domingo, 30 de septiembre de 2012

A Roma con amor, en cartelera




Título original: To Rome with love. Dirección: Woody Allen. País: España, Estados Unidos e Italia. Año: 2012. Duración: 112 min. Género: Comedia. Guión: Woody Allen. Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum, Giampaolo Letta, Faruk Alatan.  Fotografía: Darius Khondji. Montaje: Alisa Lepselter. Dirección Artística: Luca Tranchino. Diseño de producción: Anne Seibel. Estreno en Estados Unidos: 6 Julio 2012. Estreno en España: 21 Septiembre 2012.
Intérpretes: Woody Allen (Jerry), Judy Davis (Phyllis), Alec Baldwin (John), Roberto Benigni (Leopoldo), Penélope Cruz (Anna), Jesse Eisenberg (Jack), Greta Gerwig (Sally), Ellen Page (Monica), Alison Pill (Hayley).

Sinopsis:
Roma es la ciudad donde se suceden distintas historias: un romano corriente de clase media que de repente se convierte en un personaje famoso, una joven pareja provinciana que entablan relaciones por separado, un director de ópera jubilado que se empeña en que su futuro consuegro cante profesionalmente.

Judy Davis y Woody Allen

Calificación: 5, Mediana.
Lo mejor de la película: Ésta es una obra muy regular, donde sólo se agradecen los habituales chispazos humorísticos marca “Allen”, así como alguna secuencia cómica ante una situación incómoda. Lo más logrado se recoge en el tráiler.
Lo peor de la película: Si te preguntas al principio de la película hacia dónde va, más adelante  confirmas que no va a ningún sitio. Presenta varias historias cortas (a mi entender, no funciona ninguna) en un mismo escenario (Roma) repitiendo la fórmula de tomar una ciudad como protagonista (aunque quizá se quede aquí como mero decorado de fondo). Al ritmo de una película al año, no se puede mantener la genialidad: en 2012 tocaba la medianía.


Tráiler de la película:



viernes, 28 de septiembre de 2012

De los clásicos a las Galaxias: Música de Cine, en la Maestranza




Ayer, jueves 27 de septiembre de 2012, a las 20,30 horas, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, tuvo lugar un programa extraordinario dentro de la XXIII Temporada de Conciertos 12/13 de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

Se trata del programa “Música de Cine: De los clásicos a las Galaxias”. El concierto en el que se interpretó partituras clásicas popularizadas por el cine y obras compuestas para películas, estuvo dirigido por Pedro Halffter, director artístico del Teatro de la Maestranza y de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.   

El programa con que se deleitó a los asistentes fue el siguiente:

  • La cabalgata de las Valquirias (versión reducida), de Richard Wagner (1813-1883), música que aparece en la película Apocalypse now.
  • Adagio para cuerdas, Op.11, de Samuel Barber (1910-1981), que aparece en la película Platoon.
  • Concierto para clarinete y orquesta, en La Mayor, K.622 (2ºMvto), de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), aparece en la película Memorias de África.
  • Sinfonía nº 5, en Do sostenido menor (Adagietto), de Gustav Mahler, música que aparece en la película Muerte en Venecia.
  • Suite de La guerra de las galaxias, música original compuesta por el compositor John Williams.

Una vez concluido el programa previsto, el auditorio con un aforo al completo, brindó un caluroso aplauso a Pedro Halffter y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Finalmente, el director del concierto supo contentar a los asistentes con dos temas cinematográficos sorpresas. El primero fue “En busca del arca perdida” y el segundo “Superman”, ambos compuestos por John Williams.

Una noche deliciosa para los amantes de la música en el cine y todos los cinéfilos en general. Esperemos que este programa no haya sido una extraña excepción en nuestra ciudad, sino que se repitan este tipo de eventos, ya que como quedó demostrado ayer la demanda del público fue absolutamente masiva.   
 

Pedro Halffter

jueves, 27 de septiembre de 2012

Mátalos suavemente, de Andrew Dominik





Título original: Killing them softly. Dirección: Andrew Dominik. País: USA. Año: 2012. Duración: 97 min. Género: Thriller. Guión: Andrew Dominik; basado en la novela de George V. Higgins. Producción: Dede Gardner, Brad Pitt, Paula Mae Schwartz, Steve Schwartz y Anthony Katagas. Fotografía: Greig Fraser. Montaje: Brian A. Kates. Diseño de producción: Patricia Norris. Vestuario: Patricia Norris. Estreno en USA: 19 Octubre 2012. Estreno en España: 21 Septiembre 2012.
Intérpretes: Brad Pitt (Jackie Cogan), Richard Jenkins (Driver), James Gandolfini (Mickey), Ray Liotta (Markie), Scoot McNairy (Frankie), Ben Mendelsohn (Russell), Vincent Curatola (Johnny Amato), Sam Shepard (Dillon).
Sinopsis:
Unos criminales no demasiado inteligentes y recién salidos de la cárcel deciden dar un nuevo golpe: atracar una partida de cartas controlada por la mafia. Con una pinta ridícula inician el robo y milagrosamente logran cometerlo. Entonces, la mafia decide contactar con Jackie Cogan (Brad Pitt) para que resuelva el caso, encuentre a los ladrones y acabe con ellos. Jackie, el único inteligente de esta historia, intentará sacar su propia tajada.

