lunes, 29 de julio de 2013

Mitomanía... JAMES DEAN


 

El 30 de septiembre de 1955, James Dean se estrellaba con su porshe en Paso Robles, California. Moría como a él le hubiera gustado, casi instantáneamente y sin haber cumplido todavía los veinticinco años. 

Su corta biografía se resume en el esfuerzo constante de ser diferente, de huir del porvenir gris y aburrido de la granja de Fairmont o de la escuela de abogacía de Santa Mónica. “No renuncio a la creación artística, tengo la intención de consagrar a ella mi vida”, dijo una vez en el colegio cuando tenía sólo diecisiete años. 



Los comienzos fueron duros, sobre todo cuando en 1951 decide trasladarse a Nueva York, arriesgándolo todo. Serán días de soledad, de indecisión, de miedo, de trabajos mal pagados y de cuartos de pensión. Pero Dean insiste, y poco a poco va haciéndose un nombre gracias a los programas de televisión y luego al teatro.

Graben en su memoria el nombre de Jean Dean”, aconsejaba la revista Variety, y algo así debió hacer el director Elia Kazan, porque al poco tiempo decidió que el joven Dean debía ser el protagonista de Al este del Edén. El triunfo fue apoteósico, pero se vería aumentado con Rebelde sin causa, donde la identificación entre actor y personaje era ya total. 




Gigante fue su última película, pero Jimmy no pudo verla acabada. Dean rehuyó fiestas y fotógrafos y rompió con la imagen del galán de cine como eterno conquistador. Tuvo sólo un gran amor, Pier Angeli, un ser tan débil y atormentado como él, pero su verdadera compañía fueron amigos como Tab Hunter y Sal Mineo. 

Prefigurando la imagen actual del anti-divo, Dean mantuvo siempre oculta su vida privada y sólo años después de su muerte empezamos a conocer detalles sorprendentes gracias a las memorias del que fue su mayordomo.

Jean Dean, en contra de lo que la leyenda propagó, murió realmente en el accidente de Paso Robles. Quizá esa muerte era la única solución a su deseo de ser siempre un eterno adolescente.    

Lo recordamos con estre precioso vídeo: 

 

martes, 9 de julio de 2013

Mitomanía... CLARK GABLE




Seductor, tierno, mujeriego, sentimental, rudo, elegante, cínico… Clark Gable era un cóctel demasiado completo, demasiado excitante como para entrar en la simple categoría de los grandes actores. Clark Gable era el Rey, el Rey de Hollywood, un hombre deseado por mujeres adultas, pero capaz de suscitar el cariño de una niña llamada Judy Garland.

Había nacido en Cádiz, Ohio, el 1 de febrero de 1901, y como tantos otros recorrió la más variada gama de empleos hasta imponer su verdadera voluntad y hacerse actor teatral, ayudado por los consejos de la que será su primera mujer. Josephine Dillon.




Sus comienzos en el cine no son alentadores. Warner, el productor, montará una tarde en cólera al comprobar que el estudio ha gastado quinientos dólares en probar a alguien con “esa cara de mono”. Pero cuando las grandes productoras aceptan de una vez que la época del galán tipo Valentino ha pasado ya a la historia, Gable marchará imparable, película tras película, hasta convertirse en el actor mejor pagado, en el prototipo del hombre duro de mirada magnética y rebosante de sex-appeal. Porque, ¿quién ha olvidado esa arrebatadora forma de besar a mujeres como Crawford, Harlow, Leigh, Gardner o Monroe? ¿Y quién no recuerda títulos como Susan Lenox, Tierras de pasión, Sucedió una noche, Rebelión a bordo, San Francisco, Lo que el viento se llevó o Mogambo?.


Casado cinco veces, formó con Carole Lombard una de las parejas más felices de Hollywood, pero, por una vez, el destino le jugó una mala pasada, y la maravillosa rubia murió en un accidente de aviación cerca de Las Vegas.

El Rey aguantó en el cine hasta el último momento, Murió el 16 de noviembre de 1960, sólo días después de terminar Vidas rebeldes, con Marilyn Monroe. Un poco antes había nacido su único hijo.

sábado, 6 de julio de 2013

Adiós a Javier Artiñano

Javier Artiñano (1942 - 2013)

Nacido en 1942 en San Pedro Montes de Oca (Costa Rica), Javier Artiñano se formó en Madrid, en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, y éstudió escenografía y figurinismo en la Escuela de Artes Decorativas. Tener a Francisco Nieva como profesor, sin duda, le debió influir a  la hora de elegir la especialidad en la que tanto ha destacado, hasta llegar a ser reconocido, a su vez, como un auténtico maestro.

Durante más de cuatro décadas ha estado dedicado al figurinismo y a la escenografía en teatro, cine y televisión Su primer trabajo para el teatro fue, en 1968, el diseño del vestuario de la obra La hora de la fantasía, para la compañía de Irene Gutiérrez Caba. En el cine debutó en 1971, con los diseños de Las melancólicas, una película de terror de Rafael Moreno Alba. Desde entonces ha diseñado más de ochenta escenografías y vestuarios para teatro, y más de cuarenta diseños de vestuario para cine y televisión. Su último trabajo ha sido el fastuoso vestuario de época para el cortometraje La flor (2011), de su amiga Assumpta Serna.

