miércoles, 27 de julio de 2011

Betty Anne Waters, de Tony Goldwyn



Título original: Conviction. Dirección: Tony Goldwyn. País: USA. Año: 2010. Duración: 107 min. Género: Biopic, drama. Guión: Pamela Gray. Producción: Andrew Sugerman, Andrew S. Karsch y Tony Goldwyn. Música: Paul Cantelon. Fotografía: Adriano Goldman. Montaje: Jay Cassidy. Diseño de producción: Mark Ricker. Vestuario: Wendy Chuck. Estreno en España: 15 Julio 2011.
Intérpretes: Hilary Swank (Betty Anne Waters), Sam Rockwell (Kenny Waters), Melissa Leo (Nancy), Minnie Driver (Abra), Juliette Lewis (Roseanne), Peter Gallagher (Barry), Karen Young (Elizabeth Waters), Clea DuVall (Brenda).

Sinopsis:
La historia verdadera de una mujer que dedicó 18 años de su vida a liberar a su hermano de la cárcel. Cuando Kenneth Waters es condenado a cadena perpetua por el asesinato de una mujer en Massachusetts, su hermana, Betty Anne, empleada en una cafetería, casada y con dos hijos, decide luchar para demostrar que es inocente. Sin estudios, uno de sus mayores obstáculos será licenciarse en Derecho para poder reabrir el caso y defenderlo ella misma ante un tribunal. No será fácil, pues también significará dejar de lado su vida para centrarse en la de él. Además, la lucha promete ser larga ya que el Estado no va admitir su error tan fácilmente. El tiempo juega en su contra, pero mientras hay vida, hay esperanza.

Hilary Swank

Calificación:  5, Mediana.
Lo mejor de la película: La buena sintonía entre Hilary Swank y San Rockwell hacen creíble la historia.
Lo peor de la película: Podría mejorarse el guión, que cae en muchos tópicos de este tipo de filmes. La puesta en escena queda muy sosa, con un ritmo plano, a veces, nos parece estar viendo un telefilme.  

Trailer de la película:

martes, 26 de julio de 2011

Mitomanía... Rita Hayworth


La mujer que descendía tambaleándose por la escalerilla del avión, borracha, ajada y sola, era Rita Hayworth, una Rita muy diferente de la que una noche desnudara su brazo en un cabaret o viese reflejado su cuerpo en una galería de espejos ideada por Orson Welles. ¡Pero es que resulta tan difícil envejecer cuando se ha sido la mujer más bella del mundo!
De ascendencia española, Rita Cansino era hija de un bailarín llamado Eduardo. Desde muy joven, Rita acompañó a su padre como pareja de baile, morena, rellenita, muy diferente de la deslumbrante imagen pelirroja de años después.
Sus iniciales apariciones en el cine son casi irrelevantes, pero su primer marido, Edward Judson, está empeñado en convertirla en una gran estrella. Una hábil campaña de publicidad, un nuevo apellido y la ayuda de los institutos de belleza obran el cambio. Ha nacido Rita Hayworth, la bomba de los años cincuenta.
Su nombre está unido íntimamente a una película, Gilda. Todos recuerdan la bofetada que le dio Glenn Ford o el insinuado strip-tease del guante, mientras Rita, danzando como una serpiente, canta Putt he blame on mame, boys. Pero esta identificación tan grande entre personaje y actriz no fue a la larga beneficiosa. Sus magníficas condiciones para la comedia y para el baile fueron desaprovechadas por Hollywood. Y Rita se vió obligada a repetir, bajo mil disfraces, a la mujer fatal que había interpretado en Gilda.



Cinco matrimonios hablan también de su inestabilidad, de su incesante búsqueda de una relación serena y grata. Pero ni el pigmalión Judson, ni el genio Orson Welles, ni el príncipe Ali Khan lo consiguieron. La contradicción entre su papel de estrella y su condición de mujer se resolvió otra vez por el camino de la soledad. La soledad más absurda. La soledad más íntima. Sola en un mundo donde todos conocen a Gilda.
Os dejo con esa maravillosa escena de Gilda/Rita que siempre permanecerá en nuestro recuerdo. 