Brad Pitt

Calificación: 7, Buena.
Lo mejor de la película: Los diálogos que protagoniza Brad Pitt (Jackie) con Richard Jenkins (Driver) y James Gandolfini (Mickey). Todo el elenco artístico está muy bien dirigido. Una estupenda banda sonora y un buen montaje.  
Lo peor de la película: Que Dominik haga tan poco cine, aún se recuerda su maravillosa película “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford”. ¡Ánimo y a dirigir más! La película que nos ocupa le ha salido bien, pero quizás tenga demasiados matices ideológicos (bombardeo de imágenes de Bush y Obama), que no le hacen falta para nada, ya que cuenta con un guión muy sólido.

Trailer de la película:

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Celia Rico, una sevillana en la Mostra de Venecia




El periplo de la sevillana Celia Rico, directora y guionista del cortometraje Luisa no está en casa, comenzó con una inocente conversación con Josep Amorós, dueño de una productora catalana, sobre un guion que había escrito hace años. “De los primeros que redacté. Creo que fue por 2007”, afirma dubitativa la directora. Un lustro después, la cinta es la única representante española de la 69ª Mostra Internacional de Arte Cinematográfico de Venecia, que se celebró del 29 de agosto al 8 de septiembre. Compitió junto a otros 14 títulos, seleccionados entre 1.772 trabajos, por el prestigioso Orizzonti, una sección paralela al festival que premia los trabajos de jóvenes realizadores y las creaciones experimentales.

El cortometraje retrata la monótona vida de una pareja de ancianos. Una lavadora estropeada es el catalizador que Luisa, personaje interpretado por la actriz Asunción Balaguer —esposa del desaparecido Paco Rabal— necesitaba para salir de una vida “basada en el silencio y en el consentimiento”. Ella es el arquetipo de la mujer octogenaria que esconde su infelicidad. En la lavandería conoce a Concha (María Alfonsa Rosso). Las dos comienzan una amistad que rompe la rueda de desdichas en la que se haya atrapada la protagonista. Al actor Fernando Guillén le corresponde dar vida a Esteban, el marido de Luisa y responsable de sus desgracias.

Para Rico, este es el primer trabajo en el que ha podido dirigir a actores consagrados: “Al principio hay un poco de respeto y te preguntas qué le voy a enseñar yo a actores con tanta experiencia. Pero después te das cuenta de que es igual, que ellos dependen de ti y tú de ellos”. A la directora sevillana la experiencia le ha servido para darse cuenta de que hay muchos artistas veteranos con ganas de seguir trabajando y están dispuestos a ponerse a las órdenes de jóvenes profesionales: “Son actores que cuando les gusta una historia y confían en el director o en el productor, se lanzan”, afirma la directora.



La creadora ha asegurado que no se inspiró en nadie en particular: “Hay muchas secuencias del corto que forman parte del imaginario del pueblo de donde vengo”. Celia Rico nació hace 30 años en Constantina, una localidad situada en la Sierra Norte de Sevilla de no más de 7.000 habitantes. Estudió Comunicación Audiovisual en Sevilla y continuó su formación en Barcelona, donde vive desde hace nueve años. Allí se licenció en Teoría de la Literatura y Literatura comparada.

La creadora de Luisa no está en casa confesó que vivió los momentos previos al festival con naturalidad, aunque reconoció que cuando le dijeron que había sido seleccionada “los primeros días estaba muy nerviosa”. Tras terminar la película, la Muestra de Venecia fue el primer lugar al que Rico envió la cinta y acertó.

El rodaje, que duró cinco días, comenzó en mayo de 2010, recuerda Rico. La cinta tardó dos años en ver la luz. “Los cortometrajes tienen estos procesos tan lentos. Uno de los problemas a los que te enfrentas es que cada uno tiene un trabajo diferente y no puede prestar el total de su tiempo a la cinta, al final se suele demorar”, asegura.