Figurín para el rey Felipe IV
 

Artiñano era capaz de hacer grandes a los personajes más pequeños, y convertir en grandes clásicos a los protagonistas. Su especialidad era el vestuario de época, de hecho, confesó que llegó a esta profesión “más por amor a la Historia que por amor al cine o a los trajes”. A su entender, crear el vestuario en el cine actual “es mucho más difícil. En una cinta de época, los actores asumen que se tienen que disfrazar y se dejan hacer, pero cuando les vistes con ropa de hoy, todos opinan y se quejan si los vistes con un estilo diferente al suyo”. Lamentaba, como tantos otros diseñadores, que su oficio no estaba valorado dentro del cine, pese a que –según él- algunos “filmes como Barry Lyndon o El Gatopardo no serían lo que son sin el vestuario”.

Se mostraba especialmente satisfecho con el trabajo que realizó para El rey pasmado, de Imanol Uribe, pensaba que a partir de esta cinta “se rompió la leyenda negra que había en España, donde se pensaba que para hacer una película cuidada, la ropa había que traerla del extranjero”.


En otra ocasión comentó que el mejor halago que había recibido por su trabajo “fue durante el rodaje de El bosque animado, Alfredo Landa me dijo que cuando se puso el vestuario terminó de entender su personaje”.  En televisión, merecen ser destacados sus trabajos para series como Los Pícaros, Los gozos y las sombras, Fortunata y Jacinta y Proceso a mariana Pineda, entre otras.  

Javier Artiñano es el figurinista que cuenta con más galardones de los otorgados por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España: tiene cinco Goyas por el diseño de vestuario de El bosque animado, de José Luis Cuerda; El rey pasmado, de Imanol Uribe; El maestro de esgrima, de Pedro Olea; Lázaro de Tormes, de Fernando Fernán Gómez y Juana la Loca, de Vicente Aranda. Recibió además un sexto Goya (compartido con Ramiro Gómez) por la dirección artística de la película Esquilache, de Josefina Molina.

Cuenta con 6 premios Goya


En 2010, dentro de la decimotercera edición del Festival de Cine Español de Málaga, fue reconocido con el Premio Ricardo Franco (galardón destinado a los profesionales de la vertiente más técnica de nuestra cinematografía). Al recibirlo de manos de Ana Belén, rodeado de amigos y compañeros como Assumpta Serna, Pilar López de Ayala y Fernando Méndez Leite, dijo: “Hoy me siento como una estrella”.

El último homenaje lo recibió el año pasado, en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, en reconocimiento a su dilatada carrera como figurinista para la escena teatral. En ese acto, la actriz Mónica Randall confesó que “sería capaz de volver a hacer teatro sólo porque Javier me vistiera”. Ella y sus compañeras Julia Gutiérrez Caba y Enma Cohen, destacaron la gran admiración y el gran cariño que tenían a este hombre al que calificaron como “un referente indiscutible en el mundo del teatro y maestro de maestros”.

martes, 2 de julio de 2013

Mitomanía… SOFHIA LOREN




 ¿Recordará alguno de los soldados americanos que ocuparon el sur de Italia a una muchacha de ojos grises llamada Sofía?

¿Sabrá que aquella joven que paseaba su belleza, su aburrimiento y su pobreza por las semidestruidas calles de Nápoles se convirtió en una mujer famosa? 

Es… Sophia Loren, “la ragazza più bella del mondo”.

Sofía había nacido el 20 de septiembre de1934, en Roma. Sus padres no estaban casados, y al nacer su hermana, el hombre de la casa abandona a la familia y deja a la madre, Romilda Villani, que jugará a fondo su única carta: la belleza de Sofía.

Los principios serán duros, pero la futura estrella persevera, y acude a concursos de belleza, protagoniza fotonovelas, trabaja de extra, hasta que por fin consigue ver su nombre en los créditos de E arrivato l´aaccordatore.

A partir de ese momento Sofía Lazzaro, ahora Sophia Loren, va encumbrándose lentamente a través de las innumerables comedias costumbristas italianas de la posguerra.

En L´oro di Napoli, Vittorio de Sica de la el papel de “pizzaiola”, y Sophia borda el tipo de mujer mediterránea, exuberante, gritona y divertida. Un papel que repite cada vez con más éxito en Pecatto che sia una canaglia, en La bella mugnaia, en La fortuna di essere donna.    

Y de pronto, Hollywood. Bajo la batuta de Carlo Ponti, consigue trabajar con Cary Grant , con John Wayne, ser dirigida por Hathaway, Lumet, Negulesco y Ritt, y hasta obtiene el premio a la mejor actriz en la Mostra de veneciana de 1958 por Black Orchid.

En su última etapa, Sophia alterna los trabajos intrascendentes con obras que demuestran su categoría artística, como Dos mujeres (1960), premio a la mejor interpretación en Cannes y Óscar de la Academia, o lo mucho más reciente Una jornada particular (1977).

El sueño de Romilda Villani se había cumplido. Bastaba un detalle para conseguir el final feliz perfecto. Llegó casi al final de 1968, y se llamó Carletto, “el bebé más caro de Italia”, luego llegaría Edoardo.

Nos quedamos con un fantástico video que homenajea a este mito del séptimo arte.