lunes, 25 de julio de 2011

Ryan Reynolds, de la oscuridad a la luz verde



Un nuevo superhéroe se pasea por las carteleras, se trata de Linterna Verde. Y dando vida al nuevo personaje, el atractivo actor Ryan Reynolds.
Ryan, después de trabajar en un supermercado, debutó como actor televisivo en la serie “Fifteen” (1991), participando uno año después en “La Odisea” y en diversos telefilmes, como “Un paso al frente” o “Sabrina, la bruja adolescente”.
Con su protagonismo en “Ordinary Magic” (1993), película canadiense dirigida por Giles Walker, Ryan iniciaría su trayectoria en el cine. Su debut en el cine estadounidense se produjo con “Life during wartime” (1997), protagonizada por David Arquette y Kate Capshaw.
En 1998 se incorporó a la serie “Tres para todo”, emisión de televisión que le proporcionó la popularidad en los Estados Unidos.
En la pantalla grande pudo ser visto en “Aventuras en la Casa Blanca” (1999), “Van Wilder” (2002), “Hasta que la muerte los separe” (2003), “Blade Trinity” (2004), "Ases Calientes" (2007) y "Definitivamente, Quizás" (2008).
En 2009 intervino en el filme "Lobezno", película de acción que protagonizó junto a  Hugh Jackman. En ese mismo año hizo de pareja de Sandra Bullock en la comedia "La Proposición".
Pero creemos que lo más destacado de Ryan es su intervención en la película española "Buried (Enterrado)" (2010), dirigida por Rodrigo Cortés, donde daba vida a un camionero estadounidense encerrado en Irak en un ataúd de madera. Pasaba la hora y media de película sumergido en la oscuridad de un ataúd. Cuando se le pregunta por su participación en esta película, Ryan responde: “¡Fue agotador! La verdad, creí que pasarme un rodaje tumbado en una caja sería relajado, pero Rodrigo Cortés me engañó. Cuando volví en el avión de Barcelona me di cuenta de que estaba verdaderamente hecho polvo, lleno de heridas y con un hombro lesionado. Pero valió la pena, era una buena película.”

Ryan Reynolds en Buried

Y ahora, nos llega dando vida a Linterna Verde, un nuevo superhéroe del cine, pero antiguo en el mundo del cómic. Sobre su nuevo trabajo, Ryan habla de forma muy orgullosa: “Primero, que es una historia muy antigua: el cómic nació en 1940. Además, mi personaje vive una evolución muy interesante: empieza siendo temerario, irresponsable y engreído, pero recibe un extraordinario regalo que lo obliga a cambiar. De pronto, encuentra sentido a su vida a base de mucha humildad”.

Ryan Reynolds en Linterna Verde

En el terreno personal, Ryan fue novio de la cantante Alanis Morissette y pareja de la actriz Scarlett Johansson, con quien se casó en el mes de septiembre del año 2008. Dos años después la pareja decidió separarse.
No se si esta Linterna Verde nos gustará tanto como la oscuridad de Buried, pero el que se anime, que vaya a verla. Yo no digo nada.

miércoles, 20 de julio de 2011

Una mujer en África, de Claire Denis


Título original: White material. Dirección: Claire Denis. País: Francia. Año: 2009. Duración: 106 min. Género: Drama. Guión: Claire Denis y Marie N’Diaye. Producción: Pascal Caucheteux. Música: Stuart Staples. Fotografía: Yves Cape. Montaje: Guy Lecorne. Diseño de producción: Abiassi Saint-Père. Vestuario: Judy Shrewsbury. Estreno en Francia: 24 Marzo 2010. Estreno en España: 1 Julio 2011.
Intérpretes: Isabelle Huppert (Maria Vial), Isaach de Bankolé (boxeador), Christopher Lambert (André Vial), Nicolas Duvauchelle (Manuel Vial), William Nadylam (alcalde).
Sinopsis:
La trama de “Una mujer en África” transcurre en algún lugar de África, donde el ejército se prepara para restablecer el orden en el país. Los extranjeros se han ido antes de que las cosas se pongan feas. Pero Maria Vial no está dispuesta a abandonar la plantación de café antes de la recolecta porque hayan sonado unos cuantos disparos. Al igual que su suegro y su ex marido, está convencida de que Chérif, el alcalde de un pueblo vecino, la protegerá a ella y a su familia. Tiene una guardia personal, una milicia privada formada por hombres bien entrenados, bien armados y muy duros.

Isabelle Huppert

Calificación:  7, Buena.
Lo mejor de la película: Impecable Isabelle Huppert, omnipresente en cada plano. El tema de la película es muy interesante, cine al servicio de otras realidades.
Lo peor de la película: Se podría mejorar la forma en que está contada la historia y algunos desenfocados de la fotografía, pero se supone que está hecho adrede para sumergirnos en el caos ruandés, no obstante, todo queda demasiado rudo y duro.
Trailer de la película:

