irish. Dirección: Ken Loach. Países: Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia y España. Año: 2010. Duración: 112 min. Género: Drama, bélico. Guión: Paul Laverty. Producción: Rebecca O’Brien. Música: George Fenton. Fotografía: Chris Menges. Montaje: Jonathan Morris. Diseño de producción: Fergus Clegg. Vestuario: Sarah Ryan. Estreno en España: 23 Diciembre 2011.
Intérpretes: Mark Womack (Fergus), John Bishop (Frankie), Andrea Lowe (Rachel), Geoff Bell (Walker), Jack Fortune (Haynes), Talib Rasool (Harim), Craig Lundberg (Craig), Trevor Williams (Nelson), Russell Anderson (Tommy), Jamie Michie (Jamie).

Sinopsis:
Liverpool, agosto de 1976. Fergus, de 5 años, conoce a Frankie en su primer día de colegio. Se convertirán en inseparables. Siendo adolescentes, faltan a las clases para ir a beber sidra en el ferry que cruza el río Mersey, mientras sueñan con viajes alrededor del mundo. Pero Fergus nunca imaginó que su sueño se haría realidad mediante una carrera en el cuerpo de élite de las fuerzas especiales del Reino Unido, las SAS. Tras haber dimitido, en septiembre de 2004, Fergus logra convencer a Frankie (a su vez, antiguo paracaidista) de incorporarse a su equipo de agentes de seguridad, en Bagdad, a cambio de un salario mensual de 10.000 libras libres de impuestos. Es su última oportunidad para “ganar pasta” en esta guerra cuya privatización va en aumento. Juntos, arriesgarán su vida en una ciudad en la que reina la violencia, el terror y la codicia.


Mark Womack


Calificación: 7, Buena.
Lo mejor de la película: El ritmo trepidante y la valentía de Loach y Laverty para denunciar, en esta ocasión, la privatización de la guerra de Irak. Estupenda la fotografía de Menges y muy acertada la música de Fenton.
Lo peor de la película: Algunos les puede cansar el mensaje ideológico omnipresente a lo largo de toda la película. Por otro lado, la rabia que demuestra Loach, sintiéndose impotente ante la falta de justicia por los hechos denunciados, le llevan a un final de película poco afortunado.    

Trailer de la película:

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Eisenstein y Prokofiev: la música para «Iván el Terrible»



La aparición del sonoro en la URSS («El camino de la vida», de Nikolai Ekk, de 1931) produjo en algunos directores (Eisenstein, Pudovkin, Alexandrov entre ellos) una reacción hostil.  Era, al fin y al cabo, la negación de una forma de entender el cine basada en el montaje.  La lógica de los hechos terminó imponiéndose, como es natural, y el viejo cine silente desapareció.  Eisenstein, sin embargo, nunca renunció a la aspiración de convertir el “inevitable” sonido en algo más que un acompañante trivial de las imágenes.  El sonido, y de un modo muy especial la banda sonora, tenía que cumplir un fin artístico: más allá de la mera sincronización, había que aspirar al “montaje vertical”, a una integración perfecta y coherente entre la música y los planos de cada secuencia.

Y así fue como se encontró en su camino a uno de los grandes de la música rusa, a Sergei Prokofiev.  «Alexander Nevski» (1938) y las dos partes de «Iván el Terrible» (1944 y 1958 -póstuma–) son los frutos de esta colaboración, y constituyen dos ejemplos, yo diría que excepcionales, de compenetración al máximo nivel entre la música y el cine.   Ambos, director y compositor, se refieren entusiasmados a su trabajo en equipo, que podía ser en ambas direcciones: adaptar el montaje a la música ya compuesta o crear la música a partir de las imágenes elaboradas por el director, en bruto o incluso ya montadas.  Todo ello dentro de un clima de respeto y entrega absolutos.  “En algunas de las secuencias –afirma Eisenstein– hemos logrado con Prokofiev los resultados que yo estuve soñando desde hace mucho tiempo”.

En este blog ya hemos aludido a la banda sonora de «Alexander Nevski»: en la dirección  http://linternamagicasevilla.blogspot.com/2011/03/la-musica-de-prokofiev-en-el-taller-de.html.  Ahora le toca el turno a «Iván el Terrible», cuyas notas se inspiran en el la música tradicional rusa y subrayan en cada secuencia la solemnidad del momento, las intrigas palaciegas, el amor y la devoción por el zar o las conspiraciones de los Boyardos contra el poder de Iván.  La prohibición del segundo «Iván» por parte de Stalin y la muerte del director fueron devastadoras para Prokofiev, que guardó la partitura en un cajón y ni siquiera la reconvirtió en cantata como hizo con «Alexander Nevski».  Esta tarea correrá a cargo del soviético Abram Stassevich en 1962, nueve años después de la muerte del compositor.  En este versión se basa la interpretación de Valery Gergiev con la Rotterdam Philharmonic Orchestra y el Coro de la Ópera del Kirov que a continuación os ofrecemos con planos inolvidables de la que es para mí, sin duda, una de las grandes películas de la historia.