La financiación es una apuesta personal de Josep Amorós, propietario de la productora que lleva su apellido. Amorós no sabe si podrá rentabilizar el trabajo: “Es prácticamente imposible”, asegura. Uno de los requisitos para participar en el festival, y en otros similares, es que las cintas presentadas deben tener exclusividad, es decir, que no haya sido distribuida. Aunque una de las ventajas de asistir al prestigioso certamen, afirma el productor, es que “puede servir de trampolín para otros festivales”.

Asunción Balaguer

Como novedad, el festival se podrá seguir en streaming [ver las obras programadas en directo desde la red]. La intención es “promover y apoyar nuevas películas, y en particular a los jóvenes autores”, según los organizadores.
El Jurado del Orizzonti estaba compuesto por Pier Francesco Favino (presidente del Jurado)), Sandra den Hamer (Crítica de cine), Runa Islam (artista visual), Jason Kliot (productor), Nadine Labaki (directora y actriz). Milcho Manchevski (director) y Amir Naderi (director). Los premios que otorgaron fueron:
  • Premio Orizzonti a la mejor película: Three sisters de Wang Bing
  • Premio especial del jurado Orizzonti: Tango libre de Frédéric Monteyne
  • Premio Orizzonti al mejor cortometraje: Invitation de Yoo min-Yong
Finalmente Yoo min-Yong le arrebató el premio a Celia Rico, pero estamos orgullosos de que una sevillana haya sido la única en representar a España en la última edición de la Mostra de Venecia.
Más información:  http://luisanoestaencasa.com/

martes, 25 de septiembre de 2012

Una botella en el mar de Gaza, de Thierry Binisti



Título original: Une bouteille à la mer. Dirección: Thierry Binisti. Países: Francia, Israel y Canadá. Año: 2011. Duración: 99 min. Género: Drama. Guión: Thierry Binisti y Valérie Zenatti; basado en la novela “Una botella al mar de Gaza”, de Valérie Zenatti. Producción: Anne-Marie Gélinas, Amir Harel, Ayelet Kait, Milena Poylo y Gilles Sacuto. Fotografía: Laurent Brunet. Montaje: Jean-Paul Husson. Vestuario: Hamada Atallah. Estreno en Francia: 8 Febrero 2012. Estreno en España: 14 Septiembre 2012.
Intérpretes: Agathe Bonitzer (Tal), Mahmoud Shalaby (Naïm), Hiam Abbass.
Sinopsis:
Tal es una joven francesa que vive en Jerusalén con su familia. Tiene diecisiete años, la edad del primer amor, del primer cigarrillo, del primer piercing… y también del primer atentado. Después de que un terrorista se inmole en un café del barrio donde vive, Tal escribe una carta a un palestino imaginario en la que expresa sus preguntas y su rechazo a que solo pueda existir odio entre los dos pueblos. Mete la carta en una botella que entrega a su hermano, pidiéndole que la tire al mar cerca de Gaza, donde realiza el servicio militar. Unas semanas después, Tal recibe la contestación de un misterioso “Gazaman”.

Mahmoud Shalaby
Calificación: 7, Buena.
Lo mejor de la película: La interesante visión que nos muestra sobre el conflicto árabe-israelí y sus posibles soluciones, basada en una novela prácticamente autobiográfica de Zenatti. El amor se refleja como única arma para vencer el odio entre ambos pueblos. La naturalidad de los protagonistas principales es sorprendente, al igual que la mezcla en la que nos sumerge Binisti con una puesta en escena realista y a la vez llena de poesía.
Lo peor de la película: Desgraciadamente el cine no solventará los problemas aún existentes en Oriente Medio.

Trailer de la película:

lunes, 24 de septiembre de 2012

Karl Urban, el nuevo Juez Dredd





Karl Urban, un hombretón de 1,85 metros de altura y profundos ojos azul marino, es la nueva imagen del juez Dredd, un personaje de cómic que juzga y, a la vez, aplica la ley en una terrible sociedad postapocalíptica y violenta inconcebible en 1977 cuando fue inventada, pero que hoy genera escalofríos.

"Espero -dice- que la vida no nos lleve a un futuro como el que se plantea en esta película, pero se ve que la situación en Grecia, y en Londres, y no sé si aquí también en España, está causando ya muchos disturbios, la gente está inquieta, hay mucha intranquilidad y pasan muchas cosas". "Lo que de verdad asusta -afirma el neozelandés en una entrevista con Efe- es que lleguemos a un momento en que se pueda privar a la gente de sus libertades, como sucede en la película".