martes, 19 de julio de 2011

100º aniversario del nacimiento de Ginger Rogers


El sábado pasado se cumplió el centenario del nacimiento de la gran estrella Ginger Rogeres. Nacida el 16 de julio de 1911 en Independence (Missouri, EE.UU.), en realidad se llamaba Virginia Katherine McMath. Sus padres se separaron poco después y se pelearon por su custodia. Al parecer, su padre intentó secuestrar dos veces a la pequeña. Así, la niña se crió primero con sus abuelos, mientras su madre escribía guiones en Hollywood. Tras el segundo matrimonio de ésta, en 1920, Virginia tomó el apellido de su padrastro, John Logan Rogers.
La joven tenía el baile en las venas. A los 13 años se subió a un escenario de vaudeville y con 15 ganó el premio como mejor bailarina de charlestón de Texas. Después siguieron actuaciones en el Broadway neoyorkino (en "Girl Crazy", de Georg e Ira Gershwin) y pequeños papeles para los estudios Paramount.
Pero su primer éxito llegó de la mano de Fred Astaire en "Volando hacía Río" (1933), donde bailaron los dos juntos por primera vez. Cuando la explosiva juventud de Ginger Rogers se juntó con el perfeccionismo de Fred Astaire, una inimaginable combinación de energía se desató en la gran pantalla. Su siguiente película juntos, "La alegre divorciada", puso de manifiesto la perfecta armonía entre ambos actores. "Sombrero de copa" (1935), la adaptación del musical de Broadway "Roberta" (1935) y "The Barkleys of Bradway" (1949, "Vuelve a mí" en castellano) son ya clásicos de la historia del cine.

Ella intentó diversificar su carrera para no quedar encasillada en películas musicales donde tuviera que bailar, deseaba demostrar que era una buena actriz y lo consiguió. Fue una de las actrices mejores pagadas de Hollywood con una filmografía de más de 70 películas. Y con ello logró también que la industria viera en ella algo más que una magnífica bailarina: en 1940 ganó su primer Oscar como mejor actriz por su papel en el drama "Espejismo de amor".
En la vida real, en cambio, a Rogers no le fue tan bien con los hombres y acabó con cinco matrimonios fallidos. El primero fue a los 17 años con un amigo de la infancia, Jack Culpepper, y apenas duró unos meses. Cuando le preguntaron si tras sus muchos divorcios volvería a caminar hacia el altar, respondió: "Por supuesto. Soy así. La única forma civilizada de vivir es el matrimonio; el resto es caos. Lo fastidioso es que en mi profesión, una debe tener un marido muy seguro de sí mismo, o la relación está condenada al fracaso. Ese ha sido mi problema."
Quince años antes de morir, Rogers se retiró a su rancho en Oregón. Ya había tenido bastante de la "horrible vida de confeti", como ella la llamaba. Pero tampoco allí pudo quedarse quieta: jugó al tenis y al golf hasta que un ataque al corazón la dejó en silla de ruedas. El 25 de abril de 1995, a los 83 años, murió de un fallo cardíaco en su rancho Mirage.
Hoy, para recordarla, te proponemos verla una vez más bailando junto a Fred. Se trata de uno de esos bailes que uno nunca se cansa de ver. El famoso Cheek to cheek de “Sombrero de copa”. Ella comentó en una ocasión en relación con este número musical "Al finalizar de rodar la secuencia, me sangraban los pies".

lunes, 18 de julio de 2011

Blackthorn (Sin destino), de Mateo Gil




Título original: Blackthorn (Sin destino). Dirección: Mateo Gil. Países: España, Francia y Bolivia. Año: 2011. Duración: 98 min. Género: Western. Guión: Miguel Barros. Producción: Andrés Santana, Ibon Cormenzana, Jerôme Vidal y Paolo Agazzi. Música: Lucio Godoy. Fotografía: J.A. Ruiz Anchía. Montaje: David Gallart. Dirección artística: Juan Pedro de Gaspar. Vestuario: Clara Bilbao. Estreno en España: 1 Julio 2011.
Intérpretes: Sam Shepard (James Blackthorn), Eduardo Noriega (Eduardo Apocada), Stephen Rea (Mackinley), Magaly Solier (Yana), Nikolaj Coster-Waldau (James de joven), Padraic Delaney (Sundance), Dominique McElligott (Etta).

Sinopsis:
Tras haber huido de Estados Unidos, el legendario forajido Butch Cassidy murió en Bolivia en 1908, tiroteado junto a su amigo Sundance Kid. Esto es lo que dice la versión oficial. En “Blackthorn (Sin destino)” veremos que lo cierto es que ha pasado veinte años escondido y ahora quiere volver a casa. Sin embargo, pronto encontrará en su camino a un joven ingeniero español que acaba de robar la mina en la que trabajaba y que pertenece al empresario más importante de Bolivia.

Sam Shepard y Eduardo Noriega


Calificación:  7, Buena.
Lo mejor de la película: La estupenda interpretación de Sam Shepard y las fantásticas localizaciones. Es un ejercicio de valentía atreverse con un western, enhorabuena Mateo Gil.
Lo peor de la película: Eduardo Noriega algo flojito. Se echa en falta unas gotitas de humor, la secuencia de James restregándole un ungüento en el culete a Eduardo no es suficiente.