Para el actor, "Dredd" es "una vieja historia, casi un western, donde hay un hombre fuerte que defiende a la población, una última esperanza". Considera que es divertido explorar este tipo de escenario, "estas realidades tan peligrosas, pero desde la butaca -advierte-, como espectadores, porque es muy entretenido". Y "Dredd", asegura Urban, "es muy entretenida, es violenta, está llena de acción y visualmente es bellísima".

"En cierto modo -añade- me recuerda a La naranja mecánica de Stanley Kubrick, donde se mostraban aquellas escenas de violencia con el contrapunto de la música clásica; entonces no parecía que aquello pudiera encajar, pero funcionó divinamente. Aquí pasa lo mismo con las imágenes en 3D, que han elevado la película".

Dredd es un hombre de un futuro donde ya no existen ni la policía ni los jueces, sino que unos oficiales de la ley y el orden "deben salir a la calle e impartir justicia en el momento", explica. Y no se plantean si esa inmediatez les permite ser justos: "Es su trabajo -apunta Urban-, llevan años preparándose para ello y lo único que les preocupa es proteger a los ciudadanos en una sociedad que está al borde del colapso: 400 millones de personas que viven hacinadas en el espacio que va de Filadelfia a Boston".

 


"Son medidas desesperadas para unos tiempos desesperados", explica. Esta enorme ciudad se llama Mega City 1 y considera a sus habitantes infractores en potencia que solo pueden ser controlados por estos funcionarios, que son jueces, jurados y verdugos al mismo tiempo. Dredd, el más infalible de todos, y una jueza novata con habilidades psíquicas (Olivia Thrilby), se enfrentarán a la despiadada Ma-Ma (Lena Headley) a quien deberán doblegar en su propio territorio: un suburbio de doscientos pisos de altura.

Urban, un expresivo actor que habla con la mirada, tuvo que obviar precisamente su mejor arma, porque el juez Dredd, explica, "es un enigma: sólo se sabe que es un tipo duro y con gran sentido del humor, porque él nunca revela su cara", oculta tras un casco que sólo deja ver la parte inferior de su rostro. "Pero nunca fue una incomodidad, yo sabía lo importante que era mantener ese enigma, sabía que debía expresar mis emociones sin utilizar los ojos, solo la voz y el cuerpo, ese era mi reto", zanja.

Aunque Dredd es el mismo juez futurista creado hace 35 años por el británico John Wagner y el dibujante español Carlos Ezquerra, el mismo al que muchos conocían con la cara de Sylvester Stallone (El juez Dredd, 1995, Danny Cannon) -quien por cierto, no tardaba mucho en desprenderse de su mítico casco-, esta nueva versión mantiene su carga de ironía británica y "crece" con el nuevo toque de guión.

"Alex Garland ha hecho un trabajo fantástico con el guión. Ha reforzado a los personajes, no solo a Dredd, sino que hay dos mujeres tan potentes como él, lo cual no es muy usual en una película de acción", apunta el actor.

La película fue presentada hace un par de semanas en Londres y se estrenó en España el 7 de septiembre, dos semanas antes que en EEUU.

Aún la podemos ver en los cines de nuestra ciudad. Si te gusta este tipo de cine de aventuras y acción, con héroe incluido, no te la pierdas.


 

domingo, 23 de septiembre de 2012

El oasis

       Imagino que a casi todos, en mayor o menor medida, os ha ocurrido. Transitáis por “el desierto cinéfilo” y nada apaga vuestra sed. No siempre se estrenan obras maestras y revisitar los clásicos una y otra vez no es conveniente, pues aminora gradualmente su efecto refrescante; están ahí, siempre, para reclamar nuestra visión en el momento oportuno sólo. No soportaríais intentar apagar vuestra “sed” con alguna impecable manufactura americana, pues sabéis que llevan aparejadas un consumo ingente de palomitas y refresco de cola que no harán sino acentuar vuestra necesidad en lugar de calmarla. Entonces volvéis la mirada hacia nuestro cine patrio, pero comprobaréis descorazonados que a Urbizu o a Alberto Rodríguez los mercaderes les financian una buena película sólo cada lustro, más o menos. Podéis beber algo de Almodóvar, pero si no es un reserva añejo, su pedantería y vacuidad enturbiarán tanto la copa que posiblemente os dé reparo beber de ahí. También podéis intentar apagar vuestra sed con otra -¿cuántas van?- manida y estragante película sobre nuestra Guerra Incivil. Yo he desistido de beber de nuevo de ese tazón de desayuno con leche tibia que sorbe ávidamente el inevitable niño rapado y travieso que sale en cada película, al tiempo que me niego a probar un sorbo del café de “pucherete” que comparten el manido, adusto y bigotudo picoleto con el siniestro y engominado falangista que no pueden faltar en estas películas “del día de la marmota”. 
      Os propongo algo: compartid conmigo uno de los oasis que existen en el desierto cinéfilo. El que suele apagar mi sed está en Argentina –o eso creo-, pero da igual, está a un solo clic.
       Este bendito loco del cine, de las fotos –bellas fotos en muchos casos de no menos bellas mujeres-, de la poesía, de los cuentos, de la música y, sobre todo, de las bicis, ha plantado un oasis en medio de un blogg. Cada cierto tiempo, cuando la sed me apremia, acudo al oasis de Biciman, del cual casi nunca salgo defraudado o sediento. 


    Las películas de Biciman no son obras maestras absolutas del cine, nada de eso, son nada más y nada menos que BUEN CINE, sin más, pero nada menos. Generalmente son películas que se encuentran fuera de los circuitos comerciales, que difícilmente podremos visionar si no tenemos la fortuna de tropezárnoslas en un festival, o en un acertado pase en la 2 de TVE. El cine de Biciman está en VO impecablemente subtitulado –bueno, con algunos giros argentinos en la traducción y pasando de puntillas sobre algunos nefandos tacos y exabruptos-. Después de recoger mi última ración de buen cine en el oasis de Biciman, he sentido la imperiosa necesidad de escribir estas líneas, que sirven a la vez como agradecimiento para este bendito loco del buen cine y para compartir un poco de luz brillante para aquellos que gustáis de ser alumbrados por la Linterna Mágica. Bueno, espero que estas líneas os animen a, cada vez que os atenace la sed de buen cine, a teclear Biciman y saciaros sumergiéndoos en su refrescante oasis. 
       Biciman obsequió hace poco a sus seguidores con "In my father’s den", una preciosa ópera prima –también póstuma- del fallecido director neozelandés Brad McGann, un drama con giros de thriller, que trata sobre las complicadas y ocultas relaciones de un padre fallecido con su prole, de un pasado que aunque todos han tratado de enterrar y alejar de sus vidas, vuelve para golpearles con fuerza y dramatismo, porque, como dice la Biblia: “quizá hayamos acabado con el pasado, pero él no ha acabado con nosotros”.

 

   La película está magníficamente interpretada por actores prácticamente desconocidos en los circuitos internacionales. Repito, no se trata de ninguna obra maestra, pero sí de buen cine, nada más y nada menos. 

 
             
Bueno, espero que estas líneas os animen a, cada vez que os atenace la sed de buen cine, a teclear Biciman y saciaros sumergiéndoos en su refrescante oasis.


viernes, 21 de septiembre de 2012

Holmes & Watson (Madrid days), de José Luis Garci




Título original: Holmes & Watson: Madrid days. Dirección: José Luis Garci. País: España. Año: 2012. Duración: 129 min. Género: Thriller. Guion: José Luis Garci, Andrea Tenuta y Mª Sanromán; inspirado en los personajes de Sir Arthur Conan Doyle. Producción: José Luis Garci y José Alberto Sánchez. Música: Pablo Cervantes. Fotografía: Javier Palacios. Montaje: José Luis Garci. Diseño de producción: Julián Mateos. Vestuario: Lourdes de Orduña. Estreno en España: 7 Septiembre 2012.
Intérpretes: Gary Piquer (Sherlock Holmes), José Luis García Pérez (Dr. Watson), Belén López (Irene Adler), Víctor Clavijo (Josito), Enrique Villén (Enrique Valcárcel), Manuela Velasco (Elena), Macarena Gómez (Berna), Manuel Tejada (Marqués de Simancas), Leticia Dolera (Mary Watson), Jorge Roelas (Luis Delgado), Alberto Ruiz Gallardón (Albeniz), Inocencio Arias.

Sinopsis:
La película sitúa a Sherlock Holmes y a su fiel colaborador, el doctor Watson, en el Madrid de Galdós, al que acuden atraídos por unos crímenes que podrían haber sido cometidos, por su modus operandi, por Jack el Destripador.