Trailer de la película:

jueves, 14 de julio de 2011

Segundo de Chomón en el Festival Cinema Ritrovato de Bolonia



Durante varios años, en nuestro Taller de Cine, hemos estado reivindicando la figura de este cineasta turolense, clave en los orígenes de la Historia del Cine Español. Ahora, de nuevo es noticia, a raíz de un premio concedido en el Festival Cinema Ritrovato de Bolonia.
La Cineteca de Bologna se ha convertido en lugar de referencia y peregrinación obligada para los historiadores del cine. Desde sus diferentes departamentos, laboratorios, centros de documentación y proyectos, muchos de ellos de carácter formativo y didáctico, la institución italiana viene realizando una impagable labor de restauración y divulgación del legado cinematográfico que ha sacado a la luz no pocos materiales inéditos, desconocidos o dados por perdidos, recuperando muchos filmes, especialmente de la época de los orígenes, cuyas nuevas y flamantes copias han venido a alumbrar la reescritura de la historia del cine, que tantas veces ha trabajado y trabaja de oídas o con materiales de segunda mano, incompletos o mutilados.
Desde hace 25 años, la Cineteca boloñesa celebra también el prestigioso Festival Cinema Ritrovato, donde compiten las mejores restauraciones y ediciones históricas. En la última edición, clausurada el pasado 2 de julio, una producción íntegramente española se alzaba por primera vez en su historia con el premio al mejor DVD del año, todo un acontecimiento si tenemos en cuenta el desfase y la precariedad de medios de nuestro sector respecto a la trayectoria, el rigor y los presupuestos de sellos especializados como Criterion o Kino, casas de referencia y habituales ganadoras de la sección.
Se trata del volumen Segundo de Chomón (1903-1912). El cine de la fantasía, coeditado por la Filmoteca de Cataluña y el sello Cameo, un espléndido trabajo, que reúne 31 cortos del pionero turolense (1871-1929), uno de los grandes nombres de nuestra cinematografía inscrito en la gran Historia del Cine Mundial, maestro del cine de trucajes y animaciones, director de la mítica Hotel Eléctrico (1908) y de numerosos cortometrajes para la casa francesa Pathé, donde trabajó entre 1905 y 1909, conocido también por ser el creador de los efectos especiales de Cabiria (1914), de Giovanni Pastrone, y de la no menos monumental Napoleón (1927), de Abel Gance.



Junto a los cortos de la selección, todos ellos con nueva música de acompañamiento a cargo del pianista Joan Pineda y agrupados en torno a temas y modelos (Atracciones, Fantasmagorías, Cómicos e Histórico-Documentales), la edición cuenta también con un concienzudo estudio crítico de 112 páginas, Segundo de Chomón: más allá del cine de atracciones, en el que el historiador y especialista Joan M. Minguet intenta despejar ciertos lugares comunes en torno a la figura de Chomón, sobre todo aquél que lo condena casi exclusivamente a ser una pálida sombra de Méliès, para situarlo y revalorizarlo en su justa medida como un cineasta mucho más versátil, visionario y audaz en esa encrucijada de la historia del cine de los orígenes en la que la moderna estética de atracciones fue dando paso a un nuevo modelo de representación eminentemente narrativo que iba a configurar un nuevo panorama del cine industrial.
¡Que noticia tan estupenda! Para celebrarlo os recomiendo ver una de las películas de Segundo de Chomón, incluido en el DVD premiado, se trata de “La mansión encantada”, realizada en 1908 para la firma Pathé. Toda una joya para los amantes de los orígenes del Cine.

miércoles, 13 de julio de 2011

Fahrenheit 451: Truffaut, Bradbury, Herrmann y los hombres-libro.


Fahrenheit 451 es, además de la temperatura a la que entra en combustión el papel (233°C), el título de una célebre novela del escritor norteamericano Ray Bradbury (Waukegan, Illinois, 1920) y de la película que, basándose en ella, realizó François Truffaut en 1966.  Las primeras noticias de Bradbury le llegaron al director francés unos años antes, cuando ya había publicado, además de Fahrenheit 451 (1953), dos colecciones de relatos que también serán llevados al cine: The Martian Chronicles (Crónicas marcianas, 1950) y The Illustrated Man (El hombre ilustrado, 1951).  Es fácil comprender que un hombre como Truffaut, apasionado por la literatura, se dejara fascinar por la historia de una sociedad futura que criminaliza la lectura y vive manipulada por pantallas panorámicas que la condenan a la sumisión acrítica al poder.


Fahrenheit 451 ha sido considerada por la crítica como una película “menor” del director o, directamente, como una película "fallida".  Y las circunstancias que la rodearon no fueron, desde luego, favorables.  Para empezar, los recelos iniciales de Bradbury, quien, curiosamente, se quedaría más satisfecho con el resultado final que el propio Truffaut.  También fue problemático el apartado de los actores.  Descartada Jean Seberg, las protagonistas femeninas iban a ser Jane Fonda y Julie Christie, pero Truffaut tomó al final la arriesgada decisión de darle a Julie Christie el doble papel de Linda –la esposa de Montag– y Clarisse –la vecina rebelde–.  En el apartado masculino, cayeron los nombres de Paul Newman y Terence Stamp, por lo que el director recurrió a Oskar Werner (protagonista de Jules et Jim) para encarnar al bombero Montag: fue el comienzo de un arduo rodaje lleno de enfrentamientos y provocaciones entre actor y director.  Y, por último, Truffaut nunca llegó a sentirse cómodo con el inglés ni con las rutinas de los estudios de Pinewood, en Londres, donde se rodó la película.



Es cierto que, desde el punto de vista de la construcción del guión, la película tiene ciertas debilidades, e incluso produce a veces en el espectador, diría yo, un cierto distanciamiento.  Pero, además de la impronta de dos grandes secundarios como Cyril Cusack (el jefe de bomberos) y Bee Duffell (la mujer que arde con sus libros), y de secuencias inolvidables acompañadas por la maravillosa música de Bernard Herrmann (los títulos de crédito “ágrafos”, los trayectos del coche de bomberos, las escenas estáticas dentro del tren elevado, etc.), lo que a mí me fascina de Truffaut es su capacidad para convertir una novela de ciencia-ficción –un género que no es el suyo– en una obra enteramente personal en la que expresa su inmenso amor por los libros y aboga, frente a las relaciones virtuales (¿os suena esto de algo?), por la expresión directa de los afectos entre las personas. 

Por ello quiero terminar estas notas sobre Fahrenheit 451 con la secuencia más hermosa de la película, en la que encontramos la quintaesencia del estilo de Truffaut: esa afectividad, esa ternura, ese amor, en el fondo, por el ser humano, con el que nos presenta a personajes torturados por la pasión o, en este caso, viviendo exiliados de una sociedad barbarizada que los persigue.  En su diario de rodaje, Truffaut nos cuenta cómo descubrió casualmente el bosque de Black Park, cercano a los estudios, y cómo decidió situar allí a sus hombres-libro: la República de Platón, Ulises de Joyce, Don Quijote, Cumbres borrascosas, Esperando a Godot…  Os confieso que cuando la brújula se me estropea –algo muy habitual últimamente–, me pongo a menudo esta secuencia para disfrutar con Montag, con Clarisse, y con todos los hombres-libro, de un paseo por ese bosque marginal en el que se recupera la fe en el ser humano y en el valor del amor y de la cultura.  Y de ello, desde luego, tiene buena parte de culpa la música de Bernard Herrmann, que roza aquí verdaderamente el cielo.

martes, 12 de julio de 2011

Alex Maruny, nuevo rostro en el cine


Prestemos por un momento atención a este nuevo rostro televisivo. Actualmente hace furor en la serie “Ángel o demonio”. La cuestión es que cada vez está siendo más solicitado para la pantalla grande.
Alex Maruny estudió interpretación con Lorena García y, también, asistió a la Escuela de Eolia.
De momento, lo vimos en la infumable película “3 metros sobre el cielo”, dirigida por Fernando González Molina, cinta basada en una novela de Federico Moccia. En esa cinta, Alex quedaba casi desapercibido frente al musculitos Mario Casas y a la bella María Valverde.
También ha participado en  el cortometraje “Los ojos despiertos”, de Aline Casagrande.

 

Esperemos que sus próximos trabajos para la gran pantalla sean más interesantes. De momento, Alex acaba de terminar la película nº 24 del director catalán Ventura Pons. Se trata de “Año de gracia”, donde Ventura Pons vuelve a contar con Rosa María Sardá, regresando a un género en el que se siente muy cómodo, la comedia. “Any de Gràcia” nos llevará al barrio de Gracia de Barcelona, donde Pons vivió hasta los 24 años, para presentarnos a una vieja cascarrabias y gruñona que convive con un joven estudiante, inconformista. En esta ocasión no habrá ningún tipo de morbo sexual. La producción es de Els films de la Rambla, la productora de Ventura y en el reparto, además de Maruny y Sardá están también Oriol Pla, Amparo Moreno, Diana Gómez, Santi Millán y la cantante Nuria Feliu.
Por otro lado, en junio empezó a trabajar a las órdenes de Javier Ruiz Caldera, en el filme “Promoción fantasma”, producido por Ciskul, Think Studio, Mod Producciones e Ikiru Films. El guión lo han escrito Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, gira en torno al personaje de Modesto, un mediocre maestro con un don que sólo le ha traído problemas en vida: ve fantasmas desde los quince años, lo que le ha convertido en un excéntrico. Su suerte cambia cuando es contratado en la mejor escuela de la ciudad, en la que tendrá una peculiar responsabilidad: deberá garantizar que cinco alumnos particularmente problemáticos pasen sus exámenes y finalmente dejen la escuela. El protagonista es el perfecto candidato para trabajar con ellos, ya que sus pupilos llevan muertos 25 años. Junto a Alex Maruny encontraremos a Raúl Arévalo, Alexandra Jiménez, Aura Garrido, Jaime Olías, Ana Fernández, Anna Castillo, Silvia Abril y Luis Varela. “Promoción fantasma” será el segundo largometraje que acometa Javier Ruiz Caldera, tras la parodia “Spanish Movie”.
Ya veis, el muchachito está que no para. Yo que vosotros/as prestaría atención a este nuevo rostro en el cine.