José Luis García Pérez y Manuela Velasco


Calificación: 3, Mala.
Lo mejor de la película: La existencia de buenos actores en el reparto, como los protagonistas principales Gary Piquer o José Luis García Pérez que hacen lo que pueden con un guión paupérrimo entre sus manos.   
Lo peor de la película: No es posible que un director de la talla de Garci haga este tipo de esperpentos. ¿Alguien sabe que le pasa? Una cosa es que no le guste el cine digital y otra que se haya quedado anclado en los años 20 ó 30.
Aunque solemos ser escuetos en nuestras opiniones, en esta ocasión no me puedo reprimir, lo siento.
La película cuenta con un sinfín de aspectos pésimos, pero sin lugar a dudas, el guión es lo peor de todo. Un guión soso, escaso de interés y carente de la más mínima emoción. El tema de los crímenes investigados por Holmes y Watson, que le hubiera dado algún interés a la historia, queda relegado a una simple subtrama, para pasar a primer plano un parsimonioso y tedioso paseo de estos dos protagonistas por el Madrid de finales del siglo XIX. La puesta en escena de Garci es “antidiluviana”, obsoleta y rancia. El montaje es cansino y reiterativo por el uso desmesurado en las transiciones entre secuencias de fundidos encadenados. Hartan hasta más no poder. Los decorados de Gil Parrando parecen extraídos del baúl de los recuerdos, asfixiando la ambientación hasta límites insospechados. Más de dos horas es mucho tiempo para lo que nos cuenta. El personaje de Albeniz, interpretado por Alberto Ruiz Gallardón, está metido con calzador en la trama. Gallardón porta una de las barbas postizas más horripilantes de la Historia de Cine Mundial. ¿La presencia de Gallardón se debe a ciertos amiguismos que tiene Garci con el Partido Popular? No se entiende si no la presencia del actual Ministro de Justicia. De Inocencio Arias, ni hablemos. En resumen, cine apolillado, en puro formol.   

Trailer de la película:

jueves, 20 de septiembre de 2012

Viggo Mortensen en "Todos tenemos un plan"




Su fama se disparó con el personaje de Aragorn en la trilogía de 'El Señor de los Anillos', pero ha recorrido multitud de papeles: de Capitán Alatriste a Freud, pasando por mafioso ruso -interpretación por la que se ganó una nominación al Oscar- o a un padre abnegado en medio del apocalípsis. Ahora, en su última película, la argentina 'Todos tenemos un plan', Viggo Mortensen se atreve con dos papeles simultáneos y contrarios; por una parte está Agustín, un pediatra que atraviesa una crisis existencial, y por otra Pedro, su hermano gemelo, que está involucrado en un mundo un tanto oscuro.

"Agustín y Pedro se parecen mucho pero se quieren poco. En un momento dado Agustín quiere dejar su vida atrás porque se aburre, se inquieta, y aspira a tener la vida de su hermano, que parece más apacible; aunque en realidad no es tan tranquila, y al suplantar la identidad de Pedro se da cuenta de que vive al margen de la ley, de forma peligrosa. En realidad creo que hago un tercer personaje, porque al final Agustín no es el mismo, ni siquiera Pedro, es otro", explica Mortensen de forma pausada y tranquila, sin dar pie a pensar que se ha codeado con figuras de la talla de David Cronenberg o Sean Penn. "Fue divertido", sonríe mientras detalla los aspectos técnicos a la hora de grabar las escenas conjuntas de los dos hermanos: "Rodé haciendo de uno, hablando al vacío, y después de unos días, porque Pedro tenía más barba, grabábamos el otro. Al principio fue un poco raro, porque hablaba pero no había nadie, pero fue interesante desde el plano técnico".
 
'Todos tenemos un plan' es la ópera prima de Ana Piterbarg, directora argentina que ganó el Premio Julio Alejandro, concedido por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) con este guion en 2008. Desde entonces han pasado cuatro años en los que la autora ha recaudado fondos y esfuerzos, aunque no siempre fue fácil. "Fue un gran desafío desde el principio, porque era un guion con dificultades a la hora de la realización y porque era grande para ser una ópera prima; y después fue creciendo mucho, y Viggo fue el escalón más alto. Nunca me imaginé que mi primera película 'pesaría' tanto", comenta la directora con una sonrisa.
 
La actriz del filme tampoco es una desconocida. Soledad Villamil, que protagonizó junto a Ricardo Darín 'El secreto de sus ojos' -ganadora de un Oscar-, encarna a Claudia, la esposa de Agustín. "Es una mujer bastante fuerte que tiene planes para su vida, y se da cuenta de que se vienen abajo por la crisis existencial de su marido. Es el personaje que más claro tiene su plan. Hay una suerte de negación, algo que la ha llevado a generar y sostener una ficción de pareja cuando está desgastado y no tiene vigencia. Ella quiere seguir adelante como si eso no ocurriera, y la realidad se lo muestra de la forma más cruda", explica Villamil.

Viggo Mortensen en "Todos tenemos un plan"

En cuanto a la involucración de Mortensen y Villamil en el proyecto, la directora asegura que "les convenció la historia". "Cuando me encontré por primera a Viggo tuvimos la suerte de encajar y vi que realmente estaba muy interesado". El actor lo confirma: "Participé porque era un guion buenísimo. Cuando hablé con ella me di cuenta de que iba en serio y de que tenía muy buenas ideas. Además, me gustó su carácter tranquilo y lo preparada que estaba. No dudé en que ella iba a hacer una buena película, y con un poco de suerte, una gran película".

La película anda por la cartelera de la ciudad, por si queréis ir a verla.
 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Adiós a Carlos Larrañaga




El actor barcelonés Carlos Larrañaga falleció el pasado 30 de agosto de 2012 en un centro sanitario de Málaga a los 75 años de edad. Con él no solo se va una forma, optimista y gloriosamente ligera, de entender la interpretación, sino uno de los rostros más conocidos del teatro, la televisión y el cine españoles del último medio siglo.

Apareció por primera vez en pantalla con cuatro años, en la película Alma de Dios, y con diez intervino en Serenata española, que protagonizaba su hermana Amparo Rivelles. En 1948 actuó en Cita con un viejo corazón y dos años después en Pequeñeces, al mismo tiempo que dejaba los estudios para dedicarse a la interpretación. Tras una gira por América trabajó en películas como Quince bajo la lona (1959); Ha llegado un ángel (1961) junto a Marisol, o El extraño viaje (1964), de Fernando Fernán Gómez.




En 1979, por la película Las verdes praderas, de José Luis Garci, obtuvo el Premio del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC). Algunas de sus últimas películas fueron Atraco a las 3 y media (2003), Tiovivo C. 1950 (2004), Bienvenido a casa (2005), Luz de Domingo (2007), de José Luis Garci, por la que en 2008 recogió el premio al mejor Actor Secundario del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) o Sangre de mayo (2008).

Actor versátil y completo, también trabajó en el teatro, donde debutó en 1950 en El último concierto. En 1959 formó su primera compañía de teatro con Gustavo Pérez Puig, y estrenó Crimen en Fiske Manor. Además, trabajó en obras como La cornada, La tercera palabra, Pato a la naranja o La gata sobre el tejado de zinc caliente (1979). Tras unos años alejado de los escenarios, en 1986 estrenó ¿Qué tal cariño? y cinco años más tarde dirigió Trescientos veintiuno... trescientos veintidós. En 1996 dirigió e interpretó ¿Y ahora qué? y tres años después dirigió, produjo y protagonizó Las Mujeres de Jack, a la que siguió la comedia teatral Sin rencor (2000).

En TVE trabajó en series como Los desastres de la guerra (1981), Goya (1985), La huella del crimen (1986) o El séptimo cielo (1989). En 1991 comenzó a intervenir en la popular serie de televisión Farmacia de Guardia, dirigida por Antonio Mercero, en la que estuvo hasta 1995. Por ese trabajo recibió numerosos premios, entre ellos, en 1993, el "TP de Oro" como mejor actor, galardón que repitió en 1995. En 2010 estrenó la "tv movie" de esta serie, titulada "La última guardia". Después participó en series como Señor alcalde (1998), Un hombre solo (1999), London Street (2003) o Gran reserva (2011) y presentó el programa Pequeños grandes genios.

A comienzos de 2011 rodó Los muertos no se tocan, nene, con guión de Rafael Azcona y en la que él representaba a un médico de provincias.


Carlos Larrañaga tasvestido en "El extraño viaje"


Larrañaga estuvo casado tres veces, la última con la actriz Ana Escribano, con la que contrajo matrimonio en 2006 y de la que se separó cuatro años después, en mayo de 2010. El matrimonio tuvo una hija.

Su primera esposa fue la actriz María Luisa Merlo, con la que estuvo casado de 1959 a 1977. El matrimonio tuvo tres hijos: Luis, Amparo y Pedro (casado con Maribel Verdú). Además, el actor tenía otro hijo, Juan Carlos, fruto de una relación anterior.

Después estuvo unido a la también actriz y directora teatral Ana Diosdado (1979-1999), con la que no llegó a casarse, y entre 2000 y 2006, con María Teresa Ortiz-Bau.

Nosotros hoy vamos a recordarlo en una de sus interpretaciones más afortunadas, concretamente en la película “El extraño viaje”, dirigida por el gran Fernando Fernán Gómez. En dicha película había una secuencia donde él realizaba un pase de modelo de ropa femenina. O sea, todo un galán travestido. ¡Para mondarse!