Alex en la serie de televisión "Ángel o demonio"

lunes, 11 de julio de 2011

Blitz, de Elliot Lester



Título original: Blitz. Dirección: Elliot Lester. País: Reino Unido. Año: 2011. Duración: 97 min. Género: Thriller. Guión: Nathan Parker; basado en la novela de Ken Bruen. Producción: Steve Chasman, Zygi Kamasa, Donald Kushner y Brad Wyman. Música: Ilan Eshkeri. Fotografía: Rob Hardy. Montaje: John Gilbert. Diseño de producción: Max Gottlieb. Vestuario: Suzie Harman. Estreno en España: 23 Junio 2011.
Intérpretes: Jason Statham (detective sargento Tom Brant), Paddy Considine (Porter Nash), Aidan Gillen (Barry Weiss), Luke Evans (Craig Stokes), Zawe Ashton (Elizabeth Falls), David Morrisey (Harold), Richard Riddell (McDonald), Mark Rylance (inspector jefe James Roberts).

Sinopsis:
El inspector jefe Roberts y el sargento detective Brant tendrán que capturar a un asesino en serie que está matando a policías, algo que enseguida llama la atención de los tabloides londinenses, ciudad en la que se desarrolla el relato. Por otro lado, aparece en escena Porter Nash, un agente homosexual que tendrá que colaborar con Brant, quien precisamente es conocido por su homofobia.

Jason Statham

Calificación:  4, Deficiente.
Lo mejor de la película: Aida Gillen, un actor por descubrir, hace de malo y lo hace francamente bien. En algunos momentos se respira en la película un estupendo regustillo a las pelis policiacas de los 70.
Lo peor de la película: No soprende nada, producto para los que buscan hostias, tiros y palomitas. Mucha violencia (véase la secuencia del asesinato a martillazo limpio) sin justificar y un guión bastante flojo, sobre todo en las tramas secundarias.     

Trailer de la película:


viernes, 8 de julio de 2011

Confucio, de Hu Mei


Titulo original: Confucius. Dirección: Hu Mei. País: China. Año: 2010. Duración: 125 min. Género: Drama. Guión: Chan Khan, Jiang Qitao, He Yanjiang y Hu Mei. Producción: Chui Po Chu, Han Xiaoli, Shi Dongming y Jiang Tao. Música: Zhao Jiping. Fotografía: Peter Pau. Montaje: Zhan Haihong. Diseño de producción: Mao Huaiqing y Lin Chaoxiang. Vestuario: Yee Chung-Man. Estreno en China: 28 Enero 2010. Estreno en España: 23 Junio 2011.
Intérpretes: Chow Yun Fat (Confucio), Zhou Xun (Nanzi), Chen Jianbin (Ji-Sun Si), Yao Lu, Zhang Xingzhe (Gongshan Niu), Ren Quan (Yan Hui), Ma Qiang (Ran Qiu), Li Wenbo (Zilu).

Sinopsis:
“Confucio” se centra en los últimos años de la vida del influyente filósofo chino, periodo que abarca desde su toma de cargo político a los 51, hasta su muerte a la edad de 73 años, época en la que tiene lugar la apoteósica historia de enfrentamientos entre los estados Chinos. Nacido en el año 551 A.C., murió siendo un hombre muy importante para la cultura china. Era una época donde se libraban innumerables guerras entre los reinos de china. El rey Lu recibe la ayuda de Confucio, quien utiliza su inteligencia y carisma para calmar su estado de conflicto interno. Pero las grandes potencias del estado se sentirán amenazados por el filósofo, que se exiliará de forma voluntaria.

Chow Yun Fat

Calificación:  4, Deficiente.
Lo mejor de la película: La música de Zhao Jiping. Chow Yun Fat hace lo que puede, que es poco. Sobresale también el diseño de vestuario, propio de una superproducción como ésta.
Lo peor de la película: Realización plana y tediosa, donde sobra dinero y falta guión. Agobian los continuos y agotadores rótulos a lo largo de toda la película.

Trailer de la película:

jueves, 7 de julio de 2011

Leer a Hitchcock


Hoy no toca ver, sino leer a Alfred Hitchcock. Así que nos pararemos en la lectura de una de las anécdotas más curiosas que él contaba sobre su infancia.
Lo cierto es que él prefería no hablar de su infancia, pero siempre contaba algo de cuando era pequeño y lo repetía hasta la saciedad:
Cuando tenía sólo 6 años, hice algo que mi padre consideró que merecía un castigo. Me envió a la comisaría de policía con una nota. El agente de servicio la leyó y me encerró en una celda durante 5 minutos después de decirme: esto es lo que les pasa a los niños malos”.
Esta anécdota es citada por Donald Spoto en el libro “Alfred Hitchcock: La cara oculta del genio”. Sin embargo, el director francés François Truffaut entrevistó a Hitchcock años antes para elaborar el libro “El cine según Hitchcock”, y ya la anécdota era lo bastante conocida como para que ambos la relataran a dúo.
Para conocer esta anécdota y muchas más os recomiendo leer estos dos estupendos libros sobre Alfred Hitchcock, porque al genial director británico no sólo hay que verlo, sino que hay que leerlo y así descubremos muchas más cosas de él.


En relación a la anécdota antes mencionada, cuando Truffaut le preguntó a Hitchcock a qué se debía el castigo, se limitó a decir que no tenía la menor idea. Quizá hubiera olvidado ya si aquella encarcelación pertenecía al recuerdo o a la fantasía, pero sin duda consideraba que la anécdota explicaba su posterior interés por el delito y el castigo.
Además, la insistencia con la que declaraba no saber qué “crimen” había cometido puede relacionarse con un elemento recurrente en sus películas, los castigos injustos: Richard Hannay en “Los 39 escalones” (1935) se ve inmerso en una pesadilla por mostrar cierto interés sexual, Guy Haines en “Extraños en un tren” (1951) es castigado por desear la muerte de su esposa, Many Balestero en “Falso culpable” (1956) es perseguido por un sistema judicial kafkiano y, el ejemplo más crucial, Marion Crane en “Psicosis” (1960) muere asesinada después de decidir devolver el dinero que ha robado a su empresa en uno de los castigos más injustos de la Historia del Cine.
Por mucho que el genial director británico intentara que no se siguiera especulando sobre la anécdota de la cárcel, sea cierta o no, muestra el sello personal e inconfundible de su trabajo.   
Para estas vacaciones, ya sabéis, leer a Hitchcock.  

miércoles, 6 de julio de 2011

Resacón 2 ¡ahora en Tailandia!, de Todd Phillips


Título original: The hangover: Part 2. Dirección: Todd Phillips. País: USA. Año: 2011. Duración: 102 min. Género: Comedia. Guión: Todd Phillips, Scot Armstrong y Craig Mazin; basado en los personajes creados por Jon Lucas y Scott Moore. Producción: Todd Phillips y Dan Goldberg. Música: Christophe Beck. Fotografía: Lawrence Sher. Montaje: Debra Neil-Fisher y Mike Sale. Diseño de producción: Bill Brzeski. Vestuario: Louise Mingenbach. Estreno en España: 23 Junio 2011.
Interpretación: Bradley Cooper (Phil), Zach Galifianakis (Alan), Ed Helms (Stu), Justin Bartha (Doug), Jeffrey Tambor (Sid Garner), Ken Jeong (Sr. Chow), Mike Tyson (él mismo), Jamie Chung (Lauren), Paul Giamatti (Kingsley), Mason Lee (Teddy), Sasha Barrese (Tracy).

Sinopsis:
Phil, Stu, Alan y Doug viajan a la éxotica Tailandia para asistir a la boda de Stu. Después de la inolvidable despedida de soltero en Las Vegas, Stu no quiere asumir ningún riesgo y ha decidido ofrecer un almuerzo tranquilo y contenido antes de la boda. No obstante, las cosas no siempre salen como está previsto. Quizás lo que ocurre en Las Vegas se queda en Las Vegas, pero uno ni siquiera puede imaginar lo que sucederá en Bangkok.

Bradley Cooper, Ed Helms y Zach Galifianakis
Calificación:  5, Mediana.
Lo mejor de la película: La magnífica química existente entre los tres protagonistas principales (Cooper, Galifianakis y Helms). Los créditos finales, de lo más divertido. El gracioso mono protagonista les roba muchas secuencias a los actores de carne y hueso.
Lo peor de la película: La repetición casi milimétrica de la estructura argumental de su predecesora. Esta secuela está realizada para que los grandes estudios de Hollywood ganen pasta, por tanto y debido a su éxito, podemos esperar un tercer resacón, la única sorpresa, el lugar donde se producirá. 

Trailer de la película:

martes, 5 de julio de 2011

El musical soviético de los años treinta. "El circo" (Tsirk, 1936) de Grigori Alexandrov.