Descanse en paz.

martes, 18 de septiembre de 2012

"Las tres luces" de Fritz Lang en DVD


 

Título original: Der müde Tod («La muerte cansada»). Producción: Decla-Bioscop. Productor: Erich Pommer. Dirección: Fritz Lang. Guión: Thea von Harbou y Fritz Lang. Fotografía: Erich Nilzschmann, Hermann Saalfrank y Fritz Arno Wagner, en blanco y negro. Montaje: Fritz Lang. Dirección artística: Robert Herlth, Walter Röhrig y Hermann Warm. Vestuario: Heinrich Umlauff. Intérpretes: Bernhard Goetzke, Lil Dagover, Walter Janssen, Hans Sternberg, Carl Rückert, Rudolf Klein-Rogge. Año de la producción: 1921. Nacionalidad: Alemania. Idiomas: muda con intertítulos. Duración original: 100 minutos.

         Una buena noticia para los aficionados al cine ha sido la edición en DVD en España de uno de los grandes filmes de Fritz Lang: “Las tres luces”, título en nuestro país del original alemán “Der müde Tod” (“La muerte cansada”), bastante más sugerente sin duda.  Distribuida por Suevia Films, la podéis encontrar en la colección “Los imprescindibles del cine mudo” de El Corte Inglés.  Se trata del excelente “transfer” realizado para el mundo anglosajón  por Feel Films con el título –más alejado aún del original– de “Destiny”, con escrupuloso respeto por la relación de aspecto original, una banda sonora hermosa y nada “invasiva”, y la sustitución de los intertítulos originales en alemán por unos intertítulos en inglés que reproducen, eso sí, la tipografía gótica del original de 1921 (ciertamente difícil de leer con rapidez).  La edición española se limita a añadir la subtitulación en español, aunque se enriquece con un bonito libreto de unas treinta páginas con fotogramas y comentarios sobre la película.

 
         Confieso que, por mi parte, llegué a “Las tres luces” rastreando la vida de Luis Buñuel, que relata en sus memorias cómo el visionado de la película de Lang, en el París de los años veinte, le produjo tal impacto que decidió abandonar el mundo del teatro y dedicarse profesionalmente al cine, cosa que hizo incorporándose de inmediato, en calidad de aprendiz, al equipo de Jean Epstein. Me informé del argumento y descubrí algunas anécdotas posteriores al estreno, como la compra de los derechos de la película por Douglas Fairbanks con objeto de “saquear” sus efectos especiales para “El ladrón de Bagdad”, entre ellos las “alfombras voladoras” (el propio Lang reconocería posteriormente que con unas mejoras técnicas y unos recursos económicos impensables para él en los estudios alemanes de la Decla-Bioscop).  Hasta que por fin me hice con una copia de la edición norteamericana y me di el inmenso gusto de ver esta cinta fresca y emocionante, estéticamente maravillosa y divinamente interpretada, en especial, por el imponente Bernhard Goetzke, en el papel de la “Muerte”.  


         “Las tres luces” es una de las primeras películas que rodó Fritz Lang sobre un guión de su esposa Thea von Harbou, su estrecha colaboradora desde “La imagen errante” (“Das wandernde Bild”, 1920) hasta “El testamento del Dr. Mabuse” (“Das Testament des Dr. Mabuse”, 1933), y en el reparto cabe destacar, además de Bernard Goetzke, la presencia de Lil Dagover (la “Jane Olsen” de “El gabinete del Dr. Caligari”), aunque el “caligarismo” se manifiesta especialmente en la singular escenografía “expresionista” diseñada por el mismo equipo de la cinta de Robert Wiene: Hermann Warm, Robert Herlth y Walther Röhring.  El argumento, profundamente “órfico”, nos presenta a una joven –no se nos dice su nombre– que consigue acceder al palacio de muros colosales que un Extranjero siniestro –la Muerte– ha levantado en la aldea y al que ha arrebatado, entre otras muchas almas, la de su prometido.  La Muerte, lejos de ser un demonio, se asemeja al protagonista de las "Páginas del libro de Satán" de Dreyer: es un personaje “cansado” de cumplir por mandato divino su terrible tarea, simbolizada por un mar infinito de velas que se consumen sin remedio en su presencia.  Sorprendida por el arrojo de la joven, que cree en la superioridad del amor sobre la muerte, le brinda la oportunidad de recuperar a su amado si consigue salvar de la extinción una al menos de las “tres luces” que pone ante sus ojos.  Ello supone solventar con éxito una de las tres historias de amor que habrá de vivir en otros tantos escenarios exóticos: Bagdad, el Carnaval de Venecia y la antigua China. 

En definitiva, una película imprescindible para los amantes del cine mudo con la que se puede disfrutar una vez más de esa estética cinematográfica que, por muy escasos que fueran sus medios, marcó los años veinte de la República de Weimar y todavía hoy es capar de emocionar, en esta mezcla “langiana” de lirismo y folletín, con destellos de verdadera poesía.