La llegada del cine sonoro a la URSS se demoró unos cuantos años debido, entre otras razones, a que el Estado trabajó en el desarrollo de un sistema propio que le evitara la dependencia de la tecnología extranjera.  Hay que esperar hasta el año 1931 para que se estrene El camino de la vida, de Nikolai Ekk, la primera película soviética en la que se emplea extensamente el diálogo y la música, aunque existieron ensayos previos tanto en el campo del documental (Entusiasmo. Sinfonía del Donbass –1930–, de Dziga Vertov) como en el de la ficción (Odna –1931–, de Kozintsev-Trauberg y música de Dimitri Shostakovich).

Al igual que Chaplin, los grandes creadores soviéticos se mostraron reacios al principio a la incorporación del sonido.  En 1928 Pudovkin, Eisenstein y Alexandrov firmaron el Manifiesto del contrapunto orquestal, en el que defendían su concepción artística basada, como es bien sabido, en la técnica del montaje; el sonido, en todo caso, debía usarse creativamente, de modo antinaturalista y “asincrónico”.  Ni qué decir tiene que los hechos terminaron por imponerse y que el cine silente tuvo sus días contados en la Unión Soviética como en el resto del mundo.  El propio Pudovkin estrena en 1933 El desertor, con sonido sincrónico, y Eisenstein filma años después dos obras maestras del sonoro: Alexander Nevsky (1938) y las dos partes de Iván el Terrible (1944 y 1958), ambas con música de Sergei Prokofiev.  Pero mucho más sorprendente es el caso de Grigori Alexandrov, el colaborador inseparable de Eisenstein, que en pocos años se convierte en el máximo exponente de uno de los géneros más exitosos de los años treinta: la comedia musical.

Cartel original de "El circo" de Alexandrov



Es curioso comprobar cómo las convenciones del musical norteamericano se adaptaron como un guante a las exigencias del “realismo socialista”, la estética vigente con Stalin desde 1934: conservadurismo formal frente a los experimentos de la década anterior, didactismo maniqueo –obreros, ingenieros y agricultores tan ingenuos como heroicos triunfan sobre los “kulaks” (los propietarios rurales) o los conspiradores capitalistas– y, sobre todo, fidelidad a la gran consigna de los nuevos tiempos, esto es, un cine “accesible a las masas”.  Solo se trata de cambiar los contenidos manteniendo inalterado el esquema básico del género. El atractivo y la simplicidad argumental de la comedia musical se ponen al servicio del régimen soviético con la apología de las colectivizaciones y del progreso tecnológico y –cada vez más– con un descarado culto a la personalidad del dictador. 

Son dos en especial los directores más destacados del género: el ya citado Grigori Alexandrov y el especialista en el musical de ambiente rural (el llamado “musical de koljós”) Iván Pyriev (El acordeón –1934–, La novia rica –1937–, Los tractoristas –1939–).  Pero los musicales más célebres de estos años son en especial los de Alexandrov: Volga-Volga (1938), El sendero luminoso (1940) y el más importante de todos, El circo (“Tsirk”, 1936).  Su argumento es muy representativo de los rasgos del musical soviético.  La película comienza abruptamente en los Estados Unidos con la persecución de una joven, Marion Dixon –interpretada por la “estrella” Lyubov Orlova, la mujer del director– por parte de una turba racista que no le perdona que haya tenido un hijo mulato.  La secuencia no tiene desperdicio: la fugitiva consigue refugiarse en un tren en marcha en el que se topa con un tipo sospechosamente parecido a Hitler que se dirige a ella en alemán.  El giro de un globo terráqueo nos lleva, en una elipsis descomunal, hasta la Unión Soviética, que aparece en el mapa con sus siglas CCCP; allí nos topamos con la carpa de un circo cuyo director, Von Kneischitz, no es otro que el inquietante teutón del tren.




Marion entra a formar parte de la compañía circense y el tal Von Kneischitz no deja de explotarla sin piedad, y eso a pesar de la brillantez de un número diseñado por el joven ingeniero soviético Iván Martynov, del que la joven termina enamorándose.  Cuando, después de muchas peripecias, el tiránico director la expone a la vergüenza de mostrarla en público con su hijo mulato, el público ruso, cariñoso y tolerante, la acoge con una canción de cuna cantada en varias de las lenguas que tienen su hogar en la “plurinacional” y “multiétnica” URSS (ruso, ucraniano, georgiano e incluso yiddish).  Os dejo con la secuencia final, la de la canción de cuna, que culmina con una experiencia cuasi mística: la joven, transfigurada en rubia –¡ojo al cambio del color del pelo!– y uniformada de blanco, desfila feliz como una más entre la multitud bajo la efigie de Stalin y con el telón de fondo de la nueva capital soviética.  La secuencia no está doblada ni tiene subtítulos, pero creo que se entiende todo.




Fuente: Birgit Beumers, A History of Russian Cinema, Berg, Oxford-New York, 